
Es preciso que alguien escriba estas líneas. No nos queda mucho tiempo. Se multiplican señales por el mundo como pústulas sobre un cuerpo enfermo. La luna se tiñó de rojo y sin duda es el preludio a la alineación de los astros en el orden correcto. Desde hace ocho décadas Lovecraft y su legado han estado advirtiéndolo. Disfrazándolo de ficción para no ser tomados por locos, pero ¿no es la mayor locura pensar que la existencia del ser humano tiene algún sentido y propósito ante la inmensidad salvaje y lóbrega del cosmos? Terrores incognoscibles que en un universo ordenado no deberían existir aguardan su momento. Pero en el universo no hay orden, no hay Dios ni moral y las leyes físicas que apenas conseguimos atisbar no son sino frágiles velos que aguantan en pie porque los primigenios no han querido todavía rasgar. Somos polvo muerto a la espera de que poderes inefables nos barra por capricho, si acaso una emoción tan humana como esa fuera achacable a Azathoth y su corte en el caos primordial. El momento se acerca, las señales están claras y alguien debe intentar desentrañarlas aun a costa de su cordura. Porque no está muerto lo que puede yacer eternamente, y la influencia de las revelaciones de Lovecraft y su círculo están más vivas que nunca.
En la literatura
Desde la irrupción de Lovecraft no hay prácticamente obra en la literatura de terror que no beba de alguna de sus ideas o las de Poe, el otro gran abuelo del horror moderno. El miedo se construye alrededor de lo desconocido y extraño, y no hay nada más ajeno que ese cosmos en el que no tenemos papel ninguno y tratamos de adaptar a nuestros conceptos morales de bien y mal. Si bien su aportación más importante es el horror cósmico, la soledad y la insignificancia humana en un universo caótico y sin moral, azaroso y hostil, carente de significado y angustiosamente ajeno a nuestras cavilaciones, en sus cuentos primerizos Lovecraft recurría a los clásicos macabros encuentros con cadáveres, monstruos, brujos o espíritus.
Hay algo de Lovecraft en esas realidades subyacentes a la nuestra que describe Clive Barker. Y hay mucho en la obra del más grande escritor contemporáneo del género, Stephen King. La corrupción de toda una comunidad bajo el influjo de un monstruo indefinible en It, las criaturas ciclópeas y tentaculadas de otra dimensión en La niebla, ese señor Gaunt de La tienda que bien podría ser una máscara de Nyarlathotep, el homenaje directo con libro de saberes prohibidos incluido en Los misterios del gusano.
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Poe. Poe. Y Poe.
Una pequeña puntualización irritantemente gafapástica y pedante: Carcosa no fue creación de Robert W. Chambers, sino de Ambrose Bierce (el Gringo Viejo), en su relato «Un habitante de Carcosa».
La verdad es que nunca he soportado la escritura de Lovecraft. No por sus ideas, eso me trae sin cuidado, sino por su forma de desarrollarlas. Siempre, siempre preferiré a Poe, aunque pienso que son incomparables.
El artículo me ha gustado mucho.
Felicidades.
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Excelente artículo ,
Un apunte, estos días hay un nuevo y fantástico juego de rol llamado Cultos Innombrables que le da la vuelta al tema de los investigadores y se pone en la piel de los cultistas y seguidores de los Dioses, producto nacional además. Realmente bueno.
Saludos
Actualmente la mayor revisión a Lovecraft en el mundo del cómic está viniendo de la mano de Alan Moore. Recomiendo leer sus principales obras en el siguiente orden:
-The Courtyard (2003)
-Neonomicon (2010-2011).
-Providence (2015- ): obra de 12 números actualmente en publicación (acaba de salir en Agosto el número 10), ambientada en 1919, una especie de preludio a las anteriores obras, ambientadas en la época actual. A diferencia de las obras anteriores, de momento no está publicada en español, yo estoy comprando la edición americana en formato digital.
Sí que ha salido el primer tomo en español, justo ahora lo tengo en mis manos ^^
El articulo es interesante pero comienza con la aseveracion de que: «Desde la irrupción de Lovecraft no hay prácticamente obra en la literatura de terror que no beba de alguna de sus ideas o las de Poe» como si estos dos lo hubiesen inventado todo. No hace falta mas que leer por ejemplo The house on the Borderland de William Hope Hodgson para darse cuenta de que de la misma forma que en la obra de Lovecraft la tierra ya habia sido habitada por los antiguos; la literatura fantastica ya habia sido sembrada con las ideas que Lovecraft utilizo para construir toda una carrera.
Sin dudas creo un mundo fascinante, atmosferico y atractivo. Pero era un escritor mediocre, repetitivo y desde luego no invento nada.
William Hope Hodgson, un escritor inmenso poco conocido para lo que merece. Además, murió muy joven. Y The House on the Borderland, una novela fascinante.
Buenísimas las referencias en el comic Atomic Robot. Respecto a las críticas a Lovecraft, me recuerdan aquella famosa sobre Lola Flores: «No sabe cantar, no sabe bailar, no se la pierdan».
Excelente artículo, me ha gustado el extrapolar la influencia de Lovecraft más allá de la literatura, coml la música y el comic. Contento de ver la referencia a Iron Maiden :)
Interesante artículo. Considero que el cine aún está en mora de rendir un auténtico tributo a la literatura de Lovecraft. Les comparto este artículo de mi autoría donde profundizo en el tema musical:
http://haraldwartooth.es/siete-albumes-de-metal-inspirados-en-la-obra-de-h-p-lovecraft/
Deberían conocer un grupo psicodélico de finales de los 60’s que se llama
H.P. LOVECRAFT (si, como el) y que hicieron muy buena musica
De King te has olvidado del más lovercrafniano de sus libros: Revival. Aunque el dice que se basó en El gran dios Pan de Arthur Machen.
La novela no estaba publicada aún cuando escribí esto, pero desde luego, tienes razón. Donde también se ve muchísima influencia de Machen es en «N.», relato largo incluido en Después del anochecer.
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