
Resulta simpático que Judy Wajcman (Australia, 1950) se sorprenda cuando le avisamos del rato que vamos a dedicar a la entrevista. «¿Y os funciona un formato tan extenso para la web? Es decir, ¿la gente os lee?», nos pregunta al ver que no estamos bromeando. Y es que esta catedrática de Sociología de la London School of Economics e investigadora asociada del Oxford Internet Institute ha dedicado gran parte de su carrera a estudiar el uso del tiempo en la era digital.
Aprovechamos su paso por el CCCB para preguntarle por su interés en los relojes, el impacto de las tecnologías digitales en nuestra gestión del tiempo y el estudio social de la tecnología desde el punto de vista del feminismo, ámbito donde se la considera una de las principales representantes y dentro del que ha acuñado su propio término, el «tecnofeminismo».
¿Más tecnología en nuestras vidas representa menos tiempo para…?
Sé que lo que voy a decir es la típica respuesta evasiva, pero no es que la tecnología nos haga dedicarle más tiempo, sino que nos proporciona tiempo para dedicarlo a otras cosas. El teléfono móvil, por ejemplo, es una gran herramienta de coordinación. Nos hace ahorrar mucho tiempo, nos facilita el ajustar horarios, nos ayuda en la macrocoordinación… Hay un gran debate sobre el tiempo que la gente pierde buscando webs y siendo interrumpidos constantemente, y creo que la tecnología está diseñada para cuidar de nosotros y conseguir que le dediquemos mucho tiempo. No es que la tecnología nos haga eso, sino que está diseñada así. Si realizas encuestas a gran escala, verás que la gente está muy contenta con la tecnología y creen que el teléfono móvil hace que se sientan más libres, Facebook les hace sentir más felices y conectados… Cuando realizamos críticas tenemos que tener en cuenta las experiencias de la gente. Hace muchos años fui a una conferencia sobre Facebook. Yo era muy crítica respecto a esa red social, y había un investigador americano de la comunicación que dijo que había realizado estudios que concluían que la gente se sentía más feliz cuando veía cierta interacción a través de Facebook, se sentían apoyados.
¿Cuándo y cómo empezó a interesarse por el tiempo y la tecnología?
Soy socióloga, así que siempre he estado interesada en la tecnología. Me interesan mucho los relojes y la discusión de cuánto influyó su invención en el capitalismo y el control horario del trabajo. El segundero es un invento reciente, solo tiene unos cientos de años, cuando llegó el péndulo. Lo de medir los segundos y el interés en no perder el tiempo es algo de ahora. Estamos en una época en la que se valora mucho el estar ocupado, tener una vida plena, hacer cientos de cosas… El otro día leía un artículo del New York Review of Books que hablaba del FOMO (Fear Of Missing Out) [Miedo a perderse algo, N. del R]. La gente actualmente está continuamente comprobando que no se esté perdiendo nada.
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A mí me gustan los videojuegos bélicos. Que yo juegue a videojuegos bélicos no implica que esté «oprimiendo» a ninguna mujer. Que yo juegue a videojuegos bélicos no implica que una mujer tenga prohibido por ley comprarse por ejemplo una Nintendo DS o Wii, donde quizá pueda encontrar una variedad de videojuegos más acordes con sus gustos.
Efectivamente, la carrera de informática está dominada por hombres, pero a la carrera de enfermería la inmensa mayoría de la gente que entra son mujeres y no veo ninguna campaña para que entren más hombres, ni yo me siento «oprimido» porque me atienda una mujer en un hospital. En lo que deberíamos centrarnos es en la calidad del servicio, no en lo que le cuelgue entre las piernas quien me está atendiendo. A informática pueden entrar tantas mujeres como quieran, no hay una cuota obligatoria de un 80% de hombres que tengan que cumplir por ley.
Supongo que con esta frase: «En Estados Unidos había unas mujeres intentando diseñar videojuegos menos militarizados y se encontraron con mucha hostilidad» la entrevistada se refiere al Gamergate:
https://es.wikipedia.org/wiki/Gamergate
Permitidme que resuma el Gamergate de la siguiente manera: desarrolladora de videojuegos «indies» con poco talento consigue buenas críticas a base de acostarse con críticos de videojuegos de páginas importantes. Cuando se descubre el pastel ella responde diciendo que la critican «por ser mujer» y desde sectores más progresistas se intenta maquillar el escándalo matando al mensajero: se aliena y criminaliza al gamer lector de esas páginas, llamándole vírgen, resentido, facha, individuo sin vida social, etc.
Una última reflexión: sobre las minorías en Silicon Valley, hay empresas como Github que quieren aumentar la «diversidad»… no contratando a gente de raza blanca, acojonante:
http://www.businessinsider.com/github-the-full-inside-story-2016-2
«They are trying to control culture, interviewing and firing. Scary times at the company without a seasoned leader. While their efforts are admirable it is very hard to even interview people who are ‘white’ which makes things challenging,» this person said.
Cuando una empresa abandona la meritocracia y empieza con sistemas de cuota de cualquier tipo, mal futuro tiene en un entorno tan competitivo. Sí estoy a favor de que tengan en cuenta tus habilidades, sin importar nada más.
Me he leído tu resumen del Gamergate y comparándolo con la información que sale en el link que tú mismo has dejado me estás dando entre mucho y bastante asco, especialmente por omitir cosas como :
«El acoso incluyó actos como el denominado doxing (la práctica de publicar información personal), amenazas de violación, amenazas de muerte y la amenaza de un tiroteo masivo en una reunión universitaria.»
El acoso a ella, entiendo, claro.
En esa entrada el tema de follarse a críticos que comentas es un mero apunte especialmente comparado con todo lo demás que es como bastante más grave.
Aunque hubiera sucedido esto de lo que acusas a la tipa, la reacción es tan desproporcionada que no hace más que dar la razón a la Wajcman. No me parece nada extraño que lo omitas si quieres vestirte con algo de razón.
Saludos
Las mujeres estamos acostumbradas a estas mierdas. Gracias por intervenir, en todo caso.
¿Este comentario es en serio? Porque como ejemplo de lo que se expresa en la entrevista ha quedado genial, refleja muy bien lo que la entrevistada va reseñando y explicando. Una joya para mostrar en clases.
Gracias por este penoso comentario que sirve para ilustrar los que la entrevistada venía diciendo. Por mucho que los vistas de seda, tus prejuicios apestan a kilómetros.
Por cierto, el hecho de que la carrera de informática esté dominada por hombres y enfermería por mujeres quizá tiene que ver con la manera en como se venden y como se nos educa (algo que como se apunta se ha ido polarizando más y más) y no con algo innato que provoca que de manera categórica e inmutable ahora y dentro de 500 años vayan a mantenerse las proporciones actuales, algo bastante absurdo de pensar.
La meritocracia no está reñida con el color de la piel, detrás de estas diferencias suele haber precisamente motivos poco meritocráticos que fomentan estas desigualdades.
Además, creo que no has entendido nada.
Sin entrar a valorar la entrevista, es sorprendente que en todas las fotos salga una botella o un vaso.
Sorprendente bueno o sorprendente malo o cómo?
La verdad que sí, bueno al final no ha dicho nada salvo indicios que permitan mejorar la igualdad, no se va a lograr un 50-50, ni para un género ni otro, eso está claro, pero evitar extremos sería un progreso, además que puede haber personas que por estigmas sociales, etc, no accedan a ciertas profesiones en las que pudieran innovar o mejorar la vida de las personas.
Por innovar o mejorar, me refiero a que en esas profesiones tengan mayor potencial que en otras, pero no acaben en ellas por prejuicios, etc, coartadas por la educación, la cual sigue siendo una clave importante.
Supongo que se quiere transmitir que Judy es una persona transparente, que no esconde que bebe del líquido del vaso- que es su conocimiento- y que como consecuencia de ello este se vacía pero ella, incansable, vuelve a buscar y vuelve a llenarlo y vuelve a beber. La historia se repite, los líquidos – saberes, conocimientos- se consumen, paladean, hasta parece que hacen efecto. Pero ella permanece. Sabe mucho pero se queda igual. Las mujeres estamos muy acostumbradas a ese tipo de sabiduría.
Yo no habia hecho esa asociacion. Si yo fuera el entrevistado, a mi no me gustaria tanta botella a mi alrededor.
Lo gracioso del asunto es que la botella es de agua.
Pregunta nº3. Hasta aquí puedo leer. Corto y cierro.
PD
Como la mayoría de los que juegan a fútbol son hombres, entonces el fútbol es una mierda.
Los que diseñaron el ajedrez le encantarían al reverendo Jackson ,fifty-fifty.Por cierto, hay pocas mujeres jugadoras de ajedrez.Sera un juego para machos.
Por lo demás y, como siempre, comentan hombres que en cuanto leen la palabra «feminismo» se bloquean, se sienten interpelados, acusados, abiertos en canal y dejan de leer porque bah, son quejas de mujeres, ya no interesan.
No me siento interpelado, bloqueado, etc. Pero sí, bah, sólo son quejas de mujeres, es decir, seres humanos que han renunciado a ser personas, tamizándolo todo a través de slgo tan arbitrario como su tipo de sexo…
Buaku, con tu comentario no haces más que darle la razón a Emma. Es realmente impresionante cómo «cualquier tipo de debate feminista en internet atrae a un gran número de troles con una gran hostilidad», como con razón dice la entrevistada: con 15 comentarios publicados hasta el momento cuento ya 3 trolls. Yo siempre quedo impresionado con los comentarios en estos casos, la verdad. ¿Pero qué os han hecho las mujeres para ser tan agresivos? ¿Qué os pasa? Creced de una vez.
Tú en cambio no tamizas, claro. Tú eres lo normal y lo universal. Tú eres esa mente preclara y racional que no se deja interperlar por banalidades de amargadas mal folladas y que -por supuesto faltaría más usted no sabe con quién está hablando- ¿cómo se va a bloquear por estas cosas de tías y, además, dichas por ellas mismas? -¡Si es que coño!, todo el día con la misma canción.
Baaaaaah… a otro perro con ese hueso.
No es por porner peros, pero me hubiera gustado ¿puede alguien preguntárselo? su visión sobre la técnología y el avance social (no todos los hombres y unas pocas de las mujeres se dedican a la investigación). Está bien la idea del «miedo a perderse algo», pero a mí me da la sensación de que lo único que no nos perdemos son los parques temáticos. HAy un gran pastel que pertenece, de siempre, a algunos hombres y unas pocas mujeres…y sus descendientes.
1=1; 1+0,1= 1,1; 1,1+0,01= 1,11; 1,11+0,001= 1,111….¿Alguien puede decirme cuando llegaremos a , tan solo, 1,2?
Gracias por sus artículos extensos. Y ojalá fuesen más. Extensos, quiero decir.
Justamente por esa cantidad de trolls hostiles al debate y la lucha feminista que comentaba la entrevistada, he sido mucho más consciente del profundo enraizamiento del sexismo dentro de nuestra sociedad, aunque bien podría decir del mundo occidental. Hace tiempo debatía con mujeres sobre mi ingenuo optimismo con el progreso de la situación entre hombres y mujeres, ahora me doy cuenta de lo equivocado que estaba. Es increíble el total desconocimiento (y el desprecio) de lo que es el feminismo por parte de muchísimos hombres, esa actitud victimista y a la defensiva, esa cantidad de descalificaciones dolosas y todos esos micromachismos marcados a fuego que son tan imperfectibles como evidentes. Los comentarios a este artículo no son una excepción. No sé, es una reflexión muy obvia, o quizá la red no sea tan representativa en realidad…
Enhorabuena por la entrevista, es una joya.
Interesante artículo para reflexionar sobre lo que cuenta. De paso comentar que, aunque ella se sorprenda, yo creo que hay un sitio para este tipo de artículos en profundidad sobre un tema o una persona, que muchos buscamos precisamente esto que habitualmente se reserva para lo que aún queda de prensa escrita. No todo ha de ser comentarios en formato twitter. También quiero decir que las fotos de Jorge Quiñoa me parecen en conjunto excelentes (y soy fotografo), me da igual que beba agua o vodka…
2016 no es 2004.
El victimismo tiene las patas muy cortas.
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Sin entrar en lo del gamergate, gran comentario el primero. Esa obsesión por decir que somos iguales exactamente, que nuestro cerebro es igual, y nos interesa lo mismo. Y cuando la biología lo refuta se achaca a la educación. Cómo si alguien viera hoy mal que su hija se dedicase a hacer ingeniería aeronáutica y los padres le dijeran que fuera maestra. Y se olvida el tema de la maternidad y los hijos (y el entrevistador de miranda) y lo que ello puede suponer.
Y esto no significa discriminar ni marcar preferencias. Más biología y menos sociología feminista
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