Francisco J. Tapiador estudia el cambio climático, es catedrático de Física de la Tierra de la Universidad de Castilla-La Mancha y colaborador de la NASA desde hace más de quince años en el equipo internacional del satélite GPM. Estar en España le ha hecho tener un papel destacado en el proyecto, por fenómenos extremos como la trágica DANA de Valencia. Como científico y experto en la evolución del clima, tiene clarísimo que el cambio climático no solo existe, sino que es irreversible. Pero también tiene muy claro que podemos poner los medios, si no para frenarlo, para adaptarnos a él mitigando las graves consecuencias que ya ha empezado a acarrearnos. Además, explora estas posibilidades como escritor y pensador, adentrándose incluso en la filosofía, pero siempre anteponiendo que ese es el papel de los científicos sociales, mientras que él, como científico de las ciencias empíricas, se limita a observar y constatar lo que ocurre. Singular afirmación para quien lleva publicadas cuatro novelas, tres libros de poesía y siete ensayos.
¿Climatólogo es un término correcto para definirte?
Sí, aunque técnicamente mi título es catedrático de Física de la Tierra, lo que hago está relacionado con la climatología. Es cierto que el término «climatólogo» se usa más en Geografía, donde estudian el clima dentro de la asignatura de Climatología. Mi actividad principal está más centrada en la física de la Tierra, teledetección, satélites y el estudio de la precipitación. Es más preciso decir que soy físico, más que climatólogo.
Insistes mucho en aclarar la diferencia entre clima y tiempo, que la gente común usamos como sinónimos.
El símil que yo pongo son los dados. Cuando tiras un dado tienes una posibilidad entre seis de que salga una de las caras. Si tiras el dado cien veces, una de cada seis va a salir un uno, una de cada seis va a salir un dos, una de cada seis va a salir un tres. Digamos que esa estadística es el clima. Y el tiempo sería el tirar los dados, no sabes lo que va a salir. Bueno, sí que lo sabemos para tres días, el pronóstico es bastante preciso en ese intervalo, pero no tenemos la estadística del tiempo, su variabilidad, que es lo que es el clima.
¿Y cuál es la diferencia principal entre el clima actual y el de épocas pasadas?
Es importante matizar «épocas pasadas», porque la Tierra tiene 4500 millones de años. Muchas cosas han cambiado. Si hablamos de la época preindustrial, es decir, antes de 1750, sabemos que ese clima va a cambiar, no hay duda científica al respecto. Las temperaturas van a aumentar y las precipitaciones se mantendrán más o menos igual, pero con una gran variabilidad; nos va a caer en dos, tres días lo que antes caía en un mes o en un año. Y eso tendrá fuertes repercusiones para nuestra forma de vida, que está adaptada al clima que tenemos. Los cultivos a la rotación de las estaciones, nuestro transporte a determinado rango de temperaturas, todo está adaptado a un clima determinado.
Este artículo de nuestro archivo está completo para lectores registrados. Registrarse es gratis y solo lleva un minuto.







La afirmación del titular es completamente falsa.
No solo no «todos» los científicos concuerdan en un cambio climático antropológico, muchos, y muy importantes, están totalmente en contra.
Es «antropogénico», no «antropológico».
Muy de acuerdo… con el comentario. Le aconsejo a este señor abrir la mente y no dejarse llevar por las corrientes oficiales y los dogmas. Y que revise dónde están situadas las estaciones oficiales que miden este calentamiento. Y en qué estado están. Es lamentable el mantenimiento que los organismos oficiales realizan. Y de ahí se sacan los datos, muy convenientes para meternos miedo y mantenernos controlados.
Que gran entrevista y entrevistado. Lástima que las hordas de magufos acaben aterrizando en ella atraídos por su conspiparanoicismo.
Soy economista y me resulta curioso que las grandes economías emergentes que nos están adelantando (me refiero a occidente en general) tienen muy poca política ecológica y eso los hace competitivamente mejores en un mercado globalizado.
Nosotros mismos preferimos comprar algo más barato y menos ecológico que normalmente traen de fuera porque nuestra normativa nos lo prohíbe.
¿Acabaremos siendo los que salvaremos el planeta o simplemente más pobres?
Esta entrevista me ha gustado mucho. Yo no sé nada de ciencias y del cambio climático, pero lo que cuenta me parece sensato. Sigo los artículos que publica el entrevistado en Jot Down y es un valor seguro, intemporal. Se le ve listo, culto y refinado, que es algo que ya no abunda. Deciros que últimamente veo a la revista muy escorada hacia lo radical y woke. Este tipo de perfiles y firmas moderadas y serenas, de señores muy leídos de toda la vida que cuentan cosas interesantes, la verdad es que hacen mucha falta para lectoras como yo.
La tierra es energía: está en constante cambio. «Cambio climático» ha sufrido desde que la tierra es tierra. Por ejemplo este año en mi ciudad Arequipa ubicada al sur del Perú, el invierno está siendo más crudo. Sin embargo nadie dice que el agua se congela en la manguera, que se congela en los charcos que quedaron en el jardín, nadie dice que siente más áspera la piel de las manos ¡extraño! cuando era niña se congelaba el agua en la manguera, en los charcos del jardín y la piel de mis manitas estaban tan ásperas, que, había que echarles crema todas las noches. En ese entonces nadie temblaba, ni temía a los cambios del clima. Años de mucha lluvia y otros de sequía: y la gente seguía su vida sin temer, ni culparse porque los humos que salían de las chimeneas de las fábricas provocaban el «terrible cambio climático» Trato de no escuchar tanta exageración. Sé que el clima cambiará, sé que la tierra cumplirá con cambiar las veces que su naturaleza lo decida; el problema está que: en este momento la estamos habitando y tenemos a un grupo de «personajes » cuyo papel, parece, el de meter miedo a sus congéneres, que hoy, casi, todo se lo creen. Al científico lo respeto como tal.
“Estoy muy de acuerdo en tomar medidas contra este fantasmagórico cambio climático, siempre y cuando no se vea perjudicada mi zona de confort, que con tanto sacrificio he logrado mediante el vapuleado consumir (a veces compulsivo, ¡qué se le va a hacer!) que a la larga, y cambiando el sentido de las palabras es simplemente ahorrar, para mañana, se sobreentiende”. Frases escuchadas que me hacen sospechar que nada bueno hay detrás de ese “mañana”. Gracias por la lectura, especialmente por la honestidad y sensatez.
Bueno, por fin un científico del clima serio que dice cosas sensatas. Ya estoy harto de cheerleaders marxistas, de los locos del decrecimiento, de ‘sientíficos físicos’ que no saben nada de geografía y de economía, y de gente que dice que la gente muere de calor por el cambio climático en vez de por no tener aire acondicionado. A ver si los del PP y los del PSOE le hace caso y se pueden llegar a algún acuerdo porque que hay un cambio climático es obvio para el que tenga ojos y el político que lo niegue es que es idiota.
Exit. Es de origen humno. Lo gracioso viene al ver las oluciones que se proponen.
Generalmente soluciones locales para un problema global. O sea, tontadas.