¿Es «La historia interminable» la peor adaptación cinematográfica de la historia? - Jot Down Cultural Magazine

¿Es «La historia interminable» la peor adaptación cinematográfica de la historia?

Publicado por
BASTIAN

El actor Barret Oliver interpretó a Bastián en la adaptación de 1984 de La historia interminable.

Atención, sentencia: «No se puede hacer ninguna crítica de la sociedad si no va acompañada de una representación utópica del mundo». Se lo dijo Michael Ende al periodista Jean-Louis de Rambures a propósito de su novela más célebre, La historia interminable, en abril de 1984. En aquella fecha el escritor alemán concedió una entrevista a El País en su casa de Roma con ocasión de la adaptación cinematográfica de su libro, estrenada en cines solo dos semanas antes, y la condición de que no le preguntasen por ella. Al menos eso se deduce de que Rambures no le sacase el tema y de que el escritor no le dedicase ni una sola palabra, en particular después de las que sí había dedicado a los creadores de la cinta, Wolfgang Petersen el primero, en una conferencia de prensa organizada en Stuttgart hacía solo unos días, coincidiendo con el lanzamiento de la cinta en la República Federal Alemana: «Les deseo que cojan la peste», había anunciado. «Me engañaron de mala manera y lo que hicieron conmigo es una canallada y una traición artística. Si estuviera en mis manos hundiría esa película en el Vesubio».

Que a Ende no le gustó, vamos. Después de ver él mismo aquella cinta «asquerosa», como la calificó, «horrorosa y con una lamentable falta de calidad», el escritor aseguró ante la prensa que Petersen había retratado el mundo en el que acontece La historia interminable como «un club nocturno de grandes dimensiones», más parecido a «una mezcla de E.T. y The day after» que a su novela, concebida como una obra a caballo entre las aventuras infantiles y la fábula filosófica. El director y los productores, dijo, no habían entendido «en absoluto» el libro o, lo que quizá es más probable, no lo habían querido entender. Habían cambiado «completamente el sentido de la historia» para rentabilizarla en taquilla, fulminando su esencia y desposeyéndola a conciencia de cualquier trascendencia. «Lo único que han querido es hacer dinero», sentenció.

Corrieron ríos de tinta y en ellos hubo quien dijo, porque siempre lo hay, que a Ende no le animaban en su pataleta razones menos prosaicas que las de los productores, aunque el tiempo no les dio la razón. Pese a que La historia interminable costó sesenta millones de marcos —unos tres mil quinientos millones de pesetas, con mucho la película más cara de la historia del cine alemán—, los productores adquirieron los derechos del libro por trescientos mil, de los que Ende percibió solo cincuenta mil marcos. A cambio el autor de la novela negoció colarse en la superproducción y ejercer como asesor en la escritura del guion, pero de poco le sirvió a él o a la criatura. Cuando pudo leer el texto definitivo —solo cinco días antes del estreno y gracias a una sentencia judicial—, Ende descubrió «horrorizado», recurriendo a sus propias palabras, la razón por la que el director se había negado a facilitarle una copia: lo había reescrito por su propia cuenta. El escritor exigió inmediatamente desaparecer de los títulos de crédito y Warner Bros., que financiaba un tercio del colosal proyecto junto a un consorcio de productoras alemanas, accedió. Tanto la reacción de la major —que no puso inconvenientes pese al evidente descrédito que implicaba el rechazo del autor— como la de Ende —que en su empeño por desentenderse de la película ni siquiera reclamó una indemnización, que por cierto tenía ganada si en el guion no había material suyo— retratan con elocuencia la naturaleza del tejemaneje y lo hacen a favor de la versión del segundo. Si el escritor montó semejante pajarraca es porque le dolió en el alma que la película fuera tan mala.

¿Pero era, en efecto, tan mala? Quintaesencias y otras abstracciones aparte, cualquiera que haya leído La historia interminable y haya visto la película sabrá que la segunda parte del libro, que constituye la mitad del mismo simplemente al peso, desapareció de la adaptación. En la cinta solo se nos cuentan los doce primeros capítulos, en los que un niño, Bastián Baltasar Bux, se encierra en el desván de su colegio para leer un libro titulado La historia interminable. En la narración que cuenta este libro un joven indio, Atreyu, recibe de la Emperatriz Infantil el encargo de buscar a un salvador que neutralice la Nada, una fuerza destructiva que se extiende imparable por el mundo imaginario de Fantasía. Además de incurrir en bastantes omisiones durante estos doce primeros capítulos, los catorce restantes —en los que Bastián, revelado como ese mismo salvador, se ve dentro del mundo fabuloso y emprende su propia misión para salir, casi resultando investido por el camino como plenipotenciario regente de Fantasía— no aparecen en la película.

En lugar de resumir Petersen optó por amputar, en otras palabras, lo que por cierto no es la peor idea del mundo, en particular si así evitas una carnicería. El error tampoco estuvo en la severidad del tajo —inevitable con este libro, desde luego si se pretende adaptar en una única entrega cinematográfica— o siquiera en su ubicación, ya que tuvo lugar en la bisagra natural de la novela. Su error fue más palmario, tanto que no pudo ser de otra forma más que intencionadamente. El director se quedó con peor parte de La historia interminable y tiró la mitad más valiosa a la basura.

Es una afirmación aventurada, claro, aunque cabe preguntarse si hay alguna que no lo sea cuando hablamos de un proceso en el que rigen tan pocas certezas como lo es el de llevar un libro a la gran pantalla. Incluso George Bluestone, el hombre que convirtió la adaptación cinematográfica en una discusión académica fundada —en su ensayo de 1957 Novels into films, que supuso el arranque de los estudios formalistas sobre el trasvase de las narraciones de la literatura al cine—, alcanzó solo a definir este proceso como «una alquimia misteriosa» asequible al análisis, pero no a la regulación. Dicho de otra forma: que aunque con frecuencia pensamos en ella como una técnica y así le atribuimos propiedades sistémicas, la adaptación cinematográfica tiene más de creativo de lo que el lector/espectador suele estar dispuesto a admitir, y así los factores que diferencian una buena de una mala están sujetos a los mismos arcanos, con frecuencia subjetivos y en ocasiones hasta incógnitos, que distinguen un buen libro o una buena película de un soberano mondongo. Haberlos haylos, como las meigas, y ahí están, a la vista del espectador. Cosa distinta es acertar a dilucidar cuáles son.

Y al respecto, por supuesto, doctores tiene la Iglesia, aunque la mayoría de ellos coinciden en ponerse de acuerdo solo para concluir que no están de acuerdo en nada. Ante esta ausencia de un principio metodológico  los expertos, primero, y posteriormente muchos en el mundo del show business, acuñaron una noción algo imprecisa, el «espíritu» de la obra original, al que en principio debe fidelidad la obra adaptada. Una buena adaptación al cine, en síntesis, sería así aquella que respete el espíritu de la novela, entendiendo como tal un amplio repertorio de nociones que consigan obrar la continuidad artística entre el libro y la película. José Luis Sánchez Noriega, por citar un ejemplo de los muchos que cabría recordar, estableció que para hablar de una buena adaptación, «será necesaria una cierta afinidad ideológica, estética o moral entre el autor literario y el fílmico».

FUJUR

Atreyu y el dragón Fújur en un fotograma de la película. En algún momento de la preproducción alguien debió pensar que era mejor que Fújur no fuera el dragón chino que describió Ende, sino un perro pequinés albino gigante y volador.

Y Michael Ende y Wolgang Petersen, en fin. Como un huevo y una castaña. Casi lo mismo que se parecen entre sí sus dos visiones de La historia interminable, precisamente porque todo aquello que convertía la del primero en un libro de calado filosófico no se compara en la película del segundo con sus correspondientes correlatos fílmicos, sino con su ausencia. Petersen vació la narración de su enjundia cosmogónica y la dejó en sus mimbres constitutivos, las aventuras —a expensas incluso, como hemos visto, de su relación personal con Ende—. ¿Esto es un pecado? Respuesta breve: no. Respuesta larga: no, pero en La historia interminable, sí.

Ya en sus tapas, en las que una serpiente blanca y otra negra se muerden la cola para formar un círculo, el principio que rige en esta obra es la simetría, concebida como origen de la infinitud, tema ulterior del que habla La historia interminable desde su mismo título. Además de por los símbolos y referencias engarzadas en la historia —el AURYN, el Viejo de la Montaña Errante, los Ayayai, el ave fénix que veremos en la batalla de la Torre de Marfil o doña Aiuola, por citar solo unos ejemplos—, Ende trasladó este mismo fundamento a la estructura misma de la novela, que cuyas dos partes se reflejan sobre sí mismas y adquieren significado solo enfrentadas una a la otra. Si en la primera parte Fantasía se desintegra, en la segunda se crea; si en la primera Atreyu emprende una aventura objetiva en la que atraviesa Fantasía en sentido excéntrico —buscando sus fronteras— que acaba con la inmersión de Bastián en aquel mundo, en la segunda Bastián emprende un viaje concéntrico —buscando el centro de Fantasía— fundamentalmente subjetivo que acaba con su salida; si en la primera mitad se realzan las virtudes físicas de Atreyu, conducidas con la guía moral de Bastián, en la segunda es Bastián el aventurero dotado físicamente que cuenta con la guía moral de Atreyu; si en la primera Fantasía obra una transformación en Bastián conforme se desintegra, en la segunda es Bastián quien obra lo propio en Fantasía según él mismo se desvanece; etcétera.

En este como en cualquier otro caso, el valor de esta estructura narrativa no reside en sí mismo, sino en su efectividad. La historia interminable sería otro libro sin esta composición, uno desprovisto de las metáforas que sí es capaz de construir con ella, ya que por la misma naturaleza de los conceptos que evocan —hablamos de la reversibilidad, del eterno retorno o de la continuidad entre la imaginación y la creación física— requieren echar a andar y gozar de entidad narrativa, ya que no habría metáfora alguna si nos limitásemos a su simple enunciación.

Ende, además, se tomó muchas molestias para apuntalar este el andamiaje simétrico mediante dispositivos metaliterarios, tan imprescindibles en su novela que se impusieron incluso —algo caro y muy poco frecuente, más aún en 1979— en el aparato editorial de la obra. Para empezar, y como sabrán, porque AURYN está en las tapas del libro igual que lo está en las del volumen que lee Bastián en su interior, titulado de igual forma La historia interminable. También por las tintas del texto, verde cuando se habla de Fantasía y roja cuando la historia transcurre en la realidad, que buscan físicamente la trasposición de los dos mundos cuando ambos confluyen para que Bastián viaje de uno a otro —de modo que al final de la historia de Fantasía el Viejo de la Montaña Errante llega a leer las mismas palabras con las que comienza el libro, pero ahora en verde, escenificando así lo interminable de esta historia—. Es inevitable reseñar, aunque el autor se preocupase de desmentir que fuera intencionado, que La historia interminable —«Die unendliche Geschichte», en alemán— contiene en su mismo título el propio apellido del autor, —Ende, que significa «final»—, pero negado, lo que en su lengua original obra un efecto de contraste cuando ambas palabras se encuentran juntas o se suceden —como en el título, por ejemplo—.

ILUSTRACIONES

Algunas de las ilustraciones de Roswitha Quadflieg con las que arrancaban cada uno de los veintiséis capítulos de la edición original de La historia interminable, uno por cada letra del abecedario. Fuente aquí.

Así las cosas, ¿qué es la historia de Atreyu si no va seguida de la de Bastián? Una muy intrascendente, entretenida pero sin lectura filosófica, sobre un niño indio que tiene un dragón. ¿Quién es Bastián sin protagonizar seguidamente su propia historia? Un niño gordo leyendo en un desván la historia de Atreyu sin que nadie sepa muy bien qué pinta ahí. ¿Qué es Fantasía, si su historia empieza con el ciclo de Atreyu pero no se cierra, para renacer, con el de Bastián? Algo finito, desde luego, y cualquier cosa menos interminable. ¿Qué es La historia interminable, en suma, sin su segunda mitad? Algo necesariamente distinto de sí misma. ¿Y qué son todos los símbolos constitutivos de La historia interminable —la naturaleza dual de la infinitud que ilustra AURYN, el eterno retorno sobre el que alecciona la Emperatriz Infantil, la reversibilidad universal de la que habla Fújur— si aparecen en una historia interminable que no es tal? Morralla inservible o peor aún: barata. Fruslerías para el adorno, desprovistas de todo significado.

Es esto de lo que Michael Ende se quejó con más pena en sus palabras ante la prensa, consciente de que la película que verían los espectadores no era una versión de su obra resumida o aligerada, sino irremisiblemente transformada, tan necesariamente distinta de sí misma y tan poco merecedora de su nombre como un espejo que no refleja. Lo peor, dijo, fue que en la película eliminasen Fantasía «como resultado de la fuerza creativa» de Bastián, que corresponde a la segunda mitad de la obra. «Para mí esa es la esencia del libro», aseguró.

Reveladoramente, también muchos en la época percibieron esta ausencia incluso sin haber leído este libro infantil —que en 1984 era casi cualquier adulto porque llevaba solo cinco años publicado—. Aunque resulte algo complicado de creer hoy, cuando la nostalgia ha aupado la cinta casi a la condición generacional, lo cierto es que cosechó reseñas más bien regulares en su momento, que con frecuencia criticaron la torpeza con la que ligaba la trascendencia y ligereza. Después de verla en 1984 Vincent Canby, por ejemplo, aseguró en el The New York Times que la película «puede haber costado una fortuna, pero su resultado es de sección de gangas» y que «cuando no parece La guía del existencialismo para preadolescentes es simplemente una serie de aburridos encuentros entre Atreyu y las criaturas que alternativamente le ayudan y le entorpecen en su misión». Fantasía, concluyó, aparecía tan descafeinada que presentaba el aspecto de «Ningún lugar», lo que animaba «una pregunta profundamente filosófica: ¿puede Ningún lugar ser destruido por la Nada?».

Y no acabaron ahí las penas para el bueno de Ende. La película arrasó en taquilla —hizo más de cien millones de dólares, una cifra soberbia para una producción de veintisiete— y en 1989, cinco años después, Warner Bros. quiso reeditar el éxito de la coproducción. La major regresó a los estudios Bavaria de Múnich, ahora como socio principal del proyecto, y acometió el rodaje de La historia interminable 2: El siguiente capítulo.

Fue vendida a efectos promocionales como una continuación de la historia de Ende donde lo había dejado la primera película, pero no. Pese a que algunos parajes y personajes de la segunda parte de La historia interminable sí aparecen en esta entrega —en particular la hechicera Xayide— también lo hacen otros tantos inventados ex profeso por Warner Bros., y la trama de la cinta poco tiene que ver con las originales aventuras de Bastián en Fantasía. En lugar de encontrarse en Perelín, la Selva Nocturna, pertrechado del AURYN e investido nuevo creador de Fantasía, Bastián regresa a la librería del señor Koreander y de ahí al mundo imaginario absorbido por el libro vía rayos luminosos. No hay transformación física de Bastián ni el héroe transita la sucesión de escenarios místicos que Ende reservó para el final de su novela —el monasterio de las estrellas, la ciudad de los antiguos emperadores o la casa de doña Aiuola—. Tampoco vemos el que seguramente es el clímax narrativo de la obra, la Batalla de la Torre de Marfil, ni las fuentes de la vida al final, porque ahora Bastián regresa a su mundo —atención— tirándose sin más en una catarata. Del niño acomplejado y gordito que buscaba refugio en los libros porque sus compañeros de clase se metían con él no queda tampoco nada, por cierto. Bastián, ahora el flamante Jonathan Brandis, es carismático, rubio y guapo como lo es solo un antihéroe que ha perdido el «anti» por el camino. El director del esperpento fue George Miller —no confundir con el director de Mad Max, que se llama igual y es, como él, australiano— y la jugada, por cierto, no le salió tan bien como a Petersen. La película costó treintaiséis millones de dólares pero la recaudación no superó los veinte.

Y como no hay dos sin tres, en 1994 Warner Bros. tentó a la suerte de nuevo con sus socios alemanes y el intento, Las aventuras de Bastián: La historia interminable III, cumplió a la perfección con la triste sucesión que coronó: era peor aún que la segunda película y dejaba a la primera —que recordemos que proponemos en este artículo como la peor adaptación de la historia— a la altura del arte y ensayo.

En esta ocasión eran los personajes más emblemáticos de la ya franquicia quienes escapaban de Fantasía y para hacernos una idea del resultado sirva notar que la película empieza con el comerrocas cantando Born to be wild y que acabaremos viendo a algunos personajes, como a los gnomos Énguivuck y Urgl, a la carrera por un supermercado estadounidense. El protagonista, repescado de ¡Liberad a Willy! —el gran bombazo infantil del momento— fue Jason James Richter y el antagonista, un abusón del instituto interpretado por Jack Black.

Si empezó mal, el final de la aventura cinematográfica no pudo así ser menos honroso para un libro que conjuraba en uno los mundos de la Odisea, de Rabelais, de Las mil y una noches, de Lewis Carrol o de Tolkien, por citar solo algunos de los referentes confesados por Ende, y que acabó caricaturizado hasta el punto mismo del esperpento al efecto solo de su rentabilidad. Aspiraba a fabular sobre cómo estos universos desaparecen, engullidos por un mal que en Fantasía es la Nada y el nuestro mundo, el olvido, aunque, de haberlo sabido, a lo mejor Ende hubiera preferido imaginar en su lugar otra fuerza desintegradora, la ambición y la avaricia, que infectase Fantasía de destrucción, como el cine mismo la destruyó a efectos de su despiece y su venta al público. Hubiese sido aún más metaliterario y eso le habría gustado, pero no pudo ser. El escritor murió solo un año después de esta tercera entrega cinematográfica, en 1995, sin querer saber ya nada de la paternidad de aquel mundo en el cine, al que consideraba violado y pervertido. Quizá alguien, algún día, sea capaz de componer una nueva fábula a la altura de esta, que no es cuento sino realidad, más terrible a veces que cualquier Nada imaginable. Y esperemos que a nadie, en esa ocasión, se le ocurra la idea de llevarla al cine.

Pero esa es otra historia y debe ser contada en otra ocasión.

82 comentarios

  1. Hace muuuuchos años leí la historia interminable y todavía me duelen los ojos, la mitad en verde la mitad en rojo ¿no podrían haberlo hecho en negro y azul?

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  3. ¡No! La peor adaptación cinematográfica de la historia es From Hell. De largo, vamos.

    • El tebeo es impresionante. La peli tampoco está tan mal, pero el trabajo de Alan Moore los supera con creces. Hay que tener en cuenta que era muy difícil de adaptar. Tal vez en formato de serie hubieran podido hacerlo mejor.

    • Cuanta razón. Pero cuanta.

      Debo decir que la primera (y única) vez que vi La Historia Interminable, lloré de asco y rabia, y eso que sólo era una enana. Me habían jodido MI LIBRO.

  4. La edición de Alfaguara era una maravilla. Genial el detalle, por cierto, de publicar la última frase en verde. Las películas, mejores las que nos imaginamos cada cual al leer el libro, fantástico en el mejor sentido de la palabra.

    • Respecto a la edición: bueno, en la portada cambian el AURYN por el símbolo del infinito, un recurso cuestionable.

  5. Resulta curioso que eche en cara lo que se considera pilar fundamental de la industria y trayectoria del cine de Hollywood: hacer pasta.
    Y Víctor tiene razón, todavía duelen los ojos.

  6. Esta peli fue efectivamente una mierda, pero qué me decís de la adaptación al cine (que no a serie que fue excelsa) de Retorno a Brideshead!

  7. Es verdad que es una mala adaptación, pero no me parece una peli tan terrible. Yo la vi cuando era pequeño y no me pareció mala. Además creo que es mucho peor la adaptación de “Ensayo sobre la ceguera” o (aunque no es de un libro, pero es una adaptación) la de “Dragon Ball”, que para mi gusto es uno de los peores filmes de la historia.

  8. La decepción más grande de mi infancia al ver que se acababa ahí. Eso, y que Atreyu no tenía la piel verde.

  9. Yo soy de los que recuerda con cariño la peli, que reconozco ha envejecido muy mal y sigo apreciando más por motivos nostálgicos que por otra cosa. Pero también es cierto que, gracias a la popularidad de la película, muchísimas personas acabamos descubriendo el libro y, como es natural, flipando en colores.
    Por otro lado, vender los derechos de una obra que mezcla filosofía y aventura a Hollywood y quejarse porque Hollywood ha amputado la filosofía es de ser o muy tonto o muy ingenuo. Viene a ser como echarla un filete y una lechuga a un perro y sorprenderse porque el perro pase de comerse la lechuga…¿no?

  10. Ya solo con el título es suficiente para la tormenta de indignados y eternos debates sobre cual ha sido la mayor cagada audiovisual.

    Me pilla demasiado joven el fenómeno Historia Interminable y soy consciente de la gran indignación creada… pero me cuesta creer que la sea LA PEOR. Lo dudo y mucho. Así en frío te saco Dragon Ball, Zipi y Zape (no la actual, La Otra) o cualquier atentado realizado con infinidad de videojuegos (Street Fighter o Super Mario)

    Hay mucha, pero mucha mierda por ahí suelta que tumba a Bastian y su caniche volador

    • Sí, pero eso significaría poner “Dragon Ball”, los tebeos de “Zipi y Zape”, el “Street Fighter” o el “Super Mario Bros” a la altura de “La historia interminable”, que suele entrar en la lista de las cien mejores obras de la literatura del siglo XX.

  11. Erm… os habéis equivocado, el reino se llama Fantasia, sin tilde en la “i”. No significa literalmente “fantasía”. En el original alemán la palabra es inventada, y también en las traducciones. Es un error común, pero mejor si corregís el artículo.

    Y mucho ojo, a mí me gusta más como nombre “Fantasía”, porque encaja mejor en algunas frases del libro. Pero es Fantasia.

    • ¡Vaya! Pues no lo sabía. Y mira que me he leído el libro varias veces – supongo que le habré añadido la tilde en mi cabeza. :)

  12. Estoy con Xamfargo, para mi la peli, fue el puente hacia el Libro, mi favorito por muchos años de infandolescencia, y aún la bicromía me resulta hoy estimulante. Pero sí, para el desaliento de Ende, en mi imaginario Atreyu no tiene la piel verde, y Fújur parece un souvenir trasnochado en una tienda de chinos…pero aún conservo la peli en cinta de vídeo VHS, grabada ilegalmente en una sala de cine, con lo que ha adquirido una sonoridad e imagen peculiar, insustituible y con cierto halo de Fantasía…

  13. “haya visto la película sabrá que la segunda parte del libro, que constituye la mitad del mismo simplemente al peso” Debo ser de los del informe PISA pero he entendido esta frase tras leerla 3 veces.

    • Imagino que se refiere a que es también exactamente la mitad del libro físicamente hablando, las dos partes tienen casi el mismo número de páginas.

  14. La novela de Michael Ende es una OBRA MAESTRA de la historia de la literatura, como suena. La peli es muy friki, sí…

  15. Se comenta que Leonardo di Caprio ha comprado los derechos de la película para rehacerla de nuevo. Solo espero que lo haga en base a la novela original, que sumado a la tecnología actual tiene la posibilidad de traer al mundo una película más acorde.

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  18. Desde hace unos años, llevo soñando que Peter Jackson hace una trilogía, como hizo con LOTR. Es la persona adecuada, y trabaja para la Warner.

  19. Las dos películas a mis hijos -pequeños en esa época- les encantó, aquí se llamo “La historia sin fin”, tan es así que a un perro que teníamos en esos tiempos le pusieron de nombre Falcon

  20. La historia interminable, el libro, es un puto must de todos los tiempos. Lo mires con nostalgia infantil o con actitud crítica de adulto gruñón.
    La película, pues sí, es una de las peores adaptaciones de LO QUE SEA al formato película.

  21. Vamos a decir algo en favor de Warner. En su edición en DVD, o al menos en algunas versiones de la misma, incluyó una entrevista a Ende ciscándose en los muertos de los productores (como puede verse aquí http://www.youtube.com/watch?v=KFr86g7CwfA ).

    En lo de la peor adaptación estoy con Raúl, lo de From Hell es la leche, porque si bien puedo entender que Hollywood en la puta vida va a poner actores gordos y feos para recrear con la fidelidad del libro lo deprimente que era el mundo victoriano, y lo mucho que hemos heredado de él en el nuestro (único valor real de la obra original); lo que roza el absurdo es la decisión de comprar los derechos sobre una novela que utiliza personajes históricos no sometidos a ningún copyright para luego ponerlos en una historia que nada tiene que ver con el guión que has comprado.

    Lo normal sería decir que con From Hell se compró el título, y el público que con él se arrastra, pero estamos hablando de una obra para minorías que resuelve su misterio casi en la página 1 para luego pasarse las 500 siguiente hablando de arquitectura masónica.

    Ahora, que a mí la adaptación que me pone más nervioso es V de Vendetta, y sostengo que Lana Wachowski se cambió el sexo para evitar que le reconozcan por la calle después de haber propiciado ese asesinato de película.

    • Tampoco el Watchmen de Snyder me convenció. Va a tener razón Moore en que su obra no es adaptable al cine

      • Y con todo, Ende habría matado por adaptaciones tan respestuosas como cualquiera de ellas.

      • Hace unos meses me leí el comic por primera vez y al día siguiente me vi la peli, y ésta reproduce la historia principal punto por punto y viñeta por viñeta, excepto en el final, funcionando además como película de entretenimiento. No me parece para nada que la adaptación haya sido mala.

  22. La peli es al libro lo que un sistema solar del siglo xv al universo.

  23. Por muicho que el propio autor reniegue de la adaptación, sobretodo de la primer película, la adaptación es cojonuda.

    El libro de Ende, por mucho que nos duela a los que si somos capaces de apreciarlo, para la mayor parte de los lectores es un cuento para niños no muy bueno, todo ese subtexto sesudo, que tanto nos emociona a algunos, no son capaces de verlo, y si lo ven, como mucho les estorba. La película, que es lo que hace, pìllar el cuento no muy bueno para niños y convertirlo en una película para niños, con todos los ingredientes para que triunfe entre el público infantil.

    Si quieres una mala adaptación tienes “El Señor de los Anillos” una novela de aventuras basada sobre dos premisas: “Todo tiempo pasado fue mejor” y “La industralización es el mal que destruye el mundo”. Y todo eso, en las películas desaparece para ser una simple trilogía de aventuras en la que continuamente se mutilan o se inventan escenas.

    • Tachar de “cojonuda” la adaptación de “La historia interminable” y de mala la de “El Señor de los Anillos”…

      Lo argumentes como lo argumentes, eres de los de “dime que ama la gente que yo lo odio, porque solo amo lo que la gente odia”.

    • Hay cosas mejorables en la adaptación de “el señor de los anillos”, fundamentalmente la naturaleza del anillo único y su influencia sobre los personajes, o las consideraciones geoestratégicas sobre cada decisión de los gobernantes de la Tierra Media, pero aunque el mensaje ecologista de Tolkien es evidente en el libro no es el eje fundamental de la obra.
      “La historia interminable” no se comprende sin su moraleja filosófica. Si querían un cuento para niños sin más, Ende los tiene mucho más divertidos, de “El ponche de los deseos” a “Jim Botón y Lucas el maquinista”. Contar la historia interminable sin hacerla interminable y cíclica es como adaptar “Momo” sin mencionar el poder de escuchar y la cultura de hacer las cosas sin prisa.

    • Para mala, la primera adaptación de “El Señor de los Anillos” (en dibujos animados tipo Disney).

      Critica que Peter Weir “mutiló y se inventó escenas” es de delirium tremens… Es imposible ser más fiel a un original tan inmenso y con tanta riqueza de matices

      • Perdon, quería decir Peter Jackson y no Peter Weir

      • Hombre, se puede ser más fiel al original en el caso de ESDLA, sin duda, pero discrepo amargamente con Aitkiar en lo de que, como adaptación, es mejor la de La Historia Interminable.
        Si dejamos aparte ese “subtexto sesudo” que existe en ambas (y también discrepo en las dos premisas que Aitkiar propone, aunque mi análisis seguramente sea muy superficial), por lo menos en ESDLA cuenta prácticamente la misma historia que el libro, algo de lo que no puede presumir La Historia Interminable.
        Si, por el contrario, no lo dejamos aparte, entonces que la adaptación de ESDLA es mejor que La Historia Interminable se hace muchísimo más evidente precisamente por la misma razón, la película no puede adaptar ese “texto sesudo” si se deja sin contar la mitad.
        Todos los fans de Tolkien hemos visto cosas en ESDLA que no nos han gustado, de forma objetiva y subjetiva, pero de ahí a defender que como adaptación es peor que la de La Historia Interminable…

  24. Polanski consiguió convertir un libro normalucho en una peli espantosa, no, lo siguiente: La novena puerta. Cada vez que me acuerdo de ese fornicio con llamas al fondo me da fatiguita.

    • Bueno, se le perdona por lo que consiguió con “La semilla del diablo”. La mejor película de terror de la historia.

    • Hay que reconocer que Reverte no es muy adaptable al cine. Peor todavía si cabe es “El maestro de Esgrima”

      Y para adaptación mala mala “Tuareg”… La cogí un día por casualidad y todavía me duelen los ojos

  25. De acuerdo que la peli no era totalmente fiel al libro, que llega a la mitad de éste, y que en lugar de un enfoque adolescente le da un enfoque infantil, pero oye, menudo pedazo de dragón. Lo nunca visto en el cine. Y la emperatriz infantil era perfecta para ese título. Así que digamos que la adaptación era pésima, pero la peli la dejaría en normalita.

    • Por eso el título es a la “peor adaptación de la historia” y no a la “peor película de la historia”. Para ese segundo caso habría muchas otras candidatas. :)

  26. Parece que el autor del artículo no ha leído el libro. Atreyu, en el libro, no es “un indio”. Es un niño de color verde. Es en la película donde parece un niño alemán disfrazado de indio americano.

    • En el libro está meridianamente claro que los cazadores de las praderas están inspirados en los indios americanos. A Atreyu lo describen como un comanche de piel verde, poco más o menos.

    • Citando el segundo capítulo del libro, «El llamamiento de Atreyu»:

      «El Mar de Hierba, situado tras los Montes de Plata, estaba a muchos, muchísimos díasde camino de la Torre de Marfil. Se trataba de una pradera que, realmente, era tan ancha y tan grande y tan plana como el mar […]. El pueblo que allí vivía se llamaba “los hombres de hierba” o también “los pieles verdes”. Tenían el pelo de color negro azulado e incluso los hombres lo llevaban largo y, a menudo, en trenzas, y su piel era de un color verde oscuro que tiraba un poco a castaño […]. Los pieles verdes eran un pueblo de cazadores. Todo lo que necesitaban para la vida lo fabricaban con la hierba dura y fibrosa de las praderas o lo sacaban de los búfalos purpúreos que, en enormes rebaños, recorrían el Mar de Hierba».

      «Nadie se hubiera atrevido a cazar a aquellos animales, salvo los pieles verdes… que además lo hacían sólo con arcos y flechas […]. Los pieles verdes querían y respetaban a los búfalos purpúreos y creían que únicamente tenían derecho a matarlos porque estaban dispuestos a ser matados por ellos».

      «[Caíron] se quedó de pie en medio del espacio despejado que rodeaban las tiendas del campamento en círculos cada vez más anchos, allí donde los ancianos se reunían para el consejo o donde, en los días de fiesta, se bailaban bailes y se cantaban viejas canciones».

      Posteriormente Atreyu dará a entender que Cáiron, al interrumpir la cacería que preparaba, interrumpió así el rito iniciático en virtud del cual pasaría a ser considerado adulto en su pueblo.

      Parece evidente que, con las oportunas licencias, los pieles verdes son un pueblo inspirado por los indios americanos, en particular, y por su nombre, los pieles rojas. Parece igualmente evidente que, tratándose de un pueblo de Fantasía, Ende no podía denominarlo «indio», una categoría que refiere necesariamente al continente americano.

      Siguiendo la descripción de Ende y después su supervisión personal, Roswitha Quadflieg, la ilustradora del libro, también dibujó a Atreyu con aspecto de indio. Tiene una imagen de él en este mismo artículo.

      Por último, cuando dice usted que en la cinta “aparece un niño alemán disfrazado de indio americano” se equivoca: el niño no es alemán, sino Noah Hathaway, estadounidense.

      Gracias por su comentario.

    • Zas! en toda la boca.
      No dejes que la sangre se coagule en esa barba.

  27. Pues a mi me paso lo contrario, primero lei la novela, en tres dias de un tiron, y despues vi la pelicula. Y me quede boquiabierto ante tal destrozo, y eso que tenia catorce añitos y me comia cualquier mierda que me echaran. Asi que estoy totalmente de acuerdo con todo lo dicho en el articulo. Como adaptacion de novela, no se si sera la peor, pero si no lo es, poco le falta.

  28. Genial el guiño de la última frase. Estupendo artículo.

  29. Creo que hablar de “la peor adaptación” es algo exagerado (hay muchas bodrioadaptaciones literarias y clasificarlas en un ranking es algo subjetivo). Para mí, la obra de Ende tiene un carácter especial, ya que fue el primer libro que me enganchó de verdad (tendría 13 o 14 años) y el que me aficionó a la literatura. Sin embargo, debo decir que, pese a que la película (como película infantil no está tan mal aunque como mera adaptación sea muy floja y bastante decepcionante) tuviera unas carencias enormes en relación al libro, fue la que me abrió el camino para acercarme y conocer la (para mí) fascinante obra de Ende.

  30. Para mí la peor adaptación es “El amor en los tiempo del cólera”. No hay nada más bazofia en el cine.

    Pero escierto que la peli ha envejecido muy mal y sobre todo que no respeta nada del libro.

  31. Normalmente no suelo ver peliculas basadas en libros para ahorrarme disgustos. De esta vi en la tele los primeros 15′ y la cambie y luego la vi a trozos hasta que un día me sente a verla. Si, mi primera impresion fue aceptada ¡vaya manera de destrozar una historia tan, tan, tan bonita!
    De hecho yo ESDLA no la vi en el cine, la conmpró mi marido en DVD y una noche de abirrimiento la vimos. Despues de eso me fui al cine a ver Las 2 torres porque me parecio bastante acertada, pero “La historia Interminable”… que pena por DIos. Y la cancioncita es vomitima.

  32. La película es ponzoña, sin duda, pero que me decís de “IT” de Stephen King?

    • Hombre, con “IT” hay que tener en cuenta que originalmente iba a ser una teleserie, con todas las limitaciones que eso conlleva a nivel presupuestario y de producción, pero si se estreno como película fue porque el resultado fue lo suficientemente bueno como para llevarla a las pantallas de cine. A mi me parece que no esta tan mal, y además Tim Curry como Pennywise es ya una figura mitica.

      • De acuerdo con lo de Curry, pero amigo, ese final…. Casi da la sensación de que podían haber matado a la araña con un bote de Cucal…

        Por cierto, mis respetos hacia vd. y al buen gusto del que hace gala al integrar tan genial banda en su nick

    • Sin temor a equivocarme puedo decirte que la adaptación de “It” a la pantalla chica tiene un efecto mayor en niños que en adultos. Te lo digo yo, que la ví con 7-8 años y creía que era lo más aterrador del mundo. Vista ya con 28 años y bueno, si bien la película es bastante buena dado sus escasos medios (no fue una superproducción), el final es algo patético la verdad. Y no produce tanto miedo, pero lo cierto es que al revisionarla me la pase bien.

  33. Pingback: Stuff, stuff, stuff #6

  34. me encantaría ver una trilogía actual realizada por Peter Jackson, tener la batalla de la torre de marfil con la tecnología del señor de los anillos seria asombroso

  35. No debemos confundir mala adaptación con mala pelicula, El resplandor es una mala adaptación de la que Stepheen King renegó por completo, sin embargo como pelicula es una obra maestra. Caso similar el de la naranja mecanica, mala adaptación, hasta el punto de cambiar por completo el mensaje del libro a lo opuesto, pero es otra obra maestra. Blade Runner …

    El Señor de los anillos que la gente menciona, por contra es una muy buena adaptación, pero como película es muy discreta.

    La historia interminable es de las primeras, la adaptación del libro es mala, horrorosa o como queráis llamarlo. Pero como película en sí es una maravilla, posiblemente la mejor película infantil (de no animación) o al menos una de las mejores.

    • A mi el Resplandor de Kubrick me produce risa más que terror, honestamente. Yo a Kubrick lo tengo como un grande, pero tenía muchas películas que directamente son material para la hoguera, entre ellas esta de “El Resplandor”, Barry Lyndon (aburrida, pretenciosa, cansina) y Eyes Wide Shut. Esta última es mala, pero es disculpada porque Kubrick falleció (desgraciadamente) y muchos aun creen que la “malvada” Warner Brothers cambió el filme, cosa que no es cierta; tengo la teoría que si esa película hubiera aparecido con Kubrick aun vivo, la cantidad de alabanzas sería desproporcionada y abusurda.

      Por contra,su visión personal en 2001: Odisea en el Espacio o la ultraviolencia de “A Clockwork Orange”, siempre me han emocionado. O el impacto brutal a los sentidos que es “Full Metal Jacket”.

  36. Si, es realmente uno de los peores destrozos de la historia del cine, seguido muy de cerca o incluso superado por la horrorosa adaptación de Dune perpetrada por David Lynch.

  37. Ni Atreyu es un indio, ni Fújur es un dragón chino. Me han chocado mucho esas denominaciones, ya que es evidente que te has leído el libro.

    Por lo demás está interesante el artículo.

  38. Me acuerdo de que yo estaba en 4º de EGB (curso 82-83) y el profesor nos leía este libro un rato por las tardes. Como dicen por ahí abajo, duelen los ojos al ver escrito Fantasía con tilde cuando se tradujo como Fantasia, sin ella.

  39. Pingback: Anatomía de un libro

  40. Pingback: El hobbit: La Desolación de Smaug o el gran rorrobo de la jojoya

  41. EXCELENTE ARTÍCULO! Muy bien fundamentado y acertado. Cuando vi la película 1 me dieron ganas de llorar! Ni siquiera me animé a ver las otras 2 de nuevo (la última vez que las vi tenía cinco años creo). La historia interminable es el libro más maravilloso, y me causa mucho pesar que las personas sólo conozcan su horrible “adaptación”.

  42. Lo unico que esta claro es que Follo es un puto perro volador.

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  44. Pingback: ¿Cuál es la mejor película bélica?

  45. Recuerdo con mucho cariño la película pero con muchísimo mas el libro y el choc que me supuso lo poco o nada que tenían que ver uno y otro. Eche en falta al león del desierto de colores. Pero ahora mismo recuerdo otra mala adaptación, la de Miyazaki (hijo) de Historias de Terramar. Muy buena película de animación pero que se parecía al libro como un huevo a una castaña y así se lo hizo constar Ursula K. Le Guin.

  46. Había momentos al leer el libro en los cuales uno se sentía parte de la recursión: Estábamos leyendo un libro llamado La Historia Interminable impreso a dos tintas en el que el protagonista leía un libro llamado La Historia Interminable impreso a dos tintas. Esa sensación es imposible de extrapolar al cine, ya no leemos un libro, ya no hay tal recursión. Probablemente no sólo sea una historia pésimamente adaptada, sino tal vez una historia imposible de ser adaptada.

  47. La respuesta es “OBVIAMENTE NO”. Y el artículo no puede ser más tendencioso, snob y malintencionado.

    La película ha perdido con el tiempo y no es ninguna maravilla, pero hay adaptaciones muchísimo peores.

    Por último, deberíamos dejar de valorar las películas que son adaptaciones como “películas que son adaptaciones”, y empezar a valorarlas como lo que son: películas. Si no, la gente seguirá indignada porque Tom Bombadil no sale en El señor de los anillos y chorradas por el estilo.

  48. “Pero esa es otra historia y debeRÁ ser contada en otra ocasión. Por ENDE” Al menos así aparecía en mi ejemplar de Alfaguara.

  49. Muy buen artículo, y estoy de acuerdo con este último comentario de Angel y de otro comentarista más arriba.

    Esto es una adaptación de un libro muy difícil de adaptar para la época debido a los medios incipientes de efectos especiales. Poniendo el libro a un lado (y Ende hizo bien en desmarcarse) como película infantil es una maravilla para la época que todavía me hace llorar.

    Como alguien decía más arriba, la película son cuatro precarias pinceladas del sistema solar a lo que es el Universo, pero tampoco son completamente desacertadas. Hay desaciertos… pero en su conjunto en un acierto.

    Yo me leí el libro después de ver la primera peli, y se convirtió en el favorito de mi estantería junto con la otra gran obra maestra “El Nombre de la Rosa.” De hecho, como decía algún crítico de la época:

    “Este libro (La Historia Interminable) puede sustituir a la mitad de tu librería.” Dando con ello a entender que es una especie de “Biblia” trascendente. Este libro ha cambiado literalmente la vida de muchas personas. Hay gente que después de leerlo 10 veces sigue encontrando nuevas cosas en las que meditar. De hecho, este libro probablemente tenga más profundidad de la que al principio parece (o el autor se propuso darle), y sólo puede descubrirse haciendo tú mismo un viaje interior.

    Uno no sólo lee este libro metiéndose en la piel de Bastian y Atreyu, sino que hace un viaje de redención a través de Fantasia.

    Ahora bien, disfruté otra vez del libro justo antes de entrar al cine a ver la segunda entrega, con la esperanza de que quizás nos contarían la 2ª parte del libro (tendría yo 17 o 18 años), y creo que los espectadores me oyeron perjurar en arameo. No fui a ver la 3ª entrega, por supuesto, y me volví a leer el libro tras ver la peli para borrar en la medida de lo posible aquellas nefandas imágenes.

    Jeje.

  50. Pingback: ¿Una playa en Torrox? - La Voz del Sur Jerez

  51. Pues creo que la peor adaptación desde ahora es “Puro Vicio” de Paul Thomas Anderson

  52. Pingback: La película está bien, pero es mejor el libro - Jot Down Cultural Magazine

  53. No sé si la película se merece un círculo en el infierno, pero la forma en que habéis desgranado aquí la novela me ha dado ganas de leerla de nuevo <3

    Y ya que estamos con adaptaciones que rozan la blasfemia, alguien se acuerda de la adaptación televisiva de Terramar, aquella que no sólo destrozó una de las mejores sagas fantásticas de la literatura contemporánea, sino que blanqueó a los habitantes de un mundo que Usrula K. Le Guin había concebido como "un arco iris racial"? Pecado.

  54. Jo, mira que adoro tanto el libro como la peli, pero debo reconocer que sí, que como adaptación muy buena no es. Pero creo que las hay muuuucho peores. Sin ir más lejos, LA HISTORIA INTERMINABLE 2, que es mucho más patillera que la 1 (¿El guaperas de Brandis haciendo de niño loser, really?) y no digamos la 3. Constantine (la peli), Dragonball Evolution, Lobezno, la trilogía de X-Men de Singer, La liga de los hombres extraordinarios…

  55. No puedo estar más de acuerdo con el artículo, cualquiera que haya leído el libro y lo ame ( probablemente el libro que más veces he leído y releido en mi vida) ha de admitir que la pelicula es un truño como un puño. Yo vi primero la peli, era una niña, me gustó, me pedí el libro, era Navidad cuando la estrenaron, creo que recordar…y por primera ver en mi vida, con 11 años, saboree el amargo y repugnante sabor de la estafa de una adaptación cinematográfica…. ENde tenía toda la razon, los que perpetraron tal violación merecían la peste…y yo añado: y ser sodomizados con un palo con pinchos. De la segunda y tercera parte mejor no hablo…las torturas medievales me parecen poco para estos indeseables.

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