
Esto no es una entrevista. En realidad quedamos a comer para hablar de lo que más solemos hablar, de lo raro que es volver a tu país después de muchos años y no acabar de sentirse nunca de ningún sitio. Por ejemplo, la cita es en algo que antes no existía: una gastrocroquetería, en la calle del Barco. Con el temor de ser siempre demasiado pesados para los demás y ser tildados de esnobs o simplemente imbéciles cuando hablamos de este tema, atacamos el aperitivo.
¿Te imaginabas que ibas a acabar en una gastrocroquetería cuando volvieras a España?
Gastrocroquetería es otra de esas palabras con las que te encuentras después de tanto tiempo fuera y te asombran, porque glorificar una croqueta me parece un exceso de solemnidad. Te habrá ocurrido a ti también: la lengua avanza sin ti, vuelves, y te encuentras muchos giros y términos que no comprendes, y para los que tampoco había necesidad, la verdad. A mí me costó meses conjugar el verbo «petar» porque no lo entendía bien y me daba vergüenza usarlo mal. Y, por cierto, el tema de la comida es muy divertido en los conflictos de identidad entre países. Recuerdo cuando mis hijas eran pequeñas, en Estados Unidos. Siempre que iban a casa de una amiga americana se quedaban a cenar, porque la cena era muy apetitosa ante la mente de unas niñas: hamburguesas, perritos calientes o pizza. Pero cuando venían amigas de mis hijas a mi casa, la mejor manera de echarlas era diciendo: «¡A cenar!». Sabían que eran lentejas, verduras, cosas así, y salían disparadas.
Es curioso cómo para tus hijos tú eres tu país, eres España; el que haces la tortilla, huevos fritos, alubias con chorizo…
Yo soy el que les digo que hacer snacks no es bueno, pero ellas entienden que hacer snacks forma parte de su cultura también. Eso desvela lo mucho que nuestros hijos son del país en el que han nacido.
Tus hijos llegan a convertirse en extraños para ti. Antes de tenerlos piensas que serán una especie de continuación de tu persona, en un mundo parecido, pero de repente ves que tienen algo de extranjero, de extraño. La relación con nuestros padres transcurría en el mismo espacio cultural, y crees que con tus hijos será así, pero no.
Nada parecido a lo que nosotros somos con respecto a nuestros padres. Es curioso ver frente a la gente que habita en el país del que proceden, en tu caso Italia y en el mío Estados Unidos, a nuestros hijos; todos les consideran 100% americanos, mientras que nosotros a ellos los consideramos de alguna manera parcialmente españoles, aunque sea en un porcentaje muy pequeño. Pero realmente no lo son.
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Se nota demasiado que Iñigo Domínguez no conoce los barrios populares de Roma; tampoco me parece que haya pisado mucho la Italia profunda. En fin, mucho más ecuánime Del Pino, com casi siempre.
Me siento muy identificado con la experiencia de Javier del Pino. También soy padre de un americano y es una experiencia interesantísima. Aún es pequeño pero estamos en ese punto en el que yo le hablo en español y él me responde en inglés. Cuando hablamos con los abuelos es una comedia porque claro, él les entiende a ellos pero ellos no le entienden a él.
Aunque yo lo tengo más fácil que casos como el de Javier porque ahora hay mil maneras de tener la conexión española en casa gracias a Internet y que en sitios como Netflix hay cantidad de material bilingüe, en el fondo te das cuenta de que tu hijo en realidad es americano, el español soy yo y él solo tiene un pasaporte. Porque de repente un día vas a poner Jorge el curioso en la tele y él te responde «no dad, curious George in english» y hay una pequeña parte de tí que se siente traicionada. Durante el embarazo yo pensaba que mi hijo hablaría español como yo, que tendría mi acento y utilizaría mis expresiones. Cada vez que veía a hijos de españoles con acento extranjero pensaba que era así porque los padres no habian hecho su labor educadora. Hasta que como a mí, un día te pide que le pongas la tele en inglés y por fin lo entiendes todo.
Por último, algunas cosas en las que en mi experiencia son totalmente distintas a lo que cuenta Javier. A mi me da la sensación de que Estados Unidos te recuerda constantemente que eres extranjero y que son infinitamente menos tolerantes con la diversidad étnica y cultural. Es contraintuitivo porque hay extranjeros por todas partes y un respeto (superficial) por las costumbres étinicas, pero no suelen mezclarse. El rollo este del melting pot quizá fuese cierto hace décadas pero hoy, al menos donde vivo ni melting pot ni leches, cada uno va por su lado. Creo que lo que cuenta de decir una burrada delante de americanos, a mi me parece que es todo lo contrario, que en Europa (sí, incluyendo España) somos mucho más tolerantes con la diferencia. En España si un extranjero dice una burrada lo más normal es que la gente se ría, haga alguna gracieta como mucho y ahí queda la cosa. Y no me refiero solo a los jóvenes, a personas mayores les he oído decir eso de «ah, es que en su país harán así las cosas».
Aquí si un extranjero dice una burrada los americanos ponen una mirada de las que matan y espetan un «this is ´murica, we don’t do this here!».
Efectivamente: ha quedado muy esnob.
Efectivamente, excesivamente.
Élite. Parece ser que no vivimos en el mismo mundo.
Me gusta mucho Del Pino, pero me disgusta esa actitud suya de estar en España como de mala gana y deseando irse.
A mi también, porque le aprecio mucho como director de A VIVIR.
Por algo será. Por las verdades como puños, a lo mejor.
Y por qué os fastidia? Es una ofensa personal para vosotros que él prefiera estar en otro sitio? No hago la pregunta buscando confrontación sino que realmente intentéis contestaros, no os la toméis a mal.
Pero si os disgusta de forma personal que alguien quiera estar en otro sitio, sin menospreciar a los que prefieren lo contrario, no habéis entendido la entrevista, en mi opinión. De parte de alguien en la misma situación que el entrevistado.
Deliciosa conversación. Me he reido un montón con el «corresponsal paella» y el «guy in the T».
Mi opinión de lo que pasa con la gente de este país (España) es que por lo general no entiende el significado de lo que se expresa. Lo toma por otro lado. Está siempre como a la defensiva y no se para a escuchar, simplemente oye. Creo que ahí radica el problema.
En serio, qué hacéis aquí? Iros (ahora ya sí) y seréis más felices. Dejando claro que estoy de acuerdo con bastantes cosas que se han dicho en la entrevista (tanto las curiosidades de vivir en el extranjero, como la de ciertos tics españoles), no se ha dicho ni una cosa buena de éste país. Me quedo muerto.
Totalmente de acuerdo. Vivo en EEUU y en sus respuestas Del Pino podría haber enlazado con muchas de las cosas que son mejores en España, como la sanidad gratuita o el limitado consumismo, que sin embargo aquí rige la vida de las personas. En efecto hay muchas otras cosas que son mejores en EEUU que en España pero parece que solo se centra en ellas. Esa es la maxima: no se puede tener todo en todos los sitios. Del Pino me ha recordado a los acomplejados latinos que no hablan a sus hijos en español. A ver si es que se ha venido a España para ahorrarse los $45,000 anuales que tendria que pagar por la universidad de cada hija (o sin que ellas tengan que pedir un credito)
Jajaja no había caído, pero sí, tiene toda la pinta que «el proyecto vital» es no endeudar a sus hijas de por vida.
Entiendo su planteamiento emocional, pero me parece que da una opinión sesgada de EEUU donde al parecer todo es maravilloso y en su país natal todo es un desastre. Empiezo a dudar de sus crónicas como corresponsal por su exagerado subjetivismo. Tenemos cosas que aprender de los americanos y de otros países modélicos pero ellos también tienen mucho que aprender de los españoles.
Seguiré escuchándolo en la SER pero con mucho ciudado.
» A vivir que son dos dias» es lejos de lo mejor que he escuchado en radio en años.
Empezando por la música que eligen para cada sección, los temas, los reportajes, los invitados,la cultura en general de los que participan.
Me da igual si coincido o no con Javier del Pino, creo que ha refrescado la radio, la ha modernizado (a pesar de que la publicidad de los almohadones y los compilados musicales retrasen 50 años:))).
Si la experiencia en el extranjero le sirve a un español para modernizar un medio, bienvenido sea, por el tiempo que se quiera quedar. Ojalá pasara lo mismo con la tv.
Te entiendo perfectamente, leyendo el artículo parecía que era mi vida. No he sido corresponsal y probablemente no me hubiera gustado, pero por otros motivos te entiendo perfectamente.
También hay que entender que uno no escoge donde nace y con sus pros y sus contras también hay cosas maravillosas en el país donde se ha nacido, el viajar te da perspectiva de como mejorar cosas y eso no es malo.
Ana Nadal Martínez: En la radio, en la SER había un programa nocturno, HORA 25, cuando la dirigía Carlos Llamas Gavilanes que era lo mejor de lo mejor. Lástima que falleciera, como persona y profesional. Llevaba a su programa a personas de todo signo político y educaba enseñando. Desde entonces, a pesar de los profesionales que han pasado por ese programa, seguimos estando huérfanos. Un saludo
sabes que pino trabajó con carlos llamas en hora 25? yo sigo echándolo de menos, a veces me da por escuchar sus dos despedidas, la temporal y la definitiva, y aún lloro.
¿Que en otros países se respeta más la privacidad y no hay obsesión por el famoseo? Tantos años de corresponsal en EE.UU. y no se ha enterado de quién es Snooki, ni las Real Houseviwes de Beverly Hills, ni el programa de Jerry Springer, ni TMZ…
Por supuesto, luego los medios españoles importan esas fórmulas, y llega el Sr. Del Pino aquí y dice: «uy, estos españoles, qué vulgaridad»… cuando todos esos formatos tienen precisamente su origen en los Estados Unidos que tanto admira.
Lo dicho: esnobismo.
Me molesta bastante el comentario acerca de no entender las críticas a Trueba cuando dijo que no se sentía español….al recibir el premio nacional de cinematografía. Hombre, es muy libre de sentirse lo que quiera, pero ¿tan difícil es entender que no era el momento de ejercer su libertad de conciencia y expresión para ofender gratuitamente a quienes sí se sientan españoles? No entiendo que no lo entiendan.
Manifestar que uno no se siente español (aunque esté recogiendo el premio nacional de cinematografía) le ofende porque usted sí que se siente muy español y mucho español.
Qué sentimiento de españolía más débil tiene usted que necesita que todo el mundo sienta como usted no sea cosa que alguien se salga de la ortodoxia.
Me recuerda a los curas de pueblo de los de antaño, alarmados ante cualquier agnóstico, ateo, librepensador, etc.
Bueno, es que recoger el premio implica llevarse un dinero de nuestros impuestos. Si no le gusta/interesa/va algo y lo expresa rechazando el dinero que va inserto en ese algo yo lo veo muy bien, aunque no coincida conmigo y mis gustos/querencias. Ahora, llevártelo implica que te estás choteando de la gente que te lo da, que no es el cargo institucional que te lo entrega, aunque luego lo dones o lo tires desde lo alto de un edificio para que la gente se pelee por los billetes. Y ya justificarlo y escurrir el bulto con lo de que no entienden tu sentido el humor implica que Trueba es español pero del tipo que se retrata en el Lazarillo y en el Buscón.
El tema de los sentimientos es una cosa con la que no me meto pero la acción en la que se expresaron esos sentimientos no es precisamente elegante ni decente, ahí Trueba quedó retratado al nivel de esos curas de antaño que mencionas, muy santos y convencidos del bien que hacían al ser y profesarse católicos pero capaces de vender las llaves de oro que tenían en la Custodia de su iglesia (como hizo el del pueblo de mi padre, sin ir más lejos).
Bueno, yo soy español porque he nacido en España, sin más. No sé si eso es ser mucho o muy español. El señor Trueba puede sentirse o decir lo que quiera, faltaría más. Lo que ocurre es que no es lo mismo (me parece a mí) decirlo en el transcurso de una entrevista a un medio, en una charla de bar o a los colegas que recogiendo el Premio Nacional de Cinematografía (dotado con una generosa cuantía). Simplemente creo que no era el momento ni el lugar.
Con respecto a la entrevista, los USA tiene cosas muy buenas eso está claroro pero, hombre, este país tampoco está tan mal. Una cosa que me ha llamado la atención es lo de The Wire, como si el señor Del Pino hubiera estado mucho en un suburbio de Baltimore.
En España tenemos un refrán muy metido dentro.. no muerdas la mano que te da de comer… y no nos damos cuenta lo dañino que es.. ¿ porque te den un premio o trabajes para la administración no puedes ejercer tu libertad de expresión? No entiendo que un español diga que se siente mejor en otro lugar del mundo y que esto nos ofenda..
Vivo fuera de España hace treinta años; entiendo y reconozco parte de las sensaciones descritas. También me resultan familiares los comentarios absolutamente indocumentados de algunos lectores que confirman uno de los grandes pecados nacionales : Dejar pasar una oportunidad para estar callados.
Zas en toda la boca. Gracias por mencionar ese pecado, tardaba en aparecer.
Yo he vivido mucho tiempo en Italia y me temo que la visión del señor Domínguez sobre ese país es del todo idílica.
Parece una regla. Los que se van acaban despreciando la tierra de origen o como poco padecen un peculiar «odi et amo», sobre todo si son imperios estilo USA o Alemania (pero también en alguna región, estilo Cataluña)
Es anecdótico, una persona cercana se fue a Alemania a ganar mucho dinero, y lo ganó, pero qué lata escuchar lo cojonudos que son allí y la eme que somos nosotros. No me cambiaba por él ni loco.
Y de los useños, qué decir. Son el Imperio, con mayúsculas, y de estirpe anglosajona y protestante, normales su progresismo, individualismo y racismo, y su carácter rapaz.
¿Sus hijas vienen de Estados Unidos, un país supuestamente laico pero donde se menciona a Dios hasta en los billetes de dólar, y no saben quién es Jesucristo?
Bueno, él mismo dijo que la educación allí está un par de grados por debajo de la española.
Gadget, no dice que no sepan quien era Jesús, lo que dice es que en Estados Unidos no hay contacto con la religión en los espacios públicos y como tal no se enseña. La representación de Jesús crucificado es muy particular del catolicismo, que en Estados Unidos no es precisamente la confesión más habitual. Por ejemplo donde yo vivo lo más normal es que haya iglesias luteranas y evangélicas, mientras que las (pocas) iglesias católicas no parecen una iglesia como las que estamos acostumbrados en España.
Probablemente las hijas de del Pino conozcan perfectamente la representación del pez (que es la que se suele mostrar), cosa que muchos españoles no reconocerían.
Yo llevo años en Estados Unidos y no he visto jamás un Cristo en la cruz por lo que no me sorprende que unas niñas americanas no sepan lo que es.
Pero vamos, no se corte y siga dándoselas de listillo.
Disculpe, solo hay que acercarse a un museo para ver una figura de Jesucristo. Al estudiar un poco de Historia del Arte se pueden ver numerosos ejemplos, porque el Arte durante siglos en Occidente ha estado ligado a la religión. Sinceramente, es un ejemplo de que la educación que han recibido es bastante justita.
Para usted será muy facil acercarse a cualquier museo de historia del arte pero como digo, en Estados Unidos no es que abunden las representaciones de Cristo.
Además, suelo desconfíar de los que van por ahí dando lecciones de «educación justita», suelen ser los que más tienen que callar.
Es cierto que las representaciones gráficas como el famoso Cristo por EE.UU. no se dan (por no hablar de procesiones y temas más serios), pero no le da la impresión de que se nombra a Dios demasiado? El famoso «In God we trust», sin ir más lejos. O los discursos de los presidentes. Llevo casi 10 años aquí, y aún me descoloca esa paradoja laico-religiosa.
La suerte del infortunio https://dametresminutos.wordpress.com/2015/04/17/la-suerte-del-infortunio/ vía @jiribas
Vqmos a ver: el problema número uno de los corresponsales , ( la mayoría) es que rienen muy buen sueldo y muchas ventajas ( ayuda para la vivienda, colegios de los hijos, viajes anuales..) cuando viven en el extranjero. Se sienten superiores a muchos nacioanles del país en donde están destinados y no acaban de enraizarse. Por otro lado, sienten muchos de ellos el complejo de superioridad respecto a sus nacionales al oir a sus hijos hablar mejor de ellos el idioma del país de destino. Pero, ¡qué craso error el educar a sus hijos lejos de la cultura española, se su idioma, de sus costumbres…..Yo he vivido treinta años en Bélgica, mi mujer es norteamericana, y puedo decir con gran orgullo que mis hijos son trilingües ( español, francés inglés), que son triculturales, que cuando están en EEUU disfrutan con las cosas cotidianas de los nortemericanos. Cuando están en España pasan por españoles » de roda la vida» saben diferenciar un jamón de jabugo del culgar serrano. Y cuando han vivido en Bélgica jugaban al fútbol en un equipo francófono pero havpcían sus pinitos para comunicarse e incluso pelearse con sus contrincantes en flamenco. De esto estamos plenamente orgullosos mi esposa, mis hijos y yo, buen trabajo nos ha costado pero la familia nos consideramos ciudadanos del mundo con unas raices triangulares. No hay cosa peor que el postureo, los complejos y el deseo de » sentirse diferente» o, al menos, eso siento yo.
Me alegro que salga este tema,yo soy de nacimiento chilena y radicada en Alemania,y mis hijos nacidos aqui, y la pena que da que uno tiene su pais en el corazon,pero ellos como han nacido en otro pais, ya se pierde ese contacto con el pais de origen.Pero uno nunca sabe porque pasan las cosas,ya que en Sudamerica tenemos mescla de sangre,y la mas fuerte gana,yo tengo sangre Espaňola,Francesa, Alemana y India creo yo,bueno eso viene por lo moreno,cosa que no me molesta,todo lo contrario,creo que mi parte me a dado la fuerzas para salir a delante, estaria escribiendo todo el tiempo,pero solo queria decir,como nos veran nuestros nietos,si nuestros hijos nos ven con otros ojos,o es el comienzo de una nueva generacion. Gracias
Sorprendente y muy decepcionante. No sé quién es más snob, si el entrevistado o el entrevistador. Tengo amigos americanos e italianos que aprecian más la cultura y estilo de vida español que ellos. La Italia que conozco (y amo), no tiene nada que ver con lo que dibuja el entrevistador-protagonista, es infinitamente más retrógrada que España. El resumen de la entrevista, es simple: los españoles somos unos cazurros, pegados a la telebasura, sin formación ni principios, y de los que prácticamente ellos se avergüenzan. Por cierto, no digan por ahí afuera que en España no se estudia el siglo XX porque es mentira, deberían ser un poquito más cuidadosos, siendo periodistas. Nada de este país y esta cultura les gusta y todo lo americano e italiano es comparativamente más elevado. Increíble, ellos sí que parecen Paco Martínez Soria. Sabían que en medio mundo, incluidos USA e Italia, prefieren un ingeniero o un médico español a uno propio?. Lo lamento mucho, admiraba a Del Pino y me ha decepcionado terriblemente.
«Sabían que en medio mundo, incluidos USA e Italia, prefieren un ingeniero o un médico español a uno propio?.»
Tampoco nos flipemos…..
Maravilloso trabajo el que está haciendo Del Pino en «A vivir»: el único programa de radio que escucho íntegro y que me forma, me informa y me entretiene.
Como en el caso de otros comentarios, también me molesta un poco esa actitud desapasionada hacia el presente del periodista, pero es el sentir de alguien a quien no le gustaría que desapareciera el programa por ello. Es realmente difícil encontrar algo de esa calidad y Javier, si leyeras esto, debes saber que estás participando en un cambio en la radio, y que eso conlleva una responsabilidad. Así que nada de abandonarnos tan pronto. Tienes que dejar cierta escuela antes. Pero es de agradecer el esfuerzo personal y familiar. Gracias
Tan paleto es decir «como en España en ningún lado» como pensarse que el mundo anglosajón es el paraíso en la Tierra.
Leyendo unos retazos de esta «corta» entrevista, me explico por que en el programa de los domingos de JP (Pino, para sus invitados) no se escucha nada mas que música americana, en Soportes,Cuñas etc. etc. narices ya decía yo este hombre no tiene nada español a mano»’ así se explica, jejeje, y es un buen elemento en lo suyo eso Si.
Me siento muy identificada al leer esta conversación. Yo viví durante 15 años en Londres y luego resgresé a España. No era corresponsal ni trabajo ahora de periodista, aunque trabajé en la radio británica. Sin embargo, mis sensaciones y sentimientos son parecidísimos, incluso podría repetir algunos párrafos como si fueran míos. Es reconfortante comprobar que una no está sola en sus sentimientos. Gracias por compartir vuestra experiencia.
Yo solamente vivi dos años en USA. Muy poco comparado con vosotros. Pero es que es tan facil hablar mal de alguien sin haber salido de casa que da hasta pereza confrontar opiniones. Solo el que tiene mas de un punto de vista puede hablar con algo de perspectiva
Pero eso es precisamente lo que se echa en falta en esta entrevista: perspectiva. Yo la he empezado a leer muy interesado, he seguido interesado, muchas detalles en los que estoy de acuerdo y me han hecho pensar. Luego sigo. Y veo que toda la absoluta entrevista se mueve en una premisa absoluta: cualquier cosa de EE.UU o Italia es mejor que en España. Y cualquiera es cualquiera.
Lo siento, falta de credibilidad y de perspectiva.
Misma sensación que Roberto
El programa me parece genial. Los temas, los colaboradores (José Martí, Bru, Sampedro, Estupinya, Rafa Panadero,…), la forma de abordarlos: difícíles de mejorar. Insisto: disfruto y aprendo muchas cosas escuchando sobre temas que creo nos hacer comprender mejor las cosas.
Sin embargo esta entrevista y las opiniones de algunas personas me confirman que no soy el único al que Javier del Pino le despierta cierta ambivalencia. Me parece extraordinario en su trabajo como periodista pero le falta humildad no sólo al juzgar músicas, libros o personas que no tienen el glamour que él cree que tiene su mundo sino que cae en lo que critica: en realidad su actitud es de snob, hipster maleducado y exclusivista. Al presumir (porque lo hace sin reparo alguno) de lo que no le gusta está juzgando a personas más «normales» a quienes les gusta la música menos aristocrática y el fútbol (por poner un ejemplo). En esa dimensión, humildad, modestia, cercanía, comprensión de la gente «normal»….tiene amplios márgenes de mejora (por decirlo finamente, como lo diría él).
Coincido totalmente con tu reflexión sobre el programa A vivir, sobre el mismo Javier y sobre ésta entrevista..
Casi completamente de acuerdo con todo lo que dicen. No es esnobismo, aunque lo pueda parecer (en mi opinión), y sólo los que han vivido un número de años fuera de España lo pueden juzgar (aunque no tengan por qué compartirlo). Yo viví 7 años fuera y volví hace 10 y aún sigo sintiéndome un forastero en muchos aspectos, y las cosas que no me gustaban de España cuando me fui ahora me gustan todavía menos. Supongo que cada uno cuenta la fiesta según le ha ido en élla, pero yo, si hubiese podido no volverme, me habría quedado fuera, aunque ningún sitio es perfecto y también es cierto que, fuera de tu país, para los demás siempre eres, en el fondo, un extranjero.
Son las opiniones de dos personas que han vivido fuera y expresan la ambivalencia que se siente al vivir culturas diferentes. Los psicólogos y sociólogos ya han descrito en sus investigaciones que todos evaluamos las experiencias y culturas ajenas en relación a nuestra propia experiencia, luego son relativos. Se puede comprobar en las afirmaciones de los entrevistados así como en los comentarios de los lectores. Muchos de los comentarios son de personas que tienen un gran apego a su actual experiencia y como tal la defienden vehementemente. Los entrevistados han perdido ese apego y sus afirmaciones son sus propias apreciaciones subjetivas de los dos países. Hasta que no hayas caminado unos kilómetros en los zapatos de otra persona, es difícil saber cómo te sentirías. ¡Que disfrutéis del verano allá donde estéis! Saludos
Los que comentais la entrevista y criticais a alguien que habla de unos aspectos que no conoceis porque no habeis vivido nunca en el extranjero, los teneis muy gordos. Esas sensaciones y experiencias tan profundas propias de uno mismo solo las entienden los que han pasado por eso mismo. Tiene que decir que en España todo bien y muy bonito?? Pues no, no veo por que. Con media vida profesional aqui y alla creo que no hay mejor persona que analice modos y costumbres de ambas sociedades. Y la realidad es la que es. Os guste o no
Me da pena constatar que para muchos de lis lectores, las reflexiones en «voz alta» que se hace Javier del Pino puedas ser motivo de insulto o de actitud despreciativa. No entiendo como puede molestar que alguien cuente con sinceridad sus vivencias, sus dudas y su experiència vital. ¿No resulta interesante conocer lo que preocupa a otra persona que es capaz de reflexionar? O es que todos tenemos que vivir, pensar y sentir iguales sensaciones todos los dias de la vida y en todo lugar? Quizas si que es españolerio rancio
Siempre negativo, nunca positivo. Qué barbaridad, tú.
En bastantes cosas me siento identificado (llevo casi 10 años en EE.UU.), pero por tocar algo que no se ha comentado: criticar a la chica que trabaja fuera y preferiría 1200 Euros en España que 5000 en Oslo me parece fatal. Ya que hablamos de abrir la mente y comparar experiencias, creo que esa chica habrá decidido cuáles son sus prioridades, y si pasan por ganar menos pero poder vivir una vida más alegre, más ‘luminosa’ cerca de su gente… pues habrá que respetarlo, ¿no?. Me parece igual de lícito que cualquier otra opción, más allá de que yo mismo no la comparta (de hecho, el criticarlo es un enfoque totalmente americano: just follow the dollars!).
Y sí, parece que la vida del corresponsal ciertamente les ha privado de ver parte de la realidad de sus países de acogida: por ejemplo, puedo dar fe de que la cantidad de telebasura disponible en EE.UU. hace que lo de España parezca la BBC, que las referencias a Dios están por todos lados (incluso por parte de los políticos).
Para terminar: yo no he tenido hijos aquí, pero mi experiencia es que el americano medio no va más allá de amistades meramente superficiales que se limitan al ámbito en el que se desarrollan. Y ojo, esto en Silicon Valley y en NY, no en pueblo de Arkansas…
En definitiva, a pesar de compartir varias de las ideas, no logro empatizar con tanta negatividad sobre la vida en España.
eeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee…….¿me atrevo?…..mmmmmmmmmmm…..o no………….mmmmmmmm…….¿a preguntarlo?……Venga, …. voy:…………………….¿quién coño es Javier del Pino?.
Y he estado mucho en Boise, Idaho, y es campo americano. No es estúpido, es zona rural. Como como puede ser Puerto Hurraco o las Urdes, con la diferencia que el nivel de vida es infinitamente mejor.
Las Hurdes
Las Hurdes. Tiene razón. Gracias.
Tienes razón. Yo también estuve en Boise y la definición de estúpida me parece desafortunada.
Del Pino me parece que se cree un ser superior, leyendo la entrevista no entiendo como ha vuelto a España. Igual no entiendo su humor.
Sin haber vivido mucho fuera, aunque sí habiendo viajado algo, puedo entender lo que dicen aunque no lo comparta del todo. España está muy bien en muchos aspectos aunque también es muy mejorable, ya no somos los subdesarrollados que se supone que éramos pero no conviene perder de vista que somos un país de segunda (de tercera si nos ponemos a ver el tema industrial y el I+D) pero aun así hay que reconocer que los que han ido fuera son bien valorados en los países de destino y que mucha gente nos ve de manera más positiva en el extranjero de lo que pensamos aquí. Creo que esto tiene que ver con una costumbre muy española: ser lo más, cuando somos buenos en algo creemos que somos lo mejor y nadie se nos acerca y cuando la cosa va mal parece q es el apocalipsis (es como si España entera fuera aficionada al Atlético sin saberlo).
No he escuchado en mi vida a Del Pino (conscientemente, al menos) y sí he leído dos libros de Domínguez (creo que no tiene más pero tampoco me voy a poner a buscarlo) y, al menos para mí, me parecen interesantes y con algo que decir (que es más de lo que puedo decir de otros entrevistados, entrevistadores y comentaristas) aunque luego no lo comparta o directamente me chirrie.
Un hombre que ha conseguido hacer real su anhelo de tantos años. Tener hijas yankees. Poder hablar de hacer snacks mientras Toby corretea en el jardín persiguiendo ardillas. Huir de este país cainita y mediocre en el que se persigue a los distintos, los brillantes, los genuinos.
Leer esta entrevista, con alguna canción en inglés de fondo, un buen trago de zarzaparrilla y nuggets veganos, y saber que javier del pino es cool, no es snob.
Oh yeah.
Jajaaa, total!
El tufo de superioridad moral y de ‘pobre España’. Tiene un punto de indignante la verdad. Es que hay muchos momentos WTF como cuando se ríen de que famosetes hagan anuncios (no me jodas, EE.UU.!!!), de no poder entender The Wire porque no eres de allí (ok a partir de ahora sólo puedo ver audiovisual de aquí) o lo de Cristo (todo el mundo sabe de la relación sanísima entre estadounidenses y religión). Y lo de qué no se enseña el siglo XX en historia???
Toda la entrevista está trufada de estos análisis demenciales. Que capacidad de observación tan limitada en supuestos expertos en mirar a la realidad.
A ver, niños, no os peleéis. La única verdad verdadera es que todo es cierto…salvo alguna cosa.
La conversación de los dos periodistas es, evidentemente, subjetiva. Hablan de sus vivencias. Es que no van a hablar de las tuyas, querido lector, no eres tan interesante. Osea, para tí sí lo eres, pero no para Del Pino. Curiosamente, en esto coincidís.
¿Que el Pino es esnob y el otro nunca fue a una pensión en Roma? Pues probablemente sea cierto. Lo cual no quita que la conversación contenga verdades como puños, especialmente, cuando se dedican a relatar cierta idiosincrasia española que, nos guste o no, existe. ¿Que contiene generalizaciones estúpidas? Pues también.
Mi opinión, si me la preguntáis, es que pocas cosas hay más efectivas que las generalizaciones estúpidas para explicar la realidad en poco tiempo.
Yo qué sé. Pedid algo, que os invito.
Es cierto que afinan muchas veces en una descripción de la idiosincrasia española. Su propia actitud de que todo lo de fuera es mejor es también ilustrativa de como somos
Los comentarios explican parte de la entrevista. En este puto país hay serios problemas para aceptar que otro pueda pensar diferente a tí. Que pueda creer que vivir fuera es mejor que hacerlo aquí. En vez de hacerles pensar, se suben encima de sus apriorismos y, aunque admiten que es un profesional del copón y su programa es cojonudo, a partir de ahora lo escucharán con recelo porque las cosas que dicen y piensa son…. sospechosas. Y encima no se siente español. No tenemos remedio.
Hace un par de semanas salió la noticia de unos adolescentes que se partían de risa mientras grababan en vídeo cómo un hombre se ahogaba y moría en una laguna.
Era Florida, EEUU, no el pantano de San Juan en Madrid.
Y siguen riéndose, ahora en casa, porque no hay ninguna pena sobre ellos, ni ninguna sanción. Porque allí eso se puede hacer.
Es la cuna de las libertades.
Así que España es un país de mierda, pero EEUU también.
Eso sí, cada uno se siente bien en el país de mierda que quiere.
¿Y si dejamos que cada persona sienta como le parezca y no nos pasamos la vida discutiendo experiencias emocionales ajenas como si fueran ciencias exactas?
Su programa del fin de semana está bien estructurado, pero peca de tendecioso en casi todos sus tramos, por no decir en todos. Una pena y un desperdicio. Puedo llegar a entender que Del Pino acepte la «cuota» porque simplemente se lo está llevando crudo (él mismo reconoce que no puede sentirse más mimado), pero de vez en cuando podría aflojar las clavijas y aportar algo más de neutralidad. No le iba a costar el puesto. Ah, las mesas de graciosillos (en las que todos quieren ser más papistas que el Papa, claro) son sencillamente infames. Me echaron de su audiencia, vaya. Lo dicho, qué pena y qué desperdicio.
Nada más español que flagelarnos. Pero en cuanto podemos, volvemos a la tierra patria. Qué será, será…
Llegué antes que él a los EE.UU, conozco el país, estudié, trabajé allí (Ni idea tienes lo que es trabajar en una fábrica y vivir con la working class), me casé con una norteamericana, al cabo de veinte años muchos volvimos sin esas crisis de identidad,y como decimos algunos españoles que hemos vivido la experiencia, todavia tiene que «mear la cocacola que se bebió» (que es algo así, como el periodo de tiempo que tarda alguien en perder esa fascinación que le produce su estancia en USA) antes de opinar sobre algunas cosas , algo que le ocurre a mucha gente como él, por lo general son la familia , amigos y allegados los que tienen que soportar las historietas de abuelo cebolleta y comparaciones , que suelen desaparecer al cabo de un tiempo , aunque hay casos en los que este estado es ya de por vida. (No me creo lo de «Dad, ¿who is the guy in the T?», venga ya …) Subirse en un tejado a tocar ya lo hicieron los Beatles, no ha descubierto América, no ha comentado nada que no haya escuchado antes, además de algunos tópicos. No soy superpatriota, pero cuando me sentí presionado a jurar una bandera y unos principios que no eran los míos, preferí decir no y continuar siendo un alien. Este es un pais pequeño, con todos sus defectos y contradicciones, es donde nací, y nunca deseé haber nacido ni allí, ni en otro sitio.
A veces, algunos norteamericanos me preguntaban, ¿España? ¿Y que hay en España? Españoles, les respondía. ( Perdón por la forma de expresarme, es que no tengo estudios)
Soy oyente de la Ser y me encanta el programa de Javier del Pino. Acabo de leer este artículo y casi me he asustado de ver como Javier expresaba sentimientos que comparto y que ni yo misma hubiese dicho mejor. Yo he vivido fuera tan sólo un año y creo que volví por miedo a no volver si me quedaba más.. No se si me explico. Descubro muchas cosas en común que quizás sean las que hagan para mi tan agradables y refrescantes sus programas. Por cierto aun viviendo aquí este año en la catedral de Santiago tuve un problema gordo al intentar explicar a mi hija de 8 años lo que era un confesionario teniendo en cuenta que tampoco sabía lo que era un pecado…
Soy agnóstica pero Javier del Pino es DIOS!
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Preguntar a Iñigo Domínguez si va a publicar los artículos que durante la pandemia escribía diariamente en el País. Yo los tengo todos y son muy interesantes. Un abrazo
Y a Javier del Pino bien por la decisión de irte,conocer otra cultura y ahora volver y llevar este programa de fin de semana con los valiosos colaboradores. Otro abrazo
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Alguien comentaba arriba la ambivalencia que le causaba la figura de Del Pino. A mí me pasa lo mismo. Me parece, como a muchos, que su ‘A vivir’ se ha convertido en lo mejor de la radio en estos tiempos. Pero esa adoración por los EE.UU. y tanto resentimiento con su país natal (aunque esto me parece menos grave) me sorprenden una barbaridad. Obvio que en este país tenemos mucho que mejorar, pero creo que USA sería de los últimos países a los que deberíamos parecernos. Un país extremadamente individualista, consumista, violento, racista y superficial. Sólo necesito ver en qué se ha convertido parte de mi familia que emigró allí (basta googlear “Caneiro family” para entender de lo que hablo) para ver hasta qué punto te corrompe la cultura del lugar que habitas. Esta familia mía se rompió por la ambición y obsesión por el dinero (allí sólo vales por lo que tienes) y también renegó de sus orígenes (sólo sabe español uno de ellos y porque su niñera era mexicana). Si hay una actitud “paleta” es la de avergonzarse de los orígenes (sobre todo cuando dicha vergüenza no está justificada).
No se debe confundir éxito con tener altos sueldos (entiendo al estudiante que prefería un sueldo bajo en España que uno alto en un país con falta de luz y arraigo familiar), al igual que no se debe confundir los nacionalismos (que son realmente injustificables, pues cada cual tiene la suerte o el infortunio de nacer donde nace) con valorar lo positivo (aún reconociendo lo negativo) del lugar donde te ha tocado vivir. Como varios señalan, lo que chirría de la entrevista es que parecen valorar sólo lo positivo de fuera y nada de lo positivo de España. Cuando, en muchos asuntos fundamentales, como el estado de bienestar, les damos mil vueltas se mire por donde se mire (al menos si hablamos de USA).
Está claro que es un país geográficamente enorme. Habrá zonas en las que esa cultura del “yo- yo – yo y después… yo” estará menos acentuada.
Por cierto, se suele valorar mucho la música elegida en el A vivir, y a mí precisamente es de lo que menos me gusta. Ya cansa no escuchar nada en nuestro idioma u otros idiomas. Será por música buena en nuestro país, en Portugal o Latinoamérica sin tener que irnos a lo más comercial o al reggaetón; desde clásicos como Serrat, Sabina, Krahe, Luis Pastor, Camarón, Paco de Lucía, Mercedes Sosa, Chavela Vargas, Víctor Jara, María Dolores Pradera, Silvio Rodriguez, Dulce Pontes, Rodrigo Amarante, Siniestro Total, Golpes Bajos, Loquillo, Extremoduro, etc. hasta más gamberros, frescos y actuales; los Punsetes, Tronco, Zoo, Carolina Durante, Rozalén, Kevin Johansen, Silvia Perez Cruz, María Arnal, Lila Downs – como es medio americana a lo mejor cuela -, Zoe, Rodrigo Cuevas, Manel, Baiuca, La bien querida, Pedro Pastor…
Muy identificada con el artículo. Me ha emocionado leerlo y ver que los expatriados compartimos tantas reflexiones independientemente del lugar de destino.
Volví a Madrid (mi ciudad de origen) el año pasado después de 10 años en Paris. Fue una vuelta deseada aunque en mi caso quizás el retorno fue demasiado rápido….No me dio tiempo a mentalizarme y prepararme para el cambio.
Es cierto que no volvería a Paris porque creo que en la ciudad de la luz la vida es claramente más difícil cuando tienes hijos y a la vez sentía que me estaba perdiendo momentos cerca de mi familia/amigos próximos. En mi caso sigo conservando grandes amigos en Madrid con los que si me identifico a pesar de haberme ido pero no quita para que sienta nostalgia muchos días y para que eche de menos muchas cosas de mi ciudad de adopción: el sentir que cada día descubres algo nuevo es adictivo, que la vida significa imprevistos y sorpresas y no monotonía, el sentir que tienes un toque exótico por ser extranjero y el no ser juzgado y perdonado porque eres el extranjero.
A nivel laboral, he de decir que el retorno me ha parecido un poco decepcionante. Creo que la experiencia extranjera no se valora lo suficiente en España. Mucha gente piensa : mira este listo que ha estado de Erasmus largo y yo trabajando aquí como un negro. Es una pena….
Por ahora en los dos lados me siento como en casa, imagino que esta sensación con el tiempo se irá evaporando. Me he vuelto más crítica con los dos países y eso me gusta.
En cualquier caso una experiencia que creo que todo el mundo debería vivir.