Cine y TV

No has entendido nada

La vida de Brian. Imagen: Cinema International Corporation.
La vida de Brian. Imagen: Cinema International Corporation.

Terry Jones, hablando sobre La vida de Brian, apuntaba que lo que parecía un chiste y al mismo tiempo daba auténtico miedo era la mala interpretación de las palabras de cierto hippie de Nazaret: «En realidad nuestra película no va sobre lo que Cristo estaba diciendo, sino sobre la gente que le seguía. Aquellos que durante los siguientes dos mil años se dedicaron a torturar y matar porque no acababan de ponerse de acuerdo respecto a lo que Jesús proclamaba sobre la paz y el amor». Y, curiosamente, en el caso de la comedia incombustible de los Monty Python el asunto suponía una pirueta doble: aquella película que no se reía de la religión sino de sus seguidores acabaría siendo acusada de blasfema y censurada durante décadas por esos mismos seguidores que llevaban años partiéndose la jeta al defender el mensaje de amar al prójimo.

Es cierto que el significado que le otorga el artista a su obra en ocasiones no se corresponde con lo que interpreta el espectador. En algunos casos la ideología real se encuentra en la esquina opuesta de lo que cree entender la audiencia y otras veces la interpretación del creador y la de su público se citan para salir a la calle a partirse la cara por no llegar a un consenso. Pero lo cierto es que si hay algo que fortalece el alma es creer firmemente que nuestro análisis es el correcto y que de repente venga alguien a decirnos que no tenemos ni puta idea.

Comedia romántica

(500) días juntos suponía el estreno en el largometraje —tras firmar un centenar de videoclips— de Marc Webb, y reunía en pantalla a un par de seres atractivos a varios niveles: Zooey Deschanel y Joseph Gordon-Levitt. Aquella ópera prima parecía una de tantas comedias románticas al uso pero acababa demostrándose mucho más inteligente de lo normal mimando hasta los pequeños detalles: el título, (500) days of Summer en su versión original, lucía unos paréntesis por su deseo de tener espíritu de canción pop y jugueteaba con el doble sentido porque la manic pixie dream girl de la historia se llamaba Summer. Y la puesta en escena se atrevía con decisiones estéticas tan arriesgadas como revolcarse en el color azul hasta el punto de utilizarlo como sustituto del rojo que habitualmente representa felicidad en las obras de ficción, una osadía cromática inspirada por los cielos veraniegos y el color de los ojos de Summer. Pero lo mejor de todo es que la obra de Webb nacía repudiando el romanticismo de la gran pantalla; para el realizador las comedias románticas eran recetas prefabricadas y se plantaban a varios kilómetros del espectro emocional que generan los altibajos de una relación. Por eso el objetivo de (500) días juntos era mostrar un idilio huyendo del sentimentalismo y cinismo habituales pero, y esto es importante, sin renunciar al hecho de que el enamoramiento pueda estar profundamente equivocado en sus cimientos.

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23 comentarios

  1. Pingback: No has entendido nada

  2. La versión del 32 de ‘Scarface’ es de Howard Hawks.

  3. Lo de los comentarios de imdb me ha recordado a un usuario que clasificaba al personaje de Fassbender en Shame como racista, ya que prefería tener sexo con hombres antes de acostarse con una mujer negra.
    O a aquel padre que se quejaba de la aparición de un personaje gay en The Walking Dead porque «no le parecía adecuado que su hijo de 10 años viera esas cosas en TV».

  4. Mm…bastante de acuerdo en casi todas, pero el final de El graduado me parece muy ambivalente IMO, no es necesariamente trágico. Si alguien lo ve con optimismo tampoco me atrevería a decirle que no ha entendido nada.

    En cuanto a lo de Juno…se ha hablado muchísimo del tema y a mí me parece claramente antiabortista. Si no tenían planeado que fuese así, pues será que les salió mal o no sabían muy bien lo que estaban creando.

    Lo de la glorificación del gangster y lo de que casi nadie entendió Starship Troopers totalmente de acuerdo. De hecho Verhoeven seguramente sea uno de los directores peor entendidos de la historia. Muchas de sus pelis dan para interpretaciones totalmente contrarias entre sí. Eso sí que podría ser un buen artículo.

    • Totalmente de acuerdo con lo de Verhoeven; Starship Troopers y Robocop son dos maravillas totalmente incomprendidas y subversivas. Unos blockbusters que sería impensable ver hoy en día.

      • Eso de que casi nadie entendió «Starship troopers» es muy relativo. Por un lado, el verdadero enfrentamiento entre admiradores y detractores de lo que algún crítico de cine definió como «90210: Sensación de morir» no está en si la película es una crítica o una glorificación del militarismo, sino entre si es una buena película de acción o una mierda pinchada en un palo – pista: es lo segundo.
        Por otro lado, este es un ejemplo clarísimo de lo que apuntaba «Minded» un poco más abajo; no se trata de que la gente «no entendiese» la película, sino de que Verhoeven se pasó de ambiguo. Hay muchos elementos críticos con el mundo que presenta la novela, como los partes informativos, los uniformes inspirados en las SS y la gestapo, pero la película es tan plana y descerebrada que cualquier intención de crítica se pierde entre explosiones y diálogos de vergüenza ajena.
        La película en realidad no está basada en la novela de Heinlein, sino en un guión original al que mucho más tarde se le añadieron elementos de la novela y el nombre, pero la mezcla solo contribuye a hacer más estúpida la película; Heinlein podía ser militarista, pero los aspectos de ciencia-ficción los sabía trabajar. Unos gusanos gigantes que desvían un meteorito contra la Tierra a base de pedos no contribuyen a hacer mejor el guión. El hecho de que los protas sean los soldados, que el «pequeño detalle» de la guerra la inicia la Tierra y no los alienígenas se mencione muy de pasada, y que los enemigos no sean una raza tecnológicamente avanzada sino bichos gigantes – y además, con una resistencia a las balas que aumenta o disminuye según las necesidades de la escena – tampoco contribuye nada a que la interpretación de la película sea la que «supuestamente» quería Verhoeven.
        Y digo supuestamente porque dudo mucho que Verhoeven quisiese hacer tal cosa. Paul Verhoeven venía de rodar un rotundo fracaso como fue «Showgirls» y quería resacirse y hacer caja y largarse de vuelta a Europa, que ya estaba hasta los cojones de Hollywood, así que hizo la típica película de acción para adolescentes descerebrados y eso sí, le añadió unas cuantas bromas privadas a su costa, pero no muchas porque la idea era que fuese un taquillazo para pagarse las deudas que tenía y poder jubilarse en paz. Vamos, que los que interpretaron que «Starship troopers» era una oda al militarismo desaforado no iban tan mal desencaminados, porque eso es lo que es. La película tiene tres chistes para remarcar que el director está diciendo que él no cree en esas cosas, que solo lo hace por dinero, pero desde luego esto no es «Teléfono rojo, volamos hacia Moscú». Verhoeven dejó a la mitad de los productores de Hollywood con el culo torcido, recogió la pasta y se volvió a Europa riéndose con su chistecito privado.

        • Entiendo que la película no guste. Pero de verdad no notas el tono sarcástico en la elección de los actores, las situaciones exageradas y el tono de los informativos?

          No hace falta compararla con Kubrick para intentar cargarte de razón, nadie lo ha hecho, nadie lo piensa.

        • Pista: el título del artículo es sobre ti.

  5. Excelente artículo, Diego.

  6. calientabanquillo

    No estoy de acuerdo con la interpretación del final de «Olvidate de mi». Lo importante ahí no es que vayan a fracasar, sino que la certeza del fracaso no sea un impedimento para hacer lo que a uno le apetece. Vamos, es la moñez de «me equivocaría otra vez». Un final feliz, a fin de cuentas.

    Es más, no lo he hablado mucho, pero no conozco a nadie que de esa escena llegue a la conclusión de «ah, esta vez saldrá bien, ya verás».

  7. ¿No lo has entendido bien, o no lo supe explicar bien…?

    • Buen apunte. La responsabilidad de contar la historia recae del lado del narrador; siempre puede haber alguien que no entienda bien algo, o que se despistase en un momento de la peli y se le escapase un elemento fundamental, pero si una parte significativa de tus espectadores no entendió el mensaje que querías transmitir es que no lo transmitiste correctamente.
      Otra cosa es que algunos directores quieran enviar un mensaje ambiguo sobre la interpretación a propósito, pero entonces por definición no puede haber una interpretación «correcta».

  8. El valleyspeak es de la costa Oeste. «Valley» es por San Fernando Valley, en lo que es la gran zona metropolitana Los Angeles-San Diego. Muy buen artículo en todo caso.

  9. >> «En realidad nuestra película no va sobre lo que Cristo estaba diciendo, sino sobre la gente que le seguía. Aquellos que durante los siguientes dos mil años se dedicaron a torturar y matar porque no acababan de ponerse de acuerdo respecto a lo que Jesús proclamaba sobre la paz y el amor»

    Pues si con una religión que proclama paz y amor los seres humanos somos así de hijodeputas, imaginad con una religión que proclama que hay que sembrar el terror en el corazón de los infieles.

    Igual así alguno entiende lo que va a pasar de aquí a unos años.

  10. Gracias por el artículo, por un lado entiendo perfectamente el sentimiento y me da rabia que algunas historias se malinterpreten por personas que, desde mi punto de vista, no han entendido nada. Pero por otra parte creo que lo bonito del arte es que se completa cuando alguien lo ve y lo interpreta a su manera y que cada persona, en función de como es, las circustancias de su vida o simplemente el momento por el que está pasando, lo puede interpretar de una forma totalmente diferente.

    No creo que se pueda ser objetivo y aunque el autor a veces aclara su visión (lo cual es muy válido) eso no resta valor a la interpretación personal.

    Dicho esto, creo que esas interpretaciones mayoritarias de algunas películas que se hicieron expresando ideas totalmente contrarias dicen mucho de nuestra sociedad… ahí conecto con la tristeza expresada por muchos autores incomprendidos… (lo de Paranorman me parece brutal…)

    Es curioso porque para mi, lo que comentas del final de Olvídate de mi, no es un momento que me resultase demasiado importante después de haber «vivido» dentro de la cabeza del personaje durante casi toda la película. En todo caso en mi opinión, la cuestión es que ellos ya no se acuerdan de todo lo que les llevó a separarse, solo tienen su presente que es realmente un borrón y cuenta nueva. La experiencia pasada de su relación es más como algo ajeno a ellos, como si le hubiera pasado a un amigo… Por lo que me encaja que lo «vuelvan» a intentar… al fin y al cabo hay una conexión entre ellos… Y quien sabe, lo mismo la información que escuchan en las cintas les sirve de algo de cara a tener una relación más sana :)

  11. Franco Forte

    La mejor película «versión libre» de la vida de Jesús no ha sido la de los Monty sino una española algo menos graciosa que la inglesa y con menos ruido mediático. Pasó desapercibida ya que ni las «majors» ni sus lacayos distribuidores/exihibidores, presionados por el Vaticano, le dieron visibilidad nula. El original está rodado en inglés y fue a varios certámenes independientes y luego cayó en el olvido- Magnífica película para ser pasada y debatida en las carísimas clases de religión del lascivo adúltero Wert.
    Referencias:
    Título original
    El discípulo
    Año
    2010
    Duración
    101 min.
    Director
    Emilio Ruiz Barrachina
    Guión
    Emilio Ruiz Barrachina
    Reparto
    Joel West, Ruth Gabriel, Marisa Berenson, Juanjo Puigcorbé, Hoyt Richards, Jorge Bosso, Chris Gilling, Giovanni Bosso, Ciro Miró, Miguel Oyarzun
    http://www.filmaffinity.com/es/film491032.html
    VOD (Video on demand) – alquiler | compra digital
    Filmin https://www.filmin.es/pelicula/el-discipulo
    Alquiler HD -SD 1.95 €

  12. Desde el momento en que hay gente capaz de poner ‘every breath you take’ de The Police en una boda porque ‘es romántica’ ya te puedes creer cualquier cosa.

  13. Lo q no acaban de entender muchos creadores es que cuando exponen su obra al público, deja de ser su obra y pasa a ser de cada uno de los espectadores, que la asimila como le da la gana. Tu obra deja de ser tuya en el momento en que la difundes. Luego entonces que no protesten.

    Reespecto al Verhoeven, yo pienso que Starship Troopers, Robocop e Instinto Básico son películones. Mucho más profundos de lo que parecen a simple vista, pero sin llegar a las pajas mentales presuntuosas de David lynch.

  14. Creo que el problema de fondo es que buena parte del público tiene una base cultural muy limitada, y hay ciertas películas cuya comprensión requiere un buen sentido crítico y una gran capacidad para captar guiños o para detectar ciertas licencias. Tampoco ayuda el hecho de que la misma industria se haya encargado de mitificar a determinados personajes con la única intención de exprimir sus productos lo máximo posible. La ideología del espectador también es un factor determinante, pues es muy común ver como ciertos mensajes, dependiendo de su contenido, se estampan contra muros de prejuicios.
    Por otra parte, la tendencia de los últimos años ha generado un cine masticadito, con tramas perfectamente lineales y donde los debates sobre interpretaciones se limitan a aspectos formales (o de la propia trama) y no a sus mensajes de fondo. En este contexto, cualquier película con más contenido es inmediatamente etiquetada como «cine político» o, en el peor de los casos, su mensaje pasa completamente desapercibido o queda distorsionado.
    Creo que mi última experiencia de este tipo fue con El lobo de Wall Street, una crítica brutal del capitalismo salvaje que fue totalmente confundida con la biografía de un tío que se lo monta a lo grande. Los comentarios de los espectadores iban en dos direcciones: unos se dedicaban a mitificar al protagonista y a elevarlo como un nuevo icono cultural, mientras que otros criticaban el exceso de escenas con violencia y sexo explícitos. Me temo que el gran éxito de la película se debió al peso del primer grupo, pero en lo que respecta a su fondo crítico… se perdió por el camino.
    Nuestras referencias culturales son cada vez más mediocres (y eso no tiene nada que ver con la colección de títulos que cada uno de nosotros tengamos), lo cual no es muy positivo a la hora de ver cine o de enfrentarse a cualquier contenido mínimamente complejo.

  15. Pingback: 'El chip prodigioso': estás viendo partes de mí que yo nunca veré - Jot Down Cultural Magazine

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