
En las parejas de patos hay algo llamativo y curioso; los machos muestran un plumaje de vivos colores, mientras que el de las hembras es más críptico, como de camuflaje. Estas diferencias no solo las observamos en aves. En muchas parejas de peces, ciervos, lagartos o incluso escorpiones observamos dos animales que presentan rasgos muy diferentes. El hecho de que dos sujetos de la misma especie que se enfrentan a problemas muy parecidos a la hora de sobrevivir y dejar descendencia, sometidos a las mismas presiones de selección, den lugar a dos individuos con fenotipos tan diferentes hizo que Darwin plantease la idea de la selección sexual diferente a la selección natural.
Hoy sabemos que esta es una división artificial, que la selección natural y la selección sexual no son dos fuerzas diferentes. la selección es un mecanismo evolutivo que incrementa en una población aquellos rasgos heredables que aumentan el éxito reproductivo del individuo que los porta. Este éxito reproductivo puede alcanzarse por diferentes razones, relacionadas con la supervivencia o la fertilidad. También puede alcanzarse de diferente manera en cada sexo, haciendo que con el paso de las generaciones los sexos tiendan a presentar unos caracteres u otros. Pero el mecanismo que produce estos rasgos diferentes entre machos y hembras, estos rasgos dimórficos sigue siendo el mismo: la selección.
¿Cómo surgen los rasgos que contribuyen de manera diferente a aumentar el éxito reproductivo en hembras y machos? ¿Por qué los colores llamativos o los grandes cuernos suelen darse en machos y no en hembras? ¿Por qué son las hembras las que amamantan?
La razón última está en la propia definición de macho y hembra. Llamamos hembras a los individuos que fabrican gametos grandes y costosos y, por tanto, poco abundantes: los óvulos. A lo largo de la evolución, estos individuos suelen acumular mayores costes reproductivos. Esta acumulación no ocurre, como se suele argumentar, por el gran coste inicial donde una inversión en el pasado afecta a las decisiones del individuo en el presente (la llamada falacia del costo hundido). Se debe a otros factores, como la gran inversión necesaria para acometer sucesivos intentos de reproducirse o a la certidumbre que genera la maternidad en contraste con la incertidumbre de la paternidad, que desincentiva la acumulación de costes en los machos.
Por otro lado, llamamos machos a los individuos que producen gametos pequeños, relativamente poco costosos y abundantes: los espermatozoides. Siendo el coste reproductivo tan dispar, la selección modelará los distintos caracteres de manera ligeramente diferente en cada sexo, según contribuyan a maximizar el éxito reproductivo. Como el coste es normalmente mayor para las hembras, el proceso evolutivo suele llevar a que estas sean más selectivas antes de decidir aparearse. Y por el mismo principio, la selección suele conducir a que los machos dediquen más esfuerzos a ser escogidos como pareja reproductora.
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Me ha encantado el artículo. Enhorabuena
Gracias por este trabajo muy interessante.
Buenísimo, muy recomendable, así da gusto.
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Increíble, lectura estupendamente documentada. Un diez!
Conclusión, los hombres miran el culo y las mujeres el bolsillo.
Gran artículo. Te ha faltado hablar de la neotenia y precisar que la evolución de mamas a pechos se produjo al pasar de andar a cuatro patas a caminar sobre dos. El punto de vista paso del culo al pecho y la selección sexual hizo el resto. Lo cuenta muy bien Paco Traver en su blog
https://pacotraver.wordpress.com/
Pero.. ¿cómo surgieron las mamas? ¿cómo nuestros antepasados no mamíferos, que no amamantaban ni tenían necesidad de hacerlo, generaron mamas para amamantar y en instinto de amamantar simultáneamente?
Los no mamíferos se reproducían poniendo huevos con abundante reserva energética. Pero aún así, amamantar permitía una alimentación mucho más potente y prolongado, lo que hizo posibles especies muchísimo más avanzadas
Me ha parecido un artículo muy interesante, muy bien documentado y muy bien redactado. No soy ningún experto pero me intersan este tipo de cosas sobre nosotros mismos, y cuentas algunas cosas que yo no conocía o que no me había parado a pensar. Gracias!
Muy buen artículo, sobre todo la documentación y la explicación al detalle. Lo que pasa es que hay frases como esta «es curioso que los hombres muestren estas preferencias y no sean simplemente indiscriminados a la hora de emparejarse», en la que parece que son los hombres que tienen esas preferencias, cuando ellos no deciden nada, lo decide la naturaleza (la selección natural más bien). Si esas características están ahí es porque han sido exitosas en términos reproductivos. En un hipotético experimento, el fecundar indiscriminadamente daría menos hijos que el fecundar solo a jóvenes con ciertas características que indican fertilidad.
Y lo mismo pasa con las características sexuales. Nada atrae por una razón extraña, si atrae, es porque indica algo desde el punto de vista genético, bien sea fertilidad o facilidad para otener recursos. Lo que sí puede pasar es que algún gen ligado a estas características se haya heredado de refilón (por ejemplo, una barba verde), y aparezca como atractivo. Pero es atractivo porque va ligado a otra característica sexual primaria. Algo así pasa con los pechos y los labios de las hembras humanas, que son indicativos de las nalgas y la vagina, ya que al pasar al bipedismo son caracteres sexuales primarios (de fertilidad y estado del ciclo ovulativo) que quedan ocultos.
Un sludo y enhorabuena.
PD: no hay ninguna cita a Desmon Morris? ;)
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Fascinante resumen de lo que la ciencia nos dice sobre el evolucionismo sexual. Robert Ardrey ya apuntaba buena parte de esto en los 1980, y su lectura me fue valiosísima para comprender a las mujeres, detectar atracciones mutuas, y actuar para que llegasen a buen término.
Desgraciadamente tanto hombres como sobre todo mujeres, estamos reprimidos por la tiránica moral sexual del patriarcado, a través de las religiones Abrahamico-patriarcales: judaísmo, cristianismo, islam. Cuántas más pruebas científicas habrá que aportar, y cuántos más siglos tendrán q pasar, hasta que podamos disfrutar de la vida como nuestra sabia naturaleza manda
Qué tal una cita a Desmond Morris y otra a Robert Ardrey?
Para que los lectores se den cuenta de que esto no es simplemente una novedad científica, sino el resultado bien asentado y coherente, de décadas de investigación científica desde 1967 y 1961 respectivamente
Ellos las prefieren jóvenes, pero ellas se fijan más en hombres con edad para haber desarrollado su potencial genético y poder mostrar mejor su status (no necesariamente dinero o poder sino simplemente personalidad)
Las hembras desean ser fecundadas por hombres con valiosa genética. Esa genética no cambia con la edad.
Los hombres desean mujeres fértiles. Está sobradamente demostrado que la fertilidad de una mujer disminuye intensamente con la edad. Desde un punto de vista reproductivo, es natural que un hombre desee a una hembra ya fértil justo acabada la pubertad y estando ya desarrollada
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Genial artículo, fenomenal.
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Acabo de encontrar este blog y me parece excepcional. Todos los posts que he leído hasta ahora me han parecido muy interesantes. Definitivamente volveré a pasarme por aquí!