
Cuando era niño creía que los escritores caían del cielo. Steve Jones, guitarrista de los Sex Pistols, afirmaba algo similar en The Filth & The Fury: de joven asumía que gente como Roxy Music venían de algún rincón cercano a Neptuno, o Plutón, o algo así. Desde luego no habían sido reclutados entre vecinos del barrio (en eso se equivocaba, pero no importa). La cuestión que nos interesa es la de la carencia de ejemplos. En el Sant Boi del Llobregat (mi pueblo natal) de 1982, cuando yo iba a la EGB, no había equivalentes de Arthur Conan Doyle, John Wyndham o Jonathan Swift. Leches, no había ejemplos de nada, en ninguna otra disciplina artístico-espiritual, fuese el aeromodelismo o los ritos satánicos. Las tres celebridades del pueblo eran a) un miembro de Locomía (no es cachondeo), b) una modelo de ropa interior de tercera división y c) un jugador de rugby (que, como todo el mundo sabe, no son celebridades en el sentido universal de la palabra) de la selección española. Así, tras mirar las cubiertas de mis libros favoritos y luego echar una severa ojeada de barrido al pueblo, concluí que para ser escritor tenías que ser:
-Extranjero.
-Muerto.
-Profesor de algo.
-Posiblemente rico.
Y luego me eché un largo, intenso e insatisfactorio vistazo a mí mismo. Era un NO en todos los frentes. A pesar de ser tirando a feo y contrahecho estaba indudablemente vivo, había nacido en aquella terrible villa-ciudad del Baix Llobregat y todo indicaba que en el futuro no iba a ser profesor de nada (como no fuese en cornás de la vida). En cuanto a rico, dejémoslo correr. Mi primero de BUP dio inicio con una serie de espléndidos cates color bermellón fiero en el boletín de notas, fruto de combinar un flamante y recién adquirido rechazo a cualquier tipo de autoridad + visión romantizada del rebelde juvenil (incompatible con estudiar cualquier carrera) + obcecación subcultural (que no dejaba tiempo para nada más, si la tomabas como debía ser tomada: a jornada completa). Pese a que de niño soñaba con ser escritor algún día, la completa ausencia de modelos locales extraídos de mi propia clase social defecó ruidosamente sobre mis aspiraciones. Olvidé la maldita quimera y me puse a la cola de la INEM, como el resto de mis amigos.
Saltemos al 2014, con cuatro novelitas a mis espaldas y constantes años de escritura disciplinada en los que he derramado sangre, sudor, lágrimas y otro fluido más (es soporífero, lo de estar cuatro horas seguidas ante un documento de Word, así que uno inevitablemente acaba buscando sus pequeñas distracciones). En ese tiempo de aprendizaje y práctica aprendí muchas reglas (porque, no se engañen, hay reglas) y, más importante aún, aprendí a desoír las que me parecían excrementicias. Muchas de ellas eran simplemente clichés perpetuados por un largo linaje de «serios de la pipa» (que decía Casavella) sin sentido del humor ni hemoglobina bullente, mandamientos que parecían diseñados para extirparle a nuestro texto hasta el último suspiro de vida. Esas reglas y no-reglas las aprendí solo, nadie me enseñó y no acudí a talleres de narrativa, ni desde luego las leí en suplementos culturales (supe de la existencia de algo llamado «suplemento cultural» hacia el año 2003, después de publicar mi primera novela). Para conseguir escribir narrativa utilicé tan solo el vetusto método de la prueba/error, sumado al también venerable sistema de no emular nunca a nadie que me diese asco, y solo fijarme en mis héroes.
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¿Qué dice, señor? Se le ha ido la olla. Escriba, continúe escribiendo…
Todo bien salvo lo de Borges y Lovecraft, vamos hombre, he releído los mitos de Cthulu hace poco y me han dado un poco de penica. Lovecraft sí que es pomposo con esos adjetivos grandilocuentes y esas descripciones descacharrantes. Todo lo contrario de Borges, al que le basta nombrar las cosas para darles vida.
Amén. «Una horrible claridad surgida de abismos innombrables en épocas olvidadas» o algo así. La prosa de Lovecraft es bastante mala, no creo que haya falta en reconocerlo, ni para uno ni para su memoria. «Las ruinas circulares» o «El inmortal» le dan mil patadas a casi todo Lovecraft como cuentos fantásticos y por supuesto como textos.
Es opinable. «Mecano» podía soltar ripios como «no hay marcha en Nueva York / y los jamones son de York», pero sus canciones resultaban mucho más pegadizas que las de Aute. Lovecraft era alguien que no se tomaba en serio sus propias novelas y escribía siguiendo la «rule of cool». Esas frases tan rimbombantes están ahí porque suenan molonas dentro de su chusquería, como las frasecitas sarcásticas de Arnold Swartzennager o Bruce Willis en las pelis de acción de los ochenta. No se trataba de hacer alta literatura, sino de sonar guay.
A fin de cuentas, no es solo cuestión de escribir en inglés o en castellano el motivo por el que uno de los autores ha inspirado todo un universo de publicaciones posteriores y el otro fue denegado un premio Nobel por ser demasiado elitista en su escritura.
Claro, es opinable. Yo opino que no suenan «molonas» sino bastante mal. Pero eso no desmerece los logros de Lovecraft como cuentista, es simplemente que creo el hombre no era muy bueno con la redacción, su talento era otro. Según entiendo, a Borges no se le negó el Nobel por demasiado elitista en su escritura, sino por sus elogios a la dictadura de Pinochet, cuando Chile ya estaba bastante aislado en el mundo y los refugiados y exiliados chilenos eran miles en Suecia. Saludos.
A Borges no se le negó el Nobel por sus gilipolleces sobre Pinocho, sino porque le hizo un feo a Stevie Wonder una vez que marcharon juntos de excursión. Como no le había confesado que él también estaba ciego, que no veía un pijo, se extraviaron ambos en el desierto de Sonora. Llevaban tres días caminando por allá, llenos de polvo, sofocados, con un calor de la hostia, como pollos asados, cuando Stevie Wonder dijo:
– ¡Ojalá lloviera!
Y el Borges respondió:
– ¡Ojalá yo también!
Y como los guiris tienen tan mala hos, el Wonder dio parte y le cortaron al Borges el suministro de Chester y el de Nobel también.
¡Qué bueno! Este no me lo sabía. Con su permiso, lo voy a reciclar. ¡Muchas gracias por compartirlo!
Qué artículo más terrible, pero el autor lo disfraza citando autores canónicos, recurso muy muy manido ciertamente. Y lo de Hemingway sobre Faulkner es pura envidia y complejo de inferioridad, Faulkner es un gigante de la literatura.
Y la ignorancia se justifica sola. Si a uno le gusta la literatura, ¿qué es eso de no leer textos clásicos y canónicos? Sólo porque te dé pereza o inseguridad no significa que leer dichos títulos y autores sea innecesario o qué sé yo.
Exacto. Con Faulkner no se jode. Jejeje
Le encuentro a usted tan indignado que si se pone un pitillo en los labios, lo va a consumir aunque no lo encienda.
1. «Seda» de Alessandro Baricco es un ejercicio práctico de esto. Su primera página es una lección épica de «menos es más». Pero creo que te equivocas con Lovecraft y Borges. Borges es el sencillo y Lovecraft el de la prosa enredada y superflua; puede gastar medio párrafo en contarte lo horrible de un paraje o un ser, cuando se podría decir en una oración y sin adjetivos.
De acuerdo con todo lo demás, hasta donde puedo entenderlo sin ser escritor.
«Seda» es una novela sobrevaloradísima, que repite el mismo párrafo decenas de veces. Supongo que el autor lo hace porque de lo contrario le habría salido un cuento de 10 páginas. Menos es más, en este caso, no es un ejemplo de buena novela o escritura.
Por lo demás, bastante de acuerdo aunque soy partidario de cierta guía o canon, pero al que se pueda criticar también: de Hemingway solo leí «Por quién doblan las campanas» que me pareció un coñazo insufrible, y si me voy a escritores que se adornan con el lenguaje o practican ejercicios de estilo, el «Ulises» de Joyce o el «Paradiso» de Lezama Lima son auténticas torturas. Respecto a míticos malditos, los norteamericanos con su avasalladora propaganda se llevan la palma, con dos claros ejemplos: «La Conjura de los Necios» no me hizo reír en ningún momento (no hay nada peor que forzar la risa en cada párrafo y no conseguirlo), y el sancta sanctorum de los «coming of age», «El Guardián entre el Centeno», me parece la novela más sobrevalorada del escritor más sobrevalorado de la historia (solo hay que ver su pobrísimo bagaje, indigno de tanta atención mediática), pero qué bien vende ser un huraño misántropo que cultivó con celo su propio mito.
Creo que «Seda» sí es un ejemplo de menos es más. En su caso, la repetición es un recurso más. no creo que esté ahí para alargar el libro.
A veces me pregunto si esos libros que me resultand tan aburridos como Ulises o La conjura de los necios (he leído un tercio de ambos, me superan) son igual de aburridos en el idioma original o es que se pierde mucho con la traducción. Y concuerdo, no sé qué le ven a El guardián entre el centeno, de esa sí que me atrevo a suponer que en inglés tampoco tiene gracia.
De los «clásicos» y «canon», creo que hay que leer lo que para uno signifique algo. Yo pensaba que El Quijote era aburrido porque leí una versión resumida como a los 10 años, pero después de los 25 cayó en mis manos la edición de los 400 años y no paraba de reírme y de encontrar que Cervantes es un genio. En cambio, ahora intento leer La Celestina y no me dice nada, excepto por las pistas que da de la época y las creencias del autor.
Saludos.
Muy de acuerdo con Vds. dos.
La conjura de los necios no tiene ninguna gracia; El guardían entre el centeno está muy sobrevalorada; de La montaña mágica leí un centenar de paginas, es muy aburrida una novela en la que no pasa nada; respecto del Quijote, lo leí a los 14 años y me pareció un libro fabuloso y muy entretenido, lleno de historias y de sentido del humor.
La conjura de los necios, vaya tostón. El Guardián entre el centeno, igual con dieciséis años me hubiera dicho algo, quien sabe. La muerte en Venecia me parece otro plomo tremendo, igual que la película.
¿»Escribe sobre lo que conoces»? El mejor consejo para crear rancios párrafos costumbristas.
La frase es de kurt vonnegut, alguien muy muy alejado de la etiqueta «costumbrismo»
¿Es cosa mía o cuando habla de autores que hacen referencias a bibliotecas ajenas y metaliteatura el ataque es contra Vila Matas y similares? Jejeje
Sea como sea, por supuesto que cada cual puede leer lo que le apetezca o guste, pero me ha parecido detectar cierto complejo de inferioridad todo el rato en el artículo. Como si hubiera que justificarse por no leer «alta cultura»… los «otros», los que no son los nuestros. Una pena, en fin.
Como decía Italo Calvino, clásico «toda obra que periódicamente se sacude el polvillo de la crítica» (más o menos era algo así).
Así que el tiempo dirá.
PD. Y a Calvino sí que no me lo toquen, eh, que «Si una noche de invierno un viajero» puede medirse con cualquier libro de los mencionados arriba el día de la semana que elija. Jajaja
Mi propuesta seria: que cada uno escriba lo que le salga de la punta de la polla /clitoris….
En cuanto lo que puede ser aburrido o no, pues Lovecraft me parece infumable (era Mark Fisher quien hace poco hizo la comparación favorable al filo-nazi Lovecraft y en detrimento a Borges. No se si lo de Kiko viene de allí, pero me parece una aberración) y sin embargo «El Ruido y La Furia» de Fauklner me tenia hipnotizado sin entender casi nada de los primeras 80 páginas….
No se, también depende de que momento en que cojas cada autor, no? Tal vez con 20 años me hubiese gustado a Lovecraft y al de Fauklner, no….
Lo que he leído hace poco y que me ha impactado es «La Pasión Segun G.H» de Clarice Lispector…. eso si que es gran literatura… una mujer contemplando una cucaracha aplastada durante 150 páginas, y nada mas…
Los grandes escritores no necesitan mucha trama, lo cual no quita que haya grandes libros con tramas muy elaboradas….
Saludos
Me lo he pasado muy bien. Me he reído con el autor y me he reído de los comentarios.
Ya me he comprado La casa de hojas. Mañana lo empiezo.
Kiko, y sin ganas de ofender, tienes sindrome de autodidacto un poco, ¿no?.
¿Por qué tanta agresividad? (¿Al no ser que intentas provocar?)
Me recuerdas un poco a tu amiguete, Irvine, que tiene un discurso parecido…
¿Donde están todos estos que te están desdeñando por no haber leido a fulanito o menganito? Además, en España…
¿Quien te está reprochando por no haber leido «Tom Jones» aqui? Por favor…
Yo diria que está en tu cabeza más bien que otra cosa.
Los canones son muy utiles para cierto tipo de escritor, y siempre están en proceso de cambio.
Como mínimo, dan para el debate, y mejor aún, pueden servir para derribar o escribir en contra (por ejemplo, «Wide Sargasso Sea» contra «Jane Eyre»)…
Están sostenidos por un puñado de criticos / catedráticos / especialistas – La Academia en conjunto – por tanto claro que tienen algo de elitista, pero también el ajedrez es elitsita a alto nivel.
Lo es casi todo.
El deporte también es elitista, hombre…
Si durante cuatro siglos los especliastas (y lectores) han visto mucho en Shakespeare o Dante o Cervantes, lo más seguro es que hay algo allí o no?
En todo caso, los gustos personales existen.
A mi no me suele interesar la literatura transparente, que me explica todo…
Mi experiencia vital es que eso es una mentira, la vida es opaca…
Y prefiero la voz de primera persona a tercera…
Y desconfio de los escritores que escriben sin por lo menos cierta ironía…
Es verdad que me gusta leer en ciertas fechas una novela que es pura enteraintment, que parece ser tu criterio…
En playa, en verano, por ejemplo…
En fin, no somos el mismo lector cada vez que cojamos un libro.
Luego hay gente mucho más lector que los propios escritores.
Los escritores no son necesariamente los mejores lectores…¿eh?
Lo que me parece ya demasiado es que los que preferimos a Borges al patán filo-nazi de Lovecraft – que como fabulador puede tener algo, pero como prosista es malisimo a mi juicio – nos lo estamos haciendo para razones extra-literarias, de esnobismo más o menos…
Pues no, hombre. Hay más literatura en «Pierre Mernard: Autor del Quijote» que todo Lovecraft…
Yo diría que «Pierre Menard» es uno de los grandes textos breves del siglo XX
Yo lo lei cuando era muy joven, no lo entendía, ni me fijaba mucho en ello….luego, muchos años después, lo lei en español, y me quedaba con esa sensación medio gratificante, medio frustrante, de que había algo allí fascinante pero también algo que se me escapaba…
Poco años después, lei en George Steiner que «Pierre Menard» era uno de los grandes textos filosóficos escritos sobre la problemática / «pequeño misterio» de la traducción…
Volví a leerlo como traductor y veía lo que decía Steiner era cierto, que Pierre Menard quiere escribir / transcribir aquellos fragmentos de El Quijote como si fuese el propio Cervantes (eso es, sin la conciencia de todo lo que ha transcurrido desde 1605 hasta su epoca….), su empeño no es menos que eso…imaginarse Cervantes, el ser humano de carne y hueso….
Al volver a leerlo, descubrí otras enigmas y mas misterio. El narrador pregunta a Pierre Menard por que quiere realizar semejante ejercicio precisamente con El Qjijote? Después de todo, es frances, no seria mas lógico un autor frances?
Y Pierre Menard le responde que porque, aunque «El Quijote le parece interesante, no le parece un libro «inevitable» como la obra de Poe por ejemplo, o Rimbaud….
No se si llego a entenderlo del todo ahora tampoco, pero cada vez que leo aquellos 8 o 12 páginas descubro otro misterio mas….
Para mi, la mejor literatura siempre conlleva algún misterio…
Para renegar de las referencias pedantes que den tufillo a «hey, mira cuantos autores de nombres raros conozco, que culto soy» el texto está llenito de citas :D . Ahora en serio, estoy bastante acuerdo con todo, detesto las ínfulas, por mucho que yo sea el primero al que las palabras «best seller» en una portada le generen rechazo pensando queva a ser basura para gañanes. Mea culpa, contradictorio que es uno.
Eso nos pasa, creo, un poco a todos. A mí también, un ejemplo: Ken Follet, reconociendo que sus novelas no son más que literatura popular – sea lo que sea que signifique eso – algunas son muy distraídas y sirven, al menos, para pasar el rato. Si bien a la mayoría, en mi opinión, les sobran 400 o 500 pags ( a Los pilares de la tierra por ej. )
Pues me partes el alma si tienen tanta paja. Que mi familia me ha ido regalando todos los tronchazos que ha ido sacando desde que se hizo famoso y no me puse ni con el primero porque me da una pereza inmensa. Siempre hay algo que me apetece más, hasta leerme harry potter otra vez a mi edad, que tendra la profundidad de una charca, pero divertido es un rato y tiene el plus de la nostalgia.
No se trata de que tengan mucha paja, sino de que, a partir de cierta parte, tienes la impresión de que es «más de lo mismo», o sea, se ven demasiado los truquis y las martingalas del autor, de que el libro no gana nada con la ampliación, ni la historia se vé mucho mejor. O sea que es perfectamente prescindible. No es que sea fastidioso ni irritante, pero sí tienes la impresión de que está alargado innecesariamente.
Leo por aquí críticas feroces al texto de Kiko, sin duda con razones de peso, pero es que también algunos de los puntos del artículo me parecen muy razonables. Yo lo he leído como una invitación a quitarnos los miedos en esto de escribir, para los que tengamos ese impulso, dejando aparte la disputa Lovecraft-Borges, manifestando mi desacuerdo en su opinión de Radiohead y dándole las gracias por si alguna vez recibo una crítica negativa, aunque eso siempre sea mejor que no tener ninguna.
A mi me ha gustado, como suele ser el caso, la intervención de Kiko Amat que es un tipo que me cae bien.
Pero me cuesta asimilar la idea de que si un libro es difícil, o tiene pasajes aburridos, es mejor dejarlo. Depende de lo que quieras, depende de que clase de escritor o lector eres o pretendes ser, pero la dificultad es parte y parcela la de cualquier campo de actividad humana. No vale como excusa a abandonar una actividad profesional o un interés o pasión.
Difícil es entender la historia de la novela sin haber leído a Cervantes o a Flaubert para poner dos ejemplos muy obvios. Imposible quizás. Te puede costar, pero no son autores especialmente difíciles de leer…
Tampoco puedo aceptar que el mundo literario no tenga cierta jerarquía. Se exige una actitud radicalmente democrática en el campo de literatura, pero en ningún ámbito mas de la vida casi.
Es una sobre reacción sin duda a la instrumentalizacion de la así llamada «high culture» durante muchos años en contra de las masas. Pero a estas alturas, y con el desarrollo de las nuevas tecnologías, no se si nos hemos pasado. No nos quedaremos muchos lectores a este paso.
Definir que es la literatura es casi imposible. Pero yo tengo la sensación de reconocerla cuando se presenta delante de las narices. Una narradora que pasa 150 páginas meditando sobre la existencia humana mientras observa una cucaracha expirarse solo puede ser literatura por ejemplo.
Un señor obsesionado con transcribir aquellas partes de El Quijote (y convertirse en Cervantes al hacerlo) también…
…y aquel señor que tiene la osadía de contar una historia desde el punto de vista y en el lenguaje de un niño subnormal, obviamente solo puede ser eso que se llama literatura…
…que es el.mejor de todo los artes para mi….
Yo es que tampoco me tomo el texto muy en serio, me parece más un exabrupto en que exagera su postura con el fin de divertir, como quien raja de su jefe con los colegas, que algo pensado para exponer verazmente y con precisión cada punto de su opinión al respecto.
Es verdad…
Digamos que hay lecturas que se encasillan mejor en una época determinada de nuestra vida. Uno empieza con los cuentos de Poe, sigue con Lovecraft y luego, quizás, lea a Chejov, pero pocas veces es en orden inverso.
Lovecraft tampoco ha sido adaptado al cine con demasiado acierto (al menos que yo sepa), como sí hizo Roger Corman con algunos cuentos de Poe.
Literatura es todo lo que nos embelesa, nos produce una reacción anímica.
Me está dando la razón, estamos de acuerdo: en efecto, hay una jerarquía, tanto en las lecturas an nivel del particular como dice, como en el mundo literario, aunque solo sea cronologico pero por lo menos eso…
Sin Cervantes, Fielding no puede escribir como Fielding (toda su obra esta dedicada a Cervantes) y sin Flaubert, no escribe ni siquiera Kiko Amat porque la novela moderna empieza con Flaubert, segun la mayoria, aunque no sé si se ve asi tanto en el mundo anglosajón, creo que no…
Yo creo en el mundo anglosajón, trazarían otra linéa que pasaría por Henry James como figura de enlace entre dos epocas, la victoriana y la moderna… pasarían de Flaubert… (menos gente como Julian Barnes)
La literatura puede producirnos una reacción anímica, pero tambien intelectual, por ejemplo, la risa / sonrisa… a mi me produce risa la idea (sobre todo la idea) de «La Pasión Segun G.H» o «El Ruido y la Furia» o «Pierre Menard» para limitarme a los ya menciondos… son todas obras muy extrañas…y eso también es de Cervantes en su origen en cierta manera.
Solo hace poco me di cuenta de que la comida que Cervantes nos cuenta en la famosa primera página que suele tomar Don Q – «Duelos y quebranzos los sábados, lantejas los viernes, algun palomino los domingos» . son tanto platos de la Castilla de entonces, como palabras asociadas con las tres religiones, judaismo, Islam y Cristianismo…
…los «duelos y quebrantos» son el movimiento que hacen los judios al rezar, las lantejas son el rosario de los musulmanes, y el palomino (paloma) está asociado con el Espiritu Santo… Es un chiste o ironía o protesta, o como quieras llamarlo contra la España inquisitorial de su época… o podría serlo…
Cervantes era un adelantado de su tiempo, pero por siglos… con Cervantes empieza la sensibilidad moderna, es más moderno todavía que muchos que escriben hoy en día…¿no? Yo creo que si.
Parecería que nadie se acuerda de que Borges escribió un cuento homenajeando a Lovecraft, o sea imitando su estilo. “There are more things” Creo que no está contraindicado por ningún médico que te puedan gustar los cuentos de Borges y los de Lovecraft. Es mi caso.
Eso me sonaba a mi, pero él que ha hecho hace poco la dicotomía bastante rebuscada, lo de contraponer Borges contra Lovecraft es el critico o comentarista cultural inglés Mark Fisher.
Fisher hace unas observaciones muy interesantes en su obra (la cual es más bien ligera), pero también hay mucho disparate. No ha entendido «Pierre Menard» desde luego (lo menciona).
Además, como suele ser el caso con los ingleses, confunde Inglaterra con el planeta tierra y solo presta atención a la cultura inglesa o americana. No hay nada sobre Europa ni siquiera en su obra que yo recuerde.
Además, sospecho que su propio analisis de tantos fenomenos culturales se ha viso afectado por los propios problemas de salud mental que padecía y que acabaron con él desafortunadamente. Su «nostalgia» por los años 70 por ejemplo y tantas series olvodables del BBC.
Creo recordar que Houellebecq tambien ha sacado un libro sobre Lovecraft hace poco. Y en el cine, Lovecraft siempre ha sido una figura atractiva, cosa que entiendo, porque como fabulador si que puede ser interesante y es un escritor muy visual.
Pero no es un buen prosista desde luego y puede que se lee mejor en traducción al francés o español que en su inglés nativo que es un inglés rancio y victoriano y en una palabra, insoportable……
Pasan los años y parece ser que el autor del texto ha ído a peor, creando un personaje de si mismo vomitivo.
No se salva ni volviendo a citar a Chesterton.