Cine y TV

Peter Weir: el director discreto cumple setenta años

Unico testigo Paramount Pictures Edward S. Feldman Production
Peter Weir, a la izquierda, en el rodaje de Único testigo. Imagen: Paramount Pictures / Edward S. Feldman Production.

En su septuagésimo cumpleaños, Peter Weir (Sidney, 1944) sigue representando una rareza. Es difícil encontrar en la cinematografía actual un mejor ejemplo de artesanía y firma, de tecnócrata y autor, de clasicismo y personalidad. De cine, en definitiva, en la saludable intersección entre industria y nervio creativo. Paciente firmante de catorce películas en treinta y cinco años, Weir es por derecho un exponente sobresaliente de un cine rentable que no ignora el compromiso del director de éxito con las inclinaciones propias, un matrimonio cada vez más difícil en un negocio implacable como el de las películas.

No en vano el difunto Kubrick profesaba a Weir pública admiración, incluso desde la época más underground del director de Sidney. Pieza clave de la impetuosa generación australiana de cineastas de los años setenta, Weir es un buen ejemplo del tránsito natural de muchos realizadores entre la temprana indagación creativa en formas más experimentales, inconexas e incluso oníricas (Los coches que devoraron París (1974), Picnic en Hanging Rock (1975) y La última ola (1977) hasta un cierto clasicismo donde la narrativa sobria y transparente es el marco dominante sobre las inquietudes de autor, que no funcionan como medio sino como fin.

Peter Weir (en cinco películas) representa esta compleja conquista de circuitos comerciales y dignidad creativa, así como la victoria de un estilo de rodar de inteligente equilibrio entre productores, autores y público, y estilos clásicos y modernos, sin importar los géneros, como hicieran hace décadas los Hawks, Wyler o Ford.

1. Gallipoli (1981)

Gallipolli
Imagen: The Australian Film Commission / R & R Films.

Treinta y tres años después, la quinta película de Peter Weir sigue siendo para muchos la mejor, incluido para el propio director, que sin embargo replica que es también su obra menos personal. Sobre su importancia en muchos sentidos en su carrera, escribe Nekane E. Zubiaur en su estupendo estudio (Peter Weir, Cátedra, 2013): «Él la califica como su película de graduación, no solo porque su éxito comercial y de crítica sirviera para confirmarlo como uno de los directores más importantes del nuevo cine australiano, sino porque por primera vez tenía la seguridad de haber alcanzado la competencia técnica necesaria para comprender en todo momento lo que estaba haciendo y por qué lo estaba haciendo (…) Gallipoli implica un giro en la evolución de su estilo hacia una mayor narratividad y transparencia visual».

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19 comentarios

  1. El tiempo hará justicia seguro a Peter Weir. Uno de los mejores directores vivos, y el más infravalorado o con menos renombre. Grandísimo Peter Weir

    • Toda la razón. Un gran artesano del cine, no despierta pasiones como otros más famosos… salvo en unos pocos fanáticos como éste que suscribe. Poner en la misma frase esa maravilla que es Master and Commander y la basura sin paliativos de Piratas del caribe sin que sea para reivindicar la de Weir es un insulto al cine.

  2. Pocas películas, debería haber rodado más. Aunque puede presumir de que las que ha rodado merecen la pena.

  3. José Antonio

    Esa aceleración de los tiempos del lenguaje cinematográfico, como dice, podría ser también un arte si se hiciera con maestría, pero desgraciadamente es Michael Bay quien ostenta el honor de usarlo para esas películas insufribles y huecas. Quizás por eso…
    De Peter Weir, que menos la primera las he visto todas, reconozco que Picnic en Hanging Rock me aburrió. Las demás, sobresaliente.

  4. Buen articulo, pero me parece un fallo centrarse solo en la parte mas «comercial» de su filmografia. «Picnic en Hanging Rock» y «La ultima ola» se merecian un apartado aparte tanto ó más que las citadas.

  5. Gran director. Y totalmente de acuerdo en lo de que Master and Commander es la mejor película de aventuras de los últimos 20 años. Un clásico del género y la más fiel recreación de un buque de época y la vida a bordo que se ha filmado hasta la fecha.

  6. Yo no hubiera pasado tan de puntillas por Los poetas muertos ni omitido la última pelicula de Weir, The way back. Pero buen resumen.

  7. Excelente artículo, gracias por recordarnos a un cineasta artesanal y discreto que sin hacerse notar nos ha obsequiado con maravillosas hitorias. Una de mis preferidas sin lugar a dudas «Master & Comander»: te hace sentir la energía i el significado de la navegación en aquella época, sin falsas épicas, ni patrioterismos, ni fórmulas románticas, pero con gran sentimiento a través de una impecable dirección de actores.

  8. Interesante, sí señor, reivindicar a un director como Peter Weir. Tiene un sello clásico, o invisible si se prefiere, que hace que muchos cinéfilos lo desprecien o no lo valoren lo suficiente. Películas suyas como «Gallipoli» tienen un aroma a Hawks o Walsh que ya no se estilaba en los años ochenta.

    Mi favorita de todas las suyas sería «Master & Commander», que creo que es casi una obra maestra. Y luego «El año en que vivimos peligrosamente», «Único testigo», «El show de Truman», «El club de los poetas muertos», etc.
    «La costa de los mosquitos» a mí sí me parece de las más flojas, sobre todo tras haber leído el soberbio libro de Theroux. Uno se pregunta qué habría podido hacer Werner Herzog (o John Boorman) con tal argumento, aventura y personajes.
    A Weir siempre le interesa la contraposición civilización/naturaleza y suele colocar a sus personajes masculinos ante grandes peligros (la muerte siempre planea en sus películas) y dilemas morales de envergadura.

    Por si alguien tiene curiosidad:
    http://www.elcineenquevivimos.es/index.php?director=387

    Saludos.

  9. Coincido con Jonás en que no debería haberse omitido el último y estimable trabajo de Weir, ‘The Way Back’.
    Es una lástima que este gran director haya rodado tan pocas películas, porque su talento es enorme.

  10. Pingback: Feliz cumpleaños, Peter Weir

  11. Henry James

    Uno de mis directores favoritos. Sin dudas, ha contribuido a lo mejor de la cinematografía mundial. Por otro lado, en el listado deberían haber figurado tanto La sociedad de los poetas muertos como El año que vivimos en peligro.

  12. Nadie ha mencionado The last wave con Richard Chamberalin. Donde se daba protagonismo a los aborígenes, algo inusual en aquella época

  13. Prefiero la gamberra The Plumber a tanta cosa repipi que fue haciendo después.

  14. También se ha dejado por analizar «Sin miedo a la vida». Para mi su mejor película, muy profunda y con muchas secuencias para analizar, con un enorme Jeff Bridges.

  15. Gran director.

    Yo diría que Master and Commander es una de las mejores películas de todos los tiempos.

  16. Me reconforta ver que no soy el único fan de Master and Commander; es un relato tal poliédrico, con tantos matices que comentar, con unos actores tan maravillosos, con una pasión por el cine tan bestia que me parece increíble. El deber, la amistad, el valor, la superstición…. todo esta en esta obra maestra…. como la cara de disimilado compungimiento del capitán cuando le amputan el brazo al niño….

  17. Pingback: ¿Cuál es la mejor escena musical de una película (no musical)?

  18. Pingback: 'El club de los poetas muertos': aprendiendo a ver el derecho con perspectiva - Jot Down Cultural Magazine

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