
“La ira hace ingeniosos a los hombres aburridos, pero no los saca de pobres” afirmó el filósofo inglés Francis Bacon en el siglo XVI. Algunos años después Noel Gallagher recomendó no mirar atrás con ira, lo que, por supuesto, era una forma de llevarle la contra al dramaturgo británico John Osborne, que transformó el rostro del teatro inglés con su pieza Look Back in Anger en 1956 (David Bowie, por su parte, prefirió al segundo sobre el primero cuando tituló así una canción de su álbum de 1979 Lodger). A pesar de ello, la ira no es una potestad exclusivamente británica, y su cronología (que podría remontarse incluso a la expulsión del paraíso narrada en esa extraordinaria reunión de gente enfadada que es la Biblia) reúne algunos momentos sencillamente notables; aquí, cinco, que el lector puede completar con los suyos propios o con los que sean de su conocimiento, a dos años de que comenzase ese movimiento que, a falta de un nombre mejor, algunos llaman todavía “indignados”.
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En 1998 Giovanni Trappatoni entrenaba al Bayern München cuando, tras una derrota en casa contra el Schalke 04 por la mínima, alguien tuvo la pésima idea de convocar una rueda de prensa. El resultado fueron los tres minutos y 30 segundos más violentos de la historia de la televisión deportiva alemana (a pesar de que esta también transmitió muchos partidos de Stefan Effenberg) en los que el entrenador italiano atacó a su propio equipo (dijo que era “débil como botella vacía”, sin que nadie haya sabido muy bien hasta ahora qué quiso decir con ello), acusó a sus jugadores de haber olvidado que eran profesionales y de quejarse más de lo que jugaban, de Thomas Strunz dijo que llevaba dos años lesionado y se despidió diciendo “yo tengo harto” (sic), todo ello en un alemán prácticamente incomprensible y sin que ningún periodista le hubiese preguntado nada. Además de ser una de las ruedas de prensa más breves de la historia, la de Trappatoni contribuyó a la ampliación de los límites del lenguaje cotidiano alemán, del que ambas frases forman parte ya, y merece ser vista aunque no se sepa alemán: en realidad, el entrenador italiano tampoco sabía.
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Aunque es posible que Giovanni Trappatoni y Jesús de Nazaret no tengan demasiado en común (si acaso, posiblemente, que ambos fueron católicos, aunque más el primero que el segundo), sí comparten una cierta vocación por los escándalos públicos. Piénsese en la visita de Jesús al templo de Jerusalén (Mateo, 21.12-17; Marcos 11.15-18; Lucas 19.45; Juan 2.13-25), cuando expulsó a los mercaderes que proliferaban en él al grito (por cierto, una cita) de “Mi casa será llamada casa de oración para todas las naciones, pero ustedes han hecho de ella una cueva de ladrones”. A continuación, Jesús tomó un látigo y la emprendió contra el ganado que era vendido a los visitantes para su sacrificio y contra los mercaderes, cuyos puestos volcó en un auténtico rapto de furia: al parecer, fue este rapto el que convenció a las autoridades locales de la peligrosidad de Jesús y de sus seguidores y de la necesidad de arrestarlo, cosa que acabaron haciendo con el resultado por todos conocido: fundar una religión. No todos los raptos de furia concluyen de esa forma y casi ninguno funda una religión, pero este lo hizo, lo que no debería sorprender viniendo de alguien que afirmó que no venía a traer paz sino lucha (“la espada” en otras versiones del texto).
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te has equivocadoooo!! Zidane es francés no alemán!! uooooo!!
¿Que hacéis leyendo esta revista? Marca es más apto a todos los públicos, podéis ir a desvelar fallos tontos.
si hubiese dicho que Obama es escocés seguro que te indignarías campeón
Francés, Zidane es francés, por dios!!
Por lo demás, me molan mucho este tipo de artículos. Lástima fuese más extenso.
la expulsión del jugador FRANCÉS, no alemán…
Ira furor brevis est
Jugador elegante me parece bien, pero lo de caballeroso… Un tío con un amplio historial de expulsiones, que jugaba bonito y con técnica, pero con mucho genio. Un tío caballeroso en el campo es Puyol, por ejemplo, que siempre va de cara y es noble. Zidane os queda muy bien para el rollo JotDown porque tiene porte, es guapete y elegante. Pero no le elegiría entre los futbolistas más nobles de la historia seguramente.
Tan caballeroso que cuando llego al Madrid se tiro algún partido de Champions sancionado por una agresión de cuando jugaba en la Juventus.
No se si se puede poner liks a otras paginas, pero aqui va una lista:
http://www.publispain.com/zidane/sanciones_disciplinarias.htm
Madre mía, su historial deja a Pepe como una hermanita de la caridad
Zidane es argelino.
Claro, claro, Zidane argelino. Por eso ganó el Mundial con la selección de Argelia, ¿no? Ni siquiera nació en Argelia, simplemente tenía orígenes en ese país.
Dos errores graves en el artículo.
Jesús no era católico sino Judío.
Francia e Italia estaban empatadas en el momento de la expulsión de Zidan.
Uhm, discrepo.
Lee de nuevo la primera parte de la cita: “Mi casa será llamada casa de oración para todas las naciones». O sea catolicismo, que significa universalismo. Casi parece la frase fundadora del concepto. Por otra parte, hasta el concilio de Jerusalén (año 50 more or less) todos los católicos eran judíos.
El articulista dice que Italia equilibró el partido, que no es lo mismo que empatarlo. Recuerdo que antes de la expulsión de Zidane se mascaba el segundo gol de Francia. Después ya fue más equilibrado.
Muy bueno y ameno. Celebro de pie la mencion a Capusoto