¿Cómo definir Kerbal Space Program? Para un tipo que ha crecido maravillado por la exploración del espacio, la carrera espacial que llevó al hombre a la Luna o las sondas que de tanto en cuanto mandamos a planetas, o satélites cercanos, que aparezca un juego que te permita crear tu propio programa espacial para colonizar el espacio es un sueño hecho realidad.
Porque, no nos engañemos, en esto del videojuego todavía hay nichos desatendidos. Ahora que los granjeros de medio planeta ya tienen su propio pasatiempo (no me refiero a Farmville sino a Farming Simulator), no está de más reivindicar un juego pensado para minorías que, de la noche a la mañana, se ha convertido en un éxito inesperado.
La historia de Kerbal Space Program remite a la de Felipe Falanghe, un mexicano que de pequeño jugaba a crear sus propios cohetes y que, unos años más tarde, ha proporcionado las herramientas para que cualquier lunático de la exploración espacial pueda crear los suyos… dentro de un universo virtual.
Todo comenzó cuando Squad, una compañía dedicada al marketing por internet, decidió dar luz verde a la petición de uno de sus empleados. «Dijeron que nos daría apoyo económico si les presentábamos una buena idea y un modelo de negocio sostenible», ha explicado en más de una ocasión el desarrollador. Dicho y hecho, KSP —como también se le conoce—, había echado a andar.
Para un estudio pequeño, de algo menos de una veintena de personas, solo había un modelo viable: el de Minecraft. Iniciar el desarrollo, pulir las bases, conseguir un núcleo de juego decente y, a partir de ahí, ponerlo a disposición del público. El juego lleva más de un año al alcance de cualquiera que quiera rascarse el bolsillo y ofrece un modo sandbox en el que se pueden hacer virguerías de todos los tipos: explorar los planetas de un sistema solar muy parecido al nuestro, crear estaciones espaciales, mandar sondas a orbitar planetas lejanos, crear bases permanentes en satélites inhabitados, enviar vehículos de exploración a que abran camino por nosotros.
Posiblemente, la mejor categoría en la que encaja Kerbal Space Program es en la de juegos que te piden «una partida más». Diseño un cohete más, y lo dejo. Alunizo una nave más, y lo dejo. Acoplo este nuevo módulo a mi estación espacial, y me voy a comer. El problema, como siempre, llega al mirar el reloj y darte cuenta que esa maniobra extra ha consumido una buena parte de tus horas de sueño.
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Sinceramente, con el poco texto que le dedicáis al Videojuego en general (os honra que lo hagáis, al menos), tener 2 articulos de Kerbal, parece excesivo, mas cuando este texto no aporta nada nuevo respecto al anterior.
Vamos, que tenéis 2 textos similares sobre un videojuego, que por mucho que despierte fascinación en algunos, no deja de ser un «jueguito». Lastima que ocupe el espacio doble, cuando hay obras maestras que no han sido ni nombrados por aqui…
Veo que en JD os habéis vuelto majaras con el KSP, no me extraña, este juego es una pequeña joya para los que nos gusta la exploración espacial. Algo pausado para descansar de GTA, Battlefield y otros monstruos.
La curva de aprendizaje es empinada, pero existen video-tutoriales en la red muy útiles.
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