Réquiem por Homer Simpson

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Hubo un tiempo, ya muy lejano, en que The Simpsons fue la serie más respetada y elogiada de la televisión mundial. Su triunfo la convirtió un fenómeno sin parangón a todos los niveles, cosechando el amor incondicional del público y los críticos o creando una franquicia de “merchandising” que probablemente sólo ha sido superada por el macro-imperio juguetero de Star Wars. Es decir; no solamente podía uno comprarse calzoncillos con la cara de Homer o botellines de cerveza Duff —o incluso una réplica a escala, supuestamente habitable, del hogar de la familia Simpson— sino que unos simples dibujos animados estaban dándole toda una lección a la inmensa mayoría de programas de ficción que se estaban emitiendo en aquel momento. The Simpsons fue el equivalente de The Sopranos o The Wire en su tiempo: el programa que sentaba nuevos estándares en la pequeña pantalla, el non plus ultra, la marca revolucionaria que lo estaba cambiando todo.

En España, curiosamente, la serie empezó a emitirse en un horario infantil no muy apto para televidentes adultos. La clarividencia de los programadores televisivos patrios —cuyo talento y capacidad de análisis no ha variado mucho en estas décadas— funcionaba según un simple criterio: si es de colorines, es que es para niños. Como la Amanita muscaria, supongo. Dado que en The Simpsons no había sexo ni violencia y parecía primar un humor más bien amable, la conclusión inevitable de los encargados de confeccionar la parrilla fue “esto es cosa de críos”. Pese a su fina intuición, en España The Simpsons terminó imponiéndose mucho más allá de una simple moda infantil o juvenil, cuando muchos espectadores adultos descubrieron que en realidad se trataba de una serie bastante inteligente e incluso en algunos aspectos bastante profunda, y comenzaron a unirse a sus hijos para ver las andanzas de Homer, Bart y compañía. Había incluso personas que jamás se habían sentado a contemplar una serie de dibujos animados pero que terminaron rindiéndose ante la brillantez de los guiones y el infinito carisma de muchos de los personajes. También ayudó el que, por una vez, el doblaje español igualase o superase a las voces originales de la versión norteamericana. Por ejemplo, lo que el actor de doblaje Carlos Revilla hizo con Homer Simpson pasará a la historia de la televisión en nuestro país. Podemos estar casi seguros de que en ningún rincón del planeta —ni aun en los EEUU— han gozado de un Homer tan entrañable y carismático como aquel primer Homer de la versión española.

Pero volviendo a la serie en sí: el éxito de The Simpsons cogió a todo el mundo por sorpresa, incluido a su propio autor, el dibujante Matt Groening. Él estaba completamente convencido de que la gran obra de su vida, por la que sería recordado en la posteridad, era el agrio cómic Life in Hell, un desvarío existencialista protagonizado por unos atribulados conejos. El propio Groening había empezado a editar este cómic en los años setenta, de forma completamente artesanal —con ayuda de una fotocopiadora— y vendiéndolo entre sus amigos y conocidos. Su tesón a la hora de sacar adelante el cómic le valió un estatus de culto en la ciudad de Los Angeles. Muy pronto, Life in Hell terminó transformado en un pequeño hito del cómic alternativo californiano. Groening, que trabajaba en la revista underground Los Angeles Reader, consiguió que su tira cómica fuese publicada semanalmente y así se ganó un buen número de nuevos fans, incluyendo al productor televisivo James L. Brooks. Pensando que Life in Hell podría resultar interesante adaptada a una serie de animación,  Brooks hizo una oferta a Groening. El dibujante no se lo pensó dos veces: por fin la obra de la que estaba tan orgulloso iba a llegar a la pequeña pantalla, donde tendría la oportunidad de obtener una mayor repercusión. Armado con mucha ilusión, además de unos lápices y un bloc, se presentó en la oficina de Brooks dispuesto a firmar el contrato. Pero cuando se enteró de que la adaptación televisiva le supondría perder los derechos sobre su querido Life in Hell, a Groening le entró el pánico. No quería cederle la propiedad de su trabajo más preciado a nadie. A sólo unos minutos de encontrarse con Brooks, sintiéndose entre la espada y la pared porque no quería ceder Life in Hell pero tenía que ofrecer algo a cambio si no quería quedar como un impresentable, decidió inventar sobre la marcha unos nuevos personajes, con la intención de venderlos en el lugar de su querido cómic repleto de conejos. Sin demasiado tiempo para pensar —apenas minutos— decidió garabatear a toda prisa una familia ficticia, aunque basada en la suya propia (en la vida real, su padre se llamaba Homer, su madre se llamaba Margaret, su hermana se llamaba Lisa y su abuelo se llamaba Abraham). Después incluyó un niño protagonista que lo representaba a él mismo, aunque cambió su propio nombre, Matt, por el de Bart (según dijo después, una modificación de “brat”, que significa algo así como “niñato consentido”). Para el dibujante, aquella familia creada en un momento de desesperación tomando como modelo a la suya propia no era más que una excusa para no tener que renunciar a lo que él consideraba el cómic por el que pasaría a la posteridad. Poco podía sospechar que en realidad aquel pedazo de papel y el boceto de la familia Simpson era el primer paso hasta la gloria.

The Simpsons debutó como un pequeño segmento en el programa de variedades The Tracey Ullman Show, de la Fox, pero se labró una popularidad propia que justificó la creación de un “spin off”. Todos sabemos ya lo que sucedió cuando aquellos cortos animados fueron convertidos en una serie de episodios de veinticinco minutos. En unos pocos años, The Simpsons iban a estar en todas partes. Literalmente.

Las cotas de excelencia de la serie llegaron a dejar atónitos a muchos comentaristas y espectadores. Tras un par de temporadas iniciales muy divertidas pero que no dejaban de ser una versión adolescente de lo que estaba por venir, el programa dio un salto cualitativo en su tercer año de emisión y se convirtió en un auténtico  hito cultural, algo de lo que nadie con dos dedos de frente podía decir nada que no fuesen elogios. Durante los siguientes seis años el nivel de los guiones apenas flaqueó en ningún momento y The Simpsons estableció un sólido reinado televisivo a nivel planetario. Cada episodio era un recital de humor inteligente e ironía, pero también un divertimento multicolor apto para cualquier miembro de la familia, desde los niños más pequeños a los espectadores adultos más exigentes. Los muy variados personajes de la seria iban siendo magníficamente perfilados año tras año hasta alcanzar, en algunos casos, unas cotas de complejidad que ya quisieran para sí muchos personajes interpretados por actores reales. The Simpsons hacía un retrato irónico —que no cínico— de América y sus circunstancias, aunque la diversidad y relativa universalidad de temas tratados así como el énfasis en las relaciones familiares permitieron que la serie resultase fácilmente exportable y bien entendida en cualquier cultura. Recurriendo siempre a sólidos equipos de guionistas que invariablemente respetaban lo que otros escritores habían ido construyendo hasta el momento, una serie de dibujos se convirtió en el paradigma de la crítica amable pero certera, en el observatorio social preferido del mundo. Pocos asuntos de relevancia dejaron de ser tratados por los muchísimos episodios brillantes —en ocasiones, extraordinariamente brillantes— de aquella gloriosa etapa.

Naturalmente, sabemos que las grandes series tienen una vida corta, al menos en cuanto a la capacidad para mantener unos estándares de excelencia. Es algo comprensible: hasta el mejor material termina desgastándose y no hay manera de exprimir una naranja eternamente. Aun así, The Simpsons consiguió una marca difícil de igualar: durante nueve años funcionó de maravilla en el plano artístico. Siendo más concretos, en seis de esos años alcanzó un continuado cenit: entre la tercera y octava temporadas no hubo prácticamente fisura alguna, algo realmente insólito dado que rara vez una serie que alcanza las cuatro o cinco temporadas lo hace sin empezar a desinflarse visiblemente. Pero por muy bien que estuviese manteniendo el tipo la que para muchos era la mejor serie del momento, era de esperar que llegase el inevitable bajón, aunque en aquellos tiempos había pocas cosas tan sólidas como The Simpsons e incluso dolía la idea de que algún día podríamos contemplar su declive. Pero todo llega. Ya en la novena y décima temporadas se dieron claros signos de cansancio creativo, aunque el programa mantuvo la frente alta con varios episodios aprovechables y, por qué no recordarlo, gracias a que aún gozaba de un inmenso crédito acumulado en los años anteriores. Pero por entonces hasta el propio Matt Groening parecía más interesado en volcarse con un proyecto paralelo, Futurama.

La decimoprimera temporada ya daba muchos motivos de preocupación: los hasta entonces bien tejidos mimbres se estaban deshilachando a ojos vista. No fuimos pocos quienes pensamos que no podía demorarse más el momento de dejar que The Simpsons se tomase un merecido descanso. Estas cosas siempre son más fáciles de juzgar desde fuera, de eso soy consciente, pero era tal la veneración que muchos espectadores sentíamos por este show que la posibilidad de verlo venirse abajo resultaba intolerable. La cosa no mejoró en el decimosegundo año de emisión. En España, además, tuvimos que lamentar el fallecimiento del gran Carlos Revilla, lo que significaba que el mejor personaje de la serie perdía la voz a la que estábamos tan acostumbrados (a día de hoy, aquellas temporadas con Revilla siguen siendo la única serie norteamericana que prefiero ver doblada). El dificilísimo papelón de sustituir a Revilla fue afrontado —con toda dignidad, hay que decirlo— por un Carlos Ysbert que se encontró con la tarea más ingrata e inabarcable de la historia del doblaje en España: sustituir lo insustituible. Aunque lo hizo con todo el acierto que era razonable pedir, lo cual bien vale que mencionemos aquí su nombre, el listón estaba tan exageradamente alto que obviamente el efecto de contraste afectó la percepción que se tuvo de su labor. En España, pues, la desaparición de Revilla constituyó una extraña y triste metáfora de lo que estaba sucediendo en la serie con la que rubricó su inmortalidad profesional.

Pero volviendo al material de base, aquel año supimos que The Simpsons era algo más que una serie en declive: era una serie en franca descomposición. El encantamiento se había empezado a romper tiempo atrás, desde luego, pero ahora llegaba la afrenta: los episodios mediocres se convirtieron en la norma. Los personajes empezaban a resultar incongruentes consigo mismos, el estilo de humor estaba cambiando, los guiones eran menos elaborados, sin la chispa ni la inteligencia de antaño. Tras trece años, era momento de echar el cerrojo… pero nadie parecía hacerse cargo de la llave. Incluso los pocos (muy pocos) fans contumaces que se habían negado a admitir la debacle incluso en la discutible 12ª temporada, tratando de cerrar los ojos ante los síntomas de decrepitud de su serie favorita, tuvieron que terminar rindiéndose a la evidencia: el filón estaba agotado y el cadáver, para más INRI, empezaba a heder. No podía extraerse más petróleo de la franquicia, ni una miserable gota más. Las temporadas subsiguientes fueron de mal en peor. Ya quedaba bastante atrás el día en que incluso los más voluntariosos fans “de primera generación” habían terminado abandonando el invento, aunque curiosamente hubo otros más jóvenes que se subieron al carro y propiciaron que la Fox decidiese mantener la serie con vida. Con todo, la historia de amor entre la serie y el común de los terrícolas había llegado a su fin. La fiebre Simpson, una de las más duraderas jamás originadas por un programa de televisión, sucumbió víctima de la decepción. The Simpsons empezaron a perder relevancia cultural. Toda una nueva generación para quien era simplemente un programa de entretenimiento fácil, tuvo dificultades para entender por qué algunos carrozas se empeñaban en decir que aquella había sido una de las más geniales series de todos los tiempos. Una serie de veintitrés años que —quién nos lo iba a decir entonces— ya ha tenido más temporadas malas que buenas.

Lógicamente hay mucha gente a la que le cuesta entender, sobre todo en España, el extraño fenómeno de la longevidad comercial de una serie que artísticamente murió cuando muchos de sus actuales espectadores ni siquiera habían nacido. Sí, cuesta entenderlo. Pero la explicación es relativamente sencilla: The Simpsons se convirtió en una nueva serie, dirigida a otro tipo de público. Una serie de menor calidad para espectadores menos exigentes, así de simple. Ese es el motivo por el que The Simpsons no ha dejado de existir durante veintitrés larguísimos años. De hecho sigue teniendo muy buenas audiencias en los USA, aunque obviamente son audiencias formadas por televidentes muy diferentes: los espectadores estadounidenses que un día fueron fans de los auténticos Simpsons, hace más de una década que no se molestan en intentar recordar que el show aún existe. Y eso que Matt Groening, tras sus escarceos con Futurama, ha defendido el saludable estado de The Simpsons —“money makes the world go around”— y ha censurado la actitud de los más críticos.

Pero diga lo que diga Groening, la serie que él ideó garabateando a toda prisa un papel lleva tres lustros conectada a un respirador artificial, lo cual es una verdadera afrenta a la cultura contemporánea y a toda una generación que creció creyendo que “otra televisión era posible”. No podemos ni queremos ser ingenuos: el entretenimiento es un negocio como cualquier otro, no cabe duda. Pero como en todos los negocios hay gente que se preocupa de ofrecer un producto digno. Poca, pero la hay. Los creadores de The Simpsons fueron, en un lejano día, esa gente. Durante ocho años se esforzaron duramente en cumplir unos requisitos muy exigentes de calidad y lo consiguieron, sentando las bases de toda una nueva concepción de la ficción televisiva. Podrían haberlo dejado ahí, como se ha hecho con muchas otras series exitosas. En el Reino Unido tenemos no pocos ejemplos de series cómicas que no es ya que no hayan llegado a decaer, sino que se nos han hecho muy cortas. Sí, sabemos que los estadounidenses tienen tendencia a alargar más la explotación de sus productos, pero hasta ellos saben parar (relativamente) a tiempo si se lo proponen. ¿Alguien se imagina en qué hubiese degenerado The Sopranos después de veintitrés años de emisión?

La cultura, en cierto modo, es como la política. Su producción parece fuera de nuestro alcance y en cierto modo lo está. Pero debemos intentar ejercer una estrecha vigilancia, en la medida de nuestra posibilidades. En cultura, como en política, no se puede permitir que el dinero lo acabe gobernando todo… porque los resultados están a la vista, en un campo y en el otro. Hay cosas que son importantes en la vida de mucha gente, aunque haya quien se empeñe en calificarla como triviales. Por lo que a mí respecta, he aprendido más de Homer Simpson que de muchos individuos de carne y hueso que hubiese preferido no conocer. Nunca me he topado con Homer en una taberna, pero tampoco he hablado con Confucio o con Cervantes y no por eso puede uno negar su influencia sobre el mundo en que vivimos. Mantener durante veintitrés años la putrefacta carcasa de lo que un día fue una gran serie no es muy distinto de publicar un suplemento dominical con “anexos” a las obras de Platón o Shakespeare. Hay cosas que, simple y llanamente, no deberían hacerse.

O, parafraseando a otra serie de dibujos, inferior, pero que tiene una cita muy a propósito para la ocasión:

 “Han matado a Homer Simpson… ¡hijos de puta!”

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127 Comentarios

  1. Tengo ese póster en mi habitación. Y me sé todos los personajes. Y mis amigos y yo repetimos los diálogos. Y siempre he querido ir a Rancho Relaxo. Beberme un Fressy Suis. Ir al Bar de Moe. Han matado a la serie, pero me ha dado tanto (más que cualquier otra serie de TV, incluso más que Sopranos y The Wire), que le estaré eternamente agradecido.

  2. Perdona la enmienda, pero creo que las primeras emisiones de los Simpson en España, que datan de cuando yo tenía 12 o 13 años –es decir, hace 20 ya– fueron en la 2 a la poco infantil hora de las 11 de la noche, u 11 y pico; ya sabemos el poco respeto por los horarios de las series de la segunda cadena patria. Digo lo de poco infantil porque por lo menos en mi casa ponían serios reparos a los críos para ver la tele a esas horas, cosa que me hizo llorar como una jamelga durante los años de emisión de Luz de Luna.

    • Me lo ha quitado usted de la boca: las primeras emisiones españolas de la serie fueron, en efecto, a esa hora, antes de las «Historias del otro lado» del amigo Garci. Sólo empezó a emitirse en horario de sobremesa cuando los derechos fueron adquiridos por Antena 3… Qué pena que el artículo se inicie con esta muestra de pésima documentación…

      • Si bien es cierto que comenzaron emitiéndose en la franja del late night, también cabe mencionar que mismamente en La2 tiempo después fue transferido al horario de sobremesa antes de pasar a Antena3.

        • Los Simpsons se estrenaron en la Primera, un domingo de 1991 a las 21:30 horas. A partir del segundo capítulo, la serie se trasladó a las 23:00 de los miércoles en La 2. Recuerdo el epígrafe «dibujos animados para adultos» que acompañaba el nombre de Los Simpsons en las guías de televisión. Muchos niños como yo, que nos íbamos a la cama después de cenar, solo pudimos ver aquellas temporadas gracias a la tecnología VHS, tan de moda entonces.

          De la franja nocturna pasaron a emitirse a la hora de la merienda. Creo que un verano, 1993 probablemente, La 2 comenzó a emitir Los Simpsons de lunes a viernes a eso de las 18:30 y Antena 3, cuando adquirió la serie, también situó el show en esa franja. No estoy seguro de cuándo los programadores de A3 tuvieron la felicísima idea de colocar a la familia amarilla en plan doble capítulo a las 2 de la tarde, pero estoy seguro que ocurrió a finales de los 90. Hasta 1996 o 1997, las 2 de la tarde en Antena 3 era territorio de Cosas de Casa y El Príncipe de Bel Air.

          En líneas generales estoy de acuerdo con el artículo. Los Simpsons lo tuvieron y, simplemente, lo perdieron. Ninguna otra serie tiene tantos gags por fotograma como las primeras temporadas de los Simpsons. Por no hablar de tramas y personajes… Para mí gusto, los Simpsons son un producto de los 90, donde se debieron quedar para siempre. La magia se trasladó a Futurama, mucho más siglo XXI. Siempre seré más de Springfield, pero Futurama está ahí, ahí.

          Saludos!

  3. Hay algo que me choca: Quizá mi memoria me falle (yo apenas tendría 12 años cuando apareció la primera temporada), pero recuerdo que desde el principio, en TVE, los Simpson se publicitaban como una serie para adultos y se emitía por la noche, a eso de las 22.00 o así. Luego antena 3 consiguió los derechos y la serie paso a un horario más infantil (al fin y al cabo no es Beaves and Butthead ni Southpark, no hay tacos ni apenas violencia)

  4. Iba a decir lo mismo que Espoir. Si no me equivoco, la serie empezó a emitirla La 2 allá por 1990 a las 23h00 (tengo el vago recuerdo de que justo antes emitían un programa llamado Stress), dándole la consideración y el horario adulto.
    Por lo demás, aunque estoy poco o nada de acuerdo con él, gran artículo de opinión. Seguid así, fenómenos.

    Un saludo.

  5. No quiero ser el típico lector negativo ni el fan integrista de Los Simpson, porque no soy ninguna de las dos cosas.

    Pero sí que acuso al texto de pereza: es cierto que los Simpson cayeron en desgracia a partir más o menos de la décima temporada (cada uno lo sitúa donde quiere) y que nunca más han levantado cabeza y recuperado la gloria de los 90. Ahora son una tira cómica irrelevante que sobrevive más por la forma que por el contenido.

    Lo cual no quiere decir que en estos últimos 15 años se hayan quedado en el fondo abisal de aquella transición. Emilio de Gorgot habla de las últimas temporadas como si se hubieran quedado permanentemente en esa fórmula de ‘Jerkass Homer’ (Homer como personaje odioso, principal símbolo de la caída, búsquenlo en Google) y humor grueso que intentaba rivalizar con South Park.

    Esa fórmula se superó hace ya más de una década. Y Los Simpson, si bien no son lo que fueron, aprendieron a compensar con corazón su falta de humor (vean el especial de Navidad de esta temporada, o en el que Marge se hace ‘foodie’, o el capítulo en el que Bart va en un crucero… cuando los críticos dicen que esta es su mejor temporada en años, es por algo). Y los cameos de famosos pasaron a ser agudísimas caricaturas que dicen más del zeitgeist cultura actual que cualquier otra serie en todo el mundo.

    Los Simpson se fueron al garete y nunca volvieron, Emilio de Godot. Pero hágase un favor y sométase a los capítulos de las últimas temporadas. Le sorprenderá lo lejos que han llegado desde el barro que, sospecho, le ha hizo abandonar la serie y someter al resto de sus temporadas al mismo juicio.

    • Pues, sinceramente, yo he visto todos esos capítulos y más allá de esos cameos y crítica constante a la cultura actual, no veo la chispa humorística de los 10 primeros años ni por asomo. Es más, su tendencia hacia lo visceral, en ocasiones, rozando lo gore ha sustituido severamente la acidez de sus inicios, carente de vísceras y sangre, más propias de una Padre de Familia que parece que Groening quiere imitar. Uno puede hacerse el favor de ver los últimos capítulos, pero muchos coincidiremos en negarle la mayor.

  6. Como bien dice Espoir, la serie empezó a emitirse en España a medianoche, no en horario infantil.

    Y sí, la labor de Carlos Revilla al frente del doblaje de ‘Los Simpson’ fue una maravilla.

  7. Totalmente de acuerdo en todo.
    Creo que «Homer el hereje» y «El Otto show» son las dos cumbres de la cultura occidental del Siglo XX.

  8. Solo un apunte/duda, ¿Los simpsons no empezaron en La2 a las 11 de la noche o algo así? No es un horario particularmente infantil… fue cuando la compró Antena3 que la pasaron a las 8 de la tarde.

    Por lo demás, el artículo es genial. Lo que pensamos todos los que crecimos con los Simpsons, seguramente (espero).

  9. Otro apunte: es escalofriante pensar que la mayoría de la audiencia de Los Simpson actual no solo no concibe una televisión sin la familia amarilla, sino que desconocen lo fantástico de los capítulos de los 90.

    Son así de icónicos. Ya no son una serie, son iconos como Charlie Brown o Garfield, a los que se les perdona cualquier bajón de calidad en sus más de 50 años de existencia (el primero) solo porque es más doloroso odiarlo que necesario es amarlo.

  10. Aunque es algo que ya había hablado numerosas veces con algunos amigos tan fanáticos de Homer como yo, me ha gustado mucho verlo reflejado por escrito. Pero he de decir que para mi la novena temporada aún mantiene el nivel general, además de comprender alguno de los mejores episodios (el de Nueva York o el de los movimientarios, por ejemplo). Creo que es en la décima cuando comienza el declive, que continúa en la undécima, y que es la duodécima la que marca la defunción.

    He de reconocer, en todo caso, que a pesar de ser consciente de su muerte, veo los episodios de esas temporadas. Y diría que lo hago por pura inercia, como creo que le pasa a mucha gente, pero, sobre todo, por ver si aún queda un rastro del Homer glorioso de los noventa.

  11. De acuerdo con Espoir. Los Simpson empezaron a emitirse en la 2 después del programa de Arús «La casa por la ventana» a las 11 de la noche. De horario infantil nada.
    De hecho, lo que me atrajo por la época para ver la serie era que en el teleprograma lo anunciaban como televisión para adultos :D

  12. Hay que documenarse antes. Recuerdo perfectamente esperar a que dieran las 11 de la noche a escondidas para ver Los Simpson en La2, recuerdo como se vendía en los medios como una serie animada para adultos.

  13. Creo que este artículo no está a la altura de Jotdown. Es una argumentación que, aunque puede ser acertada, le faltan ejemplos, algo que ayudaría mucho a que el lector se sienta partícipe del artículo y no se limite a leer una opinión no fundamentada.

    Nadie conoce a Los Simpsons por su número de temporada (¡por favor!) pero es muy fácil identificar determinados capítulos ¿Cuándo, a juicio del autor, empezó a flojear? ¿En el capítulo del asesinato de Burns? ¿La muerte de Maude Flanders? ¿El capítulo de «La partida perfecta»?

    Buena idea, pero muy mala ejecución.

    • Tu comentario no tiene ni pies ni cabeza, al menos para mi….porque tú no distingues las temporadas (entre otras cosas porque la emisión aquí ha sido totalmente desordenada y aberrante) dices que no tiene sentido decir que la serie empezó a flojear en la temporada X, todo un argumento. El autor creo que argumenta bastante los motivos, otra cosa es que no estés de acuerdo. En muchos artículos aparece esta frase «no está a la altura de JD»….ya cansa, no está a la altura cuando no estamos de acuerdo ¿no?…

      • Lamento el tono totalitario de mi comentario. Me reafirmo en el contenido: el artículo sería mucho más interesante para muchos más lectores si el autor hubiese puesto ejemplos concretos. Espero que los que conozcáis la serie por su número de temporadas lo hayáis disfrutado.

        • Totalmente de acuerdo, Jason. Es un artículo de relleno.
          Quiero decir, el autor pone 4 datos y el resto es relleno, párrafos completos repitiendo lo del ocaso y caída bla bla.

    • Y, además, se dice undécima y duodécima temporada. No existe «decimoprimera» ni «decimosegunda».

      El título hubiera estado genial si se hiciera referencia al cambio de actitud de Homer. Al principio era el típico tonto bondadoso al que todo le sale bien. Y ahora es un cabrón, muy parecido al de Padre de Familia.

      • Supongo que un año después es harto difícil que vayas a leer esto, pero te informo de que estás equivocado. A esos ordinales se les puede nombrar de las dos maneras. Consúltese a la RAE para más información.

  14. Durante 4 años he visto unos 8-10 capítulos de Los Simpson al día, 2 a mediodía, 2 por la tarde y 2 antes de dormir, siempre de las temporadas 3 a la 11 (la serie no muere en la 8ª sino en la 12ª) cuando Homer se convierte en un bufón llorica y que en vez de hacer buenos chistes se limita a repetirlos a ver si a la 14ª vez tienen gracia (No. siguen sin tenerla…)

  15. Los Simpsons se empezaron a emitir efectivamente por la dos a unas horas intempestivas para los que éramos unos lechoncetes (las 11 de la noche). Recuerdo que tenía un profesor en el colegio que nos ponía los episodios en clase una vez a la semana cuando, apenas teníamos 12 o 13 años. Gran profesor.

  16. Suscribo casi literalmente cada palabra.
    Me llamó la atención, de hecho, que se haya mencionado el reemplazo de Carlos Revilla por Carlos Ysbert porque nunca tuve del todo claro hasta qué punto podía ser responsable este cambio de que perciba las temporadas a partir de la 13 como de calidad inferior. Ya que para mí ése fue el punto de inflexión (odio esta expresión porque es incorrecta).
    No sé si a lo mejor a partir de la temporada 12 ya empezó a descender la calidad como dice Emilio de Gorgot, pero desde luego el gran bajón fue en la temporada 13. Después, la 15 y 16 fueron en mi opinión las peores de toda la historia de Los Simpson y a partir de ahí mejoraron un poco, pero nada que ver con lo que han sido.
    Como decía, siempre tuve la duda de si tendría la misma percepción si Carlos Revilla siguiera al frente (que hacía muchas otras voces además de la de Homer, incluso en otras series como en Futurama), pero desde luego la mayor responsabilidad de la debacle será de los guiones. Y ahí es donde me sorprende que nadie haya citado el reemplazo de Mike Scully por Al Jean como show runner a partir de la temporada 13, no puede ser casualidad… ¿O tal vez sí que es casualidad? Al fin y al cabo, su otro show, The Critic, sin compararlo con Los Simpson porque no son comparables, no parece que adolezca de los defectos de las temporadas de Los Simpson que estuvieron a su cargo.

  17. El problema que tuvieron los Simpson, creo que fue cuando tuvieron que enfrentarse a otro tipo de humor mucho más absurdo y sin fundamento que por entonces empezaba a proliferar (finales de los 90 aprox). Aunque al principio parecía que no iba a pasar nada porque Matt Groening tuvo la ideaza de crear futurma. Al partir de una premisa totalmente absurda como era el despertar en el año 3000 con toda clase de seres y planetas estaba claro que los guiones de Futurama podían ser más locos y absurdos y acoplarse a ese tipo de demanda de gracia burra en situaciones inverosímiles. Pero estaba claro que lo que interesaba eran Los Simpson (a pesar de que Futurama tenía un nivel altísimo) y siguieron con ellos incorporando al mundo de los simpson (que no era absurdo, si no más bien una realidad llevada un poco más allá) ese tipo de humor de situación inverosímil que no le paraba nada. Y pasaron de tener a toda a una ciudad con sus habitantes perfectamente creados, con sus personalidades e historias, a unos personajes de relleno que ahora simplemente no conservan nada y que son utilizados como meros conductores del gag.

  18. No es casualidad que el mejor capítulo de las últimas temporadas sea aquel en el que vuelven a los 90. Se llama That’s 90s show y es de la decimonovena temporada. Es uno de esos episodios en que Homer y Marge cuentan a sus hijos batallitas de cuando eran jóvenes y vuelven a la época que fue definida por los propios Simpsons. No es brillante pero sí notable alto.

  19. Como todo el artículo tenga la consistencia del segundo párrafo vamos apañados. Como han dicho ya unos cuantos, la serie empezó en La 2 a las tantas de la noche y los adultos, al ver que no era para tanto, dejaron que los críos la vieran.

  20. Creo que alguien deberia comentar que se empezaron a emitir en la 2 en horario nocturno, por si aun no se ha mencionado y tal…

  21. Los Simpsons, más que una serie, los considero un Lenguaje Narrativo propio.

    Se ha establecido de tal modo que no necesitas presentar nada a nadie ni explicar ni un simple detalle, puede lanzarse a cualquier cosa, algo que hasta entonces, era inédito, puesto todas las series estaban limitadas por un lugar o la historia de los personajes.

    Con esa base, la serie empezó a deambular por donde le dio la real gana. Tenía carta blanca para tocar cualquier tema, los protagonistas podían hacer lo que quisieran, ir a cualquier parte, y podía parecer cualquier personaje en la serie.

    Con esas premisas, un buen equipo de guionistas puede sacar oro de cualquier tema, y así lo han hecho.

    ¿Dónde no ha estado Homer?, ¿De qué no ha trabajado?, ¿Cuantos famosos ha conocido?, ¿Qué no se ha homenajeado?… la lista es infinita.

    No obstante, creo que queda bien reflejado el motivo del declive en aquel episodio de South Park «Los Simpsons ya lo han hecho».

    A la serie sólo le quedaba tomar el derrotero de Family Guy o South Park y tratar temas de actualidad, personajes y polémicas de un modo gamberro e irreverente o intentar continuar su fórmula.

    Y como los Simpsons ya lo habían hecho todo, no quedaba nada por hacer.

  22. La serie es sin dudas una de las marcas culturales de los 90. Ya hace muchos años que dejé de seguirla con regularidad y miro algún capítulo cada tanto. Creo que, además de haber perdido calidad ha cometido un pecado peor: comenzar a copiarse a si misma. Supongo que, comercialmente, esa repetición les funciona porque «el público se renueva» pero para los que eramos fans desde la temporada 1, la serie se torna francamente aburrida.
    PD: En latinoamérica hubo otro punto de inflexión, similar al de España: el cambio de (casi) todos los doblares.

  23. ¡Pero qué inmensamente grande fue está serie y qué insignificantemente pequeña es ahora! ¡Han matado a Homer!

  24. Lo de la 2 como cadena donde se estrenó es cierto, creo que emitían la serie esa de «Las Chicas de hoy en día» primero y luego un episodio de los Simpson.

  25. Creo que la mejor solución que podrían hacer es una especie de nuevos simpsons pero contando la etápa de jovenes de Homer y Marge. Porque la verdad es que todos los personajes, como se les retrata de jovenes, son una pasada.

  26. ¿South Park inferior a los Simpsons? South Park ha mantenido un nivel de genialidad hasta esta última temporada, que es la 15ª. Soy fan de las 2 de toda la vida, pero South Park es mucho más profunda y con más mensaje.

    • Es obvio… los españoles amarán por siempre a Carlos Revilla… pero los latinos idolatrarémos a Humberto Vélez… incluso Victor Manuel Espinoza ha hecho un buen trabajo pero siempre la primera impresión es la que nos marca. Saludos a todos Simpson fans! Leo pocos artículos tan largos… pero éste casi logra sacarme una lagrima

    • totalmente de acuerdo south park es cada vez mejor y mantiene el tipo muchisimo mejor que los simpsons. Lástima que aquí no se emita

  27. Solo comentar que tienen razón todos los que comentan que de hecho empezó en La2 (TVE2 en aquellos tiempos) los miercoles a eso de las 23:00.
    Pero apuntar que el primer capítulo se emitió en TVE1 un domingo, antes de la película, a las 21:30, y fue anunciada y promocionada como serie revelación para adultos avalada por un éxito en USA. Al cabo de dos días, correcto, pasó a ser emitida en un programa contenedor en TVE2.
    No tiene desperdicio leer esto:
    http://hemeroteca.lavanguardia.com/preview/1991/01/23/pagina-6/33465507/pdf.html

  28. Bueno senhores… cuando empezamos la guerra santa doblaje latinoamericano versus doblaje gashego (youtube comments level). Jejeje… de verdad no quiero que degenere en eso pero no voy a negar que me haría gracia. Pero si quiero apuntar un dato con respecto a ese asunto.

    Primero… no tengo porque dudar que el doblaje del senhor Revilla haya sido excelente. Pero como estas cosas se guardan a fuego en la memoria de los infantes, aquí en latinoamerica el mejor-hombre-voz de Homero (si, aquí es tocayo del autor de La Iliada) Simpson que habrá en la puta vida se llama Humberto Velez. Lo mismo dirán en gringolandia con respecto al senhor Dan Castellaneta. Que es el unico que le vio el queso a la tostada (big money) en eso de ser la voz del hombre amarillo mas entranhable de la historia del mundo.

  29. Si, señores, ha quedado claro a la primera cuando se empezaron a emitir los Simpson. No hace falta repetirlo 20 veces, que de 40 post, la mitad decís lo mismo…

    Por lo demás, totalmente de acuerdo con el autor. Por cierto, a los que dicen que los Simpson le siguen entreteniendo, perfecto, pero el nivel pésimo actual no esta ni a la decima parte de la altura de sus primeras temporadas. Entretenimiento sin calidad, vaya.

  30. Propuesta de debate: Creo que Los Simpson, durante los 90, educaron, televisivamente hablando, a una generación de ahora treintañeros, que en la siguiente década serían el público base de The Sopranos, Breaking Bad (venga vale, y The Wire) y sin el cual, esas series no habrían existido.
    Es decir, esta serie consiguió que cumpliesemos el sueño de generaciones de Simpsons: Ser más listos que alguien.

  31. A mi las últimas temporadas me parecen una aberración directamente,cuando las pillo en Neox no aguanto más de unos minutos entre el aburrimiento y la verguenza ajena que me provocan.Ya no tienen ni la misma gracia,ni ironía ni chispa ni nada,a lo que hay que añadir que el doblaje nuevo de Homer no ayuda.Ahora simplemente no veo más que los capitulos antiguos y doblados por Revilla.Qué nostálgia.

  32. Completamente de acuerdo: la única serie que prefiero ver doblada en español que en versión original.
    Por la voz de Homer y por las canciones y frases que perduran en nuestra memoria.
    ¿Quién elegiría ver el capítulo de «Marge contra el monorail» en inglés para perderse la entonación del siguiente diálogo?
    — Homer, aquí hay un hombre que cree poder ayudarte.
    — ¿Batman?
    — No, un científico.
    — ¿Batman es científico?
    — ¡Que no es Batman!
    http://www.youtube.com/watch?v=uLH-Fq2XFIk&feature=results_video&playnext=1&list=PLC1B4A0EF6F4AC7DC

    • Joder q risas! Q bueno es revilla y todo el doblaje en general. Me da igual lo q digan los a quieren poner a revilla por debajo de otros dobladores. Para mi es insuperable e insustituible. No entiendo el afán por hacer competiciones es una cuestión de disfrutar de la serie. Grandes los Simpson por los miles de buenos ratOs!

  33. El tal Carlos Revilla lo unico que hace es copiar la interpretacion de Dan Castellaneta, que es el comico que lleva doblando a Homer durante 24 temporadas en Estados Unidos, y que si has visto The Simpsons en version original sabras que lo borda.

    Cualquier serie, por muy bien doblada que este, es mejor en version original, y el que diga lo contrario miente (The Wire en version doblada es una basura).

  34. No he leído muchas de las respuestas publicadas, pero los Simpsons empezarón los jueves en «la 2» a las 22:00 horas, a veces más tarde por temas de programación.

    • Que cansina se ha puesto la gente con la emisión de la2. Con uno o dos comentarios habría bastado. Y no me digas que creías ser el primero.

  35. Veo que nadie lo ha mencionado todavía, pero quería apuntar que la serie la empezaron a emitir por la noches en La 2.

  36. En fin, nada nuevo bajo el sol. Alguien que cree que la esencia de la vida es degenerar, lo que es básicamente cierto, pero que es incapaz de contemplar que su propia degeneración, o la de su entorno, no discurra paralela a la de todo aquello que amó. O lo que es lo mismo, gente incapaz de creer que algunas cosas permanecen incluso después de que dejemos de fijarnos en ellas…

    Y es evidente que el autor del texto lleva mucho sin ver un episodio de The simpsons, al menos no ha caído en el error de confundir a los hermanos Cohen con uno de los guionistas habituales de la serie, Joel H Coen.

    Las últimas temporadas de The Simpsons nos han regalado algunas de las mejores composiciones de su historia. Auténticas piezas cinematográficas, reducidas a 25 minutos pero rodadas en lenguaje de cine y con más talento del que se encuentra hoy en la inmensa mayoría de proyecciones.

    La verdad del asunto es que esta serie lleva un cuatro de siglo sin desfallecer, por inhumano que resulte.

  37. Yo sólo diré que Homer Simpsons es el único personaje que, sabiendo de antemano lo que va a hacer, haga que suelte una carcajada una y otra vez.

    -Bart, te voy a decir 2 palabras que te abrirán muchas puertas: Tira y empuja.

  38. Si no recuerdo mal, comenzó en horario nocturno en la «segunda cadena» y si mi memoria no falla, hubo un tiempo q tras los Simpson emitían el » Siempre perdiendo » de los grandiosos Faemino y Cansado. Lo que hace pensar que realmente cualquier tiempo pasado fue mejor.

  39. Jo, desde luego, que bien queda decir que cualquier tiempo pasado fue mejor, bla bla bla.
    ¿Que han bajado el nivel? Evidentemente.
    ¿Que sigue siendo una obra maestra? Por supuestísimo.
    Eso si, ¿hay algún artículo en esta gran página que no hable de The Wire? Un poco pesaditos.
    Ah y la serie la estrenaron en la 2 la noche de los martes, opr si a alguien se le pasó. Recuerdo que a la vez que en la 1 estrenaban una nueva época de la huella del crimen. Nadie se acuerda de Puigcorbé «¡Basta ya Lucía basta ya, que luego me cojes lo que me cojes!»

  40. Alguien podría ser tan amable de decir una vez más que la serie empezó a emitirse por la noche en la 2?

    Gusta corregir, no es cierto?

  41. Alguien dijo una vez por ahí que el límite en internet es el idioma y no los países. No creo ser el único lector latinoamericano de JotDown y los periodistas que escriben podrían ser tan amables y reflexionar sobre este hecho alguna vez. Y remarco que me da absolutamente lo mismo el debate doblaje español vs latinoamericano. Evidentemente a mí me gusta más el latinoamericano ya que me crie en él. El punto es extensivo para cualquier artículo de Jotdown no solo en este, pero como los Simpson marcaron mi vida decidí emitirlo aquí. Lo dicho. Que en este caso Humberto Velez , la voz de los Simpsons en Latinoamérica (y que el propio Matt Groening ha dicho que es su voz de Homero favorita) y su despido por su actividad sindical en la temporada quince fue muy significativo y fue el día en que deje de ver a los Simpsons. Coincido plenamente que después de la temporada 12 la cosa empezó a degenerar de un modo increíble. Saludos.

    • A donde quieres llegar? No he entendido muy bien el sentido de tu comentario sobre la falta de delicadeza de los articulistas de jd…

  42. Realmente no se en Latinoamérica, pero aquí en España hablar de temporadas cuando los capítulos los ha emitido A3 cuando le ha dado la gana… Seamos serios, lo de las temporadas es un invento muy reciente y aunque exista en Los Simpsons es una cosa que hasta las recientes series de 5 años hacia acá no controlábamos. Es mucho mas lógico hablar de capítulos que de temporadas en esta serie.
    Y si, aún ahora sigo prefiriendo los Simpsons a cualquier cosa que hay en todos los medios de información (Todos)

  43. El fallo sobre el horario de emisión denota bastante desconocieminto. Era el primer párrafo, así que para que seguir leyendo el resto del artículo…

    Saludos.

  44. Excelente artículo. Sólo un fallo. Amanita muscaria se escribe la primera con mayúscula (el género), la segunda con minúscula (la especie) y en cursiva.

  45. Qué manera de ponerle color al error del horario. Yo voy a buscar leña para preparar la hoguera.

    Me gustó el artículo, aunque no soy fan de la serie.
    Saludos.

  46. Durante muchas temporadas Los Simpsons nos deleitaron con divertidísimos episodios, elaborados con una magnífica ironía sobre algunos temas tan américanos como universales. Con Homer diciendo y pensando algunas frases desternillantes. Guiones que montaban una pequeña pero bien estructurada historia.

    No sé, exactamente en que temporada, pero la serie sufrió ese desgaste de mantener el nivel, que produjo el declive, aunque aguantó muchos años.

    Algunos capítulos fueron verdaderamente buenos, recuerdo ese en que Homer compra un producto que le hace crecer el pelo y poco a poco va cambiando su imagen hasta tal punto que escala jerárquicamente en la central del sr. Burns. Muy buena la historia.

    Mis felicitaciones al autor del texto.

  47. El capitulo 12 de la ultima temporada, ese del trapo de moe es genial, no entiendo el afan de algunas personas de menospreciar lo que ya definitivamente dejo de gustarles. El tipico, es que el publico de ahora es menos «inserte adjetivo», al publico de antes(aqui deberia decir, al que escribio la nota, no le gusta simple y llanamente los simpsons). Yo hace mucho tiempo me di cuenta que los simpsons, no son solo una serie animada que hace reir a la gente, hay capitulos para cada tematica, es una serie transversal, que se mantiene eterna en el tiempo al no seguir una direccion temporal, los personajes no envejecen, por tanto se mantienen en la coyuntura.

    Si solo quieres reir con las estupideces de homer u homero tienes mucho material, pero el no es solo estupidez. Me he visto la serie en español latino y español clasico, como tambien en ingles y no pierde la gracia en ningun idioma, por lo menos de los que entiendo.

    Podrias argumentar tus dichos en capitulos de la serie, porque decir de cuajo que ya son malos desde la temporada 10, habiendo ya 23 temporadas, te deja con un pelin mal piso para poder comentar y que tengan validez tus dichos, por el momento tu nota es solo una columna de opinion.

  48. Qué bobada criminalizar por decreto las últimas 12 temporadas, con momentos sublimes (ese clip de un minuto con la vida de Homer, por ejemplo) y un nivel más que decente.
    Qué tontería decir que el doblaje de Revilla fue un factor determinante de su éxito, cuando todas las voces dobladas son fotocopias del original en inglés, y Carlos Ysbert hizo lo mismo.
    Qué frivolidad no considerar la excelente película de Los Simpson, estrenada no hace mucho.
    Y qué memez culpar a su creador por abandonar la serie en favor de Futurama, su obra maestra. Porque Los Simpson, en realidad, tendrían que llamarse Springfield, ya que lo mejor de la serie son los personajes secundarios y parroquianos.
    PD. Lo peor de Los Simpson es que Antena 3 los haya triturado a fuerza de repeticiones indiscriminadas. Eso sí que tiene delito. Merecerían un potaje de guindillas sudacas de esas que se toma Homer y flipa en colores, coyones parlanchines incluidos (con la voz de Johnny Cash porque Bob Dylan estaba durmiendo la mona).

  49. Coincido con la visión del autor, buen artículo.

    Tan solo un apunte: los Simpson empezaron a emitirse en España en TVE 2 en 1991, un año después de su estreno en EEUU. Las emisiones se realizaban a las 21:00 o a las 23:00, en horario para adultos (al menos en aquella época). Se emitieron las tres primeras temporadas íntegras. Su éxito y me imagino que la habitual falta de tino de TVE para mantener series internacionales de éxito en antena propició que se la llevara A3ven 1994, que sí la emitió en el horario que hemos conocido hasta hoy.

    Si alguno ya lo había dicho en otro comentario, me disculpo, no los he leído todos.

    Curiosamente los Simpson en A3 tenían una gran audiencia y enganchaban con el telediario de Matías Prats. Tal vez este periodista, de sobrada profesionalidad y valía, ojo, le deba una parte de su popularidad a Homer y compañía…

  50. Genial articulo!
    Mi único pero es el de la hora del estreno de la serie. Yo tenia 11 años entonces y recuerdo meterme en el cuarto de mis padres a las 11pm para ver la serie mientras ellos seguían en el salón…
    Gracias!

  51. ¡Muy buen artículo!
    Sinceramente, comparto cada una de las ideas que expones en él. Quizá no sea tan mayor como para hablar con idea, pero llevo muchos años siguiendo a Los Simpsons y siempre he dicho que las mejores temporadas, para mí, iban desde la tercera hasta, como mucho, la décima.
    Mucha gente achaca también su decadencia en España al fallecimiento de Carlos Revilla y, sinceramente, creo que Los Simpsons van más allá de Homer (aunque sea mi personaje favorito), me refiero a personajes como Ralph, Bart en algunos momento, Cletus, etc., aunque, no del todo, comparto esa idea, ya que muchos nos criamos con «el Homer de Revilla».
    Aunque la verdad, tengo que decir que en este artículo he visto la falta de un nombre que, quizá o no, ha influído bastante en la decaída de Los Simpsons y me refiero a: Padre de Familia.
    Siempre he tenido la sensación de que Los Simpsons empezaron a decaer cuando Padre de Familia apareció. El humor de esta serie es mucho más absurdo comparado con el de las «temporadas buenas» de Los Simpsons, muchísimo más, y quizá por eso a una mayor parte del público empezó a gustarle y, si juntamos esto, con que una serie es casi imposible que se mantenga al pie del cañón durante tantos años, era inevitable que Los Simpsons acabaran sucumbiendo a este tipo de humor y adaptándose a él. Para alegría de unos y descontento para otros. Quien sabe, lo mismo algún día recuperan su chispa o no, pero yo de momento me conformaré con seguir recordando los capítulos de las 3ª a la 10ª temporada.

  52. […] El reciente -uso el termino reciente porque lo hallé hace dos días, pero bien data de junio- artículo sobre los Simpsons me parece una obra maestra sobre una obra más maestra. Análisis que no veo en la prensa general en años. Aqui podéis leerlo. […]

  53. Hola. Sólo vengo a decir que la serie no empezó a emitirse en horario infantil, sino en La2 por la noche. Puntualizo porque no lo ha dicho nadie. O tal vez sea que tengo tanto ansia por corregir a alguien y demostrar que sé mucho, que en cuanto he leído el error he pasado directamente a publicar mi comentario a toda prisa.

    P.D.: Haaa-Ha.

  54. La primera vez que vi a Homer Simpson hacer una estupidez descebrada estilo Peter Griffin supe que la serie había muerto. Y eso que el enfermo ya llevaba un tiempo agonizando…

  55. El artículo realmente no dice nada nuevo, o nada que no haya pensado yo mil veces (aunque desconocía la anécdota de que la familia Simpson fuera prácticamente improvisada). Pese a ello, me ha gustado mucho leerlo, y de vez en cuando está bien leer cosas así para sentirse menos solo en un mundo de gente que no parece ser consciente de que ha habido un declive, o de aquellos que se les llena la boca acusándonos de que «solo decimos eso por snobismo, por nostalgia, o por lo que sea».

    Personalmente, quiero decir que a día de hoy Los Simpson me parece una serie lamentable. Y me gustan series de dibujos animados actuales que no pretenden ser adultas y de hecho no lo son, y también me gustan telecomedias sencillas que son ni la décima parte de lo geniales que fueron Los Simpson en su momento, pero me pones cualquier capítulo actual de Los Simpson y no solo en el 99% de los casos me lo veo entero sin el más mínimo amago de sonrisa, sino que siento vergüenza ajena un mínimo de 10 veces por episodio.

    Si algún amigo o familiar no fan de Los Simpson que no sabe nada sobre el declive de la serie me ve viendo eso y se piensan que es el tipo de cosas a las que me refería cuando eran mi serie favorita, me siento realmente incómodo.

  56. South Park inferior? Las últimas 5 / 6 temporadas de south park, son mejores que las 10 últimas de los simpsons y a su vez son las mejores de una producción con 17 añazos.

  57. Vengo del futuro para corregirles: Los Simpsons lo comenzaron a transmitir a las 11 de la noche, no en horario infantil

  58. Si señor articulazo…pero tengo que corregir una cosa

    «…En España, curiosamente, la serie empezó a emitirse en un horario infantil no muy apto para televidentes adultos. La clarividencia de los programadores televisivos patrios…»

    antes de que Antena 3 emitiera la serie en horario infantil… La 2 de TVE la emitia en horaria nocturno, bastante tarde, y antes de TVE paso por Canal +(que fue el canal que la estreno a nivel estatal) el horario de la serie en Canal + no lo recuerdo… pero seguramente que la emitian a horario no infantil

  59. Hola, soy Homer Simpson y solo quería decir una cosa que nadie más se ha dado cuenta en los 100 comentarios (jeje, pardillos…):

    LA SERIE SE ESTRENÓ EN LA 2 Y SE EMITÍA POR LA NOCHE.

    Soy brillante, eh? eh? Nadie más lo había descubierto, eh?

    Ouch!

    P.D.: Está claro que la mayoría de estos comentarios lo han escrito fieles discípulos de Homer Simpson.

  60. De acuerdo en casi todo. Sigo viendo los simpson por inercia, pero sigo volviendo a ver ‘las temporadas de oro’. Y una cosa, no me ha gustado el cierre. South Park no merece ese desprecio, es una jodida maravilla, y «tiene más buenas temporadas que malas» tras 16 temporadas. Además, da la casualidad -lo digo a modo de anécdota- que el texto de advertencia chorra de South Park es leído en cada nuevo episodio por Juan Carlos Revilla. Me da buen rollo escuchar su voz en contenidos nuevos aunque sea de esa forma…
    ;)

  61. Una pena, una serie tan buena y que ahora ni veo (porque desde hace muchos años es un bodrio).

    Acá en latinoamérica también tuvimos ese problema con el cambio del actor de doblaje y allí fue uno de los primeros clavos en el ataúd amarillo.

  62. El problema es el espectro de público. Irónicamente, Los Simpsons se ha convertido en una serie claramente orientada al público infantil/juvenil, que no sale de su zona de confort: una insufrible y constante autorreferencia. Ahora mismo un capítulo de esta serie parece gritarte «eh, tienes que reírte, ¡soy Los Simpsons, hago gracia!».

  63. El dato que se emitió en horario infantil en España es falso y todas las conjeturas con las especula , no son ciertas.Cuando se estreno en España la serie ya había decaído en USA, fue una bomba por lo transgresora en forma y fondo.Cuando la compró Tve ( Ramon Colom Esmatges), se tuvo la prudencia de emitirlo en trasnoche dentro de Talksow memorable que se llamaba Stres en La2 ( de lo mejor que había emitido en la TVE de aquella época )ya que los contenidos que tenia la serie en aquellos tiempos lo aconsejaban.No fue un éxito de audiencia , si en la calle a nivel cultural , el video de teatro todos bailando se emita en todos los bares de alterne y moda. Fue tiempo después cuando la compró Antena 3 y la emitió en la franja de medio día , antes del telediario, cosechando un éxito notable de audiencia.Fueron decayendo en forma y fondo con los años adecuándolo al la franja infantil.

  64. Solo quería sumarme a lo comentado sobre el horario de emisión de la serie, y a asombrarme sobre la incomprensible necesidad de escribir un artículo basado en información falsa, o por lo menos no contrastada, y como comenta Juanjo Carrillo, sus conjeturas no se sostienen por ningún lado. Es cierto que puede que haya perdido calidad en las últimas temporadas, pero sigue siendo un referente. Es más, en el artículo no se comenta nada sobre la película del 2007 que llegó a recaudar 183 millones de dolares (entre otras cosas).
    Tampoco hace mención al resurgir de la serie en España, que fue gracias a Antena 3, ya que anteriormente en televisión española, solo un cierto sector, llamado ridiculamente de culto, conseguía a duras penas seguir con cierto entusiamo las andaduras del gran Homer Simpson. En definitiva, me parece un artículo muy poco serio que deja a las claras que hoy en día a cualquiera le dejan escribir sin una pizca de seriedad. Triste.

  65. Estoy completamente de acuerdo. Tanto es así que soy muy fanático de la serie y sólo tengo las primeras nueve temporadas. No vi la película, y tampoco lo sigo ahora…tal vez las nuevas temporadas funcionan para una audiencia más adolescente.

    De todas formas siempre estoy viendo los episodios de las temporadas que me gustan, y la verdad es que como diría Homero cada capítulo ‘funciona a muchos niveles’.

  66. Bravo. Jamás nadie había expresado tan bien y con tanta pasión lo que pienso de Los Simpsons (para mí más que una serie, una filosofía de vida). Totalmente de acuerdo, en todo. Me he criado con esa serie, he crecido con ella y me atrevería a decir que ha hecho más por mi educación que toda mi familia y profesores juntos. Cuando Los Simpsons murieron (como obra maestra), justo acababa de entrar en la adolescencia, y con ellos, tambien sentí que moría yo. Estoy de acuerdo completamente con el análisis de las temporadas pues así lo viví yo. No obstante, de adolescente y adulta me he seguido alimentando a base de capítulos repetidos de las temporadas gloriosas que veía de pequeña, e ignorando los de las temporadas forzadas, que yo digo, pues es una falta de buen gusto y decencía reirse de un cadáver. Eso sin mencionar lo que tiene que aguantar una cuando oye a los chavales de 18 decir que «Padre de Familia o American Dad es mejor que Los Simpsons»… claro. Por ello hasta ahí bien el artículo. Perfecto. De puta madre… hasta que llego a la ultima frase y leo que South Park es «inferior» a Los Simpsons. Para empezar odio las comparaciones. Amo ambas series y ambas son referentes para mí. Independientemente del éxito o calado cultural que hayan tenido cada una…tanto Los Simpsons como South Park son obras maestras, y sus creadores y todo el equipo de detrás, deberían ser tan elogiados como el mismismo Shakespeare. En segundo lugar, creo que la comparación era innecesaria. Si bien Los Simpsons lo hicieron antes (permitaseme el guiño), South Park ha conseguido realizar una satira tan inteligente, y una crítica social tan irónica y profunda (no seamos tan simples de centrarnos en la jerga escatológica y sexual de la serie), como la de Los Simpsons. Y en tercer lugar, que Los Simpsons hayan tenido mayor proyección con su «humor amable» y mejores medios no quita que South Park (con un humor y weltaschaung menos accesible, obviamente) sea una serie inferior o de segunda… ambas, vuelvo a decir, son jodidas obras maestras, y creo que ha sido poco acertado lo del final. De hecho, al ser ambas obras maestras de indiscutible calado sociocultural, inteligentes retratos de nuestra sociedad contemporánea (cada una con su humor) y tener temporadas tan jodidamente brillantes, han pasado por el mismo proceso de «descomposición», con la gran diferencia de que South Park ha conseguido resurgir de sus cenizas y retomar el vuelo cuando el cadáver empezaba a apestar, ofreciendo de nuevo temporadas maravillosas que se suman a la obra maestra que fue… mientras que Los Simpsons, para nuestra desgracia, pues no. South Park podrá ser una serie inferior en comparación con Los Simpsons… pero ya ha conseguido algo que Los Simpsons con su gran equipo jamás han logrado (y que no es poco): no dejar que apeste el cadáver.

  67. Buen articulo, solo una pequeña corrección, la serie en España se empezó a emitir en la 2º cadena publica (TVE2) los jueves a las 22:30. Fue la inefable Antena3 quien la programo en horario infantil. Y ahí sigue.

  68. [Que Los Simpsons hayan tenido mayor proyección con su “humor amable” y mejores medios no implica que South Park (con un humor y weltaschaung menos accesible, obviamente) sea una serie inferior o de segunda…]***

  69. En el episodio 13 de la décima temporada ‘Homer al máximo’ Lenny dice: «al parecer han convertido el personaje en un bufón secundario» hablando del Homer Simpson de ‘Policías Polis’.
    No podía tener más razón el bueno de Lenny

  70. Y como dicen algunos por aquí, South Park no ha decaído un ápice en 18 temporadas, es más, a veces parece mejorar con el tiempo y muchos de sus mejores capítulos son relativamente recientes. pero he de decir q Homer es único y murió con Carlos Revilla. Por suerte podemos disfrutar de él cada vez que queramos poniendo un capítulo al azar de las primeras 11 temporadas.

  71. Muy buen artículo. Quizás, lo he pensado muchas veces, la caída en picado de los últimos años tenga mucho que ver con Padre de familia. Esta serie, en principio fusilada de los Simpsons, supo encontrar su camino usando un homor absolutamente brutal y surrealista. Con el paso del tiempo, y ante la falta de ideas, creo que Homer se convirtió en un plagio del plagio, en una suerte de Peter, pero mal hecho, mal rematado. Lo que nos divierte en Peter nos horroriza en Homer, Y creo que no es solo porque echemos de menos al «auténtico» Homer. Es porque ese otro Peter no tiene ni puta gracia.

  72. Me parece a mí que empezó a emitirse en La 2 por la noche, para nada en horario infantil como dice el artículo. Eso fue después. Y hubo una campaña de TVE para que la gente «entendiera» que era animación para adultos. Un spot en el que una familia aparecía tapándose los ojos frente al televisor y destapándoselos a medida que iban entendiendo de qué iba la cosa.

  73. Documenate antes de decir cuando se comenzó a emitir. Los primeros capitulos los emitieron en Antena 3 los miercoles a las 00:00.
    Horario para niños más bien, no.

  74. Sólo quería puntualizar algo que 7 años después de publicado el artículo nadie ha dicho aún: los Simpson se empezaron a emitir por la noch… QUE ALGUIEN ME MATE Y ACABE CON ESTE SUFRIMIENTO!!!

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