Hay pocos placeres comparables a sentarse con Andreu Missé (Barcelona, 1947) a hablar de economía. Aunque el interlocutor sea un profano en la materia y la tarde invite a pasear, Missé es una de esas personas que hace de la oratoria un arte y uno de los pocos periodistas en este país capaz de explicar el lío en el que estamos metidos sin tirar de lugares comunes y sin esconderse detrás de las citas de otros economistas a miles de kilómetros del meollo. Quizá sea su herencia laboral; 35 años en El País (del que se fue a lomos del último ERE) como corresponsal en Bruselas, subdirector y redactor jefe de economía, la que le da ese punto de francotirador, de tipo que va al grano, de sabio en zapatillas de deporte.
Vestido de negro, sentado en una de esas sillas a prueba de modernidades, el veterano plumilla disecciona para esta revista el paisaje marciano en el que se mueve el habitante de este país desde que hace menos de un lustro alguien dijo “crisis”. Missé, culo inquieto como los periodistas de antaño, acaba de parir una revista llamada Alternativas económicas, donde tratará de aclarar qué está pasando en España para que ante la mención de la palabra “economía” tiemblen hasta las tapas de las alcantarillas.
¿Cómo hemos llegado hasta aquí?
Bueno, primero deberíamos explicar por qué tenemos seis millones de parados, una cifra inimaginable. Recuerdo cuando los políticos se atacaban por cuatro o cinco millones. Ahora ya estamos al 26 por ciento y parece claro que llegaremos al 27 por ciento si no hemos llegado ya. ¿Por qué nos ha pasado esto en un país donde desde 1994 hasta 2008 se produjo un gran enriquecimiento? Ojo, no un enriquecimiento general, porque los pensionistas que cobraban 700 u 800 euros o los asalariados de 900 o 1000 euros no lo vivieron ni lo vivirán, para ellos todo seguirá igual. Hemos vivido años de bonanza y hemos creído que serían infinitos. La euforia de un sector de la sociedad nos hizo creer que duraría eternamente. Ahora se ha acabado, coincidiendo —para empeorarlo— con un momento en que cientos de millones de personas quieren vivir como nosotros. Esas personas están dispuestas a lo que sea para conseguirlo, y esto tiende a llevar a una situación de igualdad. Si ellos tienen que vivir mejor nosotros tendremos que vivir un poco peor. Y si a todo esto le sumamos una ideología neoliberal que rige un sistema financiero desorbitado, ya tenemos la receta del desastre. Siguiendo este sistema tan condicionado por los bancos y la financiación nos hemos dado cuenta de que (la ideología neoliberal) es un fracaso. Lo ha sido para Portugal, Grecia, Irlanda, Chipre, lo será para España y probablemente para Francia.
Este artículo de nuestro archivo está completo para lectores registrados. Registrarse es gratis y solo lleva un minuto.







Pingback: Andreu Missé: “Nos falla la clase dirigente; los trabajadores españoles son muy apreciados en Europa”
Grandísimo Missé. Lo tuve de jefe hace un tiempo, y recuerdo asombrarme de esa feliz ecuación que era su persona: la suma de todo lo que sabía + un entusiasmo contundente y peleón, a prueba de cajas fuertes.
Un gran tipo y un gran profesional. Una persona completa, que es como decir una persona perfecta, o al menos, lo más parecido a ello.
Una gran entrevista que resume muy bien la evolución de la crisis. Me ha llamado la atención que Missé coincide con Muñoz Molina o con Aleix Saló. Con un lenguaje distinto y dirigiéndose a varias generaciones, los tres dejan muy claro que los políticos no sólo han fallado sino que han sido copartícipes de la crisis.
Una entrevista molt interessant i un anàlisi a tenir en compte de la situació econòmica que viu Espanya i dels motius pels quals molts catalans aposten per la independència. Però m’agradaria afegir un matís: l’ndependentisme català també té una dimensió sentimental, motiu pel qual no es pot comparar Califòrnia amb Catalunya.
Molts catalans volem un Estat propi perquè més enllà del despreci espanyol a la llengua catalana -només cal veue el que han fet a València o a l’Aragó- o el dèficit fiscal i d’infraestructures, sentim que Catalunya és la nostra nació, no Espanya.
Una entrevista muy interesante y un análisis a tener en cuenta de la situación económica que vive España y de los motivos por los cuales muchos catalanes han llegado a la conclusión que lo mejor es la independencia. Pero en este último aspecto creo que el Sr. Missé se olvida de la dimensión sentimental -y secular- del «problema» catalán.
Muchos catalanes queremos un Estado propio porque, más allá del déficit fiscal y de infraestructuras o del desprecio español hacia la lengua catalana -solo hace falta ver lo que los españolistas han hecho en Valencia o Aragón con el catalán, llegando incluso a inventarse lenguas- sentimos que Catalunya es nuestra nación, no España. Un saludo y felicidades por la estupenda entrevista!
Gracias por la traducción, pero no creo que haga falta (en ninguno de los dos sentidos). En cuanto a lo de sentirse español o catalán, sólo decirte que los sentimientos no se negocian, pero son fácilmente manipulables. Sólo hay que ver lo que piensan de los catalanes los lectores de los diarios de la derechona española (léase madrileña) o lo que piensan de los españoles (léase madrileños) los lectores de todos los diarios catalanes.
Como bien dice los sentimientos no se negocian. Yo soy y me siento solo catalán, no español, y en consecuencia para mí, al igual que para muchísimos catalanes, España solo puede ser Estado, jamás nación -ese lugar ya lo ocupa Catalunya-.
Y parece claro que España solo acepta a Catalunya como región, no como nación, motivo por el cual muchos de nosotros hemos llegado a la conclusión que lo mejor es crear un Estado-nación catalán.
Un cordial saludo!
Es de agradecer, no solo que se tome la molestia de traducir en un esfuerzo para entenderse, sino que no trate de vender motos y reconozca que su nacionalismo nace de que Vd. se siente nacionalista, sin culparnos a los demás habitantes del terruño España de ello, que cada uno de nosotros tenemos bastante con lo nuestro.
Estoy de acuerdo con usted. Los catalanes tenemos tendencia a no hablar claro y a jugar a la «puta i la ramoneta», es decir, al clásico sí pero no pujolista/convergente. Y luego nos quejamos que no nos comprenden. De ahí la necesidad de hacer un referéndum vinculante y acabar de una vez con la ambigüedad. Y si sale sí, pues independencia con todas las consecuencias -las buenas y las malas-. Y si sale no, pues dependencia con todas las consecuencias buenas y malas. Yo lo tengo claro: Sí porque siento (corazón) que mi país es Catalunya, no España y sí pq pienso (razón) – que a medio plazo los catalanes ganaremos calidad de vida. Un saludo!
En ese ejercicio democrático tiene todo mi apoyo, aunque yo discrepe en mis deseos con respecto a Vd.. Pero lo que no voy a negar es que, al final, lo que quiero es que lo que aflore sea «la verdad», y si estamos viviendo en una mentira, terminar con ella, en lugar de prorrogarla artificialmente hasta que nos pudra a todos.
Un saludo
Toni, sobre la razón se puede discutir, o sea, Cataluña vende casi todo y cada vez más al resto de España, Cataluña nunca ha sido independiente, Cataluña ha tenido instituciones propias, las élites catalanas han sido acomodaticias si les convenía a sus negocios a lo largo de la historia… y podemos seguir. Lo que no se puede discutir son los sentimientos que, como en tu caso, suele ser el comodín que se esgrime cuando se muestra que el nacionalismo no es razonable.
¿Y qué han hecho con el idioma catalán en Valencia y Aragón, además de reconocerlo, normalizarlo y enseñarlo en el colegio? En Valencia le han dado el nombre de su tierra, supongo que porque lo consideran algo propio.
El desprecio a la lengua catalana no es cierto, en una gran mayoría de españoles, y desde luego, no por parte de los poderes públicos españoles. Yo me he educado en un colegio madrileño y se me enseñó que en España había más lenguas que el español y que todas merecían respeto, y era lo que decía el libro de texto.
Compare la situación del catalán ahora con la que tenía en 1975, y compare su situación actual con la del occitano, el piamontés, el bretón, el irlandés por ejemplo.
La lengua española no existe, existen lenguas españolas. A ver si lo aprendéis de una vez.
En Valencia (la derecha) le ha dado el nombre de su tierra porque pretenden que no es la misma lengua que el catalán. Cataluña ya es bastante problemática con su sexta parte de la población española, su quinto del PIB y su cuarto de las exportaciones totales. Cataluña más Valencia más Baleares, con su tercio de la población y casi la mitad del PIB sería algo ingobernable.
En según qué zonas y (sobre todo) a qué personas hablar en valenciano puede ser problemático. Especialmente con las fuerzas «del orden». Aquí 5000 familias del mismo pueblo piden que se abra una línea en valenciano y el gobierno regional se niega; en Cataluña, por 17 familias dispersas por todo el territorio el gobierno estatal les hace una ley orgánica «ad-hoc».
La situación actual de Valencia (y hasta cierto punto Baleares), o sea corrupción y ruina se puede resumir en la habilidad de explotar el típico resentimiento regional anticalán. El PP ha conseguido enmarcar a todos los partidos de oposición como «catalanistas» (fundamentalmente por el crimen de no hablar siempre en castellano, error que los dirigentes del PP jamás cometen) y eso les augura ya de salida un 30 o un 40% de los votos. O sea que el suelo electoral del PP es la victoria, y a poco que hagan mayoría absoluta.
todo lo que quieras. A mi tus sentimientos nacionales no me afectan. Lo único que te exijo es que respetes la ley.
Pingback: ‘Europesadilla’ | Después del hipopótamo
Este su gran solucion es subir los impuestos, fantástico! justo lo que necesita el ciudadano.
¿Has leído tan siquiera lo que ha dicho? Ha dicho que hay que subirle los impuestos a los que más tienen, y especialmente a las grandes corporaciones y sicavs que se van de rositas.
‘Pero quiero dejar clara una cosa: lo que nos falla es la clase dirigente, porque los trabajadores españoles son muy apreciados en Europa.’
Sí, siempre harán falta camareros y limpiadoras para pasar el mocho en el MacDonald’s de la Postdammer Platz… En Alemania los inmigrantes turcos se ríen de los españoles. Se R-Í-E-N. ¿Por qué? Porque no se creen que hayamos sido tan gilipollas de no ver venir la que nos ha caído encima. El precio de los pisos iba a subir siempre… Sí, ya. Y mis cojones son claveles.
Me parece correcto lo que dices. De poco vale que los profesionales españoles sean muy valorados si las empresas no lo son. Mi mama también me quiere mucho.
1- Considero relevante, una vez se ha sacado a colación, conocer las circunstancias y motivos del paso por el talego.
2- Ojalá haya empezado ya.
He leído la entrevista completa pero me ha costado bastante hacerlo. Todos sabemos decir lo que pasa o ha pasado pero nadie es capaz de ofrecer propuestas. Si uno analiza un poco esta charla, se encuentra con que la única propuesta que ofrece es «apoyar económicamente a las empresas para que no despidan a sus trabajadores» (cito de memoria). No llega, evidentemente esto no llega. Creo que es la hora de aportar soluciones concretas. Los análisis si no lleva a soluciones no valen de nada.
Pues yo creo entender perfectamente lo que dice: No hay solución. Lo único que hay son paliativos, y todos pasan por repartir proporcionalmente los efectos de la crisis, por que lo que hasta ahora se está haciendo es simplemente detraer recursos del trabajo para dárselos al capital. Están ganando los de siempre, pero más aún que antes, y a costa de depauperar hasta el extremo los recursos de la clase trabajadora. Dejará de existir clase media que mantenga el consumo interno, y pasaremos a ser un país de esos en los que el 90% de la población vive en una situación semimiserable y el 10% restante se codea con la élite mundial.
Es decir; si baja el nivel económica del país, -que es inevitable-, ha de bajar el de todos en justa proporción.
Yo también creo que no hay solución. Los que tienen cogido al gobierno y a toda españa por loas eggs no harán concesiones en aras al «bien común, que no sólo no les importa, sino que está radicalmente en contra de sus intereses particulares. Mientras no tengamos un gobierno que no esté sometido a la oligarquía y que inicua y cobardemente se plegue y aplauda sus decisiones a cambio de las migajas del banquete, no hay remedio. Tampoco me convence que los catalanes primordialmente optemos por la independencia, pues no me fío ni un pelo que nuestros gobernantes fueran muy diferentes a esta manada de vampiros estúpidos que ahora simulan gobernar
«Te voy a poner solo un ejemplo: el catalán. ¿Cuántos aceptan realmente que es una lengua española?»
Le pongo yo otro: el español o castellano. ¿Cuántos aceptan realmente que es una lengua de Cataluña?
Hoy mismo bajando de Montserrat hablaba con una compañera, directora de Escola Bressol (guarderia), lo cansados que estamos de los catalanes que desprecian el castellano como forma de comunicación. Creo que si en Catalunya tenemos una ventaja sobre otros pueblos del Estado español, es la de ser «competentes» en dos lenguas, como mínimo.
Ah y siempre he sido independentista, pero hoy creo que debemos reformular toda la teoria de construcción de este nuevo estado y sus relaciones fraternales y directas con las gentes y las tierra de España.
El castellano no es la lengua propia de Cataluña.
Vengo de Erasmus y nos tienen considerados como vagos y poco eficientes, pero queda muy con su comentario populista.
Yo trabajo fuera de España, y la consideración no es mala, y la calidad del trabajo es equiparable a la de cualquier otro. Otra cosa es que haya tópicos, que supongo que los hay, unos buenos y otros malos. Me sorprende que un erasmus sepa mucho del ambiente laboral, en cualquier caso. No quiero pensar que habla por hablar…
Aumentar el gasto publico con mas deuda solo es posible si gozamos la confianza de nuestros acreedores que son también los que nos han de seguir prestando. El problema es que la confianza solo se gana demostrando que vamos a reformar un sistema laboral, social, administrativo y educativo disfunciónales en el mundo global de hoy.
Creo que es ilusorio mantener la posibilidad de inyectar mas recursos en crear empleo en estructuras productivas ineficientes. Primero habrá que reformar de verdad hasta que cambie una mentalidad que lleva , si no mienten las encuestas, a que el 70 por ciento de nuestros jóvenes tengan como ideal convertirse en funcionarios.Ese conformismo social, tan poco criticado intelectualmente y tan aceptado entre la clientela política de la izquierda es el principal obstáculo a la modernización del pais y a la superación de ña crisis.
Los jóvenes españoles no quieren ser funcionarios porque sean conformistas, sino porque no son gilipollas: para trabajar en el sector privado en este país tienes que tener un enchufe del tamaño de la ISS. O eso, o estás condenado a la precariedad, el subempleo, el paro y el exilio.
Y ser precario o estar en el paro con veinticinco años puede ser hasta enriquecedor, si sabes aprovechar el tiempo, pero a partir de los treinta comienzas a verle las orejas al lobo… es decir, a la miseria.
No se trata de eso. Se trata de que la función pública es el único sitio donde aún se respetan unos mínimos derechos laborales, menudencias como fines de semana libres, pausas para comer, días de asuntos propios, trabajo fijo y estable con jornadas no abusivas, etc. Para que te exploten por un sueldo de miseria en un curro precario en el que no te pagan horas extras, cobras el mínimo, te echan con una mano delante y otra detrás cuando ven que ese año no van a ganar más que el anterior, y encima tienes que aguantar a tu jefe diciendo que muevas el culo y dame las gracias, que hay otros mil tíos como tú en la puerta dispuestos a trabajar por la mitad, y te sustituyo cuando me dé la real gana… Bueno, que los españoles seremos gilipollas, pero no TAN gilipollas como para dar las gracias mientras nos dan por el culo.
No veo en qué contradice su comentario al mío, la verdad.
Hay gente que no sabe muy bien cómo anidar las respuestas en los comentarios =P
No puedo estar más de acuerdo. Pero pienso que los que tienen que tomar las decisiones de modernizar y adecentar el estado, primordialmente políticos y empresarios, en su mayoría no están por tomar las decisiones pertinentes, pues estas no encajan en absoluto en sus criterios y aspiraciones. Mientras la ciudadanía, por los medios que sea (elecciones, desobediencia civil, huelgas, manifestaciones, y una autocrítica profunda de nuestro consumismo irracional) no consiga descabalgarlos del poder, no veo solución posible a corto plazo, que es lo que necesitamos perentoriamente.
Pingback: “Llevamos toda la vida con la excusa de que “en Madrid no me dan dinero”, pero, oiga, ¿si no le dieron el dinero para implementarlas porque aceptó esas competencias? Si usted tiene más competencias que recursos la culpa también es su
Pingback: “Llevamos toda la vida con la excusa de que “en Madrid no me dan dinero”, pero, oiga, ¿si no le dieron el dinero para implementarlas porque aceptó esas competencias? Si usted tiene más competencias que recursos la culpa también es suya” | Verd
Completamente de acuerdo? No del todo. Para hablar de IVA hay que saber algo más. No se pueden variar los tipos más allá de lo establecido en la directiva europea de IVA. Y la gran mayoría de Europa sobrevive con tipos tan altos como estos. A lo mejor lo que teníamos que hacer no es bajar el IVA, si no pagarlo.
Siempre que JotDown entrevista a un catalán, le hace preguntas sobre los problemas específicos de Cataluña; en particular, sobre el soberanismo, pacto fiscal, independencia y aledaños.
Siempre que JotDown entrevista a un no-catalán, jamás le hace preguntas sobre los problemas específicos de su comunidad. En todo caso, quedan ocultos bajo el manto general de problemas de España, Madrid, centralismo, Meseta, y todos los demás tópicos uniformes de la mentalidad catalana.
Se ve que para JotDown (a fin de cuentas, una revista catalana), si una comunidad no tiene problemas de soberanismo, entonces no tiene problemas en absoluto. O en todo caso, son problemas irrisorios en comparación con los del soberanismo catalán, por lo que no vale la pena preguntar por ellos. Aún hay clases, oiga.
Y luego los catalanes se extrañan de que los demás no pensemos en sus problemas. Pues miren: la razón es que ustedes tampoco piensan nada en nuestros problemas. Que también los tenemos, ¿saben?, y tan o más importantes que los suyos.
Pero tranquilos: ustedes a lo suyo, que nosotros también seguiremos a lo nuestro.
Oye, pues no la leas y ya está, que pesadez por favor.
Pesadez la vuestra colega. Si os limitarais a soltar vuestra matraca aquí, y no infectarais todas partes con vuestras quejas de marqués al que no reconocen su alta alcurnia…
Sí hombre sí, lo que tu digas
El problema al que usted alude, yo lo veo y leo en portadas de todos los periòdicos españoles, no me extraña se extrapole también aqui, quizàs a pesar de los propios catalanes.
¡Cuánta razón Sandor! Te lo dice un aragonés progresista y con un montón de familia y amigos catalanes. En dos generaciones han deformado la historia y la convivencia con los vecinos, viven en un estado de cuasi paranoia.
Ya pueden los periodistas de Jot down coger la ouija y hacerle una entrevista al fantasma de la gran Mary Santpere, que siempre habrá un grupo de lectores catalanes centrando sus comentarios en la cuestión de la independencia catalana. Qué pesadez.
En efecto, no habrá solución en la medida en que los que tienen que aportarla son los ciudadanos, incluídos los que se «sienten» catalanes, de los que los comentaristas de JD son una buena muestra. JD es en buena medida una revista de élite, y a los que la leéis se os supone una formación sólida; salvo a unos pocos, todo lo que os leo son jeremiadas: hay incluso alguno que exige soluciones al entrevistado, pero su aportación consiste en lloriquear, básicamente.
Por otra parte, muchos de los responsables de la desregulación causante de esta crisis tienen nombre y apellidos, han ejercido cargos de mucha altura a lo largo de seis o siete legislaturas. Y los pardillos que los habéis votado y seguiréis votándolos sois sus cómplices. Es un círculo vicioso del que no vais a salir troceando vuestro país. Lo catalanes sentimentales podrán secesionarse, pero su destino será más parecido al de Kosovo que al de los países bálticos. Es lamentable que miren lamentándose hacia un pasado mitológico en vez de reconocer que el tiempo de las fronteras está técnica y políticamente superado…
Qué manía con meterse con los neoliberales, cuando lo que está pasando es justo lo contrario: un neoliberal habría dejado caer los bancos malos (los que al rescatarlos han podrido al resto) y jamás hubiese aumentado los impuestos como lo están haciendo todo los gobiernos europeos. Lo que estamos sufriendo tiene más de comunista que de liberal. De verdad, lean a Sala-i-Martín, explica muy bien todo esto y dejemos ya de cofundir a la gente. Por otro lado, este enfrentamiento políticas económica de derechas y de izquierda es lo que quieren los que nos gobiernan, para poder ellos ir alternándose en el poder y seguir sus chanchullos, favoreciéndose entre ellos y riéndose de nosotros que los votamos. La política económica sólo es una: tanto gano, tanto gasto. Punto.
Tal vez sea que muchos de los que están llevando a cabo esto se declaran expresamente liberales. Claro que si tú no aceptas su propia declaración, mal vamos. Yo también puedo negar que Fidel Castro, el tontito coreano, Chávez, Stalin, Cheauchescu…, sean o hayan sido comunistas, pero ellos se empeñaban y empeñan en decir lo contrario.
Por sus obras los conoceréis, a unos y a otros. Y por su proximidad a esos organismos reguladores a los tanto aprecian y sin embargo dicen querer hacer desaparecer.
Así que, como buen neoliberal que soy, pido que desaparezcan las regulaciones que no me interesan, que ya defenderé yo las mías propias. Eso sí, pretendo hacerlo desde el poder (que sin «regulación», no se que significa).
«La política económica sólo es una: tanto gano, tanto gasto. Punto.»
Si los idiotas volaran…
¿En serio?, ¿»tanto gano, tanto gasto»?. Me parece correctísmo lo que dices. Oye, que si un día necesitas asistencia médica por valor de 1000 y tú solo ganas 500 le dices al médico que te cure la mitad porque es lo único que puedes pagar. Oye, tanto ganas, tanto gastas, y si no, pues no haber enfermado por encima de tus posibilidades.
Ah sí, claro, hagamos caso al visionario «gurú» Sala i Martín, el que ahora critica a los bancos y que es el mismo que en una entrevista de 2004 decía literalmente: «Cuando las casas suben, los propietarios, que son casi todos, se enriquecen, ¿qué hay de malo en ello?».
Pues ya lo vamos viendo: casi nada.
¿Políticas neoliberales? ¿Dónde? ¿Cuándo? … voy a revisar mis cuotas de autónomos, mis declaraciones trimestrales y mis IVAs al 20%. Mi gestor me debe estar engañando.
Tus pagos fraccionados de autonomos tienen deducibles los gastos financieros? Hostia, si yo le pido un crédito al banco no. Tienes deducciones pir doquier? Hostia, yo no. El IVA lo devengas y lo deduces? Y el que no deduces lo trasladas en el precio? Yo me lo como. Siguen pagando las rentas del trabajo, así que no me seas víctima tú. El 90% de la recaudación corresponde a retenciones de rendimientos del trabajo. Políticas neoliberales son las que desregularizan y privatizan. Pagar impuestos no es de derechas o de izquierdas, es de sentido común. Y yo no voto a PP y Psoe precisamente.
¡Sólo periodistas en el periodismo!
¿Solo políticos en la política?
Pingback: Es el dinero, idiota | El hombre sin ideas propias
No nos hagamos la picha un lío con comentarios y seamos escuetos: la entrevista y todo lo que dice el señor Misseu se resume en «es imposible seguir así». Que me parece lo más grande que he leído acerca de «la crisis» en estos últimos cinco o seis años.
magnífica entrevista. Se vislumbra cierta esperanza, como mínima la de aprender más.cordialmente.
Pingback: Entrevista a Andreu Missé: “Ens falla la classe dirigent, els treballadors espanyols són molt apreciats a Europa” | L'Hora
Muy lúcido. ¡A ver qué pasa con la revista!
Pingback: Nuevos medios con nuevas ideas | Producción Periodística – Grupo 2
El nivel de cumplimiento de los trabajadores en España es muy deficiente, y el nivel de autocrítica es inexistente.
Lo agradable es decirle a la gente lo que quiere oír. En este caso, que ellos no tienen culpa de nada, que es todo cosa de políticos. Cuando, en primer lugar, a los políticos los elige la gente y, en segundo lugar, España es el país del escaqueo y la picaresca, en el que un porcentaje intolerable de personas hacen trampas para trabajar menos, escamotear impuestos o evadir responsabilidades.
Esto es andar regodeándonos en la autocomplacencia mientras dejamos pasar infinitas oportunidades de hacer autocrítica.
Hala, a criar papada.
Es paradójico que te quejes de la visión simplista de que los políticos son culpables (lo son, obviamente) y luego ofrezcas lo mismo: el trabajador tiene la culpa de todo. Aplícate el cuento majete, que seguro que el que tiene papada eres tú. Y aflójate la córbata, respirarás mejor.
En primer lugar, yo no he dicho que los políticos no tengan culpa. Puedes volver a leerlo, si quieres. Digo que es irreal eximir a los trabajadores de toda culpa, diciendo que somos maravillosos, que lo hemos hecho todo bien, y que han sido otros los que nos han puteado. Además, he recordado que a los políticos los elegimos todos, votando. Luego lamentar su incompetencia como gestores es tanto como acusarnos de incompetentes a los votantes.
Por decirlo más claro: el fracaso es general. Ha contribuido toda la sociedad como conjunto. Y sería mejor hacer autocrítica, en lugar de liberarnos de la carga de la responsabilidad para depositarla íntegramente en terceros. Esa es la táctica de un chaval de cinco años.
¿Fallan los dirigentes? ¿Acaso nacen de un huevo? ¿Los trabajadores españoles son apreciados? ¿Con respecto a quién? Porque yo también he vivido fuera y no percibo lo mismo.
Menudo batiburrillo de ideas. No me parece una mente preclara.
Estoy muy de acuerdo con Iñaki. Cada sociedad tiene el Gobierno que merece. En realidad, cada sociedad tiene exáctamente lo que merece. Lo demás, son excusas.
Pingback: La ciutadania té un poder que sovint no exerceix - Sant Cugat Informa!
Porqué cuesta tanto encontrar a un español(que no sea catalán) que no quiera impedir que los catalanes decidan su futuro de manera democrática y pacífica?
Que yo sepa sólo hay tres;Cayo Lara,el Gran Wyoming y Vicente del Bosque.
Pingback: Es el dinero, idiota | El hombre sin ideas propias
Pingback: La Jotdown, nacimiento y caída (i) – Luis & Sus Secuaces
Andreu, benvolgut,
Ets un dels poquissims periodistes econòmic de qui sempre me n’he fiat. Tots podem fer -sobretot jo- algunes errades, però no s’hi val a explicar mentides de manera voluntària. I tu has estat sempre modèlic en tot el que has publicat. ALgunes coses no les hauré compartit, però per una questio d’opinions, nomès, perque la teva veracitat en els fets sempre ha estat total i fantàstica.
Molts records,
Jordi LL.