Arte y Letras Literatura

Thomas Mann no apuñala tomates

Thomas Mann
Thomas Mann. Foto: Bundesarchiv Bild. (CC)

En la relectura de La montaña mágica, en la que ando maravillándome estos días, me he topado con una imagen de las que te echa el alto de inmediato, por su salvaje frescura y por su eficacia descriptiva. También me admiró su originalidad, que luego resultó no ser tal.

Los sitúo:

Capítulo V, subcapítulo Humaniora, (pg. 330 en la edición de Edhasa, 2005. Traducción de Isabel García Adánez.

Los lectores ya sabemos que Hans Castorp se ha enamorado trepidantemente de Clavdia Chauchat, una rusa que anuncia sus apariciones con estrepitosos portazos que irritan sobremanera a Hans (hasta que dejan de hacerlo, claro). Madame Chauchat, joven, pese a ser Madame, nos ha sido descrita fragmentariamente, a lo largo de muchas páginas, con una maestría narrativa sobresaliente, sobre todo por la estupenda gradación con la que nos van llegando esas noticias. Cuando se produce la escena de la que voy a ocuparme, de Clavdia Chauchat tenemos ya un largo rosario de datos y comentarios, que van entremezclando el retrato físico y el psicológico (o más pedantemente, la prosopografía y la etopeya. ¡Qué le vamos a hacer!). Sabemos, por ejemplo, que:

  • es maleducada;
  • de cabello rubio rojizo;
  • con manos no muy femeninas;
  • dedos cortos que no conocen la manicura;
  • modales horribles y se deja caer en la silla como un fardo.

Pero también hemos venido a saber que:

  • parece una gatita contoneándose hacia su plato de leche;
  • es una delicia contemplarla;
  • tiene un gracioso hoyuelo en la mejilla;
  • es lánguida, enferma y con ojos de tártara;
  • es de mediana estatura;
  • tiene andares de gata y ojos de tártara (sí, se insiste en felinos y tártaros al hablar de ella).

El lector con cierta experiencia no puede no advertir cómo las descripciones de la rusa se van deslizando, poco a poco, casi sibilinamente, de las negativas a las favorables, acompañando el paulatino pero fatal encantamiento que sufre Hans Castorp. Esa sutil evolución de sus sentimientos es otro alarde de la maestría novelística de Thomas Mann, que nos deja con la boca abierta.

Cuando se produce la escena en cuestión, Castorp ya está hechizado, es presa de un enamoramiento febril, pero no tenemos noticias de que sea correspondido por Clavdia. Sí sabemos, no obstante, que siente celos de una supuesta intimidad que ella podría estar teniendo con el Dr. Behrens, pues ha tenido noticia de que lo visita con cierta frecuencia en sus aposentos privados. El motivo de esas visitas parece ser el retrato que el médico, pintor aficionado, está haciendo de la dama. Naturalmente Hans no sabe si esa es la razón verdadera o un vil ocultamiento de otra verdad más dolorosa y lúbrica.

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37 comentarios

  1. Eres correcto políticamente: tiras la piedra y escondes la mano. Existen dos personas que podrían hacer con exactitud un diagnóstico del problema de traducción que planteas en tu artículo (una en mayor grado que otra). Sin embargo, la primera de ellas, la que tiene mayor capacidad de estudio y resolución, lleva enterrada 66 años y no nos sirve de gran ayuda. La segunda es la propia traductora. Motivos para ‘masticarle’ (como tú —pedante, que eres un pedante y, no sólo eso, un cobarde— dices) los textos a los lectores hay muchos. Hay tantos que, en algunos casos, al final no se mastica nada de nada, sino que se ofrece un manjar distinto pero bellamente relacionado con el texto original. Nos resulta obvio a todos los lectores que «apuñalar tomates» en cada uno de nosotros no tendrá las mismas resonancias nunca, y que, si bien tu artículo posee un tono pomposo, lo que has escrito muestra cuán viva está la Literatura cuando se expande con la traducción a otros idiomas. A sugerirte yo me atrevo que la próxima vez no solamente no escondas la mano, sino que te andes con pies de plomo cuando leas una traducción que por cualquier motivo no te convenza mucho, porque, como la parte trasera del tapiz en El Quijote, a veces el azar alumbra elementos insospechados. Escucha lo que dice un experto, Umberto Eco, sobre la traducción al inglés de una de sus novelas, El péndulo de Foucault. «Siempre Linda Hutcheon encuentra, en «Eco’s Echoes: Ironizing the (Post)Modern», en la página 378 de la edición americana del Péndulo: «The Rule is simple. Suspect, only suspect» e identifica una referencia intertextual a «Connect, only connect» de E. M. Forster. Con su agudeza, tiene la prudencia de decir que este «ironic play» se da en inglés; en efecto, el texto italiano (y no tengo claro si al escribirlo lo tenía presente) no contiene esta remisión intertextual porque recita «sospettare, sospettare sempre». La referencia, ciertamente consciente, fue introducida por el traductor Bill Weaver. Nada que objetar. El texto en inglés contiene la referencia, lo que significa no sólo que la traducción puede alterar el juego […] sino que también puede enriquecerlo». Mantén quiescente tu artículo. Pregúntale a la traductora.

    • Bueno, pero eso no es importante, lo importante es que usted se mejore.

      • Muchas gracias, Luis, por preocuparte por mi estado de salud. Gracias, de verdad, pero yo te superaría a ti tanto física como intelectualmente en cualquier faceta.

    • No te enojes, kibu, muchacho, no le tengas en cuenta a Sanz Irles estos pequeños deslices. No son para tanto, hombre. Mira, el sr. Sanz se sabe un poco engolado, pero no pasa nada. Él comete fallos como tú y como yo (aunque tú pareces muy estirado). Nobody is perfect, ¿recuerdas? A mitad de su artículo él se equivoca y destroza todo un párrafo (no solo dos tomates). Debió escribir lo siguiente…, pero quizá se despistó y no revisó sus palabras con la misma fiereza que le pide a Adánez. Nótese que la diferencia entre un símil y una metáfora está en que en la última solo aparece el vehículo, el término imaginario, pero no el término real al que tenemos que llegar, mientras que en el símil están ambos términos a la vista del lector. Por eso la metáfora añade un grado de dificultad al símil, ya que el lector no solo debe entender por qué razones lo que LEE es un vehículo para llegar a otra cosa que no LEE, sino que antes DEBE darse cuenta de que las palabras que ACABA de leer no valen por sí mismas, sino que se refieren a algo que no se ve. También se entiende ahora que los símiles soporten una tensión mayor que las metáforas entre sus dos términos: al estar presentes ambos, AQUÍ SE NECESITA UN MATIZ ADVERSATIVO: AUNQUE la mitad del trabajo interpretativo del lector ya está HECHO. Relájate, chaval, no te tomes la vida tan en serio.

  2. Si busca «puñaladas en un tomate» en google, verá que es una expresión común en nuestro país.

  3. Julio Storero

    He oído y he usado el símil «puñaladas en un capó» que da la imagen perfecta para señalar ojos como hendiduras

  4. Me pregunto si el autor del artículo, que me ha encantado, es catalán. Tanta referencia (y reverencia) al pan y al tomate me ha recordado el momento en que el crítico culinario prueba la rataouille, en la pelicula del mismo nombre.
    Probablemente es una casualidad y no tiene nada que ver. En cualquier caso, muchas gracias por haberlo escrito

  5. A mí lo de «las puñalás en un tomate» me persiguió toda la infancia por mis ojos chicos.

    Grande Mann.

  6. Tiene una boca que parece una puñalada en un tomate. Más viejo que los caminos.

    • Luis Sanz Irles

      Sí, eso veo. Yo no tenía oída esa expresión, pero hubo quien me puso sobre la pista.

      • Juan Luis Cano (el de Gomaespuma) la usado sobre sí mismo miles de veces en la radio. Y no hay más que verle para comprobarlo.

  7. Maestro Ciruela

    Me he pasado toda la vida creyendo que esta expresión se la había inventado mi abuela murciana (cartagenera y muy, muy graciosa) porque desde que se la oí con 14 0 15 años en los sesenta, no la había leído ni escuchado antes de nadie ni tampoco después hasta el día de hoy, así que calculen mi grado de emoción, estoy como un flan o casi. Hace como diez años, la introduje en uno de mis comentarios en TCM y una amable contertulia contestó entusiasmada porque el símil le había parecido una genialidad, con lo que me puse como un pavo, estando convencido de que mi ingeniosa abuela me había transmitido una exclusiva y original frase; pero es que además… ¡también nombró a Juanito Valderrama! ¡Como aquí! Estoy a punto de tirarme por el balcón porque es muy duro caer del guindo para darse cuenta de que esta expresión se debe de usar mucho por el sur y yo sin enterarme, porque repito: jamás de los jamases la he visto escrita en ningún sitio ni se la había oído a nadie hasta hoy.
    Me pasa algo parecido con la expresión “Veo o ves menos que un muerto boca abajo” que se la oí a un amigo madrileño muy ocurrente en la década de los setenta y que a lo largo de los años nunca la volví a escuchar en boca de nadie ni la vi reflejada en ningún escrito. Por supuesto la incluí en mi repertorio y sin abusar demasiado, la dejaba ir como el que no quiere la cosa cuando creía que la ocasión lo requería, como aquella vez que se la solté a una chica preciosa que casi se dobló en el suelo de la risa. Hasta que estando mi padre ingresado en el hospital hará cosa de 15 años, resultó que su compañero de habitación con el que llevábamos días pegando la hebra, va y se le ocurre enunciarla así, sin avisar; a punto estuve de darle un abrazo al tiempo que le explicaba el motivo de mi ida de olla mientras mi padre me miraba como a un bulto sospechoso.
    Buenas noches,

  8. Me permito añadir la versiòn en catalán, en la traducción de Carme Gala, de 1992:
    «Et penses que ha de ser fàcil d’atrapar, amb aquests pòmuls hiperboris i uns ulls com osques en un pa».

    Osca es un corte, una incisión, en el filo de un cuchillo, o en la corteza de un árbol; por analogia, las marcas en el pan.

  9. MacNaughton

    Me parece una pedantería de articulo, espero no molestar con la franqueza… usted se queda como el listillo de turno, lo siento…

    Si usted hace una lectura de cualquier libro original y su traducción, encontrara´cosas discutibles y hasta erroneas en ciertos casos. Cualquiera traducción las tiene. No tiene nada de extraño. Los traductores tienen que hacer miles de decisiones en muy poco tiempo (y por muy poco dinero en España).

    Si los traductores nos pusieramos a analizar la calidad literaria de lo que traducimos o leemos por ahí, también podríamos quedarnos a gusto con el trabajo de lo demás, ¿o no?

    En todo caso, lo más importante: si se quiere valorar una traducción, lo suyo es considerarla en su totalidad. No se puede coger una frase y condenar a una traducción asi… la traducción supone ciertas renuncias / pérdidas y ciertas recompensas / re-equilibrios… y tal vez tiene una frase mal traducida o mejorable, y el resto es un trabajo óptimo, ¿no? No es justo obrar asi con una sola frase, hombre.

    Y lo que no se puede decir lo suficiente: sin los traductores, el mundo se para mañana,, se producen malentendidos, se estallan guerras…y eso que solo se comenta su trabajo para criticarlo, para alabarlo, nunca, jamás o eso parece.

    En cuanto all mundo literario, estamos presos de una ley de copyright que nos condena a ula condición de escalvtud. No se puede traducir nada en copyright sin el permiso del autor. Hay que esperar 70 años (80 en España) para traducir y publicar algo. Un poema de Borges por ejemplo…

    El contraste con la música, en la que se pueder hacer un cover sin permiso del autor es notable. Cualquier idiota puede hacer un cover de The Beatles mañana, sin permiso de nadie. Pero un poema de Borges, no. La traducción es una especie de interpretación, como la música… es la comparación más cercana creo yo…

    El siempre interesante Lawrence Venuti llama la atención sobre el tema del copyright, entre tantos otros temas, en su imprescindible «The Translator’s Invisibility» si tiene usted interés en el tema…

    Un saludo

    • Luis Sanz Irles

      Gracias. Me permito hacer notar que en ningún momento he condenado la traducción que comento. (De hecho, más bien lo contrario). He manifestado, como lector, mi desacuerdo con la omisión de una palabra. Eso es todo. El resto era un comentario a las interesantes decisiones con las que todo traductor debe lidiar a cada paso, usando un ejemplo curioso. Creo que su respuesta es un poco (sólo un poco) matar moscas a cañonazos :) Un saludo.

      • MacNaughton

        Me parece muy bien, Luis Sanz Irles, pero el caso es que «La Montaña Mágica» tendrá no sé si 300,000 palabras (la traductora lo sabrá seguro) y usted se queda con una frase que no le gusta…

        Una critica de una traducción puede ser interesante, pero mejor que sea global, mirando un poco todo, no solo lo que no está bien, ¿no? Entonces si puede ser util y incluso muy util señalar algo que podría ser mejor.

        En cuanto al copyright, deja a la gran mayoria de los traductores como funcionario más o menos. Lo que es la afinidad que puede haber entre un traductor y una obra, no puede verse realizado porque más veces que no el traductor no elige lo que traduce.

        No puede tener autonomía propia, al no ser que sea también escritor y con cierto nombre, si no, tiene que pasar por el control de editoriales / agencias literarias / herederos… que es un infierno, sobre todo los herederos… ¿quien se atreve a traducir Borges hoy en día por ejemplo con los casos recientes frescos aun en la memoria?

        Cuando Thomas Shelton tradujo «El Quijote» al inglés poco despues de su salida en España, principios del siglo XVII, todos los ingresos del libro en inglés fueron para él o bien el editorial de su traduccion. Y asi durante siglos, el traductor era medio hombre de negocio, medio pirata, medio literato.

        Y cuando crearon el copyright, creo que finales del siglo 19 para proteger (con cierta razon) el autor original, se pasarón tres pueblos y dejaron a los traductores en una situación de dependencia total a terceros en la traducción de obras no solo contemporaneas, sino de hoy a hace 70 años e su muerte…

        Y ahora, encima, se dice que el autor se ha muerto, y el sujeto es fragmentado, y la originalidad no existe sino todo es derivativo… vamos, los preceptos del postmodernismo…

        —-todo muy bien y de acuerdo, pero los leyes de copyright siguen las ideas de autoría del Romanticismo, del genio individual, etc etc… No están actualizados y no sirven para hoy en día, para nada…

        • Luis Sanz Irles

          Creo que insiste en lo que no es. No me “quedo” con una frase, la comento en passant , mostrando mi desacuerdo (puedo, ¿no?) y después paso al tema del artículo, que era fijarme en un símil, del que elogio indisimuladamente la arriesgada traducción. De ningún modo uso ese desacuerdo para criticar la traducción de 1000 pgs. Si no lo ve, amigo MacMaughton, será porque no quiere.
          Gracias, en todo caso , por su atención.

          • MacNaughton

            ¿En passant? ¿Cómo, cómo, como? Asi es como termina su articulo, Luis Sanz Irles:

            «Esa sospecha, estimado Marcial, hay que tenerla siempre cuando se leen traducciones, ¿o es que cree que la bobadita italiana sobre los traductores carece de todo fundamento?

            Así pues, a pesar del dolor que nos causa García Adánez arrancándonos tan violentamente de las coordenadas culturales centroeuropeas en el símil de Mann, aplaudo el desparpajo y la brillantez de sus puñaladas tomateras.»

            Creo que queda bastante claro el animus del articulo…

            • MacNaughton

              En fin, que los traductores no somos de fiar, es la conclusión que llega usted. Y es verdad hasta cierto punto. Pero no solo los traductores, sino los seres humanos no somos de fiar, somos falibles todos en todos los trabajos que hay.

              Hasta Messi manda algun pase fuera del campo, o a la grada de vez en cuando, pero juzgamos su contribución a lo largo de todo un partido, o temporada, no ya solo un pase que falla.

              Los directores de cine no se meten con otros directores de cine, ni los escritores con otros escritores, ni los actores con otros actores… en público me refiero, en privado es otra cosa. ¿Por qué los traductores vamos a hacerlo? Es un error.

              Los traductores somos unos panolis hoy en día, hemos pasado de ser gente buscavidas y bucanera, gente divertida que se lo juagaba en un pais extranjero en busca de algo para llevarse a casa, para convertirnos en unos tristes figuras que pasamos el día delante del ordenador en pijama esperando que nos llamen… Nos han castrado, nos han desactivado…

              Yo creo que el mundo de la música es con diferencia el mundo más democratico de los artes… allí se comparte todo, alli, la intepretación es un valor en si, allí no te acusan de «traidor» por tocar la trompeta de manera distinta a la versión original de Miles Davis, no hay herederos ni agentes ni editoriales – burócratas en una palabra – que hacen las veces de guardia de seguridad o puertas…

              El mundo de letras es un mundo muy clasista, muy solemne, muy serio… atrae a gente muy ensob…

              Tener que pedir permiso para traducir y publicar un poema de Borges me parece un disparate y una barbaridad en el año 2021… Pero no tiene visos de cambiarse y nadie protesta ni levanta la voz apenas al respecto… En fin…

    • Luis Sanz Irles

      Ah, y en cuanto a sus quejas por las trabas legales puestas a las traducciones, estoy totalmente de acuerdo.

  10. Tomates Rafgados

    La palabra «apuñalada» me hace evocar algo de carácter maligno, mientras que «corte» hace que me incline hacia algo seco, tajante. «Hendidura» me hace pensar (siempre referido a unos ojos que miran) en un mirar profundo, sabio.
    Desconozco el carácter del personaje femenino de la novela y es por eso que no me inclino sobre la elección de ninguna de las palabras aludidas.
    Creo que la elección debe ser una mezcla entre fidelidad con el texto original, adaptación al entorno cultural del lector y psicología del personaje.
    Teniendo esto en cuenta, la traduccion de García Adánez me parece «correctamente imaginativa» siempre y cuando el personaje tenga cierta inquina (cosa que desconozco).
    Gracias por el artículo.

  11. A mí me pareció un jugoso ( y entretenido) juego literario en el que hasta la pedantería me pareció impostada. Pero parece que no, la cosa iba para grave.

  12. Qué artículo tan interesante, aunque no sea perfecto. Si recuerdo bien, John Fante compara en símil la boca de una mujer atractiva y fatal con una herida en la cara. También ahí el dolor del amor humillado contamina los rasgos del ser amado. Las puñaladas quizá expresan aún mejor la tortura y la sombra de un deseo de venganza.
    Lo de Fante tiene que ser en Espera a la Primavera, Bandini, porque no me he leído otro.
    (Eh… qué emocionante leer los comentarios y asistir al nacimiento de otro colectivo ofendidito…)

    • MacNaughton

      De ofenderse nada, el tema es que Luis Sanz Irles hace un error de principiante y de novato al criticar el trabajo de una compañera de gremio para darse a conocer a sus expensas, y subir la cucaña un poco más, que con su traduccón del carca y hiper reaccionario esnob T.S Eliot (del todo desacreditado como intelectual hace tiempo, si no ya como poeta), ya apuntaba maneras…

      Dale tiempo y estará tomando vermuts con el ex-Franquista Luis Ansón, y el ex-Batasunista ahora Voxeño Fernando Savater, o bien el islamfobo´confeso de Arturo Perez Reverte o el homófobo confeso de Mario Vargas Llosa… …y otros miembors de la clelrigalla de 78 y sus sermones semanales en la prensa…

      Es que resulta que el mundo de las letras de Madrid es uno de los focus de la ultra derecha en Europa hoy en día…

      Es tan deseprante que yo pienso renunciar la cultura en cuanto pueda, y ir a vivir en la España vacía para cultivar lechugas y tomates y patatas, y con un poco de suerte, aprender algo util como la carpintería…

      90-95% de la oferta cultura no es más que una enorme cortina de humo para esconder u ofuscar la realidad de las relaciones de poder en el mundo…

      • MacNaughton

        Ah, y eso que se me olvida de aquel mitomano, Javier Cercas, y su cuenta de hadas sobre Sanchez Matas en «Soldados de Salamina»…

        …. que es trola….¡Claro que es trola!..

        Si llevas el carnet Nº1 del Falange y has pasado toda la guerra en la carcel y vuelves a encontrarte con tus ex compañeros o bien victoriosos o bien mutilados o muertos, ALGO has de contarles, ALGO que desvía un poco la atención…como mínimo es una exageración… pero a mi me huele a TROLA. directamente (de Sanchez Matas, no ya de Cercas)..

        Y no, no es verdad que Carrillo y Suarez demostraban un nervio de acero el 23-F en el Congreso de Diputados como nos cuenta en su libro, sino que simplemente el Golpe no les pilló por sorpresa…ambos lo estaban esperando, estaban al tanto que podía darse en cualquier momento…. No era ninguna sorpresa aquello…

        Igual que cuando los catalanes vuelvan a organizarse y vuelvan a la carga con un 55% o 60% a favor de la independencia y se declare un estado de emergencia y se suspendan derechos fundamentales y se prohiban partidos politicos con el aplauso de los literatos de Madrid, a mi no me va a sorprender para nada tampoco… para nada…

        Para entonces, pienso estar con mis tomates y mis lechugas… pasando de todo y bien lejos del tremendo follón que va a haber de aqui a unos años en España…

    • Luis Sanz Irles

      Gracias. Intentaré ver lo de Fante.

  13. Maaaadre mía cómo están los ánimos. Y todo por un tomate.
    Desde mi ignorancia y tal vez exceso de inocencia por no haber percibido el furibundo ataque al gremio de los traductores, gracias por el artículo.
    La montaña mágica me encantó cuando lo leí.

  14. Por Cádiz decimos que “se le han puesto los ojos como dos puñalaitas en un cartón” después de haberse fumado un porro. Mucho más descriptivo que el tomate (prueben si no). El artículo está bueno; y se agradece lo de los vehículos y las tensiones.

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