
Los años ochenta de los videojuegos suelen rememorarse con cierta nostalgia engorrosa. En aquella época el ocio digital había reciclado la cinta de casete musical como soporte, y el proceso para ejecutar un programa implicaba introducir una de esas cintas en el reproductor, rezar a todos los santos conocidos para que no saltase el R Tape loading error, 0:1 y esperar delante de la pantalla durante varios minutos viendo bailar barras multicolor al ritmo de unos chirridos agudos que convertían el peinar una pizarra con un tenedor en una ópera de Händel. A veces cuando el proceso finalizaba era posible jugar a algo, que solía estar a varios kilómetros de distancia de lo que prometían esas portadas de los videojuegos con sus optimistas licencias.
Lo que no se suele rememorar normalmente es el fértil y popular mercadeo negro que tenía lugar en el Rastro madrileño: mesas de camping playa plagadas de cintas de casete con carátulas fotocopiadas ofreciendo un juego idéntico al que se exponía en la vitrina de El Corte Inglés pero por tan solo un par de centenares de pesetas. La piratería abordaba el medio digital con pata de palo firme, copiar un programa era tan sencillo como tener un radiocasete de doble pletina y una cinta virgen. Los chicos de la legendaria compañía Dinamic, fastidiados por ver copias ilegales de sus programas formando murallas en aquellos puestos madrileños, decidieron utilizar una nueva estrategia al publicar su juego Camelot Warriors junto a un inusual sistema anticopia: un pequeño aparatito de plástico y conectores (bautizado SD1) que era necesario enchufar en el ordenador ZX Spectrum para que el videojuego nos permitiese mover al protagonista por aquellos mundos de colores chillones. En teoría era imposible duplicar el producto porque a la hora de jugar a una versión bastarda siempre se carecería de aquel pequeño chirimbolo electrónico. Pero unas semanas más tarde un nuevo paseo por el Rastro reveló que el Camelot Warriors en su edición Jack Sparrow había aparecido entre la oferta de novedades de los tenderetes chuscos incluyendo un SD1 creado en madera de manera artesanal por algún chalado iluminado. Una copia física de un sistema anticopia físico que funcionaba igual que el original y permitía ejecutar el juego con normalidad. En Dinamic, desolados con la inesperada muestra de bricomanía bucanera decidieron no volver a utilizar el invento en ningún otro juego y publicaron las posteriores reediciones de Camelot Warriors sin ningún tipo de medida anticopia.
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Te falta hablar, aunque lo nombres sin querer, del mejor sistema antipiratería que terminaron creando, el único que ha funcionado y ha revitalizado la industria del juego en PC.
Steam.
Siento discrepar cuando dices que Steam es el unico que ha funcionado, que ha revitalizado la industria tal vez, pero que on una libreria y un .exe puedes piratear cualquier juego de Steam y que ADEMAS el propio steam te cuente los logros es un hecho.
Blizzard, y mira que los odio, lo ha hecho bastante bien, gracias al lanzador y a los juegos con mensualidades han conseguido que ni incluso el startcraft 2 version cd original pueda ser usada en dos cuentas, ya que se te vincula a aquella en la que lo instales. ¿hay servers piratas del wow? Si, pero con la expansion de hace dos años, ¿Puedo jugar al diablo3 offline? A dia de hoy no, pero tranki, que pa lo malo la gente tiene un don y algo sacaran.
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Fantastico articulo. Nostalgia de aquel momento al abrir por primera vez la preciosa caja de Monkey Island y sacar la rueda…
Me acuerdo del sistema antipiratería del PC Fútbol: ver el escudo que estaba en la posición «x» de la página «y».
Una pequeña puntualización sobre el juego de ‘Indiana Jones y la última cruzada’. No es que el diario de Henry Jones te ayudase a resolver ciertos puzles del juego es que sin él, en teoría, no podías identificar el auténtico Santo Grial. En la parte de las catacumbas de Venecia te daban la primera pista para identificarlo remitiéndote a artículos y recortes que estaban en el diario. Sin el diario el final del juego se convertía en una engorrosa prueba y ensayo copa a copa hasta dar con el bueno ya que en cada partida el Grial cambiaba.
según Richard Dawkins, un ser humano es el medio que los videojuegos utilizan para replicarse y propagarse por todo el planeta.
Ojalá todo se pudiera copiar.
En el aspecto técnico, me gustaría comentar que, hasta donde yo sé, ninguna protección anticopia ha valido nunca para gran cosa. Y en efecto, muchos juegos era mejor jugarlos en copia pirata que en original, por los molestísimos trucos anticopia. En fin, reconozco que yo jugué a muchos juegos piratas cuando no disponía de pasta para pagármelos. Ahora que puedo, me los pago.
https://youtu.be/nJpcycWuxKU
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Terminar una y otra vez, sólo por mejorar el encuentro con el mayordomo en la mansión alemana, Indiana Jones y estar siempre pendiente del manual, pero también de la Micromania la primera vez y los trucos. Sí, era cutre, pero que nostalgia.
http://casaquerida.com/2015/03/21/apego-a-lo-viejo/
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