
En estos tiempos más que revueltos, SFDK viven un momento dulce. En cierto modo, la culminación de aquel sueño que empezó tres décadas atrás, cuando Saturnino Rey «Zatu» y Óscar «Acción» Sánchez (Sevilla, 1977) empezaron a caminar por el mundo de la música. Sin olvidar sus primeros rapeos en el barrio sevillano de Pino Montano, formando parte de una generación de oro del hiphop junto a ToteKing, Dogma Crew o Juaninacka, en fechas recientes han recibido la medalla de la ciudad de manos del alcalde, han actuado en la plaza de España ante miles de paisanos. Acaban de estrenar dos nuevos sencillos con sus respectivos clips, «Baobab» y «Pastillitas chicas», que ya acumulan más de medio millón de visualizaciones cada uno.
Zatu y Óscar reciben a Jot Down en su estudio de Mairena del Aljarafe, entre discos de oro y platino enmarcados y otros recuerdos de esa larga trayectoria pespunteada de discos memorables: Siempre fuertes, Desde los chiqueros, 2001 Odisea en el lodo, 2005, Los veteranos, Siempre Fuertes 2, Lista de invitados, Sin miedo a vivir o el más reciente Redención. MC y DJ evocan en esta conversación sus orígenes, explican de qué modo han logrado hacer complementarios dos caracteres casi antagónicos, no rehúyen preguntas sobre algunos episodios más o menos espinosos y hasta se mojan con el asunto de los raperos encarcelados. Todo con la naturalidad y la franqueza que ha acabado siendo su sello.
¿Cómo habrían sido vuestras vidas si vuestros caminos no se hubiesen cruzado?
Zatu: Yo siempre he tenido amigos muy efímeros, gente con la que me junto un año o un par de meses, con la que tengo una relación suprema, y después… No hace falta ni pelearse, nos sacamos un jugo fantástico y pasamos a otra cosa. Con Sánchez pienso sobre todo en la música, y me digo que no creo que hubiera llegado adonde lo he hecho sin él.
Sánchez: La vida sabía que tenía que juntarnos. Seguramente habríamos seguido en la música y nos habríamos encontrado más tarde, como otra gente que ha ido apareciendo en nuestras vidas. Pero nuestro círculo no es muy grande, y antes o después habríamos coincidido.
La irrupción del hiphop en Sevilla, ¿fue un síntoma de la resaca de 1992? ¿Qué ocurrió en Sevilla para que prendiera esta música de un modo tan fuerte?
Z: Sevilla es una ciudad grande pero bien comunicada, es muy fácil llegar de un barrio a otro. Ya en los ochenta, desde que pasaron por televisión la película Beat Street, arrancó el break dance, se enlazó con el rap y se creó una vieja escuela de la que pudimos aprender nosotros. El padre del rap de aquí fue Bidabol, del grupo K. B. Posse. Luego 1992 fue un revulsivo en el sentido de que creó un centro de reunión, y en cualquier discoteca conocías a los raperos de Camas, a los de otro pueblo… También las ciudades que tienen base americana cerca han recibido mucha música antes que otros lugares: Torrejón, Zaragoza, Rota, Morón… Fue lo mismo que pasó con la entrada del rock en los setenta.
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«La conquista del respeto fue una cuestión clave para los raperos»
Pobrecicos. ¿Se lo decís vosotros o se lo digo yo?
Que si quiere bolsa…
Al parecer tienes las ganas de publicar algo pero no tienes coraje de decirlo claro…muy bien
Mucha conciencia social pero defiende el consumo de drogas que sirve para financiar violencia y muerte y dejar a mucha gente en la pobreza. Luego afirman o insinuan que tienen canciones sexistas. Hay dos opciones, o se autocensuraron en el mencionado festival o bien tienen realmente cancione sexistas y son machistas. En cualquier caso no veo la tal conciencia social.
Una ‘conversación’ textual tejida a la perfección. Los SFDK siempre se mojan.
Larga vida al rap en andaluz!
Buena entrevista.
Me hubiera gustado que dijeran algún nombre de jóvenes raperos que le gustan, siempre es interesante conocer la opinión de los maestros sobre los alumnos.