
La prostitución es algo que únicamente se presenta en los seres humanos. Los animales y las plantas solo conocen la maternidad. Aquí se encuentra escondida una de las incógnitas más profundas respecto a la esencia y al origen de la especie humana. (Otto Weininger)
¡Cuánta puta y yo que viejo! (Siniestro Total)
Actriz rima con meretriz. Se dice que muchas estrellas de cine han llegado a donde están a base de acostarse con los actores, directores o productores adecuados. O, al menos, eso han contado testigos tan viperinos como el exagente Alec Shankman o la actriz Joan Rivers, que, en sus memorias, pone a Kristen Stewart y Jennifer Lawrence como sangrantes ejemplos de trepas sexuales. Es lógico, pues, que estando tan establecido el intercambio de carne por trabajo en el mundillo del celuloide, el de prostituta sea un personaje recurrente desde que, allá por 1913, George Loane Tucker rodara Tráfico de almas, drama mudo sobre una red de trata de mujeres.
Por otro lado, interpretar a una prostituta es una verdadera golosina para una actriz. Y no solo porque da mucho más juego hacer de pilingui que de mujer «decente», sino porque, además, tienes todos los puntos para que te caiga un Óscar o cualquier otro premio gordo. Y eso que, en la mayoría de los casos, el parecido entre una puta de ficción y una de verdad es pura coincidencia. Como dice Juana Gallego en su libro Putas de película. Cien años de prostitución, «el cine es un gran instrumento de legitimación de la prostitución. De hecho, la mayor parte de las veces las prostitutas están idealizadas». En efecto, en el cine convencional (de Irma la dulce a Pretty woman), la meretriz ha sido convenientemente descafeinada, travestida de glamurosa princesa de «vida alegre» que hace la calle hasta que alguno de los sapos a los que besa se convierte en príncipe azul.
Es preciso buscar con lupa entre acartonados rollos de fotogramas para encontrar prostitutas heterodoxas o, por lo menos, realistas. Por regla general, la puta de cine es un ser de dos dimensiones, cuando, en la vida real, es una persona poliédrica que ejerce un trabajo duro y arriesgado, no porque el sexo (o el acto de vender el cuerpo) sea malo, como sostienen los puritanos, sino porque en esta Edad Oscura, todas las actividades, desde la guerra hasta la comunión, han sido degradadas y pervertidas.
Este artículo de nuestro archivo está completo para lectores registrados. Registrarse es gratis y solo lleva un minuto.






Pingback: Prostitutas de culto
Leí solo la primer frase de Otto Weinninger… Dígo, la albanilería también es algo que se presenta solo en el género humano, también tiene «escondida una de las incógnitas más profundas respecto a la esencia y al origen de la especie humana»?
No entiendo qué enigma esconde la prostitución o el sexo, realmente.
x1000
Por no hablar de que contrapone la prostitución a la maternidad ¿?
Por otra parte, buena cita para dar inicio al artículo, te da una idea del sinsentido sexista que estás a punto de leer.
Hola! Me pregunto que diría barbijaputa de este artículo.
Creo que a las actrices les gustaría más el papel de poli mala, de detective, de piloto de carreras, de ingenieras super listas, de psicopatas.. pero que triste es la vida y cuanto queda por avanzar en la sociedad que si no tienen que hacer de tontas tienen que hacer de prostitutas.
¿La teniente Ripley en Alien que era? ¿Tonta o prostituta?. Por cierto es curioso que considere que el hacer de psicopata no denigre a la mujer, pero hacer de tonta si.
Me hizo recordar una película interesante llamada China Blue o La pasión de China Blue de Ken Russell con Kathleen Turner.
No es cierta la cita de Otto Weinninger, a menos que se defina la prostitución como el trabajo que consiste en el intercambio de sexo por dinero (pues los humanos somos los únicos que usamos dinero o trabajamos). Varios animales usan le sexo como moneda de cambio, desde protección hasta alimentos, y algunas especies (insectos) tienen trucos como copular, expulsar el semen, comérselo, y buscarse otro. Como son animales no puedes buscarles intención, pero en los bonobos (que si son más cercanos a nosotros y se da el sexo por placer) también usan el sexo como moneda de cambio, o el macho no dominante que obsequia con alimentos para tirarse la hembra cuando el más fuerte no mira… ¿qué es?
Me sorprende la obsesión que tienen algunos en separar al hombre del resto de especies. ¡Como si fuéramos tan excepcionales! Los únicos tocados por la divinidad y maldad. Como si no pudiésemos encontrar en la diversidad de la naturaleza comportamientos similares a todos los que mostramos, desde la violación, sadismo, o incluso ganadería o agricultura. Ni siquiera la lectura es única ya que hay simios que aprenden los rudimentos.
Creo que el autor (o Otto Weinninger) confunde sexo con «hacer el amor». El sexo no tiene ningún misterio fuera de los que le son pertinentes a la Biología. Hacer el amor,sí, pues es el equivalente entre cocinar y comer. Es decir, es un invento humano, y, tal vez, ahí sí que haya mucho misterio. Como apunta el lector Pablo: la albañilería, hacer películas o escribir para JotDown tampoco lo pueden hacer otras criaturas (que sepamos, todo se andará), y no veo que le preocupe demasiado. Si quiere justificarse el ser un buen putero, que se venga para España, que por lo visto somos los número uno de Europa.
Por otra parte, más polémica, me gustaría saber si toda la introducción que el articulista firma es irónica o si en serio piensa que hacer de prostituta es «un caramelo para una actriz…»? Yo, como él, supongo, conozco a bastantes actrices y hasta la fecha creo que ni una sola me ha comentado su deseo de convertirse en prostituta, sea fina, estilizada o de carretera. Sin embargo, sí he topado con bastantes que me han manifestado estar hasta el coño de hacer de puta.
Si era irónico, ha conseguido su objetivo, despistar. Si no lo era, creo (en mi opinión, y lo recalco antes de que me caiga la shitstorm) que ha errado el tiro profundamente.
Nunca olvidare la dedicatoria que hizo el torero mexicano Rodolfo Sanchez
» El Pana » a todas las prostitutas a las que les brindó su ultimo toro .