La querella española Filosofía

Una cultura que se desprecia a sí misma

Una cultura que se desprecia a sí misma
Ilustración holandesa de Jan Luyken (1700), que muestra a Orígenes enseñando a sus estudiantes.

Si la filosofía y el ensayismo académico españoles no están presentes en el debate de los pensadores contemporáneos y en la discusión pública europea y, consiguientemente, carecen de influencia en Europa, ello es debido, sobre todo, a que los pensadores españoles no hacen gran cosa por valorar de forma objetiva los escritos filosóficos que publican autores españoles, suelen menospreciar, o silenciar, los que se distinguen por su excelencia y copan las instituciones académicas o universitarias, que se distinguen por una tendencia sistemática a la mediocridad intelectual. Es a esos factores a los que, en mi opinión, hay que atribuir sobre todo la falta de interés de otros países por nuestros pensadores, ensayistas y filósofos.

Otra consecuencia de esa actitud de los pensadores españoles es que se ponga por las nubes a los de la cultura anglosajona en otro tiempo era la francesa—, pues así esos pensadores se dan un cierto aire de internacionalismo. Mi impresión es que esos mediocres y bien publicitados pensadores son los que suministran a los extranjeros la idea, inevitablemente baja, de la filosofía en español.

Para descender a un plano más personal, o sea, a mi experiencia personal sobre ese problema, basta con leer las cuatro mil páginas de mis principales obras filosóficas —El idioma de la imaginación (1983), La mentira social (1989), El círculo de la Sabiduría (1998), Filósofos griegos, videntes judíos (2000), Iluminaciones filosóficas (2001), Sobre el fundamento (2002), Breviario de filosofía práctica (2005), El eclipse de la civilización (2023)— y las dos mil de mis novelas y relatos, en la que la dimensión filosófica es tan importante, como se ve en Los juegos del Sacromonte (1975), Extravíos (2007), Filosofía y ficción (2020) y otros libros míos, para darse cuenta de que pocas veces se ha hecho una contribución comparable al pensamiento español en los últimos cincuenta años.

Me detendré un momento en El círculo de la Sabiduría. El punto de partida está en las analogías formales que observé entre los mandalas del budismo y los diagramas mnemotécnicos utilizados por Giordano Bruno, que estudié en Mundo, magia, memoria (1972) y El idioma de la imaginación. Esas analogías me llevaron a preguntarme si tenían una fuente común, pues la solución no podía estar en una relación directa. De existir, esa fuente habría que buscarla en la tradición de donde derivan los unos y los otros. ¿Cuál era esa tradición? En el caso de los diagramas brunianos arranca de la reforma que, en la primera mitad del siglo I a. C., efectuó Metrodoro de Escepsis en el arte de la memoria. Metrodoro empleó como lugares mnemónicos los 12 signos del zodiaco y los 360 grados de la eclíptica, de modo que cada lugar zodiacal abarca 30 lugares-grados. En el primer capítulo de El círculo de la Sabiduría se intenta precisar la estructura y reconstruir los contenidos enciclopédicos del diagrama de Metrodoro, en el que cabe destacar su relación con la religiosidad astral que fomentaba el estoicismo y el uso que en él se hace de la geometría y la aritmología como principios ordenadores del recorrido mnemónico.

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20 comentarios

  1. Julia Saez-Angulo

    Muy cabal

  2. Nicodemo Zambrana

    es un auténtico placer recibir esta información para mi, de estricta necesidad

  3. Camarón que se duerme

    Muchas gracias por este artículo maravilloso. Es un deleite saborear cada palabra.

  4. ¡Magnífico artículo de Ignacio Gómez de Liaño! Estimado filósofo, usted tiene un estilo de genio literario; diáfano, excelente. Además de una capacidad de síntesis portentosa.
    Pero sobre todo destaco en este artículo la consecución tan clara que logra entre la motivación o tema y el mensaje concreto expuesto en el texto, o sea sus investigaciones y aportaciones a los campos de la filosofía, el arte y a la literatura.
    De esa manera queda diáfana la relación entre la justificación del texto (la baja consideración de los estudios y las obras de autores españoles) y el contenido del mismo. Lo uno lleva a lo otro y el camino inverso discurre por la misma claridad aportada.
    Sus obras hacen aportaciones importantísimas al compendio filosófico general. Tienen un sello perfectamente novedoso e integrador de estudios y tendencias aparentemente opuestas que en sus textos encuentran complementariedad y recorrido filosófico inédito. De ahí que sus libros posean una singularidad que desgraciadamente no ha sido alcanzada y continuada en la historia filosófica.
    Su reconocimiento, salvando los nombres que cita, ha sido escaso, o poco abarcado. En algunos casos silenciado, por motivos que también señala.
    En mi opinión, priman los motivos de desconocimiento ante los temas estudiados y las propuestas que plantea.
    Para ponerse a su altura hay que trabajar mucho. Leer, analizar, investigar, valorar, sintetizar…, como usted lo hace. Éso está al alcance de muy, pero que de muy pocos autores. Es éste un motivo, también diáfano para entender el porqué es tan difícil y reacio el abordaje de sus contribuciones filosóficas. Incluidas en esa singular relevancia su aportación al mundo artístico y su inmejorable estilo literario, merecedor de los premios mayores, negados por la costumbre de premiar lo políticamente correcto, cuando no, lo, a todas luces, inferior.

    Por cierto, la genialidad y la novedad que muchos autores de nuestra cultura nos descubren y ofrecen es aprovechada y continuada por autores y estudiosos de otras nacionalidades y latitudes. Éso sí, en la mayoría de los casos ofreciéndola como novedad propia del copista o imitador del genio hispano.
    ¡Y sigue ocurriendo! ¡Despertemos el gusto y reconocimiento de nuestros autores! ¡Qué mínimo les debemos!

  5. Pingback: Una cultura que se desprecia a sí misma - Multiplode6.com

  6. Simplicísimo

    «- ¡¡¡He venido aquí a hablar de mi libro!!!
    – Por favor, Paco, no me hagas esto.»

  7. Hacerse Visibles o ViViR en Anonimato.
    La Publicidad de las Publicaciones depende de la Política de Mercadeo que tenga esta Editorial o Revista Albitrada. Habría que preguntarles y tambien preguntarnos hasta donde quiero llegar con mis Publicaciones y no estoy hablando de lugares si no de personas que desean tener acceso a tan importantisimos aportes y reflexiones sobre los aconteceres del hombre contemporaneo en su búsqueda constante de algo que le haga Feliz.
    Creo que todos los Gobiernos y los que no Gobiernan pero tienen poder de hacer transformaciones Culturales deben aportar un espacio permanente de inclusión de estos aportes a un sistema automatizado de difusión con intereses educativos y que logren encontrarse los que desean educar con los que buscan constantemente ser un poco más formados o menos ignorantes. Debemos sembrar si deseamos cosechar mientras seamos más, la luz nos ayudará a ver mejor. Menospreciar los Talentos de nuestro país es esclavizarnos a buscar en otras latitudes lo que podemos producir nosotros mismos, y lo que es peor estarían matando las motivaciones de algunas personas en producir. No promover los aportes filosóficos y cientificos de nuestros coterraneos es una acción clara de ignorancia sobre el desarrollo nacional de nuestro País.

  8. Que alguien le haga caso a este pobre señor. Debe ser insufrible en casa.

    -María, tráeme las pantuflas y el café, que voy a escribir la próxima obra filosófica que revolucionará el pensamiento español. ¡Qué digo español, europeo! Y no digo mundial porque no me importan los países subdesarrollados: nada bueno ha salido de ahí.

    -Señor, María lo abandonó hace diez meses, y sus obras están todas en cajas, ocupando espacio en la cocina. ¿Puedo llevarlas a otra parte?

    -Pero, ¿Y tú quién eres, que te metes con mis cuatro mil páginas de pensamiento macizo?

    -Soy Charo, la mucama, llevo aquí ocho años, señor.

    -Ah, por eso no te había visto. No veo a la gente como tú. El café, las pantuflas y el teléfono del rector de la Universidad de Salamanca.

    -Señor, llegó una orden de restricción de ese rector, usted no debe acercársele.

    -¡Ya ves, por eso no surge la filosofía española, si así tratan a las cumbres del pensamiento!

  9. Pingback: Las voces de las diversas periferias - Jot Down Cultural Magazine

  10. «Una cultura que se desprecia a sí misma», titula el autor, en un fugaz momento de humildad para no poner el título que realmente quería poner:

    «Una cultura que me desprecia A MÍ, A MÍ MISMO, A MI PERSONA!!!» ¿Pero cómo se atreven a ignorarme? Yo, mí, me, mío, conmigo.

  11. Pingback: La lengua de Ortega y Gasset - Jot Down Cultural Magazine

  12. Pingback: Un asunto serio y delicado - Jot Down Cultural Magazine

  13. Las cabezas.

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  16. Pingback: La periferia del imperio - Jot Down Cultural Magazine

  17. Pingback: La quimera del oro: museo y campus universitarios - Jot Down Cultural Magazine

  18. Estimado Sr. Gómez de Liaño,
    He intentado localizarle por varios medios, pero me ha sido imposible lograrlo.
    Admiro mucho su trabajo. y quisiera pedirle retroalimentación acerca de un modelo literario similar a su «orografía poética», en el cual la lectura de textos se hace continua (o infinita) y el espacio vacío donde transitan las oraciones se convierte en un medio de comunicación paralelo al lenguaje del discurso.
    Desconozco si este mensaje le llegará o si es posible encontrarme por instagram o en la web como «pertinaz.es».
    Apelo a la fuerza del destino y espero lograr la resonancia necesaria para, algún día, poder conversar con usted.
    Le saludo atentamente,
    Adolfo Grego Micha

  19. Pingback: Trilogía sobre transferencias culturales desde Estados Unidos a España - Jot Down Cultural Magazine

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