
En 1968 Arthur C. Clarke calculó que por cada persona que existe han existido otras treinta, «pues tal es la proporción numérica con que los muertos superan a los vivos».
Al menos lo era entonces, cuando publicó 2001: Una Odisea del espacio. Aquel año la población humana ascendía a tres mil quinientos millones de individuos frente a los cien mil millones que habían pasado por la Tierra en total, según C. Clarke, «desde el alba de los tiempos».
Casi cincuenta años más tarde los números han acumulado enteros y se han revisado al alza, pero siguen pareciéndose a los que concluyó el escritor inglés. En octubre de 2011, el Population Reference Bureau de Washington calculó que desde aquella alba de los tiempos —el año 50 000 antes de Cristo, cuando el Homo sapiens entró en la llamada modernidad conductual— hasta ese momento habían pasado por nuestro planeta 107 602 707 791 seres humanos.
Solo unos meses después, en algún momento entre finales de 2011 y principios de 2012, el censo planetario superó por primera vez la cifra de siete mil millones de individuos. Por monstruoso que resulte el número, siete mil millones son poco más del seis por ciento de todos los seres humanos que han existido jamás.
Y ahora, dígame. ¿De verdad piensa usted que es, en modo alguno, una persona especial?
El universo conspiranoico
Porque con frecuencia se le dirá que sí. Que entre tantísimas personas como existen, usted, de alguna manera, es diferente de todas. Tiene algo, un qué sé yo. Un it esquivo, un factor equis. Y usted lo intuye. Lo sabe con lo de atrás de la cabeza.
No es un talento ni una virtud. No le desplaza a usted de su posición en ese punto superpoblado donde confluyen las medias aritméticas. Es otra cosa. Un asterisco invisible que pende sobre su cabeza, como el protagonista de un videojuego. Y le distingue como a un Wally que encontrar inmerso en muchedumbres. Por eso, se le dirá, debe usted resultar encontrado. Por eso, se le dirá, usted va a ser encontrado. Porque habrá una cantidad inconcebible de personas pero usted tiene algo que ellas no: el poder de conjurar lo improbable. Tiene más papeletas, muchas más. Y concurre armado con ellas a las rifas del mundo, que así se inclinan todas a su favor.
Y por esa razón, se le dirá también, es un atropello que aún no le haya tocado nada. Y que ocupe usted la posición vitalicia que le ha sido asignada en el reparto de las cosas, que es la de un mindundi de mierda.
Este artículo de nuestro archivo está completo para lectores registrados. Registrarse es gratis y solo lleva un minuto.







Pingback: Usted no es Dios (un breviario sentencioso contra Paulo Coelho)
Enorme.
Brillante no, lo siguiente.
El anti coelhismo me aburre tanto como el anti murakamismo.
Lo divertido para usted es hacer comentarios de displicente esnobismo y nulo interés.
Entonces tú comentario es nulo también, pero sabemos que lo leíste y te despertó emocion. Jajajaja saludos.
El mundo conspiraba por tí, sí pero sólo hasta la crisis de lehman brothers y las subprime,
Me duelen las manos de aplaudir.
He leído el artículo y me parece interesante en algunos puntos, muy desafortunado en otros, sí me gustaría un comentario que me parece el colmo del infortunio y de la ignorancia sobre la naturaleza humana (va más abajo).
Por cierto, he leído cientos de libros, muchos de autoayuda aunque mas bien diría yo de psicología o desarrollo personal porque el término autoayuda parece cada día más devaluado. Sin embargo no he leído a Coelho (quizás algún día). El provecho de estas lecturas, al menos en mi caso, ha sido tan extraordinario que sinceramente dudo que millones de euros pudieran compararse a tal acervo de conocimientos adquiridos. Lo dudo mucho.
«El rico no lee autoayuda, no la necesita; el rico no es infeliz, porque cuando tiene un problema compra su solución. El pobre no puede y por eso es infeliz, así que lee autoayuda buscando eso precisamente, ayuda. »
No he leído barbaridad más grande en muchos años. Sinceramente lo digo. Un rico es una persona que tiene mucho dinero. Punto. Es la única conclusión que se puede extraer de dicha afirmación. No sabemos nada más de esa persona: si es feliz, infeliz, un tipo con un gran apego a la vida, un benefactor, un misántropo o un psicópata. Algunos de ellos son felices, otros no lo son y algunos acaban autodestruyéndose a sí mismos, en parte debido a su riqueza material y falta de riqueza espiritual.
Pensar que por eso no necesita ni ayuda ajena, ni psicología o conocimiento personal o que puede comprar todas las soluciones a sus problemas me parece una soberana idiotez. Yo no soy rico ni falta que me hace para tener una vida absolutamente gratificante. Desde luego no soy el único. El problema no es ser pobre, es ser tan pobre que no puedas mantener cubrir tus necesidades básicas (eso sí es un problema), pero a partir de ahí, el dinero no es un factor en absoluto fundamental para alcanzar una existencia plena, hay factores más determinantes. Me temo que la ignorancia sobre la naturaleza humana sí lo es… y perseguir el dinero como único fin creyendo que este te va a otorgar una gran felicidad también. Así va el mundo.
Pero no te tomes tan en serio el artículo Blade Runner. Las líneas que hablan sobre que los ricos son felices y no tienen problemas son ironía pura, y es lo que más me gusta de este artículo, que introduce esas «verdades» que todos sabemos son pamplinas, sólo para dar énfasis a su posición.
Porque este artículo es de opinión, más allá de que se esté o no de acuerdo con lo que propone. Y si en medio del mismo se colocan este tipo de afirmaciones, cuya intención, asumo yo, es hacer sonreír al lector con esas sentencias fuera de foco, y tan traídas de los cabellos como las que el propio Coehlo hace en sus libros, es para hacernos ver que cualquiera puede escribir algo como una verdad absoluta y de inmediato tener seguidores (o detractores).
Al mundo lo mueve el dinero, el capital, no vengas tu con shows donde sin dinero se puede ser feliz, porque en este tiempo eso es la excepción y no la regla. Saludos.
Atacar a Coelho es darle demasiada importancia.
Yo no entiendo que sea ironía esa parte, salvo porque el artículo en general está escrito en clave de humor e irónica, así que no hace mal Blade Runner en aclarar su opinión al respecto, que yo comparto.
Hace pocos años en EEUU se hico un estudio estadístico donde se le preguntaba a muchísima gente por su felicidad. Su opinión subjetiva y luego unos items para medirla que pueden representarla. AHí se descubrio que había personas que eran ricas y consideraban su vida tan llena de problemas, infelicidad y preocupaciones como los que no. Y que las personas que habían enriquecido súbitamente también opinaban lo mismo a los dos años: tenían otros problemas, pero no se atrevían a decir que eran más felices. Si que el dinero les gustaba, obviamente.
El único caso que parece quedar marcado es el de aquel que está en extrema necesidad mucho tiempo y de pronto le toca la lotería o algo así. Esas personas dan tal valor a tener la vida resuelta económicamente que si valoran que son felices.
Mi experiencia, como psicoterapeuta, es que el dinero no da la felicidad, por tópico y Coeliano que suene. Da comodidad y una vida más fácil materialmente (y esto no me parece poco ni despreciable, todos lo queremos), pero la vida tiene otros problemas.
El artículo es buenísimo, divertidísimo, y muy pedagógico además. Felicito al autor, me lo he pasado muy bien, UN saludo.
Haters are gonna hate, hate, hate…
Un mediocre artículo sobre un pésimo escritor.
Un gran artículo sobre un zorro escritor.
El «mesianismo» absurdo de unos puede ser igual de cargante que el «ateísmo» radical de otros. Sobretodo, cuando resumimos que todo es un problema de gastar, gastar, gastar. Compara. Comprar. Comprar. Ese karma maléfico. Y luego se nos informa que ese escrito (y la revista) puede ser comprada. Eh, no compre la X, compre Y. PERO COMPRE, no me sea CABRÓN. Risas mil.
Por otro lado. Los humanos somos raros de cojones y de cuando en cuando nos encanta creer que somos especiales. Aunque solo sea cuando el sol de una mañana de primavera toca nuestro rostro. O cuando alguien cruza una sonrisa con la nuestra. Y ya, si tenemos mucha suerte, cuando dormimos abrazados a alguien, nos encanta creer que somos importantes. Importamos a alguien. ESO es todo. No hay centro del Universo, porqué nosotros somos el centro del Universo. Todos y cada uno. Literalmente. Sin metáforas ni hostias. Y ahí, es cuando la ciencia nos explica BERDADES como puños.
p.d: Me pregunto, ya así ha modo de conclusión, si por un casual existen anti-coelho que luego abracen las BERDADES inquebrantables de los Sostres/Espada de la BIDA. Que putas RISAS, ¿eh? Que no sea, que en definitiva todos queremos abrazar cosas y ser abrazados. Coelho, como racionamiento humano, puede ser tan risible como la física cuántica. Todo parte de «pajas mentales» humanas, que a saber si realmente tienen sentido «cósmico» o no. Y preferimos creer en unas y no en otras (claro que la física cuántica, seguramente, sea el ejemplo científico mas claro de que todas las teorías que se pueden aplicar a la realidad cumplen el principio teórico. Vamos, que parece el camino BERDADERO).
Me ha gustado hasta: es usted la hostia
¡Pues qué fina! ¿O lo dices porque hostia va sin hache?
Cuando va sin hache significa ´ostra´.
Solo por aclarar:
ostia.
(Del lat. ostrĕa).
1. f. ostra.
Real Academia Española © Todos los derechos reservados
hostia.
(Del lat. hostĭa).
1. f. Hoja redonda y delgada de pan ácimo, que se consagra en la misa y con la que se comulga.
2. f. Cosa que se ofrece en sacrificio.
3. f. vulg. malson. Golpe, trastazo, bofetada.
Coelho es un maestro en el género del «fast thought» (un ejemplo patrio lo tenemos en Albert Espinosa, p.ej.): novelas facilonas de leer, rebosantes de frases filosóficas que le dejan al lector la sensación de «tener» pensamientos muy profundos sin necesidad de hacer el más mínimo esfuerzo de reflexión. Una buena novela «filosófica» es, en cambio, la que te hace pensar; no la que te da los pensamientos masticados, sino aquella en la que tienes que inferirlos tú mismo con tu cabecita. Eso no implica que esa novela tenga que ser aburrida: puede ser entretenidísima, aunque no todos los lectores sean capaces de sacar las conclusiones que les harían disfrutar todavía mucho más con su lectura (o dicho de otro modo, puede ser una novela que tenga «varios niveles de lectura»).
que post aburrido. Mejor seria leer a Coelho , mucho mas entretenido
He leído por ahí que a aquellos que critican los libros y el éxito de muchos escritores, solo les mueve la más insana envidia y además, está llamando idiotas a los millones de lectores que compran dichos libros. Por otro lado, parece que criticando aquello que tiene un relevante éxito, se consigue un espacio (aunque sea mínimo) en el espectro literario universal o en los blogs que circulan libremente por internet. No voy a defender a Paulo Coelho (no es uno de mis ídolos literarios), pero ¡cómo quisiera escribir lo que él escribe y vender lo que él vende!. O sea que, después de todo, también yo siento algo de envidia.
Hola Julio, para escribir tan bien como lo hago yo, solo tienes que apretar las cachas y desearlo con todas tus fuerzas. Si realmente lo quieres el universo conspirará para que lo consigas. Eres la hostia Julio, nunca lo olvides.
Julio: por supuesto que está llamando idiotas a los millones de lectores que compran sus libros. Por que eso es lo que son.
Y vaya, eso de que las críticas son por envidia, es un argumento bastante trillado. ¿Envidia? Yo se la tengo a escritores buenos y reconocidos. Pero ¿a Coelho? Por favor…
Y los que escriben «por que» cuando es «porque», ¿qué son, idiotas y medio?
Yo hice el camino de Santiago el año anterior a Paulo Coelho. Es decir con la misma e inexistente infraestructura que el.
Ahora bien, yo nunca escribi un libro, pero constato que hacerlo provoca en muchos una grafomania importante (ver la abundante bibliografia).
Mis vicios eran basicamente gastronomicos, por lo que no tuve nunca ni visiones, ni percepciones extrasensoriales,(y sospecho que el ayuno y/o consumo de otras sustancias, mas la soledad el ejercicio inadecuado las puede provocar ). Tampoco hice lo que el asegura haber hecho, 70 km./ dia, sin entrenamiento.
Alguna vez ese autor ha reconocido que uso el camino como terapia de choque para desintoxicarse, ahi, si me cuadra mas todo lo que cuenta. Si no no me lo explico.
P.D.Un saludo para nuestro compañero Miguel Angel, que en el camino si tenia visiones, exactamente de bocadillos de chorizo colgados de los arboles, el dia que salio sin desayunar y le dio una lipotimia.
Me entusiasma Blade pero ni de cerca lo diré tan claro. La riqueza no compra todo, aunque haya un mínimo bajo el cual muy poco se puede esperar de un vivir gratificante o feliz. Y menos aún si esta carencia, básica, es cotidiana. Pero de ahí a que la riqueza sea el paradigma d la felicidad hay un trecho, aunque, claro está, ayude más q su contrario. La condición humana es suficientemente miserable como para encontrar momentos de infelicidad por doquier. Y al que más tiene, más problemas (de muy diversa índole) le sobrevienen. Dolor y felicidad van de la mano y los rícos no están exentos. La reflexión y acción ética en un clima y red d relaciones sociales de amistad, pese a imperfecciones y egoísmos, procuran alegrías y mitigan el dolor. No hay felicidad plena pero tampoco todo Coelho es espurio,… o del que abominar por su éxito editorial y seguidores. Algo tendrá el agua cuando la bendicen…
Cantidad y calidad son cosas independientes. Las religiones, los curanderos y los homeópatas tienen muchos seguidores, no por ello es bueno lo que hacen. De acuerdo en que no hay que irse a extremos, siempre hay que hacer todo lo posible por darle la vuelta. Pero de ahí a pensar en mundos de la pirueta, unicornios,… actualmente se quiere exterminar una parte de la realidad, no existe nada malo en el mundo si miramos para otro lado.
Articulo redondo. No había leído un crítica literaria tan buena nunca. Pero claro, esto va mucho más allá de la crítica literaria, es una reflexión sobre nuestra necesidad de felicidad y de como esa necesidad es un negocio . Bueno, más que un negocio , tal vez un poco como el que tienen las religiones: el hacernos pensar que la salvación individual existe. Que no importa lo mal que todo vaya, no necesito trabajar con el que está a mi lado, sino simplemente salvarme yo comprando este analgesico . Eso es siempre mejor que trabajar en la revolución o el cambio.
Bravo!!! Ya era hora!!! La epidemia de autoayuda parece que avanza imparable. La autoayuda es RELIGIÓN. No tiene nada nuevo, solo que no hay que rezar porque como dicen en el artículo, ahora no hay que rezar a dios, cada uno es dios. Ten fe y el universo hará para ti lo que tu quieras. ¿Tienes hepatitis C y como no tienes dinero no te dan el medicamento? Piensa en curarte y te pondrás bueno, sobre todo, no te quejes. ¿Estás en paro? Piensa que vas a encontrar trabajo y mañana te contratarán, sobre todo, no te quejes. Es culpa de tus malos pensamientos quedar excluido, no tiene relación con que la demanda de trabajo cada vez va ser menor con el desarrollo tecnológico, la concentración de poder y capital,…
Si lo deseamos lo suficiente todos vamos ser más listos que Einstein. Si no piensas que lo eres no mereces la pena, no te quejes, eres basura. Y todo el mundo debe decirte lo listo que eres siempre, todo lo haces bien y nunca te equivocas, eres todopoderoso. Cuando seas un capullo y la cagues nadie te lo puede decir, no es que quiera que mejores, es que te odia. Herejes y mártires.
Pretenden convencerte de que eres perfecto y de que tienes poderes mágicos. Si vas en el Titanic puedes hacer que flote con el pensamiento, puedes hacer que vayan millones a comprarte lo que haces en tu empresa para que te hagas rico,…
No ocurre nunca nada malo, no dependes de nadie más, no dependes de nada.
Eres todopoderoso.
Pero vamos a ver, qué es toda esta gente que dice que no lee a Coelho, pero sin embargo lo defiende. Defendamos mejor a los apóstoles, que la Biblia se lleva el récord de ventas de todos los tiempos. Porque oye, si tanto se vende es que algo tendrá, no?
Mucha verdad en un solo párrafo: 《Convenciéndolo de que está alienado es como ellos lo alienarán. Y con tanto éxito que morirá de una enfermedad curable, como muchos otros miles durante el mismo minuto sobre la Tierra, pero convencido de que sus deseos se harán realidad solo queriéndolos con fuerza》.
Se le escapó una cosa en este artículo y es que El Alquimista no lo escribió Coelho, el alquimista lo escribió Jorge Luis Borges. Coelho lo único que hizo fue estirarlo unas cuantas páginas.
Creo que es una parábola de las Mil y Una Noches que Borges recoge. Una historia ya conocida. Cuando leí «El Alquimista» me sorprendió el plagio descarado. Total, como plagiar la biblia o la Cenicienta.
El cuento del tesoro soñado
Borges:
El tema de los sueños, por lo demás, es un tema preferido de Las Mil y Una Noches, y hay una historia de los dos que soñaron, y esa historia empieza en Alejandría. Un hombre sueña con una voz y la voz le dice que vaya a Persia y que encontrará un tesoro. Entonces el hombre se dispone al viaje, es un largo viaje, hay naturalmente bandoleros, naufragios, está a punto de morir de hambre en los desiertos que separan a Alejandría de Persia, pero al fin llega a una ciudad persa. Se tiende a dormir en el patio de una mezquita, entran ladrones, los arrestan a todos y los llevan ante el Calí, ante el juez, y le preguntan por qué está allí. El dice: «Yo soy nativo de Alejandría, la ciudad de Alejandro; he venido aquí porque una voz me dijo que si yo venía a Persia encontraría un tesoro». Entonces el Calí se ríe hasta que le duelen las muelas ‑según el texto‑ y le dice: «Hombre crédulo, yo también he soñado que si yo iba a Alejandría yo encontraría un tesoro allí, que lo encontraría en una casa en la que hay una higuera y un aljibe, pero yo no he creído en esas cosas». Entonces le hace dar cien azotes. El otro vuelve a Alejandría, ha reconocido en la casa que le describió el Calí a su propia casa, ahí está la higuera, ahí está el aljibe. Cava y encuentra el tesoro. Pero ha sido necesario que los dos sueñen para que el hombre tenga el tesoro, ha sido necesario que él emprenda el viaje para merecer el tesoro ya que la voz pudo haberle dicho hay un tesoro escondido en tu propia casa, pero hay esa prueba, también.
Las mil y una noches. Jorge Luis Borges
– – – – – – – – –
Tradiciones judías:
EL TESORO DEBAJO DE LA ESTUFA
Hay cuatro sueños que se convierten en realidad: un sueño en la madrugada, un sueño que ha sido anunciado y presagiado, un sueño que se repite, y un sueño que está soñando otro acerca de esa persona. (Talmud Berajot 55).
Cierta vez, el pobre y menesteroso Rabí Eizik Ben Jekl de Cracovia soñó que debía ir a Praga y excavar debajo del puente que conduce hacia el palacio real, pues allí encontraría un gran tesoro escondido para él.
Se fue a pie a la capital de Bohemia. Cuando llegó al puente, vio allí a un policía caminando de ida y vuelta. Tuvo miedo de empezar a excavar en presencia de éste.
Como el policía tenía su servicio de patrulla en el mismo lugar día tras día, comenzó a sospechar del Rabí y le preguntó por la razón de su comportamiento. El Rabí le contó su sueño.
El policía le contestó con ancha sonrisa: – «¿Quieres decir que tú has recorrido un camino tan largo por un sueño? Parece que ese es el destino de aquella gente que cree en ellos. Si yo creyera, también ya hace tiempo tendría que haberme ido bien ligerito, pues a mí se me aconsejó en un sueño ir a la ciudad de Cracovia, entrar en la casa de un judío de nombre Eizik Ben Jekl, excavar debajo de su estufa, y sacar de allí un tesoro bien importante. ¡Eizik Ben Jekl!
¿Es ésta una información exacta? La mitad de los judíos de esa ciudad se llama Eizik y la otra mitad se llama Jekl. Eso significaría que tendría que excavar debajo de cada casa de la ciudad».
Así habló el policía y no dejó de reír. Cuando Eizik Ben Jekl escuchó sus palabras, se despidió de él y regresó a su casa. Apenas llegó, excavó una fosa bien profunda debajo de su estufa y descubrió allí un tesoro de mucho valor, con el que construyó una sinagoga, que siguió existiendo durante muchos años, con el nombre de «La sinagoga de Rabí Eizik Ben Jekl».
¿Cuál es la moraleja de esta historia? No busques tu buena suerte en las lejanías. La encontrarás en tu propia ciudad, en tu propia casa.
– – – – – – – – –
Cuentos populares españoles:
Con el número 1645 sw au monumental Classification de los cuentos universales, catalogaron Antti Aarme y Stith Thopson un tipo cuentístico que titularon El tesoro en casa y suyo argumento resumieron así:
«Un hombre sueña que si va a una ciudad distante encontrará un tesoro escondido en cierto puente. Al no encontrar ningún tesoro, cuenta su sueño a otro hombre que dice que también ha soñado con un tesoro que está en un lugar cuya descripción resulta coincidir con la casa del primero. Cuando este regresa a su casa, encuentra el tesoro.»
Según el catálogo de los dos grandes investigadores del cuento universal, se han documentado versiones de este tipo fabulístico en Lituania, Suecia, Islandia, Escocia, Irlanda, Gales, Inglaterra, Francia, Holanda, Alemania, Checoslovaquia, Hungría, Grecia, Turquía y Japón, además de en la tradición árabe, y también en España (se referían a una única versión asturiana publicada en 1925 por Aurelio de Llano). A todas estas se puede añadir una versión danesa.
El único dato consignado por Aarne y Thompson sobre la existencia del cuento en tierras españolas, concretamente en la tradicion asturiana que exploró Llano, fue ampliado por Maxime Chevalier cuando señaló que en los siglos XVI y XVII, preciosas versiones de esta fábula habían sido incluídas por Luis de Pinedo en su originalísimo manuscrito fechado hacia 1650 y titulado Liber facietarum, y por Ambrosio de Salazar en su Thesoro de diversa licion publicado en París en 1636. Conozcamos en primer lugar la versión de Pinedo:
«Y de otro que sono q[ue] allaua un thesoro en seuilla ala puerta dela azeite. fue y cabo visto por su vezino le dixo, no busques que yo he soñado en merida en una huerta enla pared allaua vna cabra de piedra y debaxo della thesoro. oydo esto el que primero cabaua fue asu huerta y allo el thesoro debaxo la cabra.
La versión de Ambrosio de Salazar, casi un siglo posterior, está mucho más desarrollada que la de Pinedo. Lleva por título «Historia de la Cabra y Cabron».
Entre las versiones folclóricas modernas de este cuento documentadas en la tradición hispánica sólo pudo citar Chevalier la asturiana. Pero lo cierto es que se pueden añadir ahora tres nuevas versiones recogidas de la tradición oral moderna, que sin duda pueden contribuir a ampliar nuestro conocimiento sobre este viejo y casi universal – aunque extremadamente raro en España – tipo cuentístico. La primera versión fue recogida en el pueblo de Miajadas (Cáceres) y tiene por protagonista a un pastor del vecino pueblo de Robledillo de Trujillo. Otra versión se asocia a una escultura zoomorfa, de origen seguramente prerromano (el toro o verraco de Pasarón) que se conservó durante siglos en las cercanías del pueblo de Pasarón de la Vega (Cáceres) hasta su destrucción en el siglo XIX.
La última versión folclórica moderna procede del ámbito asturiano y fue publicada por Albino Suárez en 1983.
– – – – – – – – –
Totalmente de acuerdo con el autor, Coelho es basura para el cerebro, alienación, no tiene ningún interes, es una fórmula de ventas que juega con la infelicidad de las personas, con la falta de cultura, con la manipulación mediática, una formulaara hacer dinero a costa de la ingenuidad e incultura de la gente. Yo tambien me compre un libro de él hace muchos años y me dieron ganas de vomitar! Nunca màs!
¡CLARO QUE SOY DIOS!
Coelho es un alquimista porque transforma la caca en oro
Pues no… no me gusta Paulo Coelho… o… tampoco puedo asegurarlo porque apenas he leído libro y medio de los suyos… Pero… por lo mismo… tampoco puedo asegurar que sean malos… porque no los he leído…
Y… me pregunto yo… este «Rubén Díaz Caviedes»… que sí se considera capacitado parece ser para asegurar que alguien (se llame Paulo Coelho o Pepe Pérez) es una mierda y un timo… ¿él quién es? ¿Quién o qué es para sentirse con la entidad de afirmar de tal manera estas críticas? Si está asegurando que todos somos una mierda en este universo… entonces él tamibén, ¿o es que por algo es distinto?
¿Y él, será que sí se ha leído todo lo de Coelho… y muchas cosas mas, como para considerarse con los conocimientos suficientes como para criticarlo de esta manera y de forma tan rotunda?
Y yo ahora me pregunto…ese tal Coelho quien es?…es la primera vez que leo su nombre… :D
Este artículo, con todos los respetos, tiene estilo de fanzine; se va demasiado al otro extremo de lo que critica, frivolizando con el materialismo, el dinero. Está de moda criticar a Coelho, la nueva moda es incluso no leer nada en absoluto que no sean periódicos (Gente a la que pagan por decir cosas que usualmente no son ciertas); echo en falta alguna referencia a los místicos (San Juan de la Cruz: «Necesito poco y de lo poco necesito poco») El concepto de «dios como alguien con poder para acumular cosas materiales es muy chusco, y parece ser el que se trasmite en este artículo. Globalmente pinta un paisaje triste de la realidad en la que tal vez viva el autor del texto, pero no todos. Coelho, puede ser o no ser un gran escritor, no lo juzgaré yo, pero si ayuda a gente a sentir paz, ya es mucho. Recordar que la vida sólo hay que vivirla, eso es todo.
¿Para cuándo una crítica al universo musical de Bisbal? Jotdown, seguimos en ascenso…..
El artículo es muy divertido, pero son casi más hilarantes los nerviosos comentarios en defensa de Coelho. Especialmente divertido es el comentario de Blade Runner subrayando que sí, pobres incrédulos, los ricos también lloran. Algo totalmente comprensible, por supuesto: ¿cómo puede traer la felicidad tener 7,6 billones (españoles) de dólares en paraísos fiscales, el 80% de los cuales no han sido declarados a las autoridades? ¿O gobernar de facto Estados Unidos, como han sugerido los politólogos Gilens y Page? Oh, pobrecitos ricos…
QWERTY, muy señor mío, comparar al caballero Coelho con las mentes que desarrollaron la teoría cuántica es para propinarle a usted doscientos latigazos.
He dicho.
Entiendo que el articulo añade algunas dosis de humor al llevar hasta un cierto radicalismo algunas partes de su mensaje. Pero creo que le estamos dando demasiadas vueltas a la felicidad de los ricos y, al menos a mi, eso me da igual. Me interesa un poco más la plaga de autoayuda y coach que aún hoy perduran en nuestra sociedad. Los mediocres buscan siempre un espacio donde no parecerlo tanto, y en estos lares caben muchos. No se confundan, no afirmo que todos lo sean, pero tal y como esta el patio, cuando leo que un psicologo/a también se define como coach, no puedo evitar dudar de su buen criterio (imprescindible para este oficio). Confieso sentir cierta rabia cuando algunos (más bien muchos), me hablan de energias del universo y otras patrañas. Las pseudociencias en general (curanderos, religiosos, visionarios y demás), se venden de dos formas. Los que se creen que estan en lo cierto, son unos ignorantes, y lo que saben que no estan en lo cierto, aunque más listos, deberian ser considerados delincuentes, aunque podemos llamarles charlatanes.
Tengo a 3 personas en mi círculo que leen a Coelho y la característica común entre ellos es que follan poco.
Pues yo no follo desde 1992 y nunca he leído nada del Coello este…
El final del artículo no tiene precio:
«Y cuando le tiente pensar lo contrario abortaremos su razonar haciéndole pajas. A cambio, le pedimos solo una cosa: compre. Compre, compre, compre».
Artículo extraído de Jot Down #10, especial Filias, fobias y parafilias, DISPONIBLE EN NUESTRA STORE Y EN NUESTRA RED DE LIBRERÍAS. (Las mayúsculas son mías)
Cuánta sapiencia y cuánta ignorancia barruntan esas líneas.
Hay partes del artículo que me encantan, pero otras son auténticas gilipolleces. La crítica a Coelho me parece acertada en gran parte, pero hay una cosa que me preocupa: esa perspectiva «estadística» sobre la vida de una persona. En los humanos se dan cita la razón y la sinrazón. Somos capaces de contradecirnos y de aceptar daños y sufrimientos de forma consciente. Reducir a la persona a una mera escala racional es un error.
A mi no me gusta, estos Gurú Wannabe tienen cuentas corrientes muy saneadas!.
El cada vez mayor éxito de los libros de autoayuda es algo esperable en un mundo neoliberal como este. De hecho, no hay nada más cotidianamente neoliberal (por utilizar la expresión de Philip Mirowski) que la literatura de autoayuda. Se busca el éxito personal (porque como ya dijo hace mucho Marvin Harris, de eso se trata precisamente, de manipular el mundo en beneficio propio, lo de la espiritualidad es una chorrada que va de aliño). Y esa prosperidad se busca siempre individualmente (nunca colectivamente) a través de ridículos e inútiles procedimientos que siempre respetan la organización social existente (nunca intentan cambiarla). Puro opio neoliberal para adormecer a los pobres.
«Usted no es un dios, es Dios. Y cuando le tiente pensar lo contrario abortaremos su razonar haciéndole pajas. A cambio, le pedimos solo una cosa: compre. Compre, compre, compre.»
Artículo extraído de Jot Down #10, especial Filias, fobias y parafilias, ¡¡DISPONIBLE EN NUESTRA STORE Y EN NUESTRA RED DE LIBRERÍAS.!!
Una crítica muy entretenida. Me reído bastante con la forma tan sutil que tiene para destrozar a Coelho.
La verdadera autoayuda para mi estaría en leer a los mejores (Neruda, Dostoievsky, Cortázar, etc.), en ver a los mejores (Coppola, Kubrick, Wilder…). Y luego sentir ENVIDIA por ellos. Y querer imitarlos, y saber que no vas a ser mejor que ellos porque son GENIOS, pero que eso te impulse a ser mejor que lo que eres ahora. Eso para mi es autoayuda.
El alquimista es un plagio de un cuento de Las mil y una noches. Sólo tuvo que cambiar un par de nombres.
Pingback: Psicología positiva: y sonreirás sobre todas las cosas - Jot Down Cultural Magazine
Uf! En México tenemos un bodrio peor que Coelho: Carlos Cuauhtemoc Sánchez. Una verdadera mierda que pone al brasileño en un estante más arriba de los de autoayuda
Pingback: Ignorancia, sugestión, demencia, desesperación y maldad | El lento ahora
Pues yo me he echado unas buena risas
Pingback: Anónimo
Felicidades por tal reflexión, siempre había querido encontrar algo semejante que pusiera de una vez por siempre en su lugar al vendehumos moderno. Totalmente de acuerdo en todo, muchas risas y un gusto encontrar artículos que valoren la reflexión, la crítica y sobre todo bien argumentada.
Coelho es el brazo armado de Osho, por eso nació muerto, en la mejor tradición del papel del psicoanalista. Poco importa que hayan contemporizado, es una elegía, una araña de luz que escala la marea. Digo yo, que por tal, existe esa herencia proximal.
11 minutos es un plagio de Prety Woman… El segundo que me compré, por suerte me lo acepto como devolución la estanquera de la estación de autobuses. 10 minutos de lectura fueron suficientes para descubrir la ralea de Coelho. Simplemente se permite el lujo de dar lecciones de moralidad escondidas detrás de novelas. Francamente plano y aburrido. Para quien no ha profundizado en la complejidad del ser humano.
Ahora, lo que no entiendo, como pudo hacer letras tan maravillosas junto a Raul Seixas en los años dorados del rock brasileño…
No serían las drogas…Ayayay…
Pingback: Usted no es Dios (…contra Paulo Coelho) | Srdelapalisse
Yo tengo un cuñado que trabaja en Banesto y dice que lo de Coelho es verdad.
Pingback: “Y ahora, dígame. ¿De verdad piensa usted que es, en modo alguno, una persona especial?” por RUBÉN DÍAZ CAVIEDES* | El hombre aproximativo
Absolutamente espectacular. BRA-VO
Paulo Coelho tiene derecho a ser y hacer lo que le dé la gana, como todos nosotros. Otra cosa es si escribe bien o no. Considero vergonzoso y maniqueo confundir las dos cosas: el autor y la obra. Al fin y al cabo Cervantes fue ladrón, Wilde pederasta, Dostoievsky ludópata, y Poe un miserable borracho. ¿Y qué? Las obras de todos ellos son maravillosas y si hubiera Dios le daría gracias por haberlos creado, a ellos, los autores que a su vez crearon a Alonso Quijano, a Roskolnikov, a Lady Windermere, a Fortunato y al gato negro…, y a tantos otros. Condenar al autor no aprecia ni desprecia su obra. Hay que estar demasiado afectado por Sálvame para llegar a creérselo.
Homérico, me Quito el sombrero señor.
Pingback: Orgías, milenarismo y cojones diabólicos: sobre Beato de Liébana - Jot Down Cultural Magazine
1. Fallas principales del texto
a. Falta de cohesión argumentativa:
El texto salta entre diversos temas, desde estadísticas poblacionales hasta críticas a Paulo Coelho y la industria de la autoayuda, sin construir un hilo argumentativo claro. Aunque hay una intención crítica, no se desarrolla de manera lineal ni bien fundamentada.
b. Tono excesivamente sarcástico y personalista:
El uso reiterado del sarcasmo y la burla puede alienar a ciertos lectores, haciéndoles sentir que el autor desprecia a quienes tienen una opinión diferente o quienes consumen autoayuda. Esto socava la credibilidad y el impacto del mensaje.
c. Uso redundante y saturador de referencias:
El texto acumula datos, nombres, y referencias literarias e históricas (Samuel Johnson, Marco Aurelio, Robert Blatchford, etc.), pero no los enlaza de forma efectiva. En lugar de enriquecer, estas menciones a menudo desvían y sobrecargan la narración.
d. Crítica vaga y poco sustentada:
Aunque el texto critica a Paulo Coelho y al género de autoayuda, no profundiza en argumentos sólidos que respalden por qué son perjudiciales o carentes de valor. La crítica se basa más en la burla que en análisis serio o evidencia.
e. Falta de claridad en el propósito:
El texto oscila entre la crítica cultural, el ensayo sociológico y la sátira, sin adoptar una identidad clara. Esto dificulta que el lector comprenda el objetivo final: ¿es entretener, informar o persuadir?
2. Aspectos que podrían haberse mejorado
a. Construcción de una tesis central más clara:
El texto podría beneficiarse de una idea principal mejor definida, sobre la cual se articule todo el contenido. Por ejemplo: «La autoayuda contemporánea perpetúa ilusiones y evita abordar las verdaderas causas de la infelicidad.»
b. Organización estructural más sólida:
El texto carece de una estructura evidente. Una mejora podría ser dividirlo en secciones más claras: introducción, contexto histórico, análisis crítico de Coelho, impacto de la autoayuda, y conclusión.
c. Uso equilibrado del tono crítico:
El sarcasmo, aunque puede ser efectivo en dosis moderadas, está sobrerrepresentado y se convierte en un arma de doble filo. Adoptar un tono más reflexivo y menos abrasivo haría el texto más inclusivo.
d. Argumentos más sólidos y fundamentados:
El texto podría mejorar su impacto respaldando las críticas con datos más concretos, estudios académicos o ejemplos ilustrativos. Esto fortalecería la percepción de que se trata de una reflexión informada, no solo de un ataque personal.
e. Brevedad y concisión:
En varios puntos, el texto se vuelve repetitivo y extenso sin aportar contenido adicional significativo. Una versión más condensada podría ser más efectiva para transmitir el mensaje sin agotar al lector.
f. Inclusión de una contraparte balanceada:
El texto asume que el lector comparte su perspectiva negativa sobre la autoayuda y Paulo Coelho, lo que lo hace unilateral. Incluir una breve mención a los aspectos positivos de estos fenómenos ayudaría a contrastar y fortalecer la crítica.
3. Conclusión general
El texto tiene un estilo llamativo y una clara intención crítica, pero su ejecución carece de enfoque, lo que diluye su mensaje. Con una estructura más organizada, un tono menos excesivo y argumentos más sólidos, podría alcanzar un mayor impacto y ser más persuasivo para una audiencia más amplia.