
«El origen de todo fraude», así definen al dios Loki las Eddas nórdicas, haciéndonos sospechar si no lo habrá contratado también el Banco de España. Organismo que concluía esta semana que subir el salario mínimo aumentaba el paro. Esto no está en el guion de la nueva serie de Marvel, Loki, creada sobre todo porque Tom Hiddleston tiene esa capacidad robaplanos y esa simpatía malvada que te hacen pedir más. Es un villano que mola, y eso no se puede decir de todos.
Qué ha dicho en realidad el Banco de España
El polémico informe emplea el dato obtenido de la Encuesta Continua de Vidas Laborales recogida por la Seguridad Social. Se detecta un desplome desde 2019, cuando se aumentó el SMI, de los contratos con bases de cotización igual o inferior a 1050 euros. Pasaron de 1.4 millones a 800 000, repitiendo el fenómeno de 2017, otra subida que también destruyó empleo. El BdE descarta que esos empleados hayan ascendido un escalón salarial, porque hay menos trabajadores, no más.
La polémica está en interpretar que ese aumento del paro se deba al SMI, ya que se da entre un perfil de trabajadores jóvenes, con contrato temporal, estudios básicos, empleados de micropymes, y pertenecientes en su mayoría al sector agrícola y servicios.
Hay además dudas en cuanto a la intencionalidad al seleccionar el momento en que este informe ve la luz. Los planes del gobierno son aumentar el SMI este mismo verano, para alcanzar el objetivo de que en 2023 su importe sea el 60 % del salario medio. Responde así a la recomendación de la Carta Social Europea, que empuja a los Estados miembros a garantizar los derechos humanos relacionados con el empleo. España ratificó su revisión, sumándose a otros treinta y seis Estados, el pasado mes de mayo.
El aumento traerá polémica, la CEOE ya se ha posicionado en contra, como ha hecho en todas las subidas anteriores. Tampoco les agradan el resto de medidas propuestas para la reforma laboral. Su conclusión es análoga a la del Banco de España, la limitación de contratos temporales creará rigidez, y por tanto dificultades para contratar. Por tanto, se contratará menos y habrá más paro. Yolanda Díaz, ministra de Trabajo, pretende eliminar ocho millones de contratos de obra y servicio al año.
Es la eterna crisis millennial
Hay más datos negativos detectados a nivel global, y dos de ellos afectan a la generación más golpeada por las anteriores crisis, y también por la pandemia. En el New York Times se hace un análisis del nuevo movimiento de las tecnológicas de la gig economy. Superada su etapa de captación con precios bajos y a pérdidas han decidido comenzar a cobrar sus servicios en lo que valen. Eso significa que las actividades de ocio o transporte —se centra especialmente en servicios tipo Uber, comida a domicilio, viajes con modelo Airbnb, etc.— ya no son baratas: se han detectado incrementos en precio de hasta el 40 %. Adiós al ocio asequible.
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