Jot Down Cultural Magazine – Jessica Jones: póstrense ante la serie del año

Jessica Jones: póstrense ante la serie del año

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Imagen: Netflix / Marvel TV.

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Sin rodeos: Jessica Jones es la mejor serie del año. Mejor que Daredevil. Mejor que aquella basca infame que llamamos True Detective segunda temporada y que desmerece hasta el recuerdo. Probablemente supere a la segunda venida de Fargo, aún no tenemos dictamen. Por subrayar la fascinación, podría decirse que Jones se merienda al resto de series de superhéroes de cuantas campan por la televisión actual, dejando en pañales a Arrow, Agents of Shield, Agent Carter y por supuesto (¡corred, insensatos!) Heroes reborn, pero sencillamente no hace ninguna falta. Porque la serie de Netflix ha logrado que en un universo donde algunos individuos pueden controlar la mente ajena, volar —más bien «aterrizar»— o ser poseedores de cuerpos ignífugos los poderes den completamente igual. Una serie de gente con poderes donde los poderes importan un pepino no es ninguna paradoja: es noir puro, un hard boiled de los que redondean y glorifican el género.

Tenemos tan buen material entre manos que nos saltaremos el introito de situación, de quién es Jessica Jones y de dónde viene la producción de la venturosa dupla Marvel-Netflix. Tienen un insuperable diagrama por aquí si quieren profundizar en cómo encaja la heroína de cómic el meollo narrativo en pantalla, cuál es su relación con Daredevil, Luke Cage o Puño de Hierro y cuándo los veremos juntos en la Cocina del Infierno. Pero los trece capítulos que componen la primera temporada de Jones se prestan al atracón tanto si a usted Frank Miller o Michael Bendis solo les «quieren sonar» o si es de los que conserva nítido el recuerdo de que la detective fue también efímera vengadora. Sin más, ahí van trece razones como las trece maravillas episódicas de este manjar.

1. Krysten Ritter: Jo-der

Ella es principio, final, motor y causante de que la serie funcione como una máquina casi perfecta. Por momentos, asalta la sensación de que el carisma de Ritter podría remolcar la producción aunque cojease todo lo demás, que no lo hace. El personaje original del cómic tenía enteros para convertirse tanto en una maravilla catódica como en una parodia llena de clichés de una tipa bebedora y blasfemadora con el amargor conformativo de quien escarba profesionalmente en la basura de los infieles, secuestradores y timadores de Nueva York. El resultado es el primero, porque —y eso es algo que sabemos ahora— Ritter era le mot juste que necesitaba el poema. En sus envidiables formas la detective no escatima un ápice de cinismo ni de la causticidad del personaje, pero lo equilibra con la fragilidad que la hace humana. Una mujer con habilidades o poderes tirando a cutres (superfuerza un poco de andar por casa y supersaltos) a la que conocemos entregada a la liturgia del whisky de saldo, las desventuras del trabajo freelance y el mohín perpetuo porque todo lo que la rodea apesta. Un punto de partida efectivo sobre el que la serie va entretejiendo su historia con un ritmo acertadísimo. Nada de flashback eternos sobre su pasado, ni enigmas que dilatar durante capítulos: el grueso de su pretérita tragedia queda al descubierto bien pronto para iluminar por qué Jessica es como es y por qué no tiene ninguna intención de gustarle a nadie. Especialmente a sí misma.

Y lo mejor de todo: sin tenebrismos. No es que tengamos nada en contra del oscurantismo nolanista del panorama superheroico —mucho menos cuando hablamos de una adaptación de la línea más adulta y crepuscular de Marvel— pero Jessica Jones demuestra que se puede hacer introspección y abordar la negritud de lo peor del ser humano sin dejar de lado ni el humor ni algún destello esperanzado. Sin que la intensidad vaya dejando cadáveres a su paso, vaya.

Imagen: Netflix / Marvel TV.

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La Jones de Ritter no es solo la mujer que engrandecería cualquier pantalón vaquero, la antiheroína dura como un hacha de sílex o la fémina que reparte estopa entre improperios. Jones es la hostia. Un jo-der entrecortado que homenajea la viñeta de su nacimiento. Muy a su pesar una diva underground, pero sin divismos y con resaca, que no gasta aliento en las reivindicaciones de sus homólogas superheroicas (el «I can do things as a girl too!» de Supergirl) porque sus hostias son ya suficiente reivindicación para aniquilar cualquier tópico. Y eso que ella está construida sobre uno bien grande. El del héroe macarra de la tradición pop, solitario que arrastra un trauma devastador, con una acidez como mecanismo de defensa para cauterizar cualquier posibilidad de que alguien se acerque y la haga vulnerable.

Y puede que eso sea mucho más constitutivo del superheroísmo que los saltos de seis metros.

2. Un villano morado sin operetas

Si existía un actor cuya dignidad soportase incontables sesiones de bodypainting para encarnar al Purple Man, ese era el venerado David Tennant. Por fortuna la adaptación ha optado por humanizar al malo en todos los ámbitos del término y Killgrave goza de todas las habilidades comiqueras, salvo que el tornasolado se reduce al atuendo. La serie ha superado toda la fanfarria estética para dar con la esencia del personaje y trascenderla, yendo mucho más allá del villano de opereta o la némesis construida para retar y medir a la protagonista. Tennant, a medio camino entre el Doctor Mabuse y un nuncafollista de libro, acojona de verdad, porque su maldad es humana. No sus poderes —controlar y someter a quien le plazca como el «telépata» psicópata que es— pero sí sus objetivos y desquiciadas pulsiones. El terreno en el que pisa este villano es el terror psicológico, no de dominio del mundo entre carcajadas histéricas y manos agarrotadas alzándose al cielo. La serie se toma su tiempo exacto en construir su amenaza, tocando así las melodía exacta de la perturbación.

Una pista de qué es lo que hace a Killgrave tan especial y uno de los villanos más memorables hasta la fecha: que por primera vez necesita al héroe para triunfar. No le basta con aniquilarlo para poder consumar su maléfico plan. Ella es su maléfico plan. Esa interdependencia insana de villano y héroe articula un tête à tête entre Jessica y Killgrave casi insólito, electrizante e hipnótico. Si se preguntan quién queda por encima de quién, la respuesta son tablas. Empate de carisma, de cojones y de redonda maravilla. Ante nosotros tenemos una de esas raras ocasiones en las que el malo no le roba el show al bueno, ni viceversa. Lo que vemos —especialmente en sus duelos dialécticos, que si me permiten la blasfemia dejan los del Joker de Heath Ledger y el Bane de Tom Hardy con Batman a la altura de cháchara de ascensor— son dos titanes rivalizando en una lucha sin tregua por la excelencia interpretativa y argumental. ¿A quién quieres más a papá o a mamá? Los detesto y los quiero a los dos. Pues eso.

Imagen: Netflix / Marvel TV.

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3. Jessica Jones le gustará a tu madre

Bueno, probablemente no le gustará, pero podría. Depende de si eres capaz de esconderle que se trata de una adaptación de un cómic de superhéroes, evitando así que se retrotraiga a las historietas de señores con gayumbos exteriores o coloraciones cutáneas cuestionables que tanto disfrutaba tirándote a la basura en pos de tu improrrogable madurez. Porque eso que así escrito parece tan fácil (que es una serie de superhéroes donde los superpoderes importan lo justo) es algo cuya complejidad habitualmente pasamos por alto los afectos del género, porque total, ya estamos en el barco. Pero es que los muelles están plagados de gente —no solo madres— que ya sea por preconcepciones o por hastío se amilanan con todo lo que huela a superhéroes, maliciándose relatos de gente con capa o mapaches que salvan la Tierra. Jessica Jones nos brinda la ocasión de demostrarles que tanto en la pantalla como en la viñeta también se existen historias complejas y adultas, con personajes multidimensionales que no te «derriten las entrañas con ojos láser» pero sí con su humanidad y tramas sobre la violencia de género, por ejemplo. Y no me vengan con los peligros del mainstream, porque que se abra el nicho de mercado nos beneficia a todos. Así que, si para subir a su señora madre al buque tiene que obviar los poderes soft y le dice que Jessica Jones es un policial negro de realismo sucio con una protagonista como la copa de un pino, hágalo.

4. Secundarios de postín

Hablemos claro: con un duelo como el de Tennant y Ritter, Jessica Jones podría permitirse que el resto del elenco fuera regulero sin resentir demasiado el resultado. Pero es que la serie oposita a la excelencia y compone un arco secundario de los que hacen que una serie buena se convierta en una jodida exquisitez. Comenzando por ese delicioso Luke Cage, el partenaire de Jones y próximo objeto de adaptación de Netflix y de todos mis desvelos, a la Carrie-Anne Moss que finge no conocer de nada a Claire Underwood aunque nadie se lo crea; los secundarios son otro alarde gustosísimo. Aunque esta última tarde un poco más en perfilarse, todos tienen subtramas que los hacen imprescindibles para el discurrir de la historia y que claman por más que esta breve mención que los agrupa injustamente. Sobre ellos gravita parte del éxito y responsabilidad de nuestro pasmo, al conseguir que un personaje a priori tan insulso como Trish Walker, la mejor amiga de Jones, no se limite a ser la rubia ratonil y pusilánime que podría, sino incluso un atisbo de una hellcat ducha en krav maga. Una escudera a la altura. Además, nos recrea la que posiblemente sea la desintoxicación más rápida de la humanidad (la del vecino hipster de Jones) y la pareja de hermanos más repulsivos que ha visto el mundo desde los Morancos.

Imagen: Netflix / Marvel TV.

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5. Por fin no da risita el amor

¿Saben esa incomodidad que sufríamos cuando veíamos la televisión junto a nuestros padres y los protagonistas en pantalla se podían a darle al fornicio con denuedo? Sí, lo de los carraspeos insistentes y el ponerse a hablar por encima de los diálogos para poder pasar el trago y no morir sepultado en la vergüenza pudorosa. Pues una situación bastante pareja la habrá vivido todo aquel que se haya sentado con su santo o su santa a ver cualquier producción no estrictamente amorosa, en la que de repente sus protagonistas se ponen a susurrarse cositas en el momento previo o posterior al ayuntamiento. El bochorno es mayúsculo. Porque el amor, hablemos claro, da bastante repelete en pantalla. En general, pero cuando se trata de una producción de superhéroes, ni hablemos, con esa concepción casi artúrica del romance —rememoren a la Viuda negra y Hulk que parece que les obliga a decir sandeces y tener los bajos rematados en plástico, como un Ken. Por eso se agradece que en Jessica Jones erradiquen casi del todo esa tendencia a lo ñoño e impostado, y construyan una historia de amor que no haga parecer a sus protagonistas colegiales en celo, ni personajes que aterrizan desde el siglo XVI. Y aunque tiene alguno de esos momentos de arcadas infinitas (cuando ese maromazo broncíneo se ofende y ofusca y dice algo así como «oh dios mío, dejaste que estuviera dentro de ti») se gana el perdón al contener la mejor escena, y también la mejor frase que cualquier mujer quiera oír después de una intensa sesión de taladramiento. «Es un placer ver como una mujer disfruta comiendo», casi le susurra Cage a Jones mientras degluten carbohidratos a deshoras. Quien lo probó lo sabe.

6. Bien de sexo

Esta era otra de las pruebas de fuego que afrontaba la adaptación del cómic, el asunto sexual. Sabíamos cuán improbable era que se recrease aquella viñeta en la que una Jones adolescente se masturbaba pensando en la Antorcha Humana, pero temíamos que descafeinasen tanto al personaje que le arrancasen su apetito sexual, completamente fundamental. Y no ha sido así, celebrémoslo. La serie recrea escenas de sexo con ha de ser —sucio y tórrido— entre Cage y Jones (cuando tienes superfuerza además de calentura el cabecero no vivirá para contarlo) y también entre Walker y Simpson. Además, se alejan de la clásica órbita masculina, con cunnilingus y orgasmos de mujeres que no zampan techo. El sexo se trata de una manera exenta de morbo y muy franca, especialmente tratándose de Marvel; cuya carnalidad, en el fondo, nos recuerda lo tristemente asexuados que parece los superhéroes en la pantalla grande.

7. Bien de carnaza… o casi

Y esto es un punto a favor pero también una leve crítica, o asomo de ella. En la serie hay borrachera de esplendorosos torsos masculinos con toallas a la cintura, semidesnudos a cascoporro de los apolíneos personajes que solo pueden provocar calorcete y aplauso. Pero, por el otro lado, ellas se desmelenan en sus escenas de cama sin desprenderse de la camiseta, lo cual no deja de provocar una extraña sensación de desequilibrio y suspensión de la credibilidad. Y nos metemos aquí en un campo de minas, vayamos con cuidado. No se trata de querer abundar en aquello llamado sexposition del que se acusa a Juego de Tronos (gratuidad de las escenas de sexo) aullando por verle las tetas a Ritter, porque no es eso. Tampoco en ponerse puritano reclamando un «toque Lubitsch» que deje todo a la imaginación. Sencillamente, hablamos de equilibrio entre ambos sexos, y al igual que afirmamos que tanto en el cine como en la televisión el desnudo femenino es habitual y el masculino casi un tabú y por eso nos chirría, cuando ocurre al contrario no debería haber problema en subrayarlo. Quizás todo sea una cuestión contractual de las actrices y una negativa expresa, en cuyo caso es otro tema y otro análisis. Pero si hablamos de una decisión narrativa —mostrar la desnudez de un sexo y del otro no— queda todo un poco cojo.

Imagen: Netflix / Marvel TV.

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8. Explorar el horror, no explotarlo

Y si quedaba alguna duda de la nula gratuidad del sexo —y la violencia— de Jessica Jones, no hay mejor remedio que atender a cómo se abordan otros asuntos vertebrales de la trama, cuyo tratamiento es genuinamente adulto. Todo lo referente al abuso y dominación sexual de Killgrave sobre sus esclavas está trazado con una intención clara: explorar el horror, pero no explotarlo. Aquí la delicadeza prima y no nos faltan detalles ni imágenes más específicas para recrear el trauma de esas mujeres que han sido sometidas de la peor manera posible. La violencia y el sadismo sufrido ni siquiera se usan como pretexto para una venganza catártica de ellas, que el espectador podría juzgar hasta excitante. En Jessica Jones la sensibilidad es otra, y basta con que nos muestre la dimensión de la picadura para que imaginemos cuán cargado de veneno estaba el mosquito. Lo cual enlaza directamente con el siguiente punto.

9. La fealdad, de frente

La lista de asuntos que la serie aborda con valentía es desopilante: violación, aborto, violencia sexual, violencia doméstica, dominación masculina e incluso racismo. Las encara de frente y sin recovecos ni equívocos, como debe hacerse. Pero donde la serie se torna memorable es su representación de la violencia doméstica, configurando —como ya hizo el cómic— uno de los relatos más agudos a este respecto. Y a nadie debería sorprenderle que esto lo haga una producción donde la gente puede volar o controlar las mentes, porque si se quiere todo puede tener una lectura alegórica o metafórica que refuerza su mensaje. Jessica Jones resplandece cuando aborda a calzón quitado la relación entre víctima y abusador, y especialmente las razones emocionales de quien decide quedarse a pesar del terror. O precisamente por eso. El amor, el miedo a la soledad, el desbarajuste emocional y el control que ejerce quien subyuga hace de la historia de fondo algo escalofriante. Exactamente igual que el alcance de los poderes de Killgrave, temibles no por la violencia física, sino por el impacto irreversible en el interior; que inyecta la duda de si realmente deseabas lo que te obligaron a hacer. Vistos los resultados, que la serie haya orbitado en torno a la trama de Tennant en detrimento de los los avatares detectivescos de Jones solo puede calificarse de acierto.

Imagen: Netflix / Marvel TV.

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10. Redime los pecados de Daredevil

Es tan inevitable como comparar las uñas de la mano izquierda con las de la derecha: Daredevil y Jessica Jones forman parte del mismo cosmos y por tanto se prestan a comparaciones. Y es que si la producción del superhéroe ciego nos dejó un delicioso sabor de boca la temporada pasada, es de justicia reconocer que Jones ha llegado como lo haría un postre, a sublimar. Poniéndolas frente a frente la serie de la detective pierde en espectacularidad de la acción, y sus escenas de lucha no epatan como las coreografías perfectas que nos conquistaron en Daredevil. Pero en todo lo demás la balanza se inclina a favor de la heroína, porque viene a solventar algunos de los errores de la del héroe. Jones gana en ritmo, ahorrándonos mucha de la farfolla reflexiva y forzadamente sórdida en la que a veces caía Daredevil, al que parecía costar remontar los valles en los que él mismo se metía con estiradísimos flashbacks y atormentamientos. En Jessica Jones el decaímiento se reduce a no más de medio capítulo, lo que en Daredevil eran más de tres, y de cuatro. Además, aunque ambas compartan atmósfera opresiva y oscura de ese Nueva York postincidente (recuerden Los Vengadores), Jones no desatiende los elementos humorísticos e incluso ligeros que siempre se agradecen en una factoría que, por fortuna, no es D.C. Pero si ella vence en este duelo hipotético es por una razón bastante peregrina: Kristen Ritter cuadriplica en carisma al adorable Charlie Cox. Y ya está.

11. Guiños y pistas

Y sin tan importante es predicar a los gentiles, tanto más es tener satisfechos a los confesos. Jessica Jones es frondosa en referencias para los conocedores de Marvel, salpicando la serie de guiños, pequeñas pistas y dilemas para quien conozca un poco más su universo. No estorban al neófito —que probablemente ni las percibirá— pero plantean un jugueteo al espectador letrado, que afila el colmillo con deleite, preguntándose cuándo el agente Simpson se pintará las barras y estrellas en la cara; maliciando que Reva Cage y difunta de Luke no puede ser casual, y se ríe con la «o» cuando ve a Trish sostener ese traje plasticoso blanco y azul.

12. No es Jenny Sparks, pero…

Ella estaría orgullosa de Jessica Jones. Es posible que se postrara ante ella. Aunque antes le invitaría a un whisky.

13. Queremos más.

Imagen: Netflix / Marvel TV.

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58 comentarios

  1. Ni de coña.
    Está bien, pero sin ir más lejos Daredevil estaba muy por encima.
    Y de este mismo año, digo tres bastante mejores: The Last Kingdom, de la BBC, una serie histórica que mejora a la sobrevalorada Vikingos ampliamente; Mr. Robot, mucho más arriesgada e innovadora; y Jordskott, el Twin Peaks escandinavo.

    • Mr Robot me pareció muy adolescente, la idea original de la serie era buena, pero los baches argumentales y lo poco creible que se tornó la serie a los pocos capitulos.. Los personajes también muy estereotipados

      • Jessica Jones también se pasa de adolescente, es muy acartonada, para muestra un botón: cuando pierde a Kilgrave la primera vez ¿puedes creer que la amagan con unas descargas? ¿qué pasó con sus poderes?.
        Por supuesto que lo acartonado continúa por toda la serie lo que la torna muy predecible ¿acaso habrá algún ingenuo que no se imaginó que lo iba a perder otra vez?
        ¡Vaya perdedora!
        Lo que pasa es que apela al morbo de la gente mostrando lesbianas y sexo (aunque es de agradecer que no se pasa demasiado) pero es igual de ingenua que Flash

    • Daredevil y Jessica Jones apuntan a dos cosas muy diferentes. No por nada, Daredevil tenía escenas de acción espectaculares y las de Jessica Jones son muy mediocres. Yo no podría comparar una con la otra porque, justamente, hablamos de cosas distintas.

      Jessica, además, es un personaje hecho para que la ames o la odies. Yo, en más de una ocasión, quería que le metiesen un buen golpe por tonta. Debió matar a Kilgrave un millón de veces pero eso no la hace acartonada, la hace estupida. El personaje manifiesta ser así en más de una ocasión: Terca, testaruda, confiada e imbecil.

  2. “(…) y se ríe con la «o» cuando ve a Trish sostener ese traje plasticoso blanco y azul.”
    En realidad ESO creo que define a la perfección que es lo que quiere hacer Netflix con los personajes Marvel. Una suerte de “nolanización”, donde todo lo cómic, todos los colores, todos los trajes de spandex, todas las escenas frenéticas de 1 contra mil y todos los saltos por los tejados de Nueva York, queden fuera de plano.
    Todo serio.
    Y “Jessica Jones” tenía eso. Quería contar algo mas que ESO, pero era consciente que su relato estaba rodeado de todo ESO. Cuando hacía falta, Jessica se ponía e traje ridículo. El malo tenía la piel de color púrpura, porqué diantres ESE era un villano absurdo como otro cualquiera, etc…
    Miedo me da lo que Netflix quiera hacer con “Iron Fist”, básicamente porqué es un personaje con una mitología que va mas allá de “repartir hostias en un gueto de Nueva York”. Y quizás eso no sea serio. Y quizás a Netflix, eso le dé miedo.

    p.d: Algo que empieza a tocarme bastante los cojones es esa dinámica de “buena, la primera temporada no tenía demasiado de X, esperaté a la segunda y verás”. Ese especie de horizonte al que nunca se llega. “Ya verás cuando Cage, Jones, Daredevil y Iron Fist esten juntos, entoces verás la ACCIÓN” o “El episodio7 de Star Wars ta’bien pero para ver ALGO NUEVO esperaté al espisodio8”.

    p.d2: Lo del “hombre sin miedo” con un traje acolchado porqué tiene miedo a que le partan la cara, no lo pillé. Imagino que hacer que Daredevil no tuviera miedo de nada “no era SERIO”. Esa necesidad.

    • p.d: La segunda temporada de “Leftovers” me parece mucho mejor que “Jessica Jones”. Por poner un ejemplo de serie actual mejor. Diría que “The Affair” también está mejor y me temo que el “supergrupo” absurdo que prepara DC/Warner como spin-off de “The Flash” tiene mejor pinta. Como menos, parece menos acomplejada de ser lo que es. O venir de donde viene.

    • hombre, Daredevil tenía bastante acción. El problema de Jessica Jones es que había un solo villano (y lo demás son zombis mentales controlados por él). En Daredevil, antes de llegar a Kingpin, había un buen número de subjefes y matones diversos.

    • “En realidad ESO creo que define a la perfección que es lo que quiere hacer Netflix con los personajes Marvel.”

      No opino igual. Eso ya lo ha ido haciendo poquito a poco la propia Marvel en los cómics. Y si no mira como han cambiado y explorado el tono en muchos tebeos desde su origen hasta ahora.

      O mira como era el Luke Cage original y como es el actual. Pues no han hecho veces en los tebeos la coña con la tiara y la camisa amarilla.

  3. Tal vez con tres episodios aceptaría la buena nota. Después de 13 horas le doy un aprobado raso, y porque no me quiero enemistar con media humanidad. Una y otra vez lo mismo. Estirada es poco. El gran handicap de Netflix, que te adormece con el binge watching, y ya no sabes si estás viendo el capítulo 5 o el 9 porque da igual. Los capítulos arrancan solos y pasas las horas en un bucle.

    • Espero que el comentario de los tres episodios sea porque solo viste esos tres. De todas formas, si notas que no sabes en que episodio estas probablemente es que te quedaras dormido en alguno (lo cual entenderia viendo el resto del comentario). Te aconsejaria que le volverias a echar un ojo a la serie, y si aun asi sigues con la misma opinion no te dediques nunca a critico de cine o series por el bien de la humanidad.

      • Pues a mí también me parece que es una serie con momentos buenos, pero también con arritmias, repeticiones y hasta capítulos enteros francamente aburridos.

        Yo me tragué entera Daredevil y en ningún momento me pareció aburrida o repetitiva. Jessica Jones, sí.

  4. A la venta gafas de pasta. Interesados preguntar aquí. Imprescindible haber renunciado al criterio criticando Jessica Jones.

    • Si solo ves series de medio pelo, como Flash, Arrow y Agentes de Shield, es normal que Jessica Jones te parezca un serión. Si has visto un poco más de los estrenos de este año, The Last Kingdom o Mr Robot o Fargo, pues te parece una serie buena, con bastantes defectos y ya.

  5. Todo eso es cierto, pero la serie… pelín racista, ¿no?

    Sigue la tónica en un buen números de series en los últimos tiempos: iZombie, Dark Matter, Supergirl, ahora Jessica Jones… los personajes blancos masculinos son por sistema o payasos patéticos, o psicópatas. Y los personajes “positivos” se reservan para el resto del elenco.

    Eso sí, puestos a elegir, bien por Tennant. Mejor hacer de psicópata que de payaso pagafantas, como el personaje del hermano.

  6. Daredevil le da por todos lados a Jessica Jones. Se te ha subido un poco la serie a la cabeza, es buena pero muy lejos de las mejores. ¿Es porque la protagonista es una tía que parece que está en continua rehabilitación?

  7. Lo siento, pero Daredevil es mucho, pero mucho mejor. La narración es mucho más redonda, la progresión dramática se ajusta perfectamente a los 13 episodios. A Jessica Jones (que está bastante bien, eso no lo discuto) le sobran varios episodios, está muy estirada. ¿Cuántas veces van a discutir si matar o no a Killgrave? En Daredevil pasan muchas más cosas. En Jessica Jones, hay varios episodios que acaban en el mismo sitio que donde empezaron, sin avances notables en la historia, y las tramas secundarias se podían haber resuelto mejor.

  8. Narcos y Mr robot se la zampan sin pestañear.

  9. No soy fan del mundo del cómic, así que estando libre del entusiasmo extra que genera la militancia en el universo de las viñetas y tras 3 episodios debo decir que me ha dejado frío. Y si es la serie del año, debe de estar siendo un mal año o la autora no ha visto la 2ª de Fargo, la 3ª de Bron/Broen, la 2ª de The Knick o incluso la 2ª de la irregular The Leftovers. Por cierto, la misma autora ensalzó no hace mucho la última de Mad Max, que me pareció aburrida hasta decir basta, pura pirotecnia. En lo que sí coincido es en el calco que de Claire Underwood hace Carrie Anne-Moss.

  10. Hasta que Fargo no concluya cualquier afirmación sobre cual es la serie del año es pura zanata.

    • No Malvo, no party…

      • Fargo, a falta de 2 capitulos la segunda temporada me está pareciendo bastante superior a la primera, que ya de por si era bastante buena.

        Por lo que veo no soy sólo yo, Metacritic 95% por 85% de la primera. RottenTomatoes 100% por 98%. Desde luego no es una verdad absoluta pero decir no Marlo no party, no viene a cuento imo.

  11. No te pases, mejor que Game of Thrones (ya ok, esta temporada fue floja entonces no es pedir mucho) y Better Call Saul? Entiendo que le revienten cohetes si lo comparas con Arrow, Flash, SHIELD y True Detective 2, pero vamos, la mejor del año? Que hay de Rectify, Better Call Saul, Mr Robot y otras? No te pases de fan

    • TODAS esas series que nombraste tuvieron temporadas malisimas (no malas, malisimas). Ojo, no defiendo a Jones a muerte, solo está por encima de estas. Lo mejor del año fue Halt and catch fire, pero no tiene tanta llegada

      • Exageras un poco: “TODAS esas series…” Mr Robot sólo tiene una temporada y con esa tuvo. Espero que tu análisis sea mejor que esta opinión

      • ¿Cuál fue la temporada malísma de Rectify? Por como hablas, ni la has visto.

  12. Jessica Jones es como Joey Ramone.

  13. ¿Titulares sensacionalistas que buscan el “click” fácil? Bueno, quien esté libre de culpa…

    Lo mejor de todo es que el matrimonio Marvel-Netflix se consolida y cualquier día nos confirman un quinto personaje (¿he oído “Caballero Luna”?).

  14. Yo estoy de acuerdo en todo. Pero me falla en una cosa este artículo y creo que se viene apuntando en los comentarios también ¿porqué compararla con Daredevil? Que compartan universo no significa que compartan tono o estilo. Ni siendo series de superheroes callejeros. Daredevil se debe, entre otros, a los tebeos de Frank Miller. Jessica Jones tiene una base en cómics no tan popular y revolucionaria como lo de Miller y que los creadores de la serie pueden desarrollar un poco más a su aire manteniendo las claves fundacionales. Pero es otra cosa, aunque compartan temas y universo. Precisamente la Marvel destaca por tener series de superhéroes y líneas de tebeos de estilos muy distintos.

    Jessica Jones es una serie cojonuda, pero recalcar constantemente que es mejor que Daredevil es un poco como a quien le llega un juguete nuevo y aparca el otro como si fuera un juguete roto. Joder, Daredevil es cojonuda también, señalar sus diferencias como si fueran defectos no me parece justo. Sencillamente es otra cosa. Es más, quizás sin Daredevil no se hubiera podido hacer Jessica Jones. El análisis que haces es estupendo, pero el “es que mola más que” lo desvirtúa un poco, en mi opinión.

    En todo lo demás estoy de acuerdísimo. Y con lo de la Sparks se me ha caído un lagrimón. Asín te lo digo.

  15. La verdad que la serie empieza a levantar hasta el capitulo 7, ahi es cuando empieza lo bueno, vemos mas sangre, mas emocion, una historia mas profunda, mas todo. El reparto hizo un excelente trabajo cada personaje es bastante complejo y conforme pasan los capitulos van evolucionando e incluso revelando sus verdaderas intenciones. La comparacion con Daredevil es innecesaria, es mas un hermanito malevolo de la serie. Si bien el punto fuerte de Daredevil son las peleas a golpe limpio, llena de accion y acrobacias, en Jessica Jones se resuelven muy facil gracias a su superfuerza, su punto fuerte es lo descarado e impactante de sus escenas violentas donde la gente se quita la vida o sus extremidades por ordenes de Kilgrave.

    • Tennant.

      He amado muchísimo esta serie, aunque sin saber si era por los actores o por la trama. Kristen y Tennant son espectaculares, y precisamente opino lo mismo que tú, que la serie se pone interesante cuando descubres mucho más a Killgrave, a partir del capítulo 7 u 8.

  16. Yo esto de que para alabar una serie dediques un párrafo a vilipendiar otras, no lo entiendo.

  17. Con todo el respeto pero…narcos, Fargo II o MR robot son mejores series que Jessica. De hecho, lo de Narcos y Fargo es un escándalo.

  18. Imaginemos por un momento un universo paralelo en el que los protagonistas de esta serie y de Daredevil fuesen, respectivamente, Jesse Jones y Matilda Murdock. ¿Seguiría el autor afirmando que la primera es mejor que la segunda?

    Quiero pensar que sí, pero he notado una cierta corriente que pretende aupar hasta el Olimpo de las series a esta Jessica Jones por el mero hecho de cuál es el sexo de su protagonista.

    • Narcos es una buena serie, practicamente arruinada practicamente en su totalidad metiendo con calzador a Pablinho “o qué” Escobar. BAD CASTING.

  19. Jessica Jones es un quiero y no puedo de serie. La actuación de Ritter brilla a gran nivel y Tennant se sale (como siempre) convirtiendose en un coprotagonista perfecto.
    Sin embargo el ritmo de la serie y el guión con altibajos hacen que veas el siguiente episodio esperando que al fin remonte. Y esta remontada no llega nunca.
    El final se vuelve incluso demasiado previsible. Vamos, que no es una mierda de serie pero de maravilla nada de nada.

    Daredevil es una serie redonda. En esa si disfrute cada capítulo, me sorprendí con una cosilla que pasa en los capítulos finales y acabé pidendo una segunda temporada.

  20. En mi opinión está bien, pero tampoco es la mejor serie de la temporada, me gustó más Narcos también de Netflix y actualmente The Last Kingdom, coincido en que es mejor que vikingos.

  21. Pues la de “Mar de plástico” también está guay. Y es española.

  22. La serie del año? Mira que me agradan este tipo de series y que he tratado de verla con benevolencia, pero Jessica Jones es un auténtico pestiño. Giros de guión absurdos y facilones, situaciones inverosímiles, reiteraciones, pérdidas de ritmo.
    Ayuso, no escribes mal, pero como crítico de cine/series no acabo de verte.

  23. Totalmente, es de las mejores series que he visto este año, ningún capítulo se me hizo pesado.

  24. Es muy buena, estamos de acuerdo… pero tampoco es para tanto.

  25. La acabo de ver y me sorprendió bastante, pero la verdad prefiero (y por mucho) a Daredevil, no tengo nada en contra ni es personal pero Jessica Jones simplemente no me cautivó. Gracias de todas formas =)

  26. Mejor que Fargo II? Lo dudo mucho pero habrá que echarle un ojo aunque no soy mucho de superhéroes aunque como está Neflix por hay pues.. Si es mejor que Héroes pues si… Otra cosa, la serie es como el artículo, y es una pregunta, es decir, está estirado y a lo mejor lo cuenta en 13 capítulos, lo pudo haber contado en diez..

  27. Fargo 2 y True Detective 2 son las mejores series de este año de largo.

  28. Concuerdo que Jessica Jones es buena seria….pero la serie del año? .Mr. Robot y la segunda temporada de halt and catch fire me parecieron mejores.

  29. No tengo claro qué me parece más flojo, la serie, o el artículo. Por no destripar nada, únicamente diré que el guión tiene errores gordos no, gordísimos que hacen insostenible casi todo lo escrito arriba. Sin haber visto aún Narcos, ni la segunda de Fargo, sólo con Mr. Robot, o con Bloodline ( también de Netflix btw ) ya tienes dos series mejores en 2015.

  30. He visto 5-6 capitulos, la empecé a regañadientes por esta reseña (en general cuando recomiendan series en Jotdown no fallan demasiado aunque las tengo casi todas ubicadas, no era este el caso). 5-6 capitulos después puedo decir que es mirable, entretenidilla, con unas escenas de acción bastante penosas. B-.

    Muy por debajo de Mr Robot, como han comentado, por nombrar algo “del mismo estilo”.

    Desde luego ofensivamente por debajo de Fargo S02 y The leftovers…

    De todas formas la terminaré, mucho tiene que cambiar para que la considere la mejor serie de la temporada en la segunda mitad, quizá si juntan a Tony, Walter, Mr Morgan, Jimmy y John en una mesa el último capitulo a intercambiar opiniones, pueda subir al podio 2015, otherwise…

  31. Aunque no me seducen nada el tema de los super héroes , la cogí con muchas ganas y aunque me gustó en los primeros episodios, bajo mi punto de vista ha ido disolviéndose como un azucarillo. Bajo mi punto de vista ha ido de más a menos. Mi criterio para que una serie me guste es que acabe un capítulo y ya esté empezando a ver el siguiente, no ha sido el caso con esta serie.

  32. Lo que mola es el artículo. Bárbara Ayuso, jo-der, lo bordas.

  33. Pingback: Jessica Jones, un noir con trampas y mensaje | Fantífica

  34. La verdad discrepó de la crítica, yo la empecé a ver la serie porque pensé que iba a molar, pero pongámoslo a sí, si hay una segunda temporada no la veré. Se me hizo pésima y ve que he visto supergirl. No sé cuál esté peor.

  35. Ya que todos parecéis tan exigentes y que parece que todos los que comentan lo hacer para llevar la contraria a la autora yo diré una cosa: Estoy de acuerdo en todo.

    Jessica Jones es la serie que más me ha gustado del año (más que Daredevil que también me ha gustado) y no me ha aburrido nunca. Ni siquiera en un par de capítulos que se pueden considerar los menos buenos.

    Y sí. Kristen Ritter está espectacular.

  36. Es más mala que un dolor de muelas. Lo peor de Marvel que he visto hasta la fecha después de las horripilantes películas de Daredevil y Electra de Ben Affleck y Jennifer Garner

  37. Creo que parte del problema es lo altisonante del titular del artículo. No es cuestión de compararla con series estéticamente similares, o con otras delmismo universo de superheroes, es que dice “postrense”, y “del año”. Comentarios previos han mencionado DECENAS de series mejores, viéndolas desde afuera, en cenital, por factura técnica, humanidad de los diálogos, incluso vistosidad en FX y coreografías. Solo menciono “Cleverman” (Australia) y Billions,que están largamente por encima, Hell, incluso TheNightManager, con todos sus clichés, la demole. Titular de cickbait, de frente. Saludos y respetos, bros/sis.

    • ¿Decenas? Sabes que decenas son como mínimo 20, ¿verdad? Y tal como lo pones, en mayúsculas, incluso sugiere un número más alto… He echado un ojo, y salvo que incluyas las que han mencionado como peores que Jessica Jones, se me quedan en unas 16 aproximadamente, y ahí todavía hay algún truñete.

      Aparte, The Night Manager (bastante sosa, la verdad; le sobran al menos un par de episodios, la química del prota con cualquiera de las dos mujeres es inexistente…), Billions y Cleverman son de este año, no del 2015 de Jessica Jones.

  38. Pingback: THE DEFENDERS: La telebasura nunca se fue de nuestros hogares

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