A estas alturas, creo que a los lectores de este blog les debe haber quedado claro que los viajes interestelares son muy, pero que muy difíciles. Para muestra, tres botones:
- La velocidad de la luz es un límite físico que no puede superarse, al menos tal y como entendemos hoy el universo. En consecuencia, la exploración de la galaxia requeriría del orden de cien mil años si pudiera alcanzarse tal velocidad. Esta limitación también restringe la velocidad de propagación de las señales y por tanto limita la capacidad de comunicarse en tiempo real con otras civilizaciones galácticas.
- La tecnología de propulsión impone dificultades adicionales. Una nave espacial que tenga que llevar su propio combustible choca contra el problema del maldito logaritmo, del que ya hemos hablado. Un viaje a una estrella vecina y vuelta requiere dos aceleraciones y dos desaceleraciones, lo que a su vez eleva a la cuarta potencia la masa de combustible relativa al cargo. Esto hace que los viajes interestelares incluso a estrellas próximas sean muy difíciles a no ser que se utilicen naves que no lleven a cuestas el combustible. Los dos modelos más comentados en la literatura de estas hipotéticas naves son a) la «aspiradora espacial», esto es una nave que recoge átomos de hidrógeno mediante un gigantesco embudo situado en su proa y los utiliza para animar un motor de fusión y b) una nave que utilice velas capaces de capturar la radiación solar.
- La velocidad práctica de un sistema de propulsión viable, incluso especulando con una tecnología muy avanzada será posiblemente bastante inferior a la de la luz.
Si la velocidad práctica de una nave es un 10\% de la velocidad de la luz, viajar a la estrella más cercana cuesta 40 años y cruzar la galaxia un millón de años. Un posible corolario de todo esto es que el viaje espacial, tal como se ha soñado en buena parte de la ciencia ficción de los últimos sesenta o setenta años es imposible, o al menos inconcebible para los físicos de hoy. Si toda tecnología lo bastante avanzada es indistinguible de la magia, creo que es lícito concluir que se precisa magia para viajar incluso a próxima de Centauri.
Incluso si los problemas tecnológicos se resuelven, los viajes a lo largo y ancho de la galaxia pueden durar desde siglos (los más cortitos) hasta centenares de miles o millones de años. No parecen, por tanto, compatibles con la brevedad de las vidas humanas.
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¿Cómo puede ser que haya tanta gente religiosa, y sin embargo que una pregunta como esta, que afecta tan profundamente a nuestra existencia, no le importe a casi nadie? Es verdad que por ahora no está a nuestro alcance tener respuestas, pero tenemos la tecnología e inteligencia para obtener alguna información y para avanzar y conocer mejor nuestro universo, y todo esto sin necesidad de hacer actos de fe..
Juanjo: gracias por provocar, promover, motivar, importunar y alentar estos temas. Es imprescindible.
Aunque me interesan estos temas no entiendo mucho sobre ellos,pero y los agujeros de gusano? quizá futuramente esa sea una opción,quien sabe.Aun hay tantísimo por descubrir…quizá sea el mismo Universo y no nuestra tecnología quien nos de el medio para hacerlo posible.Como he dicho no entiendo nada de estos temas,espero no estar diciendo una tontería.
Hola, gracias por tus artículos, siempre disfruto leyéndelos. Pero me surge una duda. Cuando dices «Los viajes espaciales sean posibles para aquellas civilizaciones muy longevas (quizás nuestras vidas son extraordinariamente breves para la norma galáctica)» realmente los 100.000 años necesarios para cruzar la galaxia es en tiempo de observadores de la tierra pero para un hipotético astronauta viajando en esa nave espacial a una fracción considerable de la velocidad de la luza será menos tiempo. Menor cuanto más próxima a la velocidad de la luz. Por lo que en principio si sería posible, (si se dispusiera de una tecnología capaz de alcanzar velocidades próximas a la velocidad de la luz) viajar en menos de una vida media a cualquier punto de la galaxia. Es esto así?, es decir el verdadero límite, suponiendo una validez total de las leyes físicas actuales (en este caso la teoría especial de la relatividad) no sería temporal, ya que desde el punto de vista del viajero el tiempo transcurriría mucho más lento que el observador terrestre, sino tecnológico, haciendo totalmente inviable construir una nave que alcance cualquier proporción significativa de c.
Hola Laura y Dani.
Respuesta a Laura: Los agujeros de gusano son, por ahora, más ficción que ciencia. No tenemos ni idea de si existen y en su caso de cómo pasar información (no te digo ya gente) por ellos. Por ahora, un agujero de gusano es como «Abracadabra». Magia.
Dani. En efecto el tiempo se dilata con la velocidad. Un astronatura que viajara a velocidades próximas a la luz tendría un reloj más lento.
Por otra parte, por cuestiones energéticas, resulta difícil imaginar que se pueda viajar a velocidades muy superiores a, 0.5xc, para las cuales la dilatación no es gran cosa… no es imposible, sin embargo.
No obstante, el tiempo del astronauta y el de su base serían distintos. Así que la comunicación seguiría siendo asíncrona…
Muchas gracias por la respuesta.Pues sí,me imaginaba que el tema de los agujeros de gusano era como tú dices más ficción que ciencia,pero como posibilidad para un futuro como decía (aunque sea muy lejano) no está descartada puesto que no está comprobada.Igualmente el primer viaje espacial fue en el año 61 del siglo pasado si no me equivoco,ni un siglo a pasado,en lo que a viajes espaciales se refiere aun estamos en pañales,asique igual un día esas barreras se consiguen saltar,pero no lo veremos nosotros desde luego.Ahora solo se puede seguir poniendo las piezas de esa nave que a su vez segurirán poniendo otros y que solo verán terminada,eso,otros,para esa barrera si que no existen agujeros de gusanos.Lo único que me parece realmente una pena es el poco interés que tiene la gente en este tema.Hay ahí fuera un universo inmenso,tanto que nuestra imaginación a duras pena lo concibe,lleno de misterios y desconocido,y a pocos les importa.Quizá no es tanto el viajar por el universo físicamente como con la mente,quizá está ahí para recordarnos simplemente nuestra pequeñez,el misterio no resuelto.Porque de qué sirve hacer hipótesis sobre viajes interestelares si la mitad de la humanidad está a cosas terrenales? Creo que el universo está ahí sobre todo para decirnos que no nos acomodemos,que el misterio de nuestra existencia sigue ahí,que aun no hemos descubierto nada de nada.Yo,me sincero,creo que todos tenemos un alma…y un Dios,porque para mi el absurdo es que tanta belleza,orden y complejidad sea producto de un azar.Y nuestro corazón y nuestra imaginación puede llegar allá donde nuestro cuerpo no.Por tanto y como dice una famosa frase:»con los pies en la tierra y el corazón en el cielo» ya que la gran mayoria de nosotros nunca pisará la luna.Otra vez espero no estar diciendo una tontería,es solo una feflexión que hago.Un saludo.
Hola Juanjo, acerca de las comunicaciones por radio, hace poco leí que perdemos el tiempo escuchando posibles señales artificiales, porque las señales de radio ‘se rompen’ y se hacen inintiligibles a partir de uno o dos años luz de distancia viajando por el espacio, al verse afectadas por el viento solar y otras nubes de polvo con que se encuentran en su viaje. ¿Qué habrá de cierto en esto? ¿Estaremos escuchando ruido electroestático para siempre o seremos capaces de focalizar algo interesante alguna vez?. Un saludo.