De el Chino, o el Raval, a la Diagonal hay poco más de un cuarto de hora, si uno es de piernas impacientes. Pero también hay más de cuarenta años de periodismo. Maruja Torres bien lo sabe. En su bloque de pisos del Ensanche tiemblan con la leyenda de una banda de mafiosos caucasianos que vive al acecho. Así ella baja al portal aguerrida y nos abre. En su casa ladra Tonino, un perro viejo entre tinieblas, borgesiano. O sea que anda mal de la vista. La periodista ofrece cola light y aceptamos dignamente. Empezó en la secretaría y se ha currado todos los palos del periodismo. De la prensa nicotinosa y mortecina de Cara al Sol al férreo reporterismo y la corresponsalía valiente, de la frívola salsa rosa con picantón al púlpito feroz del yo opino. Pertenece al club privilegiado de los bendecidos con los premios Planeta y Nadal. Disfruta con la ficción, dándole marcha a su alter ego Diana Dial. Revisita el cine añejo en DVD con la pasión de aquellos aficionados a la ópera que saben que Verdi es su último refugio. Utiliza una botella vacía de Macallan de doce años como florero. Conoce el pertinaz odio de los enemigos y es leal con los amigos. No se corta un pelo a estas alturas del partido. Más allá de sus quevedos de acolchada montura y al final de una pícara mirada, brilla el fiero hierro de una faca. Las vecinas del barrio la llaman aún “nena”.
Lo has relatado en “Mujer en Guerra”, también en algunos artículos y entrevistas, pero cuéntanos cómo fueron los inicios.
Fueron inesperados. Yo era secretaria, como sabrás, y una mecanógrafa muy trabajadora que “laboraba” como un burro. Los inicios fueron casuales, aunque leía mucho. Supongo que desde la adolescencia, cuando conocí a Terenci [Moix], quería ser novelista. Por suerte, el periodismo se inmiscuyó en mi camino, porque a la novela he llegado gracias al personaje Maruja Torres-periodista, que me ha nutrido mucho. Era una gran lectora de lo que se podía leer entonces, sobre todo en un hogar pobre. Leía las crónicas de Josefina Carabias en El Noticiero Universal, que las hacía desde Washington y París, y a Martín Girard, que resultó ser Gonzalo Suárez, con sus estupendas crónicas de vestuario de fútbol. Leía y sin saberlo estaba buscando un estilo, buscaba hacer las cosas de una forma personal, implicándome y con un punto de vista diferente. Entonces entré en la Prensa del Movimiento, facción nocturna, de secretaria del director, y allí tenía un consultorio sociológico, muy serio, Carmen Kurtz. Kurtz, como el…
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Muy buena entrevista. El único pero es su brevedad. Comparada con la de Barceló es exigua.
A mi me parece una buena entrevista para una pésima mujer. Todos los topicazos típicos de la izquierda más reaccionaria. Como cansa, previsible, simple y aburrida.
Hay tanto que decir de esta señora, y todo tan hiriente como lo que ella dice, que mejor señalar sólo una cosa que me llama la atención. Le asquea, seguramente con razón, que Sostres hable de chochitos durante una pausa que no debía emitirse pero a ella nos cuenta, sin que nadie le pregunte, que se tiró a un pantera negra. Ay si te pilla Wolfe, Maruja.
Por cierto, sí, Israel tiene doscientas cabezas nucleares. Si no le gusta, me alegro de que no pueda hacer nada al respecto. Tendrá que convivir con ello.
Comparar lo de Sostres con lo de la pantera negra no hay por donde cogerlo. Lo peor no es lo de los chochitos, si no la frase «niñas de primer rasurado». Eso con una señora de cierta edad que quiere rememorar ridículamente una de sus conquistas pasadas, pues ya me explicarás.
Con mucho te gusto te explico. Ella misma dice que lo que molesta a los demás es ‘su descaro frente al sexo’ y luego se araña la carita por la referencia de Sostres a los ‘chochitos’. Que es lo del ‘primer rasurado’ lo que le molesta, lo supones tú, yo leo lo que leo. Pero en cualquier caso sería incongruente con su supuesto e impostado descaro, un descaro irreal y de pose, un descaro de quita y pon, un descaro y una ‘liberalidad’ fácil que consiste en asentir con una sonrisa cuando alguien ve la vida del modo que ella. El descaro real es el del que asiste con la misma sonrisa cuando escucha algo que no coincide con sus gustos pero no se escandaliza como una colegiala ante los ajenos. Así que menos lobos, Marujita, que en el fondo eres una mojigata y a mi particularmente me toca un pie tu descaro frente al sexo, heroico por otra parte, y ni te cuento tus posiciones religiosas lo que me importan. Desprecio linda y elegantemente tus opiniones políticas, tu ¿argumentario? ideológico y tu sectarismo.
Estoy de acuerdo con usted. Paradójicamente, unas líneas más arriba ella misma parece criticar la «doble moral de la izquierda» al tratar el famoso vídeo sexual de Pedro J.
Pero que tendrá que ver una cosa con otra, si me comparas las dos situaciones es que estás tan enfermo como el Sostres,…10 minutos de comentarios asquerosos y pederastas prácticamente, con decir que uno se ha tirado a alguien…chico, a ti si que se te pilla, a lo mejor compartes lo que dijo el otro.
Gracias. Otra entrevista más de las que dan gusto leer. Enhorabuena de nuevo a Jotdown.
Estoy buscando lo del descaro frente al sexo y no lo encuentro en ninguna parte.
No supongo ni dejo de suponer, digo, es mi opinión, que lo peor es lo del rasurado. Y digo esto porque creo que le molesta toda la intervención de Sostres. Todo el mundo que conoce la historia que yo conozca se refiere a lo mismo: la que Sostres habla de los chochitos.
Y sobre todo, no hago juicios de valor. No opino sobre Sostres, ni tampoco sobre Torres, sobre todo porque no los conozco. Ni diré que Sostres es un depravado ni Torres una mojigata. Tampoco es que me importe mucho.
‘¿Seguro?
De derechas vitales. Lo que les cabrea más de mí no son mis opiniones políticas, sino mis opiniones religiosas y mi descaro frente al sexo. Y que no esté muerta, eso es lo que más les cabrea, claro (Ríe).’
Tres preguntas por encima de la foto central.
Y bueno, yo no me refería a tu opinión, claro, estaba hablando de la de la entrevistada y lo que me parece una incoherencia por su parte.
Vuelvo a lo mismo. Comparar lo de Sostres, o lo de Sánchez Dragó, del que hace referencia el propio Sostres en la intervención con lo de Maruja Torres no hay por donde cogerlo. Una cosa es descaro frente al sexo, a mi personalmente me ha parecido una pose estúpida, lo otro, ya tiene su nombre.
«El que dice que no es de izquierdas ni de derechas es de derechas es de derechas, no te quepa duda»
Maruja Torres
«If you´re not with us, you´re against us»
George W. Bush
Váyase usted a tomar viento, señora.
Esa afirmación también la hacen algunos profesores de Historia -universitarios- afiliados al PCE. Qué curioso :)
MAjete, antes de manadar a tomar viento tendrías que tomarte la pastilla. Comparar la frase de Bush con la de Maruja Torres es de un simplismo fascinante.
Me remito a la simplicidad del argumento, que es el mismo en las dos frases, independientemente de quién lo diga.
Y la próxima vez que te dirijas no a mí, sino a cualquiera, en esos términos, intenta argumentar el porqué.
Si es que puedes, majete.
Obviamente mi nick antes era Fawkes.
Disculpen la errata.
No hay dos Españas, hay tres.
La tercera es mayoritaria, pero las otras dos siguen dando un coñazo impresionante…
¡ Es verdad !
Muy bueno.
Sólo se dicen verdades -en realidad me refiero a verdaderos sentimientos- cuando uno/a está forrado o tiene muchos años. Maruja siempre ha cojeado del pie izquierdo -no hay inconveniente por ello- pero de una forma tan repudiable como grotesca. Sus lenguaraces opiniones no son sólo producto de la edad, que también, aunque siempre ha hecho gala de ellas, si no de ese resentimiento gerracivilista no superado. Hombre, graciosa es, aunque descarnada y ‘tropelera’ como nadie. Bien se ocupa de no dejar títere con cabeza, una de las cosas que mayor placer le produce.
La entrevista es MUY BUENA, como casi todas las de este portal.
«Sólo se dicen verdades cuando uno/a está forrado o tiene muchos años» Y eso es así porque tú lo dices…y punto ¿no?. Le están haciendo una entrevista, en la que le preguntan cosas y contesta lo que ella quiere. No entiendo el problema.
Excelente entrevista. La Torres parece sabia. Y eso que nunca ha sido santo de mi devoción. Pero hasta me ha caído bien.
«se pagan muy bien las conferencias que se dan en el circuito sionista.»
Me ha recordado los reproches de Gara o Anasagasti a Jon Juaristi: que fue comprado por el neofranquismo pepero con «poltronas». Al leer lo del círculo sionista que compra muy bien…he dejado de leer.
Abro paraguas.
Muy bien la entrevista, además está estupenda con el pelo cortito y liso, mucho mejor que antes. Sus opiniones, las de siempre, que me parece genial, pero vaya, que diga que hay gente que tiene mucha maldad, pero ella es criticona pero no tiene maldad, y se coloca en el peldaño del buenismo, que no, Maruja, que no, que te llevo leyendo toda la vida, reina. Aún con no estar de acuerdo con muchas de sus opiniones, me resulta entrañable porque forma parte de mis recuerdos de juventud, cuando todos soñábamos con Barcelona, su cultura, su forma de vida y su modernidad.
Una gran humanista que siempre defendió a la mujer musulmana. Por eso vivió durante dos años en Líbano.
Si, es lo mismo ser descarado frente al sexo que comentar la preferencia por las puberes… Eso si, durante la pausa, luego a dar la otra cara.
Pues oiga, sí. A mi que a alguien le gusten las púberes o no me da igual, yo no juzgo los gustos sexuales de nadie. El día que a quien le guste, abuse de una, es otra cuestión, pero ¿quién eres tú para impedir a nadie que le guste algo?. Moralina de quinta.
No se sostiene. No se puede expresar naturalmente una apetencia por algo que puede ser tan repulsivo como ilegal. Además con esa socarronería tan carca.
¿Por qué no? Una tendencia o un deseo sólo es un pensamiento, que puedes manifestar o no, pero no es un crimen. El crimen es llevarlo a cabo. Lo que pasa es que con este tema pecamos de mojigatos: no es crimen desear matar a Esperanza Aguirre ni manifestarlo, sino hacerlo.
Otra cosa es que el comentario o el estilo del cabezabolo de los «chochitos» sean de mal gusto, que lo son.
Normalmente defendemos lo que dice la gente que nos gusta y atacamos las palabras de aquellos que nos repelen, es así de fácil. Pero si intentamos razonarlo un poco más (en eso de que gustar de algo prohibido no es ilegal te doy toda la razón) digo que hay cierta diferencia entre alguien que dedica una frase jocosa de lenguaje impecable a una conquista exótica, y alguien que se regodea en detalles casiescatológicos con palabras de resonancias peyorativas, como es el caso de «chochitos». Lo primero es cachondeo, regodeo algo cínico, si queréis. Lo segundo, denigrar y cosificar. Aunque, desde luego, mi opinión es perfectamente opinable.
Que estupenda y auténtica entrevista, como me gustas Maruja. Salud
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Es una pena, porque soy una persona de izquierdas,pero lo de esta señora es bastante patético. Los de derechas son malos-dice-, con odio guerracivilista. Buscan el mal por diversión. Pues no coño, no es así.Tenemos visiones distintas de la que es mejor, y punto. Esta señora se ha quedado absolutamente desfasada, es una reliquia. Imagínate a Arcadi Espada diciendo «me tiré a una estudiante yanqui cuando era joven». No lo diría. Pero esta señora todavía necesita decirnos que es muy desenvuelta sexualmente. Y a mí qué coño me importa.
Ciertamente, es una pena que seas de izquierdas leyendo lo que escribes. Parece mentira la cantidad de comentarios que leo aquí respecto a la actitud de Maruja Torres respecto al sexo. Respecto a Arcadi, todo depende del contexto en el que se digan las cosas, Arcadí suele vomitar cosas bastante más preocupantes que esa, pero tú que eres tan de izquierdas deberías saberlo.
Lo que menos me importa es el tema del sexo en esta entrevista. Por mí que se tire a un barco entero de marineros de permiso, o marineras si le gustan más. Lo que me estomaga es esa necesidad de decirlo. Quizá para los de su generación es una necesidad de liberación decir esas cosas, pero a mí es que de verdad me importa muy poquito. Que se tire a quien quiera y sea felíz, pero a mi mme importa un carajo, no me aporta nada esa información. Y sí , soy de izquierdas y socialdemócrata, pero hace tiempo que dejé de ver a los que no piensan como yo en plan mounstruos malignos sin sentimientos. Perdona que no sea un radical, pero es que no es mi estilo.
Ahí precisamente radica la diferencia, ella lo dice y tú quieres ver una necesidad imperiosa de decirlo, cuando a lo mejor ella lo dece sin más y sin darle la importancia que le das tú, a lo mejor ella no tenia esa «necesidad» que tú le atribuyes. Lo creas o no esa tendencia a creer saber las intenciones o necesidades que hay tras un comentario y extraer conclusiones unilateralmente es un pelín radical, no te creas.
No será que en realidad somos todos unos pazguatos? Una señora de 70 años hace un comentario sexual y nos rasgamos las vestiduras, la boutade (sobre la que ya he opinado más arriba) de SS llenó entradas y entradas de blogs… Oigan, que quién más quién menos hace alguna broma sexual de vez en cuando. Esta mujer dice sobre la profesión y sobre política cosas infinitamente más polémicas y cuestionables que esa añoradiza referencia a sus escarceos…
La entrevista está bien sin sorpresa alguna salvo que alguien esperase que la Torres hubiera cambiado.
Lo que me fascina es la corrección política de los comentarios ya que nadie hace referencia a lo más llamativo de todo.
Y hasta aquí puedo escribir.
Algunos hechos y algunas consideraciones: Maruja Torres es lista y escribe bien; la entrevista es interesante y resulta corta; a las personas ya un poco mayores se nos afloja la autocrítica; la diferencia entre una postadolescente y el patetismo es ponerse minifalda con setenta años (o el equivalente masculino, no se confunda nadie); si la minifalda es mental el patetismo sube de grado; me siguen sorprendiendo los personajes (de derechas o de izquierdas) que exigen a los demás piel de rinoceronte y exhiben dengues de princesita del guisante si les toca a ellos; los insultos a los colectivos son siempre señal de indigencia mental (todos los…son…); no es igual decir «hijos de puta» que «somos gilipollas»; las gracietas son muy «simpáticas» y efectivas para hacerse corifeo barato pero hay que crecer y dejar el patio del colegio y el epatar a la monjita de turno.
Pues eso.
andeme yo caliente y ríase la gente
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Coincido con las opiniones del siempre brillante Cecilio de oriol
Añadiria ademas la pérdida de matices que reflejan las ideas de la entrevista. Es como si viviese en un mundo prelôgico, donde todo sucede por dos o tres razones y nada pasa por azar.
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Excelente el diagnóstico de Cecilio de Oriol: inmadurez más ganas de provocar más sectarismo igual a indigencia mental. Exacto.
Muy buena entrevista, felicidades.
Eso de que Barcelona es provinciana me hace reir mucho…cuanta ignorancia y menosprecio hay en algunos personajes, porque aqui algunos se consideren menos españoles que en Madrid acaso ?….una burda mentira para tapar lo que no te gusta, ser chabacano no es ser provinciano ? o eso es ser de mundo ?
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«Pertenece al club privilegiado de los bendecidos con los premios Planeta y Nadal»
Si es un privilegio haber ganado un premio amanyado, cuyo ganador se conoce antes de que haya sido escrita «la obra», que baje Cervantes y lo vea. El premio Planeta, donde se junta toda la costra y la ronya del sistema partidocrático, desde «escritores» y «periodistas» orgánicos, hasta el mísimo Juan Carlos Palito, alias El Pólvoras. La mentira de este régimen cuyos tentáculos llegan a corromper a la propia literatura: ahí tenemos los anacolutos y dislexias de Marías que le han valido para ser académico. Tururú
Joan, estoy de acuerdo en lo que ella dice: que con el ascenso del pujolismo la Barcelona que yo conocí, viniendo de Chile, en 1978, cosmopolita y acogedora (¿recuerda alguien el festival de Viejo Topo en Montjuich?), donde te hablaban en español, terminó siendo una sociedad encerrada en sí misma, sin encanto ni trascendencia europea.
No se puede confundir a un gobierno -autonomico- de derechas- que no secundo- con los ciudadanos que incluso sintiendonos catalanes por encima de todo, estamos abiertos a toda opción a toda opinión no creo que sentirse catalán sea un provincianismo, en cuyo caso sentirse español o francés seria igual de provinciano, provinciano es el que se cree mejor que el vecino, el que no tolera, el que no acepta a otros porque piensan diferente de nosotros…el que se cierra a cuatro ideas y vive a oscuras.un saludo
«Anacolutos y dislexias»…¡cuán quirúrgica precisión en la crítica hora del plebiscito nominal!; ¡que le quiten el sillón a Marías! Por supuesto, la presencia de Ansón en la RAE le parecerá un acto de suprema justicia.
«Anacoluto» es un insulto muy del Capitán Haddock. «Pitecantropos», «Anacolutos», «Ectoplasmas» y «Sietemesinos con salsa tártara».
Me ha encantado la entrevista que le habéis hecho a Maruja. En cualquier caso, siempre es un placer leerla o escucharla: lucidez, ironía, experiencia, vitalidad…
Y pensar que hubo un tiempo en que nos parecía brillante… No sé de qué le ha servido tanta experiencia vital y profesional. Tanta previsibilidad asusta. Pero, en fin, si ella es feliz…
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Qué tipa más auténtica, yo quiero llegar a su edad así de incombustible.
Leyendo opiniones de los lectores me parto, cómo le jode a los conservadores y encima siendo mujer.
Maruja, clónate, por favor.
Yo de mayor quiero ser como Maruja. Donde echan el master? Es que me encantas. Sigue así. Molas!
Es fresca y descarada. Gracias, JD!!
Maruja, eres estupenda :)
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