Hollywood se ha quedado sin ideas y a su público no parece molestarle lo más mínimo. Al menos, al público que le va quedando. Un dato demoledor: de las treinta películas más taquilleras del 2017, veinticuatro fueron remakes o episodios de franquicias (secuelas, precuelas, reboots). ¡Veinticuatro de treinta! Entre los diez mayores éxitos del año, ninguno fue una historia original que no se hubiese llevado antes a la pantalla.
Es verdad que los remakes y franquicias existen desde siempre. La primera película de terror de la historia del cine fue Le Manoir du Diable, un cortometraje dirigido por George Méliès en 1896. Tuvo mucho éxito; al público le encantaba contemplar las repentinas apariciones y desapariciones de personajes en la pantalla —incluyendo a ¡Satán en persona!—, o la mágica transformación de un esqueleto en un enorme murciélago. Efectos muy sencillos, aunque por entonces asombrosos. Meses después, Méliès estrenó Le Château hanté, con un argumento similar y la novedad de ser su primera película «en color». Vamos, que algunos elementos, como el traje del protagonista o el decorado, eran coloreados a mano sobre cada copia de la película, un procedimiento muy laborioso que explica que solo durase un minuto, frente a los tres minutos de la anterior. Pues bien, el cineasta inglés George Albert Smith compró una copia de Le Château hanté por correo y, tras verla, decidió rodar su propio remake, el primero que se conoce, titulado The Haunted Castle.
La primera secuela en formato de largometraje también es muy antigua. En 1915, D. W. Griffith obtuvo un resonante bombazo comercial con Birth of a Nation, una superproducción épica que levantó un considerable revuelo porque, aunque era una gran película desde el punto de vista puramente cinematográfico, también es un ejemplo de cómo una obra puede ser artísticamente admirable y, al mismo tiempo, moralmente condenable. Estaba basada en la novela The Clansman, de Thomas Dixon, un pastor baptista, autor teatral y escritor de cierto éxito. ¡Ah, sí! Y también un enfervorecido enemigo de negros, judíos, católicos e inmigrantes. Por si no han caído en el detalle, la palabra clansman designa a los miembros del entonces disuelto Ku Klux Klan, por cuya resurrección suspiraba nuestro adorable amigo. Se pasó casi una década recorriendo los estudios cinematográficos en busca de alguien que quisiera adaptar su novela, pero no apareció nadie hasta que Griffith —por más señas, hijo de un oficial confederado— se mostró entusiasmado y empezó a rodarla en el verano de 1914.
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¿Quién es el actor inútil de Star wars?
Creo que en el pié de foto lo deja bastante claro, xD.
Lo de no hacer películas con un presupuesto contenido me recuerda un dicho: las papelerías salen adelante con los bolis. Parece que los estudios de cine se han olvidado de eso.
Gran reflexión sobre el cine actual. Y en cuanto a la sacralización de la pantalla de cine, aún más. Los que la defiende a capa y espada olvidan que una película es un relato y si no hay, por muy espectacular que sea, no le va a interesar más que a mocosos, los principales destinatarios del cine actual. Frente a la diferencia de tamaño de pantallas, lo que más se aprecia es el no estar rodeado por desconocidos, cosa que siempre me fastidió cuando iba al cine, De alguna forma, no es que hayamos dejado de ir, es que nos han echado.
Valla Llorera de hipster. NI SI HICIN PILICILIS NUIVIS..
Lo que debe quitarte el sueño, chaval. es el mal cine. No el hecho de que sea una precuela o no.
Y por mucho que te pete la cabeza el actor principal. BLADE RUNNER 2042 es la mejor película de este pasado año.
… la valla la salta la ovejita… me apuesto un huevo a que te sabes de memoria el monólogo de «las naves en llamas mas allá de Orión» y no has visto Blade Runner, como todos… … … chaval.
Amén, hermano. Al final todo termina cayendo por su propio peso. Los fx los logotipos no pueden reemplazar a una buena historia, y eso al final pasará factura. En cualquier caso estamos en un momento interesante y confío en que el buen hacer prevalecerá.
Para mí no supone ningún problema la desertización de las salas exhibidoras, porque la última vez que pisé uno de estos locales -en las multisalas Yelmo- creo que fue para ver Malditos bastardos, o sea que ya ha llovido un poco desde entonces. Veo ahora más cine y series que nunca desde la gran comodidad de mi sala de estar, mi sofá y sillón con chaise longue y modo reclinatorio relax y mi pantalla de 75 pulgadas con una barra de sonido que te puedes morir. Cuando quiero y lo que quiero, sin nadie que moleste hablando, comiendo palomitas o arrugando papeles de chocolatinas. Os aseguro que jamás he visto y oído mejor, CUALQUIER película, incluyendo «2001» o «Lawrence de Arabia».
Tío Gilito, gracias por su aportación pero este artículo no es sobre usted.
Ah, pues nada sobrinito, tú me desgranas aquí una lista de los artículos que no son para mí para que yo, a partir de ya, ponga punto en boca y a callar.
Dije «sobre usted», no «para usted». Mejore esa comprensión lectora. De nada.
… Sr. Donald: la autobiografía del Sr. Gilito tiene, sin quitarle a usted la razón, una gran verdad:
El cine está muerto. Es obsoleto, caduco y decadente y lleva muerto mucho tiempo. Como el circo o la revista musical. Me refiero a la exhibición de cine en salas comerciales, quede claro. Ofrece muchas cosas incómodas (un cabezón que se sienta delante, chismosos detrás, ruidos, toses, miasmas, olores, gérmenes, calor, frío, asiento propio de la Inquisición…) a cambio de ¿alta calidad?… ¡eso lo tenemos en casa!
No acabo de entender los criterios para delimitar lo artístico del simple entretenimiento, planteando siempre que son conceptos enfrentados. Por algún motivo se pretende tildar de «vacío» el cine que apuesta por CGI, acción, humor, etc, como si su propuesta fuese objetivamente menor frente a la introspección, minimalismo o recogimiento de otras. Pues no, no dejan de ser concepciones altamente subjetivas que variarán de una persona a otra e incluso en el tiempo.
No acabo de comprender por qué el hecho de que las películas no pretendan reflexionar sobre la insoportable levedad del ser, tengan tonos marrón mierda o apelen al «espectador serio», supone una debacle. Tampoco acabo de comprender por qué lo contrario es «menos cine» o implica pérdida de buenos relatos.
Si quiere hablamos de las tendencias del mercado cinematográfico, su diversificación y la aparición de alternativas, pero sigo sin ver esa pérdida de buenas historias en el celuloide. Otra cosa es que el envoltorio en el que vengan esté más adornado o cargado en tanto que la tecnología lo permite, pero yo sigo viendo productos muy dignos que pueden marcar a generaciones enteras. Otra cosa es que estemos ante la enésima repetición de la diatriba de Sócrates sobre cómo la juventud va a destruir el mundo. Como dice la canción de R.E.M: It’s the end of the worl (AS WE KNOW IT).
Yo no paro de decirlo, las salas de cine se van a quedar para superheroes, estarguors, fasanfurius, etc. Para todo lo demás,: Netflix, Amazon y similares.
En la foto, un tipo disfrazado cuya interpretación no se aprecia porque sus expresiones faciales están sumamente limitadas. El otro es Chewbacca. (Imagen: Disney)
Qué comentario más gracioso. Supongo que ya habrás visto la película, claro, no criticarás una actuación simplemente porque sí…
La crítica al cine actual que hace la llevo oyendo toda la vida, quiero decir que aunque tiene parte de razón no creo que sea nuevo de ahora, se puede aplicar a los últimos 40 años perfectamente. Ahora es el cine de superheroes el que arrasa en taquilla (en los 90 a lo mejor era la ciencia-ficción palomitera), pero no hay tantas como parece. Marvel estrena unas 3 al año, no es una barbaridad, pueden pasar meses sin que estrenen ninguna. El cine norteamericano siempre ha encontrado vías para contar buenas historias dentro o fuera de los grandes estudios, como antes Miramax o ahora A24
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Al Final , como dice Boris Grushenko , la Naturaleza son pinches ,eso de que el pez grande se come al pequeño , todo ,todo es como un enorme Restaurante
Si Marvel Fichase a Tarantino , harian Pulp Fiction 2 , la Secuela de Reservoir Dogs , el Spinoff de Malditos Bastardos y Kill Bill 5