Cine y TV

Roman Polanski (IV): vuelo a Europa. Solo ida

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Viene de la tercera parte.

Tres años después del asesinato de su esposa, y con el fracaso de Macbeth (1971) aún reciente, Roman Polanski sigue vagando en busca de sí mismo, a la caza de cualquier oportunidad que lo devuelva al camino y le permita volver a llevar lo más parecido a una vida normal. Ansioso por demostrar al mundo que conserva las condiciones físicas y mentales para proseguir su carrera de cineasta, se lanza a un nuevo proyecto de inmediato, pretendidamente ligero, barato y sencillo. Coescribe con Gérard Brach el guion de ¿Qué? (Ché?, 1972) una comedia erótica que rueda en tiempo récord en la costa italiana, en la que una pizpireta y joven turista americana (Sydne Rome) da con sus pasos en una villa mediterránea poblada de hombres obsesionados con sus curvas (uno de ellos, un lunático playboy pasado de rosca interpretado por Marcello Mastroianni) que la cortejan y persiguen sin descanso durante las interminables dos horas de película.

La crítica indicó que era un trabajo impropio de su director. Tenía razón. ¿Qué? es su película más irritante, estúpida y hueca. Una comedia sin gracia de ningún tipo, más emparentada con el cine del destape que con la magistral comedia absurda que el cineasta había explorado en películas como Cul-de-sac.

Pese a ello son días de paz para Polanski, que goza por entonces de una tranquila y terapéutica estancia de cuatro años en Italia, en una villa romana alquilada junto a varios amigos. Decidido ya a vivir lo más lejos posible de Los Ángeles, pero necesitado de un trabajo, recibe una vez más la llamada de Robert Evans, el mítico productor de Paramount Pictures. La oferta es demasiado jugosa: Evans envía a Polanski un fabuloso guion de Robert Towne titulado Chinatown. Polanski vence su resistencia inicial y decide volver a Hollywood, teatro de su reciente desgracia personal.

Fotograma de Chinatown (1974).
Fotograma de Chinatown (1974).

«Forget it, Jake. It’s Chinatown»

Chinatown (1974) recupera el ambiente de la novela y el cine negro clásicos en una historia ambientada en las guerras del agua de Los Ángeles en los años 30, si bien subvierte alguna de las convenciones del género: J.J Gittes (Jack Nicholson) se aleja bastante del duro, cínico y pesimista arquetipo chandleriano. Y Evelyn Mulwray (Faye Dunaway) está a años luz de la clásica femme fatale irreductible: es aquí una mujer infinitamente más vulnerable, torturada y castigada por la vida, si bien conserva su elegancia y atractivo. Polanski se inspiraría en los recuerdos infantiles de su propia madre, asesinada en una cámara de gas, para concebir y captar el cruce de belleza retro, sobria elegancia, mirada triste y espíritu melancólico de la protagonista femenina.

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11 comentarios

  1. Yo tampoco me quiero meter mucho en el proceso, pero lo que me parece evidente es que la niña de 13 años está por debajo del consentimiento en la mayor parte del mundo (en la civilizada Europa está entre 14 y 15 años). Otro aspecto sería además sería si ese consentimiento sería libre y si Polanski no tenía ningún ascendiente sobre la niña ni podía haberla inducido a tener relaciones sexuales como compensación por algo.
    Si cualquiera de estas cosas se hubiese dado, lo más probable es que fuese una violación. Y eso se paga caro.

    Además el perdón de la víctima es bastante irrelevante porque se podría dar el hecho de la diyya, o sea que las personas pagasen a los familiares del delito sangriento para no ser condenados. Con esto podría pasar que hubiese gente que por tener suficiente dinero o influencia no fuese nunca condenado, cosa que a nivel personal me parece aberrante.

    Respecto a Polanski, creo que sus actos están dirigidos a evadirse de la acción de la justicia. Pudo durante muchos años negociar con la fiscalía una condena mínima sin apenas repercusión y cumplida en Francia, pero en Europa se sentía impune, y nunca tuvo necesidad.

    Independientemente de los buenas que son algunas de sus películas y de la desgracia y problemas que a la fuerza ha tenido que arrastrar.

  2. Mario Lancia

    Bueno, a tenor de las fotos de la niña e insisto en lo de «niña» porque se ve perfectamente que está más cerca de serlo que no de una jovencita de 16 0 17 años como intentaba colarnos Polanski, está claro que al director, no es que le gustaran las chicas muy jóvenes, sino directamente, las niñas. Un asaltacunas, vaya…

  3. Se mire como se mire, Polanski violó a esa niña. Le admiro mucho como cineasta, pero como persona da la impresión de que es lo peor. De acuerdo con que tuvo una infancia muy desgraciada, que esa panda de chalados a la órdenes de Charles Manson asesinaron a su mujer, pero no hay justificación para lo que hizo.

  4. Josefa Pinto Buenache

    A mí lo que me asombró hace poco, fue el enterarme de que la mayoría de edad para el consentimiento sexual en España había subido a los ¡16 años! desde los anteriores ¡¡¡13 años!!! Supongo que estos dislates se los debemos agradecer a las peculiaridades de la numerosa etnia gitana de la que disfrutamos en este país…

  5. Bueno y ¿qué pasa? A Polanski le gustaban mucho las mujeres, guapas y jóvenes, incluso MUY jóvenes.¡Qué tío más raro! Por mí, como si se lo montaba con su abuela. ¿No hay quien se folla a su cabra? ¿No están los que comen mierda? Incluso aquellos que se los folla un pez… ¡Todos somos hijos de DIOS y con derecho a ser comprendidos, coño!

    • ¡Pues eso digo yo, hijo mío! Como soy muy promíscuo, me lo monto con toda una familia (de chinches) y hasta ahora nadie se queja. La madre se llama Adelita y me pega unos repasos con toa la lengua por los huevos y subiendo, que…
      ¡Si Adelita se fuera con otrooooo…!
      ¡La «seguería» por tierra y por maaaar…!

    • Tu debes ser idiota. Estamos hablando de que violó a una niña de 13 años.¿Preguntas qué pasa?, ¿No es obvio?

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