¿Cuál es la batalla más importante de la historia?

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La batalla de Salamina, óleo sobre tela pintado en 1868 por Wilhelm von Kaulbach.

No nos acusen de belicosos. Nada más lejos de la realidad, oigan. Pero es cierto que la guerra ha acompañado a los hombres (a las mujeres sobre todo como víctimas) desde los mismísimos albores del tiempo. Solo perritos, pinturas y escaqueo llevan tantos siglos ligados a nuestra especie. 

Y siempre hay batallas destacadas. Instantes que decidieron futuros. Los sí, pero no. Los qué hubiera pasado con. Aquella trompeta mal tocada, aquellos refuerzos que llegaron tarde. Qué les vamos a contar que ustedes no hayan leído mejor en Zweig

Así que presentamos un listado sobre las que, a nuestro juicio, fueron batallas más importantes de todos los tiempos. Ojo, ni las que contaron con estrategias más innovadoras, ni aquellas que resultaron simbólicas por diversos elementos, ni siquiera las que salen en Astérix (y mira que hemos estado a punto, porque nos chifla Astérix). No, las importantes, las que marcaron cambio de tendencia para un país, un continente… o todo el mundo conocido. Una locura. Chas, chas. Voten o añadan en los comentarios los olvidos imperdonables.

(La caja de voto se encuentra al final del artículo)


Salamina. Grecia vs Persia. Año 480 a. C.

De acuerdo, no tiene tanto glamur como lo de las Termópilas. Hay menos abdominales, menos macizorros cepillándose persas (y el pelo entre ellos, ojito). Pero Salamina supuso punto culminante en la Segunda Guerra Médica, que de eso hablamos. Por Platea anduvieron ya los asiáticos un poco perdidos, y Salamina les mandó de vuelta a casa calientes. Ponderando la influencia que esos fuertotes helenos han tenido para Occidente pues oigan… igual es de los hechos más importantes desde hace unos cuantos milenios. No juzgamos, ¿eh?, solo queremos constatar. Batalla naval, que son muy espectaculares así cuando las cuentas, pero en directo debe ser algo terrorífico, porque los barcos andan duros de reflejos y habrá momentos en los que veas que el desastre se acerca sin poder hacer nada. Después de aquello Jerjes dijo que mira, con lo bueno que hace en casita y la de fuentes que tenemos, mejor pruebo otro año. Luego Artajerjes acabó pensando lo mismo. Y Alejandro saltó la mar para llevarles frenesís y teorías aristotélicas hasta la misma puerta de sus hogares asiáticos.


Gaugamela. Alejandro vs Darío III. Año 331 a. C.

La obra maestra de Alejandro Magno, y con eso está dicho todo. El Gránico sirvió para cerrar en condiciones Grecia, Issos demostró que Darío III a lo mejor no era tan invencible como él mismo comentaba. Y luego Gaugamela. Cerquita de Mosul, por aquello de combinar con la actualidad. Proporción aproximada de uno a cinco. Favorable a los persas, claro, que otra cosa igual no, pero paisanucos para hacer picadillo tenían a montones. Ojo, igual no eran los más listos de la clase disponiéndolos, también les digo. Buenas ideas (buscar una llanura amplia, vencer por aplastamiento), pero escasa cintura, como si fuese un escritor. Alejandro fue más osado, mejor estratega y tenía un pelo muy bonito, tal y como nos mostró la peli de Oliver Stone. Que, por cierto, reproduce bastante bien esta batalla. Igual es lo único que reproduce bastante bien, por decirlo todo. Pero en fin, que el macedonio tuvo el día tonto y acertó con todas sus decisiones. ¿Consecuencias? Los persas suman unas cuarenta veces más bajas que esos muchachos de las sarisas (en las estimaciones más conservadoras) y Darío sale por patas al darse cuenta de que se dejó el horno encendido. Asia, una cosa muy grande, quedó completamente abierta para Alejandro.


Zama. Cartago vs Roma. Año 202 a. C.

Aníbal era un tipo sin suerte. El clásico delantero que dribla a uno, a otro, deja al portero con la cintura quebrada y tira el balón incomprensiblemente a las gradas. Es gol de Abreu, es gol de Abreu, seguro que me entienden. Pues el cartaginés parecido. Vamos, que ganaba mucho pero no sabía aprovechar sus victorias, un poco como Javier Clemente contra el Leverkusen. Se lo dijeron incluso colegas suyos, ¿eh? (a Aníbal, con Clemente no levantaba nadie la voz). Porque ya me dirán ustedes… Tú te cepillas a los romanos (joder, qué rabia me dan los romanos) en Trebia, luego en el lago Trasimeno y más tarde en Cannas (que lo de Cannas es cosa acojonante, ¿eh?, que es uno de los movimientos más increíbles de toda la historia) y luego… nada. Llegas a las murallas de Roma pero mira, mejor para otro día. A ver, igual las fuerzas de Aníbal no hubiesen podido tomar aquella ciudad, porque eran… cómo decirlo sin parecer despectivo… un establecimiento repleto de meretrices. El ejército de Pancho Villa. El coño de la Bernarda. Ya me entienden. Vamos, que someto a la gran potencia de la antigüedad pero… Decían que si en verano Aníbal entrenaba poco, y gustaba en demasía de placeres y discotecas. Vaya usted a saber. El caso es que luego me llega otro, uno de esos que van con toga y tal, y se me planta en África. Con lo que me gusta a mí África. Allí Escipión le monta un Zama por todo lo alto y se cepilla la resistencia cartaginesa. Aníbal huye y seguirá el resto de sus días chinchando a los latinos, porque nació para eso. Roma, por su parte, se dedicó a levantar una civilización grandota, que combinaba leyes con orgías, y acabó sembrando sal sobre las ruinas de su antigua enemiga (no brotó nada, porque la sal hay que plantarla en cuarto menguante).


Poitiers. Reino Franco vs Califato Omeya. Año 732.

En el año 710 un tal Tarif Abu Zara habló con sus colegas. Oye, y este verano ¿qué? Porque yo paso de quedarme aquí sin hacer nada. Lo discutieron un poquitín, y acabaron con un plan clásico: vamos para Cádiz y nos tiramos unos mesucos de fiesta. Pero fiesta rollo Edad Media. O sea, robar, asaltar, cortar la cabeza a unos cuantos lugareños que no estaban de acuerdo con sus malos modales. Esas cosas. Aprovechó Tarif, además, para tomar apuntes. Por si volvía, que igual… Mira qué playa más chula, aquel chiringuito pone unas gambas fenomenales, el reino visigodo es un lupanar a punto de caer. Esas cosas. Así que cuando Agila llamó mercenarios del sur doce meses más tarde, esos ya iban con idea clara. Para qué queremos monedillas si nos podemos quedar la finca entera. Y siguieron para arriba, que Europa es grande, y fértil, y tiene clima fresco en verano, con lo que se agradece una buena sombra. Hasta Poitiers. O algún lugar cercano, vaya. Allí toparon con Carlos Martel. Mayordomo de los merovingios. Tipo recio. Y, ojo, un auténtico crac a la hora de poner nombre a sus zagales. Cuatro mozos tuvo, que fueron Carlomán, Pipino el Breve (por bajito… no me miren así, aquí tenemos un Enrique IV el Impotente), Grifo y Remigio. Joder, como para no quererlo. Pues eso, que detuvo el ataque de los musulmanes y los dejó tan tocados como para abandonar la idea de invadir Europa desde el sur. A partir de entonces sus esfuerzos iban a centrarse en la península Ibérica, que no es poca cosa. Cuando quieran reincidir en viejas aspiraciones habrán de intentarlo desde oriente.


Cuernos de Hattin. Saladino vs los Cruzados. Año 1187.

Lo de las Cruzadas fue cosa seria, ¿eh? Si hasta Umberto Eco les dedicó una novela, oigan. Guerras para recuperar los Santos Lugares, tos, tos, guiño, guiño. En fin, seguro que saben el contexto. Pues bien, la batalla más decisiva para tiempos posteriores fue esta de los Cuernos de Hattin. Allí Saladino se ventiló al ejército cruzado, a los templarios (que tienen mucha fama pero luego… Eso sí, qué cantidad de libros malos se han escrito sobre ellos) y a los hospitalarios. ¿Consecuencia? Nada, una fruslería. Jerusalén que cae en manos musulmanas. Luego pasan todas esas cosucas de la Tercera Cruzada. Que si Ricardo Corazón de León (nombre cool donde los haya), que si mira qué guapo Federico Barbarroja con su armadura nueva, parece que pesa bastante, ojo que se cae al agua, ojo que se nos hunde. Que si Acre, que si Jaffa. En fin, historietas. O no, pero vaya. Qué es Jerusalén… Nada. Todo. Guapísimo Orlando Bloom, oigan. Ah, Saladino murió gobernando un imperio que se extendía desde Cartago hasta Yemen, desde el Kurdistán hasta Nubia. Bajo su mando estaba, por ejemplo, la provincia turca de Batman, que ahora anhela moldear de nuevo sus fronteras para que se ajusten a la batseñal. Eso no fue cosa de Saladino, pero hay que reseñarlo.


Rocroi. Borbones vs Habsburgos. Año 1643.

Final para la hegemonía Habsburgo en el continente. La monarquía española que sale con los dos ojos morados, siete dientes menos y una rodilla que, oye, buena pinta no tiene. Los franceses pavoneándose (más aún de lo habitual), con esa dinastía nueva de advenedizos, los Borbones, viendo negocio entre flores de lis. La cosa tuvo lugar en las Ardenas, donde los Tercios llevaban siglo y medio dándose de hostias con protestantes, librepensadores y, en general, perros infieles de todo pelaje. Pero nada, ni por esas. Felipe IV tiene, en el cuadro de Velázquez, una cara muy tristona, y así no puedes ir por esos mundos de Dios. En general toda la Guerra de los Treinta Años fue una cosa bastante jodida para los Austrias, que recibieron patadas hasta Westfalia. En fin, qué les voy a contar. Ah, peor lo pasaron los civiles, porque ese conflicto alcanzó cotas de crueldad y barbarismo pocas veces igualadas. Y mira que tenemos experiencia, oigan. Un último detallito: aquí la palmó el capitán Alatriste, que también es cosa de reseñar, no se me vaya a enfadar nadie.


Leipzig. Napoleón Bonaparte vs el mundo. Año 1813.

Waterloo esto, Waterloo lo otro. Qué de mito, colegas. Sobre todo por él, por el pequeñajo de Córcega. Te plantas allí y pareciera que la batalla se la apuntó Bonaparte, porque solo se le recuerda a él. Y no, fue Wellington, que era todavía más bajito, tenía bastante mala baba y andaba tirando a conservador. En Cádiz aun recuerdan la que montó por esa locura del constitucionalismo, ¿eh? Pero nos desviamos. A ver, Waterloo tiene un punto simbólico enorme, porque supuso el final, y porque Zweig lo cuenta tan bien que, joder, resulta difícil no emocionarse. Pero la batalla gorda, la gorda de verdad, fue en Leipzig. Allí, frente a Napoleón, se presentaron tropas rusas, prusianas, austriacas, alemanas, suecas, de la Confederación Galáctica Pleyadiana, los atlantes, Cimmeria y la división anfibia de R´lyeh. Vamos, que lo tenía fastidiado el artillero. Que llegaba, además, escocido por lo de Rusia. Ojo, no le salió del todo mal. Causó más bajas entre enemigos que las propias. Pero, a estas alturas, no era suficiente. Leipzig demostró que Napoleón había perdido el mojo, y toda Europa iba a lanzarse sobre él.


Batalla de Balaclava. Gran Bretaña vs Rusia. Año 1854.

A ver, fue una escaramuza menor en una guerra no demasiado importante. Bueno, para los protagonistas resultó trascendental, vaya (siempre lo son), pero, en cuanto a gran historia, la Guerra de Crimea pues oigan… planteó cositas, ahondó en la decadencia de dos imperios orientales (aunque uno resultase vencedor), señaló un mal camino para Napoleón III que este no supo abandonar (no son los Bonapartes muy de aprender cosas salvo a las bravas, amigos). Pero eso, que nota al pie. Pero Balaclava… ay, Balaclava. Solo los ingleses son capaces de esas cosas. Veamos, tenemos dos lores estiradísimos que se llevan fatal. Uno de ellos, además, con cierta tendencia a la dipsomanía, que es algo muy de lores. Y es precisamente ese, lord Cardigan (como las prendas de los pijos), quien se lanza a un auténtico suicidio, haciendo que toda la Brigada Ligera cargase en un valle durante más de kilómetro y medio, totalmente expuesta a los fáciles disparos rusos. El otro, lord Lucan, le sigue, por aquello de qué dirán, que los clubs de Londres ya se sabe, te llaman gallina por nada. Un desastre, claro. Quienes llegaron de una pieza hasta el final toparon con los cosacos, que llevaban caballitos mucho más frescos. Así que nada, tris, tras. Entre los pocos que sobrevivieron estaban Cardigan y Lucan, porque es bien sabido que la suerte se alía con los ricos (y con quienes ven las batallas desde lejos). Pues bien, esta hecatombe van los ingleses y te la convierten en símbolo patriótico. Que si valor, que si jamás rendirnos, que si soldados en pos del imperio. Te hace Tennyson un poema, Iron Maiden una canción y Errol Flynn la película. Ya ven. Contraten a ese publicista, porque no tiene precio.


Gettysburg. Yanquis de la Unión vs sudistas confederados. Año 1863.

La Guerra de Secesión estadounidense tuvo bastante importancia. Puso semilla para novelas, para pelis y para la estética de un montón de paletos adorables (Me llamo Earl) y otros pelín menos (el resto, vaya). Estéticas al margen, por allí aparecieron submarinos, infantería pesada (pero pesada de verdad) y algunos hechos reseñables que todavía hoy se recuerdan por aquellas aldeuchas. Lo de Sherman, o un tipo al que llamaban Stonewall Jackson, por ejemplo. Ninguno de ellos, por cierto, estuvo en Gettysburg, que fue la batalla más importante. Muerte y destrucción. Para que se hagan una idea, en la guerra civil murieron tantos estadounidenses, más o menos, como en el conjunto de todos los conflictos donde estuvo implicado el país en el siglo XX. Que fueron unos cuantos, ¿eh? Por Gettysburg, centrando el tema, George G. Meade le pegó un golpe importante a Robert E. Lee y la Confederación. Ellos ayudaron, no se crean, que tenían ese punto caballeresco de «mejor morir luchando en maniobras suicidas que rendirse». Bueno, a ver, lo tenían sus generales, la soldadesca rasa andaba como loca por marchar a casita. Pero la historia no la escriben ellos, amigos…


Stalingrado. URSS vs Alemania. Años 1942 y 1943.

Vale que hay otras más espectaculares. También más cinematográficas. Seguro que saben de lo que hablo. Pero Stalingrado supuso el cambio de tendencia. Hasta entonces Hitler se paseaba por la Europa continental (casi) sin oposición y la cosa pintaba mal. Pero se le cruzó la idea de que oye… Bonaparte… ¿quién es Bonaparte? Vamos a enseñarle cómo se conquista Rusia a ese tal Bonaparte. Mala decisión. Lo intentó Carlos XII de Suecia y los rusos acabaron casi en Estocolmo. Lo intentó el corso y terminaron en París (donde, menos es nada, inventaron los bistrós). ¿Adivinan el final del asunto en los años cuarenta? Efectivamente, ese. Stalingrado no es una batalla al uso, sino una guerra urbana que se iba librando casi edificio a edificio. Los soviéticos tuvieron más del doble de bajas que los nazis, pero es que la URSS es muy grande y muy inmensa y posee muchos recursos humanos. Tiene su atractivo, además, que la batalla decisiva de la Segunda Guerra Mundial, ese conflicto de proporciones monstruosas donde se probaron todos los adelantos técnicos que uno pueda imaginarse, tuviera más de supervivencia humana que de estrategia militar o descubrimientos tecnológicos.


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53 Comentarios

      • Amén. La lista tiene miga. Podría uno pensar que las llamativas ausencias son más producto de la ignorancia que de la mala uva o de ciertos complejos, hasta que uno cae en la cuenta de que está incluída Rocroi.

    • De hecho a mí me chirría que no esté en la lista. O Kahlenberg. Que el truco siempre ha dado mucho juego y si cualquiera de las dos hubiera caído al otro lado, la cosa sería muy distinta….

    • ¿Lepanto, en serio? Una gran victoria cristiana, pero tres años después los turcos ocupaban Túnez. En las paces se perdió Chipre y Venecia pagó reparaciones de guerra a los otomanos. El declive del poderío naval turco fue posterior. La más importante de la historia no es, desde luego.

    • Lepanto no fue ni de lejos tan importante. El imperio turco se recuperó con rapidez de sus pérdidas y siguió controlando el Mediterráneo oriental hasta el siglo XVIII prácticamente

      • Ya, pero lo que se jugaba en Lepanto era algo más. Turquía llegaba allí en disposición de intentar (al menos intentar) la invasión de toda Europa occidental.

  1. De la historia del mundo, Salamina (la que he votado).
    Pero si hablamos de la historia de Europa (que no es lo mismo, aunque muchos lo piensen), probablemente sea Poitiers. Ninguna de las otras fueron realmente decisivas, ni siquiera Stalingrado. Siento decirlo, pero el destino del Frente Oriental se decidió en el saliente de Kursk. Porque la suerte en la Segunda Guerra Mundial estuvo prácticamente echada cuando EE UU entró en el conflicto.

    • Apoyo su elección aunque, como zaragozano, he de recordar, con gran dolor del alma, que capitulamos, el 21 de febrero de 1809. Nos queda la épica, la música y la mítica frase de don Benito Pérez Galdós en sus Episodios Nacionales: “Y entre los muertos, habrá siempre una lengua viva para decir que Zaragoza no se rinde”.
      La piel de gallina se me ha puesto al escribirla :-)

      • Pone la piel de gallina porque se acuerda uno de los billetes de 2.000 pesetas…, y de lo que daban de sí. :))

        • Benito Pérez Galdós salía en los billetes de mil pelas. En los de dos mil salía José Celestino Mutis.

    • Vaya Marcos. Pones una encuesta y sala la sangre vieja a darle caña al moro. La Inquisición hizo un excelente trabajo en España. Es curioso como asumimos como propios, como el fútbol, las disputas entre monarcas absolutos.

      • Los turcos no tienen nada de moros. Y los jenízaros, la tropa de élite del sultán, aun menos. Eran caucásicos perdidos. Concretamente, se abastecían para sus levas de los quintos hijos de las familias europeas de las posesiones del imperio otomano.

        • ¿Y sabe usted lo que es una licencia en lenguaje coloquial? Pero ya que estamos la palabra moro nuestra una amalgama bastante difusa, genérica y usada de forma peyorativa referida al musulmán, los del Norte de África principalmente, lugar por donde como sabe también se extendía el Imperio Otomano. Es más, la expresión “tierra de moros” se refiere a cualquier extensión dominada por musulmanes, el concepto islámico de Dar-al-Islam. ¿Sabe usted que el racismo en España tiene tintes religiosos?

  2. Yo agregaría la batalla de Kahlenberg, durante el segundo sitio de Viena (1683). Pero de las que hay, Salamina sin duda.

  3. No sé si es la más importante pero se echa en falta La batalla de Sedán de 1870. La Unificación alemana que cambia el tablero europeo, la humillación de Francia con el revanchismo subsiguiente que es una de las variadas causas de la I Guerra Mundial, etc

    • Totalmente de acuerdo. La batalla de SEDAN cambia el tablero geopolítico y avanza una nueva Europa, con nuevos regímenes y potencias. “Surgen” nuevos estados como Alemania e Italia que tendrían mucha voz en el futuro. Modernización de los ejércitos, posterior reparto de África en la conferencia de Viena de 1885 en la que Alemania, una recién llegada, tiene un destacado papel… y los franceses, que son muy suyos, no olvidaron jamás tamaña humillación infligida (pero si les preguntas bien que se hacen los tontos, o hacen como que no te entienden por tu pronunciación). Ahí comenzaron a perder la grandeur de la que aún presumen.

  4. La más importante, Lepanto (para mí). Pero en la lista echo en falta el intento de Vernon de tomar Cartagena de Indias, adecuadamente gestionando por Blas de Lezo. Además de suponer la derrota de una flota de ese tamaño, hizo que se siga hablado español en toda latinoamérica en lugar de inglés

    • Una victoria española en un siglo de victorias navales británicas. heroica, pero irrelevante para la historia mundial.

  5. Sin duda alguna, Maratón y Salamina. Dos resultados de importancia capital. Si los persas hubiesen vencido quizá toda nuestra civilización occidental habría sido completamente diferente y nuestro mundo, tal como es hoy, no existiría.

  6. Himera, el mismo día que Salamina, según Herodoto, en la costa oeste de Sicilia. Los griegos derrotaron a los cartagineses. Debido a esta invasión fenicia de la isla, los griegos no pudieron enviar refuerzos al continente ante la ofensiva persa. Supongo que el mundo hubiese sido diferente de haber habido otro resultado en estas dos batallas, o no?

  7. Stalingrado, sin discusión alguna. Las batallas de la Edad Moderna no eran en absoluto decisivas. Ganabas una y al verano siguiente te descalabrabas, y así hasta el infinito.

  8. Cualquiera de las que cuenta mi abuelo son mejores, como la caída y recaída de Teruel.
    Por cierto.. me he descojonado tanto con el artículo que se me ha olvidado ¿Que hay que votar?

    Nada… me pondré evocador y diré: Muret (1213).

  9. En la lista faltaría Hastings (1066, anglos vs. normandos). Cambió la historia de lo que empezaba a ser Inglaterra y de lo que acabaría siendo Francia.

  10. Pienso que Poitiers puede ser la mas importante de la historia de Europa y una de las mas importantes de la del mundo. Como replica de ese momento, aunque fuese cuestion de tiempo que se completase la llamada Reconquista, no esta mal tampoco las Navas de Tolosa, mas por lo que trae en el medio plazo: casi trescientos años despues desde un puerto de lo que habia sido Al-Andalus parten unos barcos que van a iniciar un momento de la Historia que aun hoy no se ve con suficiente perspectiva: un continente entero de arriba a abajo con una misma religion, la cristiana, que era una religion en relativo, sutil, impreciso estancamiento o incluso retroceso. Fuera de esto, falta en la lista el mundo oriental, que la unificacion de China no es moco de pavo tampoco.

  11. Creo que falto la Batalla de Cartagena, protegida por Blaz De Lezo contra la marina inglesa (completa), hasta monedas habían acuñado para su victoria, si no fuera por esa victoria de Blaz toda Sudamérica hablaría inglés , Cartagena era el puerto más importante sobre el Atlántico en las Américas

    • Midway fue importante, pero no tan importante como Stalingrado. Por el motivo de que los japoneses jamás hubieran podido ganar a Estados Unidos a la larga por simple poderío industrial. Si no hubiera sido ese año, sería en otro lugar al siguiente.

  12. Como raíz profunda y lejana, sin duda, Salamina. Pero como raíz del mundo contemporáneo, la guerra de Secesión. Si EE.UU. ha moldeado el mundo, lo que moldeó a EE.UU. debe ser reconocido en su importancia y efectos.

    Puede que los yanquis nos caigan mal o recelemos de ellos. Pero ha sido la única superpotencia de la historia de la humanidad, en sentido económico, político y militar, con tal influencia cultural en el planeta entero, que si los esclavistas sureños hubieran ganado, muy otro sería nuestra realidad hoy.

  13. Antes que Lepanto, como opinan algunos, yo pondría el gran sitio de Malta de unos años antes. El descalabro de los turcos hizo que perdieran interés en seguir percutiendo en el Mediterráneo central y occidental como habían venido haciendo hasta entonces.
    Respecto a Cartagena de Indias, es curioso y llamativo que una batalla prácticamente desconocida por el gran público hace 20 años goce desde hace pocos años acá de tanta popularidad.
    Por mi parte, echo en falta la batalla de Otumba, de la que además se cumple su quinto centenario, por sus profundas implicaciones a ambos lados del Atlántico en los siglos posteriores.

  14. No olvidemos que los griegos se pasaron unos buenos años a sueldo del persa todos – esa guerra del Peloponeso – y aquí Occidente no se ha constipado hasta esta mañana al mediodía. Que nos encanta ponernos estupendos.

    La de la Armada habría sido interesante, una Inglaterra católica y aliada de España. XD XD XD

  15. 711 Batalla de Guadalete.
    1212 la batalla de Las Navas de Tolosa.
    1453 la batalla por Constantinopla.
    1519 Asedio turco a Viena
    1520 Batalla de Otumba

  16. Como más importante de la historia, Salamina.
    La de Tenochtitlán (1521) debería constar como una de las más importantes, porque supuso el comienzo del imperio español.
    También la de Badr (624) que fue la base del dominio de Mahoma sobre Arabia.
    Muy acertado el comentarista que mencionó la batalla del puente Milvio (312), pues fue el triunfo de Constantino y a la larga la imposición del cristianismo en Roma.
    Verdún (1916) también debería estar en la lista.
    No deberíamos olvidar que con frecuencia caemos en el error de llamar historia a lo que es realmente historia occidental.
    Si nos referimos realmente a la historia universal, también deberíamos acordarnos de batallas como la de Changping (260 aC), que a la larga supuso el nacimiento de China como estado unificado.

    • Campos Cataláunicos o Teutoburgo? Si en la primera ganan los hunos, no sé hasta qué punto se habría perdido la influencia romana en el futuro. Y Teutoburgo, al revés, si los romanos hubieran dominado Germania, no sabemos si el Imperio Romano hubiera caído a posteriori

    • La de “Tenochtitlán” está sobrevalorada. Sí, gracias a ella empezaron a ponerle oro hasta a las parroquias y capillas más periféricas en España. La verdad es que los pueblos indígenas hartos del Hussein local, vieron en los Yankees en turno la oportunidad de librarse del tirano sanguinario. Los indios le dieron santo y seña a Hernán Cortés y sus 500 compadres de dónde cómo y cuándo debilitar a un Moctezuma ya paralizado por sus propias supersticiones, y cómo saquear y huir sin ser masacrados por los mexicas. La guerra fue una vendetta, sí, como la de Hussein vs. las tribus y pueblos que se aliaron con los yankees. Los españoles iban con el carrito de shopping atrás, recogiendo el oro de enemigos y aliados muertos por igual (santiguándose, eso sí)… como buenos “conquistadores”, pues. Batalla? No. Guerra? Menos. El buen Hernán se folló a una india y surgió México. Eso es lo importante de esa telenovela.

  17. Accio, dónde terminó de asentar su poder un tal Octavio, qué pasaría a llamarse Augusto y ser el primer regente del que quizá sea el Imperio más importante de la historia de Europa (aunque no el más grande, por supuesto).

    • Es el reto de leer revistas españolas hechas en España. Ni te cuento lo que implica leer periódicos alemanes hechos en Alemania, o revistas literarias suecas hechas en Estocolmo.

  18. Pues dirás misa, amigui, y aunque los Manolitos a coro imploren por “Lepanto”, la fiesta del pueblo Stalingrado es un “antes y un después” global, no una escaramuza donde un tío de un abuelo del vecino perdió la pata o terminó en la cuneta.
    Gracias a esa carnicería que dejó más toneladas de acero que las malgastadas en cualquier pelotazo inmobiliario y una cuenta en millones de vidas humanas sin comparación, la megalomanía de los “machos” (ja!) en pugna -que puso y dispuso de más carne de cañón que nunca nadie antes ni después pudo desangrar- y los T-34, el mundo es un pelín más vivible que si el mal imitador de Chaplin hubiera aprendido algo de Napoleón.
    La verdadera II GM se libró en el frente oriental; lo demás fue turismo de ligoteo (“D Day” included).

  19. Totalmente de acuerdo con la confusión entre Historia Occidental y Historia del Mundo. Vale que Herodoto inventó la Historia y tal, pero que el 80% de las batallas que se mencionan tengan lugar en el Mediterráneo es para mirárselo. Y puestos a mirarnos el ombligo como Europa, en nuestra lucha contra el “moro” (en su acepción más amplia, Lepanto, Poitiers, Hattin, Viena…etc) no sería más relevante que ninguna la batalla de Yarmouk? Sin esa victoria el Islam se habría quedado probablemente en una religión regional, enclaustrada en Arabia Saudí, un maniqueísmo más que habría probablemente acabado sucumbiendo a manos cristianas por el control del Meditarraneo. Y también marca el principio de la decadencia de Bizancio, aquel recordatorio de la gloria de Roma en tierras orientales y servia de tope y escudo ante invasiones altaicas de todo tipo (mongoles, turcomanos…etc)

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