
A principios de 2024 se aprobó en el parlamento europeo una ley, pionera a nivel internacional, para regular la inteligencia artificial (IA) en el ámbito de la Unión Europea. Ibán García del Blanco, eurodiputado español, fue el único representante de nuestro país en la elaboración de dicha norma.
Nacido en León el 8 de febrero de 1977, Ibán García de Barco es licenciado en Derecho y además de eurodiputado ha sido, entre otras cosas, secretario de Cultura del PSOE, concejal en León y hasta subcampeón universitario de ajedrez, una de sus pasiones fuera de la política.
En esta conversación nos sumergimos en el intrincado mundo de la legislación sobre la IA, los riesgos y oportunidades de esta tecnología y hasta hacemos hueco para hablar de cómics y de ajedrez.
¿Qué obtiene un ciudadano de la Unión Europea con esta ley de inteligencia artificial?
Pues sobre todo seguridad. Creo que con esta ley puede estar tranquilo en cuanto a que sus derechos esenciales van a estar protegidos y también algunos otros, que para nosotros como europeos son importantes: cuestiones relacionadas con la igualdad de género o con la sostenibilidad medioambiental o con algunos otros valores colectivos que están dentro del ADN de la Unión. La protección de estos aspectos va a estar, como mínimo, impulsada en la ley. Creo que es una ley para que la gente asuma con cierta tranquilidad, lo cual no quiere decir con dejación de ningún tipo de esfuerzo, el salto tecnológico que sin duda se va a producir.
Teniendo en cuenta que es la primera ley que se hace a nivel internacional sobre la IA, ¿crees que habrá efecto contagio? ¿Piensas que otros países como Estados Unidos o Reino Unido, que ahora está fuera de la Unión Europea y por tanto no le afecta esta norma, se van a plantear leyes de este tipo?
Estoy seguro. Estuve hace menos de un mes en Estados Unidos, en Washington y en Austin, que es uno de los principales hubs tecnológicos del mundo, y la sensación es que incluso algunos agentes que eran ciertamente refractarios a que hubiera ni siquiera legislación hace muy pocos años, hoy en día están demandando una solución similar en Estados Unidos. Por una razón fundamental: porque creo que ya está dentro del consenso internacional, es decir, del sentido común internacional, que la inteligencia artificial necesita algunos controles y necesita legislación.
Ahora, precisamente por el bloqueo que hay a nivel institucional en Estados Unidos, ante la demanda de la ciudadanía de herramientas de protección los estados están comenzando a plantear regulaciones propias, incluso algunas ciudades, por ejemplo en materia de protección de menores. Por culpa de esto se pueden enfrentar, dentro de nada, a un panorama de pesadilla para ellos, con una fragmentación absoluta del mercado interior norteamericano, cosa que, de alguna forma, hemos evitado aquí. Tenemos veintisiete estados miembros con las mismas reglas y con la misma certeza jurídica para cualquier operador. Y detrás de Estados Unidos, irán otros muchos agentes. Digo más, el propio gobierno chino, del que obviamente nos separan muchas cuestiones, y con el que tenemos algunas diferencias radicales en cuanto a cómo vemos la vida, sin embargo, está de acuerdo en un elemento básico, que es que necesitamos algún tipo de regulación internacional en la que nos pongamos de acuerdo. Porque como mínimo los países, independientemente de su sistema político, son conscientes de que aquí hay peligros incluso de soberanía.
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Un placer leer la entrevista y conocer más en detalle sobre el trabajo realizado en el ámbito de la IA.
Muy, muy interesante entrevista. Muchas gracias a entrevistado y entrevistador