Cine y TV

O Brothers: El mundo según los Coen (I)

Coen Bros
Cuando dos hermanos crecen viendo películas juntos, haciendo comentarios sobre esas mismas películas, analizándolas, desmenuzándolas e incluso imitándolas, terminan casi inevitablemente desarrollando un lenguaje propio. Un idioma que puede llegar a resultar impenetrable para el resto de la humanidad, repleto de unas referencias que sólo ellos entienden y de un sentido del humor indescifrable, de una visión particular del mundo basada en unos cánones construidos desde cero por esos dos hermanos en el oasis de sus infancias. Normalmente, la revelación de esta idiosincrasia queda reservada para las personas allegadas a ellos, salvo que, como en el caso de Ethan y Joel Coen, terminen dedicándose al cine. Es entonces cuando remodelan y atemperan su universo particular, haciéndolo más comprensible, adaptándolo para que otras muchas personas y no solamente ellos dos puedan echar un breve vistazo a su interior. Quizá por ello el trabajo de los hermanos Coen sigue teniendo ese toque levemente surrealista, esos ocasionales momentos de sinsentido propios de dos hermanos que redefinieron la cultura en sus propios términos desde el sofá de su casa. A través de sus películas podemos echar un vistazo a su microcosmos particular, aunque nunca estaremos completamente seguros de entender el 100% de lo que estamos viendo. Basta con contemplar o leer algunas de sus entrevistas: los Coen, cuando se encuentran cómodos ante el entrevistador, hablan intercalando frases el uno en el discurso del otro, dándose continuamente la alternativa para darle vueltas a las referencias comunes y causando la impresión de que comparten una única memoria común de la que ambos se alimentan por sus respectivos cordones umbilicales.

Blood simple
«Sangre fácil», el oscuro debut de los Coen, ya atrajo hacia ellos las miradas de la crítica.

Provenientes de una familia con un elevado nivel cultural —los padres de los Coen eran un profesor de economía en la Universidad de Minnessota y una profesora de Bellas Artes—, Joel y Ethan no eran los únicos niños en la casa. De hecho, había también una niña, la hermana mayor, Debbie Coen. Aunque la verdad es que resulta fácil imaginar que Debbie se sintiese con frecuencia desinteresada respecto a las extravagancias de sus dos estrambóticos hermanos pequeños. Es probable que no se sintiese especialmente fascinada por el microcosmos de Joel y Ethan, secuestrados por ese efervescente amor al cine que los hizo rodar sus primeros cortos con una cámara de Super-8, pintando al hijo de unos vecinos como un nativo del África para filmar grandes aventuras situadas supuestamente en el corazón del continente del misterio. Imaginación infantil: el caldo de cultivo de los grandes creadores. Sabemos que esa hermana mayor, Debbie estudió medicina y se mudó a Israel. Todo muy judío, se dirán ustedes en un giro a lo Woody Allen. Ahora Debbie es la doctora Coen; estaría bien preguntarle sobre lo que recuerda de sus dos hermanos. ¿Qué pensará ella sobre sus películas? ¿Verá en esos filmes un reflejo de las extravagancias adolescentes de las que fue testigo tantos años atrás? Porque puede que incluso ella quedase fuera del microcosmos de celuloide de Joel y Ethan, pero aun así debe de tener una perspectiva única, conociendo muchos detalles que a los demás se nos escapan. Ah, y sobre las influencias del judaísmo sobre los dos hermanos poco diremos por ahora, ya que pasaron muchos años antes de que ellos mismos decidieran plasmar la naturaleza de esa influencia en pantalla, con todo el ácido sarcasmo propio de los hijos descreídos hacia la religión de sus ancestros. Todo llegará. Pero mientras podemos decir que nacieron y crecieron en Minneapolis, una de las ciudades más educadas de los Estados Unidos. De hecho, incluso el propio nombre de la ciudad fue ideado por un profesor, aunando un topónimo indio con la terminación griega “polis”: el teatro y la música, desde el jazz a la clásica, tienen gran importancia allí, así como las artes plásticas; no en vano uno de los grandes museos estadounidenses está radicado en la ciudad.

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28 comentarios

  1. Pingback: O Brothers: el mundo según los Coen I

  2. Lo comercial no tiene poqué ser -o no- perdonado. Ni lo artístico es siempre bueno, ni lo comercial es siempre malo. Ahora, si vais a ir de ‘hispters’ modernillos, es otra historia…

    • ThrashJazzAssassin

      No creo que el autor insinúe eso, aún menos de forma tan categórica como tú das a entender. Lo que afirma es que los hermanos Coen, poseedores de una visión muy personal y también bastante retorcida, se manejan con cierta torpeza cuando tratan de adaptar sus obras a las exigencias del circuito comercial. Señala una cuestión de incompatibilidad que es evidente para cualquiera que conozca los derroteros de su cine.

      • Hola,

        Muy bien resumido. Para mí, al menos, resulta evidente que los Coen hacen películas peores (o menos buenas, si prefieres) cuando intentan apuntar a un mayor resultado comercial. Tienen un modo de hacer que no se ajusta perfectamente con el cine que prefiere actualmente el público masivo (resulta obvio si uno repasa sus recaudaciones, incluso las más exitosas). Y cuando intentan ajustarse, su cine pierde parte de su esencia.

        Por ejemplificarlo de manera fácil (es sólo un ejemplo, no un axioma): no es lo mismo darle un papel a Brad Pitt que dárselo a John Goodman. Es así de simple. Una misma película, en igualdad de todos los demás factores, no puede ser tan buena con Pitt como lo es con Goodman, con Turturro o con Buscemi. Pero Pitt es un actor mucho más taquillero.

        Este tipo de consideraciones sobre un actor pueden trasladarse a guión, tono del film, etc. A veces se hacen concesiones de cara a taquilla, esto es así, y resulta lógico y natural. Es más, hay algunos directores que son hábiles para mantener su lenguaje intacto a la par que intentan resultar comerciales. Pero no es exactamente el caso de los Coen. Sus mejores películas, en (casi) todos los casos, no son el tipo de película que uno imagina encandilando al espectador de ocasión que acude a la butaca armado con su bol de palomitas.

        • De acuerdo en general (con el artículo y con tu comentario) salvo en un aspecto.

          «Una misma película, en igualdad de todos los demás factores, no puede ser tan buena con Pitt como lo es con Goodman, con Turturro o con Buscemi». Totalmente equivocado. Porque Pitt sea más taquillero que Goodman (y menos elogiado por la crítica) no tiene por qué ser peor actor. Y en películas como «Doce Monos», «Snacht» o (lógicamente no puede faltar) «El club de la lucha» lo demuestra con creces. De hecho, si le damos la vuelta a tu argumento, «El club de la lucha» no sería ni de lejos tan buena sustituyendo a Pitt por Goodman, Turturro o Buscemi (siendo los tres actores fabulosos, que me encantan).

  3. Totalmente de acuerdo al comentario de cardenete. Ni lo comercial es malo ni lo no comercial o artístico es siempre bueno. Siempre es la misma historia con respecto a esto. Si haces algo comercial eres un «vendido». Pero si haces algo para la minoría eres un dios.

    Para mí, Fargo es un peliculón. Y yo no tengo ni pajolera idea de cine. No sé identificar según que cosas en las películas, según que referencias a no se que autor hacen en tal escena, etc….¿Y? A mí me gusta mucho el cine comercial o blockbuster y eso no me convierte en un tontorrón.

    He visto todas las películas de estos «dos» y algunas me han encantado, otras me han alucinado y otras me han aburrido muchísimo. Curiosamente, The hudsucker proxy me aburrió hasta decir basta. Y parece que la crítica la pusó a parir. Pero es que también me aburrí viendo Muerte entre las flores. A la conclusión a la que quiero llegar es que esto del cine, y en realidad todo el arte, es cuestión de gustos.

    Todo es muy subjetivo. Muchos cinéfilos hablan de géneros de cine como si tuvieran la verdad absoluta. Hablan de la nouvelle vague francesa como si fuera lo mejor de la historia. Yo personalmente preferiría ver Los mercenarios 2 a Jules y Jim de Truffaut. Porque al final, todo es cuestión de gustos.

    • Octavio, en parte ya he hablado de esto en la respuesta a ThrashJazzAssassin (¡menudo nombrecito!). Ha habido directores que pensaban en la taquilla y hacían cine deliberadamente comercial, pero también artísticamente brillante. No sé, desde Hitchcock a Wilder, pasando por Spielberg y quien se te ocurra.

      A los Coen no les ocurre eso. No porque tengan menos talento, sino porque su visión del cine estuvo desde el principio configurada de otra forma. No tienen el agudo sentido de lo comercial que sí tenían Hitchcock o Wilder, curtidos en la industria cinematográfica clásica. Tampoco tienen un mundo propio tan astutamente «impropio» (en el sentido de que realmente ha sido modelado pensando en los receptores) como lo tiene Tim Burton, un maestro en comercializar lo incomercializable.

      Haciendo un paralelismo un poco bruto e inexacto, pero creo que comprensible: veo a los Coen más cercanos, no en estilo pero sí en espíritu, a un John Waters que a un Tim Burton. Los Coen y Waters surgen de mundos propios que sólo con dificultades y «transgrediendo» su esencia (domesticandose y limando sus aristas) llegan a ser «cine comercial». Pero claro, haciéndolo, son menos Coen o menos Waters, lo que generalmente se traduce en una pérdida de calidad.

      Steven Spielberg rodaba algo como «E.T.», «Indiana Jones» o «Tiburón», filmes pensados para el gran público sin ningún disimulo , pero se las arreglaba para que fuesen grandes películas. ¿Por qué? Porque ese era su tipo de cine, del que él había aprendido. No perdía calidad pensando en la taquilla porque no necesitaba transgredir su propio estilo. Era muy hitchcockiano en ese aspecto.

      Los Coen son un caso limítrofe; no hacen cine marginal, pero están al borde de hacerlo. «A serious man» o «No country for old men» tienen detalles propios de cineasta independiente en toda regla, en el sentido de saltarse a la torera lo que dicta el «sentido común» de lo comercial. Lo cual tiene mucho mérito estando en la posición en que están.

      Lo que yo vengo a decir en el artículo es que otras veces han hecho concesiones —las citaré en la segunda parte— pero que se las podemos perdonar, porque las hacen para mantenerse a flote y poder después permitirse lujos como los dos films que te acabo de citar.

      Que sí, «No country…» fue exitosa, pero no me negarás que alguien que busca deliberadamente la taquilla hubiese hecho una película completamente distinta.

      • No estaría nada mal que muchos directores y creadores cinematográficos «copiaran» a los Coen. Me refiero a que como dices, ellos hacen cine partiendo de su visión. Y lo digo porque a mi sus películas me parecen bastante «digeribles» y las hacen desde su independencia creativa. Como por ejemplo No country….

        Estoy deseando leer la segunda parte.

  4. Ya estabais tardando…

    Larga vida a los Coen.

    • ThrashJazzAssassin

      Jaja, mi nick suele traer dificultades, es toda una mamonada para transcribirlo. Viene de una canción de mi queridísimo John Zorn, por cierto.

      Muy buen artículo, espero con ganas la segunda parte.

  5. Mi favorita es, sin embargo, Muerte entre las flores. Me sigue emocionando años después de verla.

  6. fueradejuego

    Hay cine bueno y cine malo. Y en ambos está el comercial y el ‘de autor’. Uno busca gustar más a los demás y otro a uno mismo,eso como pretensión inicial porque el resultado puede acabar siendo otro distinto,o no.El caso es que el cine de los Coen suele ser muy ‘de autor’ y generalmente bueno o muy bueno.A mi por ejemplo Lars von Trier me parece lelo total como una peli de Adam Sandler.Una cosa no quita la otra.Ahora,nadie negará que tiene más mérito hacer cine no ‘comercial’ dada la dificultad de financiación,al igual que nadie tiene reparos en reconocer que tiene más mérito que el Athletic se meta en Champions a que lo haga el Madrid o el Chelsea.Un mínimo de coherencia por favor. Porque ese Woody Allen que tanta fama tiene se ha tenido que pelear muy duro muchas de la películas de las cuales hoy se dirían que son magníficas.No creo que sea lo mismo que ser un suertudo como Joss Whedon al que le deben dar cheques en blanco.

  7. En el apartado visual de los Coen, destacaria la colaboración de los hermanos con el director de fotografía Roger Deakins, responsable de las imágenes de la mayor parte de los trabajos de estos cineastas.

  8. Soy el único al que le parece que «Sangre fácil» está al nivel de sus mejores pelis?
    Por cierto, no has mencionado la importante dosis de comedia (negra) que hay en ella y sin la cual no se entiende del todo.

    • ThrashJazzAssassin

      Yo también lo pienso. Es cierto que la vi hace tiempo y aún no había disfrutado de muchas pelis de los hermanos, pero me dejó pasmado, y creo que la escalofriante escena del entierro es de lo mejor que han rodado jamás. Mi Top 5 es tal que así:

      -Barton Fink
      -Fargo
      -Sangre Fácil
      -Un Tipo Serio
      -El Hombre que Nunca Estuvo Allí

      Por cierto, aprovecho para recomendar a los fans de los Coen una película no muy conocida que a mí me ha deslumbrado, y que tiene un tono y humor similar al suyo -¡y a Buscemi!-: «En la Sopa», de Alexandre Rockwell. Una obrita maestra con ciertos paralelismos con Barton Fink.

  9. No son directores que me fascinen, realmente. Hay algunas películas que me parecen que están bien y otras francamente me resultan aburrida. Aunque debo decir que estoy lejos de haber completado la filmografía. Tal vez la excepción sea el Gran Lebowski, pero en este caso la película la roban los actores.

    PD: Extraña la fijación del autor por Noche (?) Shyamalan…

  10. Donsamuelman

    Creo que se entendía a la perfección lo que has querido decir sobre sus devaneos con el cine comercial..
    ¡Espero con impaciencia la segunda parte!

  11. Pingback: Jot Down Cultural Magazine | O Brothers: El mundo según los Coen (y II)

  12. silvia torres

    Me encantó la nota, trajeron los mejores títulos de los Coen en los 90. Muy buenos cineastas, un pedido, comenten más cineoriental, el de Kiarostami estuvo bueno, la semana pasada, por ej cine turco Ceylan, cine europeo ( francés, polaco, rumano, húngaaro, chino, coreano, japonés, etc. Les tiro el rumano con Muntean en Gracias!

  13. Muy completo el análisis. Me quedo con lo de Hammett.
    Eran los mejores hace tiempo aunque ahora estén algo más… ligeros o menos intentos. Sangre fácil, Muerte entre las flores y Fargo son obras maestras.

    http://planetamancha.blogspot.com.es/2010/12/muerte-entre-las-flores.html

  14. Magnífico trabajo. Coincido en considerar a Fargo su mejor obra, sin menoscabo de al menos otras tres. Puntualizaría que Fargo no deja de ser un cuento con toques de terror: recuérdese cuando entran en las dos ciudades, cuando aparace la figura mítica del leñador con su horripilante hacha, o el subrayado musical cuando Buscemi es azotado por el indio. Fargo no es un cuento moral algo descabalado como lo es El Gran Salto, pero sí que se aprecia la narrativa del cuento (y como tal, con mensaje muy negativo para los malos). Enhorabuena.

  15. ya muero por leer el proximo articulo, comence a explorar el cine de los Coen y me a gustado, sus personajes, su puesta en escena y sus historias son muy particulares, aun me falta mucho por ver y ansio ver una en especifico pero toca irme con tranquilidad. Muy buen articulo y Fargo genial.

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  17. Me encanta esta crítica…el autor podia haber caido en mil topicos y haberla hecho pedante y críptica. Hay que recordar que Woody Allen y los mismos Cohen hace tiempo que estan «secuestrados» por culturetas pelmas, gafapastas e insoportables hipsters, y hay que aguantar plomiferas digresiones. Sin embargo esta es fresca y desenfadada. Bravo!

  18. Ok leyendo el artículo y después los comentarios ya se que soy el único al que le gusto, y mucho, «El gran salto».

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