
Introducción: La verdad pasó de moda
«Esta es una historia real», nos miente la primera temporada de Fargo nada más empezar. Emula a su predecesora fílmica, pero no es excusa. Ya en aquella los Coen no se molestaron en aclarar que, pese al encabezamiento, todo lo que estábamos a punto de ver no era más que el producto de una imaginación truculenta y desbordada. Por no molestarse, ni siquiera se molestaron en explicar por qué nos habían dicho esa mentira. Espetado, incluso. Porque ese es el privilegio del comienzo de cualquier historia: marca el tono, esboza el camino, insinúa sus curvas. Los Coen utilizaron esto para contarnos una mentira magistral que resulta hoy, quizá, más efectiva que nunca. Noah Hawley (Nueva York, 1957) lo utilizó veinticuatro años después con análoga función, pero quizá con distinto propósito. Me explico.
Fargo, la película, se estrenó en 1990. Ganó un Óscar por su guion, catapultó a la fama a Frances McDormand (también con su primer Óscar) y popularizó el contraste cromático de la sangre sobre la nieve para tantas películas que estaban por venir. Además, nos mintió de la forma descarada que acabo de referir. En aquel entonces, muchos se devanaron los sesos y devoraron los archivos de bibliotecas intentando encontrar el caso real que, según nos decían los créditos iniciales de la película, esta narraba. Hasta ahí, bien. Pero cuando en 2014 Hawley se erige como showrunner de lo que estaba por ser una serie antológica (en todos los sentidos) y repite la misma mentira palabra por palabra, ¿puede considerarse una mentira? Nadie le reprochó a Pedro que mintiera sobre el lobo a la tercera vez. Simplemente, no le creyeron. Esto sugiere que Hawley, con toda probabilidad, no buscaba engañarnos (aunque lo consiguiera con más de uno). Más bien, remite, al menos al que aquí escribe, a una idea: hay pocas cosas más prosaicas que la verdad. Y de paso, que alguien explique qué es eso.
La verdad, sobre todo en narrativa, puede ser un lastre, y cortar por los dos filos. Una alegoría mixta, pero usted me entiende. Hoy en día, y desde hace tiempo, el cartel «Basado en hechos reales» imprime una suerte de crédito extra a cualquier obra. Abarrota los cines. Llama la atención de los premios. Provoca la escritura de artículos. Pero, como es fácil detectar con una somera navegación por internet y por lo que alguien dio en llamar la historia, ese «basado» es, siendo generosos, excesivo. Las historias reales no existen. Y puede uno aseverarlo tan tranquilo. A Hawley, desde luego, no parece importarle. Más bien, le ve una utilidad contraria: nos advierte de que lo que vamos a ver es una recreación remotamente relacionada con una mentira de hace casi un cuarto de siglo. Es decir, una historia. De esas que se cuentan junto al fuego. O en un iglú, para el caso. Las historias no son responsables de sí mismas (o sí; luego lo hablamos).
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Wow, me ha encantado la primera parte, así que me quedo esperando la segunda. ¿Habrá más artículos sobre otras temporadas? Creo que hay mucha “tela filosófica” que cortar en Fargo.
¡Muchas gracias! Sí, el de la segunda temporada está en el horno, y llegará si todo va bien ?.
¡Me encantó! Dan ganas de ver la serie otra vez para repasar la transformación de camello a león
Muy bueno, espero la segunda parte
Pero aunque está primera es muy buena, me quedo con la tercera que es una obra mayor
¡Gracias! De momento estamos trabajando en el de la segunda temporada, pero si la cosa funciona, la tercera es un caramelito.
Por estos artículos leo Jot Down.
Espléndida unión de series y literatura.
Deseoso de la continuación.
Frances McDormand,antes de Fargo,ya ganó un Óscar por Arde Mississippi.
Por ‘Arde Mississipi’ estuvo nominada a mejor actriz de reparto, pero no llegó a ganar. El de ‘Fargo’ (1996) fue su primera victoria.
https://m.imdb.com/name/nm0000531/awards/
Muchas gracias por la lectura y el comentario ?.
No, no lo ganó. Fue nominada al óscar a la mejor actriz de reparto, pero ese año lo ganó Geena Davis por su papel en «El turista accidental».
No, no lo ganó. Fue nominada al óscar a la mejor actriz de reparto, pero ese año lo ganó Geena Davis por su papel en «El turista accidental».
Este artículo me ha parecido una auténtica joya. Dan ganas de volver a ver la temporada para apreciarla de una manera distinta.
Espero la segunda parte con muchas ganas.
A mí la serie me parece una auténtica gozada. Y el artículo está a su altura.
Pingback: Fargo: Nietzsche, tonos de verde y el escudo de Aquiles (y 2) - Jot Down Cultural Magazine
Qué bien escribes, Pedro!
Muy buen artículo. Voy a tener que ver de nuevo la serie ya que el enfoque será diferente. Genial la forma de redactarlo. Voy a por la 2° parte.
Un artículo genial
Verlo desde otra perspectiva , lo hace más ameno y emocionante
Gracias Pedro Narcob
Excelente análisis, Pedro. Me pondré a ver de nuevo Fargo tras la lectura de tu excelso comentario
Es necesario una pluma ágil y fresca como la tuya.
Excelente artículo, dan ganas de volver a ver la primera temporada.
Grandes artículos, Pedro. Da gusto leerlos. Gracias por ellos :) Sin los leísmos ya serían perfectos! Abrazo!!!