Ciencias

La singularidad tecnológica… o cómo su ordenador se rebelará contra usted e intentará dominar el mundo

0 2001 A Space Odyssey 1968
2001: una odisea del espacio, 1968. Imagen: MGM.

Es el cambio, el cambio continuo, el cambio inevitable, lo que constituye el factor dominante en nuestra sociedad actual. Ninguna decisión sensata puede tomarse ya sin tomar en consideración no solamente cómo es el mundo hoy, sino cómo será en el futuro. Esto significa que nuestros hombres de Estado, nuestros hombres de negocios, nuestros hombres de lo que sea, deben adoptar una forma de pensar propia de la ciencia ficción. 

(Isaac Asimov)

Hagamos un ejercicio de, como lo llamaba Asimov, science fictional way of thinking. Imagine el día que fabriquemos máquinas inteligentes. Las cuales, por decisión propia, empezarán a fabricar otras máquinas todavía más inteligentes y avanzadas que ellas mismas. Harán que el progreso tecnológico avance tan rápidamente que los humanos perderemos el compás de lo que está sucediendo en torno a nosotros. Desde ese mismo momento las máquinas serán la especie más avanzada del planeta Tierra y pasarían, de facto, a dominarlo. Con suerte tal vez no decidan que los humanos estamos de sobra… o quizá sí. En todo caso, la decisión ya no nos correspondería a nosotros. ¿Fantasía? Puede ser. Pero bajo determinadas circunstancias no es imposible y ni siquiera resulta descabellado. Alan Turing, uno de los padres de la informática moderna, hablaba tan pronto como en 1950 sobre el posible surgimiento de una inteligencia artificial que arrebatase a la raza humana el timón y gobierno. Ocho años después el matemático John von Neumann acuñaba el término «singularidad tecnológica» para referirse al momento hipotético en que esas máquinas inteligentes iniciasen una escalada tecnológica que estaría completamente fuera del control humano. 

¿Aprensión paranoica? ¿Asimilación de demasiadas películas y novelas? Turing, von Neumann y algunos otros académicos han trasladado al terreno científico una preocupación que la literatura fantástica llevaba tratando desde finales del siglo XIX. Ni siquiera en los años cincuenta era una idea nueva. En 1872, la novela Erewhon de Samuel Butler describía unas máquinas que conseguían alcanzar consciencia de sí mismas mediante un proceso similar a la selección natural darwiniana. En 1921 la obra de teatro R. U. R. del checo Karel Čapek describía una rebelión de androides contra sus amos humanos, popularizando de paso el término «robot». A partir de ahí, los ejemplos literarios son incontables. Nombres como Isaac Asimov, Philip K. Dick, Robert A. Heinlein, Samuel Delany, y un nutrido etcétera han elucubrado sobre el posible conflicto entre humanidad e inteligencia artificial. También abundan los ejemplos cinematográficos; estoy seguro de que usted podría citar varios títulos de memoria. «Pero todo esto es ficción», podría alegar usted. «El que las computadoras desarrollen voluntad propia es una ocurrencia propia de la fantasía». Y sin embargo hemos visto a científicos y técnicos que han considerado seriamente la idea. Lo cual, claro, convierte todo el asunto en un tema de reflexión inquietante. 

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9 comentarios

  1. In Alfvén’s vision, computers quickly eliminated two of the world’s greatest threats: nuclear weapons and politicians. ‘When the computers developed, they would take over a good deal of the burden of the politicians, and sooner or later would also take over their power’, he explained. ‘This need not be done by an ugly coup d’état; they would simply systematically outwit the politicians. It might even take a long time before the politicians understood that they had been rendered powerless. This is not a threat to us.’

    ‘Computers are designed to be problem solvers, whereas the politicians have inherited the stone age syndrome of the tribal chieftains, who take for granted that they can rule their people only by making them hate and fight all other tribes’, Alfvén continued. ‘If we have the choice of being governed by problem generating trouble makers, or by problem solvers, every sensible man of course would prefer the latter.’

    (George Dyson, «Turing’s Cathedral»)

  2. Magnifico artículo.

  3. Realmente ya estamos controlados por las máquinas, o sino que nos pregunten a las personas que nos sometemos a la tirania de los sistemas informativos de las empresas o de los gobiernos. Al final la funcionalidad y los trabajos que podemos realizar son los que nos permite el sistema informático. El cual hay que alimentar de datos de manera continua. Y no se te ocurra dejar de poner ese dato que te pide el sistema. Todo el proceso se para. Por ejemplo, nuestra declaración de la renta. Hay que seguir a rajatabla las instrucciones que pone el programita de marras. No te puede saltar un paso y hay de ti si no lo haces.
    Tal vez no sea una dominación de una inteligencia superior. Pero si es la dominación de la humanidad de los sistemas informáticos. Los cuales regulan desde nuestras nóminas, a como pagamos (el efectivo está desapareciendo). Sino estas registrado en el sistema informatico de turno no tienes asistencia sanitaria…..
    La dominación de las maquinas ya ha llegado. Y quien diga que somos los humanos quien la controlamos esta muy equivocado.

  4. Muy buen artículo. Preparémonos para el cercano futuro…

  5. No sé, no me convence ésta manera de pensar. 1 En lo que a mí respeta por ejemplo, yo ignoro absolutamente cómo se construye un acelerador de partículas, una bomba atómica, una central nuclear o el coso que mide las ondas gravitacionales… En lo que a mí respecta, entiendo lo mismo que el perro. O sea la «singularidad» ya existe entre humanos, en cuanto que cada uno se especializa en lo suyo y no hay forma de abarcarlo todo. No te alcanza la vida… Es una limitación física/fisiológica o como la quieran llamar. Y 2 hay decisiones que de mí no dependen. Yo no elegí tirarle bombas nucleares a los Japoneses, a mi nadie me preguntó y por lo tanto me da lo mismo que la decisión la tome una máquina, un humano o un perro. Esto solo le afecta a quien tiene el poder, y no soy yo, así que nos me afecta XD. «La humanidad» así como tal no existe. O existe según a quién le convenga

  6. E.J., seria interesante saber qué opina Mariano Sigman de todo esto, pero a mí me parece que mientras las máquinas no tengan emociones no hay peligro de que quieran dominarnos o controlarnos o siquiera hacer nada por su propia cuenta, ya que lo que mueve al ser humano son las emociones, y sin emociones no hay motivación, no hay curiosidad por “ver qué pasa” Ahora, en el momento en que a alguien se le ocurra la idea de desarrollar en serio la “emoción artificial”, como agregado a la “inteligencia artificial”, ahí sí que la hemos jodido, pero bien jodida la cosa.

  7. TAL VEZ John Kaczynski TENIA RAZON Y VIO UN POSIBLE FUTURO ,PERO NO ESTOY DE ACUERDO DE NINGUNA MANERA SU FORMA DE ACTUAR , PERO HOY EN DIA SU TEORIA NO ES TAN DESCABELLADA

  8. Pingback: No, usted no piensa como Fran Lebowitz – Up Food

  9. Pingback: Futuro Imperfecto #27: Los nuevos ordenadores con neuronas humanas by Martín Sacristán – Latinos — Edición en Español

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