
Por lo primero que voy a contar van a pensar que cuando pongo en el título Tierra Media a lo mejor estoy hablando de fútbol y me refiero al centro del campo, pero no es eso. Probablemente conozcan a Daniele De Rossi, fantástico centrocampista de la Roma y de la selección italiana. Una noche, el 30 de septiembre de 2013, se vio envuelto en una bronca en una discoteca en la capital italiana y para quedarse tranquilo, porque el otro tenía mala pinta, cogió el teléfono y llamó a un tal Giovanni De Carlo. «He pensado que este tío podía llamar a algún chulito y me he dicho: vamos a llamar a Giovanni», le explica. «Llámame siempre… ¡bravo! Has hecho bien Danié, amigo mío», le responde con confianza su interlocutor. Eran casi las tres de la mañana. Le dijo que no se preocupara. «Amigo mío» puede ser la expresión clave de la conversación.
Giovanni De Carlo, que tenía el teléfono pinchado, es uno de los capos detenidos el pasado 2 de diciembre en la operación Roma Capitale, una gran investigación de la fiscalía de Roma que ha desvelado, nada menos, que una nueva mafia en Italia. Es la quinta y última tras la Sacra Corona Unita, de la región de Puglia, fundada en 1981. Las otras tres, las de toda la vida, ya se las sabrán: la Cosa Nostra (siciliana), la Camorra (Nápoles y su región, Campania) y la ‘Ndrangheta (calabresa). Pero esta de ahora es la primera nacida fuera del sur de Italia.
La llamadita de Daniele De Rossi al capo De Carlo es un ejemplo de libro de clima mafioso: usted tiene un problema y busca en el submundo ilegal quien se lo resuelva, o que le garantice protección. Mediación, intercambio de favores. Mucho mejor que llamar a la policía. En Italia no es infrecuente pensar así, la ilegalidad siempre es una opción disponible, de Silvio Berlusconi para abajo. De Rossi no fue el único. Además de otros futbolistas, en las escuchas de De Carlo han aparecido varios famosos: el popular cantante napolitano Gigi D’Alessio, preocupado por recuperar una colección de Rolex valorada en cuatro millones que le habían robado; el famoso presentador televisivo Teo Mammucari, que quería unas pastillas para doparse en el gimnasio; la showgirl maciza del momento, Belén Rodríguez, y su novio… Todos buscaban y trataban a De Carlo, porque era un amigo poderoso, con contactos. Al salir a la luz esta nueva mafia han dicho que no lo sabían y quién se lo iba a imaginar. Probablemente algo se imaginaban, todo o parte, pero en estos casos es preferible no hacer preguntas ni saber demasiado. Se queda en una cosa de amigos, un poco borrosa.
Este artículo de nuestro archivo está completo para lectores registrados. Registrarse es gratis y solo lleva un minuto.






Hola, Iñigo. Estoy realizando un trabajo de Fin de Grado sobre el cine italiano y la mafia, querría saber si me recomiendas algún libro de apoyo? Por cierto, me ha gustado mucho Crónicas de la Mafia.
Muy buena nota!!
Pingback: John Dickie: «Italia tiene un fortísimo ecosistema criminal, sigue produciendo nuevas mafias» - Jot Down Cutural Magazine
Hola Popi. Gracias por tu mensaje. Si has leído el libro ahí tienes una bibliografía y, la verdad, no sé lo que está publicado en español, aunque no creo que sea mucho. Por lo demás, como digo en el libro, lo más curioso es que en Italia tampoco hay demasiado. Sí hay muchísimo, claro, de cine de Hollywood.
Fantástico Íñigo Dguez., como siempre
Gracias por explicarme la ciudad en la que vivo. Porque no entiendo nada.
Fantastico como siempre….
Felicidades por esta serie de artículos, muy interesantes.
Deseando estoy un capítulo sobre los Casamonica y el reciente y polémico funeral de uno de ellos en Roma, con música del Padrino y helicóptero sobrevolando a baja altura y arrojando pétalos.
Pingback: Sagittarius » Blog Archive » Reseña: Crónicas de la Mafia
Aparte del libro de Giancarlo De Cataldo ¿alguien me recomienda alguna lectura sobre la Banda de la Magliana? Y a propósito de Massimo Carminati muy recomendable la película ‘Suburra’ Ojalá publiquen en España el libro de Carlo Bonini y de De Cataldo.