Arte y Letras Historia

Cómo el mundo evitó el Juicio Final (y IV)

Essex Hz1
Partes anteriores: Primera, Segunda, Tercera

Miércoles 24 de octubre de 1962. Es media mañana en las aguas del Caribe. Dos cargueros soviéticos, escoltados por un submarino, se acercan a la línea de bloqueo impuesta por EE. UU. en torno a Cuba. Allí les espera un portaaviones estadounidense, dispuesto a detenerlos. El enfrentamiento naval es cuestión de horas. Las gentes del mundo entero asisten a un pulso entre las dos superpotencias, temiendo que salte la chispa en cualquier momento. La prensa internacional retrata a los líderes de EEUU y la URSS como dos jugadores de ajedrez —o más bien de poker— que se han lanzado un desafío y ahora intentan comprobar quién aguanta más.

Sin embargo, la realidad de ambos líderes es algo distinta. A unas pocas horas de lo que podría ser la III Guerra Mundial, tanto el Presidente estadounidense John F. Kennedy como el Premier soviético Nikita Kruschev notan sobre sus hombros todo el peso de las decisiones que han tomado y van a tomar en adelante. En los días anteriores ambos habían actuado con ciertas dosis de irresponsabilidad, planteando un duelo de resultados imprevisibles en vez de buscar una rápida negociación. Pero ahora que están a minutos de encender la chispa de la guerra se sienten angustiados por las posibles consecuencias. Ambos están en una encrucijada política, intentando salvar la cara ante la opinión pública de sus respectivos países, sorteando la presión de unas cúpulas militares que tanto en América como en Rusia parecen dispuestas a ir a la guerra. O por lo menos los Jefes de Estado Mayor, porque otros altos oficiales de ambos bandos ya han empezado a temer que estalle una guerra que la mayoría de los militares de los dos países consideran un disparate. A Kennedy le habia estado preocupando lo que podría suponer para su carrera política una posible “bajada de pantalones” ante la URSS. Y Kruschev, por su parte, sabe que el sector más duro del Partido Comunista está esperando una oportunidad para deshacerse de él y, si la crisis no se resuelve de manera favorable, su cargo podría estar en entredicho.

Ha sido esa preocupación política la que los ha arrastrado a un pulso insensato, pero ahora, al borde del abismo, empiezan a arrepentirse. Cuando sopesan las posibles consecuencias de un conflicto bélico, ven avecinarse el desastre. En el mejor de los casos se verían arrastrados a una guerra convencional en Europa, que podría ser más dura y destructiva que la II Guerra Mundial. En ese escenario, los EE. UU. tendrían desventaja, ya que incluso reuniendo a todas las tropas convencionales de la OTAN estarían en inferioridad numérica frente a los soviéticos. Sin embargo, un gran conflicto convencional tampoco conviene a la URSS: pese a su superioridad inicial, no podrían igualar el nivel de producción industrial estadounidense una vez que el enemigo se hubiera centrado en producir más y más recursos. Ambos ejércitos sufrirían pérdidas enormes. Sus respectivas alianzas podrían quedar hechas añicos. En Washington y Moscú no convienen debilitarse tanto, sobre todocuando vuelven la cabeza y miran con recelo a un feliz observador: la China comunista, que, agazapada, espera y desea que los dos monstruos occidentales se desgasten entre sí. Todo esto, en el mejor de los casos. En el peor, la posibilidad que todos tienen en mente, incluidos Kruschev y Kennedy: LA escalada nuclear. Aunque los soviéticos pensaban —con razón— que en ese terreno estaban en desventaja, ahora que disponían de misiles operativos en Cuba también los EE. UU. estaban condenados  la destrucción masiva.

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35 comentarios

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  3. Sergio Zimnik

    No existe el hemisferio occidental. Y amanece antes «en horario internacional» en Moscú que en Washington. Por lo demás, una verdadera lección de historia.

    • El «hemisferio occidental» existe tanto como el Norte o el Sur. Son divisiones geográficas arbitrarias, y en este caso se suele referir al continente americano.

      Y en horario internacional UTC es cierto que amanece antes en Moscú que en Washington… y del mismo modo se termina la jornada laboral antes. Bueno, terminaba en esa época, porque ahora en Moscú los comercios abiertos 24h son más la regla que la excepción.

      • Sergio Zimnik

        Los hemisferios Norte y Sur sí existen por la mera rotación de la tierra: el ecuador (inalterable) divide lo que está al norte de lo que está al sur ¿quién dice y divide lo occidental de lo oriental? ¿Occidental de dónde? El Ecuador define algo muy sencillo: todo lo que queda arriba es norte y todo lo que queda debajo es sur ¿Dónde pones tú la división entre occidente y oriente?

        • Ecuador que no pasa de ser una línea imaginaria, si a eso vamos podemos tomar el Meridiano de Greenwich como divisoria de Oriente y de Occidente como hacen… ¿los geógrafos tal vez?

          Manía de hacer juicios de valor con las puñeteras divisiones geográficas arbitrarias.

          • Sergio Zimnik

            El Ecuador no es una línea imaginaria: es el punto equidistante entre el Polo Norte y el Polo Sur; nadie se la ha inventado, es pura matemática. El meridiando de Greenwich se lo inventó «alguien» para establecer un sistema horario internacional a partir del cual medir los diferentes usos horarios de cada país. No divide nada, solamente establecer un inicio para medir la hora. Cálmate y estudia.

          • Para empezar son «husos». Con hache de hipócrita. Igual es otro el que debería calmarse, que no soy yo el que ha puesto el grito en el cielo por lo de «hemisferio occidental». En cuanto a estudiar… en fin, consejos vendo que para mí no tengo. Igual se sorprendería si supiera cuál es mi formación, pero es que no viene al caso.

  4. Me levanto y le aplaudo.

  5. Maestro Ciruela

    Fascinante repaso a una historia relativamente próxima a muchos de nosotros y que ratifica lo difícil que es, que la ficción consiga superar a la realidad; de hecho no creo que esto suceda nunca.

  6. Me quito el sombrero (que no llevo), gran lección de historia, la historia de la estupidez humana, cronología de unas semanas.

  7. Grandioso se queda corto.

    Magnífica sobremesa de Domingo me ha regalado.

    Me he leído del tirón los 4.

    Un saludo

  8. Soberbio, llevaba desde que leí el primero esperando como agua de Mayo cada nueva entrega. Fascinante y al mismo tiempo aterrador lo cerca que estuvimos de decir adiós a todo

  9. Felicitaciones. Le refiero el incidente del marino Arkhipov: http://elpais.com/diario/2004/07/02/opinion/1088719206_850215.html

  10. Pingback: Penúltimos Días

  11. Gracias por alegrar una tarde con una lectura tan amena, imposible dejar de leer del tirón.

  12. Magnífico el artículo. De lo mejor que he leído sobre el tema.

    Quizá lo más interesante es la intensidad con la que se narran las vivencias personales y reales de los protegonistas, más allá de maniqueismos baratos. Las dudas, la inseguridad, el miedo…

    En el departamento de Geografía e Historia de IEDA (Instituto a Distancia de Andalucía) tenemos un blog en el que hemos hecho una referencia a la revista en general y a algunos artículos relacionados con la historia o el arte. Un ejemplo ha sido este artículo en particular:

    http://iedahistoria.wordpress.com/2013/02/19/calatrava-espias-estafadores-y-la-casi-tercera-guerra-mundial-otra-forma-de-ver-la-historia/#comment-10

  13. pedropedro81

    Totalmente enganchado desde que empezó la serie.Muchas gracias. Conocía el incidente a grandes rasgos, así que me ha encantado un relato tan minucioso (y ameno).

    La pregunta a la que me lleva (y me resulta aterradora) es: ¿cómo habrían manejado la crisis os mandatarios actuales? ¿os imagináis a Vladimir Putin o a George W. Bush al mando de estas superpotencias? Por no hablar de Ahmadineyad o Chávez, cuyo narcisismo está por encima del bien de la especie humana. Sin unos líderes como aquellos probablemente ahora estaríamos viviendo un apocalipsis nuclear.

    • A Putin si lo veo como alguien templado, más que Jruschyov de hecho. Y G. W. Bush se hubiera dejado llevar por sus asesores Rove y Cheney como hacía en todo, así que creo que el desenlace no hubiera sido muy distinto. Ahmadineyad no deja de ser un títere en manos de quienes realmente mandan en Irán que son los ayatolás, con lo que hubiera dicho tropecientas mil idioteces pero no sabemos si los cabezatoalla que están por encima de él hubieran pulsado el botón (y más ahora que dicen que las armas nucleares «son pecado»). Chavez no me cabe duda que hubiera disparado primero para darse cuenta en el último momento de vida, como su héroe Bolívar, de que había hecho el imbécil.

  14. Muy buen artículo, espero que Jotdown siga dando historias como esta.

  15. Enhorabuena por toda la serie, muy amena, muy documentada y muy bien expuesta.
    Muchísimas gracias por su tiempo.

  16. Enhorabuena por el artículo! Leo todo lo que escribe aquí en Jot Down, y sólo me gustaría pedirle un pequeño favor, si es posible, que en estos grandes artículos que escribe adjuntara también una pequeña bibliografía. :)

  17. Excelente, muchas gracias.

  18. Siempre he pensado que los IRBM Thor que los EE.UU. habian entregado a la RAF britanica tambien formaban parte del trato, ademas de los IRBM Jupiter de Turquia e Italia.
    Los Sovieticos no eran idiotas, no tenian miedo de su opinion publica, podian aceptar una derrota popular a corto plazo y una estrategica a largo plazo con la retirada de todos los IRBM de europa, a los ingleses no les gusto el trato, y los americanos tuvieron que darles una gran oferta con los SLBM Polaris.
    Lo unico que no penso Kruschev es que no se iba a librar de sufrir las consecuencias de sus errores.

    • Quién sabe, igual sí lo pensó. Pero en la URSS que él había contribuido a crear, ya «desestalinizada», lo que le iba a pasar era un dorado retiro en su dacha, en lugar de pudrirse sacando uranio en Siberia.

  19. si bueno ha sido el relato…..brutal el epilogo…enhorabuena y muchas gracias por hacer que mis horas lejos de casa sean entretenidas

  20. Espectacular relato. No se queda atrás la discusión entre Cozzack y Zimnick :)

  21. Pocos errores de redacción (¡BRAVO!). Como relato histórico: Excelente. Profundidad: La necesaria. Comprensión: Muy clara. Mis más sinceras felicitaciones al autor, de un estudiante de Relaciones Internacionales.

  22. Gran artículo que me ha ayudado como base para un trabajo.
    Me gustaría saber si alguno de vosotros tiene constancia de alguna película que trate de este tema.
    Muchas gracias y felicidades.

  23. Artículo patrocinado por el Departamento de Estado de EEUU. Madre mía, ni una sola referencia a Vasiliy Alexándrovich Arkhipov… En fin. Viva el Imperio.

  24. Puede nuestro futuro no ser tan nuestro, después de todo. Y, ¿será que una guerra de preocupantes proporciones está, en este siglo, tan distante de como la imagina el colectivo?

    Fx

  25. Llego como 2 años tarde, lo cual me a permitido leer los 4 artículos de corrido y me ha hecho llegar tarde al despacho…

    Por favor, Jot Down, no sé cuánto cobra este señor pero por favor: páguenle lo que pida!!!

    Un auténtico deleite.

    • Stalyn Saá

      Imagino yo que llego 1 año mas tarde aún!!…pero excelente artículo. Muchas gracias por instruirnos a los que no teníamos ni idea de esto, y que no me da vergüenza de admitir pese a pecar de ignorante para algunos.

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