
Más allá del personaje que asociamos con la pipa, la lupa y la gorra de cazador (que nunca llevó, igual que nunca dijo «elemental, querido Watson»), Sherlock Holmes es hoy, sin duda, uno de los personajes más versionados por la literatura y el cine. En ocasiones adaptando, con mayor o menor fidelidad, los relatos originales escritos por Arthur Conan Doyle; otras veces, las que vamos a recorrer aquí, dejando volar la imaginación para ofrecer variaciones completamente distintas, libres y a veces locas del mejor detective de todos los tiempos. Ese que nunca existió, pero que sigue recibiendo cartas en su domicilio de Baker Street.
La más reciente de estas, Mr. Holmes (Bill Condon, 2015), nos presenta a Ian McKellen como un Sherlock Holmes anciano, cuyo mayor enemigo ya no es el profesor Moriarty (que, como némesis, tampoco era para tanto: solo aparece en un relato corto y —spoiler— acaba reventándose la crisma en menos de veinte páginas). Ahora el mal que le acecha es la demencia, y con ella la pérdida de sus legendarias facultades deductivas. La adaptación de la novela de Mitch Cullin A Slight Trick of the Mind (un título mucho más sugerente que la sosez de la película) ofrece una mirada al viejo Sherlock que Conan Doyle nos negó: la narración canónica más tardía, según la cronología del personaje, es Su último saludo en el escenario, donde el detective tendría alrededor de sesenta años. En Mr. Holmes encontramos a un personaje nonagenario (con un Ian McKellen apabullante en su fragilidad), retirado ya a la granja de Sussex donde pasaría los últimos años de su vida dedicado a la apicultura. No es una gran película, pero sí un gran punto de partida.
El «viejo Holmes» ha sido tratado más en la literatura que en el cine. Sobre el papel, autores como Michael Chabon (La solución final) o Neil Gaiman (The Case of Death and Honey) han probado suerte con esa época del personaje, pero en pantalla merece la pena recordar la fantástica Sherlock Holmes y las máscaras de la muerte, con un Peter Cushing entrado en años (siete años después de torturar a la princesa Leia en La guerra de las galaxias) en la piel del avejentado detective.
La opción contraria, es decir, mostrar la juventud de Sherlock, tampoco ha dado muchos más frutos cuantitativamente hablando (también aquí la literatura le gana la partida al séptimo arte), pero la única película que se ha atrevido con ello es una de las joyas de la corona de nuestro listado: El secreto de la pirámide, de Barry Levinson. La cinta ofrece un hipotético primer encuentro entre Holmes y Watson en su adolescencia: es decir, mucho antes de que se conocieran en la novela Estudio en escarlata. Levinson construye una historia ochentera de aventuras al más puro estilo de Los Goonies, solo que (¿me atreveré a decirlo?) mejor que Los Goonies. Un toque de Indiana Jones, una banda sonora de lo mejor que ha parido el cine y un buen número de los elementos que años después formarían las dos primeras películas de Harry Potter, que para algo fueron dirigidas por Chris Columbus, guionista de esta improbable pero magnífica locura holmesiana.
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Así, a bote pronto, se me ocurre la novela de Maurice Leblanc «Arsenio Lupin contra Herlock Sholmes». No, no me he equivocado al teclear, el nombre del famosos detective se cambió por problemas de derechos, pero es claramente él y además, el ingenioso francés le da un buen baño. No es una novela excelente, pero sí curiosa y divertida, como todas las del caballero ladrón.
Genial articulo, aunque echo en falta tu opinión sobre la versión con Jeremy Brett, fue la primera serie de Sherlock que vi y desde entonces considero que un buen SH debe tener algo de Brett.
El enfrentamiento con Arsene Lupin está en mi biblioteca, pero lo obvié porque quise que el texto, a pesar de alguna referencia a obras literarias, se centrara sobre todo en cine. En la misma línea, la serie de Brett (espléndida, y con una edición en DVD y BluRay en España que es un crimen) es tan canónica (la más escrupulosamente fiel) que se escapa del objetivo de este texto, que es buscar adaptaciones más «libres». Gracias a los dos por leer y aportar.
¡Gracias a tí por contestar!
Este artículo me parece muy bueno, un estupendo desglose de este gran mito de ficción. Es tan grande, de hecho, que parece a punto de sobrepasar hacia la barrera de la realidad y no son pocos, con razón, los que creen que este personaje existió históricamente.
Y poner como epílogo la versión de Garci me parece muy simbólico. En este país somos muy desconsiderados a la hora de crear y mantener las tradiciones culturales que tenemos y además muy buenas y universales. Lope de Vega nació en el sitio eqivocado.
El Sherlock de «Sherlock Holmes Returns» no es el Moriarty del «Secreto de la Pirámide»
Pregunto
Con retraso, respondo: lo es.
Y tengo en DVD esa peliculilla, que en realidad no es tal, si no el piloto de una serie que no se llegó a hacer, y que se editó en España como El regreso de Sherlock Holmes (sí, en este caso no hicieron una traducción bastarda).
No sé si no cuentas «La Casa de la Seda» por estar autorizada como continuación oficial de las aventuras literarias de Holmes, pero merece un comentario. El dramaturgo Ozkar Galán establece un what if entre Houdini, Wilde y Conan Doyle en «Wilde, Being Earnest» que merecería ser estrenado en las tablas. Echa un vistazo cuando puedas porque son intetesantes
Rafa, efectivamente, Anthony Higgins interpretó a ambos. Daría para un artículo aparte lo de los actores que han interpretado a más de un personaje del canon. Mira a Christopher Lee, por ejemplo.
Javier, la de Horowitz no la cuento por varios motivos: en primer lugar porque he querido centrarme en audiovisual, y las citas a relato o novela que hay en el texto son un poco un complemento, pero nada exhaustivo. Por otro lado, me parece una visión muy canónica, y he querido centrarme en «variaciones» que se salgan de lo común. Dicho esto, me parece estupenda, uno de los pastiches «fieles» que más he disfrutado. Encuentros con Houdini conozco el de Daniel Stashower, pero no el que citas. Lo buscaré sin falta, ¡gracias!
Hola Juanma, soy yo o en Mr.Holmes, cuando éste va al cine a ‘verse’ en una de las películas basadas en uno de sus casos, el actor que hace de Holmes es el joven Holmes del Secreto de la Pirámide? :D
Muy buen artículo. Y desde luego la adaptación a dibujos animados era muy divertida, con un Moriarty que era descacharrante y se llevaba la función de calle.
Jeremy Brett por favor!!!! Una gran serie de la BBC que me dejó pillado al sillón en los ochenta, con un actor histriónico que se acabó creyendo Sherlock de verdad y que bordaba el personaje… unas miradas, unos gestos… quizás el mejor de la serie «decimonónica» y considerado en Inglaterra uno de los mejores.
Tengo un maravilloso y entrañable recuerdo de la serie animada del año 1999 ‘Sherlock Holmes en el siglo XXII’, una mezcla entre Sherlock y Buck Rogers.
Lo dije pro facebook pero lo repito. Jonny Lee Miller es sin h, porque es de Jonathan no de John
En lo que se refiere a literatura también hay una versión de Sherlock en Barcelona contratado por La Lliga Regionalista para investigar atentados anarquistas y una novela juvenil catalana que trata sobre el asesinato del General Prim sin visitar Barcelona.
Un libro muy destacable, para la lista, del tibetano Jamyang Norbu: «Los años perdidos de Sherlock Holmes» (Acantilado). A que se dedicó Holmes después del barranco de Reichenbach.
Estupendo artículo. Me ha gustado mucho, de verdad. Pero yo no sería tan duro con las películas de Guy Ritchie. A mí me parece que utilizan al personaje para crear un producto muy de acción, pero a la vez, y aunque no lo parezca, muy británico. Si se analizan bien se encuentran cosas interesantes. Por ejemplo, ¿a que no sabíais que Sherlock Holmes tenía conocimientos de un arte marcial llamado baritsu? Esto sale en las películas de Ritchie, al igual que otros elementos que pasan desapercibidos al verse eclipsados por esa acción trepidante, y que no aparecen en otros films más convencionales. Pero bueno, dejaré la crítica a un lado para hacer mi pequeña contribución a este magnífico cúmulo de información: el Guillermo de Baskerville de El nombre de la rosa también constituye un notable Holmes sin Holmes. Y Roger Moore también interpretó a un Sherlock bastante curioso. Un saludo.
Sherlock Holmes, incombustible sin importar cómo se le ponga!!!
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