Ciencias Entrevistas

Pere Estupinyà: «Nos falta ciencia de la divulgación científica»

Pere Estupinyà para JD 0

Que Pere Estupinyà (Tortosa, 1974) llegue al lugar de la entrevista con un paraguas en la mano es comprensible dado lo lluvioso de la tarde en que nos reunimos. Lo que no entendemos es por qué lleva una cafetera en la otra. «Resulta que en el piso donde me alojo no toman café, y para mí es imprescindible», nos cuenta. Tener la oportunidad de hablar con este escritor y divulgador científico, autor de S=EX2, La ciencia del sexo (Debate, 2013), El ladrón de cerebros (Debate, 2010) y Comer cerezas con los ojos cerrados (2016), y definido por él mismo como «omnívoro de la ciencia», nos permite abordar temas tan dispares como el estado de la divulgación científica actual, las polémicas antivacuna, la homeopatía o la sexualidad.

¿Qué te empujó a estudiar Química y Bioquímica?

No tengo ninguna historia original que contar. Era el típico chaval al que le iban bien las ciencias, que no había salido de su ciudad (Tortosa), y creo que por inercia y porque la Universidad de Tarragona quedaba más cerca que la de Barcelona me matriculé en Química. Allí es cuando empezó a atraerme eso de imaginar el mundo de los átomos, más desde una perspectiva intelectual que práctica.

Cuando terminé Química a los veintiún años me ofrecieron un trabajo en una planta de plaguicidas, y recuerdo pensar que era muy joven, que no me veía encerrado en una fábrica, y que quería seguir estudiando. Ahí es cuando decidí estudiar Bioquímica y apareció de verdad la fascinación por la ciencia. Descubres la ingeniería genética, la evolución, la nutrición, el saber cómo funciona el cuerpo humano… y dices: ¡Ostras! Esto de la bioquímica mola mucho.

El desinterés por lo que hacías te hizo descubrir lo que querías hacer.

Los átomos al final son más fáciles de entender conceptualmente. Son pelotitas, bueno, no son pelotitas, pero ya me entiendes. Pero cuando miras la complejidad de la biología, las macromoléculas que forma una célula, una enzima que cataliza una reacción… Dices, ¿a esto cómo hemos llegado? Entonces empiezas a pensar en temas como el origen de la vida y la teoría de la evolución, que no te enseñan en clase, y te pones a leer por tu cuenta. En este paso es cuando empiezas a desarrollar un gusto por la ciencia guiado por tu propia curiosidad, con una motivación más filosófica (amor por el conocimiento), y eventualmente te encuentras leyendo libros de física o neurociencia, y alucinando con el cosmos o el cerebro.

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13 comentarios

  1. Pingback: Pere Estupinyà: «Nos falta ciencia de la divulgación científica»

  2. Pedazo de entrevista, cuánta sensatez, ganas y conocimiento. No podemos darles a estos dos los ministerios de educación y ciencia? Enhorabuena.

    • Isobel Pantoha

      Pos yo nontedío ná de ná!!

    • Yo he quedado embelesado con esta entrevista, que me ha dejado con una energía muy alta.

      Wow, como quisiera seguir leyendo artículos/entrevistas como este, que gran tipo este Pere Estupinyà, voy por sus libros

  3. Creo que la conciencia del género de Pere está algo sesgada por el conocimiento puramente ciéntifico. Yo si creo que el género es una construcción sociocultural y precisamente se demuestra con la presecia de personas transgénero. No es que tengan ningún tipo de anomalía física persé sino que han nacido en una sociedad que no acepta sino dos tipos de seres entre los cuales tendrán que elegir. Existen también las autodefinidas personas de género fluido que no se identifican con ninguna de las dos construccionoes de género establecidas. Otra cosa sería si estuvieramos hablando de dos sexos (correspondientes a los dos tipos de genitales) que si sería correcto desde la perspectiva exclusivamente científica.

    • Federico Martinez

      Cambia la palabra «género» por la palabra «sexo» y luego hablamos.

    • Discrepo. La existencia de personas transgenero no demuestra nada, muy al contrario, si el genero fuese una construcción socio-cultural esas personas no necesitarían definirse como trans-nada, ni como hombre ni como mujer.

      Lo que en mi opinión sí es una construcción socio-cultural es la mayoría de roles de género aunque afortunadamente eso está cambiando.

      • Creo que estás equivacadx o no te has explicado bien.
        Las personas trangénero se definen como tal porque viven en una sociedad que les exige definirse con un determinado género ( que ella misma ha establecido) Vivir en una sociedad que define dos géneros exclusivamente les obliga a calificarse como trans precisamente.
        El género es una construcción socio-cultural que se asienta a través de los roles de género que nombras. Creo que esto último es consecuencia de lo primero.

  4. Fantástica entrevista. pensamiento abierto e inteligente. Así da gusto. Qué diferencia entre Estupinyà y Sampedro que escribe en El País.

  5. María Teresa Gallego Urrutia

    Interesantísimo. Pero cuánto mejor sería si no abundasen tanto las innecesarias palabras en inglés.

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