Jot Down Cultural Magazine – El orgullo del heavy español de los ochenta (¡contiene grandes éxitos!)

El orgullo del heavy español de los ochenta (¡contiene grandes éxitos!)

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Observen atentamente esta fotografía. Fue tomada en el garaje que estaba al lado de la puerta de la discoteca Canciller, en Madrid. Nos la ha cedido amablemente Fernando, guitarrista del grupo Último Deseo.

Fotografía cedida por Último Deseo

La instantánea es de 1989. Fíjense en el caballero que está a un lado apoyado en la pared, cómo mira a los otros dos prendas. Se nota que este vecino del Canci ya lleva demasiado heavy a sus espaldas a esas alturas de la década. En sus ojos, llenos de rabia contenida pero apenas disimulada, están el thunder, la blood, el power, the war, the destruction, los warriors y su puta madre, todos los tópicos del metal que tanto odia, todos a una, como diciendo: me cago en vuestro corazón, llevo desde el Heaven and hell de Black Sabbath sin dormir una noche del tirón.

No sabemos si ese hombre habrá sobrevivido. Han pasado veinticinco años. Pero de estar vivo hoy, habría visto consumada su venganza. En la actualidad, si hiciéramos el experimento de ponerle la ropa de los tres individuos de la fotografía a un conejillo de indias y lo soltásemos por Malasaña u otro barrio de referencia… adivinen. Efectivamente, solo follaría ataviado con el look del jubilado de la derecha. Y esto… ¿por qué? ¿Qué nos ha pasado? ¿Hacia dónde va nuestra sociedad? ¿Cómo hemos permitido que se folle más vestido como un jubilado del año 89 que se apostaba en la puerta de un garaje para echar el día contando cuántos coches entraban y salían que como unos tipos que con sus melenas al viento y provocación sexual solo anhelaban un mundo en libertad?

Lo cierto es que en su momento los jevis tampoco es que ligasen mucho entre los modernos, pero al menos tenían a la calle cogida por los huevos. Hoy nadie va a decir ¡huy, por esa esquina no me atrevo a pasar, que está llena de fans de Rhapsody y me da miedo que me peguen en la cabeza con el arpa! Antes era sensiblemente distinto. Para retratar aquellos años, para recordar el poder del heavy español de los ochenta, hemos traído a «Busco en la basura algo mejor» a un invitado que vivió la época. Se llama Óscar, natural del barrio de Usera, Madrid. Él estuvo allí.

Óscar, ¿cómo se hace uno heavy?

Con lo primero que flipé en mi vida, cuando era niño, fue con las pintas de los punks. Pero recuerdo un día que estaba viendo la televisión con mis padres y aparecieron Obús. Estaban tocando «Va a estallar el obús» (vídeo) del Prepárate.

Lo veía y me decía: «¡Hostias!». Sentía que era transgresor. Algo no correcto, que me absorbía, que me flipaba. Y mientras, mis padres estaban tan escandalizados que decían: «¡Pero qué gentuza! Qué pinta de maleantes, ¡pero sin son quinquis! ¡Están sacando quinquis por la tele! Pero mira qué caras, ¡qué gentuza!». Entonces yo flipaba todavía más, estaba viendo algo malo que encima me molaba. Luego otro día apareció Barón Rojo presentando Volumen brutal y ya me subió una descarga por el cuerpo.

Enseguida me puse de pie y les empecé a imitar, como tocando la guitarra, y me dije: «este es mi rollo». Meses después ya hice que mi familia me regalara las primeras cintas y luego en el colegio me fui juntando con la gente a la que también le molaba. En el barrio veías a cuatro o cinco pasar con sus vaqueros pitillo, sus chupas de cuero o vaqueras, la ropa ceñida. Era la polla. Y si iban con radiocasetes o con litros ya era lo más. Y las chicas. Para mí las tías fuesen como fuesen siempre me parecían diosas solo por ser jevis. Qué feeling tenían, qué glamour. Estaban por todo el sur de Madrid, era escandaloso. Recuerdo también la sensación de comprar un disco y volver a casa rezando: «Que me mole, que me mole por dios, que hasta que vuelva a tener pelas para comprar otro…». Y la bendición me la dio Rosendo. Estaba en la puerta del Discoplay, sería el año 83, me acerqué, le pedí un cigarro y me dijo: “Claro que sí, niño”. Yo tendría 13 años o así (risas).

En ese vídeo de «Dame una oportunidad» sale Antonio Flores.

Sí, no sé por qué sería. Pepemari de Bella Bestia (José María San Segundo) tocó con él y me dijo que era un tío de puta madre, supermajo, superamable, muy legal. Y Pepemari, que ha tocado con todo dios después de Bella Bestia, no puede decir lo mismo de otros que van más de guays. No sé por qué estaría ahí el Flores con ellos. Y con ese disfraz (risas), pero Volumen brutal es un disco insuperable. El disco definitivo del rock español. Lo tiene todo, blues, rock sureño, me encanta lo bien tocado que está, lo bien producido, las letras que en aquel momento eran muy buenas. Fue una de las primeras cintas que me compré en el Rastro, este y el Criaturas de la noche de Kiss, que fue el ultimo que hicieron con las caras pintadas. No veas luego qué varapalo cuando se quitaron el maquillaje. Fue como si Spiderman saliese sin el traje. Del Volumen Brutal igual la que más me gusta es Son como hormigas.

Me encantan los dobletes de guitarra del principio. Había gente en su día que decía que la letra era un poco facha porque se quejaba de tener que pagar impuestos. Pero mira lo que decía: «Mañana pagará por su aparcamiento, pasado pagará por cualquier invento». Se ha cumplido a rajatabla. Barón llenaron dos días seguidos el Pabellón de los deportes cuando sacaron Barón al rojo vivo. Siete mil personas un día y siete mil el siguiente. Vendieron ciento veinticinco mil copias del disco. Fue algo… En mi barrio Barón Rojo sonaba todo el rato. En la calle, en los que estaban tomando unos litros con el radiocasete en un parque, si se paraba un coche porque iba a recoger a alguien, tenía a Barón puesto.

Diego A. Manrique contó en Rolling Stone que Barón Rojo tocó en Reading porque antes Mariskal Romero había acordado con un directivo discográfico inglés que sacase Volumen Brutal en Inglaterra a cambio de una entrada para ver la final del Mundial 82 en el Bernabéu.

Ni idea. Lo que me hizo gracia de ese concierto fue que el Sherpa (José Luis Campuzano, bajista) contó que se fueron para Inglaterra en plan españoles, llegando tarde a todos los sitios, pasando de todo, y tuvo que ser Bruce Dickinson quien se les encontró y les dijo que tenían que salir, que estaban locos, y se los llevó corriendo al escenario. Si no hubiese sido por él no les habrían dejado salir por llegar tarde.

Has mencionado a Bella Bestia.

Pepemari es un tío de puta madre. El otro día comentaba que nadie se acuerda de que Bella Bestia metió setenta y cinco mil personas en el Rockodromo de la Casa de Campo. Por cierto, que se llevó de teloneros a La Polla Récords y el Evaristo, que es muy colega suyo, se puso a provocar al público. Les decía «¡tiradme cosas! ¡Más! ¡Esto es una puta mierda!». Y claro, se reía porque estaba tocando con el equipo de Bella Bestia, que estaban por detrás gritándole ¡córtate tronco! Bella Bestia tuvo un tirón impresionante, llegaron a salir hasta en el 1,2,3.

Ahí están con el batería en la jaula. Al primero que vi hacer eso fue a los Samson, el primer grupo de Bruce Dickinson antes de Maiden, que iba en su jaula con la cara tapada con una especie de máscara de sado. Bella Bestia tenían pintas muy glam, pero eran muy heavies. No eran nada moñas, tenían un sonido muy duro. Escucha «Súbete a mi piel» (vídeo), que ni siquiera es la más cañera del disco y ya se ve que ahí no hay concesiones.

Era como los Mötley Crüe del principio, porque había que diferenciar; estaba el glam macarra, como estos casos o WASP, y el glam insulso. Veías a Blackie Lawless con sus pintas y no te parecía una nenaza, sino un macarra de mucho cuidado.

Qué me dices de esta letra: «Puntapié en el trasero» (vídeo).

Eso era Bella Bestia con el primer cantante, Tony Cuevas, que luego formó Niagara. Las letras reflejaban las forma de hablar de entonces, aunque ahora ese título te pueda parecer de cachondeo o te resulte ridículo. Antes te preguntaban ¿cómo vas? Y contestabas: ¡a tope! Solo tienes que ver las pelis de quinquis, se hablaba así. Lo que me chirría aquí de Tony es la imagen. No puedes llevar el pelo corto con esas pintas.

¿No le habían cortado el pelo en la mili?

Pues no lo sé. El caso es que no puedes llevar el pelo corto y determinadas pintas, eso es de grupos de segunda.

Sara Carbonero se pone mucho botas como las que lleva.

Les fue mejor separados. Bella Bestia con Lista para matar fueron de primera división y Tony Cuevas, con Niagara, sacó un discazo. De hecho, cuando vinieron a tocar King Kobra a España, los vieron y se los llevaron a Estados Unidos.

Hombre, King Kobra. ¿El cantante de ese grupo no se cambió de sexo?

Sí, de Marc Free pasó a ser Marcia Free años después tras una operación. En Estados Unidos estuvieron como unas dos semanas con Niagara y la cosa no cuajó, pero en el primer elepé tenían auténticos temazos, era un discazo.

El tercer cantante de Niagara fue Manzano, ¿dirías que fue el Bon Jovi español?

El segundo disco de Banzai, en el que está Manzano, suena increíble. Tiene unos riffs cojonudos. Pero creo que a él le iba más cantar temas suaves que temas enérgicos. Se le daban mejor las moñadas. A mediados de los noventa le vi en un concierto con Niagara y me encantó, aunque creo que en solitario no era muy brillante.

Pero no creo que en España llegase a haber un fenómeno equiparable al de Bon Jovi, en el rollo sexual. El cantante que más le enrollaba a las pibas era el Fortu, con su careto calorro, a las chicas jevis de este país les molaba más el prototipo de tío macarruzo.

¿Y los Júpiter?

A mí es que los teclados trompeteros me echan mucho para atrás. Hay un blog, Reflexiones del Pistolas, donde decían que no se pueden llevar esas pintas con esas caras, que no puedes ir de Bon Jovi cuando tienes cara de conducir un tractor. Yo no exageraría tanto, pero sí que deberían haber llevado una imagen mejor adaptada a su aspecto.

Es que esos pelos teñidos con unos rasgos tan castizos, no sé, no sé… Para mí hay ciertas estéticas que son muy concretas. El pelo que lleva ahí Narciso (el cantante) si es un chaval con una cara más aniñada, vale, pero es que este tío tenía demasiada cara de tío. Y las chupas largas, esas gabardinas, tampoco he podido nunca con ellas.

Decías que antes se hablaba así, ¿también se decía «nena», «niña» a las chicas como Jupiter en «Destrozado por tu pasión» (vídeo)?

No, que recuerde no. El vocabulario era el de siempre. Piba, tronca, ¿pero nena? Qué va. A mí me gustaban los grupos que tenían letras callejeras, que es algo que se fue perdiendo. El heavy empezó como algo dirigido a la gente de la calle. Eran letras que si te hablaban de la droga no decían que era mala, o que te podías morir, cantaban que era lo mejor. Mira la canción de Obús «La Raya» (vídeo).

Esta letra es una apología de la cocaína. Cuando dice «me las meto con inspiración» (risas). Ahora parece increíble que algo así pudiera salir en televisión. Las letras de Barón Rojo eran más cuidadas, tenían un lenguaje más refinado, pero Obús eran callejeros totales, la puta esencia de la calle. Los grupos de ahora ¿qué letras tienen? Les escucho y digo: ¿qué me estás cantando? No me interesa una puta mierda. Es que antes, el grupo de más espaditas que había era Manowar, y tú coges «Death tone», la primera del «Battle Hymns», y te está contando que le suda la polla lavarse y que su asistente social le tiene hasta los huevos, es un rollo de peña conflictiva, ¿pero las chorradas medievales? Me transmiten menos que el CuéntameY aquí nosotros teníamos a Obús, que eran el grupo de todos los macarras del barrio. Eran perfectamente compatibles con Los Chichos. De hecho, había gente que tenía en las casetes por una cara a los Chunguitos y por la otra a los Obús. El mejor ejemplo es su canción «El que más».

Al loro lo que dice. «El que más, levantado un coche… el que más, pasándote costo… el que más, tirando de un bolso… el que más, burlando a la poli» (risas). Tenían un espíritu muy callejero. Tú escuchas esta canción y parece que estás viendo al Pirri. Y sigue «Adquirió una reputación para subsistir…». Es que mucha gente vivía así en los barrios, con esos valores. Era muy habitual que peña jevi le llegase a los pijos por las calle y les pidiera «una librita», y si le decían que no, les soltase un guantazo y se llevase todo lo que tenían. Había, de hecho, gente tan sumamente hija de puta que nos lo hacía a nosotros, los propios jevis, en las colas de los garitos. Era gentuza de nivel extremo. Peña que no se cortaba una cala si tenía que pegarse con gitanos, que decía: «me la suda que seas gitano, te voy a dar la del pulpo». Por cierto, que a Obús el bajo se lo regaló Gene Simmons y también una canción se la compuso Adrian Smith, el guitarra de los Maiden. Luego, mientras que el público de Barón era más clasicote, el de Obús era el que más iba cargado de tachas. Y el Fortu, que era el puto frontman, el puto frontman de España.

La canción de la época igual fue «Al otro lado del silencio» (vídeo)», la balada de los Ángeles del Infierno.

Supongo que todo dios tuvo algún colega que la había diñado y todos se identificaron rápidamente con la letra de la canción. En aquella época el que no había palmado por macarra había palmado por la heroína, por eso le llegaba tanto al alma a la peña. La sentían de verdad. Hubo un chico en mi barrio que cuando se murió pusieron la canción en el funeral. Es que antes había mucha mortandad entre los jóvenes, tronco (risas).

Qué bigote más recio y viril tenía Juan Gallardo (el cantante).

El bigote en la época era algo bien visto. Yo confieso que me gustan. Otro dato curioso de Ángeles del Infierno es que eran de San Sebastián, que se supone que era la ciudad heavy del País Vasco, mientras que Bilbao era la punk. ¿No sabes? Lo mismo que cuando dicen que París es punk y que allí el jevi no lo peta. Y luego hacerse famosos por una balada no está mal. Axl Rose dijo que una vez, cuando Scorpions habían sacado el «Still Loving You», que estaba esperando en un cruce y se pararon cuatro coches y en cada uno sonaba esta canción, y dijo: «yo quiero que esto me pase a mí» (risas). En cualquier caso, Ángeles del Infierno también tenía canciones con letras callejeras de puta madre, como «No pares».

Escucha, es una letra típica de quinquis. De un menda que fantasea con que es el malo del barrio y van a por él. Muy angelino. Molaba porque las letras eran películas, lo escuchabas y te metías en la historia. Es que son buenos de verdad. Siguen teniendo éxito en Estados Unidos y en Latinoamérica arrasan. Se lo merecen porque se lo curraron. Fueron teloneros de AC/DC al principio y se ganaron al público. La pena es que Juan Gallardo en los noventa fue perdiendo la voz, porque hacía unos agudos formidables.

Y su canción «Junkie» (vídeo).

Entonces era el boom de la heroína en España. En el descampado de al lado de mi casa había montones de jeringuillas. Jugabas al fútbol y siempre te dabas un susto, pero el heavy cuadraba muy bien con esto, con estas historias de yonquis te identificabas que te cagas, sobre todo cuando no tenían moralina. En los bajos de Argüelles, yo no viví esa época, pero hubo unos años en los que la gente se picaba ahí mismo en los pasillos, estaban desparramados sin cortarse metiéndose bucos. O en el pub que iba yo, el Alarma de Usera, en el baño te encontrabas muchas veces jeringas. Mucha peña tiraba de jaco. Joder, me acuerdo una vez que un yonqui en la puerta de un garito me pidió un poco de cerveza, le puse cara como de asco y me dijo: «no, no, que es para lavarme las manos». Y yo con el doble de cara de asco le di un poco: «pero que se te van a quedar pringosas, colega…» (risas). Y ese era el efecto de estas canciones, o te identificabas a muerte o te espantabas, por eso había gente que prefería coger sus Mecano y que les dijeran cosas bonitas. Desgraciadamente, con el tercer disco Ángeles del Infierno perdieron potencia, no sé si quisieron pillar el rollo americano festivo, pero se les fue la esencia de los dos primeros.

¿Te molaban Evo?

Bueno, esto le molaba a la gente que le gustaba el metal tipo Lizzy Borden. Nunca entendí el corte de pelo que se hizo en este disco. El primero, Animal de ciudad lo presentaron en Tocata y me molaba más.

Unos que recuerdo que me fliparon, pero solo por una canción, fueron Tritón, con «A tope de lujo y pasión» (vídeo). El disco que tenían no estaba a la altura de esa canción. Javi Mira me encanta como toca. Pero pusieron toda la carne en el asador con ese tema y el disco entero nunca me ha llegado.

Suena a «Dinero, mujeres y rock» (vídeo)» de Sobredosis, un grupo que consigue que Gigatrón parezcan Bob Dylan.

Pues a mí siempre me ha gustado mucho esa canción y a ellos les tengo mucha simpatía. Tenían el rollo Mötley Crüe y muy buena producción para la época. Con esas letras provocadoras, pero nada pretenciosas, honestas.

Y Azuzena. La leyenda urbana decía que le gustaba pegar a los hombres con un látigo.

Santa al principio eran la caña, con canciones como «Reencarnación» (vídeo) Luego se quisieron ir al AOR y ya fue otra historia. Pero lo que hicieron al principio no era nada moñas, era supercañero.

Cambiaron a partir de la transición del 85, si escuchas «No eres suficiente para mí» (vídeo) ya ves que no es lo mismo. De pronto mucha peña empezó a sonar AOR por el pelotazo que había dado Bon Jovi en Estados Unidos. Pensarían que suavizando un poco el heavy lo mismo le daba para vivir de ello, pero fracasaron todos excepto Sangre Azul.

¿Panzer te molaban?

El último disco es el que más me gustaba. El Pina, el cantante, luego estuvo muchos años en Radio 3 hasta que se lo cargaron en una de las purgas. Era un grupo bastante heavy, nunca hizo concesiones a las moñadas. El Pina tenía una novia en mi barrio y le sacaba los perros a pasear, yo cuando le veía me emocionaba. 

Jamás entendí que no triunfaran más. Aunque lo que sí hacían mucho ellos era reivindicar la pasión por el rock en las letras, no iban a temas específicos como Obús.

¿Y el rollo que llevaban Ñu?

Pse… lo que recuerdo es una vez que me descojoné mucho con José Carlos Molina. Estábamos en el Rockodromo y tocaban China, Yngwie Malmsteen y Barricada. Y no sé por qué, pero José Carlos Molina estaba en la zona VIP con unas pibitas. Mis amigos intentaron vacilarle. Le dijeron desde las vallas con voz de grupies ¿nos firmas un autógrafo? Y contestó: “no sé escribir”. Como diciendo a mí me vais a tocar los huevos vosotros (risas).

¿Qué te pareció la canción de Bruque «El heavy no es violencia» (vídeo)?

El horror. Lo puto peor. El heavy era algo marginal, aunque tuviese superventas, si le quitabas ese componente callejero, ya no era lo mismo. Piensa que en su día cuando yo me hice jevi, solo por el hecho de serlo, por la pinta, ya había peña que se cortaba de vacilarme en el barrio, porque igual a mí me podían dar, pero a saber qué amigos tenía yo. Se tenía mucho respeto a los jevis. Fue muy famosa la puñalada que le dieron a un tío en el concierto de Scorpions en el estadio del Rayo Vallecano, que lo mataron. Y en la Sala Argentina de San Blas también apuñalaron a uno, se lo cargaron y la discoteca tuvo un bajón de gente increíble. Es que era peña que decía «para qué me voy a liar a puñetazos si puedo dar un pinchazo, que es más económico para los dos ¿no? Yo te pincho y me ahorro el esfuerzo y el que recibe se ahorra los palos» (risas).

La policía antes siempre te paraba si te veía con pintas. Sobre todo en las zonas donde se pasaba costo y eso. Luego en los noventa empezaron a pasar de nosotros. Recuerdo una vez en mi barrio que pararon a un par de jevis chungos. El madero le pidió el carné y el jevi le dijo que le diera la placa. El poli insistió y este le contestó «¿Usted qué es, teniente o coronel?». Así que le soltó un bofetón y entonces el jevi automáticamente le metió un buco en todos los morros que lo tiró al suelo. La que se armó… en un par de horas se llenó todo el barrio de coches de policías dando vueltas por todas las calles buscándolos. Si le robaban el bolso a una vieja no aparecía tanta madera ni de coña.

Había peña muy violenta, muy extrema. Yo recuerdo a uno que por una discusión de tráfico se puso a darle una paliza a un menda que llevaba a su mujer a parir al 12 de Octubre. Le importó una mierda. Le empezó a dar de hostias pim, pam, pim, pam y la señora llorando, gritando y casi pariendo «por favor, por dios, que alguien me ayude, socorro…». Y de este tipo no puedo hablar mal porque luego me salvó a mí. En las fiestas de Usera teníamos una caseta con un bar unos de una asociación. Teníamos que dormir dentro por la noche para que no vinieran y nos robaran todo. Pues una noche aparecieron unos gitanos, me fui corriendo a por el cuchillo jamonero, no llegué y me dieron una paliza que, vamos, no se me cayeron todos los dientes porque llevaba ortodoncia. Y en esto que este tío estaba en la caseta de al lado durmiendo, salió y les empezó a dar a todos a la vez. Fíjate cómo fue la cosa que un gitano le devolvió nuestro cuchillo jamonero y le pidió perdón. En esas fiestas también recuerdo que los de Orcasitas venían a Usera y recibían, igual que cuando los de Usera iban a las fiestas de Orcasitas. Se montaban unas que parecían la toma de La Bastilla, con miles de tercios y litronas volando, increíble. 

Fuera del Canci también había muchas peleas, en el parque. Pero dentro no. Ahí la gente se cortaba mucho porque los juraos también eran quinquis, muchos de ellos acababan de salir del talego y ese era el curro que les ofrecían, así que la gente dentro iba con cuidado. Pero por lo general había muy buen rollo. Eso lo recuerdo muy bien. Si tú estabas en la barra de un garito, fumando un peta con unos amigos y había alguien a lado, u otro grupo de gente, pues se lo pasabas. Había un compadreo entre extraños muy guapo. Sin embargo, canciones como esta de Bruque han hecho que la gente se ría de los jevis, que pareciéramos ridículos, además del giro que dieron después muchos grupos hacia el AOR.

¿Grupos como Sangre Azul?

Qué pelo a lo Warriors llevaba el Tony (risas). Esto estaba muy bien producido, al nivel de los grupos extranjeros, tenía un estilo americano tipo Dokken o Ratt, que en Estados Unidos eran grupos que sonaban constantemente en la radio. Carlos Raya era un guitarrista excepcional. Yo una vez flipé, me los encontré en mi barrio con sus pibas. Iban vestidos igual que sobre el escenario, todo maqueaos, y eran las cinco de la tarde. Me quedé como si hubiera visto… no sé… la hostia, eran los tíos de los que me estaba grabando los vídeos ahí con mi Panasonic VHS. Ellos en su rollo eran los número uno. Fueron muy bien aceptados por la gente a la que le gustaba el hard rock americano, pero por los jevis fatal. A los jevis de la calle no les gustaba esto. No se identificaban con Bon Jovi, con esos pelos y esas pintas. Se podían maquear poniéndose, como mucho, sus tachas, pero eran como el Pirri. Veían un grupo como Sangre Azul y no veían ni a sus Maiden ni a sus Judas. Cuando Whitesnake cambió de rollo esta gente también puso el grito en el cielo. Un día en un garito estrenaron el clip de 1987 y la gente se puso a tirarle tercios a la tele. Es que el heavy daba muchos disgustos. Yo primero tuve que pasar por que Kiss se quitasen la pintura. Luego Leño se separaron. Y lo peor de todo fue cuando los Judas sacaron el Turbo. Me causó un shock, casi se me saltan las lágrimas. Me costaba respirar cuando lo oí por primera vez. Me quedé, en plan: ¿pero cómo… cómo me han hecho esto? Me encontré después con un amigo que también lo había oído y estábamos casi llorando, con los ojos llorosos los dos. Hubo jevis que a raíz de esto dejaron de prestarle atención a Judas para siempre. Era como si Vicky Larraz sacase un disco heavy. Lo gracioso es que luego, con el paso de los años, me he dado cuenta de que era un discazo.

Y Sangre Azul estaba bien, pero mucha gente como te digo no podía asimilarlos. También creo que en el tercero, El silencio de la noche, con temas tipo «Abre fuego» (vídeo) perdieron mucho.

Joder, recuerdo un festi cuando sacaron este disco, el año 89, uno de estos que ponía pasta la Comunidad y las entradas estaban tiradas, que el cartel lo programó un psicópata. Eran: Lancelot, Raven, Kreator, Sangre Azul y luego Barón Rojo. No puede haber un orden más desquiciado. Lancelot, bueno, eran el grupo del hijo del presidente Joaquín Leguina, tenían la canción esa del pirata (audio), de la poesía de Esprocenda.

Para empezar, bueno, se toleraba. A muchos de estos grupos de rock urbano la verdad es que los sostenía el público jevi. Sobre todo a Barricada, que siempre estaban sonando en Disco Cross y salían en la Heavy Rock montones de meses. Pero lo que vino después fue muy gordo. En esos años todavía te dejaban meter bebida en el Rockódromo y la gente iba con garrafas de veinticinco litros que se tenían que ayudar unos a otros a beberlas. Cuando se apagaban las luces se veía todo lucecitas de la gente haciéndose canutos. Y siempre se escuchaban gritos en plan ¡EH TÚ QUÉ PASA! Tengo un pirata yo de Judas Priest en mi barrio, en el Ramón Valero, que en mitad de «Victims of change» se escucha a uno decir EH EH EH QUE TE HE VISTO QUE TE HE PILLAO QUE TE VAS A CAGAR (risas). Joder, aquel día los teloneros eran los Warlock y se colaron en el camerino y se llevaron el perchero de las chupas, se las levantaron todas. Bueno, pues en ese concierto en el Rockódromo que digo, luego salieron Raven. Ya el ambiente caldeado. Y después, Kreator. Eso fue la polla. Toda la peña loca, todos los thrashers desbandados. Habían arrancado la tapa de un contenedor y estaban haciendo surf por encima del público… En los conciertos la peña se lo pasaba que te cagas. Entonces acabaron Kreator y los thrashers estaban como en una película de tiburón, con la boca abierta enseñando los colmillos esperando a que salieran Sangre Azul. Aparecieron y les empezaron a tirar cosas, yo no he visto nunca en mi vida a un grupo esquivar más objetos sobre un escenario.

Recuerdo que los jevis de Madrid, a partir del 87, ya decían que había cambiado el ambiente. Lo llamaban la invasión de la laca. Para ellos esto no era heavy, era pastel infiltrado. Muchos dejaron de aparecer por los lugares habituales. Piensa que era peña que llevaba el típico punto taleguero tatuado en la mano, que eran hinchas del fútbol, muchos de los que estaban en el Fondo Sur del Real Madrid eran jevis. La mitad se colaban en el campo cada domingo, ni eran socios. Y al principio, cuando empezaba a llenarse eso de nazis, les tenían un respeto que te cagas. Yo les he visto achantar a skins allí con cuatro voces. Por eso, a esta gente, ese rollo afeminado del AOR, esa musiquilla, con vocecitas suaves, como que no. Yo lo noté por un Tocata. Todos los años hacían un programa especial heavy. El 83 cojonudo, el 84 de puta madre, y de repente el 85 decías: «coño, esto no es con lo que yo he empezado, esos pelos con mechas, esas ropas de Miami Vice… ¿esto es heavy o Duran Duran? La alternativa entonces empezó a ser el thrash. Cuando apareció Metallica fue un verdadero shock. A mí me entró muy bien porque yo había empezado a la vez a escuchar heavy metal y punk, pero hubo gente a la que no le entraba. No les molaba ni el thrash ni las moñadas y de repente no tenían dónde meterse, no había grupos de relevo para lo suyo. Igual Queensryche, pero también tuvieron un año que las pintas parecían más de Boy George y Culture Club.

Pero la tendencia al AOR fue muy dañina para el heavy español. Le quitó toda la rebeldía que pudiera tener. Porque después de la laca vinieron cosas peores, las rayas al lado, los pantalones anchos… Había gente que había llevado el rollo glam muy bien, que molaban mucho sus pintas, pero luego pasaban una línea que ya no era glam, era travesti. También cambió la mentalidad de la peña. Algo que para mí es la mayor degeneración del heavy, que no me la creo, es el cambio político de la peña. Antes, si entraba un tío con una bandera de España en la cazadora en una discoteca jevi se la tenía que quitar, le echaban o le partían la cara. Y de repente, llegó un año en el que empezó a dar igual. De mi interior no sale coger y decirle a alguien quítate la chupa y montar una movida, pero algo hemos tenido que hacer mal para que un tío con la bandera monárquica venga a nuestros sitios y se sienta como en casa. Antes los jevis, cuando había una huelga, eran los primeros que llegaban y ponían silicona en una cerradura o reventaban la luna de un bar que estuviese abierto. No eran teóricos del marxismo, pero tenían los cojones que tanta falta hacían. Ahora he empezado a ver jevis criticando a los okupas. Un día hablando con uno me echó en cara que en la revolución rusa se cargaron al zar. ¿Pero qué me estás contando? ¿Estás empatizando con el puto zar? Pero es que son cosas de locura, no sé si es por las putas historias de guerreros de los Blind Guardian que ahora los niños simpatizan antes con el Cid o el zar, es flipante. Hemos pasado del «me da igual la política, pero esa bandera monárquica me la quitas de delante porque no la puedo ni ver», al «paso de política pero soy español ante todo». Antes, cualquier jevi, hasta el más pasota o más macarra, estaba ahí si había palos con la poli, huelga o lo que fuera.

El día en el que me di cuenta de que todo había muerto fue en un concierto de Hamlet, por el 92 o así. Habían sacado un material muy guapo, me encantaba la canción «6 balas» y me fui a verlos tocar en Revolver, en la calle Galileo.

Y de repente salieron unos mendas en pantalón corto, empiezan a tocar en plan bestia como los Pantera, todo el mundo flipando y yo pensando: «joder qué bien se pilota la peña a los teloneros». Siguieron un cuarto de hora, media hora y entonces me di cuenta: «¡hostias! ¡Que son los Hamlet! ¡que han cambiado el rollo!».

En el barrio pasó igual. De un día para otro, de los coches donde siempre sonaba jevi, paraban y salía una peña con su ropa y sus Yumas, empezaron a salir los mismos pero con el chundachunda y las pintas completamente cambiadas. Te quedabas… era gente que estaba en el heavy no porque les flipase, sino porque lo que les gustaba era la droga, de modo que se fueron al rollo nuevo donde había más droga todavía.

Después el grunge no creo que enterrara al heavy, un movimiento no entierra a otro, eso es mentira. Lo que pasó es que el heavy llegó a sus horas bajas en todas partes. De los Maiden, el No prayer for the dying lo regalé después de escucharlo solo una vez. Ya en el año 90 los éxitos se miden con cuentagotas. El Rust in peace de Megadeth y tres cosas más. Para el 92 y 93 ya no se salvaba ni dios, todo era bazofia. Me refiero a lo que sacaban las compañías, donde se invertía la pasta. Y a mí lo que me pasó es que el grunge no me gustó, no tenía ni la genialidad del jevi ni la pegada del punk, se quedó en un término medio que no. Algunas cosas me han acabado gustando, pero no. Las salas jevis empezaron a apostar por estos nuevos grupos. Te metían Soundgarden, Pearl Jam y mucha gente empezó a tirar por ese lado.

Más adelante, empezaron a cerrar los garitos. El Barrabás de Alcalá de Henares y el de Vicálvaro, el Templo de Alcorcón, el de Getafe, primero fueron cayendo los locales de los pueblos y luego fue llegando a Madrid. Hubo un Canci en los noventa, también Studio Rock reabrió un poco, pero desapareció todo. Había uno, el Osiris de Argüelles, que era el que más barata daba la priva. Tenía los cubatas no sé si a doscientas pesetas, te pillabas unos mocarros… yo la primera vez que fui eché unas rabas como no he vuelto a hacerlo en la vida. En los ceniceros veías que habían dejado los canutos a la mitad de los globacos que se cogía la peña. También (risas) los pinchas te vacilaban.  Una vez que estaban poniendo Stryper, que me dan asco, les pedí Metallica o Megadeth, y el menda cortó la canción por lo sano y puso no sé qué grupo calorro de rumba. No te creas que la gente se sorprendió, se pusieron todos a bailar y dar palmas, que ese era también su rollo. La movida es que este bar lo cerró la policía en 1989, había demasiadas quejas de los vecinos. Llegaron con una lechera y todo. Hubo un menda que les gritó «¡perros, esbirros!» y lo metieron del tirón en la furgoneta. No quiero ni pensar qué le harían. Iban agresivos a tope y eran las ocho de la tarde, a plena luz del día. Ahora solo resisten los garitos de los bajos de Argüelles. Y el Hebe, de Vallecas, este sí que nunca hizo ni una sola concesión. Ahí solo veías chalecos con tachas, pedías algo al pincha y te podía decir: «¡aquí no se viene a mariconear ni una mierda!». Ahí sigue el garito, tal vez por eso.

Lo que nunca comprendí fue a los que renegaban del rollo y sustituían una cosa por otra. Entiendo que se pueda añadir, ¿pero sustituir? Ahí ves cómo es realmente la gente. Toda esa mierda de «hay que cambiar» o «hay que evolucionar»… Una peña que dos años antes era fan del hard rock y ahora lo era del grunge, y te hablaba diciendo «joder, qué tiempos aquellos». ¡Pero si solo habían pasado dos años! Habían hecho una ruptura tan gorda que… Ya lo dijo Lemmy, creo, que el heavy no fue la revolución que todos esperábamos ¡A todo le llega su final!

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Para saber más sobre la estética y la forma de hablar: vídeo casero de las vacaciones de Sangre Azul en Benidorm, verano 1987 (1, 2 y 3)

129 comentarios

  1. Una cronología del heavy en España divertida, amena y auténtica. Un hallazgo el tal Oscar de Usera. Enhorabuena por el artículo.

  2. Si a estos grupos les incluyes Europe, Def Leppard y Whitesnake, te dejan la colección entera. Los amantes del rock (como yo), disfrutamos de ellos en junio en directo. Encontré algunas peculiaridades de estos grupos en este artículo, por si a alguno le interesa.

    http://www.elpisapapeles.com/cultura/musica-cine-television/regreso-a-espana-de-def-leppard-europe-whitesnake.php

    • Me reconcilié con Coverdale tras ese directo. La anterior vez, gira del “Good to be bad”, le vi fatal. Este pasado junio andaba justo de voz, pero con gran carisma, vacilando a las titis de las primeras filas, jugando con el micro… es la definición del “rock-star”. También volvía el espectacular Tommy Aldridge-¡vaya manera de pegarle a los parches y los platos!. y además tocaron “Bad boys”.

  3. Éxodo de Sestao. O Talión. Por está zona también están las referencias de Carlos Creator o la maqueta aquella de Falso Profeta de Estigia.

    http://www.youtube.com/watch?v=RiKupxFiwkM

    Por cierto, Alejandría de Sangre Azul me parece ¿la mejor? canción instrumental de metal española. Ahí hay nivel.

    A mi siempre me gustó y me gustará la música fuerte. Hace poco vi en la sala Sonora de Erandio a Cryptopsy, Cattle Decapitation, Decrepit Birth, The Way of Purity y The Last Shot of War.
    Mi primer concierto grande fue en Madrid con la gira Somewhere in Tour. A Therion ya les he visto 4 veces. Y me parecen sublimes.

    Me gusta desde el metal extremo a Enya o la música clásica ¿y qué? Pero sólo me emociona a un alto nivel una guitarra distorsionada. Será una predisposición cerebral, jajaja ;)

    Sobre metal extremo, la referencia indiscutible es Salva Rubio:

    http://www.librometalextremo.com/blog

    Long Live Metal!

  4. Es una pena que se obvie el heavy un poco mas moderno que pego un pelotazo en el País Vasco como Su Ta Gar, Latzen, Idi Bihotz,… grupazos! Demasiado enfocado a la comunidad de Madrid (que también es normal siendo el entrevistado de Usera).
    Para compensar:
    http://www.youtube.com/watch?v=UDuuDFTPhc4

    Por lo demás un gran articulo que nos pone en perspectiva de lo que fue el rollo a los que somos un poco mas jovencitos!

    • No se puede hablar de todo con esa cercanía. Seguro que hay mucha gente con mucho que contar del rock radikal vasco, pero eso merece su propio artículo. Si se hace con la pasión y el cariño que este, también lo leeré.

      • Como te dicen por ahí Su Ta Gar son y serán una pedazo de banda de heavy (o mejor dicho LA pedazo de banda) que yo personalmente no incluiría en el rock radikal vasco. Más que nada por el estilo que practicaban/practican…

        Sino darle una escucha este puñetazo en la cara,
        Su Ta Gar – Mari:
        http://www.youtube.com/watch?v=qTVH58Ijb2w

        • Su ta gar tiene poco que ver con esa etiqueta del rock radikal vasco. La música era puro heavy metal. Fueron rompedores. Al que quiera descubrirlos les recomiendo sus tres primeros discos: “Jaiotze basatia”(1991), “Hortzak estuturik”(1992) y “Munstro hilak”(1993). También “Agur jauna gizon txuriari”(1997).

          Echad un vistazo a esta pedazo canción instrumental que daba título a su primer disco:

          http://www.youtube.com/watch?v=QPNPURgu5WY

      • Lo que tengo claro es que en mucho coincido con el, aunque sea solo en lo musical… Mucho de lo que habla lo he vivido, pero tambien recuerdo aquel concierto de Dio en el 87 con Helloween como teloneros. Sin olvidar esos grandes Accept, pero aunque seria imposible hacer algo en lo que todos estuvieramos de acuerdo… De aqui me faltaron grandes como Leize y lo dejo aqui, porque si mento a Pedro Botero seguro que levanto alguna susceptibilidad… Me encantaba Bruque y su himno, otros grandes eran MURO… Y aqui lo dejo que sino me pongo ÑOÑO…. :-P

  5. Pingback: Bitacoras.com

  6. Pingback: El orgullo del heavy español de los ochenta | Los antisistema son:

  7. Himnos del norte, jejejeje

    http://www.youtube.com/watch?v=rgYECDV_uaU

    Hay que reconocer que el escrito tiene un punto de violencia muy acusado. Evidentemente, como en cualquier colectivo que le guste el rock en general, hay de todo.

    Mientras se desfoguen con metal extremo, no matan a nadie. Claro que también puedes ser un asesino obsesionado con el Concierto número 1 en Mi mayor, Opus 8 de La Primavera de Vivaldi.

  8. Qué bien, un nostálgico añorando la época en que todos iban puestos hasta las cejas y se apalizaban personas que llevaban a su mujer al paritorio. ¿Y esto merece un artículo?

    • A mí me ha dejado algo descolocado esa parte, pero tampoco hay que tomárselo tan a la tremenda. Las tribus urbanas, es lo que tienen, que de atraer a tantos individuos, por estadística, a la fuerza habrá algún asesino en serie por dentro, mientras por fuera lleva cuero y ricitos largos.

      El señor Óscar es uno de tantos, y la violencia forma parte de su paradójica idiosincrasia: Mucha libertad y lucha contra las fuerzas opresoras, pero luego toma nota de los jebis “true” canonizando la pose, mirando con lupa las pegatinas de las chupas, o si las melenas del segundo guitarra llevan el corte adecuado. La veo hasta lógica y coherente, la ligereza de la dramática anécdota sobre la mujer embarazada.

    • el mensaje mas sensato de la pagina, y ademas yo añado que me cago en los muertos de este tipo de usera por meterse con Stryper

      • Stryper? era el grupo de la biblia?, hacía 20 años que no escuchaba el nombre! es que eran muy moñas

  9. Buen repaso, aunque hay cosas en las que no coincido:

    “El heavy no es violencia” de Bruque surgió como respuesta al ataque de los medios por lo del muchacho apuñalado en el estadio del Rayo Vallecano. Y tal y como yo lo veo y se hace ver en el libreto del disco, no dice que todo en el rollo sea pacífico, sino que no se puede generalizar. Igual que habría gente con navajas, habría otros que no, como el propio Pedro Bruque, que hizo bastante por la escena, tanto con Tigres como con Evo.

    En cuanto al resto, a mí el disco de Tritón me parece de lo mejor del heavy metal español, no lo reduciría a una canción ni mucho menos, todas son buenas. Y echo en falta a Goliath, Pedro Botero, Rosa Negra… que también eran tremendos.

    Por último decir que nunca entenderé esa rivalidad entre los subgéneros. Que no gustasen las pintas glam lo entiendo, pero a nivel compositivo es que se dan la mano.

    P.D.: King Kobra son las dos con “k” y Azuzena las dos con “z”.

  10. Muy grande Oscar de Usera,enorme artículo

  11. Joder me ha emocionado. Yo lo viví muy parecido a todo lo que cuentas (desde provincias). Cuantos recuerdos. Al darle al play y comenzar los riffs… toda la puta letra me vuelve a la memoria. Ahora tengo 42 y pasé mis primeros años con estos grupos poco antes de los 90 comenzó a degradarse y me fui al punk.

  12. no he leído más tonterías mezcladas con realidades en mucho tiempo. Chorradas del viejo q liga más q el heavy o la bandera de España. y que el turbo de Judas te hizo llorar, tú lo q pasas es q eras muy cerrado y presumes de progre. vamos no m jodas. Yo he sido heavy de la época y hemos seguido escuchando a AOR, Def Leppard y demás, así como a Nirvana. Cutura musical te falta a raudales campeón, no te irrogue el movimiento heavy, no t jode

  13. No se podría escribir un artículo con más tópicos y lugares comunes… Solo ha faltado algún “tronco” entre frase y frase para ser un artículo de la web “el rincón del metal”.

    El heavy acabó en España simplemente porque los hermanos pequeños se engancharon al grunge norteamericano porque, si Pearl Jam, Soundgarden o Alice in Chains eran unos grupos cojonudos….

    El problema de este país es que nunca tuvimos unos Van Halen, unos Purple o unos Mötley Crüe; copiar la estética de estos últimos era fácil, otra cosa era componer como ellos…. Y porque las letras de Whitesnake sonaban muy bien en inglés pero luego llegaba el pobre Manzano (cantante cojonudo, por otra parte) y al cantar letras parecidas en español hacía el ridículo.

    Si comparamos cualquier disco de la época de Iron Maiden, los Rainbow con Turner a las voces (si, la etapa de Dio es gloriosa) o cualquier grupo de la época con lo que se hacía en España al final uno siente vergüenza ajena…

    La nostalgia nos hace recordar el pasado con cariño pero el heavy metal en España siempre ha sido bastante ridículo…

    • Es que el heavy en español suena, salvo contadas excepciones, ridículo. Tú te pillas cualquier letra de Iron Maiden y te pones a cantarla en español y te da la risa. En ese sentido, Barón Rojo fueron de los pocos capaces de hacer que todo (música y letra) sonara bien, pero es que tenían unas letras tan buenas que las escuchas ahora y apenas han envejecido (aunque de eso también tienen parte de “culpa” los que nos gobiernan).

  14. Yo soy del 75, mi primera cinta jebi fue el Among de living de los Anthrax en 1987. A mi me pillo un poco joven lo del Glam y tal, ya pillé de lleno la época del grunge. A mi me molaban los Metallica pero también Nirvana o Pearl Jam, no veía grandes contradicciones. Lo mismo que me gustaba el Hardcore o el punk, aunque mi corazoncito era jebi.
    En Barcelona a principios de los 90 teníamos los garitos del Gótico: el Tabú, el Tequila, etc… y las tascas habituales… Supongo que cada uno reivindica la época en la que más le influyó la música. En mi caso ya lo que se hizo después de mediados de los 90, salvo excepciones, no me mola mucho.

  15. En los noventa es cierto que el grunge arrasó con todo y puede que los grandes del heavy metal más clásico como Judas las pasaran canutas, pero también salieron buenos discos de puro heavy metal, como “Black hand inn”(1994) y “Masquerade”(1995) de Running wild. A principios de la década Judas sacaron su genial “Painkiller” y “Heavens gate” su discazo “Living in Hysteria”. Pantera mantuvieron el pabellón heavy bien alto durante esos años. El “grunge” se fue y el heavy metal sigue.

    • La primera mitad de los 90 fue una época bastante chunga, todo era gunge y grupos alternativos (nunca entendí el éxito de grupos como Smashing Pumpkins, no soy capaz de pillarle el rollo a esta gente), aunque como bien dices no dejaron de salir grandes discos.
      A partir del segundo lustro el estallido del power europeo devolvió gran parte de la grandeza perdida años antes, por mucho que ahora mucha gente eche pestes de este estilo hay que reconocer que fueron los Gamma Ray, los Blind Guardian, los Stratovarius y cia quienes levantaron el pabellón del metal en Europa, y si bien el estilo ha degenerado a poco mas que un chiste hoy dia, en aquella época salieron grandísimos discos como Land of the Free, Imaginations from the Other Side, Holy Land…

      • Gamma ray me parecen hoy un tanto infantiloides, pero tras la marcha de Ralph Scheepers encadenaron tres discos que me parecen muy buenos: “Land of the free”, “Somewhere out in space” y “Powerplant”. Discos de un power metal técnico, melódico y rápido en la que el grupo mostraba una personalidad muy acusada. No ocultaban sus influencias, pero el sonido era de su cosecha, sonaban a Gamma ray, nada más. Por eso no entendí el bajón de su siguiente disco “No world order” en el que algunas canciones eran un plagio de otras de Judas.
        Siempre me gustaron más los más “oscuros” Running wild con esa voz ronca y esas guitarras cortantes que esos grupos que nombras, pero a todos ellos hay que agradecerles que mantuvieran el estilo vivo en esos años tan difíciles. A mí nunca me ha llamado el grunge, ni su música, ni su imagen ni su actitud.

        • Es curioso, pero a mi me pasa lo mismo. Por aquel entonces no los conocía y cuando los descubri me enamore de ellos, de hecho, hoy dia los escucho mucho mas que cualquiera de los grupos de por aquel entonces. Desde “Pile of skulls” hasta “The Rivalry”, discazo tras discazo, sin desmerecer sus discos anteriores, pero es la época que mas me gusta, sus discos de los 90. Después vino el “Victory” y el bajonazo posterior, aunque su ultimo disco es bastante bueno. Si no lo has escuchado, te lo recomiendo.

          • Creo que Rolf Kasparek es un genio. Pocos componen esos himnos y estribillos. Pero como todo genio, tiene su parte de loco.¿a qué coño vino ese cambio de sonido en “Victory”? Si quería hacer algo más cercano al hard rock se podía haber montado un proyecto y dejar que Running sonaran como hasta entonces. Y luego esa manía suya de no girar. Si hubieran hecho giras continuas no me cabe la menor duda de que serían los más laureados del heavy metal alemán, por encima hasta de Blind guardian. Lo tenían todo: un sonido cañero, un estilo propio, actitud, una gran formación…
            ¿No te gustan los discos anteriores a “Pile of skulls”? “Port royal”(1988) y “Blazon stone”(1991) son unos discos muy buenos. De hecho, yo los conocí porque un compañero del colegio me grabó la canción “Conquistadores” del “Port royal” para llenar el espacio sobrante en un cassette tdk de 90 minutos en la que me había grabado un disco de Blind guardian. El estribillo parecía que lo cantaban unos marineros en alta mar mientras se dedicaban a sus labores. Genial tema.

            • Si, también me gustan esos discos, pero me vuelve loco ese periplo de “Pile of Skulls” a “The Rivlary”; es su época mas speedica y cañera. Hay gente que prefiere los discos anteriores, todos buenísimos, pero yo me quedo con esos años.
              Con respecto al cambio de sonido, si, la verdad es que yo también pensé lo mismo, que Rolf podría haberse montado una banda paralela y haber continuado con Running Wild como estaba, pero es su banda y el decide, por mucho que nos cueste aceptarlo a los fans. Y lo de los directos, yo los vi en 2005 en el Metalway y no estuvo mal, pero tampoco me impacataron como si hicieron Kreator o Accept. Y es que es algo que siempre se les ha achacado, que en directo pierden con respecto a sus discos.
              La verdad que para ser una banda que muchos consideran de segunda fila, tienen un algo especial que me encandila. Toda la gente que conozco que les gusta Runnig Wild les gusta a rabiar, hasta mi hermano, que le va el royo mas extremo y vanguardista, le encantan las tonadas piratescas de esta gente. Por algo será.

              • ¡Que decepción con Runming wild en el Metalway de Gernika! Tantos años esperando poder verlos y aquello me pareció un desastre. El volumen era demasiado bajo para que los riffs secos de Rolf lucieran. Y la formación tampoco me gustó. Ya incluía a ese amigote suyo a la guitarra, con el que aún sigue. Un canijo, que tocaba agachado y sin nada de estilo. Allí comprobé que Rolf había perdido el norte. Accept, por nombrar un grupo de su estilo de los que tocaron en ese festival, estuvieron mucho mejor. Y Kreator arrasaron con todo. También Children of Bodom me gustaron.

                • A mi me gustaron tambien los Children of Bodom, Sodom y WASP, y la mayor decepcion fueron los Manowar, mucho cascar y poca musica, y eso que segun me contaron tocaron bastante para lo que solia ser habitual en ellos entonces.

                  • Sí, Paco. Te aseguro que ese concierto no es de los peores de los que he visto a DeMaio y cía. Hubo menos blablabla y tonterías que otras veces.

              • Cierto que son considerados un grupo de segunda, creo por lo que comenté de que nunca han girado como es debido para darse a conocer. Pero sí, sin duda tienen(más bien tenían) ese “algo” que no encuentras en la mayoría de grupos.

  16. Me quedo con la frase “el heavy da muchos disgustos”.

  17. Estimado Álvaro, coméntale a Óscar al respecto del ‘affaire’ Bella Bestia & La Polla Records (12-5-1986):
    Bella Bestia NO quería tocar con La Polla Records y éstos NO querían tocar con Bella Bestia.
    Fue el Ayuntamiento quien impuso el cartel -encabezado por Obús- por San Isidro y los grupos advirtieron que iba a haber canela fina entre las aficiones de ambos… punkis versus jevis, navajerío a gogó. A Juan Barranco le dio igual, puso vallas de dos metros y pensó que así se solucionaba.
    En ningún momento del ‘bolo’ Evaristo incita a que les tiren cosas, lo hace el público muy a gusto y le abren la cabeza a Fernando, el batería. Bastante tenía el ‘Evas’ con echar a la peña del escenario, pedir a los vigilantes que no usasen barras de hierro para apalear al público de las primeras filas, etc etc etc. En resumen: ocho detenidos, veintena de heridos de consideración, bastantes más contusionados… y reacción municipal y mediática que casi obliga a La Polla Records a separarse.
    Por cierto: cojonudo el artículo/entrevista!!!

    • madre mía, gracias por esta gran aportación

    • En efecto: No es del todo preciso que Bella Bestia metiera setenta y cinco mil personas en el Rockodromo de la Casa de Campo ni que llevara de teloneros a La Polla Récords: ambos eran teoneros de Obús, que sí tenían mucho tirón.

      (Por cierto: a mí el jevi me parece una ful).

  18. no he sido muy heavy pero sí que he sido de usera, y todavía me acuerdo de un concierto en el campo de la chimenea de barón rojo y los coz en un escenario que se caía cuando sonaba el volumé brutal. por cierto, para cuándo un artículo sobre la importancia del campo del mosca en la escena musical de la transición y postransición, desde la noche roja, el reventón de lou reed y el fallido concierto de bob marley pasando por police, dire straits y los scorpions jajajaja!!!

  19. Voy a opinar sobre este artículo con toda la sinceridad del mundo,el cual me ha ocasionados sentimientos contradictorios.Por un lado la nostalgia por grupos de la escena ochentera,por otro lado la violencia y el sinsentido de las drogas…

    Con todo el respeto del mundo y sin ánimo de ofender;vosotros no eráis heavies,sino unos “quinquis” sinvergüenzas.Y no es para enorgullecerse ser quinqui por ir hasta las cejas y ir dando palizas.

    Me considero afortunado de haberme criado durante los 90 escuchando powermetal y heavy,sin llegar a ser un kinki como mis predecesores (según la escena que se lee aquí).Puede que la música de los 80 fuera la hostia,pero si no os enseñó a ser mejores personas, no sé de que os sirvió.Se puede ser reivindicativo y rebelde sin ir dando palizas a nadie,simplemente negándote a aceptar las normas y leyes convencionales,pero teniendo la suficiente cabeza como para guiarte por un concepto moral que no dañe a otros.

    Yo me enorgullezco de mis blind guardian,iced earth y de mis hammerfall en mi época (lo que yo oía con 14,15 años),grandes grupos de power y heavy que me desarrollaron un gusto por la lectura y otras aficiones.Gracias a esa música soy mejor persona en todos los aspectos de mi vida, y considero que antes de ser heavy, bacala,hip hopero o lo que te de la gana, hay que ser mejor persona.Ser persona es lo mas importante en esta vida.

    Me diréis que eran “otros tiempos” para justificar tales cosas, a lo que yo respondo “si lo echas de menos quiere decir que todavía no has aprendido de todos los errores que cometiste”.Hoy en día escucho no solo metal extremo,sino otras cosas de otras ramas del rock y de la musica punk,como postpunk,gothick rock,deathrock,darkwave,miniml synth (siniestreo)…los oídos evolucionan y adquieren nuevos gustos,sin perder el gusto por los antiguos…pero ninguna música que haya escuchado nunca me ha condicionado nunca a ser peor persona.Degradarte o mejorar como persona es algo personal,que no va ligado a una movida.No hay que ser borregos musicales de ningún rollo,sino ser “uno mismo” con tus gustos y aficiones.

    Un Saludo,ánimo a aquellas personas que les guste la música heavy a que no caigan en estos tópicos del quinqui y de la droga.Eso no ser ser heavy, eso es perder el tiempo degradandote como persona.

    • Y tanto, grupos como Blind guardian como Iced earth animan a leer los libros y a ver las películas que a ellos les inspiraron para los textos de sus temazos. Yo nunca he asociado el heavy metal con la violencia. Si como cuenta en el artículo antes había peleas en los conciertos y marrullada a tope, pues bueno, suerte no haber conocido esos tiempos. Yo en los conciertos veo grupos de amigos que van a pasárselo bien, a disfrutar en vivo de la música que escuchan en casa y en el coche, a olvidar los problemas cotidianos durante unas horas.Es gente educada que pide perdón si te pisan. ¿Que eso no es “lo auténtico”? Pues yo lo prefiero así.

      • Te puedo decir yo que conoci el Madrid heavy de los 80 me parece que este articulo intenta dar una imagen que relacione a los heavys de esa decada con la droga y la violencia que no fue real, en el heavy no hubo mas de esto que en otros ambientes y la mayoria de los conciertos transcurrian en un ambiente festivo y de colegueo, por desgracia la droga en esos años se llevo la vida de mucha peña no solo heavys, todos estos topicos de droga y violencia se utilizaron falsamente para hacer daño al heavy, de hecho en programas radiofonicos de entonces como los discocross de Mariano Garcia o los del Pirata se denunciaba constantemente.Por lo demas el rollo de barrio y ambiente de los 80 era cierto, pero para nada los heavys eramos peña chunga ni violenta

    • Totalmente de acuerdo contigo :). Me has quitado el comentario “de la boca”. En mi memoria solo recuerdo dos peleas en conciertos heavys, una en el Viñarock de Paiporta de 2008 viendo a Baron rojo y otra viendo a los Manowar en el Monster of Rock de 2009 de Zaragoza, y lo dice alguien que va todos los años a festivales de Heavy desde el 2001 (Rock Machina grande) y seguirá iendo hasta que el cuerpo aguante.
      Salud y Heavy Metal.

      • Yo recuerdo una en un concierto de Grave digger. La empezó un broncas que no sé qué pintaba allí porque el grupo me parece que ni lo conocía.

      • A ver, para el 2001 el heavy se había convertido ya en un asunto de moñas. No vengas ahora de experto.

        Me identifico al 100% con la idea del heavy de Oscar, que a tanta gente nos atrajo

    • Totalmente de acuerdo. La entrevista, más que de heavy, va sobre las vivencias de un macarra. Si lo que echa de menos era el rollo de encontrarse jeringuillas en un cuarto de baño, lo suyo es que se vaya a un suburbio de Caracas rememorar viejos tiempos …

    • Coincido bastante contigo, con la diferencia de que yo “eché los dientes” metaleramente hablando justo en los 80, así que, aunque no vivía en Madrid, más o menos todo lo que se cuenta en la entrevista lo tengo fresco en la memoria.
      Parto de la base de que el metal se fue al carajo en España, dejando al margen las ilustres excepciones que haga falta, porque nunca fue un género con raíces fuertes. Para eso hace falta haberte pasado la vida escuchando blues y rock clásico, el de los 50. Y, claro, ¿quiénes podían hacer eso? Los ingleses y los americanos, porque para eso esos géneros nacieron allá. ¿Y en España? Pues la copla, la tonadilla, la zarzuela, el flamenco y luego ya el pop. Y, ojo, no cito estos tipos de música con sorna ni ganas de burlarme de nadie, eso me gustaría que quedara bien claro. Sencillamente me limito a tomar nota de lo que había. No me gusta ese tipo de música, excepto el flamenco, pero todo el respeto del mundo para quien la disfrute.
      Y creo que lo del flamenco puede valer para lo que comento, aun sin ser, ni mucho menos, un experto en la materia: dejémoslo en aficionado de tercera fila. Si hay algo lastimoso de escuchar, excepciones aparte, es a algún reputado guitarrista anglosajón tratando de tocar una “cosa” que se supone inspirada por el flamenco: es un pastel de culo bastante importante. Insisto, tomando a guitarristas que, por lo demás, tocan que se las pelan. Pero no sirven para eso. ¿Por qué? Porque no lo han mamado desde pequeños, así de simple.
      Y a buena parte de nuestros heavies les pasa eso. O les pasaba en los 80, ya que la entrevista va de eso.
      Todo mi respeto por los Barones y resto de bandas, que hicieron cosas de indudable mérito, pero se han quedado anclados ahí, como el tipo de la entrevista.
      Y es que el heavy o el hard rock no sólo es una cuestión de pose. Todas las grandes bandas, al margen de una estética tal o cual (por cierto, jamás he entendido la fascinación de algunos por Motley Crue y similares: son unos paquetes de cojones, malos a rabiar. Y lo de las pintas me sobra por completo. Deep Purple no necesitan “pintas” para partirte la cara en el Made in Japan, por poner un ejemplo), son, ante todo, unos músicos de la hostia, tanto en creatividad como en virtuosismo o calidad técnica. Y aquellas bandas no estaban a la altura: me encantaría poder decir lo contrario pero sinceramente lo veo así.
      Luego está la gilipollez esa de la fascinación por la drogas. Vale, todos sabemos que Hendrix era consumidor honorario de ácido, Black Sabbath se esnifaron toda la coca de Colombia, Page estaba fijo puesto de caballo y los Purple se bebieron todo el whisky de Irlanda… Lo de Lemmy merecería capítulo aparte: baste decir que, según dice él mismo, es el único ser humano del que se puede decir que su sangre es tóxica para el resto de los mortales. Es decir, te transfunden su sangre y te matan, literalmente. La historia la cuenta él en su biografía, que salió en libro hace unos pocos años: genial, por cierto…
      Vale, todos sabemos eso, pero no es menos cierto que se pagó un precio altísimo, no sólo en forma de sobredosis o muertes por mierda adulterada a saber con qué, sino en gente que con 50 años o menos están hechas unos guiñapos, piltrafas humanas. A toda aquella historia de las drogas y las broncas se le quiere dar un halo de herocidad pero, vaya, no sé qué coño tiene de heroico estar todo el día a hostias por lo que sea (porque eras un breaker, los del break-dance, por ejemplo, como pasaba y vi personalmente por entonces) o en morirse como un perro con una jeringa en el brazo o en ser un idiota de encefalograma plano por la cantidad de basura que te has metido en el cuerpo. No hay nada guay en eso: lo guay es estar vivo, lo guay es vivir un huevo de años de la mejor o la menos mala forma posible. Todo lo demás es existencialismo de mesa camilla.
      Y luego está el rollete “social”: dios, qué coñazos son los heavies españoles, todo el puto rato con Dios esto, Dios lo otro, que si soy un “incomprendido por la sociedad” y el resto de idioteces… Déjate ya de dar la puta brasa, hombre, a quién coño le importa que seas un “incomprendido”: crece de una puñetera vez, que ya no tienes 15 años… El rock, por suerte, aguanta lo que le echen y se puede hablar de todo, claro que sí, pero cuando la cosa empieza a oler a panfleto que jode, lo siento, pero salgo a escape. No todo el mundo es capaz de componer letras como la de “War Pigs” o “TV Crimes” o “1916”, por dar tres ejemplos que me vienen sobre la marcha, aunque hay muchos más: eso, por desgracia, está sólo al alcance de los elegidos. Y ese tipo de temas sólo las escribe aquí sin que se te caiga la cara de vergüenza el Sr. Rosendo Mercado, el mejor rockero con diferencia que ha dado este país. De resto, olvídame… No es casual, por cierto, que el bueno de Rosendo fuera y siga siendo un incondicional de Rory Gallagher: eso explica muchas buenas cosas…
      Recordar aquellos años tiene su puntillo, claro, y se ríe uno con ciertas historias. Pero ¿volver a aquello? Ni de coña, gracias.
      Cuando se ponen con historias de que “es que los Europe o los Bon Jovi eran unos blandos y tal…” me entra la risa: que no hombre, que no, que lo que a uno le jodía (y lo digo en primera persona) es que esos cabrones follaban lo que no está en los escritos y arrasaban entre las pibas. Lo que les teníamos era una envidia que te rilas. Y como uno era un pringao y no te tocaban las pibas ni con un láser, te pones con el rollo del cuento de la zorra y las uvas, que como no se las podía comer, decía que estaban verdes. Europe son unos músicos como la copa de un pino y su regreso ahora en los 2000 lo deja bien claro. Y los Whitesnake (Is-this-loves aparte: su peor tema, sin duda, pero que les ha dado guita a base de bien) son un grupazo de la puta hostia, da igual qué toquen.
      ¿Blind Guardian y demás? No me acaban de entrar. Prefiero mil veces Dream Theater o Symphony X, por ejemplo.
      El futuro del heavy español se llama Angelus Apátrida, que ésos sí que tienen ya la suficiente tradición escuchada y mamada como para poder crecer a partir de ahí.

      • Sí, estoy muy de acuerdo con todo lo que dices. Y si todo aquéllo fue así, tampoco se debe de olvidar que fue porque la industria española del rock duro cayó en muy pocas manos, unas manos que diseñaron un panorama a su medida (es decir, rancio, anclado en unos parámetros inamovibles y automarginal), y que dura hasta hoy. Y eso provocó no sólo que bandas de gran talento se mantuviesen en los años o aún se diesen a conocer, sino que los “jevis adoradores del metál” fuesen incapaces de cumplir mentalmente más de 16 años.

        • Pues sí, muy cierto también eso que dices. Ya se sabe que en este país nos gusta más un monopolio, o un oligopolio, tanto da, que a un tonto una tiza. Además de eso, se trata de algo tan básico como que a nuestros productores musicales no les gusta el rock, al contrario de lo que hay en otros lados. Desde siempre han preferido la horteradilla pop insulsa, da igual el disfraz que haya ido adoptando en cada época, y ahí seguimos, que no salimos de los 40 Criminales, o cualquiera de sus clónicos, ni de broma. Ponen lo que a ellos les gusta y les da igual qué pueda opinar el respetable, como se decía antes. Pasa como con la TV: le gente ve lo que le ponen (cada vez menos, eso sí, que con internet y la TV por cable por fin estamos pudiendo decidir qué ver) y luego pretenden venderte la moto de que al público eso es lo que les gusta realmente. Para cambiar ese estado de cosas necesitaríamos un poquito más de cultura musical, o de cultura a secas, pero, vaya, más aceite da un ladrillo

          • Bueno, comparto a medias esto último. Es cierto que a principios de los 80 el rock estaba muy denostado en los medios españoles, pero hay muchos matices que señalar aquí. Primero, y quizás el más importante, políticamente se prefirió a la movida, más pop-punk pero menos agresiva “intelectualmente” hablando; el rock duro español criticaba fuertemente el sistema, hacía pensar… esto no era bueno para controlar a la sociedad… Pero, por otro lado, la calidad de las bandas de rock en España a principios de los 80 era muy cuestionable. Es curioso, realmente hubo muy buenas bandas a finales de los 70… pero cuando el demiurgo se dispuso a pilotar el rock duro y el metal español, las cosas dieron un giro de timón importante. Bandas como Lone Star, o las que visualizaron el rock progresivo andaluz como Smash o Triana, se fueron quedando atrás. Sólo algunas llegaron arriba, caso de Leño o Ñu… para luego unos separarse y otros peregrinar ante la imposibilidad de José Carlos Molina de llevarse bien con la industria. Eso sí, el demiurgo tuvo claro qué quería hacer, y para ello creó su propio sello; en aquellos años quien quería hacer rock duro y triunfar tenía que pasar por el aro.

            Pero, por contra, si el panorama español era éste, había mucha gente que conocía a las grandes bandas de los 60 y 70 a nivel internacional: lógicamente Beatles, Stones, pero también Zeppelin, Purple, Kinks, Animals, Pink Floyd, Birds, Yardbirds, Fletwood Mac, Crimson Glory… pero claro… ¿dónde ir a comparar estas bandas con lo que había aquí? En España el rock no tenía raíces, y como alguien apuntó ya, aquí todo era tonadilla, canción ligera y zarzuela. Pocas bandas de rock duro tenían influencias de bandas clásicas más allá de nombres como Rosendo, Armando de Castro, o José Carlos Molina (entre otros muy pocos), que sí bebían del blues, del rock progresivo, rock sinfónico y el folk anglosajón. De hecho, si uno coge a una banda icónica en el metal como Iron Maiden, no es ningún secreto las bandas que les han influido: Deep Purple, Jethro Tull, Black Sabbath, Wishbone Ash, UFO, Humble Pie, Thin Lizzy, Mott the hoople… y otras bandas desconocidas de progresivo como Nektar o Beckett. ¿Quién tenía estas influencias en España? ¿Panzer? ¿Obús? ¿Ángeles del Infierno? ¿Evo?

            El problema de España es que se comenzó a construir un rock duro sin raíces, y sin clase, con honrosas excepciones. Y para cuando en los 90 comenzaron a despuntar bandas con calidad y raíces… pues como que no se les dio demasiada oportunidad… porque el negocio siguió y sigue manejado por los mismos que a principios de los 80.

  20. El rock and roll es música de negros robada para vender a los blancos y el heavy metal es música de canis en mallas con litrona que luego hacen lo que todo el mundo, eso si larga vida al metal y haz los cuernos con la mano.
    ¿En qué consiste esa rebeldía de ser jevi?
    Es respetable pero es igual de rebelde que ser fan de Mecano o del reggaetón.

    • No estoy de acuerdo en nada de lo que comentas. El heavy metal, dejando de lado clichés varios, es un estilo muy rico musicalmente y con actitud, con rabia. Siempre marginado en los medios generalistas, han seguido vendiendo discos y entradas para los conciertos a tavés de los años. Que hay grupos y seguidores que son lo peor, pues como en cualquier otro estilo. Yo pocas peleas he visto en un concierto de heavy metal y eso que siempre te puede tocar al lado alguien que sea un pelmazo borracho. Siempre hay un ambiente de camaradería, porque casi todos vamos a disfrutar de la música, no a emborracharnos y armar jaleo.

    • Ninguna canción ha derribado un gobierno, de ningún estilo. Ya puedes reivindicar “The times they are-a-changing” o “L’estaca”, pero nada de nada. La gente va a los conciertos a divertirse, y escucha el mensaje anticonsumista de los Pink Floyd o Rage against the machine y se compra una sudadera de la banda por 70 napos.

  21. Un articulo cojonudo,me he descojonado hora y media… Y he rememorado viejos tiempos que muchas veces tanto de menos de se echan…. Nada es como antes por desgracia…

  22. Que gran articulo… me quedo de todo con el primer disco de los Santa y su grandioso tema “Reencarnacion” y con el concierto de Kreator en el Rockodromo y todos los thrashers esperando para dar por culo a Sangre Azul… ese si que es el espiritu del Thrash Metal.

    Y ahora en el Hebe hasta pinchan Hip-Hop, ese garito aunque continue en pie ha cambiado muchisimo.

  23. A mi me parece que la opinión del señor Oscar es más rancia que el pan de hace una semana; el heavy estatal se fue a pique por tres sencillas razónes, que se pueden adivinar fácilmente leyendo la entrevista. Primera: la imagen y la pose eran mucho más importantes que la música. Segunda: a los fans la música les daba bastante igual (apenas hay diferencia entre un heavy de los 80 y un cani/bakala actual). Tercera: salvando unas pocas honrosas excepciones, el nivel de los grupos era lamentable en comparación con el resto del mundo. Por otro lado, decir que Sutagar (Probablemente una de las mejores bandas de Heavy Metal europeas de todos los tiempos) es Rock radical vasco es como decir que Moonspell son un grupo de fados, Behemoth una orquesta de polka o Sepultura una batucada de samba.

  24. Basta leer algunos de los comentarios para confirmar que el heavy se ha vuelto una moñada para nenazas. Haceros fans de Mecano y dejar de pringar de pastel la memoria de aquellos años, y mucho menos querer dar lecciones de niño pera.

    • amen!

      • Amén y amén. Aún recuerdo con cariño la primera hostia que le calcé a un madero en mi vida, en el concierto de Saxon en el Pabellón del Madrid (también hay que decir que cargaron un poquito indiscriminadamente contra los que estábamos en la cola para entrar).

  25. Pingback: Fagocitosis, de Marcos Prior y Danide. | The Watcher and the Tower

  26. Su Ta Gar no son Rock Radikal Vasco porque se formaron cuando el movimiento ya agonizaba -y los periodistas dejaban de usar el nombrecito-.
    Lo de la sonoridad ‘jevi’ no los excluiría, baste decir que el debut de Barricada es el primero etiquetado como ‘Rock Radikal Vasco’ (‘Noche de rock and roll’; Soñúa, 1983), aunque es cierto que los ‘Barri’ tiraban más por el rock urbano vía Leño que por el ‘jevi’.
    pd.: aunque calzaban J’Hayber, todo hay que decirlo ;)

    • No es más que una etiqueta. Incluso los grupos metidos en ese mismo saco, como La polla records o Eskorbuto tenían poco en común. Su ta gar eran por entonces unos jovenzuelos que seguían a ese tipo de grupos y a Barricada. Aitor Gorosabel (cantante, guitarrista y principal compositor) y Asier Osoro (bajista) de hecho eran seguidores del punk. Xabi Bastida (guitarra) y Borxa Arrillaga (batería), en cambio, eran fanáticos de Priest, Iron maiden, Helloween…Gorosabel comenta que cuando escuchó a Accept tuvo una especie de revelación y supo que su rollo era ese.

  27. Después de releer el articulo, siento una cierta ambivalencia por la situación que describe. Por un lado entiendo la nostalgia que algunos sienten por aquellos años y por otro me repele la idea de que ser jevi significara precisamente el personaje medio que se describe: un quinqui.
    Esta claro que el heavy metal en la España de los 80 calo especialmente hondo en las clases humildes, afincadas en los extrarradios de las grandes ciudades, donde todos sabemos que clases de elementos se movían entonces (y todavía se mueven, aunque nos lo tapen mejor).
    Sin embargo da la impresión de que la situación era la misma en todo el país, y aquí se habla de Madrid y aledaños.
    Conozco gente que vivio esa época de joven en ciudades mas pequeñas y la cosa no era ni mucho menos asi. Si, había la típica rivalidad entre jevis y punkis, había elementos de mucho cuidado, pero ni mucho menos como lo describen en el articulo. Claro que en aquella época Madrid era una puta jungla, y era el centro de la escena metalera española, asi que atendiendo al típico ombliguismo del madrileño medio, es normal pensar que todos los jevis tenían que ser asi. Y por suerte no lo eran.
    Que hay gente que sienta morriña por los viejos tiempos, me parece bien, es lo que vivieron y a todos nos parecen que lo que vivimos en nuestra juventud es la mejor época. Pero pensar que eran tiempos mejores, lo siento, pero no. Hay que ver la situacion en el marco histórico y social en el que se encuadra, entender como era la sociedad española de entonces para comprender al jevi medio de entonces y su propia idiosincrasia. Sin embargo, equiparar la rebeldía y el ser contestario con ser un camorrista y pasarse la mitad del dia drogado y la otra borracho es un absurdez. La mayoría de ellos eran simplemente eso, unos quinquis, que lo único que buscaban era droga y gresca (por eso siempre estaban al frente de todas las manifestaciones y en las huelgas, les importaba una mierda de que iba la cosa mientras pudieran calentarle los morros a alguien, y si era madero, mejor). El jevi de entonces, como bien dicen algunos, ha degenerado en el cani de hoy dia. Triste, pero cierto.

  28. Ah!! El glorioso jevi patrio, la razón por la cual en Alemania tuvieron a Warlock, Kreator, Scorpions, en Suecia a In Flames, At the Gates, Edge of Sanity, en Noruega ni te cuento, en Finlandia para qué hablar, en Holanda a Vandenberg, en Dinamarca a Pretty Maids, en fin.

    Vamos, que leyendo el artículo parece que el heavy surgió en un barrio del sur de Madrid para orgullo de canis y demás personajillos.

    Normal que ya no quede ninguno de ellos, ni los grupos ni su público.

  29. A mi me basta con una hipótesis para resumir todo el tema: Si los Death o los Anthrax hubieran sido españoles, el público jebi kinki los hubiera catalogado como nenazas. En cambio, si los Winger hubieran sido españoles, el público jebi kinki los hubiera catalogado como los putos amos de la barraca. Creo que con esto queda todo dicho. Por otro lado, el grunge no acabó con nada. A finales de los 80 y principios de los 90, el jebi pastelón era el estilo “de moda”, en la MTV no se ponía otra cosa que Poison o Warrant, que vendían montones de discos ofreciendo una música que hace que Duncan Dhu parezcan los Cryptopsy. Y sobre esto que acabo de decir, anécdote de lo que me pasó una vez en un bar jebi de esos decorados con esqueletos y que no ponen death metal o thrash del burro porque “es sólo ruido” y tal: Voy a la barra, me saco un pote y le digo a la chica que a ver si me puede poner el “Jesús Christ pose” de Soundgarden. Me dice que no, que ahí solo ponen heavy. Y acto seguido pone el “Cherry Pie” de los Warrant. Nada más que añadir.

  30. La entrevista define muy bien la mentalidad sectaria y paleoizquierdista de la música heavy. Yo lo conozco bien. Viví aquellos ambientes y compartí esa ideología.

    Si se lee cualquier fanzine o revista de este estilo de música, se puede ver que siguen teniendo la misma mente dual de dividir el mundo entre moñas y ellos. Aunque muchos de ellos apenas sabe leer o escribir, se tienen en altísima estima y están convencidos de haber contribuido a la riqueza cultural del mundo. Dentro de 50 años veremos qué queda de todo esto: tanto nacional como internacional.

    El último que conocí de esta ralea era un tipo de unos 50 años orgulloso de su música -como si fuera una religión- y con el mismo rencor social de siempre. Lo curioso es que la asociación de la música heavy con la paleoizquierda es una peculiaridad únicamente hispana. En otros países no era ni es así. No hay más que ver la de grupos estadounidenses que tocan para el ejército sin ningún problema.

    Se siente ufano el amigo de siliconar las cerraduras. El respeto a la propiedad privada es siempre para mis cosas nunca para los demás. Habría que ver qué habría dicho si le hubieran colectivizado su chupa de cuero, sus discos de los Judas o su novia. Liberal con lo ajeno, pero nunca con lo propio.

    Lamentable y melancólico.

    Un saludo.

    • No estoy en absoluto de acuerdo. Actualmente el “jebi clásico” no es para nada un estilo marginal ni filoizquierdistas, sino la banda sonora vital de los adolescentes tímidos y retraídos (Los “niños buenos” que no desobedecen a sus padres, por decirlo de una manera coloquial). Sobre la división social, lo mismo, para nada de acuerdo. En cambio, sí que podría haber división en cuanto al “entorno social” al que adscribir cada subgénero metalero. Se podría decir que el Stoner rock y el sludge están en el mismo mundillo que el indie pop o la electrónica, que el Rock urbano y el Heavy clásico están en el mismo entorno que el mestizaje y el hip hop, que el metal gótico y el power metal están a la par que la radiofórmula cuarentaprincipalera o las boys bands, que la gente que escucha death metal extremo o metal progresivo es la misma que escucha jazz fusión o góspel contemporáneo, y que el sleeze metal entá en la misma onda que el punk.

    • Qué bien que consiguieras librarte de todo ello, camarada Arenas.
      Por cierto, ¿qué tal ha estado la conferencia política? ¿Es verdad que Rubalcaba os levantó el puño?

    • Y esto es lo que pasa cuando uno “comparte ambientes e ideologías”. A los veinte radical de izquierdas, a los treinta centrosocialista y antes de la jubilación ya milita en el PP.
      Por el tono se deduce que el autor ya ha cumplido los 35 y comienza a adentrarse en las honduras del postfranquismo.

    • Shills, how do they work?

    • He aquí a un converso ajustando cuentas con sus fobias ideológicas y sus recuerdos de juventud.

      Cualquiera que conociera y conozca los ambientes heavies sabe que ni izquierda ni paleoizquierda ni nada de eso. El heavy apañol de hoy día ‘pasa’ de política como cualquier otro miembro de cualquier otra tribu urbana. Siempre hay excepciones, claro. Pero no hay mas heavies izquierdistas que raperos izquierdistas, ni los había antes.

      Lo que tenían los heavies de antes era algo más de conciencia de clase y marginalidad lumpen, más macarreo, más mala ostia. Un signo de otros tiempos. Mientras que casi todos los heavies de hoy sudan de la política. Como el resto de jóvenes, adscritos o no a alguna tribu urbana. El signo de nuestros tiempos.

  31. Se sale el tipo. Debe ser de mi generación. De todas formas yo siempre fui más abierto a otros estilos, Sangre Azul me encantaban, pero de siempre he sido de Obús y su macarrismo, eso sobre todo. Y por supuesto Angeles del Infierno. Fantástico personaje. Se ha hecho corto!

  32. el artículo un verdadero viaje en el tiempo

  33. jajajajajajajaj la verdad es que me he partido de risa con las preguntas del periodista, vaya vacile, un poco cruel por partirse tanto en la cara del “espabilao” del tal Ogggcar éste pero con bastante gracia la verdad.

    • Acabo de leer ahora algunso comentarios y ¿¿¿la gente se ha tomado en serio la entevista???
      Me había parecido una entrevista vacile ridiculizando al tio y la tontería de principio a fin… analogía de Believers y sus poses pero en versión Neanderthal.
      En fin el raro seré yo, Ogggcar hazme un sitio que me voy contigo a Usera!

  34. Todo es criticable, el artículo me ha gustado, por muchos tópicos que tenga me quedo con lo bueno que es recordar ciertos grupos.

  35. Quiero pensar que es una entrevista ficticia y sarcastica yo tambien. Si no lo es, dice muy poco de un estilo de musica que siempre me ha encantado (aunque mas en su version “hard” que “heavy” como por ejemplo mi banda favorita de todos los tiempos Los Suaves). Estupideces de poses, estudios de peinado,… y aun se cree con derecho a llamar moñas a los demas? jajaaja
    La musica en un segundo plano.. y en el primero las tonterias que puede largar un niño de 15 años sobre lo orgulloso que esta de su tribu porque achantaban con 4 gritos a otra tribu.
    Luego ya la subnormalidad suprema de lo de la mujer embarazada.. sin palabras.

    En cuanto un movimiento empieza a clasificarse, a ponerse estamentos de estilo, comportamiento, etc.. es otro caso mas de borreguismo, criticando eso si a los borregos que siguen otros estandares.

    PD: Leño, obus, Baron Rojo, Los Suaves. de lo poco con calidad comparable a la del movimiento en otros paises. siendo objetivo

  36. Cada uno lo vivió a su manera y servidor (contemporáneo del tal Ojjjkar) siendo de San Blas en vez de Usera no percibía el jebi desde sus parámetros.

    Para empezar, los jebis no éramos los calorros del barrio sino que éramos los que nos desmarcábamos del pijerío y de la “música oficial” que era la única que se escuchaba.

    En cuanto a la violencia, tengo que decir que bastante poco pasaba teniendo en cuenta la de gente que éramos en el Canci (no digo ya en los conciertos) y las cantidades de Alcohol, humo y/o otras sustancias ingeridas. Por lo general, el jebi era un “tío legal” y no íba dando de hostias por que sí. Otra cosa es que tu filosofía fuera que a nadie se le ocurriera tocarte un pelo o que tuvieras que defenderte de los yonkis por las bravas. Entonces había mucha violencia en las calles y no es lo mismo provocarla que repelerla.

    En cuanto a las drogas, pues ni más ni menos que el resto de la juventud del momento. Pero no era algo inherente al movimiento jebi.

    Y en cuanto a la música, pues ahí si que difiero. A mí el jebi español me parecía bastante risible. Los Obús eran unos horteras chirriantes y en general todos eran copias de modelos extranjeros difícilmente adaptables a nuestro idioma. Salvo a los Barones y poco más. Yo solo escuchaba a los Barricada, Leño, Topo, Asfalto y Ñu (si bien, estos tenían también lo suyo). Los grupos jebis que lo rompían eran extranjeros.

    En cuanto al AOR, pues yo en concreto lo odiaba pero convivía con amiguetes muy de Dokken y esas gaitas y no eras más o menos jebi (de hecho nos reíamos bastante de eso de “ser jebi”).

    Pero la cosa se puso luego en un plan que era o los moñas de los cardados o los cafres del metal extremo. Ahí me bajé del tren. Yo me quedé en Metallica que fueron los mejores hasta el 91 (bueno y Guns’n Roses en parecido ciclo). Después, cuando lo que se llevaba era Sepultura dije “hasta luego Lucas” porque además, el Grunge ese me pareció (y sigue pareciendo) otro rollito comercial. Así que me volví a mis Black Sabbath, mis Motörhead y a mis clásicos del rock que hasta aquí han llegado las aguas (eso a principio de los 90).

    Me ha hecho gracia encontrarme este artículo justo hoy que venía escuchando el EP de Helloween (hacía lustros que no lo escuchaba). Curioso, de ese grupo solo me gustó el primer disco (Walls Of Jericho creo que se titulaba). Luego llegó el Michael Kiske y me parecieron un pastelete (justo al revés que a toda la peña de por entonces).

    Cuando se ha sido jebi de verdad en los 80, te vas con ese estigma a la tumba.

    • “Walls of Jericho” de Helloween es la perfecta mezcla entre Metallica y Maiden. El EP también está genial, qué cañeras “Starlight” y “Warrior”.

  37. Te has dejao sin mencionar el Legarock en el Egaleo, y La Jaula, ambos en Leganés. Dos clasicazos de la época. (Y La Sucursal en Carabanchel ¡!)

    • Y otro sitio que era mítico y que aun sobrevive a estas alturas: el Rainbow de la calle Huertas.

  38. A esos “gebis” de cartón piedra como el del artículo (que reconoce haberse hecho gebi para encajar en una manada que lo defienda; es decir, un mindundi sin personalidad), que tanto critican al power metal y al metal moderno, les pones Marduk, Anaal Nathrakh, Brodequin, Nails, Mayhem, Absurd o Cattle Decapitation y les falta campo para correr.

    Me río de su “dureza”.

  39. Un repaso cojonudo (y muy divertido) a lo que fue el jevi metal en España. Y unos comentarios, en su mayoría, de vomitar. Enhorabuena a Álvaro y a Óscar. Salud!

    • He aquí a un digno representante de la NWOSCM

      La New Wave Of Spanish Cani Metal para el que no lo pille.

  40. A mí el artículo me ha recordado bastante a los heavies de aquella época, o por lo menos a parte de ellos. En todo caso, es una visión bastante sesgada de lo que fue aquel movimiento musical en España. Hay que partir de la base de que en otros países la sociedad estaba muy avanzada; en USA y en algunos países de Europa el movimiento hippie ya había supuesto una contracultura antisistema importante, si bien mucha de aquella gente no dejaban de ser niños bien que podían permitirse estar fumados y follando todo el rato porque papá lo subvencionaba. En UK y en otros países de Europa, incluso en USA, el punk fue una vuelta de tuerca importante también a nivel cultural, pero había una gran diferencia: ya no eran niños pijos universitarios que sólo querían tocar el sonido y hacer el amor… eran jóvenes desencantados, hartos de vivir en una sociedad que no les ofrecía un futuro, cuando, sobre todo en UK, el modelo económico capitalista se reventaba y la industria tradicional del país se caía a pedazos. Las drogas y el alcohol ya no eran sólo un recurso contextual, sino que se convirtieron en un grave problema social.

    La dictadura fascista en España forjó una impermeabilidad a todos estos movimientos que provocó que, cuando el heavy metal arribó a la península Ibérica, mucho de lo que se había vivido en Europa (UK, Francia, Alemania Federal…) se convirtió en un vehículo para mucha gente joven descontenta que mostró, incluso con violencia, su oposición al sistema a través del movimiento heavy.

    Pero había dos realidades bien diferenciadas: aquellos que asumieron el heavy como un mero vehículo de protesta, pasando olímpicamente de la calidad musical, y otros que no se asimilaron a la “cultura heavy”, y se centraron más en el metal como un estilo musical y punto.

    Cuando empecé a escuchar heavy metal fue a mediados de los 80; ya había tenido alguna experiencia con “Volumen Brutal” de Barón Rojo, pero mi bautismo de gala fue primero con “Somewhere in time” de Iron Maiden y luego con “Made in Japan” de Purple (si bien Deep Purple no creo que sea una banda de heavy metal). A partir de ahi cayeron Accept, Dio, Judas Priest, Los Suaves, Kiss… Helloween, Metallica… No me interesó demasiado el metal o el rock duro español; Barón Rojo me parecían los mejores de largo, Leño, Ñu… pero había toda una amalgama de bandas con una calidad cuestionable, y unas letras aún más cuestionables: Obús, Panzer, Santa, Evo, Ángeles del Infierno… Eso sí, había algo que condicionaba todo esto: la escena de rock duro y de metal en España no era independiente, sino que se manejaba desde los hilos de un personaje que todavía hoy corta bastante bacalao. Obús tiene algún buen disco, como “El que más” o “Dejarse la piel”, pero en mi opinión todo lo demás es bastante burdo. Ángeles del Infierno fueron una operación de marketing en toda regla, sacando a la palestra a una banda que hacía temas calcados de Maiden, Scorpions y Priest, incluso las temáticas. Para cuando Gallardo quiso ser independiente, el demiurgo cortó su apoyo, hasta el punto de que Ángeles del Infierno se tuvieron que afincar en América.

    La calidad de las bandas españolas siempre fue muy cuestionable, y pocas son las que puedan colocarse en un lugar respetable: Barón Rojo, Ñu, Leño, Los Suaves, Barricada, Hamlet, Avalanch… en todos estos treinta y pico años las bandas buenas se cuentan con pocos dedos…

    Pero el movimiento heavy no era exclusivamente como cuenta el artículo; muchos no nos poníamos camisetas de Maiden y Priest, ni muñequeras de pinchos, ni parches, ni tachuelas… nos dejábamos el pelo largo, a veces poníamos pendientes, pero en ningún momento asumíamos la estética del “jevi de pro”. Eso sí, disfrutábamos cada riff, cada solo, cada alargamiento vocal… Sí que es cierto que el “jevi de pro” era muy rígido; aún hoy existen y lo siguen siendo. Era muy difícil que un jevi entendiese el desarrollo de la carrera de una banda consolidada. Por ejemplo, para cuando Maiden o Priest quisieron evolucionar les dieron más palos que a una estera. Lo mismo le ocurriría a Metallica años después. Los jevis se creen con el derecho de, sólo por comprar los discos de determinadas bandas, exigir un tipo de música, de sonido… hasta de escenificación en vivo. Pero en el fondo son muy impermeables a valorar la calidad musical por sí misma; simplemente es bueno lo que les gusta, y punto pelota.

    El movimiento heavy en España, como “cultura”, fue fugaz; comenzó a principios de los 80 y a finales de la misma década se moría. Por un lado las drogas se llevaron a mucha gente; por otro, muchos “true heavies” pasaron sin despeinarse del metal más crudo al rock más mainstream, vendiendo sus discos en los rastros o a sus colegas, cortando las melenas y quemando las camisetas y los parches. Curiosamente, nos mantenemos todavía muchos de los que simplemente accedimos al heavy metal porque nos gusaba su música; seguimos escuchando la misma música que hace 30 años, yendo a los conciertos… Hemos abierto las miras musicales, por supuesto… hay vida más allá del metal. Pero creo que el artículo sólo muestra una parte de todo aquello, y no precisamente la más amable.

    • Muy buen comentario. Recordar que en el año 1984, en plena efervescencia del “jevi” patrio, salió un disco llamado “Ride The Lightning” de unos tales Metallica, por aquel entonces bastante desconocidos en España.

      Desde el momento en que escuché ese disco el “jevi” patrio y todo el macarreo que llevaba consigo me pareció basura. Decir que el tal “demiurgo” me parece un tipo bastante patético. Era cien veces más macarra y más auténtico Cliff Burton él solo que todos los “jebis” patrios juntos.

      • Estoy de acuerdo. Cliff Burton era no sólo un excepcional bajista, sino que su actitud era absolutamente acorde a su música. Un tipo honesto, rebelde, pero a la vez trabajador y talentoso. Es curioso cómo has identificado rápidamente al “demiurgo”; realmente él, y otros como él, son el cáncer del heavy metal y del rock duro en castellano.

        Para cuando mi mente se abrió al heavy metal ya llegaba un poco a destiempo; 1986 fue un punto de inflexión a todos los niveles. Pero aún por esa época Maiden publicaban un extraordinario “Somwhere in time”, Judas Priest un elegante “Turbo” (un gran disco por mucho que se haya intentado defenestrarle), Metallica arrollaba con “Master of puppets”, Motorhead ofrecía un asombroso “Orgasmatron”, Helloween se daban a conocer al gran público con el innovador “Keeper of the seven keys part I”, Megadeth se consolidaban con “Peace sells… but who’s buying?”… Coleaba todavía la exitosa gira de Scorpions para promocionar “Love at first sting” y el disco en directo que la inmortalizaba (“World Wide Live”), lo mismo que el Slavery World Tour de Maiden inmortalizado en otro de los grandes discos en vivo del metal, “Live after death”… Llegaban de la mano bandas más comerciales como Europe (“The Final countdown”) y Bon Jovi (“Slippery when wet”), y España se veía invadida por el glam metal americano: WASP, Motley Crue, Ratt, Quiet Riot, Dokken… y en seguida llegaría la segunda hornada de rock duro americano: Guns n’ Roses, Cinderella, Poison, Stryper… Es decir, que aún siendo un tiempo de cambio y de diversificación hacia estructuras más comerciales, el rock duro y el metal británico, americano, y alemán, seguían ofreciendo auténticas joyas musicales.

        ¿Y qué teníamos en España? Todavía Barón Rojo mantenía el tipo con solvencia, con buenos discos como “En un lugar de la marcha” o “Tierra de nadie). Obús se habían esforzado para hacer un buen “Dejarse la piel”; Leño nos había dejado, pero Rosendo pegaba con fuerza con muy buenos discos (“Fuera de lugar”, “Loco por incordiar”…); Barricada escupía un crudo y gran “No hay tregua”… Y para de contar; Los Suaves se preparaban para publicar en 1988 el disco que les consolidaría en la escena (“Ese día piensa en mí”), Aparecían aquellos Muro, un intento de speed metal cuyo único éxito era una versión de “Fast as a shark” de Accept; Ángeles del Infierno comenzaban un declive cantado (sus primeros discos son aceptables, pero el tufo a Priest, Maiden y Scorpions es imposible de soslayar)… Y el resto eran bandas que intentaron imitar el rock duro más comercial del glam metal americano o el hard rocK: Bella Bestia, Krull, Jupiter, Niágara, Sangre Azul, Manzano… que terrible… Sangre Azul y Niágara aún despertaron algo mi interés, porque eran buenos músicos, y porque aún a pesar de ir tras la corriente de la moda, tenían un sello propio. Pero los demás… copiaban sin remisión y en ocasiones con calidad muy cuestionable a los Europe, Bon Jovi, Motley Crue… algo que también venía determinado por la propia industria del rock en España.

        Lo del “jevi patrio” es de juzgado de guardia, básicamente porque es una auténtica pena que bandas con gran talento nunca llegaron a triunfar por la crueldad de una industria de la que se apoderaron unos pocos para diseñar el panorama musical del rock duro según sus parámetros; ésta es quizá la mayor diferencia respecto de la escena británica, americana o alemana, donde reina una gran independencia en los medios. En España, aún hoy, has de dejarte “apadrinar”, y aún hoy no puedes crecer sin pagar peajes. La escena actual es un buen ejemplo: tenemos a un producto de marketing absoluto como Mago de Oz, con un éxito que no voy a poner en duda, pero con una calidad francamente dudosa, ya sin considerar que buena parte de sus composiciones son versiones (con la desfachatez de aprovechar la música de otros para darle ritmo a sus letras), o cortapegas y plagios descarados. Pero es una banda que ha sido promocionada y apadrinada por el demiurgo, y que hoy está donde está precisamente porque tiene que seguir generando y poder así alimentar a todos los que comen de esta banda.

        Y ahí están, con una gran compañía que además invierte mucho dinero en su promoción y sus giras… Y luego te encuentras con bandas más talentosas y con discos antológicos que tienen que pagar el precio de ir de independientes; algunas se rompen antes de conocerlas. Otras dejan de existir cuando están arriba, o tragan para mantenerse. Avalanch es una de las bandas con más talento y creatividad que se ha visto por estos lares en los últimos 20 años; Alberto Rionda siempre ha sido muy suyo a la hora de manejar los destinos de la banda, y siempre ha hecho las cosas desde la independencia… hasta que no pudo más, y decidió dejar a Avalanch en stand by… eso incluso tras transigir en que un alumno aventajado del demiurgo le “echase una mano” en la promoción. WarCry es otro ejemplo; el ex Avalanch Víctor García decidió que la distribución de “Alfa” podría ser desde la propia banda, acortando así los gastos de cara al comprador, y controlando todo desde el seno de la banda… Pues para su nuevo “Inmortal” han cedido, y finalmente han contratado con una gran distribuidora, ante las pocas ventas y la gira escasa que hicieron para promocionar “Alfa”.

        Este tipo de mangoneos explica el porqué en España no ha habido grandes bandas en mayor cantidad. No es un secreto que Barón Rojo acabó rompiéndose por la presión de la discográfica y del demiurgo, lo mismo que Leño. Por el camino se han quedado un sinfín de bandas de rock y de metal con gran talento cuyo único pecado fue no querer pagar por tocar en festivales para darse a conocer, o por no tener la forma de pagar.

        Conscientemente he dejado a un lado el rock radical vasco, porque creo que ese movimiento sí es aparte del heavy metal, y más asociado al punk. Como conclusión, creo que el movimiento “jevi” en España es algo que difícilmente se podría catalogar como “cultura”. Es cierto que hubo muchos garitos, mucha movida, muchos conciertos… pero todo eso no fue algo que se extendiese a todos y cada uno de los fans del metal. Para entendernos, el movimiento heavy en España dista mucho, muchísimo, de lo que fue la NWOBHM, que si bien fue un movimiento de vida más corta, sí se vivió como algo común y contracultural, sobre todo en lo que tenía de diferente (que no de oposición) respecto del movimiento punk. Muchos de los que se emborrachaban en los conciertos o se liaban a tortazos con los “pijos” no eran más que personajes que lo mismo hacían lo que hacían con el pelo largo y una camiseta de Scorpions o AC/DC, que con un tupé, un vaquero remangado y botas camperas. Aún recuerdo a algunos “jevis de pro” decirme a mis 17 años que era un pastelero, y que escuchaba a Maiden o a Priest pero no era un heavy de verdad (siempre me pregunté qué sería eso de heavy de verdad). También recuerdo a “jevis de pro” de los años 80 con camisetas de Maiden, Priest o AC/DC con los qeu entablaba conversación, que no sabían ni cuántos integranges tenían estas bandas, ni cómo se llamaban… Les molaba el heavy porque era cañero, diferente de los grupos pop, los riffs eran agresivos… Muchos de éstos, cuando escuchaban grupos extranjeros, nunca se molestaron en traducir una letra… y flipaban con la transgresión de Obús o Ángeles del Infierno (“La raya”, “Fuera de la ley”…)… Pero no acababan de valorar la calidad musical. Por eso muchos de aquéllos hoy no conservan casi ningún disco de entonces. Otros sí, desde luego, pero entre los “jevis” que se quedaron por el camino gracias a la heroína, y lo que un día decidieron que molaba más el postpunk o el rock indie, suman un buen puñado. Sin embargo, los que no hacíamos ruido, los que simplemente flipábamos con la música y éramos muy conscientes de que algunas letras eran algo inadecuadas… Por ejemplo, Barón Rojo tenían unas letras más reivindicativas pero muy elegantes, o Los Suaves te daban esa bofetada con las letras de Yusi y te situaban en la realidad… Pero Obús… qué panda… invitaban al exceso, a cruzar la raya de lo ético… No quiero parecer mojigato, pero está claro que Obús estaba dirigido a un público muy determinado, y lógicamente causó furor entre los más quinquis que entre adolescentes más “normalizados”.

        • Excelente resumen. A mí me viene a la memoria el grupo de trash metal Legion que teniendo buena pinta, buenos músicos y buenas canciones en inglés, les jodieron con una producción (me refiero al album Mind Training) absolutamente patética y cochambrosa, intentado promocionarlos por la vía de la canción esa de “mili kk” y el sonido macarra.

          Me acuerdo también de recientes casos de promoción de grupos más que dudosos como AMSET y la brutal campaña de promoción que llevaron detrás. Como siempre a años luz de cualquier cosa que se hiciera por otros lados. Sí, vamos, los Slipknot españoles.

          • AMSET es el grupo de un niño pijo en el que su papa se gastó el dinero. Nada más. Le dio por el jevi como le podía haber dado por las sevillanas…

        • Pero es que una cosa es lo del rock radical vasco, (por cierto, una etiqueta comercializadora para meter a todo quisqui al estilo del grunge) que era prácticamente todo punk, y otra el heavy vasco.
          Igual es por que en el País Vasco en esa época se funcionaba culturalmente mas a su bola o que la influencia de la Pérfida Albión era mas presente, pero tanto el punk-r.r.vasco y el Heavy (que a diferencia del rr vasco fue prácticamente todo cantado en euskera) tienen una raíz e influencias diferentes a las de los movimientos focalizados en la capital.
          La mayor diferencia hablando de “escena”, y para bien, es lo bien que convivían una escena con otra, a un concierto de la polla iban heavys y viceversa y no pasaba nada, podías en unas fiestas programar a grupos sin miedo a que sean agua y aceite.

          Grupos como los citados Su ta Gar, Latzen,… musicalmente daban (dan) sopas con ondas a la mayoría de los grupos que se citan en el articulo, y sin necesidad de disfrazarse de malotes en plan Fortu ni de copiar modas ni vestimentas. Y ademas tenían una ventaja inesperada, y es que el euskera es un idioma mas musical que el español, por lo menos si hablamos de música dura (para ejemplo darle una escucha a cualquier canción de Berri Txarrak, mismamente de su primer disco, el único heavy propiamente dicho, y un poco infantil pero es que tenían 16-17 años).

          También en el movimiento del País Vasco salieron dos grupos como S.A. y Koma, que fueron los Motorhead patrios, gustaban a los heavys y a los punkies por igual.

          • A mí el primero de Berri txarrak me parece un gran disco. LAs canciones son muy buenas pero lo que no me gusta nada de nada es su sonido. Creo que Su ta gar y Soziedad alkoholika son lo mejor que salió de aquella camada irrepetible de primeros de los noventa. Hoy en día creo que SA suenan mucho mejor y más potentes que Su ta gar, aunque estos me gustan más por cantar en euskera.

  41. Me tenéis intrigado ¿Quién es ese “demiurgo”?

  42. A mí, sinceramente, siempre me ha parecido una soberana gilipollez tener que seguir unos canones estéticos para ser considerado “auténtico”. Y no pasa solo en el heavy, pero como es de lo que se habla aquí, pues me centro en ello.

    No entiendo como mucha gente si no llevas chupa de cuero, pelo largo, camiseta negra de algún grupo chungo y cosas así se atreven a juzgarte como si no tuvieses ni puta idea de música. Conozco a un par de ejemplos de tios que solo han oído las 3 canciones más conocidas de Metallica o de Maiden y se creen los putos jevichungos. Que a ver, me parece bien que escuchen eso en vez de reggeaton, pero no me vengas con postureos y con hacerme ver que “como no visto jevy”, no tengo ni puta idea. Simplemente, conozco a tios que van con camisa y raya en el medio como peinado que tienen una cultura musical acojonante y no se limita a los 4 o 5 grupos más conocidos, sino que te sacan de la manga grupos desconocidos pero que son la puta hostia en verso. Pero como siempre, la mayoría gana, y por las putas batallitas que se tienen entre fanboys de unos grupos y otros, a los que no tenemos idolos, pero disfrutamos de la buena música, nos miran como bichos raros.

    Sobre lo de que el movimiento truemetalero sea cerrado, lo es, y mucho. A mí me gusta todo tipo de música, desde el death metal a la música ambiental (menos el reggeaton y el dance pastillero) y soy más feliz que un regaliz, sin necesidad de sentirme un miembro más de la manada.

    Respecto al heavy nacional, nunca me ha entusiasmado demasiado (en nacional soy más de punk), pero cosas buenas han tenido y tienen. Ahora mismo está empezando a surgir una escena, todavía un poco underground, de auténticos grupazos, que podríamos encuadrar en esa etiqueta tan difusa de “metal”, que es como para no quitarles ojo. Como leí por ahí: “Los grupos que ahora mismo escuchas, alguna vez fueron un grupo de barrio”. Pues eso, a apoyar la escena underground, que creo que nos va a dar muchas alegrías en el futuro :)

    Salud!

  43. Wise… sólo tienes que echar un ojo a quién se erigió en su día como uno de los mayores “promotores” del heavy y del rock; y te hablo de finales de los ’70. Incluso sus tentáculos llegan (ahora menos) a Suramérica… Hoy sigue siendo una “institución”, aunque le han salido ex alumnos que pretenden ser como él… En todo caso, señores que mantienen esa esencia rancia del “jevi” ochentero… y que siguen dando más peso a un grupo de bandas que a otras… Seguro que a poco que pienses te das cuenta perfectamente.

  44. Efectivamente yo creo que la cutrez del heavy español tiene mucho que ver con la cutrez del entorno. Los tres locutores (ahora dos) de siempre, con sus programas de siempre, promocionando a los grupos de siempre, según sus intereses de siempre; ahí no podía haber desarrollo (y busca por aquí al demiurgo). El resto de medios, cero. Escaso apoyo de discográficas ¿qué esperábamos?
    En ese sentido también hay que poner en relación el rollo heavy tradicional a que se refiere la entrevista. Cuando empezó a moverse el heavy (hablo de Madrid) los medios tradicionales ponían a los heavys como una mezcla de Landrú y el Lobo Feroz, por lo que era lógico que los más macarras se apuntasen al carro. Eran otros tiempos: desde luego la vida de barrio era, por decirlo de alguna forma, un tanto complicada (de mis amigos cuando tenía 17 años por poner un ejemplo, más de la mitad acabaron -literalmente y en todos los sentidos- de yonkis).
    Por otro lado y en cuanto al rollo político, el heavy clásico tendía a ser izquierdista por motivos lógicos, normalmente procedía de clase trabajadora y era lo que mamaba en casa; en el posfranquismo había conciencia de clase y bastante más politización, creo que en el buen sentido, que ahora.
    Yo, a mis casi cincuenta palos y desde la distancia veo los defectos del rollo heavy de toda la vida, pero desde un punto de vista sentimental pienso que “cualquiera tiempo pasado fue mejor” que es, creo, la impresion que pretende dar el artículo.

    • Comparto contigo. En lo del escaso apoyo mediático hay que tener en cuanta que cuando el heavy comienza a surgir, nada más inaugurarse la década de los 80, hacía nada que se estrenaba una democracia; pero la ultraderecha seguía dominando prácticamente todo. De hecho, incluso el PSOE tuvo miedo de que la juventud se les fuese de las manos y prefirieron apoyar a un movimento supuestamente más inofensivo: la movida. Las letras de banda como Mecano, Radio Futura o Alaska, por nombrar a tres nombres consolidados de las muchas bandas que se encuadrarían en ese movimiento, eran bastante más inocuas que lo que cantaban Barón Rojo, Obús, Leño o Ñu. Eso sí, la movida era igual de letal a nivel de vicio y drogas, o más, porque mucha gente que accedía a este movimiento tenía más poder adquisitivo y podia conseguir muchas más cosas que caballo. De esta forma, el creciente poder de izquierdas dejó de lado al rock duro en parte por no soliviantar más a una ultraderecha temerosa (y por lo tanto más peligrosa) de su estatus, pero también para mantener cierto control sobre la masa joven.

      Si comparamos por ejemplo con la NWOBHM, el apoyo inicial también era escaso. Todavía la industria se cebaba en el punk (a Maiden les propusieron hacer punk), y fue el boca a boca lo que provocó el auge de las bandas. Para cuando todo explotó, EMI tenía claro que tendría que fichar a una banda grande, y eligió a Maiden sobre Leppard. En España, cuando esto pudo suceder, ya el demiurgo se había hecho con un sello que era filial de una gran discográfica, y por lo tanto controló el movimiento heavy a su antojo… y claro está, quién estaba fuera de eso lo tenía mucho más difícil.

  45. ¿”Mariskal Romero?

  46. Yo no fui jebi sino mod pero me ha gustado el retrato hecho de los 80s. Recuerdo que cuando se nos salia el balon de los límites del “campo” de futbol habia que quitarle las jeringuillas que tenia clavadas.

  47. “¿Estás empatizando con el puto zar?”
    Yo vengo más del jazz-fusión, pero esto, y el artículo o entrevista todo, es impagable.

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  51. Aunque haya pasado cierto tiempo no puedo evitar dejar mi comentario después de haber leído esta entrevista, lo siento, me lo he pasado de puta madre. He sentido una nostalgia que a menudo padezco hacia los 80’s, una época que desearía haber vivido. Tengo 18 años y soy un seguidor acérrimo del metal desde los 11 años. Lo amo musicalmente, desde la NWOBHM hasta el black/thrash mas gamberro o el doom mas épico, soy bastante abierto musicalmente pero géneros como el metal sinfónico, el gothic o el metalcore (entre otros) siempre e detestado. Y cierto es que a parte de la pasión que poseo musicalmente, también e tenido en mi arraigado (casi inconscientemente) ese espíritu o actitud que tantos denomináis como de ”jebi ochentero” o ”true”. Yo y mis colegas, siempre hemos sido fans del metal, sin embargo también nos lo hemos tomado en cierto sentido como una actitud o estilo de vida callejero, ya desde crios nos la sudadaba esa corriente de nerds roleros con camiseta de mago de öz, que joder, parece que hoy en día si no te las das de friki pedante, eres políticamente incorrecto y tienes que volverte cani. Pues no, nosotros nada de juegos de rol, siempre por el barrio con el radiocassette reproduciendo las cintas de obus de nuestros viejos o las que compramos ahora (si, se siguen haciendo copias en cinta de grupos antaño, y contemporáneos) a todo volumen, bebiendo litronas en los parques, ahorrando para poder asistir a conciertos o comprar vinilos e incluso peleándonos contra pijos que se burlan de nuestras pintas. ¿Y que tiene eso de malo? Somos jóvenes, queremos divertirnos, no lo hacemos para ser los ”trves malotes del barrio”, si no por que nos gusta la juerga y sentimos la música así, pasamos de masia y esas movidas, a nosotros lo que nos mola el rock y nos sentimos identificados con el ¿y que pasa? ¿Que no podemos tener esa actitud por que es algo del pasado y hoy en día para disfrutar de la buena música hay que ser un snob y para ser guay un rapero? Pues yo no lo veo así. Si antes, en los 80 la condición de heavy era ser un macarra, parece que hoy en día el estereotipo es el de ser un moñas rolero, como bien dicen por ahí, que a mi gusto es peor que la otra, vaya puto aburrimiento de vida. No quiero decir que vayamos por ahí de chulos dando palizas, pero no nos dejamos humillar ni por pijos, ni por canis ni por skins, etc.. y si hay que hacer uso de puños se hace, no somos violentos pero tampoco pacifistas. Tampoco nos preocupamos por dar buena imagen al metal y ser niños buenos de mama, que coño, no te jode, vosotros a nuestra edad bien que os lo pasasteis, dejarnos ahora a nosotros. Para variar, cuando leo comentarios de heavys abuelos o gente que se las da de entendida diciendo que el metal ya no es lo que era, me entristezco, para mi eso es publicidad engañosa o falta de información, no todo esta en Internet amigos. Hoy por hoy lo que hay es más variedad, simplemente, pero el antiguo espíritu callejero del metal no a muerto en los jóvenes, por mucho que hoy quieran enterrarlo las hordas de frikis, otakus y demás personajes tan de moda (genéricamente) en la gente de mi edad. Fuera en la calle, sigue habiendo jóvenes metaleros como yo que quieren divertirse, emborracharse, poner la musica a todo volumen y hacer el loco, y a mi parecer, cada día más. Y si ahora por llevar cuero y tachuelas me van a decir cuatro pringaos que solo me preocupo por la pose, me la resbala, no veáis lo dura que me la pone quitarle las mangas a mis camisetas y ponerme pantalones ajustados con J’haybers, a el que no le guste ese estilo de vestir, bien por el, pero a muchos nos encanta. También decir que una nueva ola de metal tradicional se está gestando desde hace años ya, dentro de la escena underground, y muchos son los jóvenes que como yo, desean mas metal tradicional y actitud gamberra. Colectivos de fans traen a bandas legendarias que vuelven a reunirse, el año pasado en el metalcova (por poner un ejemplo) no había precisamente 4 gatos, tampoco miles, pero si bastante gente y no todos mayores, mucha gente de mi edad también. Ahora muchos estamos hasta los cojones de Internet (aunque sea nuestra condena), de la digitalización, de la insulsez aburrida que quieren imponer a esta generación y a las que se avecinan. ¿Solo pose? Pues mira, yo puedo disfrutar tanto escuchando Candlemass, Saint vitus o Crimson Glory que con Banzai, Obus o Panzer, puedo disfrutar tanto con algo rico y virtuoso que con algo macarra y simple, ya sea en mi cuarto con unos cascos, o en un parque con un radiocassette a toda ostia acompañado de porros y litros de birra. También os invito a que deis vida a cosas mas actuales; Atlantean Kodex, High spirits, Skullfist, y un sinfín de agrupaciones que están pasando desapercibidas por muchos, son para mí el futuro del metal, y no solo hablo de heavy metal, si no de thrash, speed, black, doom, etc… yo no pretendo darmelas de ”trve” ni tampoco voy por ahí llamando poser a la peña o diciendo como tienes que ser para ser ”superjebi” simplemente por que me aburre, pero que no nos vengan a estas alturas diciendo que los que somos así ensuciamos el metal o que los jovenes somos todos unos panolis.

  52. Y por añadir, si se puede, reflexionar: ¿es mejor pasarse la vida jugando en un PC sin apenas ver la luz del sol que ser un pandillero heroinómano? yo creo que ambas son formas de vida tristes, hay que buscar un equilibrio ¿no creéis?… no entiendo por que la gente pone tan bien a los ”nerd” a mi me dan casi tanta pena como los jonkys.

  53. Tengo 25 años y de adolescente he vivido de cerca la escena heavy de mi ciudad y la impresión que me tengo es totalmente contraria a lo que vivió el tío este.
    Los heavys para mi son la mejor tribu urbana de la que puedes rodearte, gente noble para nada mal rollista tienen humor friki, en general bastante cultos y salvo cerveza y porros no se drogan.
    Creo que el cambio experimentado ha sido pa mejor,un saludo

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  55. Pues por el “Canci” los había peores que los de la foto que te ha pasado Fernando….. juasjuasjuas

    Me ha gustado el artículo, que recuerdos de juventud…..

    Algunos conciertos que se comentan los he vivido, como el de Raven (que los descubrí en ese concierto) y de Kreator.

    El rockodromo era un sitio genial para hacer conciertos, y se hicieron muchos.

    Me ha chocado que no se hablase del mejor concierto que hubo en Madrid en el mejor momento del heavy-metal (año 1988), y no es otro que un Monster of Rock que se celebró en el Rockodromo.

    El plantel era Manzano (wtf!, era de relleno, el pobre fue decir “buenas tardes Madrid” y despejar como Arkonada una garrafa que le lanzaron de esas que se enuncian en el artículo), Helloween, Anthrax, Metallica e Iron Maiden.

    Conciertazo mítico, brutal……

  56. Creo que la entrevista está bastante sesgada hacia las vivencias personales del protagonista, que parece que se movió sobre todo entre la gente más macarra y delincuente del rollo, que la había pero no tanta. El heavy metal siempre ha tenido una connotación marginal bastante fuerte, aquí y en el extranjero, y es normal que en los años de mayor gloria del género eso atrajera a bastante gentuza, que luego se pasó a otras cosas más marginales que se pusieron de moda después, o pasó al sistema penitenciario o pasó a mejor vida. Pero la mayoría no éramos así. Sí que en general había mucha gente con conciencia de clase, contestataria aunque no muy creyentes en la política, y mucho menos preocupados por andar teorizando o politiqueando, y que las movidas con los maderos siempre eran una posibilidad cuando salías por ahí, pero eso era todo. El heavy medio no salía por ahí a cazar pijos o fachas, sino fundamentalmente a divertirse, escuchar música que le apasionaba y pasarlo bien con los colegas. Y si era tu noche de suerte a pillar cacho. En cuanto a la droga, se drogaba (y se droga) todo cristo, que también viví la movida bakala desde muy cerca, por no hablar de los padres de familia de hoy día.
    Muy de acuerdo sobre todo con los comentarios de devilinside y Perikorro, excepto en lo de Michael Kiske. Y aunque yo también pasé bastante del rollo grunge, Soundgarden me encantaban.
    En fin, que me ha gustado y me he reído, gracias.

  57. Ah, el Mariscal. No tengo inconveniente en reconocer que hizo bastantes cosas buenas pero también fue un tipo dañino que se quedó con la mejor parte del pastel y luego nos intentó convencer de que el pastel lo había cocinado él. El Pirata era un poco lo mismo pero en plan iletrado. Salvaría a Carlos Pina.
    Me ha hecho gracia eso de que haya gente que se haya criado en los 2000 sacando el radiocassette a la calle. ¡Juas, que tiempos!

    • Hace unos pocos años, pude conversar con “Sherpa” y le pregunté por qué había estado alejado del heavy tantos años. Me contestó que había acabado quemado, hasta los cojones del denominado “demiurgo”.

  58. La entrevista es buena aunque se notan demasiado las filias y las fobias del entrevistado, que por otra parte era un poco violento. Stryper tenían más actitud que cualquier grupo satánico

    El heavy metal, aunque contara entre la mayoría de sus seguidores con personas de los cinturones industriales y barrios obreros no era un estilo político como pudiera ser el RRV o el rock, urbano tipo Reincidentes. El movimiento metalero estaba y está encantado de atraer gente de todas las tendencias, en ese sentido no fue tan sectario.

    De hecho, las letras de Barón Rojo eran contra los políticos, el poder, etc pero no dirías que BR eran unos chicos del PCE.
    y habría que ver la actitud del entrevistado ante alguien que llevara una bandera de la I República Española.

    Yo soy jovencito para los años ochenta, pero recuerdo a mi tío cuando se iba todo emocionado para el Monster of Rock del 88 en la plaza de toros de Pamplona, con Maiden, Metallica, Anthrax, Helloween y Manzano, un concierto histórico

  59. Es curioso porqué para mi el Black de Metallica, el No prayer for the Diyng de Maiden, i el Turbo de Judas también fueron un antes y un después. Coincido plenamente. Son grandes decepciones, palos que te da la vida, que poco a poco te va advirtiendo que todo cambia y que nada es para siempre.

  60. Me hace gracia la mención a Bob Dylan en la entrevista porque Judas Priest se llaman así por una canción del mismo, y además tienen una versión de Joan Baez, por rizar el rizo y tal.

  61. Tengo un blog de heavy rock en español: http://www.conociendorock.blogspot.com

  62. Tronco, me ha encantado.
    No lo viví como tu, ya que me enganché a esta mierda justo con el Turbo de la Judas, y que hoy con el 2015 buen arrancado, daría medio cojón por el primero de la Sangre Azul en vinilo… Pero te digo que esto es alucinante, y a mis 42 castañas y 3 hijos, sigue siendo el motor de mi vida, el METAL.
    Como digo yo, lo mio es todo el espectro del rock, y desde Thin Lizzy hasta esos chavales que estén grabando su disco de sonidos crudos ahora mismo en algún lugar del planeta metal, todos han sido mi grupo prefe alguna vez.
    Muy buen artículo amigo, y ojala hubiese podido yo haber vivido esto un poquillo antes, aunque ahora ya calzase los 50.
    \m/

  63. Jopé, el artículo me ha evocado tanta nostalgia que incluso tengo la sensación de haber conocido a Oscar de Usera. Coincido con él en muchas cosas del momento, en casi todo, vamos (excepto que cuando Judas sacaron Turbo para mi fue una pasada. Era – y soy – un fan acérrimo de la banda y veía como se estaban adelantando a todo dios con ese lp. Al contrario que Oscar, que lo valoriza luego, yo lo deseché después: Envejece mal, es pura comercialidad al gusto USA. Mejor el “Ejcrimin”).
    Yo empecé en el Jevi cuando vi a Obús en la tele, debía de ser por el verano del 82. Un colega me pasó el “Let there be rock”, otro me grabó – es que nos pegábamos sesiones de “grabado de cintas” – el Deep Purple In Europe, me cayó el signe de “I love it Loud” de los Kiss… Jopé! Qué poderío ! Ahí fui kissmaníaco – una etapa por la que pasamos algunos, fascinados por su imagen, en el momento en que estás viviendo la transición entre las fantasías infantiles y adultas y las pintas “Marvel” son todo la satisfacción a las que tiene acceso tu incipiente pulsión sexual -. Un amiguete que era fan de Leño me llevó al Estudio Rock. Cuando vi allí los videos de los grupos, especialmente de los Judas, me quedé fascinado. Había también un bareto en Lavapiés – El Buscón ? – que programaba proyecciones de conciertos íntegros (bueno, una tele con un video); Van Halen, Maiden, Leppard… Todo rollo inencontrable aquí. Yo me ahorraba la pasta semanal de la merienda y cada x me compraba un lp de segunda mano en la tienda de discos Bangladesh, un “foro” de coleccionistas de todo pelaje que era una segunda casa para mi. Sigo teniendo mis lps de heavy, Judas y UFO a la cabeza del pelotón, con la etiqueta de Bangladesh, la legendaria tienda de Antonio.
    Nos molaban las pintas. Yo era bastante sobrio: pantalones negros pitillo, deportivas, camiseta negra, chapas y alguna muñequera y melenas que fueron creciendo a pesar de la oposición familiar. Recuerdo que en el concierto de Judas del Román Valero había una especie de “armería”, donde todos tenían que depositar sus muñequeras gigantes, sus espadas de Conan el Bárbaro y demás, porque a un concierto ibas con tus mejores galas, por osmosis con la banda y porque se ligaba mucho. Era época de porros, a veces compartías un tripi; drogas “duras” nunca, porque eran caras y porque desconfiábamos de los yonquis. Algún colega no regresó del rollo del caballo.
    Las letras de los temas eran sociales o evocaban nuestros anhelos: Vida heroica, tías buenas como en el Love Machine de los WASP, problemas con la poli, los canutos… Hoy estos chavales se visten por Amazon, sus grupos de ultra-necro-pedo-sado metal patipatuprimo sólo hablan de demonios siderales del infiernosequé, entre eructos ininteligibles, y encima no beben, no fuman y no se drogan. Qué mierda de jevi es eso ? Molaban los Motör: bajo, guitarra, batería y a meter caña, sin paripés, ni permanentes gilipollas. Yo tocaba la batería, pero nunca pasé del nivel “grupo de instituto”. La mayoría se quería pillar una Flying V, para parecerse al Michael Schenker, pero la pasta solía dar sólo para imitaciones baratas de buenas guitarras.
    El rollo californiano, Los Europe, Bon Jovi etc… metieron mucha mierda. Nos jodieron la imagen urbana del jevi europeo, se apropiaron el tinglao, lo exprimieron y a otra cosa. Metallica – al principio me costó – fueron una tabla de salvación, al menos no sonaban como Dokken o Stryper, estos últimos les gustaban hasta a las monjas, aunque en un festival de trash metal en Alemania u Holanda (de cabezas de cartel, sic !) les asaetaron a botellazos. Merecidos, diría.
    La basca, sin ser siempre de izquierdas, era por lo menos pasota, desconfiaba del PSOE, del rollo pureta, de lo facha y, como señala muy bien Oscar de Usera, no eran unos patrioteros de los cojones. Hoy lo son porque no tienen que torearse la puta mili, que nosotro padecimos eso – ni menciono el drama de largas melenas sacrificadas ante el altar de la patria para hacer el canelo durante un año en un cuartel, antes de ir a engrosar las filas del paro y a veces las de trullo – que si no, ya verían si eso del “orgullo español” se la seguía poniendo dura.
    Luego, cuando cerró el Estudio Rock, emigramos al Osiris, el local de Juan, que tenían la mala costumbre de poner rumba de 20h a 20:30h los findes… y no te dejaba salirte a la calle! Para mi era insoportable ese lolailo. El pincha era un buen tío que te ponía lo que le pidieras y, entre semana, te descubría cosas diferentes del puro jevi: Foghat, Neil Young, Grand Funk… Muy buen rollo.
    El barman del Osiris era una leyenda de ingenuidad. Le pedías un cubata, te lo ponía, te pedía el ticket de consumición y bastaba indignarse, tipo: “Pero si te lo acabo de daaaar ! Que ya lo has pillao!” y te ibas tan pancho con tu cubata gratis. Había tanta basca que el tipo no sabía si mentías o no. Una vez a la semana le podías hacer el truco del almendruco (teníamos poca pasta). Juan mismo te invitaba a veces, era un buen tipo. Luego si ligabas una pibita, te ibas al parque del Oeste a “consumar”. Si no, a jugar al futbolín o a los bajos: La Bevera, el de los hermanos motoristas, y otro bar jevi que abrieron al lado del Pipas, donde sonaba desde Trust hasta Foreigner. Por el Osiris a veces aparecían los Muro, los Panzer, el Lili, alguno de los Craneo…
    Lo que más molaba, sobre todo, era estar entre colegas, bebiendo LITROS (nada de ese invento de los periodistas de “la litrona”, eran LITROS… y de Mahou, ojo !), pillar 5 libras o un talego costo, hacerse un futbolín, ver de ligar alguna nena… Todo un poco como la canción de los Ñu “Tocaba correr”. Nos molaba la radio: El Mariano García, el Pirata, La Cadena del Water mientras duró – era el más destroyer – y los Gomaespuma con su Lirón Careto. Litros y porros alrededor del loro en un parque, escuchando programas jevis o rebobinando las cintas a mano, en plan sonajero, con un boli Bic, para ahorrar pilas.
    Curiosamente, casi nadie se reivindicaba como “Heavy”. Cuando le preguntaban a uno si lo era, solía contestar: ” No, a mi ejque me gusta el rocanrol”.
    Fue una época efímera que parecía que no iba a acabar nunca, como la adolescencia y luego, de repente, “nada fue ya lo mismo”. A mi se me torció en el 87, como a Oscar de Usera, todo era moña, imitación plasticosa con lacas y permanentes: Nada te diferenciaba un jevi de un “modenno”. Creo que fueron los Helloween y todo ese rollo del keeper of the seven keys y luego la baladita de Van Halen con Sammy Hagar lo que me hizo descolgarme del rollo. Incluso los Alcaudón, el infortunado “grupo estrella” de la peña de Aluche (luego grabaron un mini LP con Discos Bangladesh) se ponían a reivindicar al Gino Vanelli y esas cosas.
    Vi todos los conciertos que pude (excepto el sueño de casi todo jevi de la época, que era ir a Donington) eran misas rituales, te lo pasabas pipa. Una vez vino la Abuela Angeles al pabellón, creo que fue al de Saxon en Junio del 85 (el calor hizo de ese concierto uno de los de mayor cantidad de violencias y trifulcas que he visto en mi vida, pero es que la banda entraba ya muy mamada) y sentías que formabas parte de una comunidad, de un colegueo que hasta una ancianita nos encontraba simpáticos y buenos chavales a todos estos Pumukis, Chinos, Melenas, Nanos, Rulos… y una buena colección de Juanjos y de Gemas (nombres que estaban de moda) con pintas de miedo.
    El jevi era violencia, me lo preguntó una periodista una vez y le contesté que sí, que era violencia, que uno no iba con una camiseta de demonios, tumbas y demás para decir que no, que éramos Barrio Sésamo, ntj ! A la salida del Osiris venía la banda del Blacky, una panda rockers muy chunga, a currase con nosotros y había que defenderse (el destroyer era el Maneko, que curraba al Blacky a base de bien: a mi me salvó el culo – gracias, Maneko ! -). Como para ir de jipi, paz y amor !
    Bueno, al que le traigan recuerdos paralelos aquellos años, aquí han ido algunos de los míos, porsi… Seguro que coincidimos muchos de nosotros en aquellos sitios y situaciones, pero a Oscar de Usera seguro que tenemos todos la sensación de haberle conocido. Èl es nosotros. La basca. Los del rocanrol.

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