Jot Down Cultural Magazine – Bioneuroemoción y alzhéimer

Bioneuroemoción y alzhéimer

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Fotografía: Corbis

Fotografía: Corbis

El alzhéimer es una enfermedad neurodegenerativa caracterizada por una pérdida progresiva de memoria, asociada a atrofia y muerte neuronal, y donde observamos dos huellas características en los cerebros de los pacientes; las placas amiloides y los ovillos neurofibrilares. Hasta el momento no se conoce la causa exacta de esta enfermedad neurodegenerativa y tampoco se ha podido encontrar un tratamiento que prevenga o cure el mal de Alzheimer.

O por lo menos eso es lo que pensábamos hasta ahora.

La bioneuroemoción o biodescodificación nos da otra explicación que ni tan siquiera imaginábamos antes de que esta nueva medicina alternativa hubiera emergido. La nueva medicina germánica, como la llaman, ofrece una serie de explicaciones sobre las diferentes causas de las enfermedades humanas. Y el alzhéimer no es una excepción. Resulta que la causa de este trastorno neurodegenerativo no son los depósitos de amiloide, ni los ovillos neurofibrilares, ni la muerte de las neuronas. Atención. El alzhéimer es debido al «deseo de abandonar el planeta» y a la «incapacidad de enfrentar la vida tal como es». Pues eso.

Nos ilustra una tal Mónica Barbagallo en la página web Ciudad virtual de la gran hermandad blanca. Es cierto, el nombre de la web acojona. En una tabla podemos discernir entre las diferentes enfermedades y la causa emocional que las origina. Podemos descubrir el origen de grandes pandemias del siglo XXI, tales como la acidez (debido al «miedo, miedo paralizante», que una vez miedo vale, pero dos asusta), codos (como teórica patología debida a la «incapacidad en la vida de abrirse paso y luchar», lo que a priori parece de lo más obvio, para qué sino sirven los codos), eructos (causa: «agresión contra el exterior, afán por tragarse la vida con demasiada rapidez»), o polio (cuya causa parece deberse a los «celos paralizantes» y al «deseo de retener a alguien», por supuesto sin referencia alguna al virus con el mismo nombre), entre un largo listado de enfermedades reales y de otras presuntamente verdaderas o decididamente fantásticas. La lista es insuperable, no solo en su extensión, sino en su capacidad de sorprender al lector.

Centrémonos, por ejemplo, en el ano. Como enfermedad, se entiende. Hay cinco sintomatologías, a saber: grietas (debido a la «cólera en relación con aquello que uno no quiere soltar», es decir, algo así como la avaricia de la mierda), picor («culpa por el pasado, remordimiento», no datan si el pasado es de la noche anterior o va más allá), dolor (pasamos a mayores, aquí la causa es «la culpa, deseo de castigo, no sirvo para…»; nunca unos puntos suspensivos fueron tan enigmáticos), fístula («alguien se aferra al pasado», o a otra cosa diría yo) y, redoble de tambores… hemorragia («cólera y frustración», o el acabose).

Pero no nos desviemos del tema y volvamos al inicio. Hablemos del alzhéimer causado por el deseo de abandonar el planeta (aviso para astronautas) y a la incapacidad de enfrentar la vida tal como es. La solución parece pasar por realizar la siguiente acción positiva: «La recta acción del proceso de la vida se da en el momento adecuado». Es verdad, yo tampoco sé qué significa esto.

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Señales, 2002. Imagen: The Walt Disney Company / Divisa Home Video

Pero sigamos. Sugiero contrastar la rigurosísima información previa con el Diccionario de Enfermedades Emocionales que recoge la web Sánate y sana, que podemos adquirir en formato de tapa dura por tan solo veintidós dólares más gastos de envío. Veamos qué nos dice sobre las causas del alzhéimer: «Por desgracia, es común que quien padece esta enfermedad no tenga interés en sanar. Son más bien las personas que la rodean quienes se preocupan porque se alivie. La persona enferma cree que es el único medio de que dispone para vengarse. Sufrió en silencio una situación y ahora tiene una buena excusa para conseguir sus propósitos». Es decir, la causa del alzhéimer es la venganza… ¿Se puede ser más retorcido? Pero ojo, que también nos dan la solución: «Acepta la idea de que puedes ser una persona importante y querida aun cuando ya no quieras hacerte cargo de todo ni acordarte de todo. Habla de tus vivencias actuales y de las pasadas. Mira los años tan hermosos que tienes por delante si verdaderamente estás decidido a vivir». Canelita en rama. Así que mirando para adelante se cura el alzhéimer. Mientras tanto miles y miles de neurocientíficos seguimos perdiendo el tiempo y gastando recursos en buscar terapias, fármacos y herramientas diagnósticas.

Por motivos escatológicos y sexuales no me resisto, de nuevo, a analizar las enfermedades anales de este diccionario. Selecciono en este caso, probablemente por la imagen que subyace, la comezón anal. Bien, pues parece ser que «las comezones se relacionan con remordimientos y la culpabilidad en relación con mi pasado». ¿Con qué sino? Parece ser que culpa, culo y ayer son términos relacionables. «Algo me come o me pica y me siento culpable en lo que debo retener o soltar». Ya saben, la culpa estriñe. Recomiendo la lectura de webs de este pelaje para los momentos personales de bajón.

Volvamos al alzhéimer, que se nos va el santo al culo. Perdón, al cielo. Veamos otras causas de esta tremebunda enfermedad neurodegenerativa (ahora según los grupos de Facebook del movimiento): «Si yo soy una persona que presenta alzhéimer significa necesariamente que durante toda mi vida me he exigido hacer algo que nunca me gustó realmente hacer. Significa que toda mi vida he vivido agredido por alguien y que busco separarme de eso de manera urgente. Simultáneo a esto, estoy viviendo un conflicto de separación de alguien a quien amo muchísimo». En esta entrada ejemplifican la causa contando una historia de una mujer a la que su marido le obliga a abandonar su pueblo, le fuerza a tener hijos y a abandonarlos y luego le pega. La consecuencia de todo esto es… ¡bingo!, el alzhéimer.

Vayamos a definiciones más concretas y, sobre todo, a sus iluminados autores. La gurú Louise L. Hay nos dice que la causa del alzhéimer es «negarse a enfrentar la vida, la desesperanza y el desamparo, y la cólera». No, no es una renombrada investigadora de un centro de referencia mundial con cientos de artículos científicos publicados. Se trata de una modelo de alta costura reconvertida a escritora de libros de autoayuda tras superar un cáncer, parece ser que milagrosamente. Por cierto que recomienda como tratamiento para el alzhéimer la cromoterapia y abusar del morado, ya que este color resulta ser curativo para esta enfermedad neurodegenerativa. Curioso que el color coincida con el usado por la Alzheimer’s Association para visibilizar la enfermedad.

Esquema de un corte frontal de dos cerebros. A la izquierda un cerebro sano y a la derecha uno que padece alzhéimer. Imagen: DP

Esquema de un corte frontal de dos cerebros. A la izquierda un cerebro sano y a la derecha uno que padece alzhéimer. Imagen: DP

Pero hay más, existen diferentes terapias bajo el paraguas de la bioneuroemoción, tales como la sanación holística, la programación neurolingüística, el reiki magmático, el uso de campos morfogénicos, la sofrología, la radiación luminosa, las constelaciones familiares, la hipnosis ericksoniana, el árbol transgeneracional o los ciclos biológicos memorizados. Uno de la lista me lo he inventado. Apuesto a que les cuesta encontrarlo.

Pero sigamos con los grandes gurús de la bioneuroemoción y sus aportaciones al campo de la biomedicina y a la cura de las enfermedades humanas (desde anales hasta cerebrales). Podríamos hablar del ¿doctor? Ryke Geerd Hamer, por ejemplo, que resulta ser uno de los padres de este movimiento, con aportaciones tan reveladoras como las que realizó en los años ochenta cuando descubrió que todas las enfermedades que abarca la denominación «cáncer» son provocadas o por envenenamientos o por conflictos causados por uno mismo. Parece ser que Ryke todavía está pendiente de leer la tesis doctoral. Eso sí, está buscado por la justicia por haber provocado la muerte a algunos enfermos de cáncer tras convencerlos de que abandonaran las terapias convencionales. El doctor Bruce Lipton es otro de los grandes promotores de estas terapias, al cual se le atribuye el descubrimiento de la epigenética, nada menos. Apuesto a que el día que un científico reciba el premio Nobel por la epigenética, cosa que ocurrirá, el galardón no recaerá en este caballero. Parece ser que tras una buena carrera científica, Bruce sufrió una crisis personal que le hizo abandonar la universidad, fundar una banda de rock y definir las bases de la «nueva biología», volviendo a la vida académica de la mano de la biología emotiva, llamémosla así. Ahora se dedica a dar charlas, seguro que no baratas, donde hace afirmaciones tan estrafalarias como que los medicamentos «están matando a mucha más gente de la que ayudan». Con dos cojones. Podríamos hablar también de Sallomon Sellam, descubridor de la psicosomática clínica humanista (¿mande?) que postula que las causas de las enfermedades son la herencia transgeneracional a partir de mapas genealógicos; o Helen Schucman quien escribió una de las biblias del movimiento, Un curso de milagros, que utiliza el ínclito Enric Corbera para diseminar tan peligroso dogma a lo largo y ancho de nuestra piel de toro. Cuenta Helen que una voz en su cabeza le dictó el libro durante los siete años que tardó en escribirlo. Para que luego digan del pajarito de Nicolás Maduro. Parece ser que antes de morir (de un cáncer de páncreas, causado seguramente por un «conflicto de contrariedad indigesta» no resuelto) dijo que aunque no creía en dios, todo lo que había escrito era cierto. Manzanas traigo. O Jean Pierre Garnier Malet, que propugna una curiosa teoría acerca del desdoblamiento del tiempo, afirmando sin tapujos que podemos viajar en el tiempo con nuestros pensamientos. La lista es larga. Pero dejémoslo aquí.

Estos señores y señoras también tienen explicación para otras enfermedades del sistema nervioso. Por ejemplo, la esclerosis múltiple se debe a rigidez mental, dureza de corazón, voluntad de hierro, inflexibilidad y miedo. O el párkinson, cuya causa se atribuye al miedo e intenso deseo de retener a alguien o a algo, y por esa razón, comienza en las manos. Incluso la epilepsia, que se da en personas que se acusan mucho a sí mismas. Ahora bien, si la epilepsia es infantil es porque la enfermedad tiene como objetivo que el niño reciba atención y afecto, por lo que la culpa es de los padres.

Creo que si han llegado hasta aquí leyendo habrán descubierto que el título de este artículo es un fake. No se puede curar el alzhéimer con bioneuroemoción. Entre otras cosas porque la bioneuroemoción no es nada. Si acaso es algo, es una tremenda estafa a nivel planetario orientada a esquilmar el dinero de incautos o de desesperados, mintiéndoles veladamente mediante el uso de rudas estrategias verbales, piruetas pseudológicas y términos científicos confusamente imbricados. Todo ello asociado a una fuerte dosis de generación de culpa (versión new age del pecado). Y este cóctel parece resultar tan potente y mortífero que hasta se ha conseguido colar en universidades, hospitales o ayuntamientos, donde estos chamanes sacaperras sin escrúpulos han conseguido acceder, tal vez por ignorancia de sus anfitriones, tal vez por mercadeo académico. Pero recuerden ustedes que la ignorancia no es gratis. Como decía un tal Albert Einstein: «Si la educación te parece cara, prueba con la ignorancia».

20 comentarios

  1. Me alegra que desde los medios se le empiece a prestar atención a este movimiento que apunta principalmente a gente en momentos de gran vulnerabilidad (física, mental o económica) y que tiene el peligro ya no sólo de una pseudoterapia sino también del carácter sectario de varias de sus premisas. Tienen mucha más información aquí:
    https://docs.google.com/document/d/1J7wuddC_3y0UrQmjB0eiZMMUvmiDWruqFmq_kzDVnlE/edit

  2. Gracias por este artículo. Puede parecer delirante pero esta superchería es tal cual la refleja el autor.

    Solo un detalle nimio: la cita del final no es de Albert Einstein sino de Derek Curtis. Aunque igual es un guiño a las innumerables citas que se atribuyen a Einstein y que nunca pronunció. ;-)

  3. Pingback: Bioneuroemoción y alzhéimer

  4. Sin mirar en Google, apuesto que el inventado es ‘ciclos biológicos memorizados’.

  5. Gracias Javier por el artículo, me he reído y “llorado” a partes iguales.

  6. Me ha gustado mucho el artículo hasta que he leido que pones en el mismo saco la bioneuroemocion y dos de mis disciplinas favoritas: la hipnosis ericksoniana y la Programación Neurolingüística y me he obligado a mi mismo a escribirte este comentario para pedirte que quites de esa lista.
    Antes de nada comentarte que escribo con mi nombre real, sin pseudonimos y que soy licenciado en Psicologia por la UAB, colegiado en el Colegio de Psicologos y con muchas horas de formación en otras áreas que no pongo aqui para no salirme de madre…
    Vayamos por partes: la hipnosis es un tema espinoso, pues hay muuuuuuucho mito que van desde el magnetismo animal, el chamanismo, el mesmerismo, los “poderes sobrenaturales”… Frente a ello, un señor llamado Milton H. Erickson, propuso un enfoque natural sobre la hipnosis: todas las personas entramos en “trance” diariamente, cuando nos enfrentamos a un problema y lo resolvemos de forma creativa, cuando vemos una película que nos gusta y nos pasa el tiempo “volando”, cuando estamos con una persona que nos gusta y con la que nos sentimos bien, cuando nos quedamos embobados mirando al infinito y una idea nueva surge de repente (nótese el parecido con las experiencias “flow” de Csikszentmihalyi o con las experiencias “satori” que describen los japoneses)… Lo que hacia Erickson era inducir a las personas mediante una serie de patrones de lenguaje (nada de péndulos ni similares!) determinados a un estado alterado de conciencia donde la persona encontraba los recursos que le hacian falta, dentro de sí mismos, para superar un determinado problema. Nada de convertirlos en gallinas y hacerlos cacarear. Nada de hacer que una persona se tire un pastel en la cara cuando el hipnotizador dice “pamela”. Nada de revivir vidas pasadas ni chorradas. Erickson convirtió una superstición y supercheria en una herramienta (mas tarde volveré sobre esto) terapéutica para ayudar a las personas; por algo es considerado uno de los mejores terapeutas del s.XX, aunque tiene sus luces y sus sombras, como todos. Recomiendo los libros “Mi voz irá contigo” de Sydney Rosen, con anécdotas de casos que Erickson resolvió de manera breve y eficazmente, y el libro “Raices profundas, principios básicos de la terapia y de la hipnosis de Milton Erickson” de William Hudson o’Hanlon para un estudio más detallado de las técnicas que utilizaba. Aquí la primera parte de mi defensa, Señorias!

  7. Vamos por la segunda parte:

    La Programación Neuro Lingüística nace en los años 70 de la mano de John Grinder, profesor de lingüística en Santa Cruz y colaborador de Chomsky y Richard Bandler, licenciado en psicologia por la misma Universidad.
    Bandler, que se ganaba un dinerillo transcribiendo seminarios de diversos terapuetas deéxito, se fijó que habia algunos de ellos que eran sobresalientes en lo que hacían: Virginia Satir, Fritz Perls, Milton Erickson y Gregory Bateson. Verlos actuar le llevo a preguntarse: ¿Cómo lo hacen para ser excelentes en su trabajo? Llevó sus preguntas y dudas a su profesor, Grinder, y entre los dos empezaron a estudiar la estructura (el cómo lo hacian) más que el contenido (qué decian) y de ese estudio nacio “La Estructura de la Magia” y podemos decir que, con él, el modelo (que no teoria) de la Programación Neuro Lingüística.

    La PNL, que ellos definieron cómo “la disciplina que estudia de la experiencia subjetiva humana”, tiene dos vertientes principales: una estudia los patrones comunes que funcionan en cualquier área de conocimiento y otro que estudia cómo se comunican y piensan las personas cuando lo hacen de una manera excelente. Las dos vertientes son complementarias entre sí y durante años, los creadores Bandler y Grinder y muchos otros más (Robert Dilts, Stephen Gilligan, Anthony Robbins, por nombrar algunos) han ido expandiendo y popularizando ésta disciplina por todo el mundo… Un poco demasiado, a mi parecer: reconozco que a veces se me atragantan un poco por el estilo americano de sus conferencias…

    En resumen, podríamos decir que la PNL es una meta-herramienta, una herramienta de cómo utilizar mejor nuestras herramientas: lenguaje, creatividad,liderazgo,nuevas habilidades… No somos ni una secta como dicen algunos ni una comida de olla ni unos iluminados conocedores de la verdad absoluta (recordemos que lo he definido como “un modelo”, no “una teoria”): somos un grupo de personas que, mediante una serie de herramientas (otra vez esta palabra) procuramos buscar cómo ser más útiles, eficaces y eficientes en lo que hacemos (fijaos que no menciono ni la felicidad, ni la autoestima ni conceptos similares: soy bastante anti self-help, cómo buen lector de JotDown).

    Hasta aqui la segunda parte: voy a por mi alegato, señorias

  8. Alegato final:

    Por que le he pedido a Javier S. Burgos que retire la PNL y la hipnosis ericksoniana de la lista abominable que ha hecho?

    Por que la hipnosis ericksoniana y la PNL son HERRAMIENTAS terapéuticas y, por tanto, son suceptibles de un MAL USO por parte de profesionales sin escrúpulos o por gente bienintencionada aunque mal informada/formada.

    Decir que la hipnosis ericksoniana puede curarte el cancer es una idiotez. Una SOBERANA idiotez. Es más, estoy de acuerdo con el autor que es una IDIOTEZ QUE HA CAUSADO MUERTES. Quien dice cáncer dice meningitis, SIDA, gripe, ébola… Quien dice “hipnosis ericksoniana” dice tambien PNL, pues las dos son herramientas que pueden usarse de manera correcta y de manera incorrecta, aunque aquí se impone más la dimensión ética: de buena o mala manera.
    Yo puedo usar un bisturí para operar una apendicitis y salvar una vida a alguien pero también puedo utilizar un bisturí para atracar a alguien por la calle y cortarle el cuello. Se puede usar una benzodiazepina para la sedación o como anticonvulsionante pero también se puede utilizar para drogar a una chica y violarla (como el caso del uso que se hace del Rohypnol).

    Puedo utilizar la hipnosis ericksoniana para ayudar a una persona a que encuentre los recursos necesarios para afrontar un cancer y su impacto en su vida (es más, Erickson sufrió poliomelities de joven y parte de su interes en los procesos hipnóticos viene de buscar maneras de paliar los efectos de su enfermedad) o puedo utilizar la PNL para encontrar maneras de que el SIDA no afecte tanto a mis relaciones sociales (por decir dos ejemplos bastante tontos a la par que ilustrativos) pero NUNCA diré que puedo curar un cancer con hipnosis ericksoniana ni NUNCA diré que mediante la PNL puedo curar el SIDA: eso es un MAL USO de unas disciplinas que, usadas éticamente y de manera COMPLEMENTARIA (que no ALTERNATIVA) pueden mejorar la calidad de vida de una serie de personas aquejadas y dependerá de cada caso particular.

    Sabemos que hay gente que utiliza estas dos disciplinas de manera poco ética. Sabemos que hay gente que se aprovecha de sus conocimientos para estafar a los demas.
    Pero por cada manzana podrida que hay en el árbol hay diez que no lo estan: no nos pongais en el mismo cesto; de la misma manera que yo he salvado el artículo del Sr. Burgos y solo me he quejado de una parte.

    Y si un dia el Sr. Burgos se pasa por Tarragona y quiere hablar sobre el tema de manera distendida, le invito a comer y intercambiamos opiniones, que como he dicho su artículo, salvo lo dicho, me ha gustado mucho!

    (perdón por la extensión y las mayúsculas, espero que os haya sido más o menos llevadero!)

  9. enhorabuena por el escrito. Así en clave jocosa es posible que la gente lo entienda mejor.

    Ya veo que Joan Romera se sacó la carrera hace muchos años, lleva muchos años criogenizado y no se ha enterado todavía que la PNL es una pseudociencia totalmente desacreditada desde hace años.
    https://es.wikipedia.org/wiki/Programaci%C3%B3n_neuroling%C3%BC%C3%ADstica

    • Gracias por la contestación No sin evidencias.

      Estoy leyendo atentamente las críticas a la PNL, aunque muchas de ellas son inaccesibles al no disponer de cuota de acceso a las revistas científicas para leer los pdf. A ver si entre mañana y el martes te doy una contestación.

      Y como parece que lo de dialogar no es posible sin entrar en terreno personal, despejarñe algunas dudas sobre mi: no, no soy tan viejo (aunque cada año un poco más) y tampoco estoy criogenizado: Ya me gustaria, el calor es insoportable hoy!

      • Eparquio Delgado (por cierto, psicólogo como tu), tiene un libro muy recomendable que se titula “los libros de autoayuda, Vaya timo!”. Tiene un apartado dedicado a la PNL

        http://donaldclarkplanb.blogspot.com.es/2006/11/nlp-trainings-shameful-fraudulent-cult.html

        • Apunte: los psicólogos nos encanta desacreditarnos entre nosotros, forma parte de nuestra formación discutir incesamente. Es más, a mi me gusta que haya crítica por que creo que se estimula el debate de ideas siempre y cuando se guarden las formas y no se entre en descalificaciones personales: he tenido debates encarnizados con colegas psicoanalistas, conductistas, cognitivistas, lacanianos, terapeutas breves estrategicos, humanistas… Y aunque no hemos llegado a un acuerdo nos hemos enriquecido con la experiencia compartida!

          Y tienes razón: la PNL no es ciencia, como tampoco lo son la literatura, la escultura, la filosofia o la religion. Es otra cosa. Es un modelo que trata de explicar de manera práctica la subjetividad humana, tanto la propia como la ajena. Y modelos explicativos hay centenares. Otra cosa, como ya comenté, es el mal uso de este modelo y la creación de expectativas falsas o irreales con la finalidad de vender más libros o cursos. La mala práxis debe ser perseguida y castigada; las creencias personales, si sigo tal modelo u otro, si creo en Dios o soy ateo, no deben ser perseguidos a no ser que causen un perjuicio a los individuos y a la gente de su alrededor.

  10. Excelente artículo. Y sí, la PNL es una pseudociencia muy desacreditada desde hace años. En la wikipedia puede encontrarse un breve resumen de su descrédito.

  11. Perdona, pero no la trata de explicar. Trata de entrar en ella y promete saber lo que piensa otra persona, que es mucho decir.
    Si hay vida después de la muerte es difícil de demostrar en uno u otro sentido.
    Pero cuando se han publicado cientos de artículos científicos poniendo de manifiesto la inutilidad de la PNL y alguien se reitera en defenderla, solo me viene a la cabeza aquella frase que dice “errar es humano, perseverar en los errores es diabólico”.
    Es falaz decir que la PNL es un modelo y obviar que es un modelo que falla. Un modelo que falla es inútil salvo para los que viven a costa de él.

    Y sí, hay debates, pero también falta de honestidad.
    Te recomiendo el libro “falacias de la psicología” de Rolf Degen.

  12. Pingback: Bioneuroemoción y Alzheimer | Más Allá de la Formación

  13. No todo es cierto, no todo es falso. Hace 5 años empece a ver videos de Enric Corbera, y a indagar en mi familia. Creo que muchos de nuestros conflictos y dificultades tienen explicación en nuestra historia emocional infantil, y por supuesto en la historia de nuestros padres cuando nos engendraron. A pesar de ser hijos de los mismos padres, la infancia de tres hermanos puede ser muy diferente de acuerdo al momento que viven sus padres en cada caso. (Y hasta ahora no he hablado de enfermedades ni de curas milagrosas). El estrés permanente generado por un conflicto emocional no resuelto puede ser detonante de enfermedades, así que no es una locura que tu estado emocional este asociado a tu estado de salud. Si el autor de este blog se tomo el trabajo de indagar tanto en la temática creo que vale la pena retomar lo investigado y verlo con otros ojos, tal vez encuentre información que pueda ser útil en la resolución de sus conflictos de vida. Por último recomiendo los libros escritos por Alice Miller, (psicoanalista que al final de sus años repudio el psicoanálisis) que se dedico a investigar el efecto de la niñez y la relación con los padres en las enfermedades mentales y físicas de adultos. ;)

    • Marina, la “bioneuroemoción” se basa en coger unas premisas ciertas y evidentes (como es la psicosomática) y las lleva a un extremo demencial y alienante. Es vox populi que el estrés desencadena problemas físicos, pero entre estos problemas no está de ninguna manera el cáncer, ni el autismo, ni el síndrome de Down, ni muchísimas otras barbaridades como las que profesan.

      Un conflicto emocional jamás te va a provocar una enfermedad (el estrés prolongado puede causarte algunos trastornos, pero me remito al párrafo anterior). Sin embargo, es un caramelo muy goloso para gente en estado de vulnerabilidad que necesita aferrarse a algo que le aporte cierta sensación de control de sus vidas en un momento en inestable de las mismas. De este proceso, ampliamente conocido por muchas sectas y por ello muy utilizado, se aprovechan charlatanes como Corbera para arrimar la sardina a su ascua, con resultado de mucho sufrimiento y muchas muertes.

      Desde RedUNE hemos llevado a cabo un documento informativo muy pormenorizado donde encontrarás cosas que, me temo, no te va a gustar nada leer, pero te sugiero lo hagas antes de caer más profundo en una madriguera de alienación mental y reforma del pensamiento coercitiva: https://docs.google.com/document/d/1if3tkKoSJaoCUoESn20EA0mqABlASoe-olLqFJxj_Qw/edit#heading=h.1g0vngcw7khr

  14. He leido este artículo con mucho interés. No conozco a fondo la bioneuroemoción, de hecho andaba buscando información sobre ella cuando me he topado con este texto. Creo que hay mucho cantamañanas en el mundo de la autoayuda y las terapias alternativas, sin embargo, quitando a los oportunistas, hay también mucha sabiduría, y una visión de la salud más amplia y completa de la que ofrece la ciencia médica occidental, donde también nos encontramos con variopintos cantamañanas.
    La ignorancia está por todas partes. Pero tanto en la medicina tradicional como en la bioneuroemoción, como en muchas otras tradiciones médicas y disciplinas encontramos piezas del puzzle de lo que somos.

  15. Eso se llama hacer puré de lo alternativo.

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