
Stranger Things
Tras la fiebre por Stranger Things, la serie cimentada en la nostalgia de referentes añejos que todo el mundo quería de antemano que le gustase (aquí nos divirtió tanto como para desearle que no insistiese en una segunda vuelta), el fenómeno fan desenrolló su costado creativo y publicó en internet decenas de pósteres alternativos, camisetas majas, ilustraciones notables y un montón de pantallazos de juegos que no existieron nunca donde se reimaginaba el show en formato de ocho y dieciséis bits, como aventuras gráficas point’n click, rolazos o un arcade de tollinas firmado por el escultor del píxel Johan Vinet. Entre tanta riada de inventiva fandom una de las ocurrencias más simpáticas fue un falso cartel sobre la desaparición de una chica llamada Barb, un personaje menor de la serie. El aviso rezaba lo siguiente:
Desaparecida.
A su madre no le importa que haya desaparecido, nuestros amigos suponen que está estudiando en la biblioteca y yo ando demasiado ocupada con mi novio. Pero está desaparecida desde hace algún tiempo, así que supongo que va siendo hora de empezar a buscarla.
Conduce un Volkswagen, tiene el pelo rojo, gafas rojas y un vestuario que despierta simpatía.
Responde al nombre de Barb.
El papelito incluía unas tiras para arrancar que sustituían la clásica información de contacto por frases como «¿A quién le importa?» «¿Barb quién?» «Amo a Steve» o «Bla bla bla Barb». Y aunque no se especificaba en ningún sitio, cualquier espectador de la serie deducía que el texto simulaba haber sido redactado por Nancy, una de las principales protagonistas. Y más de uno entendía que la broma hacía cierta justicia a Barb, Barbara Holland, un personaje secundario que a pesar de no tener demasiada presencia a lo largo de la historia (promocionaba a merienda durante los primeros episodios) se convirtió en uno de los favoritos del público. Un éxito entre la audiencia que se debía probablemente a lo amable de su personalidad por un lado y a su llamativa presencia física por otro: pelirroja, pecosa, con gafas de nerd, vestuario inusual y un físico que pasaba olímpicamente de los estándares típicos de belleza televisivos, algo que desgraciadamente solo pueden permitirse los personajes secundarios. Se trataba de un rol desagradecido, porque en el fondo para el guion era más un mecanismo narrativo que una persona, pero se convirtió en el dark horse de la serie, el Boba Fett de Stranger Things.
Este artículo de nuestro archivo está completo para lectores registrados. Registrarse es gratis y solo lleva un minuto.






¿Y el Dr. Spock?
…era Señor y nunca fue secundario…
Muy buen artículo, entretenido e informativo. Todo un fenómeno sin duda lo de los secundarios que terminan acaparando la serie. Yo hubiese mencionado también el extraterrestre de American Dad que termina siendo la estrella del show.
He visto los dos primeros capítulos de Stranger Things y me solidarizo con la causa: «No os carguéis un secundario hoy, que podáis necesitar mañana».
Los Vigilantes de la Playa: Newman. Un vigilante calvo y con bigotón que sobrevivió a cada cambio de reparto durante temporadas y parecía el único que se tomaba en serio que estaba allí para salvar vidas como actividad principal. Mi hermana y yo le adorabamos.
La verdad es que me encanta Star Wars y Bobba Fett siempre me pareció un personaje de lo más cutre. Me pareció que su muerte era la que merecía un personaje tan triste y gris, y nunca entendí esa obsesión de unos cuantos flipaos con él. Para mi debería haber seguido muerto, en el estómago del Sarlacc.
Nadie que se haya limitado a ver la saga de Star Wars entiende la popularidad del tal Fett. No es un personaje de tercera o cuarta, es poco más que un extra. Y comparto el veredicto. El tal Boba merecía haber muerto en las fauces del bicho. Un final sin gloria y bastante bobo para un personaje a la altura del mismo.
Extrañado que haya faltado otro ejemplo tan claro, al menos para la legión de fans de Breaking Bad: ¿qué tal Saul?
The Big Bang Theory tiene también algunos secundarios memorables. El más afortunado ha sido sin duda Stuart, que se ha convertido en un personaje recurrente, incluso protagonista, pero también han tenido grandes momentos el gran Barry Kripke, y el grandísimo Zack, que ojalá apareciera con más frecuencia. Mítico el momentazo con estos tres personajes cantando juntos el Walking on Sunshine.
¿Y la madre de Howard a la que conocimos sólo por la voz?.
Por cierto ¿dónde se metió la espectacular hermana de Sheldon?.
En el cine el mayor caso de secundario que se come al actor principal, es Peter Sellers en La Pantera Rosa eclipsado a David Nivel y dando lugar a la saga del inspector Clouseau
Eclipsando a David Niven (fuc***g corrector).
No sé si Frasier entraría en esa categoría, ya que en «Cheers» sí que era un personaje con peso, pero no creo que fuera el preferido del público. Pero, como es el protagonista de la mejor comedia televisiva de la historia, me gustaría citarlo :) Dentro de «Frasier», hay enormes dark horses como Gil Chesterton, Bulldog o el gran trekkie Noel (imprescindible el capítulo «Star Mitzvah»); no sé si hasta el punto de crear grupos de fans, pero lo más importante para mí es que se trata de personajes que roban escenas y capítulos completos.
Estoy de acuerdo con Andrés: no sólo son series fabulosas, sino que además parecen pensadas para que todos brillen. En Cheers no parecían muy prometedores de entrada Woody Harrelson (era el paleto sustituyendo al despistado, y qué tirón tuvo), ni Bebe Neuwirth, pero daba un contrapunto genial con esa antipatía excéntrica, estirada y sarcástica, ni siquiera Grammer (que yo pensaba que estaba ahí provisionalmente para prolongar la batalla Sam-Diana, pero nos enganchó a todos). Y en Frasier, ¿qué sería de la serie sin Hyde Pierce, sin Mahoney? Hasta Eddie. Y en Dos hombres y medio (mucho menos brillante), aunque los protagonistas pueden desaparecer y cambiar, sin Cryer no habría guión.
A nadie le gusta Trompi, no cuenta como dark horse.
Pingback: El síndrome de Boba Fett
Yo fui al cine a ver La guerra de las Galaxias el mismo día que la estrenaban sin saber nada de la peli. Tenía 5 años. Puedo decir que todos mis amigos hemos sido una ínfinitesimal parte de los que hemos alimentado esta «cosa», desde el principio, ojo. Recuerdo que ya en 1981, a uno de mi grupo le fascinaba Boba Fett, y estaba todo el día igual; Boba Fett esto, Boba Fett lo otro… En 1984 empezó a superar la muerte de su héroe y tuvo un momento histórico que no dudó en atribuir a la memoria y grandeza del cazarecompensas. Tal momento fue la inauguración de los JJOO olímpicos de Los Angeles, cuando aquel pavo voló en medio del estadio con una mochila retropropulsora (esto daría para otro artículo pq fue una de las cosas más alucinantes que he visto delante de la tele y pasó hace 32 años: un tío volando con una mochila ¿cuándo las pondrán a la venta y podremos ir al instituto con ellas? Menudo chasco amortiguado que fue que todo eso se haya olvidado. Yo me imaginaba el futuro de otra manera, con mochilas voladoras, para empezar)
https://www.youtube.com/watch?v=9FPDVjid-4M
En fin, lo de Boba Fett nunca lo entendí, mi amigo era un friki.
Boba Feet enganchaba porque era un personaje misterioso al que no veíamos el rostro, y tenía la profesión más oscura de la Galaxia, cazador de recompensas.
Era como mezclar Darth Vader con un Blade Runner.
Nos gusta la idea del cazador tras su presa: Predator, Alien, Terminator…
Pingback: Enlaces Recomendados de la Semana (N°392)
Pingback: El Sindrome de Boba Fett – Boba Fett Syndrome – Info – hotgirlandmore
¡Gracias!
Pingback: Un casco y cuatro frases: "El libro de Boba Fett" - #PUENTEAEREO
Pingback: 10 expresiones en inglés con animales - Yentelman