
Viene de Energía new-clear II
¿Existen alternativas? Ciertamente y ninguna de ellas es nueva. Vemos un ejemplo, el reactor de bolas de billar (o PBR, de sus siglas en inglés).
Para visualizar un PBR, imagine el lector una máquina de chicles, de las que todavía pueden encontrarse en funcionamiento a la puerta de cualquier bar. Los chicles son esferas, apretados en el interior del recipiente de vidrio. Se introduce una moneda, se gira una manilla y sale una esfera de colores por la parte inferior del recipiente.
Cambiemos ahora las bolas de goma de mascar por esferas (del tamaño de una bola de billar) de carbón pirolítico, en cuyo núcleo hemos insertado partículas de óxido de uranio, de medio milímetro de diámetro. Las esferas de este combustible, llamado TRISO, llenan el reactor al igual que las bollas de chicle llenan la botella de la máquina dispensadora, maximizando el cociente entre superficie y volumen. Para entender la idea, imagine el lector que llenamos el reactor (o la máquina de chicles) de cubos, en lugar de esferas. Los cubos tienden a apretarse formando paredes compactas, mientras que las esferas insisten en mantener una considerable distancia entre ellas. Pero cuanto mayor es la superficie que un cuerpo ocupa con respecto a su volumen, más fácil le resulta enfriarse.
El PBR se refrigera, en la mayoría de sus versiones, por gas. En caso de una excursión de potencia, el efecto Doppler aparece, más fuerte incluso que en el caso del LWR para abortar la reacción descontrolada. De ahí que un PBR no pueda sufrir una explosión como la de Chernóbil. Pero en caso de un maremoto que deja al sistema sin potencia, y esta es la gran diferencia con el LWR, el PBR se enfría solo. Al igual que en el LWR, los productos radioactivos, una vez detenida la fisión, empiezan a calentar las esferas de combustible. La diferencia es que las esferas de grafito resisten mil grados más que las varillas de zirconio antes de empezar a perder su integridad. Pero, por otra parte, un cuerpo caliente radia energía con la cuarta potencia de su temperatura. Una esfera a una temperatura de dos mil grados emite dieciséis veces más calor que una esfera a mil grados. Si estas esferas están distribuidas en una gran superficie, como es el caso del PBR, el resultado es que cientos de grados antes de llegar al punto en el que el combustible pierde integridad, el reactor comienza a enfriarse por convención natural. Opera también aquí un bucle retroalimentado negativo, que se opone a que el reactor se caliente en exceso y acaba por estabilizarlo.
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Lo dije en la parte dos y aun a riesgo de que me lo vuelvan a censurar reitero:
Nucelar
La palabra es nucelar
https://youtu.be/lwOYCwx8wMk
A «… las centrales «nucelares» que son efectivas para producir energía continua y sostenida pero no se adaptan bien a picos de demanda» qué podría sucederles si la necesidad de energía se reduce a cero, supongamos y exagerando debido a un terremoto que destruya todo menos la central «nucelar»? Qué hace con esa continua erogación de altísima energía que nadie usaría? Para un neófito es un tema complicado. Gracias.
Si no hay ninguna necesidad de energía, simplemente la apagas. Pero en un escenario de «necesidad de energía cero», pongamos, toda la humanidad ha muerto, tampoco pasa nada si la central explota.
Han oído o leído algo acerca de la ley de secreto de patentes de 1951? O de su ampliación de 1971? Saben eso de que hay rumores, chismorreos, o simplemente conspiracionistas pirados que dicen de patentes que se pierden…pues si y no…por qué para eso hay una ley. La lucha por energías limpias está perdida…yo me rindo. De aquí a 50 años yo estaré muerto. Sálvese quien pueda. Nucelar o no ahí está para quedarse. Vean Idiocracia, mala como un dolor de muelas…pero profética.
Gracias por el artículo. Mis dieses. ¿Fuentes? Sobre todo de los número del mix energético y el consumo per cápita que pones en el primer artículo.
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