
Uno de los debates más comunes de nuestro tiempo, durante estos últimos días aún más frecuente si cabe, es el que contrapone libertad y seguridad. En realidad se trata de una distinción falaz, pues la segunda es condición necesaria de la primera, ya que nada coarta más nuestra libertad que el miedo que provoca la inseguridad. El origen de este malentendido se lo debemos, al menos en parte, a Erich Fromm y a su libro —por otra parte bastante recomendable— El miedo a la libertad. Para quien no lo haya leído venía a decir que el auge del protestantismo en el siglo XVI y del nazismo en el XX tenían una misma raíz, anunciada en el propio título de la obra. La modernidad traería consigo una ruptura de los lazos que ataban al individuo en las sociedades tradicionales, lo que genera tanta independencia como desasosiego. De manera que, expulsado de ese apacible útero a un mundo en el que debe manejarse en plena libertad, el sujeto intentaría rehacer como fuera ese vínculo primitivo, bien a través de un mayor rigorismo religioso o de una ideología totalitaria.
El nazismo sería un caso paradigmático de esto, con su énfasis en el colectivo por encima del individuo, con sus grandes mítines en los que cualquier personita, con sus miserias, temores y debilidades pasaba a sumergirse en una masa invencible que lo trascendía: Deutschland über alles. El libro se publicó en 1941 después de que el autor, judío alemán, huyera de unos compatriotas que no tenían nada bueno reservado para él, así que pudo verlo todo desde primera fila. Algo hay de cierto en su planteamiento, sin duda, pero con el paso del tiempo hemos podido saber con mucho más detalle los motivos del ascenso de Hitler al poder y hay algunos puntos que matizar. Para ello deberemos conocer quién y por qué se unió al nacionalsocialismo.
El 14 de septiembre de 1930 las elecciones al parlamento alemán ofrecieron un resultado que marcaría la historia del país y del mundo. El partido más votado fue, tal como era de esperar, el socialdemócrata. Pero estaba seguido de cerca —con más de 6,3 millones de votos y el 18,2% del total— por el NSDAP, una formación hasta entonces marginal que había multiplicado por ocho sus votos respecto a las elecciones previas celebradas solo dos años antes. Fue una auténtica sorpresa y un acontecimiento crucial, pues una vez ganada esa posición ya no hubo vuelta atrás: sus resultados irían en aumento en una República de Weimar ya agonizante hasta que el 30 de enero de 1933 Hitler fue nombrado canciller. ¿Cómo había sido posible? Aunque el partido había sido refundado solo trece años antes, las ideas que en una peculiar mezcolanza lo conformaban ya estaban en el ambiente desde tiempo atrás.
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Echo de menos una mencion a la traicion, como asi lo sentian de aquella, de la Kaisermarine y sus alzamientos en 1918 en Kiel y que provocaron la caida del Kaiser Guillermo II. Hay que decir que la marina era partidaria de las tesis socialistas, y que con el tiempo muchos de ellos fueron casualmente depurados por el nazismo, ya fuera paramilitarmente con sus cuerpos, o politicamente una vez en el poder
Ya echábamos de menos a alquien que hiciera un comentario empezando con «Echo de menos…».
Echo de menos metal alemán.
No llego a entrnder porque la juventus y los obreros apoyaban al partido nazi ? Alguien me explica
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Habría que recordar que durante el gobierno nazi los alemanes primero consintieron y después disfrutaron el expolio de los judíos y las invasiones de los territorios.
http://www.abc.es/hemeroteca/historico-10-03-2006/abc/Cultura/gotz-aly-todos-los-alemanes-nazis-o-no-sacaron-provecho-del-asesinato-expoliador_142679311584.html
No expongo esto para deducir nada propio o congénito sobre Alemania y los alemanes, solo lo constato y me hace ver la sustancia débil y torcida del ser humano.
No tiene idea de lo que ocurrió economicamente entre 1919 y 1930.
Alemanes en su pais pidiendo limosnas, y la minoria gozando de su incalculable riqueza.
Vale, y en qué contradice eso que los alemanes se aprovecharan del expolio?
Ya indiqué además que no hacía juicios. Es un hecho.
Me resulta un tanto curiosos los apoyos y las justificaciones.
Primero, que tanto el mundo rural como los jóvenes le dieran un apoyo superior a la media.
No sé si en los años 20/30 sería tan contradictorio como ahora, pero nadie se imaginaría que a Podemos y Ciudadanos, a parte de los jóvenes, donde más les votasen fuese en las zonas rurales …
Y luego no me encaja que las mujeres, por «conservadoras», votasen al partido nazi.
Había opciones bastante más conservadoras, conservadoras de verdad como los democristianos, digo yo. En España conservador es votar al PP o al PSOE, que han gobernado alguna vez o están en el gobierno actualmente, no votar a los nuevos que tienen un discurso y una estética «rompedora». No entiendo por qué el NSDAP pudiera ser considerada una opción conservadora.
Luego lo de los protestantes no me sorprende en absoluto, visto el racialismo en general que desprenderían en EEUU hasta mucho más tarde.
Sí me resulta interesante que no tuvieran éxito entre las clases obreras. Podemos/Ciudadanos tienen el mismo problema. PP y PSOE siguen arrasando entre las clases más bajas que no tienen estudios.
Bueno,el aticulo esta bastante bien hasta que la caga, culpar a la revolución alemana de 1919, aún indirectamente , del ascenso del NSADP, es bastante falaz y lamentable, asaz tendencioso, incluso. Es el estado mayor del ejercito alemán, con la connivencia de ciertos sectores del partido socialdemocrata el que alimenta el discursito de que la derrota de noviembre de 1918 es debido a la famosa » puñalada en la espalda» dejudios, liberales e izquierdistas, idea que alimenta el resentimiento aleman y sostiene a los grupos ultraderechistas como la organización «Casco de Acero·, o el propio partido nazi. La revolución alemana es producto de la derrota, y ante la amenaza al status quo que supone el estado mayor alemán, con Lunderdoff a la cabeza, y el traidor Ebert pactan acabar con la revolución usando a antiguos soldados afiliados a milicias derechistas. Y de esos lodos, aquellos polvos.
Con todas las distancias guardables, como cuando los americanos se dedicaron a alimentar la fiera muyahadin en Afganistan contra los socvieticos. A veces el enemigo de tu enemigo termina siendo tu enemigo.
Para un buen conservador (Hayek, «Camino de Servidumbre») o un buen izquierdista siempre habrá un socialdemócrata (socialtraidor) al que culpar de cualquier mal. De Ebert y la historia del SPD en esos años la verdad no tengo un conocimiento profundo .-un capítulo de «El Rodaballo» de Grass, leído no hace mucho con motivo de su muerte.- pero me fío mas de su juicio. Una visión de la sociedad alemana, la burguesía que acabó aceptando el nazismo, la tenemos en «El súbdito» de Thomas Mann.
Bueno, pues le recomiendo que lea «La revolución alemana» de Sebastian Haffner, un estudio histórico, no una novela donde describe perfectamente el vergonzoso pacto de Lunderdorf con ciertos sectores del SPD para cargarse el movimiento obrero que nace en Kiel y se extiendia por el resto del pais. Y como utilizaron a fuerzas de extrema derecha en ello.
Fe de erratas: «El súbdito» no es de Thomas Mann, es de su hermano Heinrich Mann. (si no me vuelve a traicionar la memoria)
Leer el artículo y encontrar mil similitudes con nuestra Cataluña. Cuanto odio por la mentira y el nacionalismo (oxímoron)
Lo siento Javier, pero creo que no has entendido la tesis de Erich Fromm. La URSS tenía mucha seguridad para la población, era un estado del bienestar sin libertad alguna. USA sería un ejemplo de libertad «absoluta» con mínima seguridad para la población. A Hitler se le votó como führer, como jefe, como caudillo. Si a eso no lo llamas miedo, miedo que Hitler iba a paliar si le votaban…
Sí que hay miedo a la libertad. En España se demuestra desde el 39.
No estoy de acuerdo, la URSS no era una sociedad del bienestar, ése término se acuño en los países escandinavos, las condiciones de vida en la URSS eran duras.
Puestos a pedir, yo hecho de menos que se mencionen los referéndums organizados a posteriori como el del 36 en el que se aprueba el partido Nazi único y la ocupación de territorios por un 99% :D
«el intimidante uso de la fuerza en las calles de las SA». Hay que recordar que los comunistas ejercían un uso de la fuerza más intimidante que el de las SA, por medio de bombas y ametrallamiento de sedes políticas, amén de las manifestaciones uniformadas al estilo de las SA. A los alemanes y a los italianos les gusta un uniforme más que a un ton.. un lápiz
En primer lugar, las interpretaciones que realiza usted sobre las tesis de Erich Fromm son bastantes sesgadas, por no decir que no tienen fundamento. Se olvida usted que una de las partes esenciales de la tesis de que se encuentra en «El miedo a la libertad» está referida al CARÁCTER SOCIAL. El carácter social viene condicionado tanto por las ESTRUCTURAS ECONÓMICAS que rigen una sociedad como por la BASE IDEOLÓGICA o ideas que esta tiene, todo ello en una perpetua interacción. (Ver también su obra «Más allá de las cadenas de la ilusión»). Estas dos estructuras modelan, repito, lo que podría ser el perfil psicológico de una sociedad. Una vez conformado el carácter social lo que hace Fromm es indagar, precisamente, en el rasgo de carácter o rasgos de carácter individuales (no el carácter individual completo) comunes a todos sus miembros que definen un carácter social particular.
Como demostró EMPÍRICAMENTE con su famoso estudio sociológico efectuado entre 1929 y 1931 (la célebre encuesta), esa que usted interesadamente no alude en este artículo, y que se encuentra publicada para su disposición en «Obreros y empleados en vísperas del Tercer Reich» (2012; Fondo de Cultura Económica. En p. 39 hay un breve resumen), se encontró que solo el 15% de los empleados tenían una estructura de carácter democrática; que el grueso, un 75%, tenía los dos tipos de carácter (democrático y autoritario), y que el resto serían fervientes nazis (también la encuesta, su interpretación, se halla en la obra de Fromm «La condición humana actual», 1981; Paidós, p. 59). Estos datos después los traslado a la población alemana en su conjunto. Esto quiere decir que, al rasgo de carácter autoritario que poseía la mayoría, incluyendo tanto a socialdemócratas y comunistas (no digamos ya el de los nazis), solo habría que activarlo con unas ideas o ideologías determinadas como con una situación económica también definida. En resumen, lo que ocurrió en el Tercer Reich fue lo que predijo Fromm con la famosa encuesta: que la mayoría del pueblo alemán (un 85% aproximadamente) comulgaría con las formas de vida e ideológicas del régimen nazi. Desde luego, no se puede refutar algo que después lo corroboran unos hechos sociales como los sucedidos.
Aparte de las obras citadas de Erich Fromm, le recomiendo las lecturas del libro «Soldados del Tercer Reich. Testimonios de lucha, muerte y crimen», de Sönke Neitzel y Harald Welzer, editado por la editorial Crítica (2012), y el ensayo de reciente aparición (2015) sobre Erich Fromm: «Neoliberalismo y otras patologías de la normalidad. Conversando nuestro tiempo con Erich Fromm», del escritor y filósofo Enrique de Rodrigo, editado por PenBooks Editorial.
Muchas gracias
El artículo me parece bastante limitado. Juguetea con algunas historietas que en absoluto fueron fundamentales para explicar el ascenso del partido y su apoyo. Muy pobre el no presentar la evolución del voto y cómo hasta 1929 este partido era un tema menor. La crisis económica se hace pasar como algo más cuando fue la clave del proceso junto a la actitud política de la derecha alemana más tradicional y sus manejos. Se obvia igualmente el descenso iniciado en las últimas elecciones del 32, las últimas realmente libres, una vez que la recuperación parecía iniciarse y los excesos pasaban factura.
Decepcionante.
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Suscribo el lúcido comentario de Rainer Funk, que contextualiza las ideas de Fromm. Sólo añado que el autor del artículo omite citar el trabajo académico más importante de Ciencia Política sobre el asunto. Se trata de la obra del profesor emérito de la U. de Maguncia, Jürgen Falter, «Los electores de Hitler», basado en un exhaustivo trabajo empírico y no en las especulaciones de este novel autor.
El otro día vi un gráfico que mostraba que en las últimas elecciones polacas el partido ganador, el ultraderechista Ley y Justicia, había ganado gracias al apoyo masivo de las mismas zonas rurales que, antes de la guerra, pertenecían a Alemania, y fueron precisamente donde Hitler cosechó más apoyos. No deja de ser curioso teniendo en cuenta que todos los alemanes que vivían en esos territorios fueron obligados a irse tras la guerra, y todo aquello fue repoblado por polacos. Por lo tanto, son gente sin ningún tipo de lazos con los alemanes de 1932, más que el sentimiento de pertenencia a un país humillado y pisoteado. Lo dicho: curioso. Las conclusiones se las dejo a alguien con más capacidad de análisis, yo no quiero mojarme :)
QUE BIEN ESCRIBE EL SENOR BILBAO
Al autor le sugiero la lectura del excelente libro de Götz Aly titulado La utopía nazi. Cómo Hitler compró a los alemanes, editado… sí, en España por Crítica. Si lo lee, podría yo ahorrarme una síntesis.
Tengo una pregunta, ¿Cómo se puede saber que habia mas votos femeninos que masculinos al NSDAP cuando en teoria el voto era secreto? Un saludo
Se hace un recuento en torno a la demográfia en la zona en esa época separando por hombres o mujeres en la población,son datos estimados pero no son 100% exactos
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Llamativo que muchas mujeres les votaron repetition de lo qué pasó con otros dictadores