Arte y Letras Humanismo

Las humanidades digitales en tiempos de algoritmos

Las humanidades digitales en tiempos de algoritmos
Liquid Library, Jupiter Images, 2009. Fuente: Getty

La digitalización ha transformado profundamente nuestra manera de interactuar con el conocimiento y la cultura, generando un cambio de paradigma que afecta la esencia misma de las humanidades. En este proceso, las humanidades digitales han surgido como un espacio de confluencia donde las disciplinas humanísticas y las tecnologías se encuentran para crear nuevas formas de análisis, enseñanza y preservación del patrimonio cultural. Este campo no obedece simplemente a una necesidad de adaptación, sino que viene a ser un espacio que cuestiona y redefine cómo la tecnología se integra con las disciplinas tradicionales. La inteligencia artificial (IA), en particular, ocupa un lugar relevante en este contexto, no solo como una herramienta, sino como un estímulo que impulsa la reflexión sobre cuestiones éticas, filosóficas y sociales que afectan a nuestra identidad en la era digital.

El impacto de la tecnología resulta tan significativo que, en muchos casos, la presencia de la IA junto a otras nuevas tendencias que impulsan la digitalización (Big Data, Machine Learning, etc.) ha puesto en tela de juicio la manera en que tradicionalmente concebimos el trabajo intelectual y creativo. Es aquí donde reside el verdadero desafío: lograr que estas herramientas contribuyan al enriquecimiento del pensamiento crítico y a la interpretación humana, elementos indispensables en la construcción del conocimiento y la cultura.

La evolución de las humanidades en la era digital

Pierre Mounier, en su obra Humanidades digitales: una historia crítica (2021), realiza un análisis profundo del surgimiento de las humanidades digitales y aborda la transformación de estas disciplinas a raíz de la llegada de la tecnología. A través de una perspectiva histórica, Mounier presenta los desafíos que implica integrar herramientas tecnológicas en campos que han privilegiado durante siglos la abstracción y la crítica cultural.

En su obra, el autor identifica tres desafíos fundamentales que enfrentan las humanidades digitales: la técnica, la política y la ciencia. La tensión entre estos tres elementos refleja la complejidad que surge al fusionar la tecnología con el pensamiento humanístico. Por ejemplo, la técnica se refiere al uso de herramientas digitales que facilitan la investigación, pero que también podrían simplificar procesos que antes eran más analógicos, lentos y en muchos casos, más reflexivos. Por otro lado, la política se manifiesta al examinar quién tiene acceso a estas herramientas y cómo se distribuye el conocimiento en un entorno digital que puede ser excluyente si no se gestiona adecuadamente.

El escepticismo que rodea a las humanidades digitales, relacionado con la idea de que el uso de tecnologías digitales trivializa la riqueza de las disciplinas humanísticas, también es abordado por Mounier. Al digitalizarse, algunos temen que las humanidades pierdan su esencia crítica y se transformen en un mero cúmulo de datos. Sin embargo, el autor sostiene que, al contrario, las humanidades digitales tienen la capacidad de expandir los límites del conocimiento al plantear preguntas inéditas y ofrecer nuevas herramientas metodológicas. Su obra no ve la digitalización como un obstáculo, sino como una posibilidad de abrir horizontes y enriquecer la manera en que interactuamos con el saber.

Otra autora que contribuye al debate sobre el impacto de la digitalización en las humanidades es Natividad Asensio Jiménez. En su libro Literatura, didáctica y humanidades digitales: aportaciones para la docencia y la investigación (2023), Asensio Jiménez explora cómo la tecnología afecta no solo la investigación, sino también la enseñanza de las disciplinas humanísticas. A través de su análisis, destaca la importancia de que los educadores logren integrar la tecnología en el aula sin que esto implique perder el enfoque crítico y el análisis profundo que caracterizan a las humanidades.

El libro presenta diversas formas de enriquecer la experiencia educativa a través del uso de herramientas digitales que invitan a los estudiantes a interactuar de manera más activa y dinámica con los textos y conceptos literarios. Un aspecto que destaca Asensio Jiménez es que las tecnologías digitales, lejos de ser un fin en sí mismas, deben funcionar como un medio que enriquezca la capacidad analítica y creativa de los estudiantes. Por ejemplo, el uso de programas de análisis textual permite a los alumnos identificar patrones y relaciones en los textos que serían difíciles de observar a través de una lectura convencional, aportando una nueva dimensión a la interpretación literaria.

Su obra subraya la necesidad de fomentar una alfabetización digital que trascienda el simple manejo de herramientas tecnológicas. En un mundo donde la información está cada vez más mediada por algoritmos y sistemas digitales, es fundamental que los estudiantes desarrollen la habilidad de cuestionar y analizar cómo estas tecnologías influyen en la manera en que perciben y comprenden la realidad. Este enfoque plantea un horizonte pedagógico que integra la tecnología en la formación del pensamiento crítico y creativo, sin sacrificar los valores esenciales del humanismo.

El dominio de herramientas digitales como puente hacia la investigación humanística

En Python para las humanidades digitales (2023), W. B. Mayorga, A. López y A. L. Rojas ofrecen una obra que resulta fundamental para quienes buscan comprender la relevancia de la alfabetización digital en el ámbito de las humanidades. El libro introduce el uso de Python, un lenguaje de programación muy utilizado en investigaciones humanísticas, demostrando cómo puede aplicarse en el análisis textual, la visualización de datos y la exploración de grandes cantidades de información.

El mayor aporte de esta obra radica en su capacidad para mostrar que la programación no es un conocimiento reservado exclusivamente a los expertos en ingeniería, sino que puede estar al alcance de cualquier investigador humanista interesado en ampliar las posibilidades de su trabajo. Mediante ejemplos claros y aplicaciones prácticas, el libro revela cómo Python facilita la identificación de patrones de lenguaje, estructuras narrativas o temáticas recurrentes en textos literarios, permitiendo un análisis más profundo y detallado.

Además, los autores subrayan la importancia de utilizar herramientas digitales como Python para fomentar la colaboración interdisciplinaria y compartir conocimientos de manera más eficaz. En un entorno académico donde la capacidad de trabajar en equipo y comunicar hallazgos se ha vuelto imprescindible, la programación se convierte en una competencia que impulsa la innovación y la conexión entre disciplinas.

La conservación del patrimonio cultural en la era digital

Uno de los campos donde la digitalización ha tenido un impacto significativo es en la preservación del patrimonio cultural. Pedro Ortega, en Patrimonio digital: la voz de los profesionales de las humanidades digitales (2023), examina la revolución que ha traído la tecnología en la forma en que se conservan, restauran y comparten las obras del patrimonio cultural. A través de una serie de testimonios de profesionales de diversos ámbitos, Ortega explora los retos y las oportunidades que surgen al trasladar el patrimonio cultural a un entorno digital.

El autor insiste en que la digitalización no debe limitarse a ser un mero proceso técnico, sino que debe implicar un profundo respeto por la integridad y el contexto de las obras culturales. Uno de los conceptos más innovadores que Ortega propone es el de un «Metaverso cultural gratuito», un espacio digital donde el patrimonio cultural digitalizado se encuentre accesible para todos, eliminando barreras económicas y geográficas. Esta idea refuerza la posibilidad de democratizar el conocimiento y hace que el acceso a la cultura no sea un privilegio, sino un derecho universal.

Inteligencia artificial y creatividad: una interacción desafiante

La influencia de la inteligencia artificial en el arte y la creatividad humana es un tema que genera un intenso debate en el ámbito de las humanidades digitales. Eva Astorga, en Arteficial: Humanismo en la era de la IA generativa (2023), examina cómo la IA está alterando nuestras concepciones de creatividad, originalidad y autoría. Al explorar la capacidad de herramientas como DALL·E o GPT para generar obras artísticas que rivalizan con las creadas por humanos, Astorga plantea preguntas fundamentales sobre la naturaleza de la creatividad.

La autora invita a reflexionar sobre si la inteligencia artificial es capaz de crear o simplemente se limita a replicar patrones preexistentes. Al situar la IA en un contexto histórico y compararla con otras tecnologías que han influido en el arte, como la fotografía o la imprenta, Astorga nos recuerda que la creatividad humana siempre ha estado en diálogo con la tecnología. Sin embargo, también advierte sobre el peligro de que la inteligencia artificial se convierta en un sustituto de la creatividad humana, una herramienta que, en lugar de potenciarla, acabe reduciéndola a una serie de patrones y algoritmos.

Javier Ignacio Rouyet, en Estupidez artificial: Cómo usar la inteligencia artificial sin que ella te utilice a ti  (2023), aborda los peligros de depender en exceso de la inteligencia artificial. Con un estilo directo y provocador, Rouyet insiste en la necesidad de desarrollar una «inteligencia crítica» que nos permita interactuar con la tecnología de manera consciente y reflexiva, evitando que se convierta en un mecanismo que nos domine y limite nuestras decisiones.

En lugar de rechazar la tecnología, Rouyet propone una forma de utilizarla con responsabilidad y conciencia, subrayando que el verdadero valor de la IA radica en cómo la incorporamos en nuestras vidas sin perder nuestra autonomía y capacidad de pensamiento.

Ética y reflexión en la era digital

Finalmente, la obra colectiva Inteligencia artificial, ética y tecnofilosofía editada por Ayoze González Padilla (2024) y El humanismo en tiempos digitales de Jordi Funes (2024) nos conducen hacia una reflexión más amplia sobre la necesidad de abordar las cuestiones éticas que emergen con el crecimiento de la tecnología en nuestras vidas. Desde los sesgos algorítmicos hasta el transhumanismo, estas obras insisten en la relevancia de desarrollar un pensamiento crítico que asegure que la tecnología evolucione en sintonía con los valores humanistas y que no pierda de vista la condición humana.

A modo de reflexión

Las humanidades digitales representan una oportunidad única para que el pensamiento crítico y la tecnología interactúen y se enriquezcan mutuamente. Los autores y obras mencionadas en este artículo invitan a una reflexión profunda sobre cómo la tecnología amplía nuestras posibilidades de conocimiento, creatividad y preservación cultural. La integración de las humanidades digitales no se trata de una simple adopción de herramientas, sino de un proceso de transformación que impulsa a cuestionar, a crear y a (re)imaginar nuestro papel en un mundo cada vez más digital, sin perder de vista la esencia humana que nos define. Las obras y autores que hemos analizado a lo largo de este artículo evidencian que la digitalización no es un fin en sí mismo, sino un medio que nos invita a replantear la manera en que abordamos las humanidades. Las humanidades digitales desafían las fronteras tradicionales del conocimiento, al obligarnos a confrontar cuestiones técnicas, políticas y epistemológicas. Al hacerlo, nos conducen a un entendimiento más amplio y complejo de lo que significa ser humano en una era cada vez más tecnológica.

Es probable que, a medio y largo plazo, las humanidades digitales se conviertan en un componente integral de la forma en que comprendemos y preservamos la cultura. A medida que surjan tecnologías más avanzadas, como la realidad virtual, la inteligencia artificial de última generación y el procesamiento de datos a gran escala, se abrirán nuevas posibilidades para la exploración de textos, imágenes, artefactos y experiencias que, hasta ahora, eran inaccesibles o difíciles de analizar. Por ejemplo, la reconstrucción digital de sitios arqueológicos o la simulación de contextos históricos, sin duda, permitirá experimentar el pasado de una manera mucho más inmersiva, transformando la forma en que interpretamos la historia y el arte.

En definitiva, las humanidades digitales son mucho más que un simple ajuste al mundo digital: representan un proceso de renovación que redefine nuestro lugar en una realidad cada vez más interconectada y compleja. Este proceso exige una constante reflexión crítica, una voluntad de cuestionar y una actitud que abrace tanto las posibilidades como los límites de la tecnología. Al integrar estas herramientas, no solo preservamos la esencia de lo que nos hace humanos, sino que también exploramos nuevas maneras de entender y transformar nuestro mundo. En este sentido, las humanidades digitales no son una moda pasajera, sino un componente esencial para construir un futuro donde la tecnología y el humanismo coexistan en armonía, permitiéndonos seguir evolucionando sin renunciar a nuestra identidad y valores.

La versión impresa de Humanismo Digital by Jot Down no solo se lee: se guarda, se hojea y se comparte.
Consigue tu ejemplar aquí y forma parte de nuestra comunidad de lectores analógicos.
Humanismo digital 1 Jot Down

SUSCRIPCIÓN MENSUAL

5mes
Ayudas a mantener Jot Down independiente
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 
 

SUSCRIPCIÓN ANUAL

35año
Ayudas a mantener Jot Down independiente
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 
 

SUSCRIPCIÓN ANUAL + FILMIN

105año
Ayudas a mantener Jot Down independiente
1 AÑO DE FILMIN
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 

3 Comentarios

  1. Lorena Quintero

    Creo que la cuestión del asunto está en esta línea «la digitalización no es un fin en sí mismo, sino un medio que nos invita a replantear la manera en que abordamos las humanidades» ya que gran parte del enfoque actual se limita a lo primero. E ahí la trampa; el avance tecnológico sin cultura crítica.

    Habría que fortalecer ambas, al tiempo, para lograr un equilibrio.

  2. Manuel Gutiérrez

    El enfoque actual se basa en conocimiento de herramientas sin profundizar en el hecho mismo de la transformación digital. Las decisiones que se tomen ahora nos afectarán a medio/corto plazo y serán irreversibles. Hay que crear un marco teórico válido y hacer una lectura crítica para estar informados.

  3. Pingback: Las humanidades digitales en tiempos de algoritmos - Multiplode6.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*