
Las alarmas sonaron rápidas en todas sus emisoras de radio y televisión: «En Francia ha ganado el Frente Nacional de Marine Le Pen». «En Francia ha ganado la extrema derecha». Sí, es cierto. Los primeros resultados que se iban conociendo ayer confirmaban lo que venían diciendo las encuestas desde hace semanas. Con un ligero aumento de la participación, que llegaría al 43%, frente al 40,63% de 2009, el FN de Marine Le Pen habría ganado las elecciones Europeas de 2014 en Francia con el 25% de los votos, frente al 20% de la UMP que quedaría en segunda posición. El PS de Hollande y Valls, gobernante desde 2012, habría sufrido una hecatombe sin precedentes quedándose en un exiguo 14%. Francia elegía ayer 74 diputados (72 en 2009; 54 por ejemplo elegía España). De las siete circunscripciones electorales en las que se dividía Francia en estos comicios, el FN ganaba en cinco con la excepción de Île-de-France (región de Paris) y Ouest (la Bretaña y alrededores). Los resultados finales han otorgado al FN de Le Pen 22 escaños; 18 a la UMP; 12 al PS; 8 a los Centristas-Moderados; 8 a los Verdes y 5 al Front de Gauche. Había 74 escaños en juego.
Indudablemente, el triunfo del FN es apabullante. Sirva una comparativa. Hace cinco años, el FN logró un millón de votos, el 6,7% del total, y tres europarlamentarios, Jean Marie, fundador del FN y padre de Marine, ambos incluidos. Y eso con una abstención similar entre ambos comicios, menor en 2014. Por primera vez en una elección nacional se sitúa como primera fuerza política, incluso sobrepasando ampliamente a la UMP. Marine, que con su padre, son dos de los europarlamentarios menos asiduos a las sesiones de Bruselas (lo que le ha reportado no pocas críticas) sumar ahora una veintena de miembros a las filas del grupo llamado «Alianza Europea por la Libertad» donde se juntarán con colegas llegados de países tan dispares y supuestamente avanzados como Inglaterra, Holanda o Dinamarca. Porque esto es algo que ayer se obvió. Los ultraderechistas también ganaron en Dinamarca, mientras que en Inglaterra ganaron los de Neil Farage, un tipo bastante inclasificable.
Pero la noticia era clara: en Francia, el país de la Revolución, la Ilustración, los Derechos del Hombre, había ganado la extrema derecha. Sí. Un gran titular. Una gran rasgada de vestiduras. Y qué.
Vamos por partes. Primero los aledaños.
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«Pero es igual, el caramelo a las bases ya está tirado, somos de izquierdas porque aprobamos el matrimonio gay aunque hagamos políticas económicas de derechas.»
¡Anda, igual que el PSOE!
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Pues yo diría que no hay que minimizar la amenaza. Un par de empujoncitos más y nos encontramos en los años 30. Cuando llevas a la gente hasta el límite, estás arriesgándote a dejarlos en manos de los extremistas y los fanáticos. Eso si, con la banca supersaneada.
Totalmente de acuerdo. Es muy peligroso esto de subestimar la amenaza y el peligro que supone el aumento del apoyo en muchos países de Europa a partidos euroescépticos, xenófobos, pseudo-racistas, etc…
Revisen los errores: en Francia las legislativas son después de las presidenciales, y los gays sí pueden adoptar.
No ha dicho que no puedan, ha dicho que un juzgado en Versalles ha denegado una adopción por parte de unos vais y eso ha creado revuelo
Los años 30 no se van a repetir. A la frase «La historia siempre se repite» le falta la parte «siempre de forma diferente». Eso hace que casi siempre nos pillen las cosas con el pie cambiado. Hay que estar atentos y con los ojos muy abiertos, porque mientras miramos a Le Pen pensando en un nuevo ascenso del nazismo por las urnas igual nos están robando la cartera por otro lado. Que nos la están robando, vamos. El nuevo nazismo, si es que eso existe y la nueva guerra mundial es esta crisis/estafa, ni mas ni menos.
Excelente análisis con muchas analogías perfectamente aplicables a los partidos españoles, aquí en lugar de apoyar la xenofobia, apoyamos el independentismo como solución mágica (soy catalán y ha ganado un partido cuyo único mensaje electoral era este) me gustaría un análisis desde la distancia de lo que ha pasado en España, pero parece complicado dada la tendencia a posicionarse de los medios
El independentismo es xenofóbico por definición. Lo de Cataluña no es una excepción a lo que sucede en el resto de Europa (aunque le pongas gafapasta y postureo), mismo mecanismo y misma respuesta:» la culpa es del otro, podemos vivir en un Edén si no fuera por «los otros»»… y retahíla de mensajes simples similares que calman a personas temerosas del cambio.
Así es.
Hollande es de izquierdas y aplicó políticas de izquierdas, como era de esperar: subir impuestos y derrochar… Ahora se están dando cuenta de que con Sarkozy -aunque no tomara todas las medidas que se esperaban de él- no estaban tal mal.
Pues yo diría que la gente está cabreada por no cumplir ninguna de sus promesas -de izquierda- y hacer lo que le dicta la patronal francesa y la gran patrona de europa, doña Merkel.
Osea, como el Psoe.
El típico error progre de calificar la indignación en función de sus anteojeras. La mayoría de la gente indignada más que ideología lo que tiene es eso mismo: indignación. Se agarran a un clavo ardiendo, y en función del color de ese clavo los politicólogos hacen analisis a medida de sus prejuicios.
Si en Europa la Ultraderecha resurge hay que echarse las manos a la cabeza (pues sí, la verdad, el discurso xenófobo apesta) Pero si lo hace la UltraIzquierda (como aquí) es una gran noticia para la democracia…. Como odio los dobles discursos. Si a algunos os asusta los años 30, a otros nos asustan más las dictaduras del proletariado tan poco amigas de la libertad que tanto predican algunos.
Tanto la pseudoderecha como la pseudo izquierda europea debería pensar cuánto mal lo han hecho para que los discursos se radicalicen tanto y tengan un más que notable apoyo popular.
Siento lo de tu partido vox/pp…otra vez sera.hay miedillo, verdad?
Pero que listo que eres oye. Deberías hacer carrera de esa perspicacia tuya. Estoy que me cago de miedo… ¬¬
Es que cualquiera que diga que extrema izquierda y extrema derecha son lo mismo (ambas te venden un paraíso en la tierra, que lamento decir no existe) va a ser vilipendiado por unos y otros, solo decirlo ya te estigmatiza, porque aquí son muy democratas los que nos dicen lo que es la democracia.
Exacto, son dos caras de la misma moneda. Y exacto, los que predican con la libertad de expresión y van de superiores morales por la vida son los primeros que no toleran un discurso distinto al suyo, si te sales de la tangente eres un facha. Como aquí el amigo que rápidamente ha aventurado que soy votante del PP/Vox.
Si la ultraizquierda (que decir eso de podemos me parece un poco exagerado) se hubiera puesto la primera y con un mensaje lleno de odio (un programa inviable y populista no es lo mismo) a lo mejor mucha gente se preocuparía igual
Muy buen artículo, muy interesante, con una lectura del tema con bastante perspectiva. Creo que muchas personas deberían leerlo.
Eso si, me veo obligado a hacer dos puntualizaciones:
En Francia, al menos desde el año 83 (el Eurostat no deja ir mas atrás) jamas ha habido un paro de menos del 6 y pico 7 %. De hecho, lo mas normal es andar rondando el 8-9%; por tanto no veo de donde saca el autor lo de «estando acostumbrados a un 4,5%».
Por otra parte, el tema del salario mínimo al compararse con otros países como España. Una cosa es el bruto, y otra el neto. Y le aseguro que aunque la diferencia en bruto puede ser alta, cuando pasamos al neto la cosa se acerca bastante mas, y es que en Francia retienen bastante. Creo que es algo que no se debería dejar pasar a la hora de mencionarlo, aunque lamentablemente casi siempre se hace.
Por lo demás, y como ya he dicho, gran articulo.
Vaya articulo mas mal venido a cuento, solo repite datos copiados de periodicos.
El frances es de derechas por naturaleza, hasta su izquierda lo es, por eso se le llama socialismo de caviar, que el autor pone sin saber lo que significa. El FN no es mas que la expresion de lo que es realmente el frances, xenofobo, derechista, y egocentrico. Ellos quieren sentirse el centro del universo, y ahora no lo son, aplstados nuevamente en Europa por la maquina alemana, han decidido votar por aquella que canaliza su idiosincracia en forma de discurso, mucho mas acertado en formas que el de su padre, y culpar a quien segun ellos es el culpable de su perdida del cetro europeo, Hollande, aunque eso ya se veia venir desde la campaña electoral.
De acuerdo con varias cosas pero creo que se olvidan otras y que hay aspectos que se entienden mal o no se entienden en absoluto.
Primero, se olvida que el FN es una criatura de Mitterand: no es una opinión, es un hecho. Jean-François Revel da cumplida información al respecto. ¿Que para qué lo creo el PSF? Obvio: para joder al PCF. Como bien señala el artículo, el caladero de votos del FN está justo en aquellas zonas que hasta no hace tantísimos años eran feudos obreristas. Y les salió perfecta la jugada: el otrora todopoderoso PCF hoy ni está ni se le espera. Claro que, mientras tanto, la criatura, a lo Frankenstein, ha tomado vida propia y se está comiendo crudo a su papi. Ya se sabe, los partidos políticos los carga el diablo… O, como se decía antes, en el pecado llevan la penitencia.
Por otro lado, este artículo es el enésimo ejemplo que me encuentro en el que se afirma alegremente que nos gobiernan políticas neoliberales. Ésa es una tontería falsa por dos motivos: ni es «neo» ni es «liberal».
No es «neo», en realidad es muy viejo, porque aquí, en Europa en general y en España en particular, lo que lleva imperando desde hace ni se sabe es eso tan simpático llamado capitalismo de amiguetes, que consiste, entre otras cosas, en que, por ejemplo, cuando se privatiza lo que antaño fuera un monopolio estatal no se hace en un régimen de libre competencia y en el que se garantice que lo que antes era un monopolio público no pase ahora a ser un monopolio u oligopolio privado. Para nada: se le entrega a módico precio a un colegui y todos (ellos) tan contentos. Otro ejemplo: se crean, pagadas de nuestros bolsillos, un sinfín de empresas y organismos públicos de fin y valía inencontrable, en busca y captura, a ver si dan con «ello», para contentar a otros, o los mismos, coleguis: ya que no te hice ministro o secretario de Estado, porque, claro, eso ya se lo debía a Mengano, pues te pongo de Director General de esta giliempresa, cobras un pastón y a vivir, que son dos días y uno nos lo pasamos durmiendo. De paso, con eso tan «neo-oldie» podemos hacer demagogia que da gusto. Por un lado, no creamos plazas de funcionarios (que éstos estén infrautilizados en algunos organismos, justamente porque las empresas públicas los vuelven redundantes, o que en otros lugares haya una necesidad acuciante de incorporar funcionarios nuevos son menudencias sin importancia en las que no conviene detenerse), que eso sale muy caro, pero creamos la ficción, que al común de los mortales le encanta creer, de que, como es empleo público, ya no hay quien te eche. De paso, con esos anuncios magníficos, muestras la debida preocupación por «lo público», que es, como decía Sancho Panza, el bálsamo del Feo Blas, el ungüento curatodo con el que quedarnos tranquilos. Lo de ir colocando a los de tu cuerda y tirar del empleo público es tan viejo que nos remontaría a la época de Cánovas y Sagasta, de modo que, insisto, no sé de dónde viene lo del «neo».
Y liberal, vamos, ni de coña justo por lo mismo. Un sistema liberal clásico aboga por la libre competencia en todos los órdenes, no porque esta dádiva o aquel monopolio te lo dé cautivo y desarmado el poder del político de turno, tenga éste el apellido que tenga. Un sistema liberal clásico huye como del virus del ébola del monstruo burocrático que se ha ido creando y que es el que realmente nos está cagando el alma a impuestos.
Es cierto que se han hecho recortes más que cuestionables en sanidad o educación, pero aquí nadie quiere ni oír hablar de acabar con todas esas empresas públicas inservibles, por ejemplo. Es más, los de Podemos las multiplicarían ad infinitum: un genio, el Iglesias este. Por si alguien se preguntaba dónde estaría el émulo de Chávez o del surbnormal profundo de Maduro, ahí tiene cumplida respuesta. Nadie, al menos aquí, se plantea hacer lo de Francia, pegarle el hachazo a los municipios, las diputaciones, los cabildos insulares, los parlamentos autonómicos, etc, etc, etc. Menos mal que vivimos bajo una «dictadura del liberalismo»… En eso hay un consenso tácito que nadie quiere ni mencionar: estamos inundados de estado por todas partes, ese estado nos lleva a la ruina, nos caga a impuestos, si tus padres te dejan algo en herencia no puedes ejecutarla y se lo queda el Estado porque no tienes dinero (pregunten en Andalucía) pero ¿la solución es? ¡¡Más estado!! Genial, vamos…
Hitler y Stalin pactaron en el 39, seguro que porque se llevaban fatal. Ahora tenemos a la demagogia de extrema derecha y a la de extrema izquierda: una evolución del carajo, sin duda…
Un enorme amén.
Me sangran las manos de aplaudirte.
Completamente de acuerdo
Leyéndote se me ocurre que lo mismo puede pasar aquí con POdemos a la que el PP dejó hacer (incluso dándole espacio en medios afines como Planeta) con la esperanza de restarle al PSOE por la izquierda. La jugada le ha salido bien, pero viendo las alusiones a la patria y contra «la casta» que hace Iglesias igual también le come mucho espacio a UPyD y un sector del PP. De momento, sé de dos exvotantes del PP que lo han votado. Creía que era una anécdota hasta que te he leído. Vamos, como el FN con el PSF…
Pues, Bertox, no te extrañe que esas «lumbreras» hayan hecho ese tipo de cálculos. Pedro Arriola, que es quien lleva toda esa línea de estrategias desde los inicios de Aznar, es una calamidad con patas, el número de pifias que le han pasado al PP a cuenta de su portentoso análisis es tan incontable como los granos de arena de una playa. De hecho, la noche electoral los del PP estaban muy ufanos porque le habían sacado no sé qué ventaja al PSOE, que, según ellos, son los únicos rivales a batir. Se han metido un hostión de proporciones bíblicas, se han dejado en la gatera algo así como 2.5 millones de votos pero como los otros lo han llevado aún peor, pues nada, todo estupendo. Es aquello de yo me quedo tuerto con tal de que tú te quedes ciego.
Lo del entreguismo del PP en el caso de los medios de comunicación pasará a los libros de historia como un ejemplo de suicidio político transmitido en tiempo real. La política para conceder o dejar de conceder licencias de radio y televisión es kafkiana: permiten «cosas» que dan vergüenza ajena en Cuatro o La Secta, que han sido plataformas tremendas para los bobos de Podemos, al tiempo que torpedean a El Mundo porque les deja con el culo al aire con lo de Bárcenas, el caso Faisán y tantos otros. A El País, en quiebra técnica y despidiendo trabajadores a casco porro, les dan todos los balones de oxígeno que quieran y más y con Intereconomía le aplican aquello de «al enemigo, ni agua».
En España no existe el peligro de grupos neonazis ni cosa que se le parezca. El otro día al ir a votar aún vi papeletas de Falange Española y me quedé flipado de que esos pirados todavía existan. Pero la deriva claramente va a ser frentepopulista, con una amalgama de grupos de izquierda, a cuál más descerebrado y proponiendo un brindis al sol mayor que el otro. Y mucha gente les aplaudirá con las orejas porque para eso la izquierda siempre ha tenido una habilidad especial: habiendo sido votante comunista de años sé de lo que hablo.
La izquierda es experta en mezclar elementos reales (incluso Podemos dice alguna verdad, por increíble que parezca) con demagogia barata. Si les das un dato económico, el que sea, te contraponen una historia con «contenido humano» o «social»: léase, el pobre desgraciado que está pasando las de Caín, con el mensaje subsiguiente de «qué vergüenza, qué tragedia que pasen estas cosas», vendiéndote la moto de que existe una sistema, una arcadia feliz en la que nadie pase hambre y en la que todo el mundo tenga un techo, trabajo y se vaya de vacaciones. Es una mentira monstruosa, sin más: primero, porque, por desgracia, nunca dejará de haber pobres y situaciones humanas terribles y, segundo y sobre todo, porque no hay ni un solo ejemplo histórico, ni un solo país en el que se haya aplicado ese sistema maravilloso que predica Podemos o cualquiera de sus clónicos en el que eso haya funcionado ni por asomo. Y no ha funcionado no por las excusas típicas, que si el capital y el imperialismo y todas esas zarandajas: no funciona porque no funciona, porque es una mierda de sistema que sólo condena a los seres humanos a la miseria y la falta de libertad.
Cualquier partido serio que quisiera plantarles cara a estos delincuentes intelectuales lo tiene fácil: recordar una vez, y otra, y las que haga falta qué ha significado históricamente el comunismo y no desperdiciar ni una sola oportunidad de mostrarlo a las claras. Porque la maquinaria de propaganda de la izquierda es y ha sido siempre de una eficacia demoledora y no van a desaprovechar ni la más mínima para arrimar el ascua a su sardina.
Sólo por poner un ejemplo entre mil: hace unos pocos años, en 2006, si mal no recuerdo, por lo del aniversario de la Guerra Civil, toda una serie de personajes de la famélica legión sacaron un manifiesto de apoyo a la II República, que, por supuesto, no es sino un apoyo al Frente Popular: pongo la mano en el fuego y seguro de que no me quemo por que ni uno solo de ellos se acordaba de la CEDA, de Gil-Robles, de Calvo Sotelo o de Lerroux como integrantes de esa II República. Bien, ¿hubo alguien que les diera la réplica, que explicara qué clase de pescado eran Largo Caballero, Pasionaria, Indalecio Prieto o Durruti? ¿Qué clase de penco era Negrín o quién era el maquiavélico de Azaña, tan gran escritor como pésimo político? Nadie. ¿Por qué? Porque entonces ya sabes que vienen los del somatén mediático y te tildan de nostálgico del franquismo y demás lindezas. Que tiene gracia, teniendo en cuenta los orígenes familiares y cómo les fue por aquellos años a algunos de nuestros demócratas de toda la vida. Pues no: Franco era un capullo, la dictadura fue una desgracia para España y lo de Falange sería de chiste si no fuera por lo que jodieron al país, que no es precisamente para reírse. Pero la II República fue un desastre sin paliativos, un contradiós, y si hubiera ganado la guerra el Frente Popular, hechura de la Komintern (no es una opinión: es un dato histórico), aquí habríamos tenido una maravilla equiparable a la Albania de Enver Hoxha y ríete tú de lo de Paracuellos del Jarama en cuanto a lo que habría sido la represión (ahora que incluso Paul Preston dice lo que todo el mundo sabía, es decir, que Carrillo sí que fue culpable, y cómo, de aquello, todos esos mamones ponen carita de circunstancias). Y eso no lo digo yo: ya lo decían en su día gente tan poco sospechosa como el propio Azaña, Julián Besteiro (el más decente de todos ellos con diferencia: que Franco no lo dejara en paz quedará como un oprobio eterno para el puto régimen), el mismo Indalecio Prieto (años después, claro, cuando ya daba igual) o el general Rojo.
Pero, ya digo, ahí seguimos, riéndoles la gracia y dejándoles hacer y decir lo que les venga en gana
BRAVO! usted ha dicho exactamente lo que yo llevo pensando desde hace muchos años.
Gracias por hablar de como funciona Chile
Muy interesante. Gracias.
Señor Isaías lo suyo es lo más cuerdo que he leído en tiempos… tendría que escribir usted los artículos
Pues muchas gracias. Habrá que hablar con los señores de jotdown ;-))
No sé a cuento de qué viene llamar heterodoxa a Le Pen porque sus propuestas económicas sean calcadas a las de la extrema izquierda. Las propuestas económicas de la extrema izquierda y la extrema derecha siempre han sido las mismas, o casi. Mirénse el programa económica de la Falange, sin ir más lejos.
Bueno, Daniel, es que la ignorancia es muy atrevida: si «la generación mejor preparada de nuestra historia» se molestara en leer algo de historia (de la de verdad, claro, no los sucedáneos que hay por ahí), uno se ahorraría leer cierto tipo de cosas y tener que aclararlas, por aquello de atemperar la burricie ambiental. Ya no es sólo el ejemplo que comentas de Falange, que es pertinente, por supuesto: es que Mussolini, antes de fundar el fascio italiano, era, palabras textuales de Lenin, el mejor candidato en Europa Occidental para encabezar la revolución socialista. Y Mussolini no renegó de su pasado socialista, de lo que renegó fue del internacionalismo y se hizo fieramente nacionalista: era, literalmente, un nacional-socialista. Y Hitler, en Mein Kampf, dice claramente que ellos son la evolución superior, la culminación del socialismo. Luego, lo de Le Pen en realidad está bastante transnochado: antes se le llamaba autarquía, arancel Cambó y demás. Ahora le llaman altermundismo (para acuñar memeces, que los llamen) y se quedan tan anchos
Buen artículo, de lo pocos que han sabido informar bien de lo que está pasando en Francia. Sólo una cosa: ¿Por qué la llamas Marine? Me zumban las orejas.
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