
Hay menos quince grados en Belgrado. Nieve por todas partes, hielo en cada esquina. Te puedes partir el espinazo como te descentres un segundo al caminar. Los autobuses han estado días sin funcionar. Un taxi tardaba ochenta minutos de media en recogerte. La ciudad colapsada. Se fue la calefacción en el barrio central y el responsable de Energía tuvo que ir a dar la cara al día siguiente en prime time en la televisión pública en una dura entrevista. Un pequeño caos.
Y en medio, los refugiados, cuyo flujo nunca se ha interrumpido; los que no querían dormir en los albergues recibían mantas y abrigos para pasar la noche en largas colas cuyas fotografías se han difundido por las redes sociales de toda Europa. El temporal ha sido tan duro que por las mañanas aparecían perros callejeros congelados por las esquinas.
Cuando haces el recorrido habitual del aeropuerto al centro de la ciudad el taxista, al ver que eres extranjero —no falla—, te señala con precisión dónde está el restaurante de los padres de Djokovic, héroe nacional. Luego pasa irremediablemente por delante del antiguo Palacio de la Federación, donde se hizo en 1961 la primera conferencia de los jefes de Estado y Gobiernos de la agrupación del Movimiento de Países No Alineados, pero ahí ya no dice ni moco. Serbia ya no es Yugoslavia.
Tampoco se pronuncia al cruzar con el taxi el río Sava por el puente Stari Savski. Lo construyeron los alemanes durante la ocupación, pero cuando estaban retirándose acosados por los partisanos decidieron volarlo. Sin embargo, un maestro de escuela que vivía al lado, Miladin Zaric, vio las cargas colocadas y cortó los cables de los detonadores. Fue el único puente de toda Europa, junto al de Remagen, que los nazis quisieron y no pudieron dinamitar. No te mencionará a este héroe de Yugoslavia. Al ver que eres español, te chinchará con Nadal.
El camino seguirá por la plaza Slavija hasta el antiguo edificio del Estado Mayor del Ejército yugoslavo, que es una ruina de escombros en el mismo centro de la ciudad. En el esqueleto que queda en pie todavía se ven los agujeros de los misiles de la OTAN que lo destruyeron en 1999. Es ahí donde quedo con Miguel Rodríguez Andreu, director de la revista Balkania, la empresa más duradera hasta el momento para acercar la realidad e historia de la región a nuestra lengua.
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Es un ejercicio teórico.
En los años 80 del siglo XX una serie de elementos reformistas se hacen con el control del partido comunista yugoslavo, emprenden una serie de reformas destinadas a una relativa centralización de la administración pública respetando las obvias identidades locales linguisticas religiosas y étnicas.Dichas reformas satisfacen a amplias capas de la sociedad yugoslava, que no caen en las redes de los diferentes nacionalismos.
Fruto de ello en 1990 con la caida del muro de Berlín la Republica yugoslava convoca elecciones y se forman varios partidos politicos. Se redacta una constitución y se aprueba mayoritariamente ratificandola en todas las regiones.
Para 1995 se ha logrado una estabilidad economica, fruto de los precios bajos, la seguridad y un gobierno central fuerte y estable, los inversores internacionales, y los turistas han acudido, miles de Hungaros, Checos, Eslovacos Austriacos polacos o Rumanos acuden en verano a la costa croata y montenegrina para disfrutar de las playas del adriatico y de las ciudades costeras antiguos asentamientos de la republica de venecia.
En el norte, la región de Eslovenia,gana un conocido prestigio como capital balcanica de los deportes de invierno.
Estos dos factores combinados, unidos al atractivo de la flora y la fauna de la región, y a la impresionante riqueza arquitectonica hacen de Yugoslavia rapidamente una potencia turística. El eje-Zagreb-Mostar-Belgrado se convierte en la columna vertebral industrial del pais. Grandes multinaciones como Volkswagen instalan factorias en la región, atraidas por un mercado interior de 23 millones de clientes potenciales, y el hecho de ser un cruce de caminos entre todos los estados balcanicos.
En deporte ya ni hablamos, Yugoslavia es como minimo semifinalista en los mundiales del 94-98 y en las eurocopas de 1992 y 1996 y compite en todo cuanto quiere en baloncesto y balonmano………Cuando aprenderemos que juntos siempre vamos mejor que por separado.
Por mucho que lo pintes bonito, ni somos ni vamos a sentirnos en la vida españoles.
Ya os conocemos y no queremos compartir país con vosotros. Se ha intentado y ha fracasado, reconozcamoslo y pasemos página todos.. nosotros y vosotros.
Si os entestais en que ni podamos expresarnos ni nos una via para poder llevar nuestra propuesta política os convertireis en lo que se convirtieron los serbios.
Pues claro que no sois españoles, ¿desde cuándo los croatas sois españoles?..
Tu deliras…
Gracias por el artículo. Da gusto leer análisis como éstos. Desde fuera y por analogías, hay movimientos como el nacionalismo, que solo requieren un germen i ser alimentados. En mi Catalunya y sin comparaciones tenemos un ejemplo. Los equilibrios como el titoista caminaban al final por una arista, pero en la postguerra era lo más atractivo. Sería bueno ir recordando los 75 años de la creación de S.R.F.J. o el 15 de enero, el centenario del asesinato de R.Luxrmburgo y K.Liebknecht
La nostalgia no es práctica pero la practico. Salud
Que placer leer a Alvaro Corazon. Bien documentado y mejor redactado.
Discrepo en cambio de sus valoraciones respecto del nacionalismo.
No soy nacionalista ni nunca lo he sido, pero el derecho de los pueblos o de las personas a autodeterminarse deberia ser siempre respetado. Incluso cuando un nacionalismo mas poderoso ve peligrar su poder. Eso es lo que ocurrio con Serbia en su momento o ahora con España.
Los movimientos secesionistas, de Croatas, Eslovenos, o Bosnios deberian haberse dejado en paz y habrian ahorrado miles de vidas. Cuidado con los prejuicios, caballeros. Ultimamente em nuestro pais se tergiversa la historia y se pervierte la verdad en el nombre d intereses electorales y sueños de poder.
Eslovenia fue la agredida. El estado Serbio el agresor.
Muchas gracias por tu comentario, Andreu. Tan solo una pequeña apreciación que explicaré someramente por si no quieres reiterar el error. «El estado serbio» no agredió a Eslovenia. Es más, su líder, Slobodan Milosevic, estaba de acuerdo con su independencia. La llamada Guerra de los 10 días la libraron el Ejército Federal de Yugoslavia siendo primer ministro Ante Markovic, un croata. Tampoco se puede calificar de agresión la intervención, a mi modo de ver. Las tropas federales se dirigían a controlar 35 aduanas, el aeropuerto y un puerto porque sin divisas, el resto de la federación colapsaba. El ejército federal informó de qué iba a hacer y qué rutas iba a seguir. Sin embargo, alguien desobedeció y además sacó tanques de los cuarteles. Creo que aún no ha quedado claro quién ni el porqué. La defensa territorial eslovena lo consideró una invasión de su país y atacó al ejército.
Respecto al derecho de autodeterminación entendido como derecho a la secesión, no se valora como tal. La cuestión que se describe en el artículo es cómo lo articulaba la Constitución de Yugoslavia. Si era un derecho de los pueblos o de los territorios.
Muy de acuerdo con tu respuesta, Álvaro. No estaría de más afirmar que Alemania había enviado artillería pesada a Eslovenia y había prometido reconocer su declaración de independencia, hecho que finalmente acabó imponiendo a todos los socios europeos.
Te recomiendo, si no la has leído, “The banality of ethnic wars” de Mueller, un artículo que ofrece una perspectiva en la línea de conclusión: que pocos yugoslavos veían con buenos ojos la separación y que las tensiones nacionalistas no bebían de odios irreconciliables del pasado sino de la agitación y la propaganda de los políticos interesados en la secesion.
Un gusto de artículo.
Falso: Eslovenia no fue agredida por el Estado Serbio.
Falso tú. Y además, no lo has entendido.
Y dale con esta matraca de los nacionalismos irreconcialiables. En estas épocas de cambio en donde hasta las fronteras perderán su significado primitivo y medieval, hay quienes buscan la seguridad en una identidad antropomórfica que jamás existió. Y es una de las manifestaciones humanas más duras para morir. Pero, así como nos libramos de a poco de la esclavitud, de las religiones, de los prejuicios de género, del fascismo y del comunismo obligatorio, también el nacionalismo será, en el futuro, una reliquia que nos avergonzará. Me preguntó si cuando colonizemos Marte servirá de algo ser español, catalán o croato para subir a las naves e iniciar una nueva etapa humana.
La gente que colonice Marte , tras generaciones y generaciones (cientos de años posiblemente) y cuando aquello deje de ser un proyecto y existan ciudades, estructuras politicas etc.. se sentiran .. marcianas, apreciaran su origen terraqueo sin duda, pero defenderan su tierra con uñas y dientes si los terraqueos tratan de abusar de su buena fe.
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