Fotografía: Guadalupe de la Vallina
Manuel Vilas (Barbastro, Huesca, 1962) es poeta y narrador. Entre sus libros de poesía destacan El cielo (2000), o Resurrección (XV Premio Jaime Gil de Biedma, 2005). Su poesía completa se publicó en 2010 en la editorial Visor con el título de Amor. Es autor de las novelas como España (2008; 2012), que fue elegida por la revista Quimera como una de las diez novelas más importantes en español de la primera década del siglo XXI, El luminoso regalo (2013), obra que presenta este año en la Miami Book Fair International, donde nos reunimos con él tras tremendas aventuras con la seguridad del aeropuerto por ambas partes para mantener esta conversación.
Te hemos oído decir que Lou Reed es para ti una inspiración como para otros son Baroja o Galdós.
Lou Reed es uno de los grandes genios artísticos del siglo XX. Su música es transversal a todas las artes y ha influido no solo a otros músicos, sino a escritores, pintores, cineastas… Su obra es absolutamente universal y de un calado extraordinario. Es la primera vez que asistimos al hecho que la cultura popular se convierte a la mayoría de edad. Con Lou Reed el rock deja de ser una música para adolescentes y se convierte en una música para adultos de un calado insospechado. Para mí es más importante Lou Reed —las letras, las canciones y la actitud— que cosas que proceden de la literatura y que a mi juicio son convencionales y no me interesan.
Hace unas semanas hablamos con Santiago Auserón y preguntándole sobre su dedicación a la música, pese a que esté formado en humanidades, nos dijo que es algo que no debería extrañar, porque para la gente de su generación o algo más joven el vehículo de la emoción en el aprendizaje sobre el exterior eran las canciones. ¿Te ha ocurrido a ti?
Sí. De hecho, yo en realidad cuando tenía trece años quería formar una banda de rock and roll, pero como no tenía talento me dediqué a la literatura, que era lo más próximo que podía haber a lo que yo andaba buscando. La primera gran fascinación artística que tuve fue con esa edad, cuando escuché el Rock and Roll Animal de Lou Reed, y me di cuenta de que eso era poesía de otra manera. Luego pasé a leer la obra completa de Rimbaud y la de Baudelaire y caí en las garras de la poesía y la literatura, donde he permanecido durante mucho tiempo. Pero creo en la literatura transmedia, la que recoge todo: música, escultura, cine… y que con todo eso hace una nueva propuesta literaria. No creo que se pueda escribir literatura sin conocer música rock, cine o pintura. Ese tipo de literatura autista que sin embargo tiene una alta cuota de mercado es profundamente antigua, aunque se venda muy bien.
Este artículo de nuestro archivo está completo para lectores registrados. Registrarse es gratis y solo lleva un minuto.








Dice este señor que la palabra mujeriego es un invento del franquismo. Y que se dedica a la enseñanza secundaria. Si consideramos que las primeras documentaciones de la voz mujeriego datan, según CORDE (accesible en http://www.rae.es) de los siglos XVI-XVII, queda claro en qué manos está la educación de los hijos de aquellos españoles que todavía viven en España.
El dedo y la luna.
No hubiera mencionado el dedo si no lo hubiera mencionado el entrevistado. Si hubiera hablado exclusivamente de la luna, nadie habría reparado en el dedo. Si te refieres al dedo, hazlo con propiedad, y no a humo de pajas. Es todo.
Dejo al margen el paupérrimo discurso intelectual de que hace gala el entrevistado, que creo explica muchas cosas acerca de la literatura del día en España.
Cuando el sabio señala la luna, el necio mira el dedo.
Lo innecesario, por obvio, de su glosa, ofende. Está usted indudablemente más cerca de la necedad digital que de la sabiduría selenita. Qué le vamos a hacer.
El hecho de que con una sola línea haya sido capaz de causarle una ofensa, debiera hacerle reflexionar sobre quién es aquí el necio. Pero no, mejor déjelo. Es evidente que no da usted para más.
Siga usted perdiéndose en los detalles de la argumentación y déjenos a los necios reflexionar sobre el fondo de la cuestión.
Que tenga un buen día y gracias por dejarme comprobar, una vez más, como la pedantería impertinente raras veces esconde bajo su máscara solidez intelectual alguna.
Hale, reflexione, reflexione sobre el fondo de la cuestión, criatura,que igual le aprovecha y le da para más y para mucho más. Cuando se parte de la nada hay mucho que progresar.
Que se mejore. Y enhorabuena por su solidez intelectual, si es que no es esclerosis.
Más que interesante entrevista. No comparto todos los enunciados propuestos por el entrevistado, pero admito que me ha resultado refrescante. Gracias.
No puedo estar más en desacuerdo con casi todo lo que dice este señor. Y me parece de bastante bajo nivel intelectual. No pienso comprarme nada que él haya escrito.
En una palabra, pop. Muy pop, popero, poppy. La literatura creo que es otra cosa.
Una entrevista jugosa. «Transmedia», incluso, tocando todos los palos.
No obstante, todavía estoy intentando digerir alguna sentencia; porque Kafka en realidad escribió comedia (joer, cómo me reí con El proceso).
Y la relación entre la «violencia cómica» de Tarantino y el cine de Berlanga resulta tan estrecha como el olor de una rosa y el de una toña de vaca. Y ambos cines son excelente.
que profusión, pordios! …este señor sabe de todo y la conversación suena a tableteo de ametralladora… supongo que el entrevistador acabó perdido de perdigones
Hay algo que no encaja.
Cuando dice que a él le pilló Felipe Gonzalez con 13 años y que , claro la izquierda se instaló en le poder y su generación perdió el interés por la politica esta deformando bastante los hechos. Si nació en 1962 cuando el PSOE engañó por primera vez al pais, un vicio que terminaria convirtiendose en costumbre, él tendría 19 o 20 años.
Y tampoco es cierto que su generación, que es la mía, perdiera el interés por la politica de forma casi inconsciente. Otros lo que sentimos más bien es que nos habian robado el cambio de pais prometido, y que ese robo habia sido sieenciado por un pacto en el que la izquierda oficial, F. G. y Carrillo, como tan bien explicaba Gregorio Morán en una entrevista para Jotdown hace poco, habian hecho el trabajo de sacrificar los movimientos sociales a cambio de reconocimiento.
Luego, con el tiempo esto se ha sabido rotular, la Cultura de la Transición. Pero vamos, que no me siento para nda identificado con el retrato que hace de su juventud que también fué la mía.
«En España, cuando estaba tocando la Velvet, teníamos el Dúo Dinámico. Si coges la Velvet y la comparas con el Dúo Dinámico algo pasa en España.»
Ese es el problema. Que compare una cosa con otra. En España estaban Lone Star o Música Dispersa para tratar de hacer una comparación algo más rigurosa que la que hace el entrevistado. Si no eres medianamente riguroso es imposible que te puedan tomar en serio nunca.
Por cosas como ésta he dejado de leer la charla hacia la mitad.
Es más, es que el Duo Dinámico apareció a finales de los 50, alcanzando su punto de máxima popularidad en los primeros 60, antes de que nadie oyera hablar de los Beatles cosa que aconteció en 1963. Ya de la Velvet ni te cuento… Aquí, en esos momentos (de la Velvet, digo) teníamos a Los Brincos y más adelante a toda la caterva que vino después. Yo creo que el entrevistado quiso buscar apresuradamente un ejemplo y le salió poco afortunado. Y no hay más que rascar…
hasta varios años después, los seguidores neoyorquinos de la Velvet cabían en un taxi, por lo que la comparación de una banda genuinamente underground con un fenómeno de masas es una pamplina (eso sí, inocua, no como otras que desliza el entrevistado)
La consideración de la Velvet como una banda de culto, germen del punk y del indie, es muuuuy posterior al Dúo Dinámico, incluso muy posterior a los Brincos. En efecto, los seguidores de la Velvet eran cuatro gatos, exquisiteces para una ínfima minoría. En España, ni los más enteradillos y modelnos sabían de ellos en los sesenta, pues todos miraban hacia el swinging London.
Suscribo lo que dice usted Nefertiti. El rigor es una cosa escasísima. Lo que soprende es que sea más y más escaso cuanto más apología y bandera se hace de él. Este señor puede pensar y decir lo que estime, faltaría más, pero la lacra del complejo de inferioridad y del desprecio por aquello que no conoce (o conoce muy por encima) le hace un flaco favor.
«¿Por qué en España los escritores apenas hablan de sexo?»
http://www.ezcritor.com/
No te digo na y te lo digo to. Maravillosos libros, sobre todo la trilogía de Sigmundo.
Lástima que admire tan pronto a Fernández Mallo, ahí he dejado de leer.
Vilas es nocillista, fragmentario, poppy, transmedia y todas las demás características que le gustan a Mallo. E igual de aburrido que él. Son colegas en lo personal y lo literario.
Pingback: Manuel Vilas: «Elvis cambió el mundo tanto como lo pudo cambiar Freud con el psicoanálisis» | Texto casi Diario
A mi juicio la cultura española se define por su mediocridad: un cine mediocre, salvo contadas excepciones, una música mediocre, especialmente si se compara con la realizada en otros países, una literatura mediocre y falta de interés,…es lógico que un escritor se queje de falta de apoyo institucional, es algo muy español pero no entiendo como con productos tan mediocres en general se aspira al respaldo incondicional del Estado.
Creo que con verdadera creatividad y muy pocos medios se pueden hacer obras interesantes y, si son buenas, el público acabará comprándolas por medio de la industria, que por su parte, probablemente debería pensar más en la divulgación de la cultura que en el mero enriquecimiento, bajando los precios, por ejemplo
Creo que Vilas consigue lo que busca cuando dice, por ejemplo, que Kafka es un humorista. O cuando compara a la Velvet con el Dúo Dinámico. Sólo hay que ver los comentarios… Je, je.
Y además de provocar, también apunta algunas verdades muy serias, como por ejemplo, que hay más «vida» y «verdad» en las canciones de Lou Reed o de Iggy Pop que en mucha literatura.
Consigue poco. Aún le falta mucho para llegar a ser Cristian Campos. Y a este una enormidad para acercarse a Sostres.
Muchos lo intentan, pero sólo unos pocos logran ser provocadores de genio.
Existen comentarios atribuidos a Max Brod que dicen que cuando Kafka leía fragmentos de La Metamorfosis o El Proceso (no me acuerdo de cual) en las reuniones de los círculos de cultura de Praga, acababa partiéndose la caja. No me lo invento.
Pues a mí me parece un poeta cojonudo, vaya por delante. Su antología bajo ese título no elegido al azar «Amor», es libro de cabecera en mi pequeña librería de expatriado. A él lo conocí en persona en el norte de España, en un recital, y lo cierto es que nos «echamos unas risas» los allí presentes. Es un cachondo mental pero con un humor hondo, de peso.
Luego supongo que está la «pose» y el ego tan propio de los escritores. Les encanta «gustarse». Hablan de otros géneros, como la música por poner un ejemplo, como si se creyesen los -Diegos Manriques- o los -Cifus- del panorama español. Es algo que ocurre con frecuencia. Hoy sin ir más lejos escuchando «Mundo Babel» de Radio3, estaba junto al gran Juan Pablo Silvestre, Manolo Fernández, que hablaban de los Everly Brothers y otros grupos de la época. ¡Coño! ¡Qué casualidad que van y llaman a los componentes del Dúo Dinámico! y durante la entrevista uno si es humilde se da cuenta del poso y la importancia que cierta gente ha tenido en el panorama musical. Pero para eso hay que ser humildes y saber escuchar y tener una actitud de respeto. Pero sabemos que el desprecio es el deporte nacional. Y para encumbrar a unos hay que maltratar a otros.
No sé, igual me he extendido demasiado y quizá al final no se entienda del todo lo que quería transmitir.
Me quedo con el Gran Vilas poeta, porque al de las «novelas» aún no le he leído.
Salud.
Una frase tan banal (ademas de falsa) desalienta a leer la entrevista.
O sea, que hay que pagarle a un escritor, con nuestros impuestos, par qué viva. ¿Con qué criterios?
Y UPyD es la derecha.
Y cree que desconociendo la historia (Franco) el país va a mejor.
¡Qué miedo que gente así sea profesora! ¡Qué suerte poderme haber ido de España para que mi hija no aguante a profes así! Y qué pena tener que hacerlo
Sinceramente, Vilas es insoportablemente ególatra. Se cree una estrella y es un punto suspensivo de la literatura de quien nadie se acordará en unos años. Otro hijo de la era pop cautivo del ingenio.
Más que interesante. No comparto todos los enunciados propuestos por el entrevistado, pero admito que me ha resultado agradable.
Perteneciente al «lobby» de mutantes del dólar $$$, compuesto por Agustín Fernández Mallo y Vicentito Luis Mora. Se proponen, a partir de la ocupación mediática -Quimera, editoriales, suplementos culturales, eventos Eñe, congresos financiados por Cajasur…- que se hable de ellos, generar un debate anodino y ver si saltan a una editorial «grande» y hacen caja $$$. El más aprovechable para el capital, Fernández Mallo. Forma pareja cómica con Eloy Fernández Porta, se curran unas proyecciones y unos links de youtube, y a girar por el mundo: sedes del Instituto Cervantes, departamentos de Literatura made in USA, fundaciones bancarias. Ellos, los profetas de la nueva narrativa. El triunfo del discurso copy-paste.
Parece que después de un par de años, se ha pinchado la burbuja. Tranquilos, se inventarán algo nuevo que vender. El pelapatatas ultrasónico.
…pan sexual…
Así que UPyD es de derechas. Entiendo. Y este tipo no es progre, no.
Pingback: Estado líquido
Pingback: CREACIÓN LITERARIA | VA-IN-ART
Pingback: Vilas, a salto de matas ( y en Zaragotham) | marketingconlegañas
He leído una obra de este escritor y es MEDIOCRE. La peor experiencia lectora de mi vida. La acabé porque me la regaló una persona a quien quiero. En España no se valora el talento. Los grupos editoriales y mediáticos promocionan lo que les parece que va a rendir más beneficio, siempre que no cuestione el establishment. Y, desde luego, con sus peloteos a la monarquía española, Vilas no lo cuestiona.
Fragmento de «Alegría»:
«Ellos, los reyes, nos sacan del tiempo biológico y nos dan la luz de la historia. Los veo en Mallorca, como todos los años. Felipe VI y Letizia, y sus hijas, rubias, altas, sonrientes. Nunca me invitarán al Palacio de Marivent, y me encantaría que lo hicieran, pero carezco de méritos. Nunca tendré los méritos necesarios para ser invitado al palacio de verano. Y si me invitaran, sería un desastre, porque casi no tengo conversación. Me pondría nervioso. Tampoco sabría cómo vestirme. Es mucho mejor que
no me inviten. Realmente, es una suerte que no me inviten.
Pienso en mis hijos. Pienso en los hijos de miles de padres que no saben qué decirles a sus hijos. Padres y madres sin serenidad, sin orgullo, sin dinero, sin dignidad, sin nada. Padres y madres a quienes no han pintado ni Velázquez ni Goya ni quienes han heredado ahora su legado. Esos padres harán bien en mirar a Felipe VI para que les sirva de faro y les indique cómo ser padre.
No creo que mis hijos lleguen a amarme tanto como las hijas de Felipe VI a su padre, en eso pienso cuando veo en la prensa las fotos de la familia real; me parece un pensamiento terrible, pero lo he tenido. Miro de nuevo esa foto de los reyes de España con sus hijas. Y percibo por medio de la foto que Felipe VI es un padre ejemplar. Porque hasta en el hecho de ser padre existe el éxito. Y pienso en los millones de padres que fracasamos como padres. Y por eso es bueno mirar esa fotografía: las hijas de
ojos azules miran a Felipe VI.
¿Qué hemos hecho mal?, pensamos los miles de padres que vemos esa foto. Hasta en la paternidad o en la maternidad la historia nos humilla. Acabas siendo pobre, y mal padre. Si eres rico, el ser buen padre se te da por añadidura, parece una cita
bíblica. Puede que ser pobre y mal padre sea la misma cosa.»
JUZGUEN USTEDES MISMOS.