‘Un encuentro vegetal’, exposición y ciclo para abordar una nueva relación con las plantas desde el arte y el pensamiento contemporáneo

Publicado por

Del 28 de mayo al 19 de septiembre, en La Casa Encendida de Fundación Montemadrid

Un encuentro vegetal
Detalle de A Great Seaweed Day (2019), de Ingela Ihrman

• La Casa Encendida de Fundación Montemadrid y la Wellcome Collection de Londres presentan “Un encuentro vegetal”, exposición que examina nuestra relación simbiótica con las plantas a través de las obras de Patricia Domínguez (1984, Santiago de Chile), Ingela Ihrman (1985, Kalmar, Suecia) y Eduardo Navarro (1979, Buenos Aires).

• Concebida como un diálogo, muestra las prácticas de estos tres artistas cuyo trabajo descompone lentamente el muro artificial que separa a los seres humanos de la naturaleza.

• Patricia Domínguez presenta cinco tótems futuristas con reproducciones de las colecciones etnobotánicas de la Wellcome Collection de Londres y el Museo de América de Madrid, y piezas del Real Jardín Botánico y la Real Academia de La Historia de Madrid; Ingela Ihrman muestra una instalación de algas corporales que alude a los vínculos entre la flora de su intestino y la de los océanos; y los dibujos expansivos y contemplativos de Eduardo Navarro se sirven de sobres biodegradables que contienen semillas de árbol que, al finalizar la exposición, serán devueltas a la naturaleza.

• “Un encuentro vegetal” es también un amplio programa de actividades relacionadas como los cursos ‘Cómo contar la historia de nuestras plantas’, ‘Lobos, delfines y zamioculcas: investigación y arte sonoro’ o el taller y las conversaciones ’La ecología del alma’ enmarcadas en el ciclo dedicado a la escritora brasileña Clarice Lispector.

• La Terraza Magnética, el ciclo de cine y conciertos al aire libre de La Casa Encendida durante julio y agosto, se dedica de igual manera a explorar nuestra relación con lo vegetal desde el cine y la música.

El mundo vegetal representa el 85% de la vida que conocemos y sostiene a todos los organismos vivos del planeta mediante la fotosíntesis, proceso por el que -vale la pena recordarlo- convierten sustancias inorgánicas -carbono y agua-, en orgánicas -hidratos de carbono-, desprendiendo además el oxígeno que respiramos los animales. Las plantas son seres sensibles, atentos a los elementos y a las formas vivas que los rodean, enraizados, pero en constante evolución, capaces de construir anatomías alternativas para sobrevivir y florecer; respirando, percibiendo, alimentándose y reproduciéndose a través de todo su organismo. Tienen memoria, se comunican entre sí, crean comunidades simbióticas e influyen en el clima del planeta. Pese a nuestra percepción común, han transformado más a los humanos de lo que estos han hecho con ellas. Y seguramente alberguen la solución para nuestra prosperidad y supervivencia.

Bajo esta premisa, La Casa Encendida inicia un ciclo de actividades -cursos, conciertos, cine- cuyo eje central es “Un encuentro vegetal”, la exposición que inaugura el 28 de mayo, comisariada por Bárbara Rodríguez Muñoz, de la Wellcome Collection de Londres y que presenta los trabajos de Patricia Domínguez, Ingela Ihrman y Eduardo Navarro.

“Nuestras compañeras vegetales abandonaron el agua y colonizaron la tierra firme hace 475 millones de años. El Homo sapiens surgió hace trescientos mil años y hoy los humanos tan solo representan el 0,01 por ciento de la biomasa de la Tierra. Hace trece mil años, con la aparición de la agricultura, se puso en marcha un proceso recíproco de domesticación: los seres humanos convertimos las plantas en alimento y medicina, en propiedad inanimada disponible para nuestro consumo. A su vez, los ciclos del grano, el uso del arado, la recolección y la molienda sentaron las bases de la civilización moderna. Aunque los humanos también somos criaturas de la tierra (“humano”, del latín humus: tierra), hemos cortado nuestros vínculos con la tierra y la naturaleza, normalizándolas en forma de recursos al tiempo que negamos los lazos de unión, tan vitales como frágiles, que conectan todas las vidas humanas y no humanas”, señala Bárbara Ruiz.

Vivimos en un planeta vegetal. Así, esta exposición y ciclo de actividades reconsidera las plantas más allá de su uso para el consumo humano y muestra su complejidad y sensibilidad. A la vez, propone una reflexión meditativa sobre el mundo vegetal y lo que de él se puede aprender.

La exposición “Un encuentro vegetal. Patricia Domínguez, Ingel Ihrman y Eduardo Navarro” está concebida como un diálogo entre las prácticas de tres artistas cuya obra descompone lentamente

el omnipresente muro artificial existente entre los seres humanos y la naturaleza y que está devastando nuestros ecosistemas, nuestra vida y nuestra salud.

La propuesta de Patricia Domínguez está compuesta por cinco tótems futuristas que albergan reproducciones de las colecciones etnobotánicas de la Wellcome Collection de Londres y el Museo de América de Madrid, y piezas del Real Jardín Botánico y la Real Academia de La Historia de Madrid, procedentes de América del Sur y Europa, dando así voz a las narrativas de violencia y sanación que encarna el material expuesto.

Ingela Ihrman muestra A great seaweed day, una instalación silenciosa de algas corporales que alude a un periodo de convalecencia de la propia artista junto al mar, y a los vínculos entre la flora de su intestino y la de los océanos.

Los dibujos expansivos y contemplativos de Eduardo Navarro se sirven de sobres biodegradables que contienen semillas de árbol; al finalizar la exposición serán devueltas a la naturaleza y, en contacto con la tierra, las semillas se activarán, reconectándonos con el humus holístico. Escritas en colaboración con el filósofo Michael Marder, las instrucciones performativas de Navarro para esta exposición —en las que animan a abordarla como lo haría una planta—invitan a embarcarnos en un camino de iluminación vegetal.

La muestra presente en La Casa Encendida, junto a la colaboración con otros profesionales y colecciones, continúa con la exposición “Rooted Beings [Seres enraizados]” que se celebrará en la Wellcome Collection en 2022.

La obra de Patricia Domínguez y Eduardo Navarro se desarrolla en colaboración con Delfina Foundation.

La investigación de la colección y los textos para el encargo de Patricia Domínguez lo ha llevado a cabo Kim Walker, Cinthya Lana y Dominic Neergheen.

Los diseñadores de la exposición son Futuro Studio.

Patricia Domínguez (Santiago, Chile, 1984) es directora de Studio Vegetalista. Recientemente ha expuesto individualmente en Gasworks (Londres), Twin Gallery (Madrid), Sala CCU (Santiago de Chile) o en SOLO PROJECTS, Focus Latinoamérica en ARCO Madrid. Ha participado también en las exposiciones: Momenta Biennale de l´Imagen (Montreal, Canadá), The Trouble is Staying, Meet Factory (Praga), WHOSE VESTIGES SUBSISTS, The Clemente (Nueva York) o EL FUTURO NO ES LO QUE VA A PASAR SINO LO QUE VAMOS

A HACER (ARCO, Madrid) entre otras.

Ingela Ihrman (Kalmar, Suecia, 1985) vive y trabaja en Malmö (Suecia). Su trabajo está provocado por las fuertes emociones de la vida cotidiana y el deseo de comprender, cuestionar o expresar ciertos aspectos del ser vivo, social y humano. De forma reciente ha expuesto individualmente en: Kalmar Konstmuseum (Kalmar, Suecia), Kristianstads konsthall (Kristianstad, Suecia), Cooper Gallery, University of Dundee (Escocia), Zabriskie Point (Ginebra) o der TANK, Institut Kunst, FHNW Academy of Art and Design ( Basilea). También ha participado en exposiciones colectivas como: Weather Report: Forecasting Future, Kuntsi Museum of Modern Art (Vasa); Yokohama Triennale 2020 Afterglow, Yokohama

(Japón); Being Pulled All Over The Place, SCAN Projects (Londres); Weather Report: Forecasting Future, Kiasma (Helsingfors, Suecia); Sensing Nature From Within, Moderna Museet (Malmö, Suecia); o Weather Report: Forecasting Future, Nordic Pavilion en la 58 Bienal de Venecia.

Eduardo Navarro (1979, Buenos Aires) vive y trabaja habitualmente en Buenos Aires. Recientemente ha expuesto de forma individual: Predição instantânea do tempo, Pivô (São Paulo, Brasil); Octopia, Museo Rufino Tamayo (México); We Who Spin Around You, High Line Art (Nueva York). Sus obras también han sido parte de numerosas exposiciones colectivas y bienales como: 29 y 32 Bienal de São Paulo (Brasil); 3ª New Museum Triennial, (Nueva York). Otras exposiciones: Portadores de sentido – Arte contemporáneo en la Colección Patricia Phelps de Cisneros, Museo Amparo (Puebla, México); Chronos Cosmos: Deep Time, Open Space, Socrates Sculpture Park (Nueva York); Metamorphoses – Let Everything Happen to You, Castello di Rivoli Museo d’Arte Contemporanea (Turín, Italia).

Stefano Mancuso, la historia de nuestras plantas y el arte sonoro

Más allá y en torno a la exposición, La Casa Encendida organiza durante este año un ciclo de actividades que, desde otras disciplinas como la literatura, la música, el cine, la fotografía o el arte sonoro, delibera igualmente sobre nuestra relación con las plantas.
El 25 de mayo da inicio el taller, “Cómo contar la historia de nuestras plantas” que, inspirado por el libro ‘La nación de las plantas’, del pionero de la neurobiología vegetal Stefano Mancuso, propone un marco teórico, de conocimientos y artes humanas, que sirve de inspiración para contar historias personales sobre las plantas y concluye en la realización por parte de los alumnos de un documental-collage. Participan en el taller, impartido por NØCollective, Javier Guijarro Fayard, arquitecto; Ronald Giles, jardinero; Anna Laura Jeschke, paisajista, y Luis Garmor, artista visual.
En paralelo, del 25 de mayo al 29 de junio, el Institute for Postnatural Studies de Madrid y La Casa Encendida Radio proponen el taller “Lobos, delfines y zamioculcas” mediante el cual se realizarán piezas de arte sonoro en torno a lo vegetal y lo natural para ser emitidas en La Casa Encendida Radio. Y los días 2 y 16 de junio, la artista multidisciplinar Eulalia Valldosera imparte el taller “La flor, energía y visión”, con el que, a través del dibujo, se accede al lenguaje de las flores y se crea un puente entre el arte y la sanación.
Del 10 al 24 de junio, Patricia Domínguez con el taller “Matrix Vegetal, botánica decolonial” propone tres sesiones online de representación de plantas junto a una serie de lecturas críticas para descomponer el lenguaje científico botánico y el punto de vista occidental en la representación de las plantas.
Clarice Lispector, cien años, una ecología del alma
Desde la literatura y con la escritora brasileña Clarice Lispector, de cuyo nacimiento se cumplen cien años, como referente, La Casa Encendida propone el ciclo de conversaciones y talleres “La ecología del alma”, dirigido por el filósofo y crítico de arte y cine Ignacio Castro Rey.

Así, el viernes 4 de junio, Benjamin Moser autor de las biografías de Susan Sontag ‘Sontag, her life and work’, por la que recibió el Pulitzer en 2020, y de Clarice Lispector ‘Why this world’ -editado en español por Siruela y National Critics Circle Award 2009- ofrece la charla ‘Glamur y gramática’. El 18 de junio, la escritora brasileña Nélida Piñón (primera mujer miembro de la Academia Brasileña de las Letras, Premio FIL, Premio internacional Juan Rulfo, Premio Internacional Menéndez Pelayo, Premio Príncipe de Asturias de las Letras), conversa sobre ‘El intenso corazón de Clarice’. Para cerrar el ciclo de conferencias, Ignacio Castro Rey, autor de ‘El dios de las bestias’ (Alguien dirá mi nombre, Ed. Shangrila), una indagación en la teología negativa de algunas novelas de Clarice Lispector, ofrece el 25 de junio la charla ‘¿Un infierno vibrante? Novelas de deformación’.

En paralelo, un taller en cinco sesiones permite acercarse a la obra de Lispector. La primera, con la músico, poeta, y artista brasileña Beatriz Azevedo, autora entre otros del LP ‘Agora Clarice’ (2020) a partir de extractos y canciones originales de Clarice Lispector y cuya sesión llevará el mismo nombre. La siguiente sesión corre a cargo de la escritora chilena Andrea Jeftanovic en torno a la inquietud y el desasosiego en su ponencia ‘La flâneuse Clarice Lispector: caminata y angustia en las calles de Río de Janeiro’. La crítica y ensayista Isabel Mercadé habla de la exigencia de Lispector en su obra, con su intervención ‘Una búsqueda humilde: intertextualidad, conocimiento y escritura en Clarice Lispector’. El crítico cultural Alberto Ruiz de Samaniego habla de la necesidad de escribir de Clarice, con ‘¿Hay palabra detrás del pensamiento?’, y la experta en literatura portuguesa Elena Losada Soler, cuenta los retos que han supuesto la traducción de la obra de Lispector, con ‘El epistolario de Clarice Lispector. Retos, eclipses y elipsis’.

Cine y conciertos: “Un encuentro vegetal” en La Terraza Magnética

También La Terraza Magnética, el programa de conciertos y cine en la terraza de La Casa Encendida de julio y agosto, gira en torno a la relación entre el ser humano y la naturaleza, que a lo largo de la historia ha propiciado un apasionante encuentro no siempre justo y equilibrado. Desde las músicas -chamánicas, folk, ancestrales- realizadas en íntima conexión con el mundo vegetal, al cine -fantástico, documental, ficción- realizado en o en torno a seres vivos sin capacidad de movimiento.
La programación musical propone un viaje iniciático hacía el origen de la humanidad y su relación con la naturaleza en la búsqueda de un encuentro con la intuición primitiva. Son ocho conciertos que reúnen voces ancestrales con sonidos metamórficos y paisajes posthumanos: Angélica Salvi,  arpista y compositora española radicada en Oporto, traslada desde el albor de los tiempos al presente a través de una delicada exposición de su instrumento y de las posibilidades de la electrónica; Bikôkô, artista de 19 años nacida y criada en Barcelona, presenta su EP Aura, un viaje cíclico que explora cómo la música se integra, modifica y condiciona la vida cotidiana de las personas; la polifacética Ikram Bouloum presenta su EP Ha-bb5, un diálogo estético entre las electrónicas más contemporáneas de occidente y una reinterpretación personal de la estética musical popular y de baile del Magreb cantando en su lengua materna (el amazigh -lengua bereber-), el catalán y el inglés; Alejandra Cárdenas (Ale Hop) es una artista, investigadora e instrumentista experimental peruana afincada en Berlín que se metamorfosea desde la vanguardia, la visceralidad y el riesgo a través de una propuesta que parte del ruido generado por su guitarra, y DJ Nigga Fox, miembro del sello discográfico con sede en Lisboa PRÍNCIPE,  trae la música de baile contemporánea 100% real que sale de esa ciudad, sus suburbios, proyectos y barrios bajos.
En cuanto al cine, una variedad de títulos muestran la fuerza inabarcable de la naturaleza más salvaje, como la todopoderosa selva amazónica de la herzogniana Aguirre, la cólera de Dios. Otras, como Old Joy, de Kelly Reichardt, la presentan como refugio y lugar de encuentro. Tropical Malady, de Apichatpong Weerasethakul, la muestra como territorio mitológico en el que se forjan las leyendas. El ciclo también aborda el insaciable deseo antropocénico de dominación de la naturaleza y su mercantilización en películas como Taming the Garden, de Salomé Jashi, sin dejar de lado esas realidades distópicas en las que las plantas se rebelan contra el hombre, como las que protagonizan La tienda de los horrores y Little Joe.
Preta, de Lucrecia Dalt
Además, del 8 de junio al 29 de agosto, el Torreón 1 acogerá una instalación sonora multicanal creada por la artista Lucrecia Dalt, en la cual toma la escucha como órgano de exploración poética y especulativa desde la materia tierra. La pieza se basa en un texto escrito por la artista en el que cuestiona el relato de la historia y del tiempo creado por los humanos; y reivindica una versión más verídica. Como plantea Emanuelle Coccia en “The life of plants”, “la planta es el observador más puro a la hora de contemplar el mundo en su totalidad”. En su pieza Preta, Lucrecia Dalt comienza preguntando “¿puede la parálisis transformar a una persona en cosa?”, para luego expresar con una calma afirmativa: “Lo he visto todo, he visto sus historias, la panspermia, cómo una molécula dijo sí a otra en tu borde”.

Plantas, fotografía, seres fotosensibles

El Laboratorio fotográfico de La Casa Encendida organiza también durante mayo y junio una serie de talleres prácticos en torno a la ‘fotografía y el revelado con plantas’, con ‘Reverdecer: un taller deriva hacia un revelado sostenible’; ‘Al Sol, procesos fotográficos vegetales’, o ‘Un herbario fotosensible’. De igual manera, La Casa Encendida continúa con ‘La Esquejera’, el espacio para el intercambio ciudadano de esquejes.

Con la colaboración de:

Exposición “Un encuentro vegetal. Patricia Domínguez, Ingela Ihrman y Eduardo Navarro” Fechas: del 28 de mayo al 19 de septiembre

Lugar: Salas B y C

Precio: entrada gratuita hasta completar aforo.

Prensa de La Casa Encendida

María Benítez T.913 686 358 / 639 619 806

[email protected]

lacasaencendida.es

Comentar

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.