Gastronomía Ocio y Vicio

¿El fin de la diáspora para los “graciencs” amantes de la tapa?

Barravas bravas y pan tomate

Gracia es un barrio de Barcelona que se caracteriza por una gran actividad vecinal (las fiestas del barrio, en agosto, con sus calles profusamente decoradas por los vecinos, posiblemente sean mucho más interesantes que las de la Mercè), sin duda propiciada por el hecho de que hasta finales del siglo XIX no formaba parte de Barcelona sino que era un municipio independiente y, de hecho, en muchos lugares del barrio aún se respira una atmósfera de pueblo. Sus innumerables plazas y sus estrechas calles plagadas de bares y restaurantes lo hacen muy atractivo tanto para el turista como para el autóctono, que disfruta tomando algo en las infinitas terrazas o, simplemente, paseando por sus callejones. Pero esas mismas callejuelas, llenas de edificios de no más de tres o cuatro plantas, lo hacían también el lugar soñado por artistas plásticos, escritores, actores y demás gente de la farándula para establecerse, tras convertir algún piso vetusto en una moderna vivienda enclavada en un inmueble con solera, de igual manera que sucedió, unos años más tarde, en otro barrio de Barcelona, el Born. Además, en el mismo corazón del barrio hay unos cines, los Verdi, cuya mayor característica es el huir de las películas más taquilleras y comerciales y proyectar mayoritariamente cine independiente y europeo. Evidentemente, en versión original. Todo muy bonito y maravilloso, pero detrás de todo este panorama de alta cultura, alianza de civilizaciones y gente ataviada con gafas de pasta y bigotillo se esconde un lado oscuro. Y es que, por mucho que alimentes tu cerebro con imágenes filmadas por cineastas húngaros, actuaciones de coros y danzas del Punjab o interminables conferencias sobre la ocupación del Tíbet, llega un momento en el que tu estómago te recuerda que él también necesita trabajar, y que necesita algo más que la cerveza y aceitunas que te has tomado en una soleada terraza de la plaza de la Virreina.

Gracia es un territorio gastronómicamente muy cosmopolita. Si callejeas por él puedes encontrar sin problemas los —ya casi autóctonos— restaurantes chinos, japoneses o italianos. Pero también etíopes, coreanos, peruanos, chilenos, griegos, egipcios, marroquíes, indios, vietnamitas, cubanos, indonesios, brasileños y de mil recónditos lugares más. O los libaneses, los restaurantes de Gracia por excelencia. Estoy seguro de que más de un turista se habrá marchado del barrio creyendo que el shawarma es el plato típico de la zona, no en vano en cada esquina hay un enorme pedazo de cordero o pollo ensartado y un hombre con mostacho y piel oscura introduciendo pedazos de esa carne en un pan de pita. Y eso está muy bien. Así, si algún día te apetece probar un chicken korma, una moussaka, unas arepas, una feijoada o un cuscús, lo tienes muy fácil. Lo malo es que, tras embriagar tus papilas de sabores exóticos y quedar totalmente obnubilado por las especias provenientes de allende los mares, probablemente un día te apetezcan unas albóndigas, unas croquetas o una simple tortilla de patatas acompañada de pan con tomate. Y eso, poco sofisticado amigo mío anclado en el siglo XX, era bastante complicado.

Este artículo de nuestro archivo está completo para lectores registrados. Registrarse es gratis y solo lleva un minuto.

Regístrate gratis

SUSCRIPCIÓN MENSUAL

5mes
Ayudas a mantener Jot Down independiente
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 
 

SUSCRIPCIÓN ANUAL

35año
Ayudas a mantener Jot Down independiente
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 
 

SUSCRIPCIÓN ANUAL + FILMIN

105año
Ayudas a mantener Jot Down independiente
1 AÑO DE FILMIN
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 

14 comentarios

  1. Se ha olvidado usted de poner las direcciones, locuelo, y aunque los he localizado todos, Barravas no hay dios que lo encuentre. Así que su labor propagandística ha surtido efecto solo parcialmente, rapaz.

  2. Muy buenas recomendaciones, ya he tomado nota.
    Hay otro bar restaurante en Gracia que llevo un año frecuentando, por el muy buen trato de sus gerentes, platos suculentos, ambiente acogedor y precios populares.
    Es el Bar 68 en Carrer de Mila i Fontanals, 68.
    Muy pero muy recomendable.

  3. Felicitaciones, Muy buenos platos! Y muy ricos! Si quieren conocer sobre cocina árabe, los invito a visitar la página de Annurtv, donde encontrarán muchas recetas exquisitas con la explicación paso a paso! Se los recomiendo! Ademas encontraremos temas variados como arte, cultura, religión, y mucho más

  4. Esta bien el articulo. Alguno más se podria añadir. Alguno de esos bares «de toda la vida» que descartas, valen la pena. Can Ros por ejemplo, con su bocata de albondigas.

  5. Bien, parece que vamos volviendo a los orígenes. Porque no nos engañemos, un turco está bien, un libanés también, y un italiano también. Pero cuando son 40 ya no está tan claro.
    Yo también añadiría alguno de toda la vida, como Casa Lopez o el Bar Resolís.

    • Hola Àlex,

      Me pareció escuchar hace un par de meses que el Resolís había cerrado por jubilación del dueño. No he pasado por allí desde entontces, así que no sé si es cierto.

      Un saludo.

  6. Un lugar que no ha perdido sus orígenes y conserva en la carta multitud de platos tradicionales es el Tossal, como los buñuelos de bacalao o el civet de jabalí.

    • Hola Bernat,

      Sí, conozco El Tossal y he ido un par de veces. Me encanta su foie.
      Lo que pasa es que quería centrarme en la tapa, así que en todo caso a El Tossal habría tenido que mencionarlo al principio, cuando hablo del Bilbao, pero como ese tipo de restaurantes no era el objeto del artículo, sino que lo usaba como introducción, con nombrar uno de ese «rango de precios» bastaba, y he considerado que el Bilbao tenía más «solera» y tradición.

      Un saludo y gracias por la aportación.

  7. El BarraVas… 5,75€ por la tapa de 12!!! trocitos de chocos de sepia, no me hagáis reir por favor! Y del pan olvidate, NADIE te lo incluye, ya es un extra. Lo de Pepa Tomate ya es una tomadura de pelo.. Gràcia es para los turistas, los modernillos con mas pose que otra cosa y los «cumbas» de papá, que haberlos, hailos y a patadas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*