
Tu hogar se hará contigo y tú con tu hogar. Adolf Loos
Oteando del mismo mar que surcó Ulises, asentada sobre las mismas tierras en las que combatió Eneas y frente al mismo paisaje que loaron Virgilio y Ovidio con sus versos, se alza una vivienda singular. De difícil acceso y prohibida la entrada, el edificio no parece remitir a su tiempo o función, sino a otros tiempos, usos y parajes, como un compendio edificado de ideas y mitos que trascienden su arquitectura. La pureza de sus líneas, lo inaudito de su ubicación y el contraste con la naturaleza que la soporta y enmarca dotan a esta construcción de un carácter simbólico, como de artefacto inerme de significado ignoto. Resulta difícil circunscribir el análisis poético de una construcción de este cariz a su arquitectura o a su emplazamiento, ya que esta casa no es una mera máquina de habitar en un entorno privilegiado, no es un monumento al ego del cliente —que quería una «casa como él» en el sitio más inaccesible de Capri—, al genio del arquitecto o a la pericia del constructor; no es siquiera un compendio de nostalgias de un escritor torturado para siempre desde su exilio en una celda en la isla de Lipari. Es un edificio que compendia todo lo anterior, en grado sumo. Sita a menos de dos kilómetros de distancia de Villa Iovis, el palacio que el emperador Tiberio mandó construir ante el temor de ser asesinado; la Casa Malaparte (1938-1942) que fue originalmente concebida por su singular propietario como refugio frente a los fantasmas personales y el aparato represor del estado fascista que lo atormentaban. Monumental afirmación arquitectónica sobre un paisaje de fábula, la presencia de esta morada «para espíritus fuertes y hombres libres» sobre la punta Masullo en Capri constituye de facto una afirmación del triunfo de la modernidad arquitectónica sobre el escenario físico y temporal de la cultura mediterránea y de la preponderancia del genio sobre la realidad, del hombre sobre la naturaleza, del arte sobre el mito.
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Completando la información del artículo, muy completa y precisa, cabe destacar también la utilización del edificio como escenario de la película «Le mépris» (Jean-Luc Godard, 1963), con Michel Piccoli, Brigitte Bardot y Jack Palance. Película en la que la casa Malaparte participa como un protagonista más o, se podría decir incluso, como el protagonista principal. Ver: http://www.echonovemberecho.blogspot.com.es/search?q=casa+malaparte
Quizá fuera el estudio, orientado al muy cercano golfo de Nápoles, el único sitio «habitable» de este mausoleo aunque en el reportaje fotográfico no haya indicios de su apariencia. De lo que se aprecia en las imagenes, percibo un tétrico salón que invita más al suicidio que al recogimiento, impresión que se acrecienta con la excesiva y ominosa proximidad de los farallones. Y esas escaleras sin barandas protectoras acabando en una azotea que adolece del mismo mal, dicen más sobre el narcisismo de Malaparte y su absoluta seguridad de que ningún niño transitaría nunca por ellas. Quizá había olvidado el mero hecho de la existencia de ellos desde hacía ya mucho tiempo.
Creo que el estudio, según google map, no estaría orientado justo en frente del golfo de Nápoles a pesar de su cercanía. ¿Está de acuerdo?
Tiene usted razón, amigo Sánchez; en realidad lo que tiene más cerca la casa es Punta Campanella, a unos cinco o seis Km. Si uno mira por la ventana frontal que imagino debe haber en el estudio, supongo que bastante más a lo lejos, se verá la larga franja costera que está al sur de Salerno. El golfo de Nápoles está mucho más a la izquierda y posiblemente se vea mejor desde las ventanas laterales que dan a ese sector. ¡Buena observación!
Si se ha convertido en un icono moderno es únicamente por “el acceso, la escalinata, el solárium” -que están completamente desconectados del interior y que nos impactan por su escala (más propia de un lugar de culto que de un exterior doméstico) -y por la sensación de vértigo y peligro que nos provoca imaginarnos sobre esa plataforma. Como la casa Farnsworth de Mies , la casa Malaparte, más que bella, es sublime; y más que una casa, un monumento.(http://tinyurl.com/o8tupuk)
Sí, esas escaleras remiten a las pirámides aztecas con sus sacrificios humanos. Una casita para verla desde el aire sobre todo pero en la que me resistiría a vivir, desde luego.
Muy de acuerdo con el comentario anterior. Es un monumento!!
Gracias por descubrirnos esta joya de la arquitectura.
Saludos.
Es una ful. Yo fui en barco y buceé en su entorno. El capricho de un majadero envidioso de la aristocracia napolitana.
¡Genial!,con notoria influencia de las pirámides pre colombinas.Mis deseo,de que continúen publicando,obras arq,co9mo ésta.
Afirmar que las escaleras eran tan solo para ejecutar las obras, subir materiales…me parece una simplificación tan poco afortunada como afirmar que el óculo del panteón es una simple claraboya…tratar de explicar una obra con ésta en esos términos no nos permite comprenderla del todo si es que es eso posible…
Pues a mi me parece muy acertado : «Quizá la lección más interesante que esta construcción nos brinda puede ser aquello que algunos profesionales contemporáneos, ebrios de ego propio, parecen haber olvidado: que el arquitecto estará siempre condicionado por el contexto natural y cultural en el que opere.» Y no le quita nada al hecho de que esta casa es una Obra de Arte impactante, fascinante.
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La brutalidad del exterior de la casa es espectacular. Esta vivienda ha sido un gran descubrimiento para mí.
necesitaría ayuda con las medidas
podran ayudar ?