Ramón Trecet: "Un periodista vale hoy su número de followers" - Jot Down Cultural Magazine

Ramón Trecet: “Un periodista vale hoy su número de followers”

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Estuvo 22 años despidiendo Diálogos 3, su programa musical en la radio pública, con la misma frase: “Buscad la belleza ahí fuera, porque es lo único que merece la pena en este asqueroso mundo”. Hoy, sus dos primeras palabras no son “buenos días”, sino “Steve Jobs“, fallecido esa misma madrugada. Una muerte paradigmática: el hombre que asesinó con el iPad el papel del periódico se burló desde la tumba de una industria cada vez más caduca: “Los periódicos de papel han llegado tarde a la muerte de Jobs. La darán mañana, refugiándose en eso de que el papel trae las noticias con pausa y análisis. Solo que ese periodismo de largo alcance ya tiene sede también en Internet, como demuestra Jot Down. Hoy, a las tres y media de la madrugada, estaba leyendo una necrológica de cinco páginas en la edición digital del NY Times. Cada noticia importante que se produce sin que el soporte de papel llegue a darla, como la muerte de Jobs, es un clavo más”.

¿Cuántos clavos quedan para enterrar al periodismo en papel?

Salen noticias pseudocientíficas: ¡en 12.500 años desaparecerán los árboles del planeta!, ¡el papel en el periodismo acabará en 2019! Y todos empezamos a retuitear, pero siempre habrá un resquicio para el papel. Es un planteamiento generacional. Mi generación y la vuestra, que han conocido el papel a lo largo de sus años formativos, porque vosotros sois unos carcas [inconfundible sonrisa], seguiréis manejando papel. Mi nieta, con 6 años, ya tiene dos ordenadores y está en un colegio donde no usan libros. ¿Cuando cumpla 20 va a necesitar un periódico de papel?

Tú empleaste el término aurigas para referirte a los directores de los medios impresos porque intentan gobernar el bólido de la información como si siguiera siendo un carro de caballos. ¿Son conscientes de ese camino sin salida?

La muerte de Jobs es otra puntilla más en la consciencia de la gente de que el papel es solamente un soporte, pero los aurigas no lo saben. Yo en elevados despachos del periodismo español he oído frases como ésta: “Lo que hay que defender es el propio formato del periódico. La contraportada, las cinco columnas…”. Una idea muy respetable y defendible, amigo, pero el tsunami sigue avanzando y no lo vas a parar con la mano. Imagino que cuando llegaron los primeros motores de explosión a Madrid, muchos cocheros dirían: “Sí, pero a mi caballo, ¡que no me lo toque nadie!”. Y hablarían entre ellos: “¿Has visto la montura ésta que acaban de sacar? Es especial, al caballo no le molesta…”. Los diarios son una industria en evolución, con grandes problemas de credibilidad e inserción social y una plataforma caduca.

Vamos, que la actual generación dirigente no puede gobernar la transición tecnológica. En Internet no habrá “café para todos”…

Recuerdo una conferencia de otro director de un periódico español de tirada nacional. Empezó así: “El papel va a desaparecer”. Y ese mismo señor, en twitter no contesta a nadie. Tiene una cuenta que es un diario de avisos. ¿Respondo? En España creen que el cambio es sacar versiones PDF del periódico. Los orbyt, los kioskoymas… son meros PDF’s. Le cambian la montura al caballo. Nadie aplica html 5. Claro que todavía no se gana dinero. No ha habido una sola empresa en España que haya considerado que meterse en el periódico con su cabecera es invertir, en vez de gastar. El único que lo ha hecho así es el diario británico The Guardian. Que ha sacado una nota diciendo: primero, lo digital, luego ya veremos qué hacemos. Son líderes.

¿Cómo afecta esta mutación tecnológica al periodista?

Vuelvo al despacho de un gran director. Hablábamos de las características y calidades de sus columnistas. Y yo le dije: perdóname, pero eso está obviado por la tecnología. Mira en la parte superior derecha de mi twitter. Yo no me llamo Ramón Trecet. Me llamo 31.000, que es lo que tengo hoy. Ya sé que es por la personalidad, por la imagen, pero yo, lo que valgo, hoy, es esa cifra que sale ahí a la derecha. Y cada columnista de un periódico, exactamente igual. Entonces, ¿Fulano? Es magnífico, escribe de bien… ¡Sí, pero le siguen 2.000!

¿Estás diciendo que el número de followers sustituye a la credibilidad?

Para mí es impacto social. Luego, las reglas estéticas y éticas por las que medimos la credibilidad me imagino que no son ésas… [El “imagino que” es el primer signo dubitativo de Trecet en toda la entrevista. En ese momento, irrumpe un tipo en nuestra mesa del VIP’S de la glorieta de Quevedo: “Ramón, ni te imaginas lo que me has hecho disfrutar desde que era adolescente”. Se está yendo, Ramón sale de la estupefacción y lo vuelve a llamar. “Oye, gracias”. Y le estrecha la mano]

A ver, Ramón, ¿esto también se cuantifica en followers?

[Algo ruborizado, a pesar de sus 68 años y su cohorte de fans, no responde. Da un trago al cortado. Corta un trozo de tortilla]

¿En qué situación está España en la carrera por el liderazgo de Internet?

Los países ya no se llaman Escocia, Australia o Inglaterra. Sino el país del inglés, del español, el país del francés. Los países de los idiomas. El español está ahora mismo en quinta posición. Primero, inglés. Luego el chino, el alemán y el francés. Pero nuestro potencial de crecimiento, por el área hispanohablante, es enorme: la mitad de Estados Unidos y de México hacia abajo.

¿No hemos sabido aprovecharlo?

La carrera no ha terminado. Esto no es ni un 100 metros lisos, ni un maratón, sino un ‘milqui’ (1500 m. lisos). Y en el ‘milqui’ todos sabemos lo que pasa: la primera vuelta ‘mire usted’, la segunda ‘cuidado con ése y que no me dé en el hígado’, la tercera ‘uyuyuyuyuy’ y la cuarta: ‘me cago en la madre que le parió’. La carrera de Internet está en la segunda vuelta. Estamos todavía en que el de al lado no nos pegue. Se muere Jobs: todos decimos era un tío cojonudo. ¿Pero dónde está nuestro Jobs? ¿Tenemos un sistema educativo que pueda dar un Jobs? ¿Tenemos una mentalidad como para dar Jobs? Contesto: es imposible que haya un Jobs español. Lo único que damos es cultura de acompañamiento. Porque no creemos en nosotros mismos.

España es como esos padres que decían a sus hijos: tú no te hagas notar.

Recuerdo cuando vino Bill Gates a España, en 2006. Le recibió el Gobierno en pleno. La Familia Real. Como si llegase Jesucristo. Eso que le hicieron a Bill Gates deberían habérselo hecho en 1998 o en 2000. Estaban rindiendo pleitesía a un cadáver tecnológico.

Estamos en campaña electoral. Los políticos españoles por fin desembarcan en twitter. ¿Han entendido que twitter es transparencia, autenticidad, y no tener a 20 chavales escribiendo en su nombre como posesos?

Cuando Elena Valenciano, directora de campaña de Rubalcaba, entró en twitter, empezó a usarlo como si escribiera mensajes de móvil. Entro y le digo: “Valenciano, ¿qué haces?”. Me contesta defensivamente. Me manda a Cuenca educadamente. No me escucha sobre lo que le digo acerca de cómo funciona esto, del ‘ten cuidado con lo que escribes’ y tal. Quince días después, veo una foto en El País de ella, el candidato Rubalcaba y unos chavales de veintitantos años que habían estado en la campaña electoral de Obama. La foto decía pomposamente: “Han estado con Obama, le han hecho la campaña”. Era mentira. Habían estado por allí, tenían 1000 diplomas… y parecían querer decir: nuestro candidato cuánto sabe de tecnología. ¡Pero coño, de ésos en España tenemos 320.000! ¿Por qué tengo que ir fuera a buscar algo que tengo dentro? No saben que aquí tienen gente que vale tanto o más. ¿Vosotros necesitáis que os digan en la prensa británica lo bueno o malo que es Torres? Que le follen a la prensa británica. Pues eso.

¿Hay algún político español que sepa emplear twitter?

Los políticos, conscientes de que habían perdido credibilidad a través de las plataformas ortodoxas, han creído que la novedad de la plataforma les daba la credibilidad que no les daban sus palabras. Estoy en twitter, igual a soy moderno, con lo cual ahora te vas a creer lo que te digo porque aquí no voy a mentir. Es imposible. Twitter no es la panacea. Es otra plataforma. Muy rápida, muy de efecto inmediato y nada más.

¿Saben medir la vulnerabilidad en twitter?

Ahí son más vulnerables. Se quedan muy sorprendidos de que una frase, que ellos creían que no iba a tener repercusión, la tenga. Hay políticos que, como no han entendido twitter y se creen que escriben sms, piensan que les leen sus fieles, los 220 que les siguen. Los hay que se meten en jardines ¡e intentan borrar sus tweets! ¡Como si lo que se borra aquí pudiese borrarse allí! Y claro, les cae la del pulpo.

Y las críticas, ¿cómo las llevas? En Twitter el derecho de pataleo e insulto es libre, directo e inmediato. En el reciente Eurobasket fuiste trending topic tras alguna retransmisión. Eso implica muchos halagos y dos toneladas de críticas.

Lo vivo mal. No porque haya insultos, sino porque la mayoría van lanzados desde el anonimato y, por tanto, desde la cobardía. Si tienes experiencia, vas delimitando y te quedas con las muchas críticas constructivas que hay.

¿Cuáles son las que más te duelen?

[Trecet desenfunda de inmediato, sin dudar. Hace más grave su timbre de voz] Las que me llaman viejo. Como insulto social, más que personal. “Hey, tú, en esta sociedad ya no tienes nada que hacer”. Detrás de eso late la creencia de que, a partir de una cierta edad, ya no existes, eres un ex miembro de la sociedad. Y no estoy dispuesto a admitirlo. Los clásicos insultos directos de “hijo de tal” no duelen.

Muchos dicen que twitter es un periodismo con prisas.

La clave de twitter es establecer una relación velocidad-credibilidad. Hace dos semanas me mandan un tweet en el que me dicen que se ha muerto Mike Oldfield. Entonces lo leo, hago dos chequeos y en ambos salía que también y entonces escribo: “Parece que…”. De inmediato, saltó la gente: “Noooo, es un bulooo”. Me engañaron. La clave es manejar esa relación velocidad-credibilidad.

Tú que eres un veterano, en todos los formatos, y con tu formación y perspectiva anglosajona, ¿cómo ves el periodismo deportivo? ¿Goza de buena salud? Tú has sido un vanguardista, pero eso puede llevar a pasarse de frenada.

Yo tuve la suerte de vivir grandes fenómenos. El primero con el que me topé, el primer runrún en mi estómago, fue el rock and roll. Me ayudó cruzarme con un grande como Ángel Álvarez. Luego, en el baloncesto, tuve la suerte de toparme con José Antonio Gasca, que en el año sesenta y pico te decía “los equipos se llamarán banco tal, o seguro cuál”. Dos genios. Y en el rugby, viviendo en Inglaterra, me encuentro con la generación más grande que han dado las islas. Aquel Gales de Barry John y Gareth Edwards. Yo veía a los London Welsh, y JPR Williams, el mejor zaguero que yo he visto, salía el tío con el pelo mojado del vestuario diciendo “me largo corriendo que entro de guardia dentro de una hora”. Yo vi en la televisión inglesa al famoso Barbarians del 73. Aquella jugada que enganchan desde la línea de 22 propia y acaban con un ensayo de Edwards. Son cosas que no se olvidan. Volviendo a la pregunta, tengo una cierta tendencia a pasarme de frenada, como decías. A estar en fuera de juego (el del rugby, no el del fútbol). Pero lo que yo he sentido en algunos momentos en la boca del estómago en algunas ocasiones…

¿Y el periodismo deportivo? Porque te nos has ido por la banda…

El periodismo deportivo tiene una incidencia social creciente. Cada vez es más importante lo que se opina sobre lo que se informa, conlleva mayor trascendencia. Porque el deporte se ha convertido en una industria. Y, por otro lado, hay una serie de emprendedores que tienen al deporte como punta de lanza de su estrategia de comunicación.

Nombres.

El caso de Florentino Pérez es paradigmático: el Real Madrid es su proa mediática. Sandro Rossell, exactamente igual. A otro nivel lo hizo Gil padre en su momento. Joan Laporta, claramente. Es una plataforma para otros intereses: comerciales, políticos, industriales…

¿Eso es bueno o malo?

Ni lo uno, ni lo otro. El deporte sigue una evolución interna que es una mayor profesionalización, con sus problemas y virtudes. El caso de Florentino es para mí extremadamente claro. Y todo de manera creativa, legal y con luz y taquígrafos. Estamos ante uno de los empresarios más grandes de España, con su empresa involucrada en dos grandes operaciones. Una es convertirse en el socio mayoritario de Iberdrola. Y Florentino tiene al 80% de su plantilla trabajando fuera de España, más de 100.000 personas. La otra, comprar Hochtieff, la mayor empresa de construcción alemana [en concreto, el 33,5%], participada minoritariamente por Qatar Fondation. Pregunta: ¿Quién va a construir los estadios de Qatar para el Mundial 2022? [Trecet sonríe]. Lo dejo ahí.

¿Y su labor en el Madrid?

En el Madrid está haciendo un trabajo de gestión presidencial espléndido. Cada vez hay más ingresos. O hay un gestor, o el deporte no tira. La gestión ejecutiva no es más importante que la deportiva, pero tampoco al revés. Florentino todavía no ha tenido suerte en la segunda faceta, pero sí en la primera.

¿Hacen falta más florentinos entonces en el deporte español?

Por supuesto. No sólo florentinos, sino buenos gestores. Con ideas claras, menos prejuicios, con una mentalidad abierta y cartesiana de lo que puede dar dinero. Ese equilibrio entre gestión y éxito debería ser deseable también en el periodismo deportivo. Lo que pasa es que ahora el dinero es el único criterio. Y si se tiene que llevar por delante la calidad, se la lleva.

Ese equilibrio entre gestión y éxito debería ser deseable también en el periodismo deportivo. Lo que pasa es que ahora el dinero es el único criterio. Y si se tiene que llevar por delante la calidad, se la lleva.

El gran problema es que faltan inversores. Primero deben perder dinero para luego ganarlo. Piensan que el único método para ganar el dinero es el papel y lo manejan buscando el beneficio. Pero hemos dicho aquí que puedes hacer un periódico sin que sea de papel. Vosotros estáis haciendo algo parecido. La falta de la calidad no es un problema exclusivo del periodismo deportivo. Cuando se produce el tema del hacking me conecto con las sesiones que la comisión del parlamento inglés le dedica a Murdoch, Rebecca Brooks… y, ante mi absoluta sorpresa, me encuentro con que el nivel intelectual del Parlamento inglés ha pegado un bajón enorme. La gente de nivel intelectual de la sociedad inglesa, y creo que aquí pasa lo mismo, ya no aspira a ser político, aspira a ser abogado, empresario…

¿Es posible un periodismo de calidad?

El problema es que el periodismo deportivo ha adquirido mayor trascendencia y mayor responsabilidad. Y eso puedes desarrollarlo con un periodismo más sencillo y superficial, o uno complicado e inteligente. Por ejemplo, fijémonos en la radio deportiva. Hemos llegado a un punto en el que el grito del decibelio más alto empieza con ‘Y ha sacado de centrooooooo’. Entonces cuando metan un gol, ¿qué hay que hacer?

¿Existe un periodismo radiofónico “inteligente” o esa impostura de la que hablas es generalizada?

Hay excepciones. Estoy empezando a verlo. A ver cómo lo explico sin meterle en líos. El famoso día del incidente de Mourinho en el Nou Camp, partido de vuelta de la Supercopa, estoy en casa haciendo un trabajo que me han pedido profesionalmente. Tengo conectadas dos televisiones porque había dos retransmisiones distintas, la de TVE y la de TV3. Y tengo en un aparato conectadas las cinco grandes radios entre las que hago zapping. Llega lo de Mourinho y en cuatro el tono del narrador sube dos decibelios y dos tonos. En la otra un señor baja el tono y empieza a decir: ‘Mourinho acaba de salir del banquillo y le ha metido el dedo en el ojo. ¡Intolerable!, ¡Increíble!’ Fueron las mayores descalificaciones, pero no lo parecían porque bajó el tono. Al día siguiente le dije ‘La que le metiste al tío’. Y me dijo ‘sí, pero como lo dije bajito no se enteró nadie’. Esa manera es inteligente.

¿Quién era?

Me lo reservo. Otro ejemplo, una radio contrata a Valdano y va Mou y le toca las pelotas. Es mentira eso de que dos no se pelean si uno no quiere. Mourinho le toca tanto las pelotas y le lleva tanto al límite que al final entra. Y la SER empieza arriba el programa con la gente esperando que Valdano conteste…

¿Y el periodismo complicado e inteligente?

Cambiemos complicado, que es una palabra de amplio rechazo, por trabajado. Hay pruebas. Ha pasado con la muerte de Jobs. Un solo periódico ha ofrecido en papel la noticia: el New York Times, el mejor del mundo. También me lo parece The Guardian.

Sí, pero hablas de los periódicos con más medios. ¿Se puede hacer buen periodismo con menos medios?

Hay cuatro grandes empresas discográficas. Pero hay cientos de pequeñas que sacan uno o dos grandes artistas al año. Es igual en periodismo. Seguirá existiendo y ese periodismo tiene ese futuro: la conquista de su complacencia personal. Sentirte a gusto contigo mismo con lo que haces.

¿Llegaste a dejar de sentir esa complacencia en la radio?

Ahora que han pasado tres años desde que me hicieron lo que yo llamo… [se toma su tiempo buscando en su memoria la palabra correcta]…. ¿cómo era?…. ¡la náusea! De Radio 3 debería haberme ido entre 8 y 10 años antes. Treinta y cinco años en la radio son demasiados. Desde que dejé de hacer el programa diario tengo una libertad de mente que fui perdiendo. Había días que llegaba a casa con a mente en blanco, vacío. Y luego siempre me ha chocado que lo que para mí era evidente en cuanto a belleza y calidad no tenía transcendencia, nadie les ofrecía la opción de volver a grabar. Hay casos como el de Carlos Núñez. Hacemos el primer disco, ¡la pera! Pero vas a las reuniones con la discográfica, una grande, y empiezan a hablarte como políticos. Te metes en las tuercas y tornillos de la industria y te das cuenta de que, como en el cine, los procesos industriales chocan con los románticos procesos creativos de la emoción. Entonces entiendes que Orson Welles acabase borracho. Comienzas a relajar tus propuestas estéticas inconscientemente. Yo tenía una visión global del mundo musical enorme porque empecé y aprendí en la BBC. Recuerdo ir a casa de John Peel, el mayor productor y dj de los 60, y allí me presentó a un chaval que empezaba: Elton John.

Has pasado veinte años haciendo arqueología musical en Diálogos 3.

En esa etapa la música tenía que ver con mis viajes por temas deportivos. En ese aspecto, Escocia y yo hemos sido siempre lo mismo todo el rato. Yo entraba en un pub, en Irlanda ni te digo, veía un grupo tocando y decía ¡joder! Comencé a conocer a gente importante como Phil Cunningham, que acaba de colgar un tweet [señala una Blackberry que graba la conversación] diciendo que a él Steve Jobs le había dado medios para trabajar mejor. Empecé a descubrir a todo esta gente, un sueño absoluto. Gente que podía estar en un sitio como nosotros ahora y nadie le molestaba, se tomaban una pinta, tocaban para poder comer, vivían de esto…

A Cunningham lo trajiste a España.

Phil ha venido a San Sebastián a producir un disco, se ha levantado una mañana en el hotel, ha abierto la ventana, ha visto la bahía y ha compuesto un tema. Me ha llamado por teléfono: ‘Ramón, ¿dónde estás? Ven que te quiero enseñar una cosa’. Y yo he cogido el coche en Madrid y he salido pitando…. Si Phil Cuningham me quiere enseñar una cosa ¡es que ha cagado Dios! Llego y el tío que tenía un pequeño sintetizador, me dice ‘no sé si está muy bien, no sé si te va a gustar’. Me pincha aquello y se me empiezan a caer las lágrimas… ¡Pero cómo has hecho esto “hijo puta”, me cago en…! Fíjate, aún ahora me emociono. Ese tío, media hora después, se bajó a tomar unos huevos fritos con jamón.

Y luego descubres el fenómeno contrario en Grecia

Sí, unas madres tierras así de gordas [abre los brazos exageradamente] convertidas en diosas absolutas de todo. Me meto en una tienda en Atenas y le digo a un tío ‘Oye me han hablado de una tal Arvanitaki. ¿Tienes algo?’ Y saca 8 o 9 discos. Se me queda mirando y me dice ‘¿Tú no has oído hablar de las de aquí no?’. Voy a un concierto en Colonaki, frente del Paternón. Sale la banda empieza a tocar, sale una tía guapa que te cagas y regordeta, se pone a caminar hacia el micro y cuando llega y se planta delante, le digo a mi mujer: ‘Ya está, me voy, me da lo mismo lo que cante la “hija puta” ésta’. En esos 12 metros te ha enganchado por los huevos y cuando está delante del micro y abre la boca estás pensando ‘cualquier cosa que diga me la creeré’. Y encima levanta la voz y… Haris Aleksiu. Un día voy a hacerle una entrevista en Omonia, estoy en un restaurante y entra. Todos a tres metros. En Grecia tienen la sana costumbre de no marear la perdiz con autógrafos. Contrastes absolutos, pero en ambos casos se trata de excelencia.

Comentabas que en cierto momento relajas tus propuestas estéticas. ¿Sientes que te dejaste llevar al final?

Hay una especie de ciclo interno, de sensaciones, que suelo tener cuando hago un partido. Fui a hacer un Gales-Francia en el que se jugaban el Grand Slam. Nunca me olvidaré que ganó Francia 10-9 con ensayo de Rodriguez, me cago en sus muertos, ensayó quedando un minuto. Un 8 que te cagas. Entro en el campo, me siento y viene John Dawles, uno de los viejos, un estratega del rugby como no he visto otro. Me da la mano y le digo, ‘luego al descanso tomamos algo’. Comienza el Lands of my fathers (himno galés) y escucho al listo de control de Madrid ‘Atención, Trecet, hablando’. Y yo tenía un nudo en la garganta y el tío ‘Cardiff hablandoooo’. Yo no podía ni hablar. Termina el himno: “¡Buenas tardes…!”. En esos momentos previos sé si estoy bien o no con arreglo a mi criterio interno. Ha habido días que no he estado bien, y no digo si se me ha visto bien o mal. Si siento la seguridad de que he estado bien me da igual lo que me diga la gente.

¿Y en Radio 3 dejaste de sentirte bien?

Sentía cansancio. Pero independiente de consideraciones internas, que ya os he dicho que tenía que haberme retirado antes, todo el panorama se planteó con una miseria moral… [por segunda vez, se asoma a la cara de Ramón un gesto de amargura. La primera es cuando revela su dolor cuando le insultan llamándole viejo]. La persona que decide estéticamente si yo soy santo o no es un señor que, cuando llega por primera vez a la emisora, me lo encuentro en el pasillo y le digo ‘cuando quieras, hablamos’. Pasó el tiempo. Cuando me recibió lo hizo con esta frase: ‘Perdona que no haya podido verte en estos ocho meses. Es que no he tenido tiempo’. El impulso que sentí fue el de abandonar el despacho inmediatamente, no lo hice, después de eso el resto de lo que contó no tenía interés alguno.

¿Entiendes la existencia de una radio y TV públicas?

Tal y como yo he visto desarrollar en EEUU la MTR, sí. Yo llegué a TVE en noviembre del 74, como corresponsal musical de Radio Nacional en Londres. Iba los viernes a la BBC y mandaba el programa a España. Además lo hacía con mi mujer. Las veces que nos habremos vuelto andado por el Royal Embankment junto al Támesis porque no teníamos para el taxi y el metro estaba cerrado. Cuando llego a TV, las fuerzas vivas, un comienzo de UGT y CCOO, hablan conmigo. Yo a los sindicatos británicos los conocía de puta madre. La primera reunión de CCOO era absolutamente clandestina, en un convento de monjas que todavía existe en Arturo Soria. Éramos 35, cuando lo dejé en el 78 éramos 4.500. Aquí se relacionaba TV pública con BBC ¡y yo era BBC! Luego empecé a ir a hacer rugby y en Twickenham hablaba con los productores, te hablo de los 70, y ya se planteaban los problemas que tenemos aquí ahora. ¿Debe la TV pública comprar grandes eventos deportivos? Llegaron a la conclusión de que JJOO sí, por el amateurismo. Pero el Mundial de fútbol no, aunque al final lo compraban. Pero la BBC tenía un nivel de funcionamiento enorme, una credibilidad social tremenda y unos directivos que generaban respeto en su entorno, lo que no hemos tenido nunca aquí. En España no entiendo una TV y una radio públicas, tal como funcionan.

Hasta ahora hemos hablado tangencialmente del personaje del momento, José Mourinho. ¿Qué opinión te merece?

Es un arquetipo de las luces y sombras que se requieren para triunfar. Un técnico prístino, pureta y de capacidad emocional no triunfa porque sería un Bielsa. Pékerman para a mí ha sido el entrenador más… No ha habido mejor entrenador en cuanto a calidades como entrenador, ser humano excepcional, trato exquisito, respeto absoluto a la persona… Pellegrini también, pero es un Pékerman menos Pékerman. El problema es que al final siempre hay alguien que se te sube a las barbas y se ríe de tu sensibilidad. Del Bosque también tiene un pequeño lado oscuro ¡y eso lo digo como elogio!

¿Y Guardiola tiene lado oscuro?

Guardiola todavía está virgen, me faltan conocimientos. Es un asunto transdeportivo, como el caso de Clive Woodard, que era un hijo de puta que ha intentado dar el pego en todo, pero como era campeón del mundo… Ellos se han juramentado, ambos vestuarios, unos para una cosa y otros para otra. En el Barça nunca te hablarán mal de Guardiola porque no piensan mal de él y porque si pasa algo lo consideran una incidencia, no una tendencia. Guardiola está tan protegido por sí mismo como Mourinho desprotegido de sí mismo. Guardiola gestiona desde la menor presión del éxito que desde la máxima presión del challenger. Si acabas por encima del rival, cojonudo. Lo último de Mourinho es lo de Pedro León. Ataca al débil, se atreve con el conserje, no con el director general. Otra más.

Calderón y Cristiano Ronaldo cobran lo mismo. Pero la sociedad frivoliza al futbolista y normaliza al baloncestista. ¿Por qué?

La sociedad los contempla desde ángulos distintos. Y además hay diferencias entre la sociedad yankee y la española. Los de la NBA vienen con la lección aprendida. Son accesibles porque además de jugar saben que lo otro es parte del business. Pero en fútbol hay jugadores inteligentes como Xabi Alonso. O en baloncesto gente como Ricky.

Por cierto, ¿qué esperas de Ricky en la NBA?

Con Ricky tengo un pequeño conflicto de intereses. Tiene un bloqueo mental enorme por un exceso de responsabilidad producido porque es una persona muy inteligente. Si fuese menos consciente… Ricky es la teoría del ciempiés. Se le queda mirando un saltamontes y le dice ‘joder cómo te mueves, qué coordinación, 50 pies por aquí, 50 por allá. ¿Cómo lo haces?’. Y el ciempiés comenzó a pensar en como lo hacía y dejó de andar. Para Ricky este año es ‘make it or break it’. Cuando meta tres seguidas será la reencarnación de Pete Maravich.

Iturriaga ha criticado el fichaje de Rudy por el Real Madrid, ¿qué opinas?

Conozco a Iturriaga y es una persona muy inteligente, muy de escribir positivamente de baloncesto. Lo que pasa es que en el Madrid los plazos se han acortado tanto que nadie escribe del Madrid a medio plazo. Se escribe de mañana y no de pasado. Lo de Rudy a corto plazo es como dice Itu, pero a tres años vista sí es un buen fichaje. El Madrid tiene que empezar a hacer equipo.

¿Y la ACB?

La ACB lleva 12 años sin un plan de marketing, y en esta época es absolutamente necesario. Es como conducir un coche con dos ruedas. El gran triunfo de la NBA global consiste en que los jugadores son excepcionales pero el plan de marketing es casi igual. Si tuviéramos plan de marketing los del rugby…

Llega la hora de desenfundar. Le proponemos a Ramón que responda lo primero que se le pase por la cabeza cuando le citemos nombres del periodismo español, pero a medida que van cayendo van tomándose más tiempo. Deja de decir lo que piensa y comienza a pensar lo que dice….

Manolo Lama. Conoce perfectamente lo que hace.

Manu Carreño. El futuro estético.

Andrés Montes. Un heterodoxo, igual que yo. Lo tuvo difícil porque cuando empezó tenía mi referencia, cosa que a mi no me pasó, pero supo imponer su personalidad. Muy positivo.

Josep Pedrerol. Sabe exactamente todo lo que funciona periodísticamente de cintura para abajo.

Eduardo Inda. Demasiado rápido.

Tomás Roncero. Nunca ha ocultado que es un hincha del Real Madrid hasta la última consecuencia y ha conseguido hacer de eso un modo de vida.

Paco González. En la línea de fuera de juego todo el rato. A veces en la línea de ventaja, y a veces en off side.

Santiago Segurola. Un gran periodista de la época anterior a la llegada de todo esto que le ha pillado con poca cintura mental, pero sustantivo al máximo. El gran periodista de referencia del periodismo deportivo.

Enric González. El Kapuscinski español. Al mismo tiempo diría que me duele tremendamente que cada vez que buscamos un ejemplo tenga que ser fuera. Somos paletos.

David Gistau. Futuro prometedor, pero todos sabemos lo que pasa cuando alguien te designa como el nuevo Michael Jordan.

Pedro J. Escila y Caribdis, watergates y la nueva prescripción periodista. Una cosa es investigar e informar y otra influir para nombrar. Los periodistas como prescriptores.

Sara Carbonero. Tiene dos enormes problemas. Y es que hay dos soles, lo guapa que es y que es novia de Iker, que ocultan absolutamente con su reflejo su calidad periodística.

Jorge Javier Vázquez. Listo

Paolo Vasile. El directivo más cartesiano de la TV en España.

Antonio G. Ferreras. Muy inteligente pero su sentido de la amistad y la fidelidad pueden llegar a hacerle traicionar su inteligencia laboral.

Acabamos, pero él con su incontinencia verborreica habitual apunta…

-Falta uno.

-[Saltamos al unísono….] ¡Ramón Trecet!

-[Risas…] No. El último lo digo yo: Edward Murrow. Es el periodista que más me ha marcado ideológicamente. Lo sigo desde mi etapa en Londres. Se subía a las terrazas, de noche cuando bombardeaban los alemanes Londres, y empezaba las retransmisiones siempre igual. Abría el micro ‘Aquí…silencio largo… Londres’. Contaba donde caían las bombas. Murió de cáncer de pulmón, como no podía ser de otra manera. Leedlo, os lo recomiendo.

Y así, con una recomendación, acaban tres deliciosas horas de charla con un Ramón que mantiene su irreverencia en forma, en un ruidoso establecimiento de una céntrica plaza madrileña.

Fotografía: Fermín de la Calle

 

46 comentarios

  1. Cuando salió/echaron de Radio 3 anoté:

    Nauscopio Scipiorum Ramón Trecet ¿mobbing? por Lara López y RNE Radio 3 25.10.2008

    Ramón Trecet ha sido el guíapara conocer músicas muy minoritarias. Siento que estoy en deuda con él y que nunca se la voy a poder pagar. Al menos quede constancia de ello…

    Gran entrevista, que he referenciado, extractado y copiado imagen. Si no os parece bien -hotlink en la imagen- me dáis un toque.

    – Saludos muy afectuosos para Ramón –

  2. Bueno, he sustituido la imagen por otra redimensionada que he alojado en mi cuenta gratuita en Galeon. Y así todos contentos.

    – Saludos –

  3. Dice en serio que la credibilidad=Followers en twitter.
    A Los que le seguimos desde Radio 3 nos desconcierta.¿quiere decir que lo que hacía antes en R3 o en la NBA no tenía valor por que tennía pocos seguidores?

  4. Pingback: Trecet:“Un periodista vale hoy su número de followers”

  5. Xikets, otra gran entrevista. larga vida a JotDown y a la par que gozada leer a Don Ramón. Aprendí mucho escuchándole, de rugby o basket, y en R3. Gracias. Lo único que no me cuadra es que fuera Lara López lo que le diere pasaporte. Abrazos

  6. Che, tanto hablar de twitter, sobre todo al principio, y se os escapa sin dar el suyo. Ains…

  7. Buena entrevista!! Muy interesante!! Enhorabuena.

  8. Gran entrevista a un gran periodista. Muchos puntos de vista interesantes, pero no comparto la idea de “tantos followers tanto vales”, eso no es así.

  9. La clásica “condena de su generación” por parte de una persona que, en efecto, se ha hecho mayor. Un tono muy “gurú” el de Trecet a lo largo de esta entrevista. Algo sin duda desagradable aunque completamente coherente con el personaje: un periodista de voz engolada que disfruta del sonido de su propia voz. ¡Lógico que se considere gurú! La palabra “cartesiano” le gusta mucho.

    En el plano del periodismo deportivo Trecet dice algunas verdades clamorosas. Pero la propia idea que propone sobre “lo que debería ser” el periodismo deportivo es ciertamente desoladora. La conclusión que se saca entre líneas, junto con la “parte twitter” de la entrevista, es que el señor Ramón Trecet no tiene principios morales en este asunto. O lo que es lo mismo: todo por la pasta.

    Siendo así no extraña que celebre la existencia de gente como Florentino Pérez o Sandro Rosell. Lógico que les sitúe a casi una misma altura que al finado Jesús Gil. Pero es que… ¡los aclama!

    Hay algo peor que una persona mayor anunciando el Apocalipsis y es una persona mayor anunciando “la nueva ola que mira como mola”. Lo dicho: Ramón Trecet, enamorado de sí mismo y como loco por la pasta.

  10. Gran entrevista. Y por cierto, hoy en la página de Eurosport Yahoo Gonzalo Vázquez dedica un artículo solo con el titular de esta itw.

    Ramon, Radio 3 nunca volvió a ser lo mismo.

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  12. Es un gran periodista, una gran trayectoria y dedicación, pero comentando partidos de baloncesto,consigue aburrir hasta al más forofo, además de que suele hacer algún comentario más que desacertado. Con todo el mejor comentarista de La Sexta ( no es dificil).

  13. Solo os faltó preguntar por su Rosebud. A ver si se le
    cambiaba la cara al pronunciar la palabra “Resistencia”.
    Como en “discográfica especialmente promocionada en Radio 3”

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  15. Y no le preguntais por Antoni Daimiel??????? bueeeeeee, para arreglarlo hacedle una entrevista a Antoni anda.

  16. apoyaba los discos de la compañía en que trabajaba su mujer Coro, el sello se llamaba resistencia, y también apoyaba los grupos de la agencia Syntorama, y recibía la pasta por ello: ha sido un gran corrupto musical, aunque diera gloria oírlo en el basket,

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  19. Se pasó de rosca con la revolución tecnológica. Dijo Wilde que “nada como ir a la moda para quedar pronto anticuado”. La calidad periodística no se mide por el número de followers (¿por qué no dice seguidores, lectores, escuchantes, espectadores?), sino por otras cosas. Que ponga a Florito como ejemplo de la mejor gestión presidencial es un disparate: 800 millones de euros en diez años y dos ligas y una copita del Rey. Lo dicho: un iluminatti maravillado con lo “modenno”, pese a su enorme valía en Radio-3

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  37. Para mí Ramón fué y es el mejor comentarista deportivo que conozco y con él aprendí a querer y escuchar la música que a mí me gusta y que creí que muy pocos éramos los que la escuchábamos y así llevo casi 30 años … Gracias Ramón por tu trabajo y tu pasión…… Por cierto a los que te ponen pingando que se jodan, eso será envidia pura.

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  44. Profesionalazode la vieja escuela pero que se empeña (o eso parece…) a modernizarse de forma muy “a calzador” si lo hicera más natural….mejor seria…me gustaria saber su opinion sobre Julio Maldonado “Maldini ,Carlos Martinez,Gaby Ruiz…O J J Santos… igual me excedi dando nombres de más :D

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