Junku Nishimura dispara en los bares, en las calles, en las saunas. Sus fotos de interiores, que siguen siendo foto callejera, siempre dan la impresión de que ha llegado más lejos que cualquiera de nosotros en esa situación. No es invisible; esas personas le miran, consienten. Incluso cuando muestran pretendida indiferencia, él está presente. Sin duda es un tipo carismático que inspira confianza o contagia algo de la pasión impulsiva que le lleva a fotografiar. Este reportaje sobre las zonas arrasadas por el tsunami y posteriormente irradiadas son diferentes… pero siguen siendo lo mismo. No hay calles, están borradas. Hay más escenas diurnas que nocturnas. No hay mesas de bar y vapores etílicos. Pero la mirada permanece; la suya y la de las personas que pueblan sus fotos. Todo es respetuoso, digno, sigue dando la impresión de que le han dejado pasar más adentro que a nosotros. Sin exagerar la desolación, más que real, empatizamos con aquellas personas de las que de repente lo sabemos todo.
Desastre, sensacionalismo, humanidad
En primer lugar debo decir que no soy un periodista con una misión o un fuerte sentido de decir cosas. Esto ha sido más cercano a la necesidad de correr hacia el dolor de mi familia y amigos tan pronto como fuera posible. El desastre me produjo un shock.
En el caso del accidente nuclear la razón ha sido diferente. Las cuestiones acerca de la energía nuclear eran ajenas para mí. Nunca pensé en ello seriamente y ahora me he disgustado conmigo mismo viendo las noticias en el sofá. Así que salí hacia Fukushima el mismo día que el gobierno anunció que se crearía una zona de exclusión. Tomar fotos fue lo siguiente.
Lo que no está en las imágenes
Es difícil de responder para mí, pero puedo decir que traté de tomar fotografías que no hagan que este accidente se agote en el tiempo. Fotos que permitan entender inmediatamente que lo que está pasando es grave e importante. Al verlas algunas personas dirán “es impresionante”, pero porque lo es en sí mismo. No es mi estilo disparar buscando sorprender.
Hay una foto de Vietnam tomada por Akihiko Okamura, un fotógrafo de guerra. Es tan sólo una escena en la selva con una voluta de humo. No tengo ni idea de lo que sucedía allí, pero te sientes más atemorizado que viendo cuerpos destrozados.
El impulso y los límites de tomar fotos
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Junku es el mejor de todos…… es un humanisto
Hay pocas palabras con capacidad para describir las cosas que Junku puede captar en las imágenes… Solamente el silencio de la contemplacion ya bastan.
Soy un completo ignarante del arte de la fotográfia (del arte en general) No voy más allá de esta foto me gusta o no me gusta. Realmente no puedo describir que es lo que me atrae de una fotografía. ¿Qué tiene de buena la primera fotografía del artículo? ¿Qué se valora de esa foto para decir que puede ser una gran foto?
Gracias!
No solo la primera, todas las fotos del articulo son sencillamente vulgares. Otra cosa es que Junku sea un gran fotografo, que lo es, y que tenga trabajos cojonudos.
PYA
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