
Barcelona, 27 abril 2026
Querido Basilio:
He leído con atención los textos de La querella y en conjunto son muy interesantes. Te felicito. Sin embargo, a mí me produce malestar escribir sobre esto porque durante décadas me esforcé para que las cosas no fueran como al final han sido. Ya hace mucho tiempo que no reconozco otra nación que Europa, si por esto entendemos la cultura europea y no el monstruoso artefacto burocrático que se ha engendrado. En cuanto a La querella el nihilismo espiritual de la cultura española es, para mí, de difícil diagnóstico, siempre que se trate de evitar el victimismo y la supuesta responsabilidad ajena. Para no estar callado contigo te recuerdo una observación y cinco secuencias.
La observación:
En 1906 se concedió el Nobel a Ramón y Cajal. En 120 años no ha habido ningún premio Nobel de ciencias español. Si queremos añadir a Severo Ochoa, que era norteamericano y trabajó en Estados Unidos, en 67 años. Ningún Premio Nobel de Física o de Química.
Los Premios Nobel de Literatura no han alcanzado dimensión internacional. Echegaray, Benavente. Juan Ramón, Alexandre, Cela. En mi opinión todos olvidables a excepción de Juan Ramón.
Las secuencias:
Primera. En 1492 la expulsión de los judíos. Una parte de la población, que era la que sabía leer y escribir. Quizá como consecuencia se produjo una interrupción del flujo del humanismo renacentista a pesar de las buenas condiciones de Salamanca y Alcalá de Henares para albergarlo. No hubo Renacimiento, o muy frágil, y sí Contrarreforma. Cien años después algunos de los mayores talentos literarios españoles (Fray Luis de León, Juan de la Cruz, Cervantes…) fueron sospechosos, o directamente acusados, de herejía.
Segunda. En el momento de la Ilustración europea Jovellanos, en sus maravillosas y melancólicas cartas, se lamenta de que, mientras que en Europa se construyen centenares de museos y observatorios, en España se levantan centenares de plazas de toros. Después de la guerra el retorno de Fernando VII conduce a la apoteosis del oscurantismo. En la Quinta del Sordo Goya, el profeta visual de la modernidad, sintetiza muy bien los fantasmas de una mentalidad encharcada en la zafiedad y el resentimiento. Fueron Gautier y Baudelaire, en Francia, los que explicaron a Europa la grandeza de la cosmovisión de Goya.
Tercera. Tras la quiebra del imperio la Generación del 98 resultó, en su tragicidad, enormemente prometedora, pero sus derivas cosmopolitas acabaron disueltas en el marasmo de la «enfermedad española». Maeztu o Azorín son bien representativos de esta evolución. Antonio Machado fue una gran voz solitaria. Y Unamuno, el más influyente en Europa, un gran intelectual que no escapó de la asfixia tribal.
Cuarta. Las décadas de los veinte y de los treinta del siglo pasado también fueron prometedoras, y la cultura intelectual española, inclinada hacia el cosmopolitismo y la vanguardia, fue homologable a la cultura europea. Pero nunca hubo una real superación del guerracivilismo que culminó, efectivamente, en la guerra civil que abrió las puertas al incendio de Europa. Luego, como sabemos, no hubo aquí paz ni reconciliación.
Quinta. Lo que nosotros, Basilio, vivimos en directo. Como otras veces fueron tiempos prometedores. En los años ochenta y noventa, y hasta los primeros del siglo XXI, la un poco pomposamente llamada Generación de la Democracia se paseó por Europa con un desconocido sentimiento de igualdad. No eran tiempos maravillosos para la cultura europea pero eran tiempos notables para nosotros, abiertos al mundo en apariencia. No obstante, algo de la vieja historia se ha repetido y, en muchos casos, lo que parecía ser jovialidad ideal y creativa ha acabado siendo un nuevo oscurantismo retrógrado y siniestro. Es lo que, para mi consumo, llamo nihilismo espiritual, respecto al que tengo las sospechas pero no las certidumbres. Si fuera un brujo señalaría con el dedo. Sin embargo, no lo soy y prefiero no serlo. Después de todo no me quejo y nada detesto más que la cultura de la queja.
Un fuerte abrazo.
Rafael Argullol
Rafael Argullol ha escrito treinta y siete libros, entre los que se cuentan novelas, ensayos y poemarios. Además, ha intervenido en diversos proyectos teatrales y cinematográficos. Como profesor, ha enseñado en universidades europeas y estadounidenses. Colaborador habitual en diarios y revistas, con frecuencia ha vinculado su faceta de viajero y su estética literaria. Ha sido galardonado con el Premio Nadal en 1993 porLa razón del mal, el Premio de Ensayo Casa de América en 2002 por Una educación sensorial, los premios Cálamo y Ciutat de Barcelona en 2010 por Visión desde el fondo del mar y el Observatorio Achtall de Ensayo en 2015. Acantilado ha emprendido la publicación de toda su obra, además del liber amicorum Rafael Argullol: caminar, pensar, escribir.
Ensayistas, filósofos, historiadores e intelectuales abordan uno de los grandes enigmas de la cultura española: el motivo por el cual permanece apartada del fecundo diálogo de los pensadores europeos.
- «Un terco y doloso complejo», por Basilio Baltasar.
- «La lengua de Ortega y Gasset», por Víctor Gómez Pin.
- «Sin asiento en la Gran Jerga», por Miguel Herrero de Jáuregui.
- «Debilidad y fortaleza de la filosofía en España», por Norbert Bilbeny.
- «Por qué no existe la «Spanish Theory»», por Antonio Valdecantos.
- «Pensar no es cualquier cosa», por José Enrique Ruiz—Domènec.
- «Un asunto delicado», por Anna Caballé.
- «Una cultura que se desprecia a sí misma», por Ignacio Gómez de Liaño.
- «Una cuestión de fe», por Ana Rosa Gómez Rosal.
- «Las voces de las diversas periferias», por Sonia Contera.
- «Las dimensiones ocultas y el lado oscuro de la ciencia en España (que inventen ellos)», por Juan José Gómez Cadenas.
- «La obstinada singularidad ibérica», por Carlos Collado Seidel.
- «En las orillas del Sena», por Almudena Blasco Vallés.
- «La España de la insignificancia tecnológica», por Pablo Artal.
- «La excepción baladí», por Jorge Freire.
- «La periferia del imperio», por Raffaele Simone.
- «La quimera del oro: museo y campus universitarios», por Enric Bou.
- «¡Pinchemos la burbuja del español!», por David Fernández Vítores.
- «Complejo y melancolía quijotesca», por Carlos Varona Narvión.
- «A vueltas con la filosofía española y la filosofía en español», por Carlos M. Madrid Casado.
- «Trilogía sobre transferencias culturales desde Estados Unidos a España» por José María Castañé Ortega.
- «La querella de los ídolos» por David Hernández de la Fuente.
- «Pensar la institución filosófica» por José Luis Villacañas Berlanga.
- «¿Y si Spinoza pensaba en (judeo)español?» por Jorge Úbeda.
- «La querella española y las voces que no entran en el canon» por Nieves Soriano Nieto
- «La carta» por Rafael Argullol.
Réplicas a La querella española
- «Filosofía española por el mundo», por David Teira.
- «La situación actual de la filosofía española en el contexto internacional», por Antonio Diéguez.








Rafael Argullol lo puede describir con letras mas grandes pero no mas claro. Esa la triste historia del pensamiento español. Es descorazonador estudiar o simplemente leer la historia de la ciencia (matemáticas, física, química, biología, geología…) y no encontrar – salvo Ramón y Cajal- ni un nombre español.
El nivel de esta carta (auto)conmiserativa empieza juzgando la «ciencia histórico-nacional» en base a unos premios otorgados por extranjeros (es decir, volviendo al jucio ajeno), cuyas razones últimas son puramente políticas, que no epistemológicas.
Seguimos con los clichés antisemitas de la Monarquía Hispánica; ni que fuera el último país en expulsar a los hebreos; ni que decir tiene que, dos terceras partes se convirtieron y se quedaron; tampoco decimos nada de los vituperios antisemitas de Erasmo o Lutero, ejemplos de «tolerancia» en la Europa cosmopolita que usted disfruta («Europa es un mito»).
Ni una palabra de lo que realmente significo 1492 para el mundo; que sin la ciencia hispánica no se hubiese circunnavegado, «descubierto» el «plus ultra»; ni hablar ya de la labor civilizadora (que no de mera extracción-exterminio, como las colonias anglosajonas, holandesas o francesas…).
En fin podríamos seguir, pero, no merece la pena; mejor citar a Erasmo en referencia a la España de sangre sucia (judía y mora):
«Non placet Hispania»
P.D: pronto se «jubilará» esta generación de «mandarines» adoctrinados en el odio endofóbico a sus raíces; esperemos que el «péndulazo nematológico» no llegue demasiado tarde…
TOTALMENTE DE ACUERDO.
«Los Premios Nobel de Literatura no han alcanzado dimensión internacional. Echegaray, Benavente. Juan Ramón, Alexandre, Cela. En mi opinión todos olvidables a excepción de Juan Ramón.»
Si se mira la lista de los Premios Nobel de Literatura la mitad por lo menos están hoy totalmente olvidados y el 80 % «no han alcanzado dimensión internacional» (sin hablar de todos los grandes escritores que no lo han recibido pudiendo haberlo recibido – desde Tolstoi o Tchekhov a Rilke o H. James, pasando por Céline, Joyce, Valéry, Akhmatova o Borges – y los que no lo han recibido por haberse muerto antes de ser célebres, como Kafka, Proust, Pessoa, Musil o Vallejo, entre muchos otros). Lo cual invalida completamente ese premio como criterio de excelencia.
En cuanto a Aleixandre (con i) decir que es un poeta olvidable es haberlo leído muy poco o muy mal – o ambas cosas a la vez.
Historia de la ciencia: Descubres algo, los del los pisos altos dicen que es mentira, luego que no es importante, después que puede que tengan que pensar en ello y al final le dan el crédito a otro.
Estoy totalmente de acuerdo en que el Nobel de Literatura está invalidado como criterio de excelencia (hasta que me lo den a mí), al igual que el de la Paz, los otros… pues como hombre sin estudios que soy no estoy calificado para puntuarlos.
Si, España es un desastre, lo es, pero no creo que mucho más que cualquier otro invento nacional. Soy de la opinión, poco meditada, que eramos considerados el tonto de la clase, al que, para sorpresa de los listos, un día le salieron los tres sietes. Eso nos ganó un gran saco de envidias y resquemor. Un poco más de carbón y de hierro en las entrañas de la península ibérica , un poco menos en el norte protestante, que Churruca no hubiera palmado, que en Trafalgar hubiera hecho buen tiempo…. y la consideración de nosotros mismos sería otra y los problemas los mismos.
Respetuosamente.
En efecto, «la querella española» en filosofía me parece bastante endeble como causa…
No es así la cultura española o hispana en general, que está pasado por alto demasiadas veces en el mundo anglosajón, por ejemplo, en la lista de The Guardian que sale hoy de los Mejores 100 Libros del Todos Los Tiempos Publicados En Inglés, con solo dos libros escritos en castellano: 100 Años de GGM y El Quijote… ¿Y Borges? Borges es indiscutible me parece a mi…
Tengo la sensación que la tribuna aquí es el mundo anglosajón; no veo porque ha de serlo tampoco, mucho menos ahora cuando el declive tanto de Reino Unido como EEUU queda tan patente…
Yo como escocés, os propondría un treque: Hume y Smith por Goya… Dos por uno… un pac de la Ilustración Escocesa por Goya y Lucientes (vale, añadimos a Adam Ferguson también de regalo).
¿Os parece?
Goya es uno de las grandes figuras de la Ilustración. No solo un pintor, sino un pensador que pintaba.
No sé si es Goya casi que inventa al cine y el foto-periodísimo…
Es otro de los sesgos de la cultura europea que los artes visuales quedan relegados a segundo lugar frente a la filosofía y las letras…
Allan Ramsay era contemporáneo de Goya, más o menos, y muy amigo de David Hume. Arrancó muy bien como pintor joven, tras una estancia larga en Roma. Pintó aquel cuadro que me encanta «Retrato de La Mujer Del Artista». Una maravilla.
Pero no le valía ser pintor, un gremio despreciado por el Poder y el Dinero. Quería ser un «hombre de letras». Escribió su «Essay On Taste» para darse ínfluas. Acabó como pintor del rey, y perdió su talento… dejó de pintar casi del todo…
Goya, en cambio, a pesar de todos los contratiempos, vivía para pintarlo…
Es mucho más fácil emocionarse con los asi llamados «Poetas del Lago» – Shelley, Byron, Wordsworth et al – que con la Ilustración Escocesa, por lo menos para mi…Pero no deja de ser una eclosión cultural / científica que, como dice Arthur Herman, «inventó al mundo moderno»…
¿Cuándo estamos hablando? Más o menos mediados del siglo XVIII hasta bien entrado el siglo XIX. Hay quien fecha su fin con la muerta de Walter Scott.. (sin embargo, Burns no entraría, al ser poeta nacionalista).
Lo curioso: a un tal Aitkenhead, en 1703, un estudiante joven en creo que era la Universidad de St Andrews, hizo una broma sobre Jesús Cristo o Dios….
Una broma, una risa, un chascarillo de bar de los vuestros sin importancia, pero, aquel entonces, no se admitían estas cosas y lo ahorcaron por blasfemo (luego Andy arriba tiene cierta razón en que Europa entera era totalitaria en aquel momento, no solo España; es verdad, Andy tiene cierta razón)…
…lo ahorcaron en el Grass Market de Edimburgo, seguramente donde aquel bar, en homenaje a aquellos ejecutados, y con un juego de palabras digno de un poeta, que se llama The Last Drop ( je je je)… sigue alli hasta hoy día…
Pero ya llegando a 1739, David Hume ha publicado, con 24 años, su celebre «An Enquiry Into Human Understanding». Cuidado con el titulo, claramente es una respuesta a John Locke y su «Essay Into Human Understanding». Pero, más allá de esto, ¿cómo se explica esta apertura desde la muerte de Aitkenhead por el Estado por blasfemo en 1702, y a Hume y su libro en 1739, un ateo?
La versión más plausible es, digamos, la versión «anarquista» (no por doctrina, sino por espíritu). La Union de 1707 con Inglaterra, cuya esencia es la abolición del parlamento escocés, deja Escocia durante sin poder politico, para bien, y para mal. Todos se han ido a Londres donde se corta el bacalao…
Entonces, de repente, esa sociedad intelectual, que ha tenido que hacer deferencias a reyes y aristócratas y politicos de nivel, como en todos los países, de repente se encuentra con una libertad total. No hay parlamento, pero en contrapartida no hay poder para complacer…
Se crean sociedades en casas de café, se crean asociaciones culturales / intelectuales como El Select Scoeity…
Hutton, que descubre el tiempo geológico en las afueras de Edimburgo en los 1760 algo, ¿podría haber hecho eso con una estructura polñitica encima?
Dice Hutton algo como, «El mundo no tiene 5000 años como se dice en la Biblia. Tiene tantos más que no se presentan posibilidades de estimar los años que tiene» o algo asi…
Todo ha cambiado…
Era Ramsay quien realmente promovia the Select Society…
Vuelve de Roma, entusiasmado con entre otras cosas, la Academia de Belles Artes en Roma, y carteando con Hume, propone algo parecido para Escocia.
Pero ya no hay un gobierno en Escocia para patrocinar una Academia tras la Union de 1707, hay una especie de Ministro de Escocia (sigue habiendo hoy en dia, un Ministro de Escocia, una risa de titulo)…
Entonces, deciden montar una sociedad por su cuenta, un foro para el debate de ideas intelectuales, pero tambien cosas mas mundanas como la reforma de la agricultura…the Select Society…
Es un exitazo the Select Society y se crean otras sociedades, rivales, con sus celos y piques entre the literati ( asi se llamaban), y se presentan no se cuantas ideas, propuestas y temas… todo aquello se desemboca en lo que hoy en dia se llama The Royal Society of Edinburgh…
Estas sociedades y asociaciones jugaban un papel fundamental en la Ilustracion, y ese clima de seriedad intelectual sigue vivo en Edimburgo hoy en dia (justo el problema para mi: es demasiado serio todo)
Tambien habria que decir que se cogian unos ciegos en sus cenas, al ser obligatorio un brindis a cada comensal individualmente. Si cenaban juntos 20, pues 20 copazas de vino antes de cenar ..
Y ese es otro, en Escocia se bebia vino, no cerveza, eran los ingleses los cervezeos de la isla.
Por los siglos de alianza con Francia, se bebia vino tinto en Escocis o lo que se decia entonces «claret»..
Tengo yo ganas también de que se jubile esta generación de ‘mandarines’ que odian a su país. El Argullol es un señor encantando de conocerse, no hay más que ver su web, pero que no aporta absolutamente nada más que palabrería hueca. Ha escrito 37 libros de tonterías que no le facultan para decir nada sobre el mundo real. Cuando hace ensayo, hace en realidad poesía. Tiene una formación justita en letras y ya está. Todo muy bonito, como sus clases en la Pompeu, en un estilo hueco, pero con nada detrás. De filosofía, nada que no esté en los libros del bachillerato. Publicaciones internacionales, una. El resto, revistas de la aldea. No hay pensamiento original por ningún lado. Está ahí, atornillado a una cátedra de las inútiles, con una editorial que le publica sus fantasías, y ya está. Que no digo que eso no esté bien para un poeta, pero de eso a hablar de las cosas de comer, pues a lo mejor esta gente debería cortarse un poco y reconocer que no tienen ni pajolera idea de las cosas serias, incluyendo de cultura española.
¿Y precisamente a quien tenemos el gusto de esperar como reemplazo de de Argullo y semejantes?
Cierto que son un poco blandengues y humanistas, es decir, poco analíticos, pero profundamente marcados por su experiencia del Franquismo – un trauma, no es exageración; eso es obvio – pero me parecen a mi básciamente gente bien intencionada, y una mejora incomparable con las generaciones anteriores…
¿Que es lo que tienen ustedes en la recamara? ¿La Emperatriz Diaz Ayuso, haciendo la idiota total (la palabra Méjico es azteca), fuera de sus competencias, en el plano internacional?
¿Unos alborotadores en el parlamento de la nación, como estos dos matones que se han expulsado ya, pero con el PP en contra?
¿Que pesadillas y vergüenzas nacionales tienen ustedes en la recamara que nos esperan, se puede saber?
Feroces criticas a la carta del señor Argullol acusándole, entre otras cosas, de antiespañol; sin embargo entre lo escrito hay algo, desgraciadamente irrebatible y es la casi nula aportación española a la ciencia. Los que pasamos cinco años en una facultad de Ciencias, no encontramos ni un solo nombre español en Álgebra Lineal, Análisis Matemático, Geometría Diferencial, Cálculo Tensorial, Mecánica Clásica, Electromagnetismo, Termodinámica, Ondas, Mecánica Cuántica, Relatividad, Química General, Química Orgánica, Química de Complejos, Bioquímica , en fin ni una aportación española. O quizá las haya habido y los extranjeros que tanto nos odian las esconden.
Usted para los anglos siempre va a ser un PIG, más servicial o menos genuflexo, eso ya depende de sus tragaderas.
Y yo que pensaba que no existían facultades de «Ciencias» en la «España atrasada inquisitorial analfabeta»…
No entiendo su comentario, la verdad.Simplemente me limito a escribir lo que resulta evidente: la aportación española a la ciencia ha sido prácticamente nula, salvo la del gran Ramón y Cajal. Por cierto , si lee sus escritos verá sus lamentos por tan escasa aportación.
Molinero, creo recordar un articulo de Antonio Muñoz Molina hace años ya que hablaba de como los papeles que había dejado Ramón y Cajal tras su muerte fueron desperdigados por allí, papeles y legajos despreciados y pisoteados, y si no me equivoco, gran parte de ellos se perdieron por negligencia…
La ciencia española hoy en día, igual es otra cosa, no sé, pero no cabe duda, a mi juicio, que usted y Rafael Argullo llevan la razón en este tema…
El nacionalismo en materia de cultura es una garantía de la mediocridad. Es mejor ser severo con el legado cultural. Por ejemplo, sostengo yo que no ha habido un gran prosista escocés, desde luego no como lo ha habido en el caso de Irlanda y James Joyce.
En cuanto a los literati de la Ilustración Escocesa, escriben una prosa tan sobre elaborada, con tanta floritura, que me resulta bastante insoportable. No escriben, por ejemplo, «he sat down to breakfast», sino, «he sat down to his morning repast»… cosas asi… insoportable, la verdad…
J.M. Sánchez Ron , el historiador de la ciencia y miembro de la RAE, ha mostrado reiteradamente en sus artículos la indignación que le produce el desprecio mostrado por las instituciones públicas acerca de los papeles y documentos de Ramón y Cajal, muchos de ellos , perdidos.
Se puede comparar con la preocupación mostrada por la vivienda de V. Aleixandre (¿que va a ser de ella?), finalmente adquirida por la Comunidad de Madrid por 3 millones de euros.