Arte y Letras

Antonio Villarreal: El libro y la película

el gran lebowski

1.

Las posibilidades son múltiples: algunas elecciones son sencillas, otras sensatas, unas temerarias y algunas peligrosas. Póngase en mi situación. Estaba en una celebración con gente del trabajo —nada oficial, la empresa tardó tres meses en abonarnos la paga extra de Navidad por lo que un puñado de empleados nos encontramos, un miércoles cualquiera, con un sobresueldo que no esperábamos y claro— cuando me encontré hablando (durante un tiempo sospechosamente prolongado) con una chica del departamento financiero. La conversación iba de cómo las tarifas publicitarias en TV han bajado tanto que ahora los anuncios de carteras Aluma y demás objetos de Teletienda han invadido la franja diurna, cuando de repente ella me pidió que le recomendara una película. Salí un momento a la calle con la excusa de fumar, aunque en realidad lo que quería era pensarme bien la respuesta. En aquel momento, vi que una chica estaba sentada en la terraza del café irlandés de enfrente, leyendo una novela.

[Si desea ir a la terraza e intentar hablar de libros, pase al punto 5]
[Si desea volver al pub y continuar flirteando con la chica, pase al punto 3]
[Si desea poner fin a todo, lanzar una bomba de humo y volver a casa, pase al punto 2]

2.

Prendí la mecha y, segundos después, la mezcla casera de azúcar, levadura y nitrato de potasio comenzó a arder provocando unas volutas cada vez más densas alrededor de la puerta del sitio. El peligro de las bombas de humo caseras es que los principiantes se olvidan de hacerle a la lata un agujero decente para que el humo salga. Caminé a paso acelerado hasta doblar la esquina y, una vez allí, tomé un taxi a casa. El chófer pasó frente al pub y pude ver a la chica cubriéndose la boca con un pañuelo. Recomendar una película o un libro, es, más que complicado, una decisión enteramente aleatoria.

FIN

3.

Cuánto has tardado. Entonces, ¿qué película me recomiendas?”, dijo la chica del departamento financiero. Le pregunté si había visto El Gran Lebowski, minusvalorada comedia de los hermanos Coen y única película que he podido ver más de diez veces sin hastiarme. Reparto coral de actores geniales como Jeff Bridges, John Goodman o Steve Buscemi que, sin embargo, son capaces de sacrificar sus egos para ponerse al servicio de la desquiciada trama, algo que valoro y en alguna parte de mi mente sitúo la cinta como una contrapartida cómica a Muerte entre las flores. “Por supuesto que la he visto”, contestó ella, “de hecho, en Halloween de hace dos años me disfracé de Maude Lebowski”, personaje interpretado por Julianne Moore cuyo atuendo consistía, básicamente, en una peluca pelirroja y una gabardina sin nada debajo.

Este artículo de nuestro archivo está completo para lectores registrados. Registrarse es gratis y solo lleva un minuto.

Regístrate gratis

SUSCRIPCIÓN MENSUAL

5mes
Ayudas a mantener Jot Down independiente
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 
 

SUSCRIPCIÓN ANUAL

35año
Ayudas a mantener Jot Down independiente
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 
 

SUSCRIPCIÓN ANUAL + FILMIN

105año
Ayudas a mantener Jot Down independiente
1 AÑO DE FILMIN
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 

8 comentarios

  1. Joder que grande.

    Y los Beatles…

  2. Pingback: Antonio Villarreal: El libro y la película

  3. Insufrieibol

  4. de los mejores sin duda. saludos.

  5. PELICULÓN!

  6. Gran texto, gran película.

  7. bastante divertida.

  8. He venido hasta aquí para saber si es buena idea leer a Pynchon y me voy sin respuesta.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*